Archive for the ‘El Blog de El Escobillón’ Category

Yo aún recuerdo aquellos viejos tiempos…

Miércoles, Febrero 25th, 2009

  the_long_riders.jpg

Esta película no la vi en un cine de barrio sino con mi padre, hace ya unos años, en nuestro añorado cine Víctor. Eran tiempos aquellos en los que todavía paraban en la puerta a un menor de edad si la película estaba catalogada para mayores de 18 años, pero ir con tu padre era una señal de que podías entrar a ver lo que quisieras. Ahora bien, deben de saber todos los nacidos y criados en esta capital de provincia que si había porteros con malas pulgas esperando en la puerta de un cine eso eran los del Víctor, así que cuando mi padre y yo nos disponíamos a entrar, aquel inolvidable madelman uniformado que hacia de cancerbero le dijo que yo no entraba. Que si no tenía 18 años no entraba. Todavía recuerdo el cabrero monumental que le montó a aquel pobre hombre mi santo padre, que no era persona dada a mostrar públicamente sus nervios salvo cuando le tocaban lo que se dice las pelotas. Yo no sé, pero al final entré a ver Forajidos de leyenda y de paso a ver a mi padre como lo que realmente fue toda su vida: una leyenda. Al menos para éste que les escribe, y seguro que para todos mis hermanos. A él le debemos nuestro gusto por los libros y que pronto naciera en nosotros una afición temprana por el cine.

Pero no quería hablarles de pedazos de mi vida, esas secuencias que todavía guardo a todo color en mi memoria, sino de la película de Walter Hill, un western tardío que no me canso de recuperar porque soy de esos a los que gusta de tararear el Dixie, canción que como sabe mucha gente se convirtió en algo así como el himno de los estados secesionistas.

Ya lo he escrito en algún sitio y en este mismo blog. Siento cierta debilidad por la Guerra de Secesión de los Estados Unidos. Debilidad que comparto con uno de mis hermanos, que es una enciclopedia viviente en el asunto y con el que uno se puede pasar el día escuchándole los avatares de un conflicto que resulta tan lejano para un país como España, que desde siempre ha prestado poco interés por conocer las cicatrices que marcan al mapa de Norteamérica. Es necesario dejar claro, no obstante, que esta especie de fascinación no está marcada por el motivo que más tarde monopolizó el enfrentamiento entre los estados del Norte y los del Sur de esa parte del continente, como fue la esclavitud, sino la lucha entre dos formas de vida. La América rural y hasta cierto punto conservadora, con la capitalista e industrial, esa que encarna el ideal de progreso que es otra de las virtudes que los tripas azules (los yanquis) han sabido venderle al mundo desde entonces.

long-riders.jpg

Forajidos de leyenda tiene un poco de todo esto; y si bien se trata de un largometraje que transcurre años después de finalizada la guerra, sí que plantea el daño que hicieron las heridas que dejó abiertas ese conflicto en el estado Missouri, tierra que vio nacer a forajidos de leyenda como los hermanos James (mitos en un país tan necesitado de mitos aunque se trate de bandoleros y en ocasiones asesinos a sangre fría) y los Younger, entre otros. El filme de Walter Hill, un excelente cineasta y un igual de excelente guionista, retrata la vida de estos dos clanes unidos por la necesidad de los tiempos, y con manierismo peckimpaniano, es un vehículo épico al servicio de unos tiempos que se fueron pero que forjaron a ese país en el gigante que es hoy día.

El filme de Hill cuenta además con un reparto excepcional, siendo todos los roles familiares interpretados por actores que son hermanos en la vida real como Stacey y James Keach, que interpretan a unos antipáticos Frank y Jesse James, respectivamente; y John, Keith y David Carradine, como los miembros de la familia Younger.

Es probable que el paso del tiempo le haya restado algo de fuerza a esta película, no obstante, pero para este que les escribe sigue siendo uno de los mejores títulos en la irregular carrera de su director. La banda sonora es otro de los atractivos de la cinta, firmada por Ry Cooder, quien arregla canciones de aquellos tiempos que se te quedan clavadas como puñales en tu corazón rebelde.

Cuando salimos del cine mi padre y yo coincidimos, antes de meternos en el Imperial a tomarnos un café con leche y uno de los clásicos bocadillos de pollo, que la película era una maravilla. Y en ese aspecto, les aseguro que mi padre nunca se equivocó.

Hacen mal si no han visto la película. Eso sí, si es usted (él o ella) uno de esos espectadores que detesta el género cinematográfico por excelencia que es el western, esta no es, obviamente, su película.

Saludos algo rebeldes a este lado del ordenador.

¿Nuevo libro sobre Óscar Domínguez?

Martes, Febrero 24th, 2009

El catedrático de Historia del Arte Contemporáneo Fernando Castro Borrego ha dado el punto y final  a un ambicioso trabajo sobre el pintor surrealista tinerfeño Óscar Domínguez, que amplía la obra que ya le dedicó y publicó la editorial Cátedra en su día. Castro Borrego avanza en una entrevista que será publicada el próximo sábado en el suplemento de Cultura y Ciencia de La Opinión de Tenerife, 2C, que su nuevo libro consta de mil doscientas páginas, respondiendo a un encargo del Cabildo de Tenerife, y que en la empresa de su publicación quiere participar el Ministerio de Educación, a través de la Dirección General de Bellas Artes. ”Hay conversaciones para ir a una coedición con el Cabildo de Tenerife, pero teniendo en cuenta que esta institución es quien tiene la última palabra, y quien debe tomar la iniciativa”, añade el especialista en la mista entrevista.

Saludos informativos a este lado del ordenador.
 

Peter Greenaway y Gunter Grass

Lunes, Febrero 23rd, 2009

* Diario de Avisos publica hoy que el cinesta galés Peter Greenaway impartirá una conferencia el 24 de marzo en el TEA dentro de la batería de actos paralelos que forman parte del programa de la II Bienal de Canarias. No soy un entusiasta en el cine de este señor, pues me parece demasiado matemático y calculado. Frío, en una sola y única palabra, pero les recomiendo a quienes han seguido su trayectoria a que se hagan con el volumen que le dedicó el arquitecto tinerfeño Jorge Gorostiza y que publicó en su día la editorial Cátedra. Es más que probable que su lectura les aclare algunas de las crípticas claves que caracterizan la cinematografía de su autor. Un cineasta que puede ser considerado de culto porque sumergirse en su universo requiere de cierta iniciación para ojos no profanos.

 * La colección Bartleby Poesía publica el primer libro escrito por Gunter Grass tras su polémica autobiografía. Según nos informa la editorial, Payaso de agosto, con un prólogo de su traductor Miguel Sáenz, es una edición bilingüe español-alemán en la que el autor de El tambor de hojalata intenta olvidar los malos tragos que le proporcionó su autobiografía Pelando la cabolla (en la que confesaba cómo, al final de la Segunda Guerra Mundial, perteneció por breve tiempo a la Waffen SS) refugiándose en la poesía. Los poemas que incluye en Payaso de agosto son textos melancólicos, que ilustra con dibujos en los que a veces apunta la ironía. El título del libro, Dummer August, juega con la semejanza entre el nombre del nefasto mes y el eterno payaso circense, aunque Grass se autorretrata en él más bien como reo de la Inquisición. “Estos poemas son la crónica poetizada de una de las más duras experiencias intelectuales vividas, en la última década, por el premio Nobel alemán”, informa la editorial.

Saludos terriblemente cansados a este lado del ordenador. 

Así como lo ven escrito: TENTACIÓN

Sábado, Febrero 21st, 2009

Hay libros que te llaman. Que te gritan en silencio en la estanterías de las librerías cuando las visitas. No sé, igual estoy loco. Es probable que esté loco, yo qué sé… pero a mí me llaman los libros. A veces, eso sí. Sólo a veces. Y cuando me llaman y los encuentro me doy cuenta que la Literatura es un arte mayor. Ríanse si quieren. Me resbala la risa. Lo que escribo lo siento de verdad. De corazón. Porque a mí, hay libros que me llaman en silencio.

Libros escritos por escritores de los que no tenía referencia. De países ajenos a mis gustos literarios e incluso genéricos. Pero esos libros existen. Me han ido construyendo como persona a lo largo de esta vida ya demasiado larga. Me gritan en silencio y me hago con ellos. Y cuando los leo siento algo así como un orgasmo intelectual que como todo orgasmo (sea o no intelectual) es indescriptible. No sé, una catarata de placer que te hace reír y llorar a la vez. Y como todo placer que se precie efímero… rabioso, una bomba que te deja en los huesos. Jadeante y luego molesto porque pides más. Más. Y visito librerías, rastros, esperando que los libros me vuelvan a llamar en silencio… pero esa magia, por lo menos a este que les escribe, sucede sólo de vez en cuándo. Muy de tarde en tarde. Siempre en esos instantes en los que te fías de tu instinto y no de tu cabeza… Y eso, para un lector compulsivo es como droga dura porque pasa de tanto en tanto… Pero pasa. Vaya si pasa.

tentacion.jpg

A mí me pasó recientemente. Entro en la librería. Paseo despistado por la sección de libros de bolsillo (odio los de tapa dura. Bonitos para la estantería de casa pero incomodísimos para leer en la cama, en el tranvía o la guagua…) y de pronto oigo la llamada silenciosa: “Eh, cabestro, qué estoy aquí”. Y miro. Y me fascina la portada: un fragmento de Mujer con ojos azules de Kees Van de Dongen. Y leo el nombre de su autor, un tal János Székely. Después el título: Tentación. Y lo ojeo un momento, pese a que el libro me llama. Y me quedo clavado a leer cómo empieza el relato: “Mi vida empezó como una novela policíaca. Intentaron asesinarme. Por suerte eso pasó cinco meses antes de que yo naciera, de manera que no creo que la cosa me causara mayor sobresalto. Aunque de ser cierto lo que se rumoreaba en el pueblo, debería haber tenido mis razones para preocuparme. Faltó bien poco para que acabaran conmigo antes de que me hubiera crecido los cinco dedos con los que ahora sujeto la pluma”.

Así que me hago con el libro. Un libro de esos que cuando empiezas a leerlo sientes que está escrito por tu mejor amigo. Y que tu amigo poco a poco se va transformando en tí. Porque lo que lees… lo que lees te muestra una manera de ver el mundo que va bastante pareja  a la que tienes. Una visión irónica, para nada resignada con la mierda que te rodea. Que te incita a ser. Y pese a la tragedia de VERDAD que sufre su protagonista te sigue insistiendo que luches. Con la cabeza bien alta. Y todo eso escrito con un humor corrosivo que aligera el drama. Drama que se convierte en tuyo. Y te dices que si él pudo, tú puedes. Y que para eso están los amigos. Para mostrarte el camino como tú se los muestra a veces. Y te sientes enormemente agradecido porque un escritor como János Székely exista.

Y le das las gracias en silencio. De la misma manera en cómo me llamó su libro. Y sí, te dices,  yo también soy de esos afortunadados lectores golpeados por su Tentación. Porque no es otra cosa que una obra maestra. Con todas sus letras. UNA OBRA MAESTRA.

A qué están esperando. No dejen que el libro les llame. Ya me preocupo yo por llamarlos a todos ustedes.

TENTACIÓN. 

Saludos infiinitamente agradecidos a este lado del ordenador. 

‘La nueva ilustración’

Viernes, Febrero 20th, 2009

  ilustracion.jpg

A pesar de que son malos tiempos para la lírica y me temo que también para la reflexión, la gente de CajaCanarias está empeñada en formarnos y de paso (quién lo iba a decir) a que estimulemos nuestras cansadas y agotadísimas neuronas para que todas ellas exploten en el noble acto de pensar. La entidad financiera presenta el próximo mes, ese marzo que ya está prácticamente a la vuelta de la esquina, un foro que invita a que nuestros colmillos cariados se olviden de tontas enfermedades y continúen su natural crecimiento. El foro, que lleva el título La nueva ilustración, promete reunir a las 20.30 horas a un interesante paquete de intelectuales del 10 al 31 de marzo en El Espacio Cultural de CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife.

 El programa se inicia con La educación por la cultura, en el que está previsto que participen Victoria Camps y Javier Muguerza, discípulo de José Luis López Aranguren (1909-1996) y José Ferrater Mora (1912-1991). El 12 de marzo intervendrán para analizar el Estado de la enseñanza, Luis Balbuena Castellano, Ana Hardisson, María Jesús Pablos y Miguel Ángel González; mientras que el 17 del mismo mes se abordará la cuestión ¿El humanismo en crisis?, por José Luis Molinuevo y Jorge Wagensberg. Molinuelo y Wagensberg son autores de dos libros de reflexión capital en nuestro tiempo: Humanismo y Nuevas Tecnologías y El gozo intelectual: teoría y práctica sobre la inteligibilidad y la belleza, respectivamente. La jornada del 19 de marzo estará protagonizada por Sami Nair, quien hablará sobre Universalismo cultural. Nair es una de las voces del progresismo en Europa. Nacido en Tlemcen. Argelia, en 1946, es autor de El peaje de la vida con Juan Goytisolo; El Imperio frente a la diversidad del mundo y Y vendrán… las migraciones en tiempos hostiles.

El 26 de este mismo mes se debatirá ¿Qué futuro para las humanidades?, diálogo en el que participarán Juan Ignacio Oliva, Alfonso Ruiz, Angela Sierra y Ramón Pérez; y por último, el 31 de marzo, los filósofos Gilles Lipovetsky y Rafael Argullol reflexionarán en torno a Humanismo, arte y medios de comunicación. Lipovetsky (París, 1944) es profesor agregado de Filosofía en la Universidad de Grenoble y miembro del Consejo de Análisis de la Sociedad, además de otros cargos oficiales. En sus principales obras (en particular, La era del vacío), analiza lo que se ha considerado la sociedad post moderna, con temas recurrentes como el consumo, el individualismo contemporáneo, la cultura de masas, el hedonismo, la moda y lo efímero, los mass media, el culto al ocio, la cultura como mercancía, el ecologismo como disfraz y pose social, etcétera. Rafael Argullol (Barcelona, 1949) es narrador, poeta y ensayista, además de catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Fue director del Instituto Universitario de Cultura de la misma Universidad los años 2002 a 2008. Es autor de  libros poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte); novela (Lampedusa, El asalto del cielo) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte).

La maldita foto con el jurado: eso sí que da Miedo

Miércoles, Febrero 18th, 2009

Yo veo la foto y me da  miedo. Miedo que, por otro lado, es el lema del Carnaval de este año. En la foto aparece Ángel Llanos rodeado de famosetes nacionales, todos ellos invitados a nuestra muy noble e invicta ciudad cautiva por la elección de la Reina de la Fiesta. A mi lo de los jurados con famosetes siempre me ha parecido una perogrullada, aunque en Carnavales la cosa va de esto, que todo te resulta una endemoniada perogrullada. Permítanme, sin embargo, que me cabree porque con la que no está cayendo hay fotos y otras fotos. Y tengo yo la maldita idea última de que no sé a quién con nombres y apellidos le interesa que miremos hacia otro lado cuando la realidad es cada días siniestra y traicionera. Sí, la dichosa crisis, sí. Crisis que todavía no ha hecho crack, pero más pronto que tarde lo hará en sensurround. Y entonces, estas cositas de la foto con famosetes, algunos ya disfrazados de momia por aquello del uuh qué Miedo, parecerán lo que parece ahora: una soberana tontería.

En fin. Pan y circo. Si en el fondo no hemos cambiado tanto. Que la plebe no piense, que se divierta aunque pronto no tenga un pedazo de pan que llevarse al estómago, pienso. Y si pienso, debe ser porque existo aunque esto no lo tengo nada claro últimamente. A veces me levanto y creo que estoy en una película de David Lynch. Ya saben, ese cineasta que tiene la manía de mostrarnos que bajo los agradables y cuidados jardines de las casas de clase media norteamericana se esconde un mundo repleto de monstruos. Y yo veo la foto de Ángel Llanos (que es ese señor con el que no iría a ver una película porque a mi me gusta eso del cine raro) y me pregunto que pecado he podido cometer para merecer esto.

Rebobino en mi torbellino de ideas y me veo haciendo de periodista en otros Carnavales lejanos con una impresionante Jacqueline Bisset preguntándose qué diablos estaba haciendo en un lugar como Santa Cruz de Tenerife. Todo sea por la pasta, querida Jacqueline. Y por una fiesta de pueblo que hoy se ha hecho demasiado grande y tontorrona. Falsa y temible, porque cuestionar el Carnaval en esta tierra de ingratos es como insultar a tu madre. 

En fin, que abro y cierro los ojos para intentar que no me salten las lágrimas, y de paso con la vana esperanza de que estos días de bullicio y resacas casi obligatorias pasen lo más rápido posible para que después nos esforcemos en ver lo que ya nos amenaza.

En definitiva, que a mi lo de la foto me ha hecho un daño terrible.

Feliz Carnaval para el que se lo crea.

Saludos muy escépticos a este lado del ordenador.