Archive for the ‘Cine de aquí’ Category

‘Cadenas invisibles’, un documental para despertar conciencias

Martes, Noviembre 22nd, 2016

El documental Cadenas invisibles se estrena este jueves, 24 de noviembre, en TEA Tenerife Espacio de las Artes, a partir de las 20 horas. Cadenas invisibles está dirigida por Domingo Damián Ojeda y se ha programado su exhibición con motivo de la celebración este viernes del Día Internacional contra la Violencia de Género.

Cadenas invisibles es un documental de investigación en el que varios expertos analizan la experiencia sufrida por la mujer en la sociedad actual. La entrada para ver esta película es gratuita previa retirada de las invitaciones en la taquilla del centro el mismo día del pase.

Saludos, palabra del hombre que fue jueves, desde este lado del ordenador

Alfonso Bravo presenta ‘Fieles’

Miércoles, Noviembre 16th, 2016

Fieles, un documental que firma Alfonso Bravo, se exhibe este jueves, 17 de noviembre y a las 20 horas en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

El filme aborda el tema de la muerte ya que recoge la historia de un grupo de personas que de manera habitual acuden al cementerio a visitar a sus familiares fallecidos.

Alfonso Bravo ha trabajado para revistas nacionales e internacionales como L’Officiel, Vogue Corea, Vanity Fair, Vogue SposaBella, MujerHoy, Madamme Figaro, XLSemanal, Yo Dona, Woman, Xion, Stealer, Rob Repport y AD.

Saludos, los días cada día más veloces, desde este lado del ordenador.

Una historia de amor

Lunes, Octubre 31st, 2016

San Mao. La vida es el viaje es un documental de Susi Alvarado en el que muestra y en ocasiones con aliento lírico, la historia de amor que mantuvo la escritora china Echo Sen, que adoptó el pseudónimo de San Mao para firmar sus libros, con José María Quero, un buceador nacido en Jaén y muerto en accidente en aguas canarias.

El documental cuenta por un lado y recurriendo a la voz en off, el relato interior de Echo Sen, y en el que se informa sobre cómo conoció al hombre de su vida y su estancia en Canarias y el Sahara. Por otro, se insertan entrevistas con jóvenes asiáticas seguidoras entusiastas de la obra de la escritora y familiares y amigos.

Es significativo resaltar que muchos de los lugares por los que transitó la pareja se han  convertido, tras la muerte de Echo Sen, en espacios de un culto al que peregrinan miles de chinos que han leído sus libros.

Rodado con cariño pero también distancia y  respeto hacia sus protagonistas, entre los discursos que se filtran en la película se puede interpretar que el amor no entiende de fronteras y que es la única fórmula capaz de unir civilizaciones. Eso explica, aunque no disculpa, que entre los materiales que utiliza el documental apenas se comente qué valor tiene la producción literaria de la escritora, una autora de la que se ha traducido recientemente al español su Diarios del Sahara.

El documental, salvo las aportaciones que ofrecen algunas de sus lectoras chinas se preocupa más en indagar en el amor que marcó la existencia de la pareja que en reflexionar en la obra literaria de la escritora, una mujer que  descubrió en España otro sabor de la vida y en el Sahara y las islas Canarias  una geografía física y humana que la fascinó y que volcó en sus libros al público asiático.

Con sus defectos, y los tiene San Mao. La vida es el viaje sobre todo porque se trata de una producción de muy ajustado presupuesto pero eficaz en sus intenciones, el filme consigue que el espectador se conmueva con este love story que, como todo love story que se precie, terminó en tragedia.

También es el retrato de dos personas con culturas muy diferentes que se encontraron porque en ocasiones los milagros existen y hacen realidad la existencia de la media naranja, de un alma gemela que, ¿fruto de la casualidad o de un destino que está escrito?, un día se conjuraron amor eterno.

La película explica de donde viene el nombre de San Mao, con el que Echo Sen se transformaba en escritora, un personaje de dibujos animados chino cuya traducción significa Tres Pelos y también que se preocupó por traducir las tiras de Mafalda, la niña rebelde de Quino.

San Mao. La vida es el viaje se exhibió en el teatro Timanfaya, que es un milagro en una ciudad de tantos milagros como es el Puerto de la Cruz, y formó parte de las actividades del programa Periplo. Festival de literatura de viajes y aventuras que, viento en popa toda vela, este año celebró su cuarta edición

Ficha técnica:

San Mao, la vida es el viaje.

Documental, 35 min.

Guión y Dirección:

Susi Alvarado

Dirección Fotografía:

Álvaro Carrero Puig

Producción:

Juan R. Tramunt

Almacabra, 2016

Saludos, el dolor de ahora es la felicidad de entonces, desde este lado del ordenador.

‘Todos volamos’, un documental de José Cabrera Betancort

Miércoles, Octubre 12th, 2016

TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge este jueves, 13 de octubre a partir de las 19 horas, el documental Todos volamos (2016), dirigido por José Cabrera Betancort. La entrada a esta proyección, en la que se descubre un proyecto que usa las artes escénicas como medio de curación, es gratuita hasta completar el aforo de la sala y previa retirada de las invitaciones en la taquilla del centro.

En Todos volamos se muestra como un grupo de personas comienzan un curso de teatro como terapia de sus enfermedades mentales. Su objetivo será representar una obra y juntos nos invitarán a un viaje que mezclará la ficción de las tablas con la realidad creada en sus mentes.

Saludos, hello, desde este lado del ordenador.

Un homenaje a Pino Ojeda y novedades literarias

Jueves, Octubre 6th, 2016

* La sección de Literatura del Ateneo de La Laguna celebra este jueves, 6, y el viernes 7 de octubre un homenaje a la escritora Pino Ojeda. La sesión se inaugurará a las 18.30 horas con la conferencia La poesía de Pino Ojeda, que impartirá Alejandro Coello Hernández y continuará a las 19.15con una mesa redonda en la que los especialistas Yolanda Peralta Sierra y Carlos E. Pinto Trujillo hablarán sobre Pino Ojeda y el arte plástico. Los actos finalizarán a las 20 horas con Micro abierto: textos de Pino Ojeda. En cuanto al viernes, Covadonga García Fierro abrirá la jornada con la charla Pino Ojeda y las voces poéticas de posguerra: la  revista Alisio. Hojas de poesía (18.30) y finalizará con la proyección del documental La habitación del fondo, de Domingo Doreste González, quien mantener al finalizar la exhibición un diálogo con los espectadores.

* La niña de la luna (Nanoverso Editorial) es el tercer libro Elizabeth López Caballero, un volumen que cuenta con ilustraciones de Santiago Ernesto Hernández González y en el que se cuenta la historia de Valeria, una niña de diez años con un don especial que sufre acoso escolar y que recibe un día la visita del astronauta Neil Armstrong.

* Julia y Carlos son dos hermanos canarios que, por motivos de la crisis económica, se ven obligados a emigrar con sus padres a París. El encuentro con un país del que desconocen casi todo, incluso el idioma, va a producir en los protagonistas un desarraigo que cada uno de ellos tratará de superar a su manera. Esta es la sinopsis de la última novela de Cecilia Domínguez Luis, y que lleva por título La muchacha del ajenjo (Diego Pun Ediciones).

* Publicado por Fondo de Cultura Económica, Mundo, año, hombre (Diarios, 2001-2007) recoge el testimonio íntimo de Andrés Sánchez Robayna (Las Palmas, 1962) y el de su tiempo, a través de la cultura colectiva por donde pasan las artes, la pintura, la música, o la poesía. Se trata de un volumen que transita por la reflexión, que es lo que lleva haciendo el autor de La sombra y la apariencia desde que comenzó escribiendo sus primeros diarios en 1996.

* Panorámicas urbanas. 50 películas esenciales sobre la ciudad (Editorial UOC) es un  nuevo libro del especialista Jorge Gorostiza en el que propone una reflexión a través de medio centenar de largometrajes  su relación con los espacios urbanos.

Saludos, damas y caballeros, desde este lado del ordenador.

Un errático viaje a los orígenes

Lunes, Septiembre 26th, 2016
Tras sorprende gratamente con Muchachos, una cinta de corte realista que sigue el itinerario de tres adolescentes en paisajes reconocibles para el público de Tenerife, Raúl Jiménez Pastor presentó hace unas semanas su segundo largometraje, Guacimara y la tierra roja, una producción de bajo presupuesto al igual que Muchachos, aunque en esta ocasión se sustituyen las localizaciones de una isla como Tenerife por la de la Buenos Aires y Misiones, en Argentina, para relatar cómo su protagonista, la actriz Guacimara Rodríguez, persigue las huellas de su familia materna en un territorio que desconoce, por lo que cualquier cosa le resulta novedosa.
La idea, que lamentablemente explota muy poco Jiménez Pastor, es la del reencuentro con una familia que la protagonista desconoce pero que le pertenece porque forma  parte de su sangre así que es una lástima que, partiendo de una premisa no original pero sí atractiva, el director y guionista haya apostado por el camino fácil para rentabilizar un viaje a la Argentina profunda rodando un largometraje que, más que derivar hacia el relato de orígenes y descubrimientos, se decanta por una fotografía correcta de exteriores no sé si bonitos pero sí que llamativos (y en el que resalta la tierra roja del título, una tierra que el director no explota con la fuerza metafórica que prometía precisamente el título); números musicales que no aportan nada al hilo conductor de la trama salvo su función de hilo musical (probó a hacer lo mismo en Muchachos) todo ello orquestado con un estilo que en Guacimara… resulta errático y simplón.
Si a estos defectos sumamos un guión improvisado ya que parece que fue escrito sobre la marcha, lo que desactiva cualquier potencial emocional que guarda dentro, no se reconoce al Raúl Jiménez Pastor de Muchachos con el deGuacimara y la tierra roja.
No funciona tampoco como película documental, o como cruce entre documental y ficción pese al tufillo de cine verdad que  arrastra involuntariamente. Sí, la cámara sigue a su protagonista en su itinerario por tierras argentinas pero no provoca risa ni llanto sino indiferencia porque el resultado final es aburrido.
Al espectador le importa poco lo que se le ¿quiere? contar en pantalla, por lo que la aventura existencial se limita a ser un recorrido turístico por una geografía que se intuye indómita pero que no registra ni trasmite un filme que, a nuestro juicio, balbucea y alarga lo inalargable.
Guacimara y la tierra roja se resiente también por el trabajo que desarrollan sus actores, muchos de los cuales no son profesionales, algo parecido pasaba en Muchachos, pero si en ésta Jiménez Pastor sí supo manejar el problema y aprovecharse de él, el intento le estalla entre las manos en Guacimara… porque  se trata de una película que  más que estar rodada en Argentina, reproduce paisajes argentinos que podrían haber sido los paisajes de otras geografías.
Lo que nos hace preguntar Entonces, ¿para qué irse tan lejos?
La respuesta puede ser que la película pretendía ser un falso documental que sigue los pasos de su protagonista.
Se entiende así que esta búsqueda –sin alma– es real, aunque desgraciadamente poco cinematográfica pese al exotismo del espacio geográfico en el que se desenvuelve.
Guacimara y la tierra roja supone un paso atrás en la carrera de un director que con Muchachos se intuía prometedora pero que ahora retrocede hacia el casillero de salida con un filme que, probablemente, siendo un cortometraje hubiera resultado otra cosa. No obstante, tenemos la esperanza de que se tome sus próximos proyectos cinematográficos en serio.
Por eso esperamos que con El Bombazo, su nueva producción,  Raúl Jiménez Pastor recupere la mirada que descubrimos en Muchachos y que apenas observamos en su Guacimara y la tierra roja.
Saludos, tierra a la vista, desde este lado del ordenador.