Alberto Delgado responde, documentales bélicos y ‘Bruno’ súperstar
Jueves, Noviembre 26th, 2009* No ha tardado el viceonsejero de Cultura y Deportes el Gobierno de Canarias, Alberto Delgado, en dar respuesta también en La Opinión de Tenerife a la carta abierta que ayer publicó el realizador Manuel S. Umo en el mismo periódico. Leída ambas dos, confieso que me ha soprendido gratamente que el Viceconsejero haya optado por dar la cara y asumir su responsabilidad en contra de la persona a quien Umo dirigía su escrito: la actual directora del Plan Canario Audiovisual, Patricia González Cámpora. En su carta, Alberto Delgado lo justifica recordando que todo lo que se mueve en los departamentos que gestiona tiene (y debe, añadimos) que contar con su aprobación.
En este aspecto, se agradece que la carta abierta de Delgado sea comedida y sin ganas de entrar en polémicas, aunque resulte algo molesto pero disculpable que al final le traicione cierta malicia que podía haber estropeado el conjunto hasta ese momento modélico de su escrito.
No creo que a estas alturas de partido haya nadie capaz de cuestionar que el diseño del precario edificio del audiovisual en las islas –pese a sus inestabilidades– ha sido capaz de crear un tejido productivo que mirando hacia atrás sin ira no deja de asombrar. Por ello, me ha resultado tan aleccionador que sea el propio Viceconsejero quien haya tomado la decisión de responder públicamente a la por otro lado también razonadas conclusiones de Umo, con el fin de aclarar que “he sido yo quien ha firmado las bases y las resoluciones que dan forma a las decisiones tomadas en las convocatorias realizadas en la presente legislatura. Además he sido yo quien ha contestado personalmente al escrito que, con anterioridad a la publicación de su artículo, me hizo llegar directamente con los mismos argumentos”.
Alberto Delgado recuerda, además, que entre sus competencias “se encuentran las de velar por el correcto funcionamiento de todos los departamentos de Canarias Cultura en Red, no sólo del Audiovisual, y por supuesto, el de la correcta ejecución y transparencia en los procesos abiertos. La persona responsable del Plan Canario Audiovisual desempeña las funciones técnicas específicas para el departamento que dirige y gestiona las convocatorias a las que usted hace mención, pero no es la persona encargada de trazar las directrices y objetivos del mismo, ya que esa responsabilidad recae en el Gobierno de Canarias, y en concreto en esta Viceconsejería.”
Me quedo con la sensación de que la respuesta del Viceconsejero es una manifestación, a mi juicio justa y necesaria, de que está ahí, y que desea despejar la sensación de que hasta ahora estaba guarecido en una torre de marfil. O al menos que se desvanezca esa idea en el imaginario de muchos. Este anuncio, entiendo, resulta por ello tan sugerente como a tener en cuenta.
• La Opinión de Tenerife inicia el domingo 6 de diciembre una interesante colección de documentales bélicos dirigidos por grandes cineastas de Hollywood. Las entregas, a 2.95 euros más periódico, incluyen títulos como Preludio a la guerra de Frank Capra; 7 de diciembre, dirigida por John Ford; Informe desde las Aleutianas, de John Huston y Thunderbolt, de William Wyler, entre otras.
* Consigo ver tras mucho esfuerzo la descacharrante Bruno, una de esas películas que mucho me temo no cabrían en la programación de TEA. Protagonizada por Sacha Baron Cohen, el filme continúa explotando las claves que han hecho universalmente famoso al humorista. Un humorista provocador, sin pelos en la lengua y con una noción marciana de lo políticamente correcto. Cuentan que la comunidad gay y judía encendió las antorchas tras el estreno de Bruno, lo que quizá explique su irregular carrera comercial. Sea no sea responsabilidad de manos negras, Bruno es un documento y una ficción que si se agrade es porque se ríe sin máscaras y en ocasiones extrema crudeza de estos y otros colectivos que todavía están batallando por su normalización. Me partí de la risa con Bruno (verla en versión original, por los dioses) aunque admito que la carcajada que salía de mis entrañas a veces me resultaban perturbadoramente extrañas.
Saludos, tarareando las Walkirias, desde este lado del ordenador.



