Archive for the ‘Libros’ Category

Farsa carnavalera

Miércoles, Enero 4th, 2017

Si hay una persona non grata en la isla de Tenerife esa persona es el bailaor Rafael Amargo, quien se embolsó no sé cuántos millones de euros al dirigir la gala de los Carnavales de 2007, dedicado ese año a lo fashion. Esto de lo fashion, y sin que sirva de precedente, me pone los pelos de puntas, pero así funciona una fiesta a la que se le ha arrebatado de casi todo su contenido pagano para transformarla en una especie de parque temático que invita a emborracharse en la calle.

De aquella gala, y del desaguisado que se desorganizó tanto dentro como fuera se basa la novela Un carnaval amargo (Ediciones Aguere/Idea), de Juan Ignacio Royo, una deliciosa farsa en la que se describe aquel esperpento al que puso la guinda final el baile de una tal Belén Esteban.

Ya emitiremos nuestro comentario sobre esta obra que se suma a la todavía escasa literatura que se desarrolla en los carnavales no solo de Tenerife sino también de otras islas del archipiélago.

Saludos, fiesta, desde este lado del ordenador.

¿Por qué estos diez títulos?

Lunes, Enero 2nd, 2017

Resulta complicado escoger solo diez títulos de la más que copiosa producción literaria que se escribió en Canarias en 2016. Somos conscientes que para gustos, colores, pero sirvan estas líneas a modo de orientación sobre diez trabajos que, a nuestro juicio, merecen la pena leerse porque entretienen, están bien escritos y en la mayoría de los casos no sobrepasaron la barrera de las trescientas páginas.

1.- La otra vida de Ned Blackbird (colección Nuevos tiempos, Siruela, 2016).- Pues porque Alexis Ravelo deja de escarbar en las abisales aguas de la novela negra y criminal para narrar, con una sencillez que desarma, varias historias que en otras manos hubiera requerido más número de páginas para contar lo mismo. Con todo, esta incursión literaria de Ravelo en otra literatura pone de manifiesto algo que ya sabíamos los lectores iniciados, hoy por hoy es una de las mejores voces narrativas con que cuenta este archipiélago abandonado de la mano de los dioses.

2.- La costa de los ausentes (Anroart Ediciones, 2016).- Porque Santiago Gil, otra de esas voces narrativas que ennoblece el arte de la escritura en Canarias, juega, experimenta y hace viajar al lector por la extraordinaria aventura personal que vive la protagonista de un relato en el que se detecta, además, el poeta que lleva dentro. Historia con momentos conmovedores, de esos que saben grabarse al rojo en tu memoria, La costa de  los ausentes es una novela que poco a poco te va, más que dominando, seduciendo.

3.- Asamblea ordinaria (Libros del Asteroide, 2016).- Porque Julio Fajardo centra su atención en esa enfermedad social que es la crisis económica que ha devorado como la carcoma las esperanzas de muchos de los habitantes de este país. En su novela, contado a través de tres retratos  cuyos protagonistas, con mejor o peor fortuna, sobreviven como pueden en medio del caos y la nueva rutina que impone estar parado.

4.- Tal vez Dakar (M.A.R. Editor, 2016).- Porque Pablo Martín Carbajal escribe una ambiciosa pero bien sostenida novela sobre el continente africano y la vinculación de su arte, anónimo, entre algunos de los miembros de las vanguardias artísticas europeas de las primeras décadas del siglo XX.

5.- Sangre vieja (Mercurio, 20916).- Porque se trata de una extraña y fascinante a ratos novela de más que vampiros, inmortales que arrastran el peso de su longevidad con desarmante resignación. El autor de este prodigio es Jonatahan Allen, escritor que conoce muy bien los senderos que siempre se bifurcan de la literatura fantástica para adultos.

6.- Vs. (Salto de Página, 2016).- Porque ser trata de una novela arriesgada –y a su manera rompedora–, en la que Sergio Barreto mezcla sin pudor alguno géneros que, presuntamente se encuentran en las antípodas para fusionarlos sin que apenas se noten las costuras de un relato en el que se reflexiona sobre el territorio, el desarraigo, la amistad e incluso el amor con descarnada ironía.

7.- Anturios en el salón (Baile del sol, 2016).- Porque Juan R. Tramunt propone una curiosa novela de anticipación subgénero catástrofe, situando a su personaje en una isla, Gran Canaria, prácticamente desabitada tras un desastre ecológico. Se lee muy bien porque engancha y mantiene en vilo a un lector que, como fue nuestro caso, se pregunta cómo terminará una ficción que, sospecha, no está tan alejada de la realidad.

8.- La sonrisa Duchenne (Verbum).- Porque Gerardo Pérez Sánchez, en un no va a más, propone una historia de amor ambientada en el sórdido mundo del espionaje. En este relato hay pues un poco de todo: operaciones especiales, relaciones casi imposibles y secretos que deben de estar bien guardados.

9.- Los amores perdidos (Plaza y Janés, 2016).- Porque el debut literario de Miguel de León anuncia el nacimiento de un escritor al que convendría seguir la pista. En su primera y voluminosa novela propone una historia en las que dos amantes de familias muy distintas, como si fueran Montescos y Capuletos, se aman y se odia en los durísimos años de la postguerra en Canarias.

10.- El santo al cielo (Dos bigotes, 2016).- Porque pese a su número de páginas –unas seiscientas– y no terminar por afinar, se trata de una novela en la que Carlos Ortega Vilas se  presenta a dos personajes  llamados a protagonizar una serie que, esperamos, no decaiga en su llamativo empleo del humor y el misterio.

Saludos, pórtense mal, desde este lado del ordenador.

Un año de literatura en Canarias

Viernes, Diciembre 30th, 2016

Ha pasado un año, otro más que se suma al calendario de nuestra existencia, por lo que creemos que es momento de hacer balance de lo que dio de sí, literariamente, esta comunidad autónoma que parece que navega a la deriva por el Atlántico.

Pese a la crisis, se ha publicado e incluso abierto librerías. También se han celebrado jornadas y festivales y se ha recibido a escritores consagrados en toda España, país que parece que se nos pierde aunque al final recupera la cordura.

Si el Día de las Letras Canarias 2017 estará dedicado, y con justicia, al escritor Rafael Arozarena, autor de Mararía y Cerveza de grano rojo, entre otras novelas, en 2016 le tocó el turno a Pedro Lezcano Montalvo (Madrid 1920-Gran Canaria 2002).  El Gobierno canario puso en marcha además el proyecto Canarias Lee, que inauguró el escritor y periodista Juan Cruz a principios de noviembre en el IES Teobaldo Power de la capital tinerfeña y dos editoriales de las islas como Baile del Sol y Zech celebraron su 25 y 15 aniversario, respectivamente.

En cuanto a nombramientos, Jerónimo Cabrera Romero fue designado gerente de TEA Tenerife Espacio de las Artes y Jorge Alberto Bernárdez López, director gerente del Organismo Autónomo de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Carmen Rosa de la Nuez Aránega, por otro lado, resultó elegida presidenta de Nueva Asociación Canaria para la Edición (NACE) y Cecilia Domínguez Luis,  vicepresidenta.

Un año más, se hizo público el nombre del autor y de la novela ganadora del premio Benito Pérez Armas, que recayó en El sueño eterno de Kianda, de Borja Monreal, un escritor navarro que vive en Santa María de Guía (Gran Canaria), así como el del Premio de Poesía Pedro García Cabrera, que obtuvo Octavio Pineda por ¿Qué piensa el león del horizonte? Por otro lado, Antonio Martín Sosa obtuvo por Finas hierbas el Premio de Relato Corto Isaac de Vega y Manuel Iván Pérez el segundo premio por Continuidad de los padres, mientras que María Isabel González Espino y Pilar Blanco Herráiz recibieron el premio de Cuento infantil y el de Cuento juvenil, respectivamente, por El mejor astronauta del mundo y El boleto.

Fallecieron en 2016 la escritora Nivaria Tejera y su esposo, apenas dos meses después de su muerte, el pintor Antón González. También dijo adiós en mayo de ese año el artista Pedro González y el escritor Juan Carlos Castañeda, este último fue objeto de un homenaje póstumo en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife en el que participaron Juan Cruz, Juan Manuel García Ramos y José Antonio Ramos Arteaga.

El antropólogo Fernando Estévez falleció en julio, aunque estuvo presente durante las dos e intensas jornadas del I Congreso de Museos de Canarias que se celebró en noviembre en el Liceo Taoro, en La Orotava, ya que el autor de Indigenismo, raza y evolución. El pensamiento antropológico canario (1750-1900) fue el auspiciador de este Congreso que logró reunir a cerca de doscientos profesionales.

La capital tinerfeña perdió a su cronista oficial, Luis Cola Benítez, en agosto. Responsabilidad que ahora asume José Manuel Ledesma Alonso y ya entrado diciembre se fue el escritor Horacio Bacallado, autor del libro de microrrelatos y dibujos Tablero de las sombras (Escritura entre las nubes).

Un año más, las dos capitales canarias acogieron una nueva edición de la Feria del Libro y se celebraron varios festivales literarios, entre  otros Periplo. Festival Internacional de Literatura de Viaje y Aventura del Puerto de la Cruz y Tenerife Noir, en la capital tinerfeña, que otorgó al escritor Antonio Lozano el premio  Borsalino de este encuentro con las letras negras y criminales y al también escritor argentino Marcelo Luján el premio Ciudad de Santa Cruz 2016 por la novela Subsuelo, título que también recibió el Dashiell Hammett de ese año y que concede la Semana Negra de Gijón,

Desgraciadamente, y por efectos de la crisis o más bien del cambio del equipo municipal del Ayuntamiento de Arona, desapareció NNegra de Arona, tras ocho ediciones.

Buenas noticias fueron la apertura de la Cafebrería Tifinagh, un espacio en el que lo mismo se compra un libro como se disfruta de un buen café, en La Orotava; y de Mundo del Mapa en el Puerto de la Cruz, especializada en libros de viajes en varios idiomas y guías y mapas para viajar por las islas.

En cuanto a presentaciones, la Fundación CajaCanarias cerró el año con el primer tomo de las Obras completas de Manuel Padorno, y en Historia, la historia con mayúscula, se publicaron en LeCanarien Delito y sexualidad en las islas Canarias en la Edad Moderna, de Belinda Rodríguez Arrocha y Un francés entre guanches. Sabino Berthelot y las islas Canarias, de Natalie Le Brun. El catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna asumió una nueva edición de la Historia de Canarias (Ediciones Idea) de José de Viera y Clavijo, cuatro volúmenes fundamentales que cuentan con un excelente prólogo del profesor de Paz que no deja indiferente a nadie. El también profesor de la Universidad de La Laguna, Manuel Hernández González, publicó Estados Unidos Canarias. Comercio e Ilustración. Una mirada Atlántica (Ediciones Idea) y Nicolás Reyes González Desde la sombra del almendro. Nicolás Estévanez y Murphy (1838-1914), en la editorial Mercurio.

Formaron parte de la colección  G 21. Narrativa Canaria Actual: En el centro del viento, de Cristo Cruz Reyes; El cazador de la inocencia, Mª Candelaria Pérez Galván y Los cimientos de Gomorra, Agustín Gajate Barahona. También en Idea/Aguere se publicó Diecinueve ensayos literarios, de Isa Guerra García y la antología El futuro es suyo, relatos de alumnos de los IES de Santa Cruz de Tenerife que participaron en un certamen convocado por Santa Cruz Noir.

Se presentaron novelas como Cada día cuenta, de Yauci Manuel Fernández (Esdrújula ediciones); Palíndromo II. San Sebastián y Cupido, de Carlos Felipe Martell (Nova casa Editorial); Souvenir peligroso, que firmó Pilar Escalona (delMedio Ediciones); La noche más larga, de José Luis Cámara Pineda (Érice Ediciones); Kalifornia, una novela de Antonio Gómez Charlín (Letras de autor); Edad de rebeldía, de Francisco Morales Domínguez (Escritura entre las nubes); Lo de Chile, de José Manuel de Pablos (Sociedad Latina de Comunicación Social);  Entrelazamientos, de Luis Junco (La discreta); La mueca de la sonrisa, de Juan Manuel Fernández del Torco (Idea/Aguere); Leyenda del mencey esclavo, del también pintor Eric Cichosz Heuschkel (Pulpo Rojo Libros, S. L,); El universo mínimo, de Jordi Solsona (delMedio);  El santo al cielo, de Carlos Ortega Vilas (Dos bigotes); El tren delantero, de Emilio González Déniz (Mercurio Editorial) y El canto de la raposa, de Rafael Alonso Solís (Baile del sol)

El poeta y escritor Rafael-José Díaz dio a conocer en Madrid el poemario Un sudario (Pre-Textos) y una colección de cuentos que reúne en El letargo (La playa del ojo). La historiadora Pilar Carreño Corbella también en la capital de España Los surrealistas en Tenerife. En esta ciudad, Guillermo de Jorge habló de Afganistán: Diario de un soldado (Playa de Akaba).

Ya en las islas, Othoniel Rodríguez Martínez publicó Tertulia Habanera. Mis valiosos recuerdos junto al piano, y el investigador Nicolás González Lemus investigó en Agatha Christie en Canarias. 1927: Un invierno que cambió su vida el itinerario que realizó la popular escritora británica en las islas.

En 2016 María Teresa de Vega invitó a leer su poemario Necesidad de Orfeo (Escritura entre las nubes) e Hipólito Sánchez publicó Interitum Mundi (Cuando el mundo lloró por última vez), una novela de tiene tintes apocalípticos. No apocalíptico pero sí zona inestable es la que se estudia en La segunda cuestión de Oriente, de Víctor Morales Lezcano, obra que gravita en torno al Mediterráneo occidental durante los siglos XIX y XX.

Destacar que Identikit. Muestra de poesía española reciente fue el título de una selección con notas del poeta y escritor Rafael-José Díaz y que Pablo Martín Carbajal publicó nueva novela, Tal vez Dakar (M.A.R. Editor), así como Santiago Gil su La costa de los ausentes (Mercurio) y Alexis Ravelo La otra vida de Ned Blackbird (Siruela). También presentaron títulos Víctor Conde y José Antonio Cotrina, Las puertas del infinito (Fantascy); Dulce Xerach Asesinato en una playa de Londres (Editorial Oveja Negra) y Gerardo Pérez Sánchez La sonrisa Duchenne (Verbum).

Publicaron Ana Guacimara Hernández Martín, autora de Congo Square, el Perfume de Nueva Orleans; Arte en Movimiento del fotógrafo Lorenzo Hernández y volumen en el que documenta el momento clave que la escena artística española en Londres en la actualidad; José Peraza González (1930-2005), el pintor de la tierra y los hombres, que fue un trabajo de catalogación e investigación que desarrolló el equipo de investigación histórica y artística Islote Afortunado y Jenny García la novela Viaje de arena (Ediciones Idea).

Otros títulos que se editaron o presentaron en 2016 fueron Martina en tierra firme, de Elisabeth Benavent; Romancero de Tenerife, un libro de Maximiano Trapero, Benigno León Felipe y Lothar Siemens;  La madrina (Escritura entre las nubes) de José Luis Fregel; Cuando vuelvan las cigüeñas (Ediciones Dauro) de Carlos Alarcón y La niña de la luna (Nanoverso Editorial) de Elizabeth López Caballero, un volumen con ilustraciones de Santiago Ernesto Hernández González.

El relato de dos hermanos canarios que, por motivos de la crisis económica, se ven obligados a emigrar con sus padres a París es la base argumental de la novela La muchacha del ajenjo (Diego Pun Ediciones), de Cecilia Domínguez Luis, y publicado por el Fondo de Cultura Económica, Mundo, año, hombre (Diarios, 2001-2007), de Andrés Sánchez Robayna.

Fermín Higuera y Rafael-José Díaz presentaron también Las transmisiones y Sinfonía de la sombra blanca (Editorial Polibea), respectivamente y Jorge Fonte el volumen de relatos eróticos Natalia y otros relatos solo para adultos (Ediciones Idea).

En 2016  se publicó el volumen Villablanca, dos calles que dan al mar, de Matilde Magdalena Coello y Olympe de Gouges: la libertad por bandera (Izana Editores) de la escritora Isabel Medina, biografía novelizada de la autora de la Declaración de los derechos de la Mujer y de la Ciudadana, a finales del siglo XVIII.

José Antonio Michelena publicó Cuba: Memoria y desolvido (Ediciones La Palma), un libro de crónicas periodísticas sobre la historia de Cuba y Lola Suárez la novela juvenil El misterio del collar (colección El Volcán, Anaya) y Andrés Expósito La ciudad de Aletheia (Éride Ediciones).

Escritura entre las nubes lanzó Upahaar. El regalo de la vida, del sacerdote, guía espiritual y profesor de yoga Akhilesh Upadhyay y Miguel de León sorprendido a propios y extraños con Los amores perdidos, que editó Plaza & Janés. Si la acción de esta novela transcurre en la postguerra, en la guerra y en la postguerra se desarrolla Tormenta en la memoria (Ediciones Hades), que reúne noventa relatos de Francisco González Tejera.

Más libros fueron Historias de Catalina Park, de Javier Gómez Gutiérrez; La barbarie, de Alberto Vázquez Figueroa; El tesoro de Barracuda, de Llanos Campos Martínez y Viaje a un lugar llamado destino (Editorial UOC), de Antonio Pareja, quien recurre a la figura del conquistador Alonso Fernando de Lugo como hilo conductor para narrar su personal viaje alrededor de Tenerife. De viaje también es Donde anidan los albatros (Editorial Azulia), textos de José Luis González-Ruano sobre sus experiencias en las islas de Ítaca, Manhattan, Lofoten, Pascua, Alegranza, Bora-Bora, Galápagos y a las Aran, entre otras.

Se presentó además un nuevo volumen de la colección Biblioteca de Artistas Canarios (BAC) dedicado en esta ocasión a José Luis Fajardo. Número 52 de la colección negra. Este libro inició una nueva etapa bajo la dirección del historiador del arte, comisario y gestor Carlos Díaz Bertrana.

Pero hubo más libros, muchos más libros como El Padre Heriberto Negrín y su familia, del historiador Julio Sánchez Rodríguez, un trabajo en el que se revela la trayectoria vital del hermano sacerdote del último presidente de la Segunda República, Juan Negrín; Viaje a la nada (Hiperión), libro de poemas de Elsa López, así como Sangre  vieja, de Jonathan Allen.

Se presentó también la antología Poetas cubanos en Canarias (La Gueldera), al cuidado de Juan Calero Rodríguez y con prólogo de Luis León Barreto; El tatuaje de Penélope, de Francisco Juan Quevedo García y el poemario Mis íntimas enemistades, de Antonio Arroyo.

Nuevas ediciones de clásicos de José de Viera y Clavijo aparecieron en 2016 como la Obra didáctica. José de Viera y Clavijo mientras que Alicia Gámez Rojas relató en su segundo libro el viaje en un velero desde Tenerife hasta Gambia con el título de Enamorada sigue la mar (Escrituras entre las nubes) y la editorial Libros.com inició una campaña de micromecenazgo (crowdfunding) para la publicación de La duda, el sentido común y otras herramientas para escribir bien, del periodista y corrector de textos Ramón Alemán.

Prosiguieron con su labor el equipo de Realismo Punto Cero, quienes ocuparon un espacio en el encuentro autoedición Pliegue III que se celebró en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna y Enrique Carrasco firmó el libro Tomé Cano, capitán y escritor en la época de los navegantes.

Escritura entre las nubes presentó El diablo se esconde en los detalles, el primer libro en solitario de la escritora de microrrelatos Yurena González Herrera y Elisabeth Benavent en Martina en tierra firme (Suma) narró una historia de amor que protagonizan Pablo Ruiz, un chef de prestigio, y Martina, una aprendiz de cocina con ganas de comerse el mundo.  Tatitana Rodríguez González  presentó Si me das la mano. Un camino hacia el amor (Uno Editorial).

Carlos Felipe Martell presentó Una semana… ¿de basquet? (Nova Casa Editorial); Juan Arencibia de Torres Historia de Santa Cruz de Santiago de Tenerife y Nicolás Melini compartió espacio con otros trece escritores más en Incursiones en Cervantes (1616-2016) para la revista Cuadernos Hispanoamericanos.

Vilaflor más allá del túnel de Antonio López; Anturios en el salón (colección Narrativa, Baile del Sol), de Juan R. Tramunt; El discurso de Filadelfia (editorial Malvasía),u na novela histórica de Manuel Mora Morales; El inspector (Escritura entre las nubes), de Ángel Nazco; el libro de relatos Línea de naufragio, de Agustín E. Díaz-Pacheco (Izana Editores); Vs (Salto de página), novela por la que Sergio Barreto obtuvo el Premio de Novela Benito Pérez Armas del año pasado y Mapa del exilio, de Coriolano González Montañez, conjunto de poemas por los que se hizo en 2015 con el Premio Pedro García Cabrera, fueron otros títulos que se publicaron en un año que fue intenso en cuanto a ediciones y muy meridiano en cuanto a la calidad de los textos publicados.

En Libros del Asteroide se editó Asamblea Ordinaria, de Julio Fajardo Herrero. María Gutiérrez dio a conocer sus notables colección de chilajitos Un estremecimiento me desarma.

Ya en 2017, el profesor y escritor Juan Manuel García Ramos recuerda que este año se celebra el cincuenta aniversario de la publicación de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 6 de marzo de 1927 – Ciudad de México, 17 de abril de 2014), por ese motivo, el Servicio de Publicaciones de la Universidad de La Laguna editó en 2016 Una teoría de la lectura: Cien años de soledad, texto que sirve para acercarse a esta obra y libro en el que se recogen reflexiones personales y otras que tuvieron su origen en debates “llevados a cabo durante más de diez años con alumnos y alumnas matriculados en mis asignaturas Textos Hispanoamericanos Contemporáneos y Narrativa Hispanoamericana Contemporánea: Grandes voces”.

La figura de Don Carlos, príncipe de las Españas (Ediciones Cátedra), malogrado hijo de Felipe II, fue objeto de estudio por parte de los profesores Fernando Brusquetas y Manuel Lobo y se rindió homenaje a Pino Ojeda en el Ateneo de La Laguna con mesas redondas, lecturas, conferencias y la proyección del documental La habitación del fondo, de Domingo Doreste González. El Ateneo acogió también el IV Congreso de Poesía, una iniciativa que al final no supo cuajar entre muchos poetas de las islas.

En poesía, Cecilia Domínguez Luis presentó Profesión de fe y la antología Poesía canaria actual. Antología (1960-1992) (Editorial La manzana poética), en la que reunió 36 voces poéticas de este archipiélago nacidas entre esos años y se reseña que la Fundación CajaCanarias inauguró en su Espacio Cultural de Santa Cruz de La Palma la muestra La Fábrica, punto de encuentro (1995-2005), un repaso expositivo por la década de existencia de esta publicación, que fue dirigida por Anelio Rodríguez.Javier Castañeda, por otro lado, presentó el libro Suturas en alba fénix (La Página Ediciones).

En el apartado de cuento, destacó la publicación de Puro cuento (Baile del sol), de la escritora y periodista Yolanda Delgado Batista y en novela que Jesús Villanueva volvió a saltar a la arena con La campana y el cañón (Ediciones Sacramento), en la que recupera a algunos de los personajes de El fuego de bronce.

El misterio de los filiichristi de Agulo (Baile del sol), de Daniel María, un relato sobre los miembros de una congregación teosófico-cristiana que actuó en este pueblo de La Gomera en la década de los años veinte fue otra de las novedades de un año en el que se reeditó Indigenismo, raza y evolución. El pensamiento antropológico canario (1750-1900), del antropólogo Fernando Estévez y Adrián Serrano Sanz obtuvo por Sahara el X Premio de Poesía Joven Emilio Alfaro Hardisson que convoca el Ateneo de La Laguna.

Javier Marrero aprovechó para presentar su tercera novela Nueve y media en Junta Suprema (BL&W Editores) y Rafael Luzardo recopiló algunos de sus artículos de opinión en El poder la escritura (Ediciones Idea).

Por último, Mario Domínguez Parra tradujo para Ginger Ape Books & Film y en la colección Thompson & Thompson la novela Almas rotas, de Nikos Kazantzakis y en la editorial digital Hora Antes se presentó Cartas de amor clandestino (y pública amistad) en la que se transcriben las cartas que Emilia Pardo Bazán envió a Benito Pérez Galdós.

Las novelas La hornacina y Tilde, del escritor José Rivero Vivas, se presentaron también pocos días antes de que finalizara el año. Un año en el que el artista plástico Facundo Fierro presentó ¿…Adónde Europa?, un relato de aventuras con base histórica y referencias a Canarias, así como Asylum, de Ángel Manuel Cavaría López (Afgani Editorial);  Tras la sístole. Viaje y escritura insular,  de Miguel Pérez Alvarado (Mercurio Editorial) y Diccionario del mono leído, de Juan Carlos de Sancho (Mercurio Editorial), que fueron otros de los libros que se dieron a conocer en un año de profundas transformaciones, cambios inesperados y ausencias que, mucho me temo, anegaron de lágrimas los ojos de de los hombre y mujeres de buena voluntad.

Y, somos conscientes, nos quedan más títulos y autores pero razones de espacio y olvido justifican su ausencia.

Y EN CUANTO A CÓMICS

Hay intentos, cañonazos que suenan de repente en la nada. Es una buena definición para definir el panorama actual de los cómics, tebeos, colorines, chistes en Canarias. En 2016, el dibujante y guionista Juan Carlos Mora presentó Dácil, cuarto volumen de la colección Historias de Guanches. Eduardo González, también dibujante y guionista, publicó gracias a la generosidad de un entusiasta por las historias gráficas como Santi Suárez su Autobiopsia, relatos inspirados en la vida real y dibujado en impecable e implacable blanco y negro. Por último, Rayco Pulido presentó Lamia (Astiberri Ediciones) 88 páginas en blanco y negro que cuentan un relato que transcurre en la Barcelona de 1943, ciudad en la que actúa un asesino sanguinario.

Saludos, y hasta 2017, desde este lado del ordenador.

“Somos francotiradores culturales”

Martes, Diciembre 27th, 2016

Esta no es la historia de un milagro pero casi porque celebrar 25 años como editorial, y como editorial canaria, si no es milagro se le acerca bastante. Baile del sol nació primero como una asociación cultural que articulaba su voz a través de fanzines y más tarde, mucho más tarde, como una pequeña editorial independiente que bajo la orientación de Ángeles Báez y Tito Expósito navega aún en el complejo océano de la edición en España porque los del baile y a los que les gusta este baile, se marcaron desde los inicios saltar ese mismo océano con el objetivo de hacer llegar sus libros también al territorio peninsular. Sobre estos 25 años de singladura editora y editorial conversamos con Tito Expósito.

- ¿Qué balance hacen de la trayectoria y evolución como editorial de Baile del sol?

“Después de 25 años, podemos decir que no hemos llegado a la cima a la que nos habíamos propuesto pero tampoco nos hemos visto devorados por la espiral meliflua que supone trabajar en la cultura en este país y sobre todo, haciéndolo desde la periferia. Hemos editado casi todo lo que hemos querido y más. Nos hemos batido con bastante éxito en el campo de la poesía, sobre todo en la llamada de la conciencia crítica y quizás sea en este territorio donde se nos conozca más. Hemos editado a mucha gente nueva, y también se han ido acercando autores con cierto prestigio. Nos hemos atrevido a dar saltos a la literatura del este de Europa y a la del continente africano e incluso, hemos hecho pinitos con la literatura francesa y anglófona. Nos han faltado algunos títulos que despuntasen con holgura –sobre todo en narrativa- para haber podido despegar por completo y no habernos quedado siempre a un paso de asentarnos totalmente en el mercado editorial hispano. Si bien es verdad que con la edición de Stoner logramos expandirnos en cuanto a la distribución estatal, siempre hemos estado bregando para que nuestros libros abarquen una red de librerías mucho mayor. Otro problema que hemos tenido en estos años es el de llegar a los medios de comunicación especializados, un verdadero coto donde el peaje a pagar no es siempre asumible para una editorial de nuestra envergadura. Por otra parte, siempre hemos intentado hacer cosas paralelas a la edición de libros, tanto de forma individual como con otras empresas o colectivos, ahí estuvieron las campañas de fomento a la lectura como Lee a tu gente, la promoción de autores insulares fuera de nuestras fronteras como fue Acercando orillas (estuvimos dando pata por España, Croacia, Eslovenia, México y Portugal), el Encuentro de Editores en Canarias o el Salón Internacional del Libro Africano. A estas alturas, con más de 800 títulos editados, podemos decir que hemos sido una editorial coherente con nuestra forma de ver el mundo y con un tipo de literatura global, comprometida y liberadora.”

- ¿Cómo nace la editorial, y cuál fue el primer título?

“La editorial nace tras varios años como fanzine y revista bajo el mismo nombre, bajo el auspicio de un colectivo cultural que surge como una forma de vertebrar lo que cocíamos una jarca de pibes y pibas inquietos culturalmente. En esta primera etapa nos movíamos entre la música y la literatura. Formaban parte de este colectivo mi hermana Carmen, los hermanos Croissier, los dos Orlando (Negrín y el fallecido Cova) y también Ángela Ramos. Después estuvimos un tiempo unidos a la gente de La Calle de la Costa, más implicados con la literatura y con la edición. Una etapa donde frecuentábamos bastante la librería El Escribidor que regentaban Maruchi y Antonio Vizcaya. A partir de ahí, después de ver cómo iba muriendo la receptibilidad por este tipo de publicaciones alternativas, lo rápido que caducaba la publicación tras muchos meses de esfuerzo, decidimos buscar otras vías para hacer visibles nuestras inquietudes culturales y optamos por la edición. Los dos primeros títulos que salieron juntos fueron: una novela corta de Juana Santana titulada El grillo rojo, y el segundo, una recopilación de poemas, Cantos del Sahel, escrito por niños de Níger  que estudiaban castellano en su país. Empezamos a ver la posibilidad de edición de estos título a principios de 1992 y se hizo realidad en el último trimestre del año. Un parto largo por la inexperiencia del salto que estábamos dando. A parir de esas fechas la editorial siguió cambiando de actores y fisionomía. Es durante el año 1997 cuando se incorpora Ángeles Alonso y en 2001 damos el salto a la profesionalización de la editorial. Abandonamos el amparo del colectivo cultural y nos convertimos en una sociedad limitada. En esta aventura nos acompañan en un primer momento, Nieves Morera y Conchy Franchy. También en esta época nos ayudó mucho Carlitos el Pana. El batacazo nos lo damos a finales del 2003. Quisimos montar una editorial de película en un territorio poco propicio. Durante el 2004 casi desaparecemos y  no es hasta avanzado el 2005 que empezamos nuevamente a asomar la cabeza, otra ves Ángeles y yo, pero ya sin oficina ni almacén y moviéndonos desde nuestros respectivos domicilios. Un par de años más tarde volvemos a tener oficina bajo el amparo de la empresa Mirmidón en Santa Cruz. Primero Nuria y luego Noemí, tomaron las riendas de la parte administrativa, pero sobre todo de comunicación, y parecía que la editorial volvía a remontar. También desde las instituciones se fomentó la asistencia a ferias y pudimos asistir por primera vez a Frankfurt o Guadalajara y poner chiringuito en la Feria del Libro de Madrid junto con otra editorial de isleños, Escalera. Incluso llegamos a tener durante casi un año a una persona que se encargaba de la comunicación desde Madrid, María José. Esto se corta casi radicalmente con la llegada de la crisis. Volvemos a quedarnos sin oficina, almacén y personal pero ganamos una deuda del tamaño de un rascacielos. Tuvimos que retomar el asalto a las trincheras y volver a trabajar desde nuestros domicilios, francotiradores culturales. Pero afortunadamente un golpe de suerte nos llegó a finales del 2010, y se materializó durante el 2011. La edición de Stoner hizo que en un año tomáramos el impulso necesario para volver a flote y mantener nuestro ritmo de edición, el fortalecimiento de la distribución y la consecución de nuevos puntos de venta. Desde entonces andamos entre nubes y claros. Con la incorporación de Inma Luna llevando la comunicación de la editorial, hemos reforzado y expandido nuestra presencia en las redes sociales.”

- ¿Cuáles han sido los títulos más vendidos de la editorial, y por qué?

En un principio tuvimos bastantes ventas con los libros de historia relacionados con las islas, temas tabú hasta entonces: el nacionalismo más radical, el africanismo o los temas relacionados con la Guerra Civil. Después vinieron muchos años donde despuntaba algún título de poesía, primero local y poco a poco de poetas españoles y de otras latitudes. Pero si duda, el bestseller de la editorial ha sido Stoner, de John Williams y sus más de 50 mil ejemplares vendidos en estos últimos 6 años. También en nuestra apuesta para estas navidades, nos hemos salido de lo estrictamente literario, y nos hemos lanzado a un libro de cocina, entre biografía y recetario de unos de los ganadores del programa televisivo Masterchef, Cocinando la calle con Carlos Maldonado. Solo lleva una semana en la calle y de momento estamos muy contentos con los resultados que está consiguiendo.”

- ¿Podría hacer un diagnóstico de la situación editorial en Canarias?

“Si te digo la verdad, la desconozco. Siempre me he dedicado más a la parte editorial que a las relaciones institucionales. Hubo un tiempo en que funcionó una asociación de editores de la que formamos parte, incluso llegaron a existir dos paralelamente. Pero yo me canso pronto de las disputas de ombligo, sé que lo que importa y lo que nos lleva a algún lado es el curre y no discusiones retóricas que nunca han llevado a nada, solo a envidias y a peleas de perro. Creo que se perdieron verdaderas oportunidades de que el sector editorial se asentara en las islas, pero ni las políticas institucionales ni los propios editores tuvieron la voluntad necesaria para que esto saliera adelante. Durante estos años he visto pasar unos cuantos gobiernos y después de muchas reuniones de cara a la galería, muy pocos tuvieron un interés real –algunos hubo que se mojaron más arriba de las rodillas- por sacar la cultura de la cloaca a la que casi siempre conducen políticos que ni saben ni muestran el interés necesario por ella.”

- ¿Cuentan con apoyos del gobierno, cabildos, ayuntamientos?

“Hemos tenido apoyos, y hubo un tiempo en que se intentaron hacer cosas, primero fueron ayuntamientos y gobierno los que cerraron las ayudas. El último fue el cabildo tras su interés por digitalizar obra, pero ya este año hemos visto como languidecía cualquier atisbo de que esto continuase por mucho que prometiesen. Cuando la promesa se dilata tanto llega a esfumarse. Ya ni siquiera compran algunas decenas de ejemplares para las bibliotecas como cuando lo hacían para lavar conciencias y tapar bocas. A estas alturas, solo faltaría que nos pidieran ejemplares de regalo para abastecerlas. Pero también hay que dejar claro que las ayudas institucionales deberían darse para fortalecer el sector y crear las infraestructuras necesarias para ello. El parcheo y la mendicidad no sirven para nada, solo para llenar los bolsillos de algunos.”

- ¿Se lee en Canarias? Y si se lee, ¿qué se lee en Canarias?

“Supongo que se leerá como en todas partes. Lo único que te puedo decir es que es la comunidad donde nosotros facturamos menos. También me imagino que como en todas partes, habrá público para todos los gustos. Como lector del terruño, cuando me acerco a las librerías sé que tipo de literatura voy buscando, con lo cual me dirijo a unas librerías determinadas donde sé que voy a encontrar lo que me gusta. El público que veo por allí creo que también va con ese objetivo.”

- ¿Cuáles son los libros de los que se sienten más satisfechos de haber editado pero que, sin embargo, tuvieron una carrera irregular en ventas?

“Por encima de todos, la colección del poeta salvadoreño Roque Dalton. Fueron muchos años detrás de los derechos y luego un trabajo duro de digitalización y corrección para editar esos diez títulos que la componen. Y sin embargo, todavía siguen siendo un desconocido en esta orilla.”

- Baile del sol es de las pocas editoriales de las islas que se ha preocupado por llegar al  mercado peninsular.

“El proceso ha sido lento y laborioso. El primer obstáculo con el que nos encontrábamos era nuestro catálogo, se nos echaba en cara la composición casi exclusivamente regionalista del mismo. Con la internacionalización de autores, la entrada a las distribuidoras fue más fácil, aunque solo se interesaban por nosotros las de tercera división y tuvimos que hacer muchos cambios al principio acompañados también de muchos palos como la pérdida de depósitos y los impagos. En la actualidad tenemos una red estable de distribuidoras, y cuando alguna cierra, pasamos directamente a buscar puntos de venta estratégicos en las ciudades más importantes de la zona donde puedan tener cabida nuestros libros. Es importante tener un punto de apoyo sobre todo en Madrid o Barcelona si quieres abarcar el mercado peninsular. Solo desde aquí con los costes de transporte de mercancías y personas es un disparate. Las redes sociales también ayudan en la promoción, pero desgraciadamente si el libro no es digital, la distancia geográfica es un claro impedimento. La situación mejoraría quitando las trabas arancelarias y aduaneras tanto de ida como de vuelta –solo las administrativas crean tal caos con el papeleo que uno termina por desistir-. Al igual que el transporte de pasajeros está subvencionado creo que también debería estarlo el de ciertos tipos de mercancías, sobre todo de productos básicos y culturales.”

Y en eso llegó Stoner

El mayor éxito de Baile del Sol hasta la fecha tiene nombre: Stoner, del escritor norteamericano John Williams, una novela absolutamente desconocida en España hasta que se publicó en la editorial canaria y que lleva vendidos unos 50.000 ejemplares, así como el elogio de numerosos lectores y críticos, entre los que se encuentra un revelador y entusiasta artículo que Enrique Vila-Matas publicó en el suplemento cultural de de un diario de tirada nacional. Tito Expósito comenta que llegó a Stoner cuando leyó en una entrevista a la escritora Ana Gavalda sobre un libro que la había emocionado. “Yo me dije entonces que si a esta mujer le gustaba y a mi me gustaba tanto lo que ella escribía, pues también me iba a gustar Stoner, así que investigué y tras contactar con la agencia que llevaba los derechos en Estados Unidos, pude conseguirlos para el castellano a un precio accesible”, recuerda el editor. La versión en español de Stoner se puso en circulación en diciembre de 2010, “adelantándonos incluso a la edición francesa que saldría seis meses después”, y el éxito si bien no fue inmediato, aumentó a medida que la novela calaba entre los iniciados. Stoner fue escrita en 1965 por un escritor casi desconocido, John Williams, y había pasado sin pena ni gloria por las librerías americanas hasta su reedición en 2005 por New York Review Books Classics, año en que la obra empezó a ser considerada en su país. La versión española contaría con el respaldo de críticos y escritores como el ya mencionado Vila-Matas y también Rodrigo Fresán, quienes la consideran como una obra maestra lo que estimuló a que las ventas crecieran y que el libro se haya “mantenido durante seis años como un libro de referencia”.

Saludos, calima, desde este lado del ordenador.

Octavio Pineda, premio de poesía Pedro García Cabrera por ‘¿Qué piensa el león del horizonte?’

Lunes, Diciembre 26th, 2016

¿Qué piensa el león del horizonte?, de Octavio Pineda, ha obtenido el Premio de Poesía Pedro García Cabrera que convoca la Fundación CajaCanarias anualmente.

¿Qué piensa el león del horizonte? se compone de treinta y tres poemas en los que la pintura, sus texturas, formas y colores suponen vías de expresión recurrentes, centrándose principalmente en los cuadros de Óscar Domínguez así como alusiones a otros autores relacionados con el surrealismo del pintor tinerfeño.

Octavio Pineda (Las Palmas de Gran Canaria, 1979) es doctor en Literatura y durante nueve años vivió entre Francia y Rumanía, donde ejerció como Lector de Universidad. En la actualidad trabaja como Técnico en Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria y ha sido galardonado en el certamen de poesía joven Ciudad de Telde  (1998), el premio municipal Francesc Candel de poesía de Barcelona (2013), o el accésit al Premio de poesía del municipio de Antigua, en 2015.

A lo largo de sus estudios universitarios fue colaborador de la revista literaria Calibán, de la ULPGC y, en el año 2008, obtuvo el VII Premio de Poesía Domingo Velázquez de Fuerteventura, lo que conllevó, a su vez, la publicación de su primer libro, Bersos. Posteriormente, Amasijos, conversaciones y otras ciudades obtuvo el accésit del premio INJUVE de poesía, en Madrid, que luego será publicado, en 2011, en una edición ampliada por La Página Joven.

Dotado con 3.000 euros, el jurado de la edición de este año estuvo formado por Miguel Martinón, Josefina Betancor y Antonio Puente.

Saludos, cien cañones p0r banda, desde este lado del ordenador.

Antonio Martín Sosa, premio de Relato Corto Isaac de Vega

Miércoles, Diciembre 21st, 2016

Antonio Martín Sosa obtiene por su relato Finas hierbas el Premio de Relato Corto Isaac de Vega, dotado con 2.000 euros. Con una dotación de 1.000 euros, el 2º Premio recayó en Continuidad de los padres, obra de Manuel Iván Pérez.

El jurado de esta edición estuvo formado por Víctor Álamo de La Rosa; la profesora de Filología en la ULL, Belén Castro Morales y Silvia García, ganadora del Premio de Novela Benito Pérez Armas CajaCanarias 2012.

Saludos, se abre el telón…, desde este lado del ordenador.