Archive for the ‘Libros’ Category

La historia de amor que dio origen a ‘El guardián entre el centeno’

Martes, Marzo 8th, 2016

“El desgaste psíquico del soldado de infantería Jerry Salinger no se curará nunca, esa angustia no desaparece. No hay remedio para el post-traumatic stress disorder. El suicidio de Seymour Glass en Un día perfecto para el pez plátano es sin duda el suyo. A partir de mayo de 1945, Jerry, que desde ese momento se hará llamar J.D., se ha convertido en un muerto viviente. Mejor dicho, como lo describen a menudo los soldados afectados por el síndrome del veterano: no está muerto, pero ya no pertenece al mundo de los vivos. Su reclusión empieza ahí.”

(Oona y Salinger, Frédéric Beigbeder. Traducción: Francesc Rovira. Colección: Contraseñas, Editorial Anagrama, 2016)

Los que seguimos el rastro literario de Frédéric Beigbeder nos hemos llevado una grata sorpresa con su última novela. Novela que, es probable, moleste también a iniciados porque en Oona y Salinger Beigbeder cambia de registro aunque el relato conserva aún señas de identidad, elementos a través de los cuales ha construido su universo, profundamente personal si lo analizamos con risueña bondad y radicalmente ególatra si se estudia con espíritu crítico, y constante de las que ya pretendía distanciarse en la que,  a nuestro juicio, continúa siendo uno de sus mejores libros: Windows of the World, su peculiar y sentido homenaje a las víctimas del brutal atentado de las Torres Gemelas, e historia en la que el autor cortésmente cede espacios y contenidos a un hipotético padre y sus dos hijos atrapados en uno de los rascacielos antes, durante y después de producirse la tragedia.

Beigbeder vuelve a ocultarse en la oscuridad, aunque mejor es decir que casi se oculta en la oscuridad, en Oona y Salinger, libro en el que noveliza la historia de amor que mantuvo el celebrado y misántropo autor de El guardián entre el centeno con la hermosa hija del dramaturgo Eugene O’Neil, y mujer que más tarde se desposaría con Charles Chaplin, lo que según el escritor francés le rompió el corazón a Jerome Salinger ya que, entre otras cosas, el genial cineasta y actor podía haber sido el abuelo de Oona aunque, según escribe Frédéric Beigbeder, fue un matrimonio feliz, fruto del cual nacieron ocho hijos, uno de ellos Geraldine Chaplin, musa y esposa durante unos años del cineasta Carlos Saura.

Fascinante retrato de una época y una ciudad, el Nueva York de los años cuarenta, una urbe volcada en el hedonismo, el Salinger de Beigbeder es un muchacho larguirucho de apenas veinte pocos años y Oona, una chica de armas tomar, una it girl, de quince, que se conocen y se enamoran como dos adolescentes. En su historia de amor planea los desengaños y parece que se posa la sombra de la polémica pero ya se sabe que es en la polémica donde se mueve admirablemente bien Beigbeder, un escritor al que no le gusta permanecer al margen y que hace un tiempo dejó de ser el  niño terrible y mimado de las letras francesas para convertirse en el escritor preocupado, y si me apuran, obsesionado con el amor de hoy día.

Su admiración por la obra de Salinger es patente, así que la descripción en unas cuantas frases sueltas del espíritu festivo que se vivía en la ciudad de los rascacielos antes de que los Estados Unidos de Norteamérica entraran en la II Guerra Mundial resulta admirable. Más cuando todos los protagonistas de esta historia son personajes que existieron realmente. Ahí está compartiendo mesa y mantel, y también numerosos vodkas, Truman Capote, a quien Beigbeder dibuja como una reina con acento venenoso: Y Ernst Hemingway, bronco y paternal que no se cansa de dar consejos literarios a un joven Salinger que no volverá a ser el mismo tras su experiencia en el frente y origen de su única y brillante novela, de ese clásico de mitad del siglo XX que es El guardián entre el centeno, un libro de cabecera para los espíritus libres, todos aquellos que han renunciado a la dulce condena de servir al sistema…

Pero hay más asuntos en torno a los que Beigbeder reflexiona en esta novela. Propone un excéntrico ensayo sobre la relación entre adultos y menores, así como el proceso de creación literaria y la verdad y la mentira del amor por encima de todas las cosas. Ese amor que sirve como catarsis y que nos enseña a continuar en esta tragicomedia que es la vida.

Como en otros títulos del autor, Oona y Salinger está preñado de frases desconcertantes, de ideas que estimulan a coger lápiz y subrayarlas porque Beigbeder, y así lo deja caer con continuada insistencia, es un escritor que no reniega de la influencia de J. D. Salinger, ese inmenso cronista de la soledad que aparece y desaparece cuando el mismo Beigbeder irrumpe en el relato para narrarnos su intento fallido de entrevistar al escritor y de cómo conoció a Oona Chaplin, así como a la compañera sentimental que en los últimos años comparte su vida. Una vida, resume el escritor, en la que lo más importante es amar.

Saludos, llovía…, desde este lado del ordenador.

‘La otra vida de Ned Blackbird’, una novela de Alexis Ravelo

Jueves, Marzo 3rd, 2016

“A Ascanio aún le dolía la presencia de Ana en la casa: sus libros, sus películas, sus discos, sus cuadros. Empezaba a cansarse de la costumbre de algunas personas de no irse del todo. Igual que Celia Andrade, Ana se negaba a marcharse de la casa. La negativa de la vieja le causaba estupor, sorpresa y curiosidad. La de Ana le producía un dolor tan lacerante que era imposible encerrarlo en la palabra tristeza. Hubiera tenido que inventar una palabra nueva para describirlo. Una palabra aguda, persistentes. Una palabra con claves herrumbrosos y afilados. Con cristales molidos y tierra en el paladar. Una palabra con sonido a puerta que chirría, con olor a tiza.”

(La otra vida de Ned Blackbird, Alexis Ravelo. Colección: Nuevos Tiempos, Siruela, 2016)

Alexis Ravelo es un escritor en el que se da una ingeniosa combinación entre contador de historias e imaginativo fabulador de sátiras sociales cuya veta ha explotado –con cabeza y mano de minero– en una serie de novelas negras y criminales por las que ha alcanzado justo reconocimiento entre lectores y críticos, y género en el que ha cosechado algunos de los más reconocidos premios nacionales e internacionales como el Hammet y el Getafe Negro, entre otros.

Acostumbrado a despistar a sus seguidores, porque Alexis Ravelo es un escritor que cuenta con seguidores, público que lo sigue lealmente y que espera, figuradamente con la lengua fuera, un nuevo título que lleve su firma y probablemente con ganas de distanciarse –al menos de momento– de la literatura policíaca, su última novela, La otra vida de Ned Blackbird, no tiene nada que ver con el género aunque sí… puntos suspensivos que se dejan con el ánimo y el entusiasmo de generar debate sobre todo cuando el lector ya iniciado en las intrigas de Ravelo descubre que en este nuevo libro propone una investigación, con tintes fantásticos si se quiere, en torno a una misteriosa mujer que le sirve, además, para reflexionar sobre literatura y esa larga lista de escritores que prefirieron firmar su obra con pseudónimos como fue el caso de B. Traven, William Irish, Nicholas Blake, Pauline Réage, Vernon Sullivan… todos citados por Alexis Ravelo en esta novela, y nómina a la que añade a M. A. West, autor que, como saben todos los que conocen su universo literario, es él mismo…

Pero ésta es una sutil broma en una novela que está repleta de juegos y referencias literarias, pero que tiene una saludable vocación de entretenimiento ligeramente trascendental más que, afortunadamente, de tubo de ensayo para experimentar con la literatura, que no deja de ser una herramienta a través de la cual se pueden construir o deshacer historias o mezclar con notable pulso narrativo, cuatro tramas que al final confluyen en una sola. Y para no confundir al lector se requiere para ello mucha habilidad y oficio como escritor, dos cualidades que le sobran a Alexis Ravelo.

La otra vida de Ned Blackbird consta de cuatro partes y una advertencia: “no existe forma no-convencional de contar historia alguna salvo el silencio, que es, precisamente, lo que todo relato pretende construir.” Y dicho así, parece que Ravelo pretende hacer más caso a ese silencio que al latido sonoro de la palabra pero tampoco es eso… Porque esta novela que cuenta con capas que a medida que se avanza en la lectura se deshacen con desconcertante facilidad, cuida también la construcción de personajes y la creación de atmósferas mientras se desdobla en un sentido y en otro porque por encima de estos personajes destacan dos cuyas iniciales son las mismas, aunque no revelaremos si sus intenciones son semejantes: Carlos Ascanio y Celia Andrade, hombre y mujer que son ying y yang. Opuestos que se atraen y que dotan de espesor la extraña relación que los une en un relato que no llega a las doscientas páginas, pero que hemos leído con calculada lentitud porque se tiene la sensación de que cada una de ellas resulta imprescindible.

Se trata al parecer esta novela de un viejo manuscrito que Alexis Ravelo había dejado dormido en la memoria de su ordenador. Sospecho que se trataba de uno de esos textos en los que se trabaja y trabaja con puntual insistencia porque las claves que suscita iban marcando al autor el itinerario que debía de transitar. El resumen de qué trata se puede leer en la contraportada, pero poco orienta, la verdad, sobre su contenido porque estamos ante una de historia abierta, uno de esos libros que dejan de pertenecer a su autor.

La otra vida de Ned Blackbird se mueve en un universo nuevo para Alexis Ravelo.

¿Por qué?

Quienes conocen su trabajo saben que un protagonista fundamental de sus novelas es Las Palmas de Gran Canaria aunque la capital se diluye en La otra vida de Ned Blackbird al ubicarse en dos pequeñas y provincianas ciudades que son fruto de su imaginación: Los Álamos y San Expósito. En la primera, se puede disfrutar de unos deliciosos pasteles que se llaman despechaditos… Pasteles que combinan lo dulce con lo amargo y cuyo origen esconde una historia muy hermosa y profética.

Se trata de una novela que habla también de identidad y de la lucha de la mujer por hacerse espacio en un mundo de hombres pero sobre todo más que hablar se escribe sobre el amor. Y sin caer en lo cursi. Alexis Ravelo evita hundirse en esa sima al recurrir al fantástico, pero un fantástico muy pegado a la tierra.

Así que si el escritor lo que pretendía con esta novela era demostrar que era capaz de enfrentarse a toda clase de géneros, supera la prueba con notable pericia narrativa porque La otra vida de Ned Blackbird no pierde el norte y revela a un autor cuyo universo narrativo va más allá de esos dos clásicos de nuestro tiempo que son La estrategia del pequinés y La última tumba.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador.

Santa Cruz de Tenerife se tiñe de negro

Lunes, Febrero 29th, 2016

INTRO

Si el año pasado sonó a Bang este año se espera que ruja como un Boom. Mientras tanto, todo está casi a punto para que Santa Cruz de Tenerife se cubra con un manto blanco y negro del 2 al 20 de marzo con una nueva edición, la segunda ya, de Tenerife Noir-Festival Atlántico del Género Negro, un encuentro con la novela policíaca que se escribe actualmente a este y al otro lado del océano. Bromas aparte, el festival repite para quedarse. Alimenta su sala de máquinas la vocación de convertirse en un referente de las citas anuales sobre esta literatura que se celebran en España, “sin perder el objetivo internacional que da el perfil atlántico de las islas, fomentando en cada edición la promoción y sinergias con otros escritores y festivales de ambas orillas”, destaca el dossier de una fiesta que este año mima, entre otros, a los escritores argentinos y franceses. Los primeros porque el género penetró primero en castellano a través de ese país y el segundo porque el género adquirió carta de reconocimiento no solo entre los lectores sino también entre sus críticos.

Tenerife Noir se desarrollará en diferentes espacios de la capital tinerfeña y cuenta con una apretada programación de actividades en las que se incluyen presentaciones de las nuevas obras de los escritores invitados, entrevistas, conferencias, mesas redondas, obras de teatro, talleres, exposiciones, cinefórum en el que participarán especialistas y escritores con el objetivo de reflexionarán acerca de lo negro y criminal.

Esta edición convoca, además, ocho premios. Uno de ellos reconocerá la trayectoria de aquellos escritores que si bien cultivan el género también practican otro tipo de literatura y otro premiará a la mejor novela policiaca publicada en 2015… eso sin contar los concursos dirigidos a jóvenes estudiantes así como el proyecto Tenerife Noir que trata de  involucrar y hacer partícipe a los reclusos del Centro Penitenciario Tenerife II a través de unas unidades didácticas de las que saldrán relatos escritos por los internos y que serán publicados por Ediciones Aguere/Idea.

Los organizadores de este festival creen que la literatura negra y criminal puede estimular la capacidad de observación, análisis y conciencia crítica de la sociedad y que se trata de un vehículo perfecto para la descripción de la realidad. La idea es pues la de estimular la lectura entre los más jóvenes y por ello Tenerife Noir forma parte del  proyecto del Plan Insular de Animación a la Lectura de Tenerife

(PIALTE) que desarrolla la Dirección Insular de Cultura y Educación del Cabildo Insular de Tenerife.

La nómina de invitados es numerosa y si bien muchos de estos nombres poco o nada dirán al profano en las letras negras, algunas de estas voces están sonando con cierta fuerza en el género que en la actualidad se cultiva en España.

Además, la organización que dirige Javier Hernández Velázquez ha previsto dar protagonismo a escritores nacidos y/o residentes en las islas y que de alguna manera cultivan lo criminal aunque este no sea el caso de Francisco Estupiñán y Jesús Villanueva, que cultivan hasta ahora la novela histórica.

Como escritores que se han especializado en el género y que no continúan desarrollando su trabajo creativo en las islas intervendrán José Luis Correa, Yanet Acosta, Mariano Gambín, Carlos Felipe Martell, Pilar Escalona, Raquel Hernández, Ana Joyanes, Pascal Buniet, José María García Linares, Pablo Martín Carbajal, Jorgue Guimerá, Javier Rivero Grandoso, Iván López y Francisco Concepción, entre otros.

Este encuentro con las letras prevé en su agenda de actos paralelos con la puesta en escena en el Teatro y Espacio Guimerá de las obras Los crímenes ejemplares, original de Max Aub y a cargo de la Agrupación de Teatro de Filología de la Universidad de La Laguna y La ratonera, de Agatha Christie, que será representada por Lunáticos Teatro.

En el apartado de exposiciones se podrá apreciar un recorrido muy general por la edición de novelas del género en España e Hispanoamérica, y que acogerá en el Centro de Arte La Recova de Santa Cruz de Tenerife; una muestra de fotografía artística: 35 mmNoir, que se exhibirá en la Sala de Exposiciones de la Mutua de Accidentes de Canarias – MAC y más fotografías, Tenerife Noir, en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés. Otras apuestas expositivas son Polis, que revela el trabajo de Alberto León, Enrique Oramas y Pedro Trujillo (Centro de Arte La Recova de Santa Cruz de Tenerife).

El cine será también protagonista de la segunda edición de Tenerife Noir. El formato escogido por los organizadores es el de cine fórum, un debate de ideas tras la finalización de cada uno de los largometrajes seleccionados y que se exhibirán en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Las sesiones comenzarán con Silencio en la nieve, una película de Gerardo Herrero que adapta la novela El tiempo de los emperadores extraños de Ignacio del Valle, quien  revelará personalmente algunas de las claves del largometraje en la entrevista que mantendrá con Manuel Díaz Noda; Por un puñado de dólares (Sergio Leone, 1964), en la que se indagará en la relación que mantiene el cine negro y el western; Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976), largometraje que recrea el trabajo que desarrollaron los periodistas del The Washington Post y que reveló a la opinión pública el escándalo Watergate, y filme que este año celebra su 40 aniversario, y La isla minima (Alberto Rodríguez, 2014), que servirá para charlar sobre la evolución del género en España.

Tenerife Noir está cargado también de premios. Premios para todas las edades y premios de todos los colores aunque en ellos predomine siempre el blanco y el negro. Entre otros, se otorgará en esta segunda edición el Premio Ciudad de Santa Cruz, dotado con 3.000 euros a la mejor obra del género publicada el año anterior a la realización del Festival; el Premio Negra y Criminal, que consiste en un borsalino exclusivo a la trayectoria profesional de un escritor, cineasta, artista del género negro y policíaco y que este año recae en Antonio Lozano y el Premio Ciudadano Noir que reconoce al escritor más destacado del año pasado según criterios de publicaciones, reconocimientos y crítica, que obtiene Carlos Zanón.

También se cuenta con un Premio Agapea Objetivo Noir, y en el que puede participar el público que envíe una fotografía sobre la temática del género y que cuenta con una dotación de 300 euros más una selección de libros; el Premio Agapea Ayudante Detective, con igual dotación económica y en el que pueden participar quiénes envíen un relato corto en clave negra y criminal; el Premio Prison Break, que reunirá los mejores relatos de los reclusos del Centro Penitenciario Tenerife II para su publicación en un libro; el Premio Mirada Noir, dedicado al mejor cortometraje rodado con smartphone y dotado con un smartphone de última generación y, por último, el Premio La Farola del Mar, en el que el relato ganador resultante de la participación de los alumnos de 4º ESO y 1º Bachillerato que hayan trabajado la Unidad Didáctica, será adaptado por Jorge Guimerá Valladares al cine, mientras que los 25 mejores relatos restantes será publicados en un libro por la editorial Aguere/Idea.

FICHA POLICIAL DE ALGUNOS  INVITADOS

Bernard Minier.- escritor francés, nacido en Béziers en agosto de 1960. Bernard Minier publicó su primera novela, Bajo el hielo (Glacé) en 2011, con la que tuvo un gran éxito. Ha sido traducida a una docena de idiomas, entre ellos el inglés. Bajo el hielo pone en escena al comandante Servaz, un policía de Toulouse muy humano y de gran cultura. Amante de la música de Gustav Mahler, cuyas sinfonías escucha frecuentemente, se ve obligado a resolver una serie de crímenes horrendos en una pequeña población de los Pirineos. Su segunda novela, El círculo (Le Cercle), aparece en octubre de 2012 en francés, con el mismo protagonista. Transcurre en una pequeña ciudad universitaria de Mediodía-Pirineos. La misma editorial francesa XO Édition le ha publicado N’eteins pas la lumière (2014) y Une putain d’histoire (2015).

Carlos Bassas del Rey.- Barcelona, 1974. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra. Ganador del VII Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona con El honor es una mortaja. Siempre ganan los mismos es la segunda novela del inspector Herodoto Corominas. Es el promotor y comisario de las Jornadas Pamplona Negra.

Ernesto Mallo.- La Plata, Argentina (1948). Comisario del Festival BAN! (Buenos Aires Negra), ejerce de dramaturgo, guionista, novelista, ensayista, traductor y director teatral. Comenzó su carrera como novelista con (La aguja en el pajar, publicado en España con el título Crimen en el Barrio del Once, obra que fue primer finalista del Premio Clarín de Novela y ganadora del premio Memorial Silverio Cañada. Su última novela es La Conspiración de los Mediocres.

Berna González Harbour.- periodista y escritora, nacida en Santander en 1965. Es autora de Los ciervos llegan sin avisar, Verano en rojo y de (RBA Margen de error,  ambas protagonizadas por la comisaria María Ruiz. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid es subdirectora de El País y directora del suplemento cultural Babelia.

Saludos, que los dioses repartan suerte, desde este lado del ordenador.

“Los ‘jumpers’ no son depresivos, sino seres razonables”

Viernes, Febrero 26th, 2016

“Me he preguntado a menudo por qué la gente salta al vacío cuando hay un incendio. Es porque saben que van a morir. Ya no les queda aire, se ahogan, se queman. Si hay que morir, mejor que sea deprisa y limpiamente. Los jumpers no son depresivos, sino seres razonables. Sopesan los pros y los contras. Prefieren una caída vertiginosa a ennegrecerse como un merguez en una habitación llena de humo. Eligen el salto del ángel, la despedida vertical. No se hacen ilusiones, aunque algunos intenten utilizar la camisa como paracaídas improvisado. Prueban suerte. Escapan. Son humanos, porque prefieren elegir cómo van a morir antes que dejarse quemar. Una última demostración de dignidad: deciden su final en lugar de esperarlo con resignación. Nunca la expresión caída libre ha tenido más sentido.”

(Windows on the World, Frédéric Beigbeder. Traducción de Encarna Castejón. Colección Panorama de narrativas, Anagrama, 2004)

Saludos, leer, leer, leer, desde este lado del ordenador

Un libro: ‘Luis Buñuel. Vivo, por eso soy feliz’

Jueves, Febrero 25th, 2016

Se ha escrito mucho sobre Luis Buñuel, tanto que incluso Luis Buñuel nos contó su vida imaginada en una fascinante por surrealista autobiografía titulada Mi último suspiro, escrita a cuatro manos con Jean-Claude Carrière, guionista de seis películas claves en la filmografía francesa del director como Diario de una camarera, Belle de jour, La Vía Láctea, El discreto encanto de la burguesía, El fantasma de la libertad y Ese oscuro objeto del deseo, y libro en el que se puede atisbar la mirada que definió su trayectoria como cineasta. Una mirada sincera pero tremendamente brutal de la realidad que nos construye, esas circunstancias que forman parte de un yo que, en el caso de Buñuel, cuenta con unas inequívocas señas personales que lo hacen irrepetible e imposible de imitar.

Entre los últimos libros que se han publicado sobre la vida y la obra del autor de El perro andaluz se encuentra un pequeño volumen que reúne algunas de las entrevistas que concedió a lo largo de su vida y que lleva por título Luis Buñuel. Vivo, por eso soy feliz (colección Conversaciones, Editorial Confluencias), un trabajo de chinos que ha realizado con paciencia asiática el experto Jorge Gorostiza, quien apunta en la breve pero interesante introducción de este trabajo que “si se quiere conocer a una persona, lo mejor es que ella misma describa y muestre cómo es en realidad, por eso las autobiografías y, sobre todo las entrevistas, son el mejor medio para llegar al fondo de la personalidad de alguien. Sin embargo, en las conversaciones hay factores esenciales a tener en cuenta que atañen a los participantes que intervienen: el entrevistador y evidentemente el entrevistado, que debe ser el más importante de ambos e incluso el protagonista absoluto.”

Se esté o no de acuerdo con esta reflexión que apunta el compilador de estas entrevistas, y más cuando se refiere a ese soñador compulsivo que fue el cineasta aragonés, el lector de este atractivo librito sí que puede dibujar el retrato de un hombre, de un artista, a través de sus palabras, reflexiones en la que se concluye que si actuó así es porque le  salía del corazón y del alma. Que no hubo imposturas sino coraje y desconcertante honestidad que empapa una filmografía –sobre todo la que podemos calificar como etapas española y mejicana, a nuestro juicio la más interesante de Buñuel– y una forma de ir por la vida que nunca dejó de reivindicar su individualismo de sordo. Un sordo genial, tan genial como lo fue su paisano Francisco de Goya, otro pintor de realidades tenebrosas, con más que gusto que disgusto en mostrar las dobleces humanas.

Entre las firmas de entrevistas que se reproducen en el libro de Jorge Gorostiza se encuentran las de Salvador Dalí, compañero de batalla surrealista y coautor de El perro andaluz, esa extravagancia cinematográfica que aún hoy enciende polémicas; G. Cain, pseudónimo empleado por el escritor Guillermo Cabrera Infante cuando colaboraba en la revista cinematográfica cubana Carteles, y en la que a la pregunta de si Buñuel continúa siendo surrealista, éste responde: “El surrealismo no es un estado de ánimo. Es una manera de ver la vida. No se deja de ser surrealista. También es muy difícil convertirse al surrealismo.”

Luis Buñuel. Vivo, por eso soy feliz reúne un total de nueve entrevistas. Nueve interrogatorios en los que el cineasta tantea, burla, esquiva con cintura de gimnasta intelectual las preguntas  más comprometedoras mientras disemina en estas conversaciones reflexiones en las que pone de manifiesto su pasión por el cine como instrumento artístico y la profunda mirada celtibérica que caracterizó su trabajo.

En otras, las contestaciones proporcionan una valiosísima información sobre su carrera en el cine, así como sus posibles influencias, apetencias y querencias.

El libro cuenta además con un apéndice en el que Jorge Gorostiza reproduce un listado en orden cronológico de todas las entrevistas que mantuvo Luis Buñuel a lo largo de su vida, y fuente de la que a partir de ahora irán a beber quienes investiguen en torno a la vida y la obra de un realizador que, como dijo en una ocasión, se hizo ateo gracias a Dios.

Saludos, es la edad de oro, desde este lado del ornador.

Relatos inspirados en hechos reales…

Martes, Febrero 23rd, 2016

* Un nuevo libro se suma a la todavía escasa y objetiva bibliografía sobre la Guerra Civil en Canarias. Se trata de Tormenta en la memoria (Ediciones Hades), un total de noventa relatos que escribe Francisco González Tejera (Tamaraceite-antiguo municipio de San Lorenzo. Gran Canaria, 1960) sobre las miles de víctimas de la represión franquista en el archipiélago. El volumen, que cuenta con prólogo del político izquierdista Cayo Lara, lo presenta el autor el 3 de marzo en la cafebrería Tifinagh (La Orotava) junto a los historiadores Aarón León Álvarez, Luana Studer Villazán y la portavoz de la Plataforma P.R.I.C., Nuria Martínez López.

* El Museo Poeta Domingo Rivero, en la capital grancanaria, acoge este viernes, 26 de febrero y a las 19 horas, la presentación del libro Historias de Catalina Park, de Javier Gómez Gutierre. El acto será presentado por Aquiles García Brito, quien destaca que se trata de un libro que ubica al lector en 1969, año álgido del turismo en Las Palmas de Gran Canaria.

Saludos, más puñalás da el hambre, desde este lado del ordenador.