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“Nuestro libro cambia la perspectiva que se tenía del teatro en Canarias”

Lunes, Noviembre 29th, 2021

Una primera lectura del Primer Tesoro del Teatro en Canarias nos hace pensar que la historia de la escena en las islas no es tan pobre como algunos pensaban. Basta con abrir el libro y pasar el rato leyendo algunas de las obras que este trabajo recopila, comenzando con el Recibimiento a don Cristóbal Vela, obispo de Canarias, en el año 1576, de Cairasco de Figueroa a divertidísimas sátiras anónimas como Las fechorías de Bigotillos que, probablemente, pudo redactarse en enero o febrero de 1822 o “los primeros meses de 1823”.

La edición de este Primer Tesoro, y también de los que serán tomos segundo y tercero en el que ahora trabajan José Antonio Ramos Arteaga (JARA), Adán Rocío Palmero (ARP) y Fermín Domínguez Santana (FDS), tiene como objetivo demostrar que la historia del teatro en Canarias se apoya en unos sólidos cimientos si se estudia su pasado. La obra ofrece además una completa y rigurosa visión general “del hecho teatral en Canarias” escrito con agradecido espíritu divulgativo.

- ¿Se conoce cuál es la primera obra de teatro que se escribe y se estrena en Canarias?

“El primer autor del que tenemos obra y constancia y datos sobre la representación de sus textos es Cairasco de Figueroa del que, afortunadamente para nosotros, quedaba todavía una obra inédita que se encuentra en la Academia de la Historia, en Madrid, y que se trata de un Recibimiento a un obispo, al obispo Vela. Hemos tenido el privilegio de publicar la primera edición en Canarias de un texto que llevaba inédito desde el siglo XVI”.

- ¿Qué es un Recibimiento?

“Una forma teatral muy común de la época que consistía en una forma de recibir a la nueva autoridad y darle a conocer el territorio que iba a gobernar. Cairasco escribió cuatro Recibimientos pero solo se conservan dos, el dedicado al obispo Vela y otro al obispo Rueda. Se tratan de recibimientos a obispos que iban a ocupa, en este caso, la catedral episcopal de grancanaria”.

- Y ¿cómo era el ambiente teatral en Canarias en sus primeros años?

“Tenemos la certeza que hubo una vida cultural y teatral mínima, quizá no la generaran profesionales pero sabemos que para determinados actos anuales y vinculados a la liturgia hubo representaciones teatrales. A modo de curiosidad, uno de los grandes testimonios contra el teatro en Canarias data del siglo XVI y es un auto inquisitorial contra dos cómicos de La Orotava que representaron una obra muy soez a las puertas de una iglesia de La Laguna”.

- Hablamos del Primer tesoro del teatro en Canarias. ¿Por qué tesoros?

“Es una palabra que nos recuerda a nosotros que tenemos formación filológica el tesauro. Al no tratarse de un libro uniforme y también por fetichismo infantil y al necesitar un nombre que reivindicara y empoderara la literatura dramática en Canarias, nuestro Primer tesoro es la primera recopilación de inéditos que abarca 400 años de una literatura generalmente despreciada y sin demasiados estudios en Canarias que presente un corpus, un análisis de ese corpus, propuestas de escenificación a ese mismo corpus y que esté enfocada a su divulgación general y no solo a un público especializado en filología”.

- Hablamos del Primer Tesoro del Teatro en Canarias, ¿qué contenido reunirá los dos siguientes volúmenes en los que ya están trabajando?

“Los dos siguientes tesoros serán dos volúmenes dedicados al XIX ya que se trata de un siglo riquísimo. Estos volúmenes constarán de documentación anexa, que incluirá contratos de actores, carteles teatrales, memorias y diarios. En conjunto, todo ese material que en paralelo acompaña al texto teatral y ayuda a enriquecerlo en un tercer volumen que será una especie de apéndice documental. Hay que tener en cuenta que el XIX es un siglo que tiene una actividad teatral mayor que el XX y en la que la mayoría de los grandes poetas de las islas siendo jóvenes o escribieron teatro o participaron en el fenómeno teatral en Canarias. Lo curioso del caso es que apenas hay nada escrito sobre este periodo y la intención de estos Tesoros es la de rescatar a esos autores y una autora como fue Dominga Espínola”.

- Ustedes que conocen a fondo el pasado de nuestro teatro y de los que reúnen en el libro ¿cuentan con algún autor en especial?

JARA: Cairasco de Figueroa porque me encantan los versos esdrújulos y la pompa. Su Recibimiento es mi texto favorito y el más complejo de trabajar en manuscrito en cuanto a su letra y al contenido simbólico. Hablamos de uno de los más grandes poetas canarios del XVI y XVII”.

FDS: “Fray Marcos de Alayón porque el texto que propone es muy gracioso y a la par alegórico porque lo plantea como un juego. Es una nueva visión del teatro e incluso ahora mismo resulta dinámico para una obra que fue escrita en el siglo XVI”.

ARP: “Por mi interés en la sátira el autor que más me interesa de los que recopila el Primer Tesoro del Teatro en Canarias es Las fechorías de Bigotillos, un texto de autor desconocido que data del siglo XIX. La obra refleja la sociedad canaria de ese entonces, una sociedad con una clase política específica con la que el autor establece paralelismos con personajes reales de su época”.

- Dice que Las fechorías de bigotillos es un texto anónimo…

“El texto nos llega milagrosamente ya que se trata de una ataque al entonces alcalde de La Laguna por corrupto. Tuvimos noticias de él a través de testimonios y papeles que consultamos en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife y por otro al estudiar una recapitulación de panfletos Vox Flagelis, que se encuentran en la Biblioteca de la Universidad de La Laguna. No sabemos si se representó pero seguro que se hicieron lecturas dramatizadas de la obra”.

- Las obras que sí se estrenaban ¿dónde se representaban?

“En los patios traseros de las bodegas. Se solía colocar un tablado sobre los mismos barriles. También se representaba en la antiguas albercas de La Laguna y otros sitios en los que solía reunirse la gente en sus momentos de ocio como las tabernas y el espacio doméstico. El gran cambio se produce cuando aparece el teatro como edificio específico para representar aunque antes estuvieron las sociedades musicales y de declamación que reunían a jóvenes con inquietudes artísticas. Hay sociedades de declamación en Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria. Existe no obstante, un caso muy especial, el Corpus llamado de Van de Walle, cien años de actividad teatral en La Palma que cubre todo el siglo XVIII, el problema es que este material se encuentra en muy mal estado”·.

- ¿Cuándo se tiene noticia de un teatro profesional en Canarias?

“La primera noticia de teatro profesional es del XIX . Es probable que antes llegaran cómicos que formaran grupos con cierta estabilidad sobre todo en las poblaciones vinculados a la parroquia o a algún noble con inquietudes. El mayor animador teatral que hemos tenido fue Bernardo Cólogan, en el Puerto de la Cruz. Durante quince años, representó en la calle obras de Voltaire que estaban prohibidas en la península pero en conjunto no se trataban de grupos estables”.

- Pero el teatro se va enquistando en la sociedad canaria.

“Frente a la idea de que el teatro en Canarias durante quinientos años fue obra de cuatro autores dispersos el libro demuestra todo lo contrario. Hay autores, actores, espacios donde representar y un público que sigue lo que hacen; también determinadas fechas para las representaciones. Nuestro libro cambia la perspectiva que se tenía hasta ahora de la escena dramática en Canarias”.

- Antes comentaban que existe poca literatura sobre el teatro en las islas.

“Porque no existía ningún trabajo panorámico sino la antología de Rafael Hernández Fernández y estudios puntuales sobre el momento, un autor o la obra así que nuestro libro trae no solo textos y autores sino que los contextualiza artística, histórica y dramáticamente. Da una panorámica completa”.

- ¿Y en cuanto a la edición?

“El Primer Tesoro del Teatro en Canarias no solo tiende al texto teatral sino lo que lo rodea, la música, la danza y aspectos que desde el punto de vista filológico no se han tenido en cuenta como la música, la danza. Nuestra intención fue que los textos tuvieran carácter divulgativo para que se pudieran utilizar tanto en clase como para grupos que quieran representarlos. La edición incluye traducciones del textos del latín o de otros idiomas así como aclaraciones sobre la conservación del manuscrito e interpretaciones de algunos términos que pudieran resultar confusos ya que la idea era llegar al mayor público posible con el objetivo de mantenerlos vivos. El libro, en conjunto, da una visión global del hecho teatral en Canarias”.

- En el libro aparecen las que están pero ¿tuvieron que descartar otras muchas obras por motivos de espacio?

“No se descartaron demasiadas con respecto al teatro en Canarias. Si hubo un problema grande fue que necesitamos un rastreo minucioso de los archivos. Del XIX podríamos publicar veinte tomos pero de los siglos anteriores y al ser considerado un género menor y que mucho de esos textos no estaban pensados para conservarse, fue proceso complejo porque hubo ocasiones en que tuvimos que reconstruir lo que son copias de otros textos. Salvo el caso de Fray Marcos Alayón, del que todavía queda material por publicar y que fue uno de los grandes dramaturgos canarios antes del XIX al que los ilustrados leyeron y representaron tal y como han dejado registrados en sus diarios y memorias y el de José Agustín Álvarez Rixo, lo que tenemos son textos paradigmáticos que funcionan más como cuadernos de montaje que como textos para su divulgación. En el volumen está todo lo que hay ahora mismo, lo que se conserva y a lo que se puede tener acceso”.

- ¿Cómo se plantearon el trabajo?

“Empezó siendo un trabajo académico, de colaboración horizontal con una idea rectora y es que el objetivo principal fuera conseguir una panorámica del teatro en Canarias. El segundo objetivo fue el de sacar a la luz todo el material dramático, textos y autores ya que nos ayudarían a esa reconstrucción y, por último, editarlo de una manera que no cayera en la zona acotada del estudio filológico. Por responsabilidad con esa herencia, que fue pública y que sirvió para hacer comunidad, teníamos que devolvérselo a la comunidad, a los lectores que lo quisieran leer como para los que quisieran representarlo”.

- ¿Para representarlos?

“El libro cuenta con una propuesta para la representación, para que un grupo lo pueda montar si quiere. Además, el Instituto de Estudios Canarios nos dio la posibilidad de que cien ejemplares se repartieran gratuitamente en bibliotecas escolares para que se pudieran usar en el aula. Es un proyecto que sobrepasa los límites de lo académico para vincularse con la tradición dramática en las islas. Por eso el primer ejemplar que salió de imprenta se presentó en la Escuela de Actores de Canarias el Día Mundial del Teatro ya que nuestra intención es la de servir esencialmente a la profesión teatral dotándola de este material”.

- ¿Qué rareza destacarían de las obras que recopila el libro?

“La obra de un escritor del XIX, Juan Corona y Álvarez, que lleva por título ¡¡¡Tantos por uno!!! y que está inspirada en un episodio del pasado de Canarias escrito por Viera y Clavijo sobre guanches y castellanos. Otra curiosidad la firma Carlos Guigou porque hablamos de un músico de origen francés. En el libro publicamos el libreto de lo que fue una tonadilla escénica aunque no se pudo reproducir la parte musical porque no lo permitía la edición y la partitura no se encuentra en buenas condiciones pero se trata de una tonadilla escénica única en Canaria. La pieza nos indica, por otra parte, lo variado que fue el panorama teatral canario en aquellos tiempos. Tiempos en los que Cólogan trae al Puerto de la Cruz mascaradas londinenses, un músico francés lo que ve en París, un actor crea un texto que lleva a escena para su lucimiento y un humilde conventual, Fray Marcos Alayón, escribe sainetes con una carga crítica brutal. Todo indica que somos un territorio muy receptivo y que muchas de las cosas que se estrenaban en otras lugares también llegaron aquí gracias a una población viajera”.

- ¿Cuándo aparecen los grandes teatros en Canarias?

“La profesionalización en las islas llega por la confluencia de dos elementos, a principios del XIX se crean las sociedades de declamación y de música que pone en consonancia a la juventud de las localidades y de manera mixta en muchas ocasiones. Forma parte de la vida cultural de las poblaciones. Esas sociedades aparecen con la llegada de una ruta, Cádiz-Tenerife-Gran Canaria y La Palma y el desembarco de grupos profesionales, no de todos sus integrantes, que contratan en la isla a actores y músicos de aquí. Una fecha para apuntar, el arribo de la goleta Antoñica en 1832 ya que nos trajo el primer grupo profesional que se mantuvo durante una temporada en Canarias”.

- ¿Cuál es la actualidad de las obras?

“El teatro que se hace en Canarias tiene parangón con el de otras regiones con más solera dentro de la literatura española. La prueba es que cuando coges el texto y lo pones delante del espectador compruebas si funciona o no. Y en muchos de los casos funciona”.

- ¿Para cuándo los próximos tesoros?

“La idea es que el concepto de Tesoro del Teatro en Canarias quede como una etiqueta vinculada a una colección. Dos años nos hemos dado para trabajar en paralelo el volumen de texto y el anexo porque hay una crítica teatral en el XIX muy buena y conforma polémica entre los pocos medios que había. Los textos son capaces de evaluar lo que estaban viendo y se escribe críticas con enorme calidad, muy unida a la aparición de los medios de prensa. Hemos hecho el reparto del primer bloque de la obra y los criterios a seguir ante el caudal inmenso que abarca conocer la situación del teatro en las islas durante aquellos tiempos”.

- ¿Hay presencia de mujeres en el teatro canario?

“En el primen volumen se incluyen contratos a determinadas actrices y en el segundo se introducen ya mujeres empresarias, autoras y actrices por lo que se reivindica que la mujer tuvo un papel fundamental en el auge del teatro en Canarias en el XIX. Ahí está Dominga Espínola, nuestra primera autora”.

CÓMO SE HIZO

El equipo del Primer tesoro del teatro en Canarias se dividió el trabajo en diversas tareas. Por un lado, Fermín Domínguez Santana se encargó de la cuestión de la crítica textual mientras Adán Rocío Palmero, como actor que es, fue un interlocutor fundamental porque en muchas de las ocasiones “estamos ante guiones”. Finalmente, José Antonio Ramos Arteaga asumió las tareas de coordinador aunque destaca que el libro es resultado “fundamentalmente de una labor colectiva y horizontal”.

Saludos, una joya, créanlo, desde este lado del ordenador

Gonzalo Giner participa esta tarde en el Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte

Sábado, Noviembre 27th, 2021

El escritor Gonzalo Giner participa en la primera edición del Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte con una intervención titulada Los otros protagonistas de la historia, este sábado, 27 de noviembre, a las 19.30 horas, en la Casa de la Cultura, ubicada en el Antiguo Convento San Agustín, en la Plaza del Cristo.
 
Galardonado con el Premio Fernando Lara 2020 por su novela La bruma verde, Gonzalo Giner escribe en estos momentos otras dos obras: una recopilación de anécdotas veterinarias y una siguiente novela que está en fase de preparación. Calcula que saldrá a la luz en 2023, porque suele dedicar unos tres años a cada novela, ya que ha tomado la decisión de compartir su actividad literaria con “la vocación más importante que tengo: la veterinaria”. Siempre ha querido ser veterinario y decidió hace un tiempo no renunciar a esta vocación principal a pesar de que, con seis títulos, se ha convertido en un auténtico fenómeno de la novela histórica, con obras que se han convertido en súper ventas y han sido traducidas a varios idiomas.

De este éxito dan cuenta La cuarta alianza (2004), El sanador de caballos (2008), El jinete del silencio (2011), Pacto de lealtad (2014), y Las ventanas del cielo (2017).
 
Giner llegó a la novela histórica primero como lector. Su gusto por el género fue alimentado desde su infancia y alentado por su amor por la historia y por las obras de Arturo Pérez Reverte y otros escritores contemporáneos que han confirmado el auge de esta corriente literaria en España. Dar el paso de lector a escritor no fue fácil, pero estuvo motivado por una necesidad imperiosa: salir de la ansiedad que le estaba provocando una situación laboral a la que finalmente puso solución. “Buscaba un efecto terapéutico y tenía unas ganas horrorosas de meter en mi cabeza otros mundos y dedicarme a pensar en unos personajes que me despistaran de la angustia y del momento complicado que estaba viviendo en esos momentos”, explica. Fue una decisión intuitiva.
 
El programa de este sábado 27 de noviembre prevé la organización de la ruta guiada Tacoronte insólito: misterios y curiosidades, a cargo de José Gregario González. Pendiente de confirmación por la lluvia, la participación en esta actividad se gestiona a través del correo electrónico info@gestioartem.eu. En caso de celebrarse la ruta este sábado, partirá a las 11.00 de la plaza del Cristo y durará dos horas, aproximadamente. En el caso de que las lluvias impidan su desarrollo, se organizarán las dos rutas previstas el próximo fin de semana, sábado 4 y domingo 5 de diciembre.
 
El resto de las actividades del sábado tienen lugar en la Casa de la Cultura de Tacronte, a partir de las 17.00, con el Taller infantil a cargo de Carlos Miranda Tigre 1797, cañonazos en Santa Cru<. A la misma hora, se presenta la novela Has regresado, viejo amigo, con Juan José Monzón y Sandra Franco, una oportunidad para abordar la literatura sobre la convulsa primera mitad del siglo XX en clave de novela juvenil. A las 18:00 horas, la mesa redonda Canarias desde la edad moderna a la contemporánea a través de la novela cuenta con la participación de Fátima Martín, autora de El ángulo de la bruma, Jorge Fonte (Llevadme a ver el mar) José Luis Correa (La décima caja). El programa de este sábado concluye con la intervención de Gonzalo Giner a las 19.30. El programa de este fin de semana concluye este domingo, 28 de noviembre, a las 20.00 horas, con la proyección de la película Mambí, (Teodoro y Santiago Ríos, 1998) será presentada por uno de sus director, Teodoro Ríos.
 
La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Tacoronte promueve el Festival de Novela Histórica con el fin de potenciar la identidad del municipio y, al mismo tiempo, ofrecer en la Isla y el Archipiélago la oportunidad para explorar un género literario que ocupa la primera posición entre las preferencias de las personas aficionadas a la lectura. Se desarrolla a lo largo de ocho jornadas, que empezaron este jueves, 25 de noviembre y continúan esta semana hasta el domingo 28 y se retoma del jueves 2 al domingo 5 de diciembre.

Saludos, viviendo la historia, desde este lado del ordenador

Antropófago de Saúl Cepeda, Premio de Novela Benito Pérez Armas

Martes, Noviembre 23rd, 2021

Antropófago, del escritor vasco afincado en Gran Canaria Saúl Cepeda Lezcano, ha obtenido el Premio de Novela Benito Pérez Armas 2021, dotado con 6.000 euros y la publicación de la obra.

En la trigésimo séptima edición se presentaron un total de 44 trabajos, de los que a juicio del jurado, formado por Blanca Hernández Quintana, Rafael-José Díaz y Yolanda Arencibia Santana, la novela de Cepeda Lezcano fue la merecedora de hacerse con el premio.

Antropófago cuenta la historia de Aníbal, un apático y despreocupado periodista gastronómico que recibe en Nueva York el encargo de localizar a Leonardo Salax, el enigmático cocinero alrededor de cuya persona ha surgido un exclusivo proselitismo de importantes figuras del mundo empresarial y financiero. Asistido por una voz telefónica anónima que le proporciona cuanto necesita, el cronista culinario aprovecha la oportunidad para huir de los convencionalismos de su vida e iniciar un viaje azaroso a ninguna parte. Aníbal descubrirá de forma traumática que una poderosa organización criminal también sigue la pista al esquivo chef con propósitos siniestros. A medida que averigua más cosas sobre Salax, el escritor topará con una intriga global que involucra la alimentación y el futuro de la raza humana, obligado a confrontar todas sus creencias y afrontar revelaciones insospechadas.

Saúl Cepeda Lezcano (Irún, 1976) es abogado, politólogo y periodista. Antes, agitador universitario, cocinero en la guerra de los Balcanes, creativo en una multinacional tabacalera, negro literario, mánager de discotecas, activista medioambiental, inventor de relojes y crítico gastronómico, tal y como afirma el narrador irundarra en su biografía. Su actividad lo ha llevado a más de un centenar de países, variopintos como Namibia, Malta, México, Nauru o Taiwán. En 1998 fue el finalista más joven en la historia del Premio Antonio Machado de narraciones y autor del libro de relatos Delitos para llevar, de las novelas Previsto (XVI Premio José María de Pereda), Aforo Completo, Cuentakilómetros (XIII Premio Eurostars de Narrativa de Viajes) y Agua (XXII Premio de Novela Negra Ciudad de Getafe); y de los ensayos Legumbres, semillas nutritivas para un futuro sostenible (FAO) y Justicia a escena: ¡Acción!

Saludos, a esperar al año que viene para leerla, desde este lado del ordenador

Una novela y unos recuerdos sobre la Guerra Civil española de Wenceslao Fernández Flórez

Martes, Noviembre 23rd, 2021

Fue un escritor y columnista muy conocido en su tiempo y varias de sus novelas aguantan muy bien el paso de los años como El malvado Carabel y El bosque animado, de las que se han hecho sendas películas que multiplicaron su éxito. Hoy, por esos vaivenes que dan los años, apenas es reconocido por un puñado de entusiastas que, como el que ahora les escribe, acude de tanto en tanto a sus libros para sonreír ante la adversidad que marca el paso de una época inestable y rencorosa bajo la sombra de una espada de Dámocles que pende sobre nuestras cabezas: llámalo como la enfermedad que lo cambió y nos cambió a todos.

Lo que quizá no sepan muchos de los lectores que aún le quedan a Wenceslao Fernández Flórez es que el escritor y columnista cuenta con tres libros, dos de ellos novelas y un tercero de recuerdos, sobre la Guerra Civil española, un conflicto terrible, que dividió y sigue dividiendo a las Españas, escritas por un hombre que siempre fue de derechas. No le rinde buenas palabras Andrés Trapiello en su monumental Las armas y las letras, y aún admitiendo que no le falta razón por sus críticas, estos libros sí que merecen vindicarlos por su aroma de rareza, de obras que no habían vuelto a reeditarse desde que lo hicieron a finales de los años 30 del pasado siglo XX.

Los libros han sido reeditados por Ediciones 98, una editorial que basa su política en rescatar títulos que han quedado sepultados por el peso de los años pero en los que late muy buena literatura o muestran el lado tenebroso en la producción literaria de algunos de nuestros mejores escritores. En el caso de Wensceslao Fernández Flórez anuncian, al margen de sus libros sobre la Guerra Civil, Tragedias de la vida vulgar, un conjunto de relatos que se apartan radicalmente de la literatura humorística del autor, quien recopila en este volumen una serie de piezas que tampoco habían vuelto a ser reeditadas desde sus publicación.

Las dos novelas y las memorias que Fernández Flórez escribió sobre “nuestra” Guerra Civil llevan por título Una isla en el mar rojo y La novela número 13, esta última la editorial reeditará próximamente.

Las memorias llevan por título El terror rojo porque tanto en la ficción basada en hechos reales como los recuerdos que explota de sus vivencias reales, el rojo es un color predominante no solo porque identifica a la sangre sino a cómo se conocía desde el bando rebelde, el de los militares golpistas, el de las derechas a sus contrincantes con independencia de que estos fueran demócratas y republicanos, liberales y libertarios… De hecho, al llamar rojo al enemigo, los nacionales metían en el mismo saco a fuerzas tan antagónicas entonces como ahora aunque el adjetivo se refiriera originariamente a los comunistas y a la gente de izquierda radical, mayoritariamente.

Una isla en el mar rojo se puede leer como un relato que no sabe mantener el fuelle a lo largo de todas sus páginas. Nos descubre además a un autor profundamente resentido que mira con ira la “revolución asesina” de lo que él considera chusma. Gente sin letras, basta y grosera que actúa contra el señorito más por reproche de clase que por ideología.

Se justifica la saña con la que está escrita porque se publicó en Lisboa, Portugal, en 1938, capital donde fue a parar Wenceslao Fernández Flórez cuando logró escapar del “Madrid rojo”, así que muchas de las escenas que en ella describe –muy interesantes la convivencia en la embajada donde han buscado refugio gente de orden que huye de la detención y el posterior paseo de los milicianos– saben a verdad porque fueron escritas prácticamente en caliente.

Resulta también interesante el retrato retorcido y bastante monstruoso que ofrece de aquel Madrid asediado, el del no pasarán, y el hastío que le produce que antiguos compañeros de oficio periodístico como escritores que han permanecido leales al gobierno republicano le hayan señalado a él como enemigo al que hacer desaparecer en una España que siendo la misma ya no volvería a ser la de antes. De delaciones y sentencias de muerte reflexiona con amargura un hombre que si alguna vez tuvo un arma entre las manos fue la de la pluma y nunca la pistola.

Ejecutarlo por lo que piensa y lo que ha escrito es la razón por la que los “rojos” buscan al abogado en la novela y al escritor en las memorias mientras la capital de España se sume en las tinieblas que solo rompe para los confinados en las embajadas las escuchas que, desde Canarias, emite Radio Club Tenerife.

Una isla en el mar rojo y El terror rojo resultan dos libros que se retroalimentan, que se dan vida uno y otro. Si se ha leído la novela antes se tiene la sensación de que Fernández Flórez describe situaciones similares en sus recuerdos, por lo que se produce un trasvase y la sensación de que lo que cuenta en una y otra es verdad. O al menos su verdad, lo que observó aquellos días que no logró desde entonces borrar de su memoria.

No tiene de todas formas Una isla en el mar rojo, la novela, la historia que se basa en hechos reales, la intensidad y sobre todo la facilidad de contagiar el miedo al lector por el acoso al que es sometido el protagonista. Sensaciones que sí consiguió transmitirme Agustín de Foxá con Madrid de Corte a cheka, un fresco realista de la caótica situación que se vivía dentro la capital de España aquellos días en los que cualquier hombre decente estuviera o no del lado de la II República corría peligro porque el orden, tal y como lo conocemos, se había fragmentado. Así lo cuenta también Max Aub desde una perspectiva de izquierda moderada en algunas de las obras que componen su admirable fresco El laberinto español.

Si hay algo que coincide en estos libros donde lo real se confunde con lo irreal es la descripción del miedo. Un miedo físico como espiritual ante el nuevo y caótico mundo que dominó aquel Madrid de la Guerra. En el caso de Wenceslado Fernández Flórez visto con los ojos de un perseguido cuyo mayor delito fue, precisamente, pensar lo que pensaba.

Saludos, en bisca y captura de…, desde este lado del ordenador

Premiados

Lunes, Noviembre 22nd, 2021

Es probable que se me escape alguno pero de momento cuento tres, lo que no es poco para unas literaturas que escritas desde la ínsula o por hijos e hijas de la ínsula, han merecido premios que refuerzan una trayectoria que hace silenciar las bocas a los agoreros que critican el buen momento por el que está pasando la literatura que se escribe aquí y por gente nacida o residente de aquí.

Panza de burrro, de Andrea Abreu, fue el título del año pasado, sí, el de la pandemia, al despertar el interés no solo en su territorio chiquitito, Tenerife, sino más allá de sus fronteras. Representó a las islas junto a los inevitables Fernando Delgado y Andrés Sánchez Robayna en la Feria del Libro de Frankfurt y hace apenas unos días recibió el XVI Premio Dulce Chacón de Narrativa Española que concede el Ayuntamiento de Zafra (Badajoz) a la mejor obra en castellano impresa y editada el año anterior.

Por otra parte, el cineasta y escritor Elio Quiroga se hizo con el Premio de Novela Policía Nacional con su libro Tiempo Sucio. El Premio de Novela Policía Nacional, convocado por la Fundación Policía Española con la colaboración de la Fundación Unicaja y la editorial Algaida, pretende promover la creación literaria y reconocer el trabajo de las obras de temática negra, policial o de suspense vinculadas a la investigación policial y está dotado con 10.000 euros.

Por último y hace ya unos meses, Alexis Ravelo obtuvo por Los nombres prestados el Premio Café Gijón, dotado con 20.000 euros con una novela que desarrolla en 1986 y que protagoniza Marta Ferrer, la Colorada, y su hijo, que son considerados diferentes por todos los habitantes de Nidocuervo.

Y estos es todo de momento.

Felicidades mil a los premiados y…

Saludos, mañana será otro día, desde este lado del ordenador

Jorge Ortiz obtiene por M.A.O. [Carta a un padre] el Premio de Poesía Pedro García Cabrera

Martes, Noviembre 16th, 2021



Jorge Ortiz Robla
ha obtenido el Premio de Poesía Pedro García Cabrera que concede la Fundación CajaCanarias por M.A.O. [Carta a un padre]. El jurado de este certamen, que se convoca desde 1968, estuvo formado por Sabas Martín, Rosario Valcárcel y Javier Cabrera, y tuvo que deliberar entre un total de 74 obras a concurso.
 
M.A.O [Carta a un Padre] es un sincero homenaje al padre del autor, Manuel Ángel Ortiz, fallecido repentinamente a finales del año 2020, a través de la construcción poética, con versos que establecen una manera de conversar con su ausencia, de comprender que la falta también crea un volumen inmaterial que se ha de ir rellenando con recuerdos, sensaciones y palabras. M.A.O [Carta a un Padre], de este modo, supone una forma de asimilar que somos todo aquello que vamos dejando atrás, la memoria de los rostros que, como un lenguaje, puede anteponerse a la esperanza.
 
Jorge Ortiz Robla (Las Palmas de Gran Canaria, 1980) es restaurador de Bienes Culturales y actualmente reside en Catarroja (Valencia). Ha publicado los poemarios Restauro [Tratado de Conservación] (Ed. Zoográfico, 2021), Mapa Físico (I Premio de Poesía José Lapasió, Olé Libros, 2019), Cuerdas de tender (Accésit del III Certamen de Poesía FOLIAS, Editorial Juglar, 2019), Resiliencia (Lastura, 2019), El Lenguaje de la Luz / A linguagem da luz. Edición Bilingüe (Gato Bravo editora, Portugal 2018), DOMA (Lastura, 2018), La simetría de los insectos (Lastura, 3º Edición 2016) y Presbicia (Baile del Sol, 2016).

Jorge Ortiz es codirector de Crátera Editores y de la Revista Crátera de Crítica y Poesía Contemporánea. Parte de su obra ha sido traducida al portugués, al catalán y al rumano.