Archive for the ‘Libros’ Category

No leas, es perjudicial para la salud

Martes, Noviembre 21st, 2017

“No hay mierda que importe una mierda”, Jimy Gold, John Rothstein

La literatura, los escritores y el hecho de escribir son una constante en la copiosa producción de Stephen King, probablemente uno de los autores si no más leídos, sí que más vendidos por explorar sus miedos que viene a ser el de todos nosotros.

Los escritores reciben bastantes palos en novelas como Misery, en la que una enfermera secuestra y tortura a su autor de cabecera, un escritor de novelas románticas; y en La mitad oscura, donde el pseudónimo de otro escritor de éxito cobra, literalmente, la vida.

Se dibuja sin pudor así mismo y frente a la pantalla del ordenador en Mientras escribo, un interesante retrato en el que revela cómo funciona como escritor, lector y frente a sus seguidores, y habla de su amor incondicional a la literatura en la colección de relatos El bazar de los malos sueños y también en Quien pierde paga, segunda entrega de una trilogía que inició con Mr. Mercedes y culminó con Fin de guardia.

Protagonizada por Bill Hodges, detective de la policía jubilado, Quien pierde paga propone un interesante trabajo sobre los lectores que construyen altares imaginarios a sus autores de cabecera.

El escritor de la novela se llama John Rothstein, un híbrido de John Updike y J.D. Salinger, autor que dejó varias historias inéditas de Jimy Gold antes de ser brutalmente asesinado, y novelas que solo conocen de su existencia un psicópata sexagenario y un adolescente con mucho gusto por la lectura.

Quien pierde paga no es una de las mejores novelas de Stephen King pero sí un eficaz entretenimiento que hace que uno piense sobre su papel de lector y hasta que punto la adoración por un autor/a puede ser peligrosa.

Esta relación se acentúa con notable pericia en la primera parte de la novela, y en la que todavía no ha aparecido ni Hodges ni sus socios.

Stephen King se toma su tiempo para perfilar el carácter de estos dos lectores. Por un lado, presenta a un psicópata y por otro a un adolescente, los dos chiflados por la obra de Rothstein y especial por las novelas que protagoniza Jimy Gold, una especie de cruce entre Holden Caulfield y Harry «Conejo» Angstrom, un rebelde inspirador que con frases como “No hay mierda que importe una mierda”, se ha metido en el saco a los dos lectores antagonistas de esta novela.

En Quien pierde paga el chico se lleva lo mejor, aunque sufrirá, como sufren todos los personajes de King, antes de que termine la novela. En la historia, y como de una caja de Pandora se tratara, las cosas comienzan a torcerse cuando descubre un cofre enterrado que contiene dinero y manuscritos inéditos de la serie Gold que dejó escrito y sin publicar Rothstein, un ermitaño que abandonó la carrera literaria en la cima del éxito.

El cofre fue enterrado por el lector psicópata, quien obtiene la libertad tras pasar media vida entre rejas. Ya en la calle, solo tiene una idea en la cabeza, recuperar el cofre y ponerse a leer en esos cuadernos Moleskine las novelas inéditas con el fin de evadirse de su triste realidad.

Stephen King describe en la primera parte el asesinato del genio literario, quien tiene bastante genio cuando se enfrenta a su asesino, ese lector psicópata que no le perdona lo que ha hecho con Gold. Leyéndolo, uno imagina que King observa con recelo a sus seguidores, que ser reconocido no es lo suyo, que teme la pasión de sus fans.

Quien pierde paga desacelera en su segunda mitad, que es cuando aparece precisamente el protagonista de la trilogía Bill Hodges.

Bill Hodges no es un mal personaje, pero le quita cierto espesor literario a una novela que hasta ese momento exploraba esas claves con franco pesimismo. Hodges viene a ser en Quien pierde gana como la caballería en las películas de vaqueros, así que la historia toma otro rumbo para terminar en un final fantástico que augura por donde irán los derroteros de Pie de guardia, la novela que cierra una trilogía que sin ser de lo mejor de su autor, cuenta con retratos humanos muy de King, un escritor que describe personajes y ambientes que suelen salirse de lo corriente.

Saludos, ¡¡¡NO AL CIERRE DEL TEATRO TIMANFAYA!!!, desde este lado del ordenador

Por fin es viernes

Viernes, Noviembre 10th, 2017

* El Auditorio de Tenerife acogerá este viernes, 10 de noviembre y a las 18 horas el primer encuentro de Clubes de Lectura, una iniciativa organizada por el Cabildo, a través de la estrategia Tenerife 2030, en la que participarán los escritores Juan José Millás, Cecilia Domínguez y Alexis Ravelo.

* Arrecia, de Ernesto Suárez y publicado por Ediciones La Palma, se presenta también este viernes, 10 de noviembre, en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife. En este libro, Ernesto Suárez reúne un conjunto de 35 poemas, la mayoría de ellos escritos en 2009.

Saludos, terrícolas, desde este lado del ordenador

El amigo Bram, Bram Stoker

Miércoles, Noviembre 8th, 2017

Cuento en mi desordenada biblioteca con varias ediciones de Drácula, de Bram Stoker, un escritor que hoy, 8 de noviembre, hubiera celebrado sus 170 cumpleaños rodeado de su más siniestras criaturas.

Estoy seguro que muchos que lo leen –Bran Stoker es un autor que nunca muere, como su príncipe de los vampiros– festejan esta onomástica porque este hombre rechoncho y con mirada ausente que nos observa desde alguna que otra fotografía, ocupa un privilegiado espacio en la literatura. Y no solo por Drácula, que también.

Releo la primera edición de Drácula que llegó a mis manos, una edición de bolsillo que publicó en su día Editorial Molino. No se conserva bien el libro, se nota usado. Tiene varias de sus páginas incluso despegadas. Es un libro manoseado, que son los libros que de verdad se quieren porque se han leído, y que en aquella etapa ya remota de mi vida me dio miedo. Tanto, que recuerdo que lo cerraba a veces porque sentía una presencia extraña, vampírica si lo desean, a mi alrededor y dentro de mi…

Novela gótica, de terror y romances, de amistades y fe y mucho sexo victoriano, Drácula no es, sin embargo, el único brillante de un escritor brillante. Les recomiendo que se aproximen, si no lo han hecho ya, a sus otras novelas. Algunas de ellas estrictamente fantásticas como La madriguera del gusano blanco y La joya de las siete estrellas y otras no tanto, como La dama del sudario.

Afortunadamente, y gracias al éxito obtenido por Drácula, la obra del escritor está publicada relativamente bien en español. Se puede conseguir, pero es materia reservada para sotkermaniacos, un curioso ensayo sobre impostores bastante erudito e irónico que convierte esta obra, Famosos impostores, en un trabajo singular dentro de la bibliografía singularísima de un autor aún no lo suficientemente reconocido por cultivar con tanta libertad y respeto, me temo, la fantasía.

Oscar Wilde, que fue novio de su mujer, Florence Balcombe, llegó a decir de Drácula que era la novela más hermosa de todos los tiempos y desde su publicación el personaje ha ido creciendo, reinando sobre otras criaturas de la noche literaria porque todo se hace creíble en Drácula gracias a sus múltiples miradas, muchas de ellas recogidas en forma de cartas, diarios, artículos publicados en prensa… La idea es que a medida que se va desarrollando la acción y lo fantástico corroe el mundo que conocemos, el lector descubre, como lo descubren sus protagonistas, que el vampiro se hace fuerte porque nadie cree en su existencia…

Miembro de la Orden Hermética de la Aurora Dorada, Bram Stoker se movió también muy bien en los territorios del relato corto. Cuenta, en este capítulo, con pequeñas obras maestras de la literatura como La casa del juez, El entierro de las ratas, La boca del río Water y Las arenas de Crooken y un curioso libro de relatos infantiles bastante macabro, El paìs del ocaso.

Desde que lo descubrí en aquel libro de Molino tan castigado por mis relecturas, la novela y su autor, Bram Stoker me acompañan desde entonces.

Es como recurrir a un viejo amigo. Uno de los que no te olvidas aunque pase el tiempo y no lo veas.

En mi biblioteca y en otra edición de Drácula pero edita por Plaza y Janés, guardo con mucho celo un trocito de madera que un amigo me trajo del jardín de la casa en la que el escritor vivió en Dublín.

A veces observo ese pequeño trozo, que con el paso de los años se ha ido deshaciendo, y siento que la realidad no es lo que parece.

Y que la existencia de Stoker radica, precisamente, en que muchos sí creemos en su existencia.

Saludos, por Vlad, desde este lado del ordenador

‘Eva’, una novela de Arturo Pérez Reverte

Martes, Noviembre 7th, 2017

Eva es la segunda entrega de las aventuras y peripecias de Lorenzo Falcó, el agente secreto que trabaja a las órdenes del general Francisco Franco durante la Guerra Civil española.

Escrita en clave de novela de espías con aroma nostálgico y visión de la guerra que desgarró a España con estética retro, gran parte de la acción de Eva transcurre en Tánger, y su ritmo es trepidante, más cercano al espíritu de la novela popular de aventuras que al de la intriga densa y selecta de escritores como Eric Ambler, Graham Green y John Le Carré.

Consciente de que la facción para la que trabaja Falcó no lo hace especialmente agradable al público (aunque vencidos y vencedores al final fueran lo mismo, españoles), Arturo Pérez Reverte despolitiza a Falcó y lo modela como un hombre sin patria, casi un mercenario que ha puesto su talento al servicio secreto de Franco.

Esta especie de espía con clase y en blanco y negro hace que el personaje resulte más Rafael Durán que Alfredo Mayo, aunque a veces consigue mezclar (y sin agitar) a los dos. Una interesante combinación para recrear con voluptuosidad la estética de los años treinta.

Para conseguirlo, Arturo Pérez Reverte ambienta la novela en un escenario a lo Casablanca, un Tánger exótico y en blanco y negro, en el que Lorenzo Falcó libra una batalla tanto en la calle como en las alcobas.

En la novela, el protagonista intenta capturar un barco republicano retenido en el puerto de Tánger que transporta en sus bodegas parte del conocido como oro de Moscú. Y allí, en esta ciudad marroquí, se reencuentra con Eva, una espía rusa a la que amó y salvó en el título anterior.

Muy próximo al espíritu de Ian Fleming, Lorenzo Falcó lleva camino de convertirse en un 007 con señas de identidad españolas aunque muchas de ellas coincidan con las del agente británico como es la de vestir bien, comer mejor y mantenerse despierto con cafiaspirinas.

Y como el mejor Bond, enamorarse de la chica equivocada. En la novela de Arturo Pérez Reverte es la mantis religiosa que vigila para los soviéticos el barco que guarda el Oro de Moscú, aunque para ello tenga que enfrentarse al hombre que ama, su enemigo. Enemigo con el que libra varias batallas sexuales sin que nadie resulte vencedor ni vencido.

La camaradería también está presente en esta novela, aunque no en el entorno de Falcó y los suyos, sino entre la marinería del barco republicano y nacional que se encuentran en una taberna del puerto tangerino para unir fuerzas para acabar con un grupo de marineros británicos igual de borrachos. O entre los capitanes de ambos barcos, hombres a los que une el mar.

Las dos primeras novelas de Lorenzo Falcó no logran sin embargo de momento convencer demasiado. El protagonista comienza a ser definido pero los de reparto todavía están muy verdes. Habrá que esperar a nuevos títulos para observar si Falcó logra madurar como serie y animar a que se vea la Guerra Civil española como territorio imaginario de una novela de aventuras.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador

Rafael Cadenas: “La filosofía está muy cerca de la poesía”

Lunes, Noviembre 6th, 2017

El poeta venezolano Rafael Cadenas (Barquisimeto, Lara, 1930) visitó Tenerife para participar en un acto literario en el que habló y recitó su poesía. Premio Nacional de Literatura de Venezuela y Premio FIL, Rafael Cadenas se mostró muy crítico con la realidad política que vive su país y agradecido con aquellos españoles que si bien se llevaron el oro a su tierra:“nos dejaron un tesoro mayor que es la lengua”.

- Usted es un escritor venezolano que se siente muy vinculado con España.

“Primero como lector. Leo a los españoles desde los quince años e impartí clases durante más de 37 años sobre los poetas españoles y el Quijote en la Escuela de Letras de la Universidad Central. Me sentía muy próximo a la Generación del 27, que fue muy leída en Venezuela por lo que recuerdo la sorpresa de Antonio Aparicio cuando le preguntaron sobre Antonio Machado porque no se imaginaba que se lo conociera tanto y tan bien en Venezuela. Esos escritores y poetas españoles como los del 98 eran conocidos y sus libros se leían. Libros que en aquel entonces resultaban muy económicos”.

- ¿Y hasta que punto influenciaron estos españoles en la cultura venezolana?

“Fue tanta la influencia que voy a intentarlo resumirlo en una anécdota. Durante un tiempo y para mantenerme como estudiante trabajé en Récord, un periódico deportivo en el que un día me ordenaron que entrevistara a Teo Caprile, que fue un gran ciclista que participó en la Olimpiada de 1936, y cómo entonces quien presidía Venezuela era Pérez Jiménez, Caprile se imaginó que era un espía porque la gente estaba muy desconfiada entonces, pero le convencí que era un poeta y un universitario que trabajaba de periodista para mantenerme y como a él le gustaba también la poesía se puso a cantar, porque además tenía buena voz, y a recitar de memoria La voz a ti debida, de Pedro Salinas, lo que reflejé tal cual en la entrevista”.

- ¿Y qué autores de la Generación del 27 leyó?
“Sobre todo a Rafael Alberti, Federico García Lorca y Pedro Salinas. A Pedro Salinas lo leo todavía y conozco casi toda su prosa que, a mi entender, es excelentes porque a veces los poetas son muy buenos prosistas. Lo mismo me pasa con Antonio Machado, de quien me gusta su poesía pero leo más su prosa. José María Valverde dijo que el gran aporte de Antonio Machado a la litera tura española fue con su prosa sin demérito de su poesía. Yo añado que Machado además fue un filósofo”.

- Y usted, ¿a qué elementos le da más importancia en su poesía?
“En muchos de mis poemas hay bastante silencio, algo que le da más trabajo al lector, presenta una mayor exigencia. Eso, lo que no se dice en el poema, es el silencio. Otra dificultad es la alusión”.

- También fue miembro del Partido Comunista Venezolano en su juventud. ¿Cuándo se distancia de sus directrices?
“Como muchos otros comunistas de aquel entonces comienzo a distanciarme tras la invasión soviética a Checoslovaquia, un hecho que provocó en Venezuela la creación del Movimiento al Socialismo (MAS) de Teodoro Petkoff, de corte socialdemócrata. Eran los años en los que se hablaba de un socialismo con rostro humano, una idea que surgió en Checoslovaquia y que aplastaron los tanques del régimen soviético”.

- ¿Y cómo era su poesía durante aquel período?
“Pues quedan los poemas del período que viví como exiliado en Trinidad y que aluden a la persecución a la que nos sometía la dictadura, la mayoría miembros de Acción Democrática y del Partido Comunista, sobre todo”.

- ¿Y cómo observa aquellos años?
“Como tiempo de fósiles. La derecha y la izquierda son fósiles, como dice Salvador Pániker. Se considera de izquierda al régimen soviético, al cubano, al de Corea del Norte y al Chino también y al mirar esos regímenes me digo ¡qué tristeza! porque ya es hora de prescindir de sistemas que, a estas alturas de la vida, carecen de sentido. Sean de derecha o de izquierda porque los dos defienden unas ideas que consiste en imponer un solo pensamiento”.

- ¿Qué piensa de los que en España rechazan cuestionar el régimen venezolano?
“Pues que es un problema serio porque no pasa solo en España. La izquierda no se da por enterada o hace como que no se da por aludida. No tiene ni idea de lo que pasa en Venezuela y si la tiene, aprueban lo que allí está ocurriendo. ¿Por qué? ¿Por odio a los Estados Unidos? Lo preocupante es que no se quiere examinar al tipo de persona que dirige mi país. Pienso hablar de esto, y criticaré a la izquierda española mientras siga manteniendo esa defensa del régimen porque no entiendo como admiten o justifican la situación actual que se vive en Venezuela”.

- Nada que ver con los tiempos en los que fue miembro de Tabla Redonda. ¿Qué fue Tabla Redonda?

“Marcos Pérez Jiménez es derrocado en 1958 por una insurrección popular que contó con una parte del ejército. Sin esa participación del ejército no hubiera sido posible. Pérez Jiménez huyó de madrugada de Venezuela porque no fue capaz de afrontar la situación, una actitud muy cobarde por cierto. Con él viajaba una maleta repleta de dólares que le permitieron vivir muy bien en España. Lo que sucedió después de su marcha es que regresaron al país muchos jóvenes que estaban entonces en el exilio y un grupo de ellos, muy cercano al Partido Comunista, forma la Tabla Redonda que fue un grupo de intelectuales, escritores y artistas que editó una revista y entre los que se encontraban Manuel Caballero, que era muy antimilitarista y que más tarde se dedicó a estudiar historia y a escribir artículos tremendos contra Hugo Chávez, al que llamaba el héroe del museo militar y Jesús Sanoja, quizá el más comunista del grupo y un excelente prosista o el poeta Arnaldo Costa Bello y Dario Lancini, que cuenta entre sus libros con uno de palíndromos: Oír a Darío”.

- ¿En qué trabaja ahora?
“Reviso todo lo que ha quedado sin publicar con el fin de ver que puedo rescatar o trabajar. Llevo años escribiendo poemas dedicados a Rilke, un poeta que ha sido muy importante para mi. Algunos de estos poemas están publicados pero otros no y toda esa obra es un estudio de años sobre su poesía”.

- ¿Y qué dicen estos poemas?

Explico lo que me pasó con Rilke estando en Barquisimeto con todos aquellos amigos. Días en los que publiqué Cantos iniciales y Salvador Garmendia El parque.

¿ Qué libro recomendaría para iniciarse en su poesía?

“Ninguno”.

- ¿Ninguno?

Rafael Cadenas se ríe.

- ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas?
“Entre otros libros, Vuelta a la patria, de Juan Antonio Pérez Bonalde y los poemas de Francisco Lazo Martí, aunque Martí no es romántico. Con Salvador Garmendia leíamos mucho a Rubén Dario, hasta tal punto que todavía conservo algunos de sus poemas en mi memoria; y el Quijote, cuya lectura dramatizaba Salvador. Otra de mis lecturas era la Historia de la Filosofía, de Will Duran aunque descubrí después que se trataba de un resumen porque la obra original tiene diez tomos, así que lo que hice fue oler la filosofía, que siempre me ha interesado. A veces lamento no haberla estudiado en la Central porque como dice Fernando Savater, es muy importante tener maestros en filosofía”.

- ¿Y qué recuerda de aquellos maestros españoles que conoció mientras estudiaba la carrera?
“Los españoles fueron muy importantes y valiosos en Venezuela en la época de los transterrados. José Bergamín estuvo bastante tiempo con nosotros pero era un hombre que no se encontraba bien en ninguna parte. En cuanto a Segundo Serrano Poncela, de quien más tarde supimos que había fusilado a gente durante la Guerra Civil, se le notaba el peso que sentía por aquellas muertes, aunque siempre fue un buen profesor y escritor. Estaba también Ángel Ronseblat, que fue compañero de algunos de los más grandes filólogos españoles, entre otros”.

- ¿Y cómo llega un poeta a interesarse por la filosofía?
“En mi caso siempre he tenido esa inclinación hacia el pensamiento algo que, por cierto, no se encuentra en muchos poetas aunque la filosofía está muy cerca de la poesía”.

- ¿Venezuela es tierra de poetas o de narradores?
“En este momento creo que hay más poetas que narradores. Quizá sea porque como dijo una escritora norteamericana, es más difícil la prosa que la poesía, una opinión muy diferente a la común y que hace que admire tanto a los que escriben prosa y artículos en los periódicos porque no es tan fácil como piensan algunos, sobre todo los poetas”.

- ¿Por qué?
“Porque el poema puede ser breve, de dos líneas solo, y a mi se me acusa, precisamente, de haber animado a mucha gente a escribir poemas breves pese a que a lo largo de la historia se han escrito así”.

- Entonces, ¿a qué cree que se escriba hoy más poemas que prosa en Venezuela?
“Es difícil saberlo pero ya puestos, quizá sea por influencia de los talleres literarios, que ahora hay muchos en Venezuela”

El 33 Premio de Novela Benito Pérez Armas se declara desierto “por falta de valor literario”

Martes, Octubre 31st, 2017

El jurado de la 33 edición del Premio de Novela Benito Pérez Armas ha declarado desierto su 33 edición “por falta de valor literario”, así se hace constar en acta.

Como en ediciones anteriores aunque con una notable ausencia de mujeres tras la anunciada retirada de la escritora y poeta Cecilia Domínguez Luis, el jurado estuvo formado por Juan Manuel García Ramos, Juan Cruz y Nilo Palenzuela, así como Manuel Torres Stinga y José Juan Batista que se estrenaban como deliberadores en el que todavía sigue siendo el premio literario más importante de cuantos se celebran en Canarias.

Según informa la Fundación de CajaCanarias, en el acta del jurado se hace constar “un sentido homenaje de reconocimiento al poeta y profesor de literatura española contemporánea en la Universidad de La Laguna Juan José Delgado”, que fue miembro de este órgano en las dos últimas ediciones y fallecido recientemente. También se indica una de las razones que llevaron a declarar desierto el premio: las cinco novelas finalistas, de las 65 presentadas, no alcanzaban “el valor literario necesario para conceder el premio en la presente edición.”

No es la primera vez que el Benito Pérez Armas queda desierto, ya se decidió así en 2009, y se asumió entonces como un desprecio a las escritoras y escritores que participaron en el concurso. La pregunta que planea en el aire es ¿tan mediocres resultaban estas obras? Si uno mira hacia atrás y repasa alguno de los títulos ganadores en anteriores ediciones es obligatorio pensar, si se confía en los criterios del jurado, que efectivamente la calidad tuvo que ser en esta 33 edición excepcionalmente mediocre. O bien que no respondía a los gustos de sus señorías.

Dotado con doce mil euros y la publicación de la obra, el Premio Benito Pérez Armas está dirigido a escritores en lengua castellana, naturales o residentes en Canarias, y su temática es de libre elección. Este año se presentaron un 30 por ciento más de obras a concurso con respecto a la edición anterior, que tuvo como ganador al cooperante Borja Monreal con su novela titulada El sueño eterno de Kianda.

El Premio de Novela Benito Pérez Armas fue recuperado en 1970 por CajaCanarias para dar a conocer a nuevas voces dentro del panorama cultural canario. La presente edición ha supuesto la trigésimo tercera convocatoria del certamen. En un principio, el galardón se convocaba con carácter bienal, pero desde mediados de los 90 se estableció que fuera anual.

Saludos, esto no hay quien lo entienda, desde este lado del ordenador.