Archive for the ‘El Blog de El Escobillón’ Category

Él vino en un barcoooo, de nombre extranjeroooo…

Miércoles, Julio 22nd, 2009

* Este que les escribe tuvo hoy la extraña sensación de que ha llegado a Canarias. Bastó leer por internet las declaraciones del actual consejero de la Sociedad del Desarrollo (¿?) del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Ángel Isidro Guimerá, para que de golpe supiera que había desembarcado en tierras de imbéciles. Tarumba todavía por la grata experiencia gijonesa –ese baño de agua caliente intelectual en el que se ha sumergido durante diez días que han conmovido su mundo– leer lo que dijo, aunque no lo dijo así exactamente dice que dijo Ángel Isidro Guimerá, casi ha mandado a paseo su estabilidad emocional y sentimental. Lo que no es fácil para un idiota preso de sus pasiones. Pero en fin, así es esta tierra…

El nuevo consejero de la Sociedad del Desarrollo (¿?) anuncia que retira su apoyo al Tattoo Fest porque traerá a mi ciudad (in)feliz a los marginales. Aunque uno no sabe muy bien a qué marginales se refiere. Pero marginales que no son personas, entiendo.

Nunca he sido amante de los tatuajes, aunque reconozco que se me va la vista cuando veo uno bien colocado en la piel de otra persona. Y si esa persona tiene el capricho de compartir conmigo los secretos de su dibujo, pues el tatuaje me hace pensar que no está nada mal eso de ir de ilustrado por la vida. Lo que me rebota es que se asocie esta afición a un paquete de marginados. De hecho, este tipo de disparate, de vivir en otros tiempos no sé si más sanos pero sí más ciegos, revela la falta de visión de quienes deben estimular, precisamente, el desarrollo en la capital tinerfeña.

Y así nos va. Bievenido, idiota, a tu ciudad.

(Don Ángel, castigado a escuchar esa obra maestra de la copla que es Tatuaje, interpretada, obviamente, por doña Concha Píquer (ya saben, la que se inicia con él vino en un barcoooo, de nombre extranjeroooo…)

* Por cuestiones que no vienen al caso no he podido acudir hoy al concierto de las viejas leyendas rockeras que se celebra en el Auditorio de Tenerife. Una pena, porque crecí con su música en aquellos extraños años 80. Otra época. No sé si más feliz pero al menos más espontánea en lo culturalmente hablando. Había conciertos de gente de aquí, se editaban fanzines y todos, o casi todos, nos creíamos aquello de que podíamos cambiar el mundo. O transformarlo. No me gusta ser un idiota nostálgico, pero diablos, que se intente recuperar ese pálpito no me parece mala señal para recordarnos lo que una vez fuimos. Es como mirarse al espejo y que la imagen te muestre el animal que eras antes de que otros se empeñasen en que te convirtieras en un bicho.

Saludos, con mis salemas del alma como únicas compañeras, desde este lado del ordenador.     

De vuelta a la (a)normalidad

Martes, Julio 21st, 2009

* Los viejos carrozas nunca mueren. Larga vida al rock and roll. El Auditorio de Tenerife acoge mañana, miércoles, a las 20 horas el concierto Espacio Enter Canarias en el que participarán viejos conocidos de la escena rockera insular. Los grupos son Ataúd Vacante, Brutalizzed Kids, Dancelwerk, Diplomáticos, La Pista Búlgara, PS Girl, Resonance, 13 Motos, Tupperware, Venus en Surf y visuales de Delay tv. El concierto se grabará en CD y DVD para su promoción y difusión internacional, trabajos que se presentarán en septiembre.

* Tenerife Espacio de las Artes (TEA) acoge mañana la tercera jornada del apretado programa de actividades de Fimucité. A las 17 horas presentación del DVD In Session de Varese Sarabande, con Robert Townson, Diego Navarro y Joel McNeely. A las 18:30, proyección de La cosa (1982), el clásico de John Carpenter inspirado por el clásico de Christian Nyby El enigma de otro mundo. Y por último, a las 20:15, exhibición de Alien 3 (1992), probablemente una de las peores películas junto a El curioso caso de Benjamin Button del casi siempre interesante David Fincher.

* Ya se encuentra abierto el período de preinscripción para el IV Curso Superior Universitario en Planificación y Gestión Cultual, que finalizará el 18 de septiembre. 
El Curso está dirigido por el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, José Ángel Rodríguez Martín. Se impartirán 35 asignaturas a cargo de profesionales de la gestión cutlural a nivel nacional a lo largo de 72 jornadas de clase entre octubre de 2009 y julio de 2010. Más información en: http://www.fundacionpedrogarciacabrera.com/cuplan/index.html.

* Ya está disponible de forma completamente libre, legal y gratuita el nuevo CD del incombustible Rubén Hernández y su proyecto The Cassavetes (RH4). LLeva por título Landing on Earth. Pincha en http://www.rubenhernandez.net.

* El salón de actos MAC (Casa Elder, Robayna 2 Santa Cruz de Tenerife) acoge las actividades paralelas del Festival MUMES, como el ciclo de cine MiradasDoc. El jueves, 24 de julio, se exhibe a partir de las 19 horas: María Lionza, aliento de orquideas.

Y eso es todo, amigas y amigos.

Saludos con aire de vuelta a la (a)normalidad desde este lado del ordenador.    

El género negro tiene nombres y apellidos latinos

Lunes, Julio 20th, 2009

Ya ven, el idiota que les escribe regresó a la isla de los imbéciles. Nada más bajar del avión le golpeó el calor africano y luego, mientras esperaba las maletas, cierta inquietud proque no salía la bolsa cargada de libros que se trajo de Gijón. Al final apareció, reventada por un lado. Lo que quiere decir que alguien sacó su navaja y abrió para ver qué diablos contenía. Como eran libros la dejó intacta, por lo que respiré tranquilo: No saben ustedes la necesidad de lectura que tengo para huir de estos tiempos de crisis y demás estupideces con las que nos aplastan un poco más la cabeza.

La nostalgia es un maldito error pero diablos que no saben ustedes lo bien que me encuentro tras pasar unos nueves días en la Semana Negra. Allí vi Dillinger, película de las que les hablaré un día de estos. Como avance sólo diré que me quedo con la versión de John Milius, con Warren Oates haciendo del forajido, y el fordiano Ben Johnson en el papel del agente Purvis.

El viaje se me hizo corto porque me dio tiempo de acabar la biografía de Ava Gardner, mujer que me ha acompañado como un ángel a lo largo de todo este viaje, lectura que simultaneó con la absorbente Grandes Miradas de Alonso Cueto. Novela que les recomiendo desde esta humilde atalaya. Es de esas que empiezas y no puedes dejar de leer. Está editada en España por Anagrama, así que no hagan el tonto y procurénsela, es de lo mejorcito que he leido este año.

Miro hacia el horizonte y tiemblo porque aún me queda Barcelona Negra, cita a la que espero acudir tras la gratísima experiencia en tierras asturianas. Atrás dejo buenas gentes del otro lado del mar, como el citado Cueto y el alegre y gongoriano Jorge Moch, entre otros. También al incombustible Paco Ignacio Taibo II, el alma de este encuentro con las letras que este año cumplió 22 años. Un privilegio el haber compartido mesa y mantel con todos ellos. También el de sumergime en sus historias. El género policiaco tiene hoy, más que nunca, nombre y apellidos latinos.

¡Vive Dios!

Saludos tarumbas a causas del para nada añorado calor africano desde este lado del ordenador.

Decir adiós es morir un poco

Domingo, Julio 19th, 2009

Mientras hago la maleta repaso estos casi nueves días de Semana Negra, cruzándose por mi cabeza los rostros de aquellas personas con las que me he detenido un momento para convensar sobre libros y películas, música y política con independencia de nuestros acentos. Gijón se ha convertido así –sin ningún lugar a dudas, creánme– en una de mis Mecas particulares que hago extensiva a todos aquellos y aquellas que quieran vivir un fiesta de y por la CULTURA con absolutas mayúsculas. Estoy convencido que si dejas fueras todos los prejuicios culturetas que tanto mal han hecho a nuestra tierra (Canarias bandera tricolor), pienso que nos acercaríamos sin miedo ni recelos a lo que envuelve esta palabreja: debate, reunión, intercambio, música, libros, política porque son cuestiones patrimonio de todos y no de unos pocos.

Me voy con esa sensación de vaga tristeza que te envuelve cuando te despides de un buen amigo a quien no volverás a ver hasta dentro de un año (espero, por lo que ya comienzo a  rezarle a los dioses), pero también satisfecho porque he cargado de munición suficiente una bolsa recién comprada en esta generosa tierra, cargada de un montón de libros. Entre ellos, un ejemplar excelente que ayer sábado regaló la Semana al público y en el que casi medio centenar de escritores, poetas e ilustradores dan su peculiar versión del libro de los libros. Ese que llaman la Biblia.

Regreso con la batería cargada aunque consciente de que se me gastará en cuestión de horas cuando vuelva a pasear por las calles y plazas de Santa Cruz de Tenerife. Tengo al menos la esperanza de recuperar cierto entusiasmo porque mi llegada coincide con el inicio de Fimucité, cuya edición puede también leerse como la última bengala cultural que nos queda a los isleños antes de que se nos venga agosto encima. Un mes para que disfruten de vacaciones los que todavía tienen trabajo y otro para tachar en el calendario para los que forman parte de esa cada día más amplia legión de parados de la que, mucho me temo, dentro de nada vamos a militar casi todos.

No tengo un regusto amargo por el regreso. De hecho escribo regreso y no exilio porque sumergirme en esta fantástica vorágine festivalera me ha hecho recobrar fuerzas y ciertas esperanzas. No obstante, sé que será difícil porque en esa isla de imbéciles en la que vivimos no hay cosa que moleste más que la de tener a un canario que quiere volar por libre.

En fin, que voy a notar en falta esta calidez cultural –y no cultureta– festivalera. Ese buen rollismo sin segundas intenciones y mis visitas diarias al recinto ferial para bucear en las carpas títulos descatalogados o dificílisimos de conseguir, así como para escuchar coloquios donde se habla de la dictadura argentina y la novela negra o el narcotráfico en México y tantas y tantas charlas que me han acercado a través de la voz de narradores privilegiados a otras realidades que sin ser la nuestra sí que son nuestras también. 

Ya que este es el último día de la Semana, me gustaría despederdime de estos nueves días que han conmovido mi mundo con una frase del gran Raymond Chandler: “decir adiós es morir un poco”.

Bueno, yo… saludos emocionados y emocionales desde este lado del ordenador.

And the winner is… en la 22 Semana Negra de Gijón…

Viernes, Julio 17th, 2009

Esto se acaba. Pero se acaba a lo grande como no podía ser menos. Lo único que me estropea esta sensación de satisfacción es la de asumir que cuando empiezo a reconocer las calles de Gijón y a pasear como Pedro por su casa por la Feria y su pequeña y recoleta Plaza Mayor –donde ayer quedé con unos amigos a los que no conocía hasta ayer pero así son los milagros de los que pertenecemos a los tres puntos– me asalte otra vez al espíritu como un lobo hambriento la melancolía de entender que esto ha sido casi todo amigos en la 22 edición de la Semana Negra.

Intento ordenar las notas que pacientemente he ido escribiendo a lo largo de estos días intensos, así como transcribir las entrevistas que he ido grabando con algunos de los casi 150 escritores que se han dado cita en estas jornadas; y me cuesta leerlas y escuchar las declaraciones porque me atenaza ese miedo al vacío que supone el regreso. Ese golpe a las entrañas que casi siempre hace que me duela el alma cuando sé que tengo que irme de un sitio que, de alguna manera, ha logrado alterar mi habitual rutina por otras novedosas rutinas.

De vuelta a lo de siempre. Me digo. En el fondo (recordad que es un idiota el que les escribe) hasta tiene su punto.

Esta mañana se han dado a conocer en multitudinaria rueda de prensa los distintos premios literarios que concede la Semana Negra. Estos premios literarios no tienen dotación económica salvo el de relatos, organizado en colaboración con el Ateneo Obrero de Gijón y cuya cantidad es simbólica. De todas formas, cabe resaltar que cada uno de estos premios sí que allana el camino a todos esos escritores de una u otra orilla que se dan cita en este encuentro para que puedan ser publicados en los países donde todavía se les desconoce.

A mi esto de los premios siempre me ha inquietado. Y lo escribo porque minutos antes de que se revelara la lista de los agraciados, uno percibe en la atmósfera esa tensión entre los que se saben nominados. Emoción que se derrite como un flan cuando su nombre no se pronuncia, y que solo estalla, aunque bien acompañado de aplausos, cuando se revela quién ha sido el ganador. Curiosamente, entre todos los premiados de esta edición no había ninguna mujer. Quizá sea, medito solidarizándome con los perdedores, porque todavía hay pocas que buceen en las entrañas de la novela negra y policial, la fantasía y la ciencia ficción, el reportaje crudo y casi desnudo… ¡Anímense!

And the winner is…

Premio de relato policiaco: Rodolfo Pérez Valero por Dioses y Orishas. Es el único escritor que ha ganado ya en cinco ocasiones el Premio de Cuentos de la Semana Negra, según me informa la inevitable Wikipedia.
Premio Celsius 232: Rojo alma, negro sombra, de Ignacio Martínez Biurrun.
Premio Espartaco de novela histórica: Javier Negrete por Salamina. El año pasado fue también el ganador del Premio Celsius 232.
Premio Memorial Silverio Cañada: Resultó ex-aequo. Sé que mi padre decía y Conducir un trailer, de Willy Uribe y Rogelio Guedea, respectivamente.
Premio Roldolfo Walsh a la mejor obra policiaca de no ficción: Carlos Quilez por Mala vida.
Premio Hammett: Ex-aqueo también: Niños de tiza, de David Torres, y Cruzada: 77, del argentino Guillermo Saccomanno.

Y ahora, que hablen los autores premiados:

Javier Negrete: “Salamina narra un episodio histórico. Atenas derrota a Persia, lo que cambió la historia de la humanidad. He procurado no caer en el maniqueísmo tipo 300. Aunque se trata más de la novela de un personaje fascinante, Temístocles. Es una novela de tono épico, estilo que aprendí a desarrollar gracias a mis novelas fantásticas”.

Willy Uribe: “En Sé que mi padre decía cruzo historias que acontecen el día a día protagonizadas por un pringao. La acción se desarrolla en Bilbao, un chantaje negro y oscuro”.

Rogelio Guedea no estuvo en la entrega de premios porque se encuentra en Nueva Zelanda, aunque el director de la Semana Negra, Paco Ignacio Taibo II, informó que su novela es “atípica” y que transcurre en el centro norte de México.

Carlos Quilez explicó que Mala vida es una novelita de situaciones criminales recogidas de primera mano, en las que su autor rastreó todas las fuentes posibles (judiciales, policiales, los fuera de la ley y las víctimas, que son, destacó, “los grandes olvidados de la crónica de sucesos en España”). Su libro fue escrito como un homenaje al periodismo de investigación y calificó la novela como un género periodístico, aunque lamentó que no sean buenos tiempos para el oficio de periodista.

Ignacio Martínez Biurrun: “Rojo alma, negro sombra es una novela de personajes. Más que fantástico prefiero creer que es de sentimientos y emociones”.

David Torres: “Niños de tiza es una novela negra atípica. Intenté rescatar la vida de un barrio de la periferia de una gran ciudad como es Madrid durante la Transición. Comienza con el cadáver de una niña paralítica que aparece en una piscina…”

Guillermo Saccomanno: “Estoy agradecido de recibir este premio que lleva el nombre de Hammett porque fue un escritor que dijo no en unos tiempos como son los actuales que escasean de hombres que digan no. Cruzada: 77 se trata de una novela que transcurre en uno de los tiempos más feroces de la dictadura en Argentina, protagonizada por un hombre ya mayor, peronista, homosexual y que encima lee literatura inglesa”.

Saludos, aún con sabor negro y asturiano, desde este lado del ordenador.

Confesiones de un idiota

Miércoles, Julio 15th, 2009

El idiota que les escribe está contento porque sabe que es un idiota y no un imbécil. El idiota ha estado rodeado casi toda su vida de imbéciles pero de muy pocos idiotas, y en esta Semana Negra cree haber encontrado a otros animales de su misma especie. Por eso, el idiota, creánme, está feliz. Y ese estado tan raro que es la felicidad es muy raro para un idiota porque casi siempre se siente infeliz. La felicidad, piensa el idiota mientras digiere uno de estos sagrados chuletones del norte, es para el imbécil. El imbécil es quien te hace la vida imposible, y quien se empeña en convencerte que tú eres igual de imbécil, el problema es que perteneces a otra especie. Es decir, que un imbécil es de sangre fría (un reptil de esos) y el idiota uno de sangre caliente (un mamífero, probablemente los seres más idiotas de la creación, incapaces de adaptarse a un entorno hostil si no lo cambian al gusto).

Creánme, sé de lo que hablo. Aquí, mientras escribo esto desde la distancia, pienso que mi Canarias bandera tricolor es una región de imbéciles y no de idiotas. Y que por eso así nos va. Estiradillos, ombliguistas, muertos vivientes como… iba a poner un ejemplo pero la idiotez me dicta que no sea imbécil. Ya ven.

Dos escritores idiotas para que sepan de lo que hablo: Maupassant y Chejov. Eran tan idiotas que han pasado a la historia por sus cuentos. Qué idiotas. Gracias.

Pienso en esta y otras cosas mientras hago la digestión. Pesada, los jugos gástricos haciendo música en el estómago, y me entra el temblor de los idiotas. El temblor de los idiotas es saber que, tarde o temprano, tengo que regresar a esas islas de imbéciles. No deseo que nadie se dé por aludido, recuerden que soy un idiota y suelto lo primero que se me viene a la cabeza, pero tenga esa extraña sensación de que regreso si no al infierno sí que al purgatorio. Mi Canarias ya no es mi Canarias, han triunfado los imbéciles.

Mientras hablaba con otros idiotas en Gijón, solté como un idiota que en mi tierra colonia se habían intentado apuestas (más humildes, por los dioses) como ésta. Recuerdo no más (qué viva México) aquel primer encuentro de poesía celebrado en La Laguna. ¿No lo recuerdan? Los poetas pesados leían sus obras en pubs en la vieja ciudad universitaria. Se salía de un bar a otro para escuchar a otro poeta. Viví la primera experiencia como un sueño. Ahora me doy cuenta que fue un sueño. Volvió a celebrarse, pero como estaba en manos de los imbéciles dejaron de lado a los idiotas. Y los idiotas, les duela a esa panda de alacranes, son los poetas.

En fin.

Disculpen este post tan extraño. No sé si quiera porque lo vuelco. Quizá sea con el ánimo de despertar el espíritu de los idiotas que llevamos dentro. Cuidado con el imbécil (suele ser tu jefe, o el concejal o consejero de esa cábala que son las administraciones canarias) pero sigamos siendo idiotas. Es la mejor manera de parecer que no eres inteligente ante todos ellos. Ya les cuento. Si sabré de esto.

Saludos cabalísticos desde este lado del ordenador.