Y aquel (¿¿¿pobre???) hombre sentado mientras esperaba en las escaleras…
Viernes, Julio 3rd, 2009La historia del Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife está llena de anécdotas. Algunas de ellas siniestras. O parece que pintadas de negro con ese descolocado sentido del humor que tiene un país como esta España que se nos pierde.
Me cuentan el otro día un caso que me hizo saltar lágrimas de la risa. Y es que siempre tengo que reírme ante chistes como ése. Como decía el gran Boris Vian, deberíamos de reírnos porque eso relaja y además es tomarnos las cosas en serio. Así que paso a narrarles (omitiendo nombres, pero no el espacio donde se produjo este gag digno de unos hermanos Marx nacidos en el barrio de Salamanca, que es donde nací y donde vivo) lo que aconteció en una de esas tantas y tantas inauguraciones del Círculo. Y no hace tanto tiempo…
Un importante miembro del gobierno autónomo acude al espacio, trajeado como manda la rigurosa etiqueta, para soltar el discurso de siempre en la inauguración de una exposición mágica y de colores. El problema es que llega antes de tiempo. Se queda un rato en la calle, paseando y sudando y sudando como impone también el calor que soportamos en esta tierra cuando se toma en serio. El tipo se afloja el nudo de la corbata, se quita la chaqueta, se pasa el pañuelo por la frente perlada de gotas de sudor. Mira a un lado y al otro. Un directivo del Círculo le dice que puede sentarse en las escaleras de la entrada (¡!) para que descanse el buen hombre. Que no es cuestión que se nos desmaye en medio de la casi siempre transitada calle del Castillo. Y el político de turno, ingenuo supongo, se sienta espartanemente sin atreverse a subir las escaleras de la cafetería que está en la primera planta, donde podía haber disfrutado de una bebiba refrescante, un zumo o una cerveza. Yo qué sé…
No hay fotos de este señor con su chaqueta bajo el brazo y el puño de la mano derecha apoyado en la barbilla sentado en las escaleras del Círculo de Bellas Artes, pero hubiera quedado bonito para ilustrar estas líneas. Resulta, además, una imagen perfecta para visualizar la campaña de acoso y derribo a la que ha sido sometido el responsable de la cafetería desde hace ya unos años. Campaña que parece ha quedado resuelta. El responsable de la cafetería llega a un acuerdo de caballeros con la directiva y cierra el chiringuito; chiringuito que en los últimos tiempos se había convertido en un foco de resistencia cultural independiente en esta isla que no está acostumbrada a resistencias culturales de ningún tipo. Que esos no salen en la foto, es el mensaje para que nos entendamos.
Seguiremos con la cuestión del Círculo porque algo huele a podrido en Dinamarca que decía don Guillermo Shakespare.
¿Qué pasará con la cafetería?
¿Agosto será el mes elegido para iniciar esas obras de las que tanto se hablan pero que cuestan, al parecer, un dineral?
¿Alguien sabe quién es el arquitecto de esta espectacular rehabilitación?
¿Y esa junta directiva que convoca una asamblea para este lunes de la que no enteran algunos socios?
¿Y la procedencia de algunos de esos mismos socios?, ¿no sería interesante preguntarnos desde cuándo y sobre todo dónde trabajan?
Y también, ¿quién los animó a formar parte del club de la comedia?
Hay más preguntas, pero como se anunciaba en los tebeos que tanto me hacían subir por las paredes en mi niñez… continuará.
Saludos (desde un lugar de Tenerife de cuyo nombre no quiero acordarme) a este lado del ordenador.
