Colisión, una novela de Mariano Gambín

Martes, Noviembre 25th, 2014

“El checheno se maravillaba de la estupidez occidental. ¿A quién se le ocurría tener una refinería dentro de la ciudad? La verdad es que los objetivos que brindaban los países del primer mundo eran de lo más variado y de una facilidad pasmosa para los planes de los combatientes en lucha de los países oprimidos.”

(Colisión, Mariano Gambín. Roca Editorial)

Mariano Gambín es un caso singular en las letras que se escriben en Canarias. Singular porque hasta su irrupción en esta siempre caprichosa república con Ira Dei, ni lectores ni escritores, ni libreros, ni editores conocía hasta entonces quién era Mariano Gambín.

Un escritor que consiguió lo que no alcanzan otros escritores o gente que dicen que son escritores con su primer libro: vender y que se transformara en algo así como un fenómeno editorial y literario en el archipiélago. Tanto, que una editorial nacional se interesó por su obra cuando apareció en el mercado El círculo platónico, novela que es la segunda entrega de lo que hoy se conoce como su trilogía de La Laguna, y que culminó con La casa Lercaro y que protagonizan cinco personajes que ya forman parte de la familia de los lectores que, como quien ahora les escribe, sigue la producción literaria de Mariano Gambín desde sus inicios.

Los personajes de estos tres relatos que transcurren en La Laguna, ciudad con historia y cuyo amor se transmite en cada una de sus páginas, son un policía, Galán; una periodista, Sandra; una arqueóloga, Marta y esa peculiar y ambigua pareja que forman Ariosto y su fiel ayudante Olegario. Estos dos últimos, con apariciones esporádicas de Galán y Sandra, son los protagonistas de la última novela del escritor hasta la fecha, Colisión, libro que hace el quinto en la bibliografía de su autor tras la aparición este mismo año de El viento del diablo.

Estos cinco títulos obligan a reflexionar que lo que comenzó siendo un fenómeno imprevisto en la república de las letras canarias ya no lo es. Y no lo es porque Mariano Gambín cuenta ya con una obra consistente. Un quinteto de novelas muy bien armadas cuyo estilo ha ido evolucionando con el paso de los años, dotando a sus personajes –los fijos y secundarios– así como a sus tramas de mayor densidad y complejidad.

Mariano Gambín conoce muy bien el territorio en el que se mueve por lo que sus historias por increíbles que sean, enganchan porque resultan creíbles. El escritor maneja muy bien las claves de thriller, y si hay una palabra que define Colisión es acción. Una acción trepidante que mantiene con vigoro pulso cinematográfico el interés del lector, quien devora en apenas unos pocos días sus más de trescientas páginas estructuradas en capítulos cuyas líneas finales invitan al continuará…

Colisión es, a mi juicio, la mejor de las cinco novelas de su autor y también una de las más arriesgadas al encerrar su acción en 80 frenéticos minutos en escenarios diferentes (un ferry catamarán, un crucero, un gran petrolero de bandera rusa, y el puerto de la capital tinerfeña) y pergeñar una trama que comienza a rodar con una maquiavélica operación terrorista que ejecuta un comando checheno.

Se dan en Colisión muchas de las constantes que ya define la literatura de Gambín, como son los espacios en los que se desarrollan sus historias. En este sentido, si en Ira Dei, El círculo platónico y La casa Lercaro era La Laguna y en El viento del diablo el desierto, ahora son tres barcos los escenarios en los que se desarrolla su nueva aventura. Una aventura que demuestra lo frágil que es el cinturón de seguridad que rodean a las islas y lo escalofriantemente sencillo que es construirse un arma.

Se trata Colisión de una novela en la que su autor ha refinado su estilo y en la que se agradece acentúe un humor que sirve para relajar la tensión de la trama. Una trama que describe el secuestro de un comando terrorista checheno a un ferry catamarán que cubre la ruta Agaete (Gran Canaria) con Santa Cruz de Tenerife con el objetivo de usarlo como un mísil contra el gran petrolero de bandera rusa que fondea en el puerto santacrucero. Lo que no saben los terroristas es que entre los pasajeros se encuentra dos de los personajes habituales de las novelas de Gambín: el refinado Ariosto y su fiel chófer Olegario.

Entiendo Colisión como una novela marítima más que terrestre, si bien parte de la acción se desarrolla en tierra, en concreto en el frente costero de la capital tinerfeña, aunque el grueso de la historia tiene lugar en ese catamarán en estado de alerta que, a su manera, es otro de los protagonistas una novela que, reitero, cuando se lee resulta imposible dejar de lado.

Tiene además la virtud Colisión de suscitar preguntas en el lector. Algunas de ellas rondan todavía por mi cabeza y una de ellas es, precisamente, ¿qué pasaría si lo que narra con tanto nervio Mariano Gambín ocurriera en realidad?

Llevo mascando esta cuestión desde entonces, aunque prefiero pensar que a veces la ficción sí que supera a la realidad.

Saludos, el tiempo se nos ha vuelto loco, desde este lado del ordenador.

El viento del diablo, una novela de Mariano Gambín

Jueves, Marzo 20th, 2014

Lugo intentó decir algo que insulflara ánimos en el grupo de desesperanzados combatientes, pero el áspero nudo de angustia que atenazaba su garganta no se lo permitió. Era la misma sensación que había tenido seis años antes, tras el desastre de Acentejo, durante la conquista de la isla de Tenerife.”

(El viento del diablo, Mariano Gambín, Roca Editorial)

Mariano Gambín alcanzó con tan solo tres novelas –Ira Dei. La ira de Dios, El círculo platónico y La casa Lercaro– algo insólito en las letras que se escriben a este lado del Atlántico: llamar la atención de una editorial nacional tras el éxito obtenido en las islas con los dos primeros títulos de una trilogía en la que la ciudad de La Laguna era un personaje más. Una ciudad que se mezclaba con sus protagonistas en frenéticos thrillers.

No era nuevo el experimento de Mariano Gambín, ya lo habían hecho amtes pero con otras claves Alberto Vázquez Figueroa y Jorge Rojas Hernández, entre otros, aunque la combinación del autor de Ira Dei. La ira de Dios resultó distinta al unir la Historia –en este caso la de la ciudad de La Laguna– con la actualidad en trepidantes y calcualdos relatos. Unos lo llaman  folletín y otros literatura de evasión.

Y eso es lo que ofrece Mariano Gambín, calculados y trepidantes relatos.

Las historias están bien alambicadas y su estructura facilita su digestiva lectura en capítulos cortos que animan a continuar con ella: propone misterio y acción. Invita a conocer qué sucederá después.

Y ese qué sucederá después se mantiene en El viento del diablo, un relato en el que Gambín cambia de escenario al no desarrollarlo ahora en La Laguna sino en el sur de Marruecos, concretamente en la laguna de Naila, una zona donde aún quedan restos de la Torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña, construcción que fue erigida en 1496 por los castellanos para comerciar con las tribus de los alrededores así como para refugiarse cuando esas mismas tribus no venían en son de paz.

La nueva novela de Mariano Gambín se inicia con una descripción colorista de una batalla en la costa de Berbería en noviembre de 1.500. Un grupo de castellanos que capitanea Alonso Fernández de Lugo combate contra un enjambre de hombres

¿qué pasará?

La novela se sitúa ahora veinte años después en Las Palmas de Gran Canaria…

¿Por qué?

Porque ambos justifican el desencadenante de la acción que vendrá a continuación. Una acción que se traslada a nuestra siniestra actualidad y en una excavación arqueológica en la Torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña.

Allí se encuentra Marta, una de las protagonistas de las tres primera novelas de Gambín.

Pero hay más personajes.

La mayoría de ellos tras un objeto de la vajilla que Beatriz de Bobadilla hizo entrega a su esposo, Alonso Fernández de Lugo, y pieza por la que se interesa un frío terrorista islámico, marroquíes y una tribu de beduinos, algunos de cuyos miembros tienen extraños poderes.

La trama se complica con la aparición de un agente de la CIA y un comando del SEAL y con tropas del ejército y un detective de la policía marroquí, Hamidou Benkiran, que pide a gritos que el autor recupere en próximas entregas de su ciclo narrativo. Resulte éste lagunero o no.

No obstante, y por encima de los personajes que presenta Mariano Gambín en su novela, si algo destaca en El viento del diablo es su capacidad para crear atmósferas y la descripción de un paisaje, la laguna de Naila, que se nota que conoce.

Por otro lado, y como novela de acción y misterio, El viento del diablo funciona regularmente bien. Engancha desde el principio e incluso habrá algún lector agradecido por el cambio de escenario.

Llama la atención cómo Mariano Gambín combina realidad y fantasía –sobre todo en los acelerados capítulos finales de la novela–y su sentido del humor. Un humor que ya resulta seña de identidad en sus historias.

Se aprecia también que la combinación de estos elementos –los mismos que aparecían en sus títulos anteriores– están más trabajados. Como sin Mariano Gambín hubiera dado un paso hacia adelante en su ecuación literaria:

misterio más acción es igual a entretenimiento.

El orden de los factores no altera el producto.

Saludos, en el ojo del huracán, desde este lado del ordenador.

Las cosas que pasan

Jueves, Marzo 13th, 2014

MALDITA PELICULA MALDITA

Quién le iba a decir a Víctor Moreno que tras un año de incertidumbre y estar dentro del ojo de un huracán, Edificio España iba a caracterizarse más que por su estreno por el carácter maldito que arrastra y rodea a su largometraje.

Ya escribimos en su día y en este mismo su blog El Escobillón que el obligado silencio al que se sometió este trabajo podría al menos proporcionar –una vez que las aguas han vuelto a su cauce– una publicidad que por incómoda no deja de resultar bienvenida tras permanecer Edificio España quince largos meses silenciada por decisión de “una poderosa sociedad inmobiliaria ligada al Banco Santander”…

Quince largos meses que, imagino, han significado para Víctor Moreno como una travesía en el desierto cuya maldición se rompe la noche de este jueves, 13 de marzo, con su exhibición a las 20.30 horas en el Aguere Espacio Cultural de La Laguna y el fin de semana –finde que dicen los cursis– a las 19 y 21.30 horas en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Víctor Moreno explica en una entrevista que su objetivo con Edificio España fue el de “reflejar las vivencias de los operarios –algo parecido a una especie de Torre de Babel del mundo de la construcción– que participaron en una rehabilitación que se programó en 2007” de este emblemático edificio de la capital de España. Por ello, e imaginando que sin salir aún del estupor de lo pasado y sufrido durante este tiempo, ¿qué debe de rondarle por la cabeza a su realiador? ¿Cuáles son sus conclusiones cuando mira hacia atrás sobre Edificio España?

En todo caso, lo que ha sucedido con este trabajo, con independencia de su interés artístico, es una historia que no debería de repetirse en un país que todavía se llena la boca cuando habla de las libertades que defiende y, supuestamente, protege su Estado de Derecho.

Y es que un año y tres meses bajo tierra es demasiado tiempo. Tanto que plantea preguntas que, mucho me temo, nunca van a obtener respuestas.

No obstante y con todo lo que ha caído, digamos que es una buena noticia que Edificio España se estrene por fin en estas islas abandonadas de las manos de los dioses. El trabajo cuenta con 40.000 euros que en su momento aportó el Gobierno de Canarias cuando vivíamos aquel sueño de leche y miel…

EL VIENTO DEL DIABLO

Mariano Gambín presenta en rueda de prensa El viento del diablo (Roca Editorial), un thriller que transcurre en el Sahara marroquí y que protagoniza uno de los personajes de sus anteriores tres novelas, Marta, de profesión arqueóloga. El viento del diablo se presenta este jueves, 13 de marzo, en el Casino de Tenerife a las 20.30 horas

PSICOTHRILLER

La librería La Isla en Santa Cruz de Tenerife acoge este viernes, 14 de marzo y a las 18.30 horas , una tertulia literaria sobre la novela Los privilegiados del azar, de Carlos Felipe Martell, quien define su obra como un psicothriller que conjuga drama, acción, actualidad, música y acertijos. Martell es profesor titular del departamento de Economía de las Instituciones, Estadística Económica y Econometría de la Universidad de La Laguna.

ESPÍRITU BRONZO

Diez artistas participan en la exposición colectiva Iniquidad, una muestra del colectivo artístico Partecan sobre la actual situación social. La exposición se inaugura este viernes 14 de marzo, a las 20.00 horas, y permanecerá abierta hasta el próximo 11 de abril.

El Espacio Bronzo, situado en la calle Núñez de la Peña nº 19, ha sido creado por el taller de fundición para promover la creación artística centrada en la escultura, los objetos de diseño o funcionales, la joyería y la artesanía contemporánea e incluye tanto la sala de exposiciones como una tienda de arte y artesanía que sirve a la vez como lugar de encuentro entre creadores y público. En esta ocasión, la muestra presenta esculturas, dibujos, pinturas y fotografías de Ventura Alemán, Francisco de Armas, José Juan Darias, Alfonso García, Evelina Martín, Medín Martín, Fernando Mena, Pedro Rodríguez y Claudio Sánchez.

Además, in memoriam, el colectivo de artistas Partecan, al que pertenecen ocho de los artistas participantes, y al que pertenecía también Miguel Ángel Díaz Palarea, dedica un homenaje a su memoria, incluyendo piezas del conocido escritor, abogado laboralista y artista plástico ya fallecido. Igualmente, como ya es costumbre en las muestras del colectivo, ha sido invitada a presentar su obra Evelina Martín, una de los tres integrantes de Esculturas Bronzo.

(*) La imagen que ilustra este post corersponde al largometraje En la boca del miedo (John Carpenter, 1995)

Saludos, marinero en tierra, desde este lado del ordenador.

Un año de narrativa en Canarias

Sábado, Diciembre 28th, 2013

A MODO DE INTRODUCCIÓN

No están todos los que deberían de estar pero sí aquellos que leímos y que conocimos a lo largo de un año que tan productivo ha resultado para las letras canarias. Nuestro objetivo es pues visualizar este fenómeno insólitamente fértil en unos tiempos donde la crisis parece indicar lo contrario. A vista de pájaro, y a modo de ráfagas, proponemos un repaso urgente a lo más destacado, a nuestro juicio, del 2013. Meses en el que hemos asistido al nacimiento de nuevas apuestas editoriales, a la consolidación de la novela de género en el archipiélago; a la publicación de novedades firmadas por escritores veteranos y noveles dentro y fuera de las islas; a encuentros y festivales literarios. También, desgraciadamente, a las ausencias de escritores muy vinculados con las islas como José Luis Sampedro y el senegalés El Hadji Amadou Ndoye; así como del abogado y escritor Miguel Ángel Díaz Palarea; Ricardo Lezcano y el profesor Enrique Fernández Caldas. Y aunque no tuvieron vinculación con la literatura: Vicky Penfold, José Pedro Pérez y el empresario Roberto Gutiérrez, entre otros.

HECHOS

* El Día de las Letras Canarias estuvo dedicado a José de Viera y Clavijo, de quien se celebró con una serie de actos austeros su centenario así como el proyecto de publicar  su obra completa en Ediciones Idea, trabajo que coordina el profesor de la Universidad de La Laguna, Rafael Padrón.

* En septiembre de este año se desarrolló con éxito de público la primera edición de Periplo. Festival Internacional de Literatura de Viaje y Aventuras en el Puerto de la Cruz. Se celebró también las segunda y tercera edición de Santa Cruz, ciudad leída con paneles diseminados por la capital tinerfeña en los que se reprodujeron fragmentos de novelas y cuentos y poemas escritos por autores nacidos y/o residentes en las islas, así como LuchaLibro, un original concurso de improvisación literaria. Tuvimos la suerte de asistir a un nuevo encuentro de NNegra de Arona, que en esta ocasión estuvo dedicado a la presencia de las escritoras en el género negro y criminal y tiene lugar el XVIII Festival Internacional del Cuento de Los Silos.

* Desaparece en Tenerife, tras acoger tres ediciones, el Salón Internacional del Libro Africano (SILA) que se traslada –en una maniobra confusa que genera mucho ruido en los medios locales– a la capital grancanaria, donde se desarrollan su cuarta y quinta edición.

* La revista La Página celebra la publicación de su número 100. Mientras, en TEA Tenerife Espacio de las Artes se exhibe hasta el 13 de abril la exposición Syntaxis: una aventura creadora en la que se repasa los diez años de esta publicación.

* Abrimos antes de Navidad botellas de vino espumoso cuando Alexis Ravelo obtiene el XXVII Premio Ciudad de Getafe con La última tumba, novela que publica Edaf. También cuando Javier Hernández Velázquez resulta finalista con Un camino a través del infierno en el Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial. En el territorio de la novela policíaca, José Luis Correa publica Blue Christmas (Alba Editorial), última entrega de la serie protagonizada por su peculiar detective privado Ricardo Blanco.

* Se quiso encerrar la Feria del Libro en las dos capitales canarias entre cuatro paredes aunque al final, afortunadamente, venció la sensatez en este archipiélago tan poco acostumbrado a la sensatez.

* Aún nos preguntamos las razones que provocaron que la Fundación CajaCanarias no revelara este año los nombres del jurado del Premio de Novela Benito Pérez Armas, dotado con 12.000 euros y la publicación de la novela ganadora, que recayó En el reino de los cielos, de Silvia García.

* Ediciones Escalera publica Off the Road, de Carolyn Cassady con traducción de Ana Lima y Alexis Ravelo y Thalía Rodríguez nos ofrecen la versión en español de El viento y la sangre, un feliz descubrimiento de un oscuro escritor policíaco, M. A. West, y que se editó en la colección Negra, en Navona Editorial. Mario Domínguez Parra presenta, entre otros trabajos, su traducción al inglés de poemas de Miguel Ángel Galindo y la profesora Elena Sánchez Hernández se ocupó de la traducción y edición de Generaciones (Siníndice Editorial) de Rachel Korn.

* 2013 fue también el año del parto lento y difícil de dos proyectos editoriales: Neys Books y Attikus. Attikus ya iniciado su singladura con la publicación on line de la novela El destino de las palabras, de Santiago Gil. El escritor Luis León Barreto presentó en la Nueva Asociación Canaria para la Edición (NACE) su última novela: Carnaval de indianos.

* Se produce el cese de Alberto Delgado como viceconsejero de Cultura al transformarse el departamento en Dirección General de Cultura, al frente ahora de Xerach Gutiérrez Ortega.

* El poeta y escritor Roberto García de Mesa presenta en el teatro Guimerá, en Santa Cruz de Tenerife, el libro El teatro de vanguardia en Canarias (1924-1936). El editor y escritor Ánghel Morales reunió algunos de sus artículos de opinión en el volumen La voz de Ánghel (colección La quinta columna, Ediciones Idea) y la escritora Elena Morales da a conocer la trilogía Somos solidarios (Minitextos para sonreír, Minitextos para comprometidos y Minitextos de amor y lujuria) en la que colaboraron 87 escritores, y que destinó el dinero recaudado en ventas a causas humanitarias y fines sociales a través de las ONG Cruz Roja Española, Amnistía Internacional y Ayuda en acción.

* La colección Letras Hispánicas (Cátedra) publica El espejo de tinta, de Andrés Sánchez Robayna.

* El escritor y periodista Juan Cruz presenta en 2013 Viaje a las islas Canarias (Aguilar); Especies en extinción (Tusquets) y Jaime Salinas. El oficio del editor (Alfaguara). Alberto Vázquez Figueroa, Bimini (Martínez Roca) y Sabas Martín regresa con El farallón (Huerga & Fierro) a su isla Nacaria, territorio legendario y “cifra y resumen de Canarias”, donde denuncia las prospecciones petrolíferas que se hacen en su mar insular y las nefastas consecuencias que ocasiona.

* Entre otros volúmenes de cuentos, pudimos leer Ellas tampoco saben por qué, de María Gutiérrez; ¿Quién cuidará de mis guardianes?, de Alba Sabina Pérez; Breves atajos, de Agustín Díaz Pacheco; Cuentos para ser leídos antes de dormir, de Jesús Villanueva; Hari Maguada, de Carmen María Reyes Santana y El rastro de la mujer caracol, de Alain Barreto Hernández.

* Se publican los tres primeros volúmenes de Historias de guanches, obra gráfica de Juan Carlos Mora en la que se reinterpreta en clave de cómic y a todo color  la vida de Beneharo. El Mencey de Anaga; Bencomo. El Mencey de Tahoro y Bentor. El heredero.

* En cuanto a poesía, Rafael José Díaz publica La crepitación. Poesía reunida (1991-2006);  Iván Cabrera Cartaya obtiene con Creencias de verano el VI Premio de Poesía Antonio Gala y MAPFRE Guanarteme publica Para ser recitado al viento sibilante seguido de Sangre de eclipse (2013),  de Cabrera Cartaya y Sergio Barreto. Agustín Gajate propone Achicaxna xaxo agual. Palabra de momia paria, 110 poemas y nueve silencios escritos en la lengua de los primeros pobladores de Canarias con su correspondiente traducción al español. Daniel Díaz Bernal obtiene, por otro lado, el Premio de Poesía Pedro García Cabrera que convoca la Fundación CajaCanarias con El tiempo de los lemures y Víctor Álamo de la Rosa presenta El equilibrista y los jardines. Como desafío y grito de supervivencia, los animales de Zoo.0 presentan Poeta hermafrodita, entre otras acciones poéticas. No quisiéramos olvidar, aunque se publicara en 2012, La mentira del agua y Alfabeto celoso (obra completa), de Julián Herraiz, voz poética de la década de los cuarenta que rescataron del olvido Luisa Chico Pérez, Fermín Domínguez Santana y Javier Rivero Grandoso. El libro está publicado en la colección Ministerio del aire de Ediciones La Palma.

* Víctor Conde, álter ego literario de Alfredo Moreno Santana, publica La ópera de la mente (Scyla eBooks); He oído a los mares gritar mi nombre (Dolmen Editorial); Miniaturizados (Hidra) y es antólogo de Los Monstruos del mar (Nowtilus). Mientras, en la colección G21 Narrativa Canaria Actual se publicaron los títulos El centro del gran desconocido, de Eduardo Montelongo; Julia y la guillotina, de Jonathan Allen; Si hubieras estado aquí, Cecilia Domínguez Luis; El peso del tiempo, de Gerardo Sánchez; Cinco mujeres que no subirán al cielo, de Juan Andrés Herrera y Mujeres en la encrucijada, de Javier Marrero.

* Ediciones Idea recupera al escritor Ángel Sánchez con la publicación de Calibán. Y Carlos Álvarez reedita La pluma del arcángel (Hora antes Editorial), una novela histórica por la que el escritor obtuvo el Premio Benito Pérez Armas en 1998. Novela histórica es también 1797. Piratas del Atlántico (Centro de la Cultura Popular Canaria), de Luis Medina Enciso y El judío que quiso ser ario (Éride Ediciones) de Enrique Reyes. Y en Ediciones Aguere/Idea se publican los thrillers El envío turco, de Pilar Escalona, La fortaleza del tiempo, de Edward T. Riker,  y La piel de la Lefaa, de Juan R. Tramunt; Con esta misma sintonía se edita Los privilegiados del azar (Chiado Editorial), de Carlos Alberto Felipe Martell. Se publica también El samurai desnudo (Editorial ERDE), de Manuel Pérez Cedrés; Paté de foie (Los 80 pasan factura), de Guillermo Alemán; Caídos del suelo (colección Narrativa, Baile del Sol Ediciones), de Ramón Betancor; Yo maté a Rajoy (colección Serie Negra, Baile del Sol) de Juan Carlos Pérez; … En el aire queda de Damián H. Estétevez y Las gaviotas y el buitre, de Diego I. Ramírez, las dos en Ediciones Aguere/Idea.

* Coinciden además dos novelas en cuyo título se confiesa que se ama a las mujeres. El hombre que ama a Gene Tierney (La Página Ediciones), de Daniel María; y El hombre que se enamoró de Sasha Grey (Cultiva Libros), de Antonio Lorenzo Gómez Charlín. Daniel María obtiene el Premio Joven Promesa Periodismo Cultural; Agustín Ravina Pisaca presenta Mi Habana en el recuerdo, obra en la que se narra cómo dos emigrantes canarios logran prosperar en Cuba antes del triunfo de la revolución castrista. Sonia Díaz Oval debuta en Ediciones Idea con Entre bambalinas.

* El Gobierno de Canarias, a través de su Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural, organiza el ciclo literario Entre palabras. Se produce el I Encuentro de Joven Crítica Canaria, que tiene lugar en n la Sala Domingo Pérez Minik de la Biblioteca Pública del Estado de Santa Cruz de Tenerife.

Somos conscientes que faltan muchos más títulos, pero su ausencia es involuntaria. Nuestra intención es la de orientar y ofrecer una selección de las diez novelas que, a nuestro juicio, resultaron de las más atractivas del 2013.

¿POR QUÉ ESTOS TÍTULOS?

- La estrategia del pequinés (Alrevés Editorial), de Alexis Ravelo.- porque este año ha sido el año de Alexis Ravelo, del que leo en 2013 Morir despacio (Mercursio Editorial), cuarta entrega de su peculiar investigador ocasional Eladio Monroy; Las estrategia del pequinés, título en el que se aparta de la tendencia negrocriminal en la que se ha escorado el género en España, y novela dura y contundente, feroz y despiadada por la que pululan personajes del arrollo, marcados con el signo de los perdedores; y La última tumba (colección Voz y tiempo, Editorial Edaf) con la que obtuvo un más que merecido XXVII Premio Ciudad de Getafe.

- Un camino a través del infierno (M.A.R. Editor), de Javier Hernández Velázquez.- porque el escritor rompe con su producción anterior y presenta un título repleto de guiños y sano (¿sano?) sentido del humor, claves de eso que denomino literatura pulp pop. La novela propone además una historia en la que se mueve como pez en el agua su protagonista, Mat Fernández, un personaje modelado con la forma de Mike Hammer más que de Lew Archer. Un detective de gatillo fácil y muy orgulloso de vivir en provincias.

- Sorimba (Editorial Puentepalo) María Jesús Alvarado.- porque ha sido uno de los escasos títulos leídos este año que va por otros derroteros, que se preocupa en reivindicar el mundo rural en una isla, El Hierro, donde todavía es posible oler el perfume de la naturaleza. Sorimba es un título raro si quieren entre tanta literatura urbana. Otra forma de entender la realidad que nos rodea.

- Isla nada (Tropo Editores) Víctor Álamo de la Rosa.- porque Víctor Álamo de la Rosa pone punto y final a su ciclo narrativo de Isla Menor. Pulveriza el universo que, hasta ahora, caracterizaba su producción narrativa y despierta la curiosidad del lector en descubrir por dónde irán sus próximas aventuras literarias. Sexo y naturaleza salvaje son solo algunos de los elementos con los que juega el escritor en la despedida amarga de su territorio imaginario, muy próximo al de su isla natal, El Hierro.

- El zahorí del Valbanera (colección: Narrativa, Baile del Sol Ediciones), de Juan Manuel García Ramos.- porque el escritor reivindica la figura del emigrante canario con emoción y distancia. El protagonista de la novela está inspirado en uno de los abuelos del escritor y, al mismo tiempo, es un relato en el que se describe lo que fueron capaces de hacer aquellos hombres y mujeres que aprendieron a vivir en tierras extrañas que terminaron haciendo suya. Como explica el autor de la obra, El zahorí del Valbanera huye de idealizar a su personaje protagonista aunque, destaca, “la emigración siempre es rebeldía”.

- Johanna (colección: Sitio de Fuego, Baile del Sol Ediciones) de Eduardo Montelongo.- porque leo una atractiva historia de piratas. Libre y sin prejuicios, que me sabe a La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson; La taza de oro, de John Steinbeck y a El negrero de Lino Novás. Una novela, en definitiva, que hace transportar al lector a otros mundos, a navegar por los mares y a desembarcar en islas y continentes que están por conquistar.

- Pasa la tormenta (colección: Serie Negra, Baile del Sol Ediciones), de Tomás Felipe.- porque logra algo insólito: fusionar dos géneros aparentemente diferentes como son la ciencia ficción y la novela policiaca. El resultado final es una divertidísima historia que transcurre en una futurista Las Palmas de Gran Canaria dividida en sectores. En uno de ellos viven pobres que son muy pobres y en otro ricos que son demasiado ricos. De fondo, un caso de triste actualidad: la emigración irregular.

- Si hubieras estado aquí (colección: G21 Narrativa Canaria Actual, Ediciones Aguere/Idea), Cecilia Domínguez Luis.- porque recupera al territorio de la narrativa a una escritora que articula un drama familiar y generacional dando voz a sus protagonistas a través de diarios, blogs… Confesiones privadas que se revelan a un lector que se siente incómodo en su papel de voyeur.

- La Casa Lercaro (Roca Editorial), Mariano Gambín.- porque el escritor termina su ya conocida trilogía de La Laguna, Ira Dei, manejándose con comodidad por el thriller con un lenguaje sencillo, al servicio de una historia donde lo que importa es la acción. En su último título planean así fantasmas, ladrones de altos vuelos y el compacto círculo de protagonistas de las dos entregas anteriores dispuesto a resolver ¿su último misterio?

- La felicidad amarga (Ediciones Irreverentes), Pablo Martín Carbajal.- porque se trata de un relato de descubrimiento que propone un sutil e introspectivo itinerario por el pasado de su protagonista. A modo de muñecas rusas, el escritor va revelando  con delicado pudor las interioridades de su personaje para concluir en un final en el que pone de manifiesto lo que significa el dolor de la victoria. O lo que es lo mismo, aceptarse cada uno como lo que es.

(*) Este artículo se publica este domingo, 29 de diciembre, en El Perseguidor, Diario de Avisos. En el blog hemos podido actualizar datos que omitimos, involuntariamente, en la versión de papel. Como en ediciones pasadas, agradecemos aportaciones para hacer más exacto lo que solo ha pretendido ser un balance de un año, insistimos, insólitamente productivo en las letras canarias.

Saludos, la esperanza me mantiene, desde este lado del ordenador.

Breves no tan breves

Miércoles, Septiembre 11th, 2013

* Tras el éxito de su trilogía lagunera, que comprende las novelas Ira Dei. La ira de Dios, El círculo platónico y La casa Lercaro, la nueva novela del escritor Mariano Gambín llegará a las librerías bajo el sello de Roca en marzo de 2014. El nuevo trabajo literario de Gambín y en el que se encuentra inmerso en estos momento, se titula El viento del diablo y no Tiempo sur como se dijo en su momento.

* Algo tiene En el camino, de Jack Kerouac que enciende pasiones y agita debates. Lo que me sorprende de esta novela testimonial, de esta especie de Biblia para los vagabundos lectores, es que continúa ganando defensores a medida que pasan los años y cambia el mundo. Circula, de hecho, una respetuosa adaptación cinematográfica (Walter Salles, 2010) y no se ha dejado de reeditar desde entonces, aunque si debemos en España la reciente recuperación del autor y de otros compañeros de la Beat Generation es a  Ediciones Escalera, que presenta una nueva perspectiva del título más conocido de Kerouac, Off the Road, de Carolyn Cassady, en la que la autora recuerda sus veinte años de vida junto a Kerouac, Neal Cassady y Allan Ginsberg.

Traduce Ana Lima y como relata la contraportada de su versión española: “es la autobiografía en crudo que permite a Carolyn Cassady atemperar sin resentimiento el alcance del mito del gran personaje que Jack Kerouac edificó en torno a Neal Cassady en sus libros y que acabó por consumirlos a ambos en una agonía paralela de distancia, culpa, excesos y desengaños. Todo coincide con la leyenda beat, salvo que sus protagonistas, los mismos de On the Road y Los Vagabundos del Dharma, se presentan aquí como hombres solos, asustados, imperfectos, egoístas, vulnerables, víctimas de sus propios sueños, de su propio halo beatífico, del catolicismo enfermo en el que crecieron.” Escalera publicará próximamente Visiones de Cody, de Kerouac.

* La pensadora, de Ayose Domínguez Morales (Las Palmas de Gran Canaria, 1978), licenciado en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, ha obtenido el premio regional de Artes Plásticas Manolo Millares que convoca la Fundación Canarias y que está dotado con 3.000 euros. Junto a la obra ganadora, se exhibe actualmente en el Espacio Cultural CajaCanarias La Laguna hasta el 10 de octubre, otros trabajos presentados en este certamen, cuyo jurado estuvo formado por los escultores José Rodríguez Abad, Román Hernández, Carlos Nicanor – ganador este último de la edición anterior del Premio, también en la modalidad de escultura –, y por Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique.

* El viernes, 13 de septiembre, se estrena en treinta cines del territorio nacional Hiroku: Defensores de Gaia, el largometraje de animación dirigido por Manuel González Mauricio y Saúl Barreto Ramos en el que se cuenta la historia de un grupo de resistentes que han buscado refugio en las islas Canarias y que lucha contra la Corporación que dirige con puño de hierro el malvado Kane. Entre otras pantallas, Hiroku: Defensores de Gaia se proyectará en las salas Palafox y Princesa (Madrid); Alexandra y Mélies (Barcelona) y Al Andaluz (Cádiz).

Saludos, game over, desde este lado del ordenador.

Narrativa con acento canario para leer en agosto

Miércoles, Agosto 7th, 2013

INTRO

Agosto es el mes por excelencia de las vacaciones veraniegas así que es un buen momento no solo para aprovechar los baños en el mar o pasear por la montaña sino también para disfrutar con la lectura. Este artículo propone solo un puñado de novelas y cuentos escritos recientemente en Canarias para acercar al lector a una realidad que, pese a la crisis y la objetiva inestabilidad del mercado editorial, son un excelente reclamo para evadirse en algunos casos de la realidad en la que nos movemos o, en otros, para acercarnos a ella en clave de rabiosa ficción.

Una advertencia necesaria nada más iniciar este periplo, no están todas las novedades que hay aunque sí todos los libros que, a nuestro juicio, deberían de estar.

En todo caso, cabe de destacar, que muchos de los títulos de los que nos hacemos eco han sido editados en Canarias y otros tanto en la Península, lo que pone de manifiesto el excelente momento que, literariamente, está viviendo la narrativa que se escribe con, podríamos decirlo así, acento canario.

Llama también la atención la variedad de estrategias empleadas por sus respectivos autores en sus creaciones literarias, utilizando para ello géneros que van desde la literatura de viaje, a la ciencia ficción, la negrocriminal y la histórica, entre otras y que a nuestro entender podría traducirse en que las letras con acento canario hablan por fin un lenguaje universal sin renunciar a su forma de ver el mundo desde la peculiaridad insular.

Resulta interesante observar como junto a escritores veteranos y con independencia de generaciones, movimiento y modas a los que se adscriben, se suma una nómina de nuevos narradores. Y que todos ellos, escritores con oficio y noveles, son los responsables de este fenómeno que merece ser visto ya con la atención que se merece.

De alguna manera, todos ellos han hecho historia al conseguir que la literatura con acento canario se lea.

Dentro y fuera de los límites que impone la isla.

AUTORES Y LIBROS

El escritor y periodista Juan Cruz Ruiz propone un sentimental y emocional retrato por el archipiélago en su Viaje a las Islas Canarias (colección El autor viajero, El País-Aguilar), un libro en el que Cruz Ruiz trata de hacer una “literatura de la memoria” basándose en la “experiencia de conocer y de haber vivido prácticamente en todas las islas; de amarlas y de necesitarlas”, señala en un despacho informativo de la agencia Europa Press.

Curiosamente, su compañero de la denominada Generación del 70, el profesor Juan Manuel García Ramos, coincide en estas mismas intenciones, un viaje sentimental y emocional, con El zahorí del Valbanera (colección Narrativa, Baile del Sol Ediciones), novela en la que el profesor y escritor rinde homenaje a través de la figura de su abuelo, José Aquilino Ramos, a los canarios que emigraron a América en busca de un futuro que era incapaz de ofrecerle su isla. Para su autor, El zahorí del Valbanera es “el más directo de mis libros”.

El periodista y escritor Luis León Barreto, integrante también de la Generación del 70, publica Carnaval de Indianos (NACE Nueva Asociación Canaria para la Edición), novela coral en la que explora las posibilidades literarias de una fiesta popular –por otro lado tan poco explotada en la literatura que se escribe en las islas– y homenajear “sentimental y emocionalmente” a su isla natal, La Palma. Carnaval de Indianos es, en definitiva y en palabras de su autor, una novela que camina entre el testimonio y la ficción.

En cuanto a la iniciativa de Ediciones Aguere, que dirige el editor Ánghel Morales y dentro de la colección G21 Narrativa Canaria Actual, tres títulos publicados en lo que llevamos de 2013 avalan una de las apuestas editoriales más interesantes que se han producido en el archipiélago en los últimos años.

G21 cuenta ya con una decena de volúmenes publicados, más los que se editarán en otoño, pero reseñamos en este espacio los tres últimos editados como la intimista y personal Si hubieras estado aquí, de Cecilia Domínguez Luis; la salvajemente libertaria El centro del gran desconocido, de Eduardo Delgado Montelongo, y la insólita historia de fantasmas Julia y la guillotina, de Jonathan Allen.

El mismo Montelongo publicó este año su desarmante novela de piratas Johanna en la colección Sitio de Fuego de Baile del Sol Ediciones, misma editorial que en su Serie Negra nos reveló dos títulos de los que habrá que hablar –y mucho– en el futuro como son Pasa la tormenta, de Tomás Felipe, y Yo maté a Rajoy, de Juan Carlos Pérez. El primero, un título en el que su autor mezcla con ingenio elementos de la literatura policíaca con la de ciencia ficción y el segundo un ácido y crítico retrato de la España actual en clave negrocriminal.

Otro libro recomendable para pasar el verano es la introspectiva La felicidad amarga, de Pablo Martín Carbajal (colección de Narrativas de Ediciones Irreverentes), donde su autor continúa indagando en torno a sentimientos tan nuestros como la culpa y el miedo así como la curiosa colección de relatos … Y en el aire queda, de Damián H. Estéz (Ediciones Aguere(Idea) y  para evadirse, viajar a otros territorios, sentir el aliento de la aventura en la nuca, están La piel de la leffa, de Juan R. Tramunt; El envío turco, Pilar Escalona y el sorprendente Calibán, de Ángel Sánchez, todos publicados en Ediciones Aguere/Idea.

Literatura con otras claves es la que sugiere Daniel María con El hombre que ama a Gene Tierney (colección Synoros-Narrativa La Página), accésit de publicación del premio de novela Benito Pérez Armas 2011; posibilidades en las que también indaga Antonio Lorenzo Gómez Charlín con El hombre que se enamoró de Sasha Grey (CultivaLibros).

Quien desee reencontrarse con el mundo rural con señas de identidad mágicas, recomendamos la lectura de Sorimba (Puentepalo) de María Jesús Alvarado, una novela cuyos temas coinciden con los que propone María Gutiérrez en la colección de relatos Ellas tampoco saben por qué (colección Tid, Ediciones Idea) y Doris Martínez con La verdad que te desCuento (Ediciones Idea).

En cuanto a novela estrictamente de género destacan, por último, la nueva de Víctor Conde, He oído a los mares gritar mi nombre (colección Stoker de Dolmen Editorial), así como La estrategia del pequinés (Alrevés, Novela Negra) de Alexis Ravelo y Blue Christmas (colección Novela Negra de Alba Editorial) de José Luis Correa, última entrega hasta el momento de su peculiar detective privado Ricardo Blanco.

No podemos olvidar, para los amantes del thriller La casa Lercaro, volumen que cierra con broche de oro la trilogía que Mariano Gambín ha dedicado a una ciudad –La Laguna– que, gracias a él, muchos han descubierto repleta de apasionantes e inquietantes misterios y, finalmente, y antes de dar por terminado este repaso veloz por las letras que se escriben con acento canario a Mi Habana en el recuerdo, una ambiciosa y voluminosa novela en la que Agustín Ravina Pisaca cuenta la historia de dos emigrantes canarios desde los años treinta a finales de los cincuenta del siglo pasado en Cuba; y la original y feliz iniciativa de la escritora Elena Morales, Somos solidarios, de publicar los volúmenes de cuentos Minitextos de amor y lujuria, Minitextos comprometidos y Minitextos para sonreír, en el que participaron desinteresadamente numerosos escritores y escritoras de aquí y de allá, quienes cedieron generosamente sus derechos para que fueran invertidos en causas solidarias.

Hay más títulos, entre los que destacan reediciones que han recuperado novelas y antologías que parecían perdidas para siempre. Pero si hay algo en lo que coinciden con las novedades reseñadas es que fueron escritas con sentimiento y emoción.

Una libros, en definitiva, no solo para leer en verano.

(*) La ilustración es de Daniel Clowes.

Saludos, se hace camino al andar, desde este lado del ordenador.