Una señora llamada Milagros…¡¡¡qué nadie se mueva o no sale en la foto!!!
Martes, Noviembre 11th, 2008Lo de la Curtura en Canarias daría para escribir varios tomos. Tomos cada uno de ellos que contaría la verdadera historia de una curtura fabricada por las instituciones del Gobierno canario o en cabildos y ayuntamientos que, como es el caso del de Santa Cruz de Tenerife, apuesta más por el carnaval (qué también es curtura, que me dirán) que por otra cosa. Es decir, qué va uno a esperar de unos gestores a los que no les tiembla el pulso dejar en pañales actividades como la feria del libro infantil o encuentros como el de los editores y sí gastarse dinero en otras cosas pese a que clamen que no tienen, que las arcas están vacías… estos señores y señoras deben pensar que somos un pueblo de magos. Y si bien no renuncio a la parcela de mago o paleto como dicen en España que forma parte de mi espíritu nacional (o canario, como quieran llamarlo), me niego en redondo a que me tomen por un lisiado mental. Que ellos lo sean es una cosa, pero este que les escribe está lisiado en otras cosas menos en saber lo que le gusta y lo que no le gusta culturalmente hablando. Y culturalmente hablando se sube por las paredes ante los atentados a la cultura que hacen en esta tierra en nombre de la dichosa curtura. Ahí está el Víctor, el barco sin rumbo del teatro; los cineastas que ponen la mano y cierran la boca con una sonrisa cómplice; los artistas plásticos que no ven más allá de la Facultad de Bellas Artes; esa danza que lucha desesperadamente por hacerse un sitio, que una diga que el TEA le suena a té en inglés y que era más bonito lo de IODACC sin valorar la importancia extraordinaria de esta obra faraónica; o la panda de escritores que publican libros para que lo lean cuatro gatos. Gatos que generalmente suelen ser sus colegas, colegas que no se cansan en poner a parir esa obra cuando el autor de turno se da la espalda…
Pero lo mejor, lo mejor, no son todos estos colectivos que pese a sus miserias intentan hacer algo creativo. Lo mejor de este disparate nacionalista son los políticos que no se cansan de repetirles que ojito, porque el que se mueva no sale en la foto. Eso vino a decir más o menos esa señora que se llama Milagros Luis Brito en la clausura de las jornadas de Fuencaliente.
Milagritos hizo su discurso de pie y sin leer papeles, que para algo tiene escuela. Que para algo es una veterana en lidear en casi todo tipo de frentes. Pues bien, amigos y amigas, llegó la Milagros y se dio un discurso de esos que te suena a llegó el comandante y mandó a parar. La máster del universo les vino a contar a los curturetas y pocos culturetas ahí reunidos que abrieran el ojo. Que no está el horno para bollos, que si la crisis y que si patatín y que si patatán. Que si un artista de esos se le vuelve protestón, pues que se olvide porque no le tocará subvención. Pretenda el proyecto lo que pretenda, como si eleva el nombre de estas islitas y sus islotes al mundo mundial… Y lo mejor es que los creadores y creadoras cerraron la boca, ni siquiera se mirararon entre ellos de reojo como si quisieran decir “pero qué diablos me cuenta la loca ésta”… Nanay de la china. Todos cerraron la boca porque en bocas cerradas no entran moscas, que son animales bastante molestos y por lo tanto tan parecidos a las personas. No, todos los artistas se callaron y aplaudieron el ultimátum de esa consejera que parece que estudió para la lucha libre. A mi me pareció a la maestrita horrible que tenía en clase cuando uno era pequeño y más inocente. Era aquella señorita que te sacaba de clase por la oreja si te pillaba dibujando en el cuaderno mientras te explicaba que América no la descubrió Colón sino los indios…O cosas de esas. Era la profe que había logrado dominar a todos los alumnos usando la técnica del terror. Ponerte ceros por la cara, independientemente supieras ortogtrafía. El caso es que le caías mal y te expulsaba del aula como Dios expulsó a esos dos hippies de Adán y Eva del paraíso… Ahh, todas esas reflexiones me las provocó Milagritos. Y de milagro fue que no tuviera pesadillas esa noche.
En fin, que cada día me siento más cautivo y desarmado. Y en mi soledad hasta pienso que nuestra nueva bloguera Dulce Xerach Pérez lo hizo muy bien. Muy bien…¿me estaré volviendo loco?, ¿será una señal de que estoy majareta?
Corto y cierro. Y un saludo desde este lado del ordenador.
Y ¡¡¡NO AL CIERRE DEL CINE VÍCTOR!!!


