Archive for the ‘Cine de aquí’ Category

Revistas de cine ‘hechas’ en Canarias

Lunes, Junio 4th, 2018

La reciente aparición de la revista Alisios, dedicada al cine que se rueda en las islas, anima a escribir este artículo que pretende repasar las publicaciones en papel que los grupos de aficionados al séptimo arte han generado en Canarias.

Se añade ahora a este recopilatorio Alisios porque además de su edición digital ha editado también en papel el primer número, una experiencia que desconocemos si repetirán en próximas ocasiones.

Las revistas de cine que se han publicado en Canarias tienen su origen en la crítica que en su momento y en la actualidad se han convertido en secciones más o menos fijas en la prensa local, prensa que en la isla de Tenerife incorporó en algunos casos una página a la semana dedicada al cine como la que firmó y dirigió para El Día Elfidio Alonso y más tarde Fernando Gabriel Martín; así como José H. Chela para La Tarde, Jorge Gorostiza en Diario Avisos y en la actualidad Vanesa Bocanegra en este mismo periódico. Claudio Utrera y Luis Roca, entre otros, escriben sobre cine en los periódicos de Gran Canaria.

En cuanto a revistas, cabe destacar los boletines que el Cine Club Universitario publicó entre 1955 y 1966; la revista Aguayro (1974-1979) ya que incluía en sus páginas algún que otro artículo sobre cine y Barrido (1980-1981), una iniciativa del colectivo Yaiza Borges y publicación primero artesanal en la que se repasaba críticamente la actualidad cinematográfica de la cartelera tinerfeña, se lamentaba que no hubiera un espacio para ver otro cine y reivindicaba en su espacio la labor de cineastas poco o nada conocidos que comenzaban a hacerse un lugar por su entusiasmo rupturista y transgresor como el alemán Rainer Werner Fassbinder y el español Pedro Almodóvar.

Los colaboradores de Barrido fueron los integrantes del propio colectivo de Yaiza Borges, miembros que además de dirigir cortometrajes, muchos de ellos de corte experimental, también se convirtieron en empresarios de cine con la la idea de exhibir otro cine, los que les llevó a reconvertir el cerrado cine Tenerife en la por aquel entonces avenida del general Mola, en la actualidad de las Islas Canarias, en cinematógrafo Yaiza Borges.

El Aula de Cine de la Universidad de La Laguna también se preocupó por contar con un órgano en el que sus afiliados manifestaran sus opiniones sobre las últimas novedades cinematográficas. Nacieron así revistas como Rosebud, que publicó cuatro números entre 1991 a 1993 y Psicosis, que editó dos en 2005 y 2007.

Un interesante trabajo sobre el cortometraje en Canarias durante la primera década del siglo XXI firmado por Josep Vilageliú y Jairo López se puede leer en la revista Latente (2009) de la Universidad de La Laguna y entrevistas con cineastas de las islas en publicaciones más preocupadas por el diseño que por los contenidos como Vía, nosolopasymojo y fanzines (revistas de aficionados) aunque mucho menos porque su orientación estaba centrada en reflejar la actualidad musical de aquellos años, los ochenta, en el archipiélago.

Es curioso observar entre las revistas especializadas en cine que se han prodigado en el archipiélago desde que el prodigioso invento de los hermanos Lumiére comenzó a propagarse artículos aislados firmados por algunos de los surrealistas canarios así como los loables pero siempre frustrados intentos que, desde entonces, se han puesto en marcha para configurar un aparato crítico en unas islas que, como afirma el ex miembro de Yaiza Borges y cineasta Aurelio Carnero en el primer número de Alisios, demanda “una crítica veraz, seria. Que no pasa nada por decir que una película no funciona o que algo no ha salido como debiera”.

De momento, sin embargo, y salvo honrosas excepciones, quienes asumen la crítica, una crítica de momento de demolición y en otros buenista, son los responsables de blogs que se pueden consultar en el océano de la red, grupo no tan salvaje al que se incorpora ahora Alisios, revista que en su edición de papel y bajo la dirección de Attua Alegre Paiz, incluye en sus contenidos la encuesta ¿Cine canario?, un especial sobre el cineasta palmero Roberto Rodríguez, secciones de entrevistas y crítica cinematográfica.

Saludos, funde a encadenado, desde este lado del ordenador

Tres historias de amor

Lunes, Mayo 21st, 2018

Tres cortos que cuentan historias de amor. Cada una de ellas a su manera. Dramáticas y con cierto espíritu de desquite Smoking Break y Como agua sucia, de Iván López y Daniel León Lacave, respectivamente. Con mirada ligeramente tierna e integradora Lo que no se ve, de Lamberto Guerra, micro corto al que ya le dedicamos un comentario.

Se aprecia en estas tres experiencia cierta preocupación por el trabajo de los actores. Trabajo que se difumina ligeramente en Smoking Break (es preocupante la pésima calidad del sonido del salón de actos de TEA Tenerife Espacio de las Artes) porque no se entiende lo que dicen los protagonistas en varias ocasiones, lo que resulta un fastidio porque se trata de un corto que se apoya mucho en el diálogo. En cuanto a la dirección, nada que objetar. Iván López conoce su trabajo pero deja la sensación, y hemos visto ya algunas experiencias audiovisuales del cineasta, de descuidar el guión en favor de unas imágenes que no siempre acompañan como debieran sus inquietudes como cineasta.

Mujeres, dos en este caso que interpretan a unas prostitutas, son las protagonistas de Como agua sucia de Daniel León Lacave, un corto con mensaje moral: si la haces, la pagas. El mal que realices te será devuelto.

Personalmente, me gusta el trabajo de este director y guionista aunque no me convence su nueva película pese al extraordinario trabajo de las dos actrices, estupendas Yazmina Guerra y Siam Arab.

Y no me convence porque sea otro atrevimiento leve sino porque le falta espesor al relato, mayor sustancia a ese amor no correspondido sino mercenario. Con todo, se ve con interés más que por la historia, que tiene final sorpresa. A este ritmo, y en el caso cinematográfico de Daniel León Lacave, se observa a un director de actrices cada vez más seguro de sí mismo.

Las mujeres también son las protagonistas de Lo que no se ve, un corto de duración cortísima que cuenta con un reparto de mujeres que se acopla bastante bien a un relato que habla sobre la familia y reivindica la diversidad sexual.

Tiene momentos de comedia y mucho sentimiento, lo que se agradece en unos tiempos donde apenas quedan sentimientos y mucho menos entusiasmo por echarse unas risas, risas que es la mejor forma de tomarse las cosas en serio decía Boris Vian, músico y escritor francés que también se hizo conocer literariamente como el pseudónimo de Vernon Sullivan.

Saludos, agitamos la mano, desde este lado del ordenador

Elio Quiroga inicia el rodaje de La estrategia del pequinés, la novela de Alexis Ravelo

Lunes, Mayo 7th, 2018

Elio Quiroga inicia en mayo y continuará en junio el rodaje de La estrategia del pequinés, la novela de Alexis Ravelo.

La historia se desarrolla en la capital grancanaria y con ella su autor obtuvo el premio Hammett que concede la Semana Negra de Gijón.

La versión cinematográfica estará protagonizada por Kira Miró y Unax Ugalde quienes encarnarán a Cora y Tito el Palmera. El resto de los personajes principales estarán interpretados por Jorge Bosch (El Rubio), Enrique Alcides (Junior), Luis Zahera (Beltrán), Pep Jové (el Gordo), Ismael Fritschi (Larry) y Luifer Rodríguez (Felo).

El guion de la película es de David Muñoz (El espinazo del diablo) y Elio Quiroga; la dirección de producción de Ian Stewart; la de arte de Sergio Hernández y la de fotografía de Juan Antonio Castaño (AEC).

El filme cuenta también con Ángel Fraguela (sonido directo); Beatriz Faura (maquillaje) y Antonella Camponeschi (vestuario), así como de productora asociada a Margaret Nicoll, habitual colaboradora de Quiroga y con Jorge Gimeno Suárez.

Una vez estrenada, La estrategia del pequinés tendrá sus ventas mundiales en exclusiva con la norteamericana Guardian Entertainment, responsable de la distribución a más de treinta territorios de los anteriores largometrajes de ficción de Quiroga, La hora fría y No–Do. La distribución en España correrá a cargo de la empresa Vercine.

Saludos, ganas tenemos ya de verla, desde este lado del ordenador

Las postales de Roberto

Miércoles, Abril 11th, 2018

Dirección: Dailo Barco
Producción: Jairo López, Domingo J. González, Jonay García
Guión: Dailo Barco
Edición: Oscar Santamaría
Fotografía: Santiago Torres, Gabriel García
Sonido: Marco A. Toledo
Música Original: GAF

Son muchas las impresiones que asaltan al visionar un documental como Las postales de Roberto pero si hay una que destaca a nuestro juicio es la originalidad de su mirada. La forma de contar una historia con hondo calado humano por la que ha apostado el director de este trabajo, Dailo Barco, quien se convierte con el protagonista del documental, Roberto Rodríguez, en el otro protagonista del relato. De hecho, hay como una insistencia en dejar claro la amistad profunda que se tejió entre dos hombres cuyo abismo generacional es salvado por el cine. Ambos, además, contemplan las películas (o postales como despectivamente fueron calificadas en su momento) que realizó un cineasta amateur que nunca quiso convertirse en un profesional, aunque los trabajos que rodó, mucho de ellos por encargo, disfrutan de cierta personalidad.

El documental comienza con una búsqueda, conocer al responsable de unas películas que se custodian en la Filmoteca Canaria, momento en el que se da información de Roberto Rodríguez, nacido en La Palma y que desarrolla su carrera como cineasta amateur tras conocer a un veterano viajero holandés que amplia sus horizontes vitales como estéticos y que junto a sus padres es un personaje fundamental en el desarrollo de su existencia

Hombre sencillo pero con una acusada sensibilidad cinematográfica, Las postales de Roberto está narrada a través del diálogo que mantienen Dailo Barco y Roberto Rodríguez, quien revela lo que se esconde tras muchas de las imágenes que ambos contemplan y que contempla el espectador en un fascinante juego de miradas en la que se proporciona información sobre un trabajo que poco a poco y a medida que avanza el documental deja de ser aficionado, de ser postales, para alcanzar una dimensión cinematográfica fundamental para entender el pasado de una islas como son las Canarias. En este sentido, las postales se transforman en material de estudio sociológico y reivindica una forma de hacer cine libre, sin cortapisas, que educa la mirada.

El retrato que ofrece Dailo Barco de Roberto Rodríguez no deja de transmitir satisfactorias sensaciones al espectador. Se aprecia respeto por el personaje, pese a las bromas que salpican su larga conversación, y fascinación por una manera de hacer cine que hoy pertenece al pasado. Moviola, acetona, súper 8 y 16 mm. Roberto Rodríguez solo lamenta no haber rodado en 35 mm, el resto, esas postales que son películas, son las que quiso hacer, las que forjaron su temple como cineasta y como persona.

Resulta, en este sentido, muy inteligente el retrato que ofrece Dailo Barco del protagonista de su documental. No solo se detiene en su carrera como cineasta sino también en su vida a través de sus películas, muchas de ellas familiares, testimonios de una vida y reflejo de una isla (son poderosas las imágenes del volcán Teneguía en erupción y lo que dice sobre aquella experiencia Roberto Rodríguez) en continuo proceso de cambio aunque éste parezca lento y en muchas ocasiones insignificante.

Las postales de Roberto es cine en su estado más puro. Conmueve, hace reír y llorar pero sobre todo nos presenta a un hombre desde varios puntos de vista, miradas diversas que conforman la peculiar identidad de un cineasta que rodó lo que quiso y cuanto quiso pese a la hostilidad de la juventud airada y universitaria de su época.

Un tipo realmente curioso y singular.

Saludos, plano americano, desde este lado del ordenador

Sesión doble con acento canario

Jueves, Marzo 15th, 2018

* Este viernes 16 de marzo se estrena simultáneamente en cines españoles y online el thriller Bajo la Rosa. La película podrá encontrarse en la plataforma Filmin y en la web oficial de la película www.bajolarosa.com. 

El primer largometraje de Josué Ramos (Santa Cruz de Tenerife, 1980) cierra así un ciclo tras participar en menos de un año en 46 festivales de todo el mundo y acumular 30 premios internacionales, como el Premio a la Mejor Película del Feratum Film Fest de México, el Premio a la Mejor Película en el Festival de Cine de Madrid PNR o el Premio del Público en el Festival Nocturna Madrid de Cine Fantástico.

Bajo la Rosa
está protagonizada por Pedro Casablanc, Ramiro Blas, Elisabet Gelabert y el joven Zack Gómez. Se rodó en Madrid en tan solo 10 días con un presupuesto de 15.000€ y, con la finalidad de conseguir un mayor realismo, se llevó a cabo en orden cronológico y sin que los actores supieran lo que iba a ocurrir: el director creó un guion personalizado para cada miembro del reparto solo con la información necesaria para la siguiente escena, de modo que desconocían lo que debían hacer los demás o lo que pasaría después.

Tras curtirse en el mundo del cortometraje con cinco piezas que ya cosecharon éxitos en festivales como Sitges, Cine Málaga o Notodofilmfest, Josué Ramos da el salto al largometraje con este thriller psicológico cargado de intriga, como director, productor y guionista.

La culpa, la redención y el castigo son los temas centrales del film, que salen a la luz junto con los oscuros secretos de una familia que esconde mucho más de lo que aparenta. Todo un tour de force tras la búsqueda de un culpable, que se lleva a cabo a lo largo de una sola noche y que deja clavado al asiento al espectador durante sus 99 minutos de metraje.

* TEA Tenerife Espacio de las Artes estrena este fin de semana el largometraje Las postales de Roberto, de Dailo Barco. Las sesiones serán el viernes 16 y el domingo 18, en horario de 19 a 21.30 horas. Las entradas para acceder al evento pueden adquirirse al precio de 4 euros, para el público general, y por 3 euros para Amigos del TEA, en la propia taquilla o bien, a través del servicio on-line Entradas TEA. A la jornada de este viernes asistirá el propio equipo de rodaje.

La obra gira en torno a Roberto, un inocente joven que habita en una pequeña pero pintoresca isla del Atlántico. El pequeño vive con sencillez e inquietud hasta que Juan, un veterano viajero holandés, topa con él y cambia el sentido de su vida. Amantes de la cultura y el mundo de la película, ambos se embarcan en una fructuosa relación que trae consigo multitud de piezas cinematográficas.

Años más tarde, otro joven cineasta llamado Dailo descubre el archivo de Roberto y, a medida que lo estudia, los paisajes, rostros y miradas que subsisten en aquellas postales lo atrapan hasta convertirse en parte de la propia película.

En realidad, esta creación para la gran pantalla se acerca y hace homenaje a la vida de Roberto Rodríguez (1932-2016), un palmero que destacó en el Archipiélago por convertirse en uno de los precursores del cine amateur de los años 70 en Canarias. Un personaje que sobresalió, sobre todo, por sus documentales etnográficos, con los que consiguió multitud de reconocimientos y premios. El juego del palo o El punto cubano son algunos ejemplos de ello.

Saludos, no hay excusa: al cine, desde este lado del ordenador

Mejor, imposible

Miércoles, Marzo 14th, 2018

Pasa lo de ayer y parece que el mundo se transforma para hacerse mejor. El problema es despertar a la mañana siguiente y darse cuenta que las cosas siguen más o menos igual aunque, imperceptible para la mayoría, algo sí que haya cambiado. Y como un virus se propague por el resto del cuerpo, llevando su mensaje a todos esos rincones donde haya alguien al menos escuche y sepa ver.

Lamberto Guerra sirve a la causa con un pequeño pero extraordinario cortometraje que lleva por título Lo que no se ve y que protagonizan cinco extraordinarias actrices (Lorenza Machín, Sofía Privitera, Alba Tonini, Tara Machín y Paloma Albaladejo) que en la película asumen ser los miembros de un peculiar clan familiar que se ha comprometido a acompañar a la abuela para que vea una amiga.

Mientras suben una cuesta bajo la pesada pero siempre generosa luz del sol –se sospecha que este fragmento de relato transcurre en verano– el diálogo que cruzan tres de las actrices protagonistas no tiene desperdicio.

Por un lado, la abuela, y dos de sus nietas que la acompañan,al hablar proporcionan la suficiente información para que el espectador se percate de que asiste una pequeña trifulca familiar en la que se dicen muchas cosas que más tarde se perdonan o de las que luego nadie se acuerda.

La nieta menta a la madre con resabio generacional, pero apenas se le presta atención porque tras subir la cuesta, peculiar vía crucis, aparece su progenitora, que baja a toda velocidad de un taxi y se llega a destino.

El espectador intuye entonces que tras tanto naturalista bla bla bla va a suceder algo. Algo que cambiará el destino de las protagonistas y de quien observa sorprendido esta pequeña pieza que afortunadamente se puede y recomienda ver como sea.

El objeto, por si quieren hacerse una idea, es cumplir los sueños, o lo que se dejó a medias. Que hay que superar las puñeteras asignaturas pendientes que cargamos en la mochila a medidas que pasa el tiempo.

Película de y sobre mujeres, el corto se apoya en los diálogos y en unas más que sólidas y creíbles interpretaciones.

Los giros de guión, igual forzados, terminan por aclimatarse al relato luego uno olvida su sospechosa intencionadamente de sorprender al espectador. Es más, creo que el espectador agradece estas vueltas de tuercas porque están bastante bien colocadas en un trabajo de duración tan ajustada.

Por último, es difícil reflejar en pantalla tanto amor como el que derrama esta película rodada probablemente en un par de días. Pero milagros así ocurren. Y Lo que no se ve, aunque hayamos visto, es un ejemplo de fogonazo en la oscuridad, de eco en el vacío, de asombro donde solo hay corrección política.

Saludos, ¡bravo!, desde este lado del ordenador