Enrique Arriaga y Alejandro Krawietz, consejero y director general de Cultura del Cabildo de Tenerife

Martes, Septiembre 29th, 2020

Tras el cese de Leopoldo Santos Elorrieta como director insular de Cultura se especuló después de anunciarse en los medios de comunicación los nombres de los poetas Rafael-José Díaz y Alejandro Krawietz como candidatos a esta responsabilidad, que sería probablemente una mujer quien ocuparía el cargo. Nadie supo entonces barajar nombres y hoy, que se anuncian, obliga a pensar que la solución salomónica por la que se ha optado ha sido la de quitarle Cultura a la que hasta el día de ayer era responsable de ese área, Concepción Rivero, para dársela a Enrique Arriaga, también de Ciudadanos y vicepresidente y consejero de Carreteras, Movilidad e Innovación del Cabildo de Tenerife.

Al parecer era la única fórmula para que la sangre no llegara al río en el pacto que garantiza la gobernabilidad en una casa que ya no sé si es tan santa. También la de encajar en la operación a Alejandro Krawietz como Director Insular de Cultura y de facto el responsable de la política cultura lo que queda de legislatura si no pasa nada, que uno ya no sabe con los terremotos recientes que han sacudido la Cultura oficial en esta isla cada día más abandonada de la mano de los dioses.

Si queda dinero para algo, será cuestión de acostumbranos ver a Enrique Arriaga como consejero de Cultura en las ruedas de prensa y a Krawietz en la sombra moviendo los hilos y un presupuesto que mucho me parece no va a dar ni para pipas.

Concepciòn Rivero continúa al frente de Educación, Juventud, Museos y Deportes, que no son, al parecer, castañas demasiado calientes aunque no me fiaría, no…

Alejadro Krawietz, director hasta el dìa de ayer del Festival MiradasDoc que se celebra en Guía de Isora, localidad de la que fue alcalde el actual presidente del Cabildo de Tenerife, el socialista Pedro Manuel Martín Domínguez, cuenta al menos con experiencia en getión cultural y conoce relativamente cómo se mueve la política en el palacio insular, a quién tiene ahora como jefe inmediato y un sector que en tiempos de crisis le va a exigir resultados.

No lo tendrá fácil claro que, ¿quién lo va a tener fácil con la que se avecina?

Saludos, vamos directos al infierno, desde este lado del ordenador

Ahora suena un tercer hombre… o mujer para optar a Director Insular de Cultura

Sábado, Agosto 1st, 2020

El culebrón en el que se ha convertido la designación del Director Insular de Cultura del Cabildo de Tenerife continúa. Y continúa porque unos y otros se han apresurado en mover fichas en el complejo como marciano tablero político del gobierno insular.

Desde el pasado jueves, 30 de julio del 2020, sonaban los nombres de los escritores y poetas Rafael-José Díaz y Alejandro Krawietz como los candidatos más firmes para optar al cargo. A Rafael-José Díaz que es un hombre de izquierdas hasta donde yo sé, lo apoyaría Ciudadanos, que detenta en el delicado pacto de Gobierno del Cabildo de Tenerife la vicepresidencia y la Consejería de Educación, Juventud, Museos, Cultura y Deportes, que asume Concepción María Rivero Rodríguez. A Alejandro Krawietz, que por lo que sé también es un hombre de izquierdas, lo respaldaría el PSOE, comenzando por el actual presidente del Cabildo, Pedro Martín, que lo conoce desde hace varios años por su trabajo al frente de la biblioteca y por presidir el Festival MiradasDoc. Festival Internacional de Cine Documental que se celebra en Guía de Isora, localidad de la que fue alcalde Martín.

Puestas así las cosas, esta especie de duelo al sol pero en versión insular desencadenó durante el día de ayer toda clase de especulaciones y como era natural opiniones salidas de tono que esgrimían los que apuestan por uno y por el otro. El caso es que, visto lo visto y con el fin de que la sangre no llegue al río se rumorea ahora que el Cabildo de Tenerife estudia una tercera opción y olvidar los nombres que, hasta el día de ayer, sonaban con más fuerza.

Este candidato o candidata ya que me resisto a creer que no haya una mujer preparada para asumir esta responsabilidad, serviría como candidato/a de consenso y su elección tendría el objetivo de poner punto y final a un nombramiento que si sigue por este mismo camino terminará por convertirse en el disparate que comenzó a ser cuando se invitó al anterior Director Insular de Cultura, Leopoldo Santos Elorrieta, que cesara. Cese que se produjo por varias circunstancias pero en especial por su desencuentro con Ciudadanos y su miopía para tratar a los medios. En especial cuando le dio pánico escénico para explicar cuál es el futuro que le espera a la Librería del Cabildo, desde enero cerrada.

El ambiente mientras tanto en el mundillo cultureta (que no gana para sustos) continúa enrarecido en un verano que no solo sube la temperatura en los termómetros sino también en el corazón de los que se dedican a estas cosas que, como algunos piensan, no sirven para nada en tiempos tan enfermos como son los que vivimos.

De momento y a la expectativa de si se nombra a un tercer candidato/a para ocupar esta Dirección Insular, solo cabe desearle a quien nombren, sea uno de los dos o un tercer hombre o mujer que es lo que ahora se rumorea, que haga lo posible para reconducir unas políticas culturales que, la verdad, se han salido del tiesto. La idea es que habrá que poner orden en semejante avispero y estimular con el raquítico presupuestp que se tenga a mano eso que llaman Cultura, esa maltratada palabra que hizo que gente como el ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebelss, echara mano a la cintura para sacar la pistola.

Saludos, ni está ni se le espera, desde este lado del ordenador

Los poetas y escritores Alejandro Krawietz y Rafael-José Díaz, los candidatos que más suenan a Director Insular de Cultura

Viernes, Julio 31st, 2020

Los escritores y poetas Alejandro Krawietz y Rafael José Díaz son los nombres que más suenan como candidatos a Director Insular de Cultura tras el cese de Leopoldo Santos Elorrieta el pasado 13 de julio.

Si bien se llegó a barajar en su momento que la consejera de Educación, Juventud, Museos, Cultura y Deportes del Cabildo de Tenerife, Concepción María Rivero Rodríguez, asumiría la Dirección Insular de Cultura, pronto se propagó en los mentideros que no, que la mujer no podía con tanto y que habían otros nombres con apellidos sonando para ocupar la plaza. Ya se sabe que en esta tierra guardar discreción es como pedirle a un charlatán que cierre la boca.

Como es natural, el rumor se extendió como el fuego por un reguero de pólvora e iniciada la cuenta atrás para que la cosa explotase, se filtró ayer, jueves, los nombres que más suenan: Rafael-José Díaz y Alejandro Krawietz tras desvincularse de la terna Alejandro Tosco, el actual presidente del Círculo de Bellas Artes de Tenerife, ese centro cuya sede permanece cerrada en la calle del Castillo de la capital tinerfeña hasta no sé sabe cuándo.

Desplazado Tosco, del que se rumorea también que se ha presentado a otro concurso, se inicia un proceso de selección con todas las fricciones que acompañan a esta santa casa no ahora sino desde hace mucho tiempo, lo que obliga no a pedir sino exigir al Cabildo Insular serenidad y sobre todo a valorar con calma las capacidades de gestión de uno y otro.

Pero si hay algo que urge es que el próximo Director Insular de Cultura cuente con experiencia en gestión cultural, quiera intercambiar ideas y sepa escuchar aunque para mantenerse en el cargo –y esto es lo más lamentable del caso– deba de tener también cintura política. Leopoldo Santos no la tuvo y de ahí que lo cesaran este mes que se va sin haber llegado al año de ocupar tan compleja como convulsa responsabilidad.

Los dos candidatos cuentan con notables trayectorias pero desconocen como se las gasta la burocracia interna (algo que sí conocía Leopoldo Santos) y el funcionamiento de los contenedores culturales del Cabildo de Tenerife, lo que incluye a TEA Tenerife Espacio de las Artes, una joya de la corona que más que estar presente en la vida cultural y social de la isla es un espacio más en los aledaños del Mercado Nuestra Señora de África.

Mientras tanto, los que están al frente de TEA siguen tropezando con la misma piedra, sumando polémicas en los medios de comunicación y no actividades culturales que es lo que se demanda. En fin, la misma historia de siempre.

Resulte por ello elegido uno u otro para ocupar la Dirección Insular de Cultura se exige –no se pide ni se solicita– que el Cabildo de Tenerife decida por una vez con cabeza en materia cultural y nombre (¿siempre es un hombre, por qué será?) a la persona más idónea para asumir esta responsabilidad, sobre todo en tiempos tan enfermos como los que vivimos.

Así que al margen de lecturas somos unos pocos, me consta, pero creo que esos mismos pocos son los suficientes que esperan que cuando se conozca el nombre y los apellidos del nuevo Director Insular el Cabildo de Tenerife sea capaz de organizar políticas culturales para los malos tiempos que se avecinan.

No obstante y conociendo la inercia del Cabildo tinerfeño algo dice que no será así.

La pregunta ahora es ¿cuánto durará en el cargo el nuevo Director Insular de Cultura?

¿Un año?

Saludos, cómo me pica la nariz, desde este lado del ordenador

El mundo de la Cultura, divido ante el cese del Director Insular de Cultura

Viernes, Julio 17th, 2020

El mundo de la Cultura ha recibido de manera desigual el anuncio de la destitución de Leopoldo Santos Elorrieta al frente de la Dirección Insular de Cultura. Como publicamos el miércoles pasado, el Consejo de Gobierno del Cabildo de Tenerife aprobó su cese fuera del orden del día. La prensa local se hace eco hoy, viernes, de lo que publicamos el pasado miércoles pero olvida como pasa siempre citar la fuente, o al menos el artículo que les sirvió de guía, para informar sobre el despido de Santos Elorrieta.

Tras sondear el ambiente cultural que se genera en las islas las impresiones son de momento ambiguas. Por un lado, tal y como se dijo, la reacción es de franco estupor. “Fue el primer director con el que hablé de tú a tú”, comenta una artista. “Por fin parecía que se iba a producir un cambio”, añade.

Por el otro lado y en la periferia, es decir que más que artistas se tratan de gestores, organizadores de festivales no relacionados con la música y toda esa burocracia que rodea a la cultura, el alivio es manifiesto. “Lo han fulminado porque no sabía relacionarse con los de arriba”, dice uno de ellos. No sé cómo interpretar la declaración ya que se produce vía telefónica pero aprecio cierta ironía en un sector, el de los gestores públicos de cultura y organizadores de festivales, que se muestra bastante satisfecho porque “por fin haya rodado su cabeza”.

Esto se expllica porque Leopoldo Santos Elorrieta sometió a un estricto control joyas de la corona de la Institución Insular como el TEA Tenerife Espacio de las Artes, un monumental espacio que antes y después de la crisis de la Covid-19 duerme en los laureles.

Los que defienden la labor desarrollada por el cesado Director de Cultura, que no llega al año al frente de tan compleja como complicada área, lo percibían como “un señor que no se quería apropiar de un puesto sino que quería cambiar las cosas”, y definen su cese de “político”. De “político” a un técnico que no quiso bajar nunca “a la arena de la política barata”.

La cabeza de Leopoldo Santos Elorrieta iba a rodar tarde o temprano, comentan los que en petit comité celebran su cese. Se quejan estos de su ánimo fiscalizador y de controlarlo todo, también de haberse encastillado en su despacho las últimas semanas cuando comenzó a propagarse con más insistencia que iban a por él.

La prensa local publica que la gota que colmó el vaso fue una reflexión, más que noticia, que publicamos en este mismo su blog El Escobillón en la que nos preguntábamos el destino de la Librería del Cabildo de Tenerife, ubicada en uno de los lados de la fachada del antiguo Teatro Baudet, en la capital tinerfeña. Esta reflexión inspiró a un columnista local que no contento con fusilar aquel texto no cita (ya es una constumbre) de dónde cogió la noticia para escribir prácticamente lo mismo que ya escribimos nosotros en su momento pero en fin, así se las gastan en esta tierra: A unos le pagan por reescribir lo que otros antes han publicado por amor al arte.

El Cabildo de Tenerife mientras tanto no ha nombrado todavía Director Insular de Cultura por lo que el peso de área tan compleja descansa en la consejera Educación, Universidades, Museos, Cultura y Deportes, Concepción María Rivero Rodríguez, de Ciudadanos. A la espera de un nuevo nombramiento… O no, lo que está claro es que el Cabildo de Tenerife no levanta cabeza en cuanto a políticas culturales se refiere, ni por acertar en designar a profesionales para que organicen un patio demasiado revuelto y con tantos y tantos reinos de Taifa.

La pregunta que plantean los que defendían y aún defienden la labor (bastante raquítica porque no tuvo tiempo para hacer demasiadas cosas) de Leopoldo Santos Elorrieta es qué pasará con los proyectos que negociaron con él. ¿Seguirán adelante? ¿O solo fueron fruto de un espejismo?

El próximo año, y pese a la crisis sanitaria y económica que padecemos, está cargado de propuestas muy interesantes que contaban hasta esta semana con el visto bueno de Leopoldo Santos Elorrieta, ese Director Insular de Cultura que pasará a la Historia por la brevedad de su mandadto y por estar solo (así lo quiso) ante el peligro.

Saludos, a la espera de que fusilen también este post, desde este lado del ordenador

Jerónimo Cabrera, ¿nuevo gerente de TEA?

Miércoles, Junio 22nd, 2016

Tras una convocatoria que ha demorado el fallo tras presentarse varias alegaciones, alegaciones que esperamos publicar un día de estos, Jerónimo Cabrera Romero podría ser el nuevo gerente de TEA Tenerife Espacio de las Artes si firma el contrato –con una duración de dos años– y pide excedencia de su actual puesto de trabajo.

TEA, a partir de ahora solo TEA, es una de las joyas de la corona de los espacios culturales del archipiélago pero también de la delirante arquitectura de una ciudad de frontera.

Esperamos, si Jerónimo Cabrera firma finalmente un compromiso ya anunciado, que consiga y medie para que TEA recupere otro esplendor.

Por ahora ha sido muy difícil convencer a la ciudadanía que TEA es algo más que una biblioteca que abre las 24 horas y se llena porque es una formidable sala de estudios. Esto se explica porque los públicos que visitan los mundos de TEA (museo contemporáneo Instituto Óscar Domínguez, el Centro de Fotografía Isla de Tenerife y la Biblioteca Municipal Central) son diferentes.

El que está abajo no suele subir y el que está arriba tampoco suele bajar porque TEA funciona como islotes culturales (algunos de ellos con propuestas interesantes y atractivas) pero que no han sabido tender puentes. Este vacío se puede entender porque tras el sonado abandono de Javier González de Durana como director artístico, la organización se ha dividido en una tricefalia con forma de dirección colegiada entre Isidro Hernández, Yolanda Peralta Sierra y Antonio Vela de la Torre, que proponen pero también acatan las directrices del responsable de Cultura, Educación y Unidades Artísticas del Cabildo de Tenerife, que asume en la actualidad José Luis Rivero Plasencia.

Consta que no es un trabajo fácil, pero confíamos que Jerónimo Cabrera al menos lo intente con la idea de que TEA reclame, precisamente, ser un Tenerife Espacio de las Artes.

Y Artes hay muchas.

El espacio que ocupa TEA fue antaño una barriada de chabolas cuyos habitantes tienen muchas cosas que contar pero me temo que no hayan escritores que sean capaces de transformarse en sus voces para describir cómo fue aquella vida y de qué manera fueron obligados a marcharse del amplio solar que ocupaban.

Muy próximo al edificio, que es obra de los arquitectos Jacques Herzog, Pierre de Meuron y Virgilio Gutiérrez, se encuentra el Mercado de Nuestra Señora de África aunque todos por aquí lo conocemos como La Recova, y los domingos se instala por toda la zona un Rastro que a mi, particularmente, me hace muy feliz porque por ahí anda toda una isla y turistas en pantalones cortos calzando cholas con calcetines mientras negocian con los ambulantes.

Hay vida.

Si Jerónimo Cabrea firma el contrato asumirá dedicación plena a su nueva responsabilidad.Otra cosa es que tenga las manos libres cuando asuma el reto de gestionar el todavía joven centro que inició su andadura a finales de 2008 no recuerdo ya si como Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Conremporánea o como TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Es un hecho que Jerónimo Cabrera realizó bien su trabajo como director gerente del Organismo Autónomo de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife al contar con el respaldo de la entonces concejal de Cultura Clara Segura… Se apostó entonces por explotar ideas y trasladar algunas de esas ideas a la calle. Acciones de las que deberían tomar buena nota el actual equipo responsable de Cultura de la Corporación santacrucera…

Pero esto es un enigma, como un enigma son los planes que tiene ahora en la cabeza Jerónimo Cabrera.

Si al final se decide y el bolígrafo no le tiembal entre los dedos para rubricar el contrato con TEA, esperamos que sea con el objetivo de dar un violento golpe de timón a la nave como capitán, y no gerente, de ese buque fantasma que la gente reconoce en la calle como TEA y no como TEA Tenerife Espacio de las Artes.

(*) La imagen que ilustra este post está tomada de la edición digital de La Opinión de Tenerife. Se accede al enlace de la información si pincha donde se escribe ya anunciado.

Saludos, buenos días y buena suerte, desde este lado del ordenador.

Cien números con La Página a cuesta

Domingo, Abril 21st, 2013

El primer número de la revista La Página apareció en noviembre de 1989. Incluía, entre otros, varios artículos en torno al escritor Luis Mateo Díaz y mucha gente pensó en aquellos momentos que la publicación, elaborado en la isla de Tenerife, tenía nada más nacer los días contados.

Ha llovido mucho desde entonces.

Tanto, que La Página celebra estos días la aparición de su número 100 con una recopilación de los mejores textos que a lo largo de estos últimos veinte años han ido apareciendo en la revista.

Un volumen en formato libro con más de quinientas páginas para conmemorar una iniciativa que no lo ha tenido fácil, y que procuró siempre mirar hacia fuera sin renunciar a mirar hacia dentro en lo que ya es su destacable historia.

En todo este tiempo, la revista ha sufrido diversas modificaciones, también cambio de formato a partir de 2006, cuando el huracán de la crisis comenzaba ya a soplar con demasiada intensidad en nuestra realidad por aquel entonces nada espartana.

Los recortes y adaptarse a la nueva realidad obligaron, explica el director de la revista, el escritor y profesor Domingo Luis Hernández, alterar algunos de sus contenidos.

En este sentido, explica, se tuvo que sacrificar los trabajos de creación literaria que pasaron a integrar la apuesta editorial que comenzaba La Página a poner en marcha, y se procuró respetar los monográficos, así como las reseñas en la revista.

En estos más de veinte años de existencia, La Página ha procurado además reivindicar las letras que se escriben en Canarias.

Es de resaltar así, el amplio estudio que le dedicaron al escritor Isaac de Vega. Un número que despertó el interés de la competencia. Entre otras la del equipo que elabora Quimera, quien meses más tarde dedicaría un trabajo amplio centrado en el autor de Fetasa y Carpanel, entre otras novelas.

La Página, que se edita tres veces al año, dedicará coincidiendo con el centenario de la muerte de José Viera y Clavijo un número en el que se ocupará de su figura. Los últimos, están dedicados a estudiar al escritor Agustín Espinosa, El crimen de Crimen (número 98/99) y Antonio Tabucchi (número 97).

En unos días donde todo lo que suene a cultura hace sacar el revólver a nuestros representantes públicos, La Página no se rinde.

No cuentan hoy con el respaldo económico del Gobierno de Canarias aunque sí de una pequeña aportación del Cabildo de Tenerife y una subvención de la Secretaría de Estado de Cultura, del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.

Domingo Luis Hernández achaca el ninguneo del Ejecutivo regional a la ceguera de las instituciones canarias, aunque no olvida que La Página durante varios años obtuvo generosas subvenciones de ese mismo Gobierno canario que por los vaivenes y cambios de responsabilidad en los distintos departamentos autonómicos terminaron por pasar de ella.

Eso explica que, a mi juicio, la publicación de este número 100 sea algo así como un milagro.

Más si tenemos en cuenta que en sus buenos momentos llegaron a editarse de esta revista cerca de seis mil ejemplares, tirada que hoy apenas araña el millar y que reparte por librerías y centros una distribuidora, UDL LIbros, desde Madrid.

Pese a todo, y con la que nos está cayendo, Domingo Luis Hernández reivindica la línea que ha seguido La Página a lo largo de estos veinte años de vida.

“Fuimos de los primeros en estudiar el feminismo y la marginalidad en la literatura”, se apresura a explicar con una velocidad verbal que, si no se le conoce, abruma al mismo tiempo que desconcierta.

La Página, añade, ha procurado siempre mantener un espíritu de divulgación y pensamiento que, sostiene, se ha convertido en una de las señas de identidad de la publicación.

Publicación de cuyo número se siente más satisfecho, cuando se le pone en el compromiso de escoger uno solo, pero uno solo de los cien números publicados, “el dedicado al cineasta ruso Andréi Tarkovski.”

Lo que me hace pensar que si bien de Tarkovski se cita siempre sus películas más complejas y profundas si entendemos la complejidad como un conjunto de arcanos que apenas dicta nada al no iniciado, se olvida casi siempre de una de sus primeras y poéticas películas: La infancia de Iván.

A modo de curiosidad, cuando se le solicitó en abril de 1972 que elabora una lista con sus diez películas favoritas los títulos escogidos por el cineasta fueron:

Diario de un cura rural (Le journal d’un curé de campagne, 1950) de (Robert Bresson)

Los comulgantes (Nattvardsgsterna, 1962) de (Ingmar Bergman)

Nazarín (1958) de (Luis Buñuel)

Fresas salvajes (Smultronstllet, 1957) de (Ingmar Bergman)

Luces de la ciudad (City lights, 1930) de (Charles Chaplin)

Cuentos de la luna pálida (Ugetsu monogatari, 1953) de (Kenji Mizoguchi)

Los siete samuráis (Shichinin no samurai, 1954) de (Akira Kurosawa)

Persona (1966) de (Ingmar Bergman)

Mouchette (1967) de (Robert Bresson)

La mujer en la arena (Una mujer en la arena) (Suna no onna, 1964) de (Hiroshi Teshigahara).

Reproduzco la lista porque me resulta muy destacable que Tarkovski no cite ninguna película rusa y/o norteamericana.

Ningún cineasta ruso y/o estadounidense.

Pero hablamos que La Página ha llegado a su número cien.

Número cien que su responsable no estudia presentar en ninguna parte.

“Es un milagro”, le digo a su director, “lo que usted ha hecho es historia. Debería de organizar algo”, reclamo.

Pero Domingo Luis Hernández sacude la cabeza una y otra vez.

Parece bastante quemado.

La Página anuncia como Editorial la publicación de sus primeros textos en la colección de poesía bajo el nombre de Voces de la frontera.

Incluye, entre otros títulos, toda la obra poética de José Miguel Pérez Corrales y El fauno de mármol y Una rama verde, de William Faulkner.  

Otras colecciones de la editorial son: SýnoroS, que reúne obras narrativas de escritores contemporáneos, y Fronteras.

Frontera la que su revista, La Página, logra cruzar con su número 100.

¿Cuál será el 101?

Domingo Luis Hernández explica que para cerrar el círculo Luis Mateo Díaz, el escritor al que dedicaron hace ya más de veinte años el primer número de La Página, una revista que en estos tiempos que corren se suma al grupo de los resistentes.

Esa pandilla no tan pequeña ni marginal en la que laboran los que aman y promocionan eso que todavía conocemos como Cultura.

Con C mayúscula. 

Saludos, felicidades por continuar estando ahí, desde este lado del ordenador.