Cortiños

Martes, Septiembre 29th, 2009

* Tenerife Espacio de las Artes (TEA) acoge mañana, miércoles, el estreno del mediometraje documental Vida sobre ruedas, del cineasta grancanario Amaury Santana, quien asistirá a la proyección. A las 20 horas.

* David Ballesteros (violín), Gustavo Díaz Jerez (piano) y David Barrera (chelo), tres músicos del archipiélago que acaban de regresar de promocionar la música canaria en Francia, China y Corea, compartirán con el público canario el repertorio interpretado en estos escenarios, que abarca composiciones de autores canarios desde el siglo XVIII hasta la actualidad. Será en dos citas esta semana: el jueves 1 de octubre a las 20:30 horas, en el Teatro Circo de Marte de Santa Cruz de La Palma , y el viernes, día 2, a las 21:00 horas en el Teatro Leal de La Laguna.

* El artista Seca Herrera Sicilia -tras debutar hace tres años en el mundo de la literatura con En el centro del movimiento. El color se apodera del viaje y Océanos hipotéticos. La costa espera- ofrece ahora La temperatura de la belleza, un nuevo poemario en el que refleja su fascinación y temor por el paisaje volcánico. Esta obra, que acaba de ver la luz en la colección Micromeria de Ediciones Idea, se presenta el próximo jueves, 1 de octubre, a las 20:30 horas, en el Ateneo de La Laguna. En el acto intervendrá el director de la editorial canaria, Enrique Jiménez Fuentes, y en el que Blanca Quevedo acompañará al piano al autor en la lectura de sus poemas. 

* La librería El Cabildo acoge el próximo jueves, a las 20 horas, la presentación de la novela El fulgor del barranco, de Juan Ignacio Royo Iranzo.  En la mesa, además del autor, intervendrán Cándido Hernández, director de la Editorial Benchomo y Ánghel Morales, escritor y periodista. El fulgor del barranco transcurre durante la II República, y cuenta la historia de El Moro, un personaje que vive en una cueva de Santa Cruz de Tenerife, consume hachís y trafica con él. Al mismo tiempo, trabaja para la familia Camacho como peón, mamporrero o para cargar palos de golf del patrón en el mismo campo donde el general Franco, destinado en la isla por el Gobierno del Frente Popular,  decide su participación en la sublevación militar de 1936. ¡Promete!

Saludos cortiños desde este lado del ordenador.

¡¡¡Temblad, temblad libreros!!!

Lunes, Septiembre 28th, 2009

* Me pasa hoy mismo. Voy a una conocida librería de Santa Cruz de Tenerife y pregunto si les ha llegado Un asunto sensible de Miguel Barroso, editada por Mondadori. El dependiente consulta en el ordenador. “Mira chico, esa novedad no ha llegado todavía”. Silencio. Lo de chico lo encajo con deportividad porque al menos no ha soltado el cariñosón “mi niño”. Le pregunto cuándo calcula que llegará el libro. “buenooooo, eso es una novedad que salió ya en enero ¿no?” No, pienso, porque he tenido noticia de que el libro salió hace unas pocas semanas pero cierro la boca ya que es probable que me equivoque. “¿Pero sabe si les llegará?” le pregunto. El tipo se queda mirando la pantalla del ordenador. Teclea. Teclea un buen rato. Lo miro. Me mira. Nos miramos. Doy media vuelta. Otra librería. La chica me dice que se le ha caído Internet pero me pide el título, el autor y la editorial. Se lo digo como si recitara un mantra. Lo anota. “Cuándo nos llegué te aviso”. Salgo meridianamente satisfecho. Lo que es hacer bien las cosas. Camino por la Rambla que muere en soledad ligeramente contrariado por la primera experiencia. Y pienso, porque últimamente le doy muchas vueltas a la cabeza, el daño que le va a hacer a nuestras tradicionales librerías el anuncio de que se instala en Santa Cruz de Tenerife la empresa malagueña Agapea.com, la primera librería on-line en lengua castellana especializada en la entrega urgente de libros. Abrirá a finales de octubre en la avenida Tres de Mayo de la capital tinerfeña. Temblad. Temblad libreros.

* Recomiendo a los editores y libreros canarios (esa gente que vive tan feliz en el medievo) a que adquieran y lean (por favor) el visionario El nuevo paradigma del sector del libro de Francisco Javier Jiménez y Manuel Gil, o a que consulten su blog para ponerse las pilas ante la que se les avecina. Háganme caso, criaturas de Dios.

* En el Salón Internacional del Libro Africano (SILA) y la Feria de la Edición en Canarias además de conocer y hablar con escritores y editores del continente vecino –sí, ese mismo del que vivimos de espaldas–, conozco al escritor croata Roman Simic, con quien hablo largo y tendido. La editorial canaria (con todas sus letras c-a-n-a-r-i-a) Baile del Sol ha editado algunos de sus cuentos: De qué nos enamoramos, un volumen que recomiendo. Simic, pese a su juventud, tiene las ideas muy claras y un universo literario que sorprende. Es inevitable, así que le pregunto sobre cómo pesa en su literatura la pasada guerra que pulverizó a la ex Yugoslavia. Y me contesta que más que la guerra, tan brutal que se hizo cotidiana en sus vidas, lo peor ha sido la reconstrucción. Intentar ser un país que recupera la paz. La paz. Cuando dice esta palabra en su castellano lleno de rrrrrrr creo entender su significado.

* En SILA me hago también con un ejemplar de la estupenda revista Texturas. Y si bien estamos en días de crisis, de bolsillo vacíos (el mío al menos tiene un agujero que me espanta), barajo la posibilidad de suscribirme. El número que tengo en las manos (leído de cabo a rabo) incluye interesantísimos artículos de, entre otros, Jack London, y el editor Tom Maschler.

* Aprovecho también para recomendarles el blog literario de la periodista Mercedes Ródríguez. Saca puntas. Literariamente hablando…

* Finalizo esta batería sumándome a la celebración de que la web made in canarias atumbabierta.com haya  sido galardonada en la X Semana de Cine Fantástico y de Terror (¡qué miedorrrrlll!) de Estepona. Para un malcriado como el que les escribe, que se acostumbró a matar a sus pesadillas leyendo novelas y viendo películas de miedo, terror y pánico es una buena, buenísima noticia. Así que felicidades con el corazón caliente y latiendo en mis manos.

Saludos, li-te-ra-rios y web-maníacos, desde este lado del ordenador.

África, África, África

Domingo, Septiembre 27th, 2009

Por razones que sí vienen al caso he tenido abandonado el blog durante dos días exactos. Y apunto lo de razones que sí vienen al caso porque mi conexión con Internet se me ha caído en varias ocasiones pero sobre todo porque todo este tiempo lo he aprovechado para viajar a África sin salir de Canarias, que también es África para quien no se haya enterado.

Así que mientras escribo estas líneas tengo la sensación no sé si de ser un hombre nuevo, pero sí un tipo con una renovada amplitud de miras para observar mis realidades y alrededores.

El Salón Internacional del Libro Africano (SILA) y el Encuentro de Editores en Canarias se celebró este año — hoy domingo clausura–, en el Castillo de San Felipe del Puerto de la Cruz, ciudad en la que del 24 al 27 de septiembre se ha vuelto a oír hablar en francés, inglés, portugués y español pero con acentos diferentes y diferenciados. Por eso, son muchas las sensaciones que se agolpan en mi cabeza mientras intento escribir una crónica de urgencia sobre esta gratísima experiencia, así que permítanme que les asegure que he tenido la sensación de estar en otro mundo. O un limbo que no era Tenerife ni Canarias porque me ha dado la oportunidad de asistir a encuentros, mesas redondas, presentaciones de libros y diálogos donde algunos de los más destacados representantes de las editoriales y escritores africanos han debatido junto a editores y escritores canarios y peninsulares de una literatura como es la africana que todavía –y ojalá SILA consiga lo contrario— continúa siendo demasiado desconocida en España y en esta región desestructurada y cada día más canalla como es Canarias.

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Regreso a Santa Cruz de Tenerife con una maleta repleta de libros, direcciones y teléfonos que me apresuro a anotar en mi agenda, y algo tarumba también por haber vivido en esta que es mi isla una experiencia tan grata culturalmente hablando.

He tenido la oportunidad, además, de perfeccionar mi olvidado portugués con amigos de Cabo Verde, Guinea Bissau, Angola o Mozambique, así como la de darme cogotazos en la cabeza por no haber estudiado francés (ruego a los dioses que se mejore las traducciones simultáneas en futuras ediciones) cuando los que intervenían eran editores y escritores de Congo, Mali o Senegal.

Y es que gracias a SILA me he encontrado con amigos con los que he pasado el tiempo hablando de esa cosa que tanto nos gustan como son los libros.

Pese a contar con un presupuesto de risa, la organización ha logrado lo que parecía imposible, que una producción de serie Z pareciera de serie A, y todo eso sin perder el tiempo en tontas divagaciones sino cogiendo al toro por los cuernos gracias a una cuidadosa y muy estudiada selección de invitados. Regreso a mi cada días más muerto Santa Cruz con la extraña sensación de ser algo más sabio, y sobre todo sin la mosca detrás de la oreja porque así es como deben de hacerse las cosas cuando se diseñan encuentros de estas características: estar presentes todo el rato. U orquestando con una aparente sencillez, pero me consta compleja mano maestra, a que todo saliera con la misma precisión de un reloj pero sin su implacable y matemática perfección.

Esta ha sido la razón verdadera de que no haya actualizado el blog estos días. Días que han sido de auténtico y poderoso aprendizaje. Días en los que por una vez ya no cuentan las horas sino el intercambio de ideas y la reflexión.

No he dejado de pensar todo este tiempo el papel fundamental que puede jugar el archipiélago para promocionar hoy la literatura africana, pero quizá también mañana su cine, su plástica, su música… Si a lo largo de todo este tiempo se nos ha intentando convencer a los canarios que el archipiélago ha jugado a ser una especie de puente entre España y Latinoamérica, ya va siendo hora que nuestro ilustre (aunque mucho me temo que poco ilustrado) Gobierno de Canarias se dé cuenta de una vez que África existe no sólo como plataforma donde hacer negocios con dictadores cuyas manos están manchadas de sangre sino como puente (digámoslo así) de promoción de su intenso motor cultural. Tan fuerte y nuevo que es capaz de hacer mover montañas.

Escuchar a escritores y editores como Donato Ndongo, Tassadit Yacine, Landry-Wilfrid Miampika, Hamidou Konate, Waldir Araujo, Justo Bolekia, M’bouh Seta Diagana, Henri Lopes y Jacques Dos Santos, entre otros, ha sido un regalo cultural que a mi edad (y no me tiren más de la oreja cuando me pongo en plan abuelito Cebolleta) no esperaba, francamente. Y mucho menos en una isla, en un archipiélago, que salvo honestas iniciativas como el SILA, es tan poco dado a dar Cultura como debe darse la Cultura: a través del diálogo, el intercambio de opiniones y de experiencias.

El escritor y editor Manuel Pimentel puso la noche del sábado el dedo en la llaga durante su intervención en una mesa redonda en la que compartió palabra con los también escritores Antonio Llaguno y Pablo Martín Carvajal, al señalar que “Europa siempre ha visto África como un continente sumido en el dolor. Experiencias como SILA quizá puedan demostrar que se trata de un territorio con un profundo y visionario dinamismo cultural”.

Y de eso se trata. Y SILA, pese a su raquítico presupuesto, lo ha conseguido con creces.

Saludos, notablemente entusiasmados, desde este lado del ordenador.

¿Tiempos nuevos en estas islas de plácida ignorancia?

Jueves, Septiembre 24th, 2009

Muchos se han preocupado a lo largo de la Historia en borrar el paso de incómodos compañeros de cama en el proceso revolucioanrio en el que una vez anduvieron juntos cuando alcanzaron la manzana podrida del poder. Stalin lo convirtió en una herramienta más de su dictadura ¿del proletariado? En la historia soviética post Lenin, personajes tan implicados como Trotsky (que inspira por cierto la última novela del escritor cubano Leonardo Padura) desaparecieron literalmente del mapa. Su imagen se borró de las fotografías y cineramas oficiales, su nombre se perdió en los libros que cantaban la nueva esperanza socialista. Y como él, otros camaradas del partido a los que Koba el terrible fue eliminando con maquiavélico desprecio, temeroso de sus sombras siempre alargadas.

Esta indignante tendencia apenas tiene reflejo hoy en este universo democrático en el que nos movemos, aunque algunos se empeñen todavía en ignorar a sus vecinos por razones en las que mejor no voy a entrar. Esta ha sido una de las conclusiones que me obligan a saludar con alborozo y cierta sorpresa, si tenemos en cuenta que nos movemos en un territorio plagado aún de cierta patente de corso, que los artistas José Dámaso y Santiago Palenzuela hayan sido los primeros premiados por la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel.

Dámaso recibirá el premio Magister, mientras que Palenzuela tendrá el Excelen, el primero de los cuales es para reconocer la trayectoria de un artista consagrado, y el segundo para un creador de talento consolidado que ronde los 40 años.

Los premios se entregarán el 15 de octubre en la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel en un acto que tendrá lugar en el hoy convulso y polémico Ayuntamiento de la capital tinerfeña con motivo de la apertura del curso académico.

Por razones obvias de edad, no soy de la misma generación de Dámaso, y si bien su pintura nunca me ha calado o atravesado el corazón, considero justo este reconocimiento a una labor que fue bastante rupturista en los años 70. En cuanto a Santiago Palenzuela, no creo conocer a nadie que lo conozca personalmente que le caiga mal este creador plástico de risa contagiosa y talento poderoso.

Su última exposición en Tenerife, De alquiler en alquiler… es además de una gozosa invitación a que despertemos nuestros sentidos visuales, una impudorosa reflexión sobre su condición de artista. En ocasiones salvaje, en otras de una franqueza desarmante. De Palenzuela me gustan sus retratos humanos y su personal manera de representar los espacios que habita, su lectura del entorno, que crea obras cuya aplastante sinceridad te clavan la mirada en el cuadro.

Ahora, que vive en Madrid, alejado de la miradas de ombligo canarias, entiendo que su “exilio” forzado haya logrado lo que parecía imposible en un territorio como el nuestro, o el de esta insularidad en ocasiones insultantemente insular, para que una rancia institución como la Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel recompense su labor con un premio que, además de reconocer el trabajo de un veterano como Dámaso, entiendo que también destaca la obra de un artista que, como es el caso de Palenzuela, pertenece a esa generación perdida de creadores tinerfeños y canarios por extensión, que hasta ahora estaban precisamente ubicados en tierra de nadie. O ignorados, ninguneados, como si esos poderosos que todavía tienen la mala costumbre de borrarlos de su vida se sintieran hoy incapaces de omitirlos en esa Historia tan manipulada y sangrante como es la de Canarias.

Mis más sinceras felicitaciones a ambos artistas. También a todos los miembros de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel ya que a su manera (y espero que el ejemplo se repita en futuras ediciones de estos galardones) han roto un pedazo de ese muro de la vergüenza con el que se han empeñado, y se empeñan, en mentirnos a todos los habitantes que habitamos estas islas de plácida e (in)feliz ignorancia.

Saludos, pensando ya que vendrán tiempos nuevos, desde este lado del ordenador.  

Si yo a Cuba le cantara…

Martes, Septiembre 22nd, 2009

Pese a que no me va esa música y soy de los que huyo como de la peste de los macroconciertos que venden buenas intenciones, confieso que me pegué la noche del domingo pasado viendo las aproximadamente cinco horas del Concierto por la Paz entre los Pueblos celebrado en La Habana porque mis vinculaciones con esa hermosísima capital que se desmorona y Cuba me viene de muy atrás. De tan atrás que todavía conservo con insólita lucidez en mi memoria el día en que me dio por adentrarme primero en la revolución que encabezó Fidel Castro a partir de 1953 con el asalto al cuartel de La Moncada, y más tarde por la historia en general de un país donde la palabra España aún se saborea aún con delicioso acento caribeño.

De todas formas llegué a Cuba y sus hechos de la manera más estrafalaria. Les comento, todo empezó en el cine Rex, donde proyectaban Che! de Richard Fleischer. Recuerdo, y era un chaval por aquel entonces, que mientras veía a Omar Shariff interpretando al mítico guerrillero y a Jack Palance a un Fidel que ha perdido la cabeza, pensaba: “esto no puede ser verdad. Esto no puede ser verdad”. He vuelto a ver la película del casi siempre solvente Fleischer un montón de veces, y si bien no es, por razones obvias, uno de los mejores trabajos del cineasta, el paso del tiempo la conserva como una simpática e ingenua cinta anticomunista.

Dos o tres días después de ver la cinta, pude hacerme con una biografía de Ernesto Guevara de igual perfil antimarxista, señalando al Che como una especie de condotiero moderno, un aventurero mercenario al servicio de una idea que, en palabras del genial escritor Guillermo Cabrera Infante, es la siguiente: “el comunismo es el fascismo de los pobres”. Mis lecturas guevarianas se fueron así sucediendo. Es decir, que continué leyendo más biografías sin términos medios, escritas por personas que lo odiaban o lo admiraban. También devoré, porque esa es la palabra exacta, su relato Pasajes de una guerra revolucionaria y su dramático Diario de Bolivia, que ha sido calificado por algún estudioso sagaz como una especie de viaje al corazón de las tinieblas.

Como las lecturas sobre el Che llegaron a cansarme, y el periodo más atractivo de su agitada e intensísima vida se desarrolló en Cuba, es natural que mi atención se pusiera entonces del lado de todas esa obra gigantesca que se ha escrito y se escribirá sobre la Cuba revolucionaria. Trabajos algunos de ellos excelentes, aunque el grueso se decante por estar a favor o no de lo que hizo Castro tras triunfar por goleada política a partir de 1959.

Pasó el tiempo, y ya trabajando como periodista tuve la ocasión de visitar la isla en varias ocasiones para peregrinar por todos aquellos lugares que el sistema castrista ha convertido hoy en santuarios de su envejecida y rancia revolución. Les confieso que estas visitas provocaron poco a poco que mis simpatías por el proceso se fueran desmoronando aunque mi fascinación por La Habana y la isla entera me siguen atrayendo con la fuerza de un imán. En el fondo, sospecho que se debe a que Cuba parece detenida en la década de los 50. O lo que es lo mismo, es una especie de cápsula del tiempo.

Mi pasión por Cuba se ha enfriado levemente, pero continúo siguiendo con atención cualquier visión que a través de los medios de comunicación me proporcionan de ese país con forma de lagarto. Viví así a través de la pequeña pantalla la visita del Papa, el tropiezo de Fidel, el indignante juicio al que fue sometido el general Ochoa y el ascenso reciente de Raúl Castro al poder. También, y a través de you tube, he asistido a las honras fúnebres que se le rindieron recientemente al comandante Juan Almeida, a uno de cuyos hermanos conocí en uno de esos viajes a Cuba en los que me acredité como informador. Y el domingo pasado, contaba, el macroconcierto por la Paz encabezado por Juanes.

Reitero que no soy un aficionado de estas músicas, pero atendiendo a la actualidad cubana con meridiana lealtad día a día, pensé que merecía la pena verlo (y también disfrutarlo) en directo. Globalizados que estamos. Además, y con la mosca detrás de la oreja por los ataques que el exilio furibundo de Miami sigue dirigiendo contra ese país caribeño, cualquier acto que se celebre en Cuba con carácter internacional siempre irá acompañado de la polémica más encendida.

En este sentido, se me puso la piel de gallina al observar como una apisonadora aplastaba en las calles de Miami los discos de Juanes y otros artistas considerados ahora traidores por el exilio. La imagen, de hecho, me recordó a la quema de libros por los nazis, sólo que las páginas de papel fueron sustituidas en esta ocasión por compactos resquebrajados.

¿El concierto? El concierto en sí tuvo momentos emocionales, en especial cuando Juanes animó a que la gran familia cubana fuera una (lo mismo podría haber dicho de Colombia o Venezuela). Claro que, pensé, para que Cuba, Colombia o Venezuela sea una es necesario que en el caso concreto de Cuba la gerotoncracia militar que domina los destinos de la patria de Martí se disuelva y dé paso a un modelo democrático para que toda esa isla (la de dentro y la de fuera) cure de una vez sus heridas. Una de esas venas abiertas de Latinoamérica que Eduardo Galeano no nos cuenta en sus libros vindicativos.

Esta misma mañana he repasado lo que se ha dicho sobre este macroconciertos en las televisiones de Miami, y si bien la conclusión continúa siendo la misma para todos ellos: un rencor que imposibilita cualquier diálogo entre las partes en conflicto, me di cuenta que la solución para Cuba es que todos los viejos (los comunistas apoltronados y los cubanos norteamericanos que sudan hiel) se aparten a un lado para dejar paso a esas nuevas y entusiasmadas generaciones hartas ya de las batallitas de sus abuelos.

Si de algo sirvió este concierto fue para eso. Aunque mucho me temo que los dinosaurios de un signo y del otro no se den por enterados. En Cuba continuará la dictadura castrista y en Miami el empecinamiento de un exilio octogenario que sólo se alimenta de odio.

Saludos, en plan asere que volá, desde este lado del ordenador.

Otra de cortos

Lunes, Septiembre 21st, 2009

* La revista de literatura La Otra de México D.F publicará un artículo de unas 20 páginas sobre la poesía canaria en base al libro Poetas canarios en Buenos Aires, coordinado por Juan Carlos de Sancho. La Otra está dirigida por el poeta y escritor Jose Ángel Leyva.

* Interesante, como todos sus artículos, la reflexión que propone Alfonso González Jerez en la edición del pasado domingo de Diario de Avisos. El título ya indica por donde va la cosa: La cultura a pan y agua. Pasen y lean, no tiene desperdicio, más en estos días de escasez.

* Desde mañana, y hasta el próximo domingo 27, se desarrollará la programación de Espacio Enter Canarias en Tenerife Espacio de las Artes (TEA). El programa previsto para este martes incluye el Festival Internacional de Imagen Digital Experimental a las 12, y a la misma hora, presentación en la entrada de TEA del concurso Acción Enter, que se desarrolla en colaboración con el programa Camara 2.0 – Miradas2 de RTVE. Por la tarde, a las 16:30, en el Espacio Tienda TEA, se inician los Workshop -talleres interdisciplinares de creación con programas de código abierto para arte digital, sonoro y robótico, entre otros y a las 20.30, presentación del cd y dvd del concierto Espacio Enter Canarias, trabajo que utilizará como herramienta promocional y que recoge el espectáculo ofrecido en julio en el Auditorio de Tenerife por doce grupos canarios.

* Ángel Nazco García se estrena en el mundo de la literatura con la publicación de Entre el bien y el mal, una novela en la que los personajes oscilan entre lo maquiavélico y lo generoso con independencia del lugar que ocupan en la sociedad. El volumen, publicado en la colección Tid de Ediciones Idea, se presenta el próximo jueves, 24 de septiembre, a las 20 horas, en la Librería del Cabildo de Tenerife, en un acto en el que intervendrá, junto al autor, la escritora y prologuista de la obra Balbina Rivero.

Saludos informativos desde este lado del ordenador.