Archive for the ‘Libros’ Category

Carmen Rosa de la Nuez, presidenta de NACE

Martes, Diciembre 6th, 2016

Carmen Rosa de la Nuez Aránega ha resultado elegida presidenta de Nueva Asociación Canaria para la Edición (NACE) tras una asamblea en la que también se votó que Cecilia Domínguez Luis ocupe la responsabilidad de vicepresidenta, en ambos casos por de dos años.

Saludos, sea la paz con vosotros, desde este lado del ordenador.

Una historia mágica de La Gomera

Lunes, Diciembre 5th, 2016

A finales de los años veinte en Agulo, un pequeño pueblo del norte de La Gomera, sus habitantes no dejaban de sorprenderse cuando un pequeño grupo de vecinos acudía algunas noches y en procesión al cementerio para entonar extraños cantos y ritos.

Este grupo, conocido como los filiichristi, ha pasado a la historia de la comunidad con una mezcla de misterio y leyenda, ingredientes más que suficientes para llamar la atención de Daniel María (Agulo, 1985) e iniciase una investigación que comenzó hace ahora tres años mientras investigaba sobre poetas y escritores nacidos en la localidad.

“Los filiichristi pululaban en la memoria colectiva de Agulo”, dice.

Este investigación terminó convirtiéndose en un libro que bajo el título de El misterio de los filiichristi de Agulo, edita Baile del Sol en la colección Texto del desorden, y volumen en el que María intenta reconstruir el relato de un grupo de amigos que “llegaron a crear una congregación  teosófico-cristiana” en La Gomera durante los felices años veinte.

La teosofía fue una corriente que tuvo mucho éxito a finales del XIX y principios del XX al combinar religión, filosofía y esoterismo. Sus adeptos buscaban la Sabiduría Divina, a la que llamaban la Verdad y contaban con numerosos símbolos, mitos y rituales.

En el caso de los filiichristi de Agulo, como los conoce Daniel María y quienes ahora se acercan a su historia, las ceremonias las realizaban con absoluta discreción aunque los vecinos del pueblo sabían de sus misteriosas reuniones en el cementerio y en el Garajonay. También hay testimonios de encuentros en el faro de San Sebastián, capital de La Gomera y parece ser que establecieron un pequeña grupo en Vallehermoso, pero no existen muchas referencias en este caso, explica.

El guía, el maestro de los filiichristi de Agulo fue Agustín Bethencourt Padilla, un personaje que continúa siendo “todo un enigma”.

Políglota, viajero, profesor de latín y griego, Bethencourt Padilla se inició en la Sociedad Teosófica de Madrid y su último paradero conocido es Portugal, país en el que desaparecen sus huellas tras estallar la Guerra Civil. Corre el rumor, dice Daniel María, que acabó sus días en el Tíbet, probablemente como monje, pero es una leyenda. Una leyenda más de las tantas leyendas que rodean a los miembros de este grupo. Bethencourt es el autor del libro La misa y sus misterios aunque ya forma parte de la historia de Agulo por ser el fundador de esa congregación teosófica de corte cristiano.

El misterio de los filiichristi de Agulo podría servir de base para una novela de misterio sobrenatural, ya que además de ritos y cantos en cementerios o en lo más profundo de los bosques gomeros, aparecen personajes con innegable atractivo pese al paso de los años. Uno de ellos es Mario Rosso de Luna con el que los filiichristi mantuvieron una estrecha relación cuando un grupo se estableció en la capital de España y asistieron a algunas de las charlas que impartía en el Ateneo madrileño.

Los filiichristi durante su estancia en Madrid, aprovecharon además para iniciarse en la masonería, en concreto en la logia Fuerza Numantina No 355 (1914-1922), en la que entraron de la mano de Mario Rosso de Luna.

Que se tenga constancia, cuatro de los filiichristi fueron masones que asistieron a las tenidas que se celebraba en la logia de Añaza, en Tenerife y en la de Fuerza Numantina, en Madrid. Ellos fueron los hermanos Agustín y Pedro Bethencourt Padilla, además de Pascasio Trujillo y el pintor José Aguiar, que fue un filiichristi a medias, dice Daniel María.

El destino de los filiichristi de Agulo se truncó tras el estallido de la Guerra Civil española. Los cuatro masones fueron procesados y condenados por el ejército rebelde aunque Agustín Bethencourt Padilla desapareció. Su hermano Pedro y Pascasio Trujillo fallecieron en Madrid, mientras que José Bethencourt Padilla, Domingo Montesinos y Pedro Sánchez murieron a edades muy avanzadas en Tenerife y Luz López, la única mujer del grupo, en Madrid.

El misterio de los filiichristi de Agulo es un libro curioso por el hecho que narra, y atractivo porque aporta información sobre la obra literaria que dejaron algunos de los miembros de la congregación así como informa de los ambientes esotéricos que existían en Canarias en los años veinte.

En cuanto a la producción literaria de sus miembros, Daniel María destaca la obra de Pedro Bethencourt Padilla, autor del poemario Salterio y del ensayo La corrupción del mundo o el imperio de la magia y la obra de su hermano, José Bethencourt Padilla, con las novelas La efigie de cera y El salmo de la bruja.

La efigie de cera fue calificada por su autor como un relato “de amor y de misterio” aunque esconde, a juicio de María, “un racimo de referencias al mundo ocultista del grupo, y se sirve de la trama amorosa para exponerlos en el texto.”

En esta novela se cruza la magia negra, los hechizos y la brujería, un cóctel de ciencias ocultistas que cuenta también con referencias al magnetismo, el cuerpo astral y el karma, e incluso el vampirismo. El salmo de la bruja se concentra más en la brujería de La Gomera, explica María, quien ha armado esta investigación recurriendo a fuentes orales y bibliográficas.

Las fuentes orales son resultado de largas entrevistas con los vecinos de Agulo, sacando información de un memoria colectiva que se resiste a olvidar a los miembros de esta congregación que casi parece confundirse con las leyendas que tejen el espíritu de la localidad.

“Según los testimonios recogidos, muchas personas acudían a ellos para encontrar objetos perdidos, saber del paradero de familiares durante la guerra y la emigración y para contactar con seres de otra dimensión”, opina María, quien concluye con una idea que ya planea en el prólogo de La corrupción del mundo o el imperio de la magia: “seres de otro mundo me han elegido para redactar las advertencias que ofrece esta obra, por lo que no soy el autor sino el medio del que se han servido los otros…”

Saludos, ¡la verdad!, desde este lado del ordenador.

Se hace saber…

Jueves, Diciembre 1st, 2016

* Adrián Serrano Sanz ha obtenido por Sahara el X Premio de Poesía Joven Emilio Alfaro Hardisson que convoca el Ateneo de La Laguna y que está dirigido a autores noveles. El jurado lo formó Daniel Hernández María, Covadonga García Fierro y Alejandro Coello Hernández. Adrián Serrano Sanz (Zaragoza, 1992) es graduado en Psicología con mención en Psicología Social por la Universidad de Zaragoza y actualmente realiza el doctorando en el Programa de Doctorado en Sociología de las Políticas Públicas y Sociales por la misma universidad.

* Javier Marrero presenta su tercera novela, Nueve y media en Junta Suprema (2016), que ha sido editada por BL&W Editores. El libro es una precuela de La visión de Alma, y  forma parte de la trilogía La Reserva, cuya tercera parte, ya escrita, permanece inédita.

* El próximo viernes, día 2 de diciembre, a las 19 horas, en el MAC, Calle Robayna 2,  tendrá lugar la presentación del libro: El poder la escritura, de Rafael Lutzardo. En el acto intervendrán, además del autor,  Carmelo Rivero, premio Canarias de Comunicación (2004) y director del Diario de Avisos y Ánghel Morales, periodista y editor.

* El inspector, de Ángel Nazco, se presenta el viernes, 2 de diciembre, a las 19 horas, en la Casa Secundino Delgado, en Arafo (Tenerife). En el transcurso del acto, el autor ofrecerá la charla El hombre frente a sus circunstancias.

Saludos, ¡¡¡sereno!!!, desde este lado del ordenador.

El escritor de la ciudad de los prodigios

Miércoles, Noviembre 30th, 2016

Eduardo Mendoza, premio Cervantes 2016, no sería Eduardo Mendoza si no hubiera nacido en Barcelona. La llamada ciudad Condal ocupa gran parte de su producción literaria y ha terminado por convertirse en un personaje más en la mayoría de sus libros.

La relación que mantiene con Barcelona es casi una constante en sus novelas, novelas muchas de ellas en las que continúa y con la cabeza bien alta una tradición literaria en la que ha sabido combinar, y muy bien, por cierto, otros géneros venidos de fuera y los que aún nos laten por dentro. Cuando se escribe por dentro es inevitable destacar el apego profundo que siente Eduardo Mendoza por la picaresca y el hecho, singular en una literatura que históricamente tuvo excelente sentido del humor, por recuperarlo cuando inició su carrera como escritor.

Se rastrea así ese humor tan negro y español en títulos en los que mezcla con mano maestra estilos, puntos de vista y situaciones como en El misterio de la cripta embrujada, intriga en la que presenta a una especie de detective encerrado en un manicomio y personaje que protagoniza también El laberinto de las aceitunas, La aventura del tocador de señoras y El enredo de la bolsa y la vida.

En las novelas de Eduardo Mendoza se combina un poco de todo. Y ese un poco de todo está excelentemente sazonado por lo que sus libros resultan al final platos en los que el escritor recurre a la novela histórica para narrar las cruentas luchas sindicales en la Barcelona de principios del siglo XX (La verdad sobre el caso Savolta, aunque el título original fuera Los soldados de Cataluña); cómo se las gastaba el fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, en aquel Madrid alegre y juvenil de antes de la Guerra Civil (Riña de gatos) o su visión hilarante del poder de Roma en El asombroso viaje de Pomponio Flato, en la que además de  parodiar el género epistolar, cuenta las extravagantes aventuras de un filósofo romano en tierras de Nazaret tras ser contratado por un joven al que llaman Jesús.

Y esto solo en cuanto a novelas se refiere, porque Eduardo Mendoza también ha escrito teatro, cuentos, ensayos e incluso novela por entregas. Recuerdo en este último caso Sin noticias de Gurb, o las desventuras de un extraterrestre por una ciudad, Barcelona, que en sus manos se convierte en una ciudad de prodigios.

Saludos, me dicen, desde este lado del ordenador.

Contra las cuerdas

Martes, Noviembre 29th, 2016

Hace unas semanas encontré en el Rastro de la capital tinerfeña, rastro que a veces funciona como solución mágica, espacio en el que tropezarte con libros olvidados y algo machacados por el paso del tiempo, con una novela titulada Tongo y escrita por Enrique Nácher.

Enrique Nácher nació en Gran Canaria en 1912 y falleció hace catorce en Valencia sin provocar ruidos ni alharacas. Con él desapareciera un escritor de difícil catalogación que a lo largo de su vida literaria no dejó de tantear géneros y ser acreedor de un estilo que si bien resulta algo recargado se amoldaba perfectamente al espíritu de su época, lo que lo reviste de cierto sabor a clásico e invita a explorar las curvaturas de una producción novelística que le valió obtener con La buhardilla el Premio Nadal en 1949 y ganarse otros merecimientos con obras como Guanche, que se desarrolla en su isla natal.

España no tiene demasiadas novelas que se desarrollen en el mundo del boxeo aunque cuenta con una obra redonda, que bordea esas líneas invisibles que dibujan lo que debe ser una obra maestra con La noche, de Andrés Bosch. También destacan los notables trabajos de Ignacio Aldecoa y Fernando Vadillo, entre otros. A esta nómina debe integrarse ahora el Tongo de Nácher en lo que podría ser la otra esquina del cuadrilátero pugilístico y narrativo español, todas ellas obras que transcurren en un país de postguerra, repleto de grises y pobreza.

Tongo, la novela, comienza en Campanar, un arrabal de Valencia donde nace su protagonista,  Manolo Baixauly y a quien más tarde se conocerá en los ambientes boxísticos como Tigre.

Enrique Nácher narra en la primera parte de la obra la infancia y adolescencia de ese Baixauly enclenque y perdedor. Le sirve este segmento para describir como se forja su carácter, porque Tongo es una novela que se preocupa más por estudiar la psicología de sus personajes que en ofrecer un retrato del boxeo de postguerra en España, aunque sea el boxeo de postguerra un personaje, un personaje principal, en la segunda y tercera parte de la novela, en la que Manolo Baixauly decide su destino tras romperle la mandíbula a un contrincante en una reyerta de taberna.

Tiene algo de Más dura será la caída, ese clásico de la narrativa pugilística de Budd Schulberg, el Tongo de Nácher, solo que en donde había crítica cruenta contra los negociantes del boxeo estadounidenses, se deriva a las ilusiones, cada vez más podridas que genera el ambiente en el que se mueve el protagonista, ya que por añagazas publicitarias han creado demasiados intereses en torno a su persona.

El Tigre debe de boxear contra Juanito Durán, contrincante en el que se explora –y con reveladora precisión quirúrgica– su cabeza. Durán es un señorito que ha querido ser boxeador y encuentra en su oponente, Tigre, la otra cara de lo que podría ser una misma moneda.

Tongo es una novela moral y maniquea y esto es un peso muerto que arrastra si se observa y se entiende bajo el disfraz que vestimos en la actualidad, pero su descripción del combate final, ese en el que enfrentan en el ring al Tigre y Juanito Durán son de una intensidad que revela al gran escritor que pudo ser Enrique Nácher. Es necesario por ello que el lector, y el lector aficionado al boxeo, obvie ese objetivo moralizante que planea al concluir la novela y se quede con el brioso estilo, ahora sin bisagras que chirríen, al que recurre para registrar con palabras un combate teñido de violencia en el que dos hombres radicalmente diferentes, encarnan también dos formas radicalmente diferentes de entender el boxeo.

Saludos,s e ha escrito, desde este lado del ordenador.

‘Indigenismo, raza y evolución’ de Fernando Estévez se presenta este miércoles en La Orotava

Miércoles, Noviembre 23rd, 2016

El salón de plenos del Ayuntamiento de La Orotava acoge este miércoles, 23 de noviembre y a las 19 horas, la presentación del libro Indigenismo, raza y evolución. El pensamiento antropológico canario (1750-1900), del antropólogo y coordinador del Museo de Historia y Antropología de Tenerife, Fernando Estévez (La Orotava, 1953), que falleció en julio de este año.

El acto contará el director general de Patrimonio del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Clavijo Redondo y el alcalde de La Orotava, Francisco Linares García y será presentado por el arqueólogo y profesor de la Universidad de La Laguna Juan Francisco Navarro Mederos, quien ofrecerá un retrato sobre Fernando Estévez y analizará algunas las claves de Indigenismo, raza y evolución, una de sus obras de referencia.

Fernando Estévez pretendió con este libro mostrar cómo la imagen de los aborígenes canarios ha ido transformándose en función de las distintas estrategias de investigación que se han dado cita en el desarrollo histórico de la antropología canaria y muchas de sus conclusiones, polémicas en ocasiones, mantienen aún una vigorosa vigencia.

La reedición de la obra se suma a los homenajes que los organizadores del I Congreso de Museos de Canarias rinden a la memoria del antropólogo tinerfeño, que fue el inspirador de estas jornadas que se desarrollarán en el Liceo Taoro de La Orotava del 25 al 27 de noviembre, como una exposición, Acerca del Mundo: ExpoVisiones de Fernando Estévez, que revela la línea de trabajo que el antropólogo emprendió hace veinticinco años, y en la que se hace referencia a sus temas más recurrentes como investigador y sus  montajes expositivos.

La exposición está comisariada por la conservadora de museos y subdirectora del Museo de Historia y Antropología de Tenerife, Maite Henríquez Sánchez, y han colaborado en el diseño, elaboración y montaje el Alfar Canarias.

Saludos, luce el sol entre las nubes cargadas de lluvia, desde este lado del ordenador.