Archive for the ‘Música’ Category

The Clayton Hamilton Jazz Orchestra & John Pizzarelli: You Make Me Feel So Young!!!

Sábado, Julio 9th, 2011

El Festival Internacional Canarias Jazz & Más Heineken cerró este sábado 9 de julio en Tenerife (el domingo 10 de julio en Gran Canaria) su vigésima edición con un concierto de jazz con sobresalientes resonancias clásicas.

Hubo un poco de todo en el recital que ofreció la magnífica The Clayton Hamilton Jazz Orchestra junto a la voz y la potente guitarra de John Pizzarelli, pero sobre ese todo del todo, si algo caracterizó la clausura de esta edición  del Jazz & Más Heineken fue fiesta y mucho swing en el sentido más tradicional del palabro.

Tanto swing que para este que les escribe esta noche ya la ha registrado en el disco duro de su memoria. Justo en uno de esos espacios donde descansan las muchas cosas buenas que ha tenido la suerte de disfrutar en su –no sé si extraña– peculiar existencia.

The Clayton Hamilton Jazz Orchestra abrió la velada emulando el touch de las grandes formaciones jazzísticas, una curiosa mezcla de Count Basie y Tom Dorsey donde los metales adquieren un protagonismo no excesivo porque también deja tempo (preciso, medido) a la base rítmica.

Entre los temas que más emocionaron a los espectadores en la abarrotada sala de cámara del Auditorio Adán Martín destacó, a mi juicio, el sentimental Emily (Johnny Mandel, Johnny Mercer), porque –entre otras razones– permitió observar en directo el talento de John Clayton al contrabajo que abandonaba por unos momentos sus funciones de director de orquesta.

Curiosa orquesta la de Clayton Hamilton porque Jeff Hamilton (batería) es junto a Clayton el responsable de este gran conjunto clásico.

El argumento del concierto dio un giro con la irrupción de Pizzarelli en el escenario. A mi modo de entender se escoró deliciosamente a eso que los anglosajones llaman cool.

Pizzareli es un crooner que respeta a sus antepasados y entre esos grandes antepasados, por razones obvias, está Dear Mr. Sinatra.

Frank Sinatra.

Con esto quiero decir que cuando Pizzarelli canta no suena –¡loado sean los dioses!– a Michael Bublé.

Si suena a alguien es, en todo caso, a un Chet Baker sin desgarro.

Interpretó vocalmente un gran clásico de Sinatra como You Make Me Feel So Young que todavía hace que tenga los pelos de punta y dio una lección instrumental dialogando con su guitarra en una audaz versión del estándar Blue Sky que por momentos hizo pensar a más de uno si no estaría cantando con las cuerdas de este instrumento.

Yo al menos vi cielos azules por encima de mi cabeza en unos tiempos donde todo el mundo parece que está empeñado en que solo sienta aquello tan manido y ya cansino de que son tiempos tormentosos.

Salgo pues del concierto chasqueando los dedos y creyéndome que otro mundo puede ser posible. Que tener pose no es nada malo sino una forma de continuar creyendo en todas aquellas cosas que con mejor o peor fortuna me han forjado como persona.

Y entre esas cosas que me han hecho mejor o peor persona sé, precisamente, que está buena parte de ese jazz que escuché la noche del sábado 9 de julio de un 2011 que ya se ha hecho ceniza.

Es decir, que nadie ni nada puede borrar el legado adolescente de verme escuchando junto a mi padre algo parecido a lo que disfruté en este concierto porque soy consciente que seguiré escuchando este tipo de música al aceptar con todas sus consecuencias que sigo siendo un loco, loco, loco adolescente.

Saludos, You Make Me Feel So Young, desde este lado del ordenador.

Una de literatura y otra de música

Viernes, Julio 8th, 2011

ANTONIO LOZANO PRESENTA HARRAGA EN LA LAGUNERA LIBRERÍA MISTÉRIO

El escritor Antonio Lozano presenta en la librería Mistério de La Laguna la reedición que la Editorial Zech ha hecho de una de sus primeras novelas, Harraga. El acto tendrá lugar este viernes, 8 de julio, a las 20.30 horas.

Harraga fue editada por vez primera hace casi una década en la ciudad de Granada, y relata a modo de rememoración la vida de un joven marroquí que en su intento por salir de su Tánger natal en busca de un mundo mejor, se ve atrapado en una red de corrupción de la que es difícil librarse.

Antonio Lozano, nacido en Tánger en 1956 y establecido en Agüimes, donde organiza el festival teatral Tres Continentes y el de narración oral Cuenta con Agüimes, es licenciado en Traducción e Interpretación y autor de obras como El caso Sankara, Donde muere los ríos y Las cenizas de Bagdad.

La editorial Almuzara editará este mes una nueva novela de Lozano. Se trata de La sombra del minotauro, una historia que transcurre en Gran Canaria y en la que relata el sórdido mundo de las mafias que trafican con mujeres. La sombra del minotauro será la segunda entrega de la serie sobre el detective José García Gago que inició con Preludio para una muerte.

EDUI BERCEDO, EN CONCIERTO

Eduardo Bercedo, o Edui para quienes lo conocen, actuará con su guitarra acústica acompañado de Edhey Sosa y Juanjo Jorganes , en El Generador, Santa Cruz de Tenerife, este sábado, 9 de julio a partir de las 21 horas.

Con Sosa y Jorganes repasará algunos de sus temas y nuevas canciones, algunas de las cuales ha colaborado Rafael Gaomero (Fafe).

También interpretará en directo los temas propios grabados en su último disco, La fiesta de los no invitados.

Bercedo apareció en el panorama musical canario a mediado de los años ochenta como bajista en grupos como Familia Real -el vinilo de esta formación punk tinerfeña cotiza muy al alza en el mercado nacional del coleccionismo- o como vocal y guitarra en La Donna Inmóvil, Signos de la lluvia, Venus en Surf e Innutrios.

Saludos, animándoles a que lo apunten en sus agendas, desde este lado del ordenador.

Lee Ritenour Band y Dave Grusin, con ellos llegó el escándalo

Jueves, Julio 7th, 2011

Hay conciertos y grandes conciertos. El que ofreció la noche del miércoles 7 de julio Lee Ritenour Band junto a Dave Grusin pasará a la historia como uno de los mejores conciertos de la historia del Festival Canarias Jazz&Más Heineken por generoso y colorido, por espectacular y divertido pero sobre todo por impregnar con música mayúscula la sala de cámara de un Auditorio Adán Martín que parecía venirse abajo al meterse al público en el bolsillo.

Lee Ritenour que es un guitarrista que parece que pactó hace años con el mismísimo diablo y Dave Grusin que es un pianista que hace que parezca fácil tocar el piano estuvieron acompañados por dos instrumentistas igual de grandes como el batería Sonny Emory, que se permitió incluso juegos malabares con sus baquetas, y el bajo Melvin Davis, un coloso de tamaño y talento que hace con la voz lo que en Canarias conocemos simple y llanamente como virguerías.

La actuación que ofrecieron estos cuatro genios (no sé me ocurre otra palabra para calificarlos) exploró casi todas las tendencias que le hacen cosquillas al jazz, regalando a la audiencia momentos de improvisación que casi, casi, fueron de lo mejor de una velada inolvidable.

Contemplar en directo como parece que cada miembro del conjunto va por su lado para terminar confluyendo en un mismo camino es uno de esos instantes que pasarán a quedar grabados al rojo vivo en tu memoria porque estos músicos son algo más que músicos, y como tales hacen que parezca sencillo la complejidad de un sonido que crees que se está yendo por peteneras pero que confluye y vuelve a irse por peteneras para volver a confluir en un estilo con sello inigualable.

Salgo del concierto lo que se dice ebrio de emociones y con ganas de más.

Hechizado por un recital de los que marcan. Y marcan tanto, tanto, que incluso al salir de la sala de cámara y encontrarme en el vestíbulo del Auditorio de Tenerife con una fiesta de una marca de telefonía móvil donde suena el chumba chumba que vomitan unos dj, continuó protegido por la magia de un concierto de jazz que alcanzó momentos de plenitud cuando parecía iba a deslindarse por el funk.

Antes del plato fuerte de la jornada, Anna Rodríguez y Eliseo Lloreda, voz y guitarra, respectivamente, tranquilizaron a los espectadores con un recital melódico y muy íntimo, en el que la prodigiosa voz de Rodríguez interpretó una sabrosísima versión del Bye Bye Blakbird y algunos temas de bossa nova relajantes y de fácil digestión.

El momento grande de la noche comenzó tras finalizar su actuación.

Grusin, Ritenour, Emory y Davis saltaron al escenario y con ellos, sencillamente, comenzó el escándalo.

Saludos, qué noche la de aquel día, desde este lado del ordenador.

La Big Band de Canarias. Que difícil y cansado resulta ser profeta en esta tierra

Lunes, Julio 4th, 2011

Peco de chauvinismo si escribo que Canarias es una potencia de primera línea en cuanto a músicos de jazz se refiere pero es que, demonios, sigo pensando que Canarias es una potencia de primera línea en cuanto a músicos de jazz se refiere tras haber disfrutado con el excelente directo que esta misma noche, lunes 4 de julio, ofreció La Big Band de Canarias en la sala de cámara del Auditorio Adán Martín, primer concierto que inicia el ciclo previsto por el Festival Internacional de Canarias Jazz&Más Heineken en este emblemático espacio de la capital tinerfeña.

La Big Band de Canarias es un proyecto que data de 2008, liderado por el saxofonista Kike Perdomo y el guitarrista Yul Ballesteros y la idea es reunir en torno al jazz a músicos que viven dentro y fuera de las islas para trabajar composiciones de diferentes estilos. Es decir, que además de interesantes fusiones con la música tradicional canaria que recogen en temas como El tango del Hierro, A Valentina, una inspiradísima versión del clásico del grupo Taburiente, o nuestro Arrorró, ejecutan versiones propias y algún estándar tan deliciosamente interpretados que si uno cierra los ojos puede imaginar que lo que está escuchando es la big band del gran Count Basie o el trepidante swing de los grandes conjuntos de jazz blanco de los años cuarenta.

Pero afortunadamente La Big Band de Canarias tiene su propio color. Y cuando escribo color me refiero a su propio sonido cuyos protagonistas no han nacido en la cuenca del Mississippi ni en el barrio francés de Nueva Orleans ni en la mítica Kansas City sino en localidades tan reconocibles para las tribus que habitan este archipiélago como son Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, La Orotava, Buenavista, Arafo, Tafira, Las Palmas de Gran Canaria, La Palma, El Hierro…

En el intenso concierto de esta noche La Big Band de Canarias presentó su primer trabajo discográfico, Atlántida, grabado en directo en el mismo Auditorio de Tenerife el  año pasado y fue un recorrido que se inició con un temazo de Gordon Gooldwin para calentar al personal y que continuó con Tango de El Hierro y A Valentina, gozosas piezas que escenificaron en el escenario diálogos briosos entres algunos de sus instrumentistas, la mayoría de ellos interpretando solos que inevitablemente arrancaban los aplausos de un público totalmente entregado a una formación que es una unidad en sí misma.

O una visión fogosa e intensa de lo que puede llegar a ser Canarias cuando apuesta por ser creativamente región.

La única nota discordante en una noche de revelaciones al menos para quien les escribe fue la irregular presencia de público, lo que le llevó a decir a Kike Perdomo algo así como “nadie es profeta en su tierra”.

Razones no le faltaban y mucho menos cuando La Big Band de Canarias comenzó su concierto.

Los protagonistas de este gran milagro musical son además del mencionado Kike Perdomo, que actuó también como director, Ramón Díaz (batería), Luismo Valladares (contrabajo), José Alberto Medina (piano), Yul Ballesteros (guitarra), Roberto Albrecia (saxo), José A. Vera (saxo), Norberto Arteaga (saxo), Julián Díaz (trompeta), Chano Gil (trompeta), Leo Torres (trompeta), Natanael Ramos (trompeta), Santi González (trombón), Cristo Delgado (trombón), Emilio Torres Amaro (trombón) y Antonio Hernández (trombón).

El miércoles, 5 de julio, actúan en la capital grancanaria.

Yo no me lo perdería.

Saludos, gratísimamente sorprendido, desde este lado del ordenador

Cuarenta años después el ‘Rey Lagarto’ continúa siendo un jinete en la tormenta

Domingo, Julio 3rd, 2011

The end fue la primera canción que escuché de Jim Morrison con The Doors. Fue en Apocalypse now! En esa escena, ya saben, donde las aspas de un ventilador que cuelga del techo se confunde con la de los helicópteros artillados mientras el personaje protagonista de la cinta pone de manifiesto el horror, el horror de la carnicería vietnamita danzando y golpeando borracho su imagen reflejada en un espejo.

Tuve oportunidad tiempo más tarde de oír otros temas interpretados por Morrison e incluso me leí algunas biografías del personaje sin que terminara por caerme demasiado bien aunque gracias a su voz continuo disfrutando de la que, a mi juicio, es una de las mejores canciones del grupo: Raiders on the storm. Les invito a quedar atrapados en ella mientras suena en la oscuridad de cualquier habitación.

El motivo de este post es que tal día como hoy Morrison fallecía hace cuarenta años en circunstancias todavía poco claras en París, ciudad en la que esperaba envejecer atiborrándose de cervezas y gordo como la misma vaca que se sacrifica en Apocalypse now! al final de una película que hoy se han convertido en un gran clásico del cine de nuestro tiempo.

La temprana muerte del Rey Lagarto desinfló a una banda como The Doors –formada también por ese lumbreras a los teclados que fue Ray Manzarek, Robby Krieger a la guitarra y John Densmore a la batería– que quedó bastante tarumba al no contar con su legendario vocalista. De hecho, si algún éxito destacable tuvo el grupo tras la desaparición de Morrison fue con un No me molestes mosquito que queda muy bien para bailar en una verbena pero no para escuchar y dejar que te empape en la oscuridad de cualquier habitación como sí sucede con Raiders on the Storm o L. A. Woman por citar solo dos de los grandes temas de este fantástico conjunto.

Jim Morrison fue un producto de su generación, los revoltosos años sesenta, que para los que no nos sentimos herederos de su legado miramos con asombrosa mitificación.

Creo de todas formas que el mejor cronista de aquella época no fue ni un escritor, ni un poeta ni un músico sino un dibujante de tebeos llamado Robert Crumb.

En sus historietas se pueden sacar lecturas objetivas y bastantes cómicas de un tiempo que también tuvo su reverso tenebroso con la silueta de un tal Charles Mason y su enloquecida cruzada de Helter Skelter. Nunca le perdonaré a Mason que indujera, entre otros, al asesinato de mi llorada Sharon Tate, una de las víctimas involuntarias de su enfermiza Familia.  

Cerdo.

Pero no nos alejemos del asunto.

Con esto pretendo decir que me gusta Jim Morrison con The Doors por su música y por las sensaciones que todavía me provoca cuando pongo sus discos en casa, pero que no soy un fanático de la religión del Rey Lagarto, sino un tipo que espera abrir las puertas de su percepción sin necesidad de tomar drogas cuando pone a todo volumen y a oscuras su música.

Oliver Stone, que es un cineasta que puede ofrecer lo mejor de sí mismo y también lo peor en su irregular filmografía, le dedicó a Morrison y al grupo una película, The Doors, que pasará probablemente a los territorios más mediocres de la carrera del cineasta.

Y no porque Jim careciera de carnaza biográfica, que sí la tuvo ya que fue uno de los grandes trovadores psicodélicos y oscuros de aquellos sesenta presuntamente impregnados de flores y filosofía que invitaba a un jugoso amor libre, sino porque su discurso resulta en el filme plano y malamente televisivo.

No obstante, soy consciente que habrá alguien que dirá que se trata de una buena película.

Allá ellos.

Escribo este post escuchando de fondo Raiders on the storm.

Y quiero imaginarme cabalgando en medio de una tormenta mientras el espectro de Morrison canta: Jinetes en la tormenta / Jinetes en la tormenta / En esta casa nacimos / A este mundo fuimos arrojados / Como un perro sin un hueso / Como un actor con deudas…

Y pienso que, demonios, vale la pena seguir siendo un jinete en la tormenta y gritar contra los vientos: ¡Rey Lagarto!, ¡Rey Lagarto!

Saludos, repitiendo como un tantra En esta casa nacimos / A este mundo fuimos arrojados, desde este lado del ordenador.

Cinco razones para transformarte en lobo/a

Miércoles, Junio 22nd, 2011

EL HOMBRE BALA SE HACE HUECO EN SANTA CRUZ

El hombre bala Rock&Coffee es el nombre del nuevo local que abrirá sus puertas el próximo jueves, 23 de junio, en la avenida de Anaga, número 7, de Santa Cruz de Tenerife. Lo gestiona la misma gente encargada de la programación del desaparecido Honky Tonk de la capitá de esta provincia y nace como bar y también sello discográfico (El hombre bala Records).

La programación prevista para los días de inauguración ya apunta la línea que seguirá el espacio en futuras fechas.

El jueves 23 de junio actuará Diego Henández, quien presentará su  trabajo Small Songs For Big Heartaches y un adelanto del que será Small Song For Beginnings.

El Viernes 24, ha confirmada directo Miguel Cedrés (antiguo integrante de Los Coquillos) quien interpretará canciones de su primer álbum en solitario Tarde o Temprano, y el sábado 25 le tocará el turno a Comsat, fiesta-celebración con motivo del lanzamiento de su nuevo trabajo Bajo Tu Piel.

Además de estas actuaciones, el jueves 23 la banda Pumuky pondrá a la venta su nuevo Ep en vinilo Singles Collection (Jabalina Love Songs).

Entre las novedades como local cabe destacar que el horario de actuaciones será a las 21 horas.

La selección musical de este fin de semana la pincharán los Djs/selectores El Fenómeno de Taganana, Sonidero Lastone, Carrie y Buey.

El hombre bala baraja además en próximas fechas un maratón de cine dedicado al gamberro de Sam Raimi, una exposición fotográfica de Nob Head, la reedición de los programas de radio musicales El Shiva Azul y Rock Pandemonium, así como una retrospectiva de la Editorial La Felguera, yun monográfico centrado en el ya legendario Miguel Díaz Zurda.

EQUIPO PARA

El equipo PARA ofrece este jueves, 23 de junio,  un espectáculo de improvisación libre con Guillermo Horta y Hormiga de Pan a partir de las 21.30 horas con entrada a 5 euros con consumición.

Hormiga de Pan nace por la necesidad compartida por sus componentes de transitar por una vía distinta, sin barreras, con la que dar cauce a una actitud experimentadora y transgresora contra los convencionalismos de la música moderna. 

Guillermo Horta es un investigador en el mundo de la danza y del teatro, un buscador de nuevos conceptos quien además trabaja la voz como un instrumento más que transmite emociones y sentimientos y que sirve como terapia. La experiencia de este artista cubano se extiende a países tan inusuales como Rusia, Polonia o Japón, por citar algunos.

Actualmente dirige el Opus Nigrum Dance Laboratorio en Viena y en Tenerife.

TRACKS DOGS

Tracks Dogs actuará en el castillo de San Felipe el próximo sábado, 25 de junio. Este histórico espacio ubicado en el Puerto de la Cruz acoge un concierto en el que también participan desde las 20 a las 3 de la madrugá,  The Birkins, Marvel Hill, Edredón, La Bien Querida, Remate y Alondra Bentley.

Este concierto se celebra con motivo del día de la música.

Tracks  Dogs está formado por los irlandeses Garrett Wall (IRL) y Dave Mooney, el británico Howard Brown y el estadounidense Robbie K Jones.

Y MIENTRAS TANTO… EN LA LIBRERÍA MISTÉRIO

La librería Mistério organiza este jueves, 23 de junio, a las 18 horas, en la carpa central de la palza del Adelantado donde está instalada la Feria del Libro de La Laguna, una charla-coloquio con el escritor Mariano Gambín, autor de Ira Dei.

En este encuentro con los lectores, Gambín adelantará además algunos de los contenidos de la segunda parte de la trilogía iniciada con Ira Dei y que lleva el título de El círculo platónico, que será publicada también por la edirotial Oristán y Gociano.

El acto será presentado por la periodista Doris Martínez y Miguel Á. Rábade en representación de la lagunera librería Mistério.

Mistério nos informa que el próximo 8 de julio Antonio Lozano presentará en la librería la reedición de su primera novela, la excelente Harraga.

Y PARA ABRIR BOCA, INVITADOS EN LA S/N DE GIJÓN 

La XXIV Semana Negra de Gijón, que cambia este año de ubicación al trasladarse a la parcela municipal sobre la avenida de Albert Einstein, en el oriente de la capital astuariana, contará este año, entre otros escritores, con la presencia de Ramsey Campbell, un clásico del género fantaterrorífico, Almudena Grandes, Rosa Montero, Carmen Posadas, Rosa Regás, Maruja Torres, la escritora iraní Naïry Nahapétian, James Thompson, Laura Gallego y Cristina Fallarás y Mateo-Sagasta, autores respectivamente de Las niñas desaparecidas, con la que Fallarás se hizo con el premio L’H Confidencial, y Caminarás con el sol, premio Caja-Granada.

Otros invitados son Angus Donald y Mark Keating, dos autores  británicos que han reiventado el género de la novela de aventuras inspirándose el primero en Robin Hood y el segundo en las clásicas historias de piratas, así como el escritor colombiano Juan Esteban Constaín, el narrador de fantasía mexicano José Luis Zárate, el uruguayo Hiber Conteris, ganador del premio Casa de las Américas; el argentino Kike Ferrari y el novelista y el periodista mexicano Héctor de Mauleón, autor de la investigación más seria sobre el narcotráfico en su país.

En novela histórica destacará la presencia del británico Jason Goodwin, autor de novelas policíacas ambientadas en el Cuerno de Oro y protagonizadas por un detective eunuco, y la española Cristina Sánchez Andrade, que aúna el entusiasmo de críticos y lectores con su novela Los escarpines de Kristina de Noruega.

La lista de autores asturianos incluye el reencuentro con Juan José Plans, la presencia de Ricardo Menéndez Salmón y David López, presentando sus últimas novelas. 

Saludos, no se me quejarán, desde este lado del ordenador.