Una investigación policíaca en un infierno de hielo y fuego: Arrabales de Leningrado, invierno de 1943
Miércoles, Febrero 6th, 2008Es más que probable que la novela El tiempo de los emperadores extraños rompa el hielo que todavía rodea al grupo de voluntarios españoles que, bajo el nombre de la División Azul, colaboraron en la frustrada ocupación alemana de la por aquel entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
La razón es sencilla, el escritor Ignacio del Valle (Oviedo, 1971) se ha valido de este grupo de hombres para construir una novela policíaca al desuso. Es decir, que el tradicional paisaje urbano deja paso a tierras heladas y fantasmagóricas; y sus protagonistas son militares (algunos por vocación y otros marcados por la ideología falangista) que por las circunstancias de la novela se ven atrapado en un enigma que al lector avisado le recordará vagamente a una de las obras maestras de Alan Moore: From Hell.
Estamos en el crudo invierno de 1943 y ante los arrabales de Leningrado. Un soldado de la División Azul es encontrado salvajemente asesinado y con una enigmática frase grabada en su pecho: “Mira que te mira Dios”. El alto mando divisionario encarna la misión de averiguar lo sucedido a un soldado rebajado que una vez sirvió a las órdenes de los servicios secretos franquistas y a un hosco sargento, quienes intentarán encontrar al culpable de éste y otros asesinatos que se irán produciendo a lo largo de la trama con el telón de fondo de la guerra.
El tiempo de los emperadores extraños es una de esas obras que se lee de un tirón y si bien deja algunos huecos sin cerrar para el lector especializados en los relatos criminales, no deja de fascinar por la originalidad de la propuesta, que no es otra que el escenario escogido para contar esta trama. Trama que, a su vez, se bifurca en otras subtramas que al menos para éste que les escribe le resultaron mucho más interesantes que la investigación que emprenden los dos personajes protagonistas para capturar al asesino “con pasado masónico”.
El conocedor de la División Azul encontrará que en las pequeñas historias que dan cuerpo al libro del Valle (*) se ha documentado, y bien, sobre las vivencias de los españoles en el frente ruso. Por un lado saca a relucir las rencillas entre militares profesionales y falangistas, así como con los mandos y la tropa alemana; y retrata las ya legendarias relaciones de los soldados españoles con la población rusa cautiva, sin olvidar descripciones acertadas sobre cómo pasaban sus momentos de ocio en aquel infierno de hielo y fuego.
Pienso, una vez terminada la novela, que El tiempo de los emperadores extraños podría tener una prometedora adaptación cinematográfica, y que el cine rindiera justicia de una vez a aquel grupo de españoles que sacrificaron un buen pedazo de su juventud para combatir por sus ideales en tierras tan lejanas. Mientras tanto, y a la espera de su (anunciada) conversión al séptimo arte, el interesado en los asuntos divisionarios como el aficionado a la literatura policíaca e histórica tiene en esta novela un eficaz vehículo de entretenimiento. Una de esas historias que, mira que te mira Dios, es más que probable que genere imitaciones.
(*) Más datos sobre el autor y sus novelas en su página web: www.ignaciodelvalle.es.

