Archive for the ‘El Blog de El Escobillón’ Category

Definitivamente: la vida es una tómbola

Miércoles, Septiembre 16th, 2009

* De tanto en tanto se exhibe en las cadenas privadas de televisión videos sobre el parque García Sanabria y el teatro Leal que, confieso, señor juez, me producen profundo dolor de cabeza. El ataque de jaqueca lo provoca además de la musiquita que acompaña estas imágenes los iluminados textos que, a pie de imagen, intentan vendernos las bondades de estos espacios. Ambos emblemáticos en la capital tinerfeña y en la vieja y palaciega La Laguna. Pongamos por caso el dedicado al Leal, con frases como “butacas forradas con el mismo terciopelo del escenario”…. O “del respeto del pasado y el presente hacia el futuro”… o “belleza de una cultura que engrandece a su público” son de esas que, lo exijo ya, señor juez, deberían de colocarse en un lugar privilegiado en las antologías de como no decir nada disfrazándolo de una cursilería barroca con presunto espíritu trascendente.

¡Tómbola!

* El notición cultural de la semana nos lo ha regalado la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Ángela Mena, al invitar al mosqueado colectivo de taxistas de la ciudad a que hagan también las funciones de ¡guías, dinamizadores culturales! Veo la escena como un buen esperpento a lo Valle Inclán o Luis García Berlanga. Entra el pasajero en el taxi y el taxista tras preguntarle donde lo lleva, en vez de comentar lo mal que va el mundo, lo triste que está Santa Cruz (“sin en esta ciudad por la noche no salen ni las ratas”, me comentó uno de estos hombres sabios el otro día) o lo mal que lo hacen nuestros políticos, al pasar, pongamos como ejemplo, por la plaza Weyler le suelta la parrafada de que el tal Weyler, “don Valeriano Weyler“, fue capitán general de Canarias, y que tiempo después lo fue de Cuba donde quererlo, precisamente quererlo, no mucho porque la leyenda le atribuye el dudoso honor de ser el inventor de los campos de concentración… No obstante, si uno lo mira, la idea de la concejal tiene su no sé qué, aunque maldita gracia para todos aquellos gestores y dinamizadores culturales de verdad. Sobre todo en esta capital de provincias donde si hay algo que está brillando por su ausencia es, precisamente, Cultura.

¡Tómbola!

* Arañazo cultural el que leo en el blog lagatacristi, donde nos describe el imposible amor de uno de nuestros políticos (muy apreciado, todo sea dicho por El Escobillón) hacia la cultura. Las frases que, según la felina bloguera, soltó este individuo  parecen sacadas de una mala novela del siglo XIX. He aquí algunas de esas perlas: “¡Sin cultura no somos nada!”; “Nosotros (los políticos) debemos ser coherentes y lo que no puede hacerse es destinar los fondos de cultura para cubrir otras partidas! Porque además la cultura existe desde siempre, desde antes que nosotros (los políticos)! ¡Cuando se pintaba en las cuevas ya se estaba haciendo cultura!… Hagámosle la ola a este personaje por su clarividencia. También por su visión de futuro y de pasado. ¡Es de humanos!  No cuento más, porque el relato (escrito con ironía vitriólica) lo tienen ustedes completo en el blog de esta misteriosa gata parda.

Saludos a lo la vida es una tómbola de luz y de color desde este lado del ordenador.  

Algo más que ‘Ghost’

Martes, Septiembre 15th, 2009

La primera imagen que tengo de Patrick Swayze empapelaba una carpeta de una compañera de estudios. Lo que significa que a su pesar, y a raíz de su muerte tal día como hoy, pasó de ser un objeto sexual a un mito cinematográfico de las dos últimas décadas del siglo pasado. En especial por el musical Diry Dancing y Ghost, filme este último que auguraba sin sonrojo alguno la moda nueva era que hoy más o menos nos rodea.

Como actor de aquellos años, Swayze nunca fue santo de mi devoción, aunque entiendo los numerosos recordatorios que se le están brindando en todo el planeta por ser el tipo que era. Y en especial por el combate que afrontó en el crepúsculo de su vida contra un cáncer de páncreas que no pudo borrar de sus ojos esa simpática franqueza que caracterizó su vida y su trabajo.

Resulta curioso que los héroes de nuestro tiempo ya no necesiten luchar contra los elementos externos sino contra lo que llevamos dentro, lo que entiendo como una especie de metáfora perversa que ataca nuestro sentido de la comodidad. Comodidad que se altera sobremanera cuando se le habla de muerte. Que son siempre dolorosas y terribles porque es un boleto cuyo gordo nos va a tocar a todos los que creemos existir.

No querría ponerme más pesimista de lo que habitualmente estoy, pero es que cuando compruebo que las leyendas de mi mocedad y juventud empiezan a desaparecer del mapa de la vida, siento un escalofrío porque noto que esa oscura señora de la que nos hablaba el viejo relato de Samarcanda, ha comenzado a llamar a nuestra puerta…

Pero no más oscuridades ni pensamientos negativos porque la vida es la forma más perfecta que conozco de asombro o perplejidad.

Los medios que han recordado hoy el fallecimiento del actor no han dejado de insistir que Swayze fue un actor guapo pero mediocre, también que tuvo la suerte de protagonizar esas dos películas anteriormente mencionadas que fueron auténticos fenómenos de taquilla de su tiempo.

A mi juicio, sin embargo, Patrick Swayze no fue un mal actor. En todo caso fue uno de tantos actores de su generación que se labró un porvenir en el cine gracias sobre todo a su físico agraciado. El problema que tuvo, como lo tuvieron la mayoría de sus compañeros de promoción, es que su paso por el cine norteamericano coincidió con una de las décadas (los 80) más olvidables de su generalmente brillante historia.

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Obviando en su filmografía los dos trabajos que tanto han celebrado los plumillas de medio mundo, si tuviera que escoger en la filmografía del actor me quedaría con Rebeldes (un Coppola menor, sin la altura de su Rumble Fish) y Amanecer Rojo, del ultraconservador John Milius, una película que confieso que tengo en mi dvdteca y que por delirante y mostrar los peores fantasmas de la era Reagan, como una hipotética invasión de Estados Unidos por fuerzas militares combinadas de la Unión Soviética, Nicaragua y Cuba, es de esas que a medida que pasa el tiempo terminará por convertirse en pieza de culto.

Swayze también protagonizó un delicioso policíaco surfero titulado Le llamaban Bodhi, una película interesante si se ve con distancia, no ya por las acrobacias de aquel grupo de maleantes sobre las olas sino por su aliento hippie y rebelde. ¿Recuerdan que aquellos chicos atracaban bancos con caretas de los presidentes de los Estados Unidos? ¿Se imaginan una película así en este país que llamamos España? ¿Con un grupo de pistoleros robando sucursales escondiendo sus rostros tras la imagen de Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero…?

Los cronistas de los telediarios han olvidado, además, su participación en la buenista La ciudad de la alegría; y en una de las más desarmantes películas de cine fantástico de los últimos tiempos: la extravagante Donnie Darko. Hizo más películas, en una de ellas incluso se divirtió travistiéndose como en A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar, así que creo que por las cintas que he rememorado, Swayze ocupa un lugar privilegiado en mi memoria de espectador de los 80 y 90.

Se fue. Se ha ido. Otro pedacito de nuestra vida que pasa hacia el otro lado. Me pregunto si tras exhalar el último suspiro vio esa luz blanca que al final encontró en Ghost.

Saludos, una vez más perplejos, desde este lado del ordenador.

Cortos demasiado cortos…

Lunes, Septiembre 14th, 2009

* Nos enteramos por elblogoferoz.com que el actual director de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, Lü Jiá, podría tener los días contados al frente de la OST. La reciente cancelación de dos conciertos y desencuentros con algunos de los músicos que componen el conjunto sinfónico tinerfeño parece que son algunas de las razones que hacen sospechar que la permanencia de Jiá esté lo que se dice pendiente de un hilo. Para que sepan de que va la cosa, les invitamos a que pinchen el enlace.

*  Tenerife será escenario, entre el 22 y el 27 de septiembre, de Espacio Enter Canarias -Encuentros Internacionales de la Creación, Innovación y Cultura Digital, un proyecto que pretende convertir la Isla en plataforma internacional para el desarrollo de estas materias que marcan, desde un punto de vista tanto artístico como tecnológico, las claves para diseñar el futuro. ¿Dónde? en Tenerife Espacio de las Artes (TEA).

* La Filmoteca Canaria ha programado para la temporada de septiembre y octubre un ciclo de cine con documentales realizados en los últimos años. El ciclo, que se presenta con el título, Tal como somos, consta de seis documentales. Las proyecciones darán comienzo mañana, martes, en Multicines Monopol, en Las Palmas de Gran Canaria, y el jueves 17, en los Multicines Renoir Price, en Santa Cruz de Tenerife, con El abogado del terror, de Barbet Schroeder. Ambas sesiones darán comienzo a las 20,30 horas.

Saludos extremadamente cortos desde este lado del ordenador.

Malos tiempos para la lírica

Domingo, Septiembre 13th, 2009

Artistas y gestores culturales se pronunciaron esta semana en las dos capitales canarias a través de la  plataforma Movimiento del 2 por ciento para manifestar su  inquietud y natural preocupación ante el anunciado recorte de los presupuestos públicos (Gobierno autonómico, cabildos y ayuntamientos) en Cultura, lo que advierten “supondrá la destrucción de un millar de puestos de trabajo” (*).

El problema de la cultura en Canarias como sector económico y como motor de conocimiento es que al igual que sucede en el resto de este país llamado España depende inevitablemente de las administraciones públicas. De las regalías que anualmente reparte el Gobierno regional, los cada día más vacilantes cabildos y las concejalías municipales, órganos estos últimos que hasta el día de hoy continúan pensando que Cultura es más una extensión de Fiestas que otra cosa.

Como es natural, esta situación ha generado una serie de vicios. No ya en el trato que dispensan algunos responsables oficiales de la Cultura al artista de turno  –hace unos días les invitábamos a leer en este mismo blog un artículo publicado en La Opinión de Tenerife donde un veterano creador cuyo nombre no quiso revelar por precaución, denunciaba su miedo ante posibles represalias institucionales– sino también a la mayoría de las creaciones que han obtenido luz verde desde la oficialidad.

Pese a que me esfuerce por comprender por qué los gestores de la cosa pública continúan viendo el producto cultural como algo insustancial, el archipiélago hasta fechas relativamente recientes disfrutó de una edad de plata en cuanto a ofertas culturales se refiere. Comparado con las últimas décadas del siglo pasado, casi nadie discutirá que se dieron pasos de gigante en este sentido. Bien es cierto que había dinero, pero también es bien cierto que ese dinero se supo repartir con meridiana inteligencia. Aún admitiendo que en esa distribución de cheques al portador se mandó a paseo propuestas culturales que por su riesgo y espíritu agitador provocaron recelos en quienes suelen dar el sí y el no; si somos honestos, la situación actual –pese a las nubes oscuras que nos impiden ver– ha sido pasablemente buena. Sobre todo en el territorio de conciertos, pese a que las bandas y solistas de aquí participen general y resignadamente como teloneros (ver Tenerife At The Hotel, con apoyo Septenio).

Este año, la joya de la corona cultural del Ejecutivo canario tiene precisamente el feo nombre de Septenio. Una iniciativa controvertida y extraña desde que la parieron.

Su efectividad hasta el momento está resultando nula en la realidad archipielágica, por lo que mucho me temo que si hoy mismo se hiciera una encuesta de verdad a la ciudadanía (y no como la que se perpetró para justificar los mediocres resultados de la última Feria del Libro) en la que se planteara “¿conoce usted Septenio?”, probablemente de cada diez encuestados nueve no sabría nada y uno respondería que sí aunque no supiera explicarlo.

Septenio pecó en sus inicios de un generoso despilfarro de sus fondos. Irritante si tenemos en cuenta que se produjo justo cuando nos estábamos metiendo de cabeza en la odiosa crisis que nos afecta. Más tarde, inició una activa y competente campaña de promoción de los actos culturales y artísticos seleccionados en diferentes escenarios del universo mundo, cuyos resultados todavía es pronto para evaluar aunque no deje de tener la idea, vaga si quieren, de que esta formidable y también costosísima iniciativa se hizo en un tiempo que no era el idóneo. Sobre todo por la que se nos cae encima, y que ha ¿obligado? ahora al Gobierno canario a anunciar que recortará drásticamente su presupuesto en Cultura en un 18 por ciento en 2010 con relación al de 2009. Este tijeretazo significará, ya lo apuntábamos arriba, que podrán quedarse en la puta calle unas mil personas que trabajan por la cultura (no por Septenio) en las islas. 

En la cultura oficial, la de las administraciones pública, trabaja un montón de gente que sabe lo que hace. Personas que entienden que cultura también es sinónimo de riqueza. El problema, sin embargo, es que mucho me temo que en la actualidad quienes tienen la responsabilidad de dar el premio de la bendita subvención están muy mal aconsejados y asesorados. O apuestan por áreas que conocen dejando yermas las otras, que se han transformado a su vez en estériles reinos de Taifa.

Esta situación ha generado que algunos de nuestros mejores artistas hayan tirado la toalla, autoexiliándose en su propia tierra o marchándose a otras donde posiblemente se reconozca su talento. Ya contamos con nombres, luego no es un mito, una leyenda urbana…

Por eso, e intuyendo el negrísimo panorama que se nos viene encima si no hay antes un cambio brusco de timón, que implique una urgente reordenación del sector cultural y un análisis serio de la presunta rentabilidad de Septenio, mucho me temo que en vez de seguir dando pasos hacia adelante como buenamente se estaba haciendo hasta ahora, se retrocederá a tiempos pasados que muchos creíamos superados.

Malos tiempos para la lírica.

(*) Dos artículos con notable interés sobre este y otros asuntos firmados por Alfonso González Jerez y Francisco Pomares.

Saludos con sabor a angustia desde este lado del ordenador.

Alimentando el potaje que tengo en la cabeza

Viernes, Septiembre 11th, 2009

Libros que he leído últimamente: Grandes miradas, La hora azul, El susurro de la mujer ballena, El vuelo de la ceniza y Deseo de noche, del escritor peruano Alonso Cueto. La estupenda (aunque densa) trilogía Fe, Esperanza y Caridad de Len Deighton, que encontré en el Rastro en muy buen estado, y que recomiendo a todos esos lectores que les vaya la novela de espías existencial. Ya lo he dicho otras veces, Deighton no es John le Carré pero sí un maestro de la novela en la que nadie es lo que parece. Un escritor, además, que generalmente ha sido bastante bien traducido en España. Lo detectas en algunas de sus mejores obras, como las que forman parte de esta trilogía donde aparentemente no pasa nada: los espías son funcionarios acomodados, con sus odios y pasiones dentro y fuera de la oficina. El bloque comunista es un enemigo moribundo y tocado de muerte… Una bomba retardada, insisto, para todos aquellos lectores que busquen algo más en una novela de este género que algunos consideran de caza menor. Allá ellos.

Leo también el interesante (más bien por delirante) ensayo Lo seco y lo húmedo que firma Jonathan Littell, el autor de la irregular Las benévolas por mucho que intenten convencerme de lo contrario.

El libro, muy caro, se lee rápido porque apenas llega a las 150 páginas, y pretende ofrecer un retrato del líder extremista belga León Degrelle. La conclusión de la obra, amena y diferente por comparar esta pulsión enfermiza con sexo y muerte, pero sobre todo individualidad, es que Degrelle fue un rematado embustero. Lo que probablemente sea cierto. En la otra balanza de los nazis que hicieron leyenda en torno a su vida coloco a Otto Skorzeny, un SS que tras monopolizar el éxito de la ¿liberación? de Mussolini, intentó crear unidades de comandos en el ejército alemán. No prosperó su idea. Skorzeny, como Degrelle, se refugiaron en España al acabar la II Guerra Mundial. Siempre fue un nazi. Siempre fueron nazis. O lo que es lo mismo, malas gentes. 

Me entretiene y me hace reír la autobiografía de Errol Flynn, libro carísimo que leí hace apenas un mes y que estoy ahora releyendo. Me encanta Flynn, me encantan sus películas y me encanta su forma de ver y entender el mundo. Un vividor con todas sus letras. Un calavera.

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Aprovecho para repescar algunas de sus mejores películas. Así que veo otra vez Murieron con las botas puestas, Objetivo Birmania y Gentleman Jim, todas dirigidas por ese gran cineasta que fue Raoul Walsh. Joder, pienso, aquello sí que era cine. Los héroes tenían dobleces, las abnegadas esposas o amantes tenían dobleces y las historias tenían dobleces.

Cine inteligente para todos los públicos. Cine que se vendía como espectáculo: vibrante, repleto de acción, con diálogos que desarman y de los que hacen pensar…

Compro con el corazón a punto de salírseme en el pecho Quiero la cabeza de Alfredo García, para mi la mejor película de su extravagante director: Sam Peckinpah. La he visto ochocientas veces, la verdad, pero no me canso de ver esta extraña road movie, esta dramática epifanía de su protagonista, encarnado por un gigantesco Warren Oates, uno de esos actores que tengo en mi altar. Justo al lado de Flynn, John Wayne, Richard Widmark, Robet Mitchum y tantos otros… Algunos me dirán que casi todo el trabajo de Oates en el cine fue el de secundario. Pero qué secundario… ya que pertenece a la estirpe de los Ernest Borgnine, James Coburn, Lee Marvin o el Charles Bronson de primera hora. Tipos duros, pero también épicos perdedores. Y esos que reconocías incluso antes que de los principales, los sufridos protagonistas. Cuando los veías aparecer en pantalla exclamabas: “es de Lee Marvin”, “es de Bronson”. 

Hablando de Bronson, me hago también a precio razonable con la estupenda El luchador, el primer largometraje de Walter Hill. Una película menor de los 70, que es algo así como decir una obra maestra en 2009. Como últimamente me ha dado por ver cine ambientado en los años de la Depresión, mis ojos se vuelven a rendir ante El emperador del norte, de Robert Aldrich, con Borgnine y Marvin dándose palos en los trenes que atravesaban la superficie empobrecida de los Estados Unidos de los años 30. Y Con destino a la gloria, con el gran David Carradine metiéndose en la piel del cantante country comunista Woody Guthrie (en su guitarra llevaba escrita la leyenda: “esta máquina mata fascistas).

También cae la estupenda La evasión, de Jacques Becker, una película adelantada a su tiempo. Cine carcelario y de evasión en estado puro. Y Rififí, de Jules Dassin. Su director, norteamericano, tuvo que exiliarse a Francia al ser acusado de rojo por otro gran cineasta norteamericano, Edward Dmytryk. Dassin lo reduerda en los extras del dvd. Lo mejor es que lo hace sin rencor aunque sí con un punto de tristeza que aplasta. No por el calvario que tuvo que pasar tras la delación, sino por su ex amigo delator.

Años más tarde, el mismo director rodaría una deliciosa parodia de Rififí con Topkapi, basada en un libro del maestro de la novela de suspenso Eric Ambler.

Para no perder el acento europeo reveo una vez más Los inútiles, del gran Federico Fellini, y Rufufú, de Mario Monicelli, que quizá sea uno de los más grandes cineastas italianos de toooodos los tiempos. Con ambas suelto carcajadas. Carcajadas amargas, que son las que importan.

Cuidado. Que me da la nota frívola, y veo esas deliciosas naderías ¿Qué tal, Pussycats? o  la caótica Casino Royale.

Y como refugio, en mi videoteca siempre me queda la épica y acartonada El Álamo, esa obra maestra imperfecta dirigida y protagonizada por John Wayne.

En fin, que ya ven, alimentando ese delicioso, burbujeante y humeante potaje intelectual que tengo en la cabeza.

Saludos todavía hambrientos desde este lado del ordenador.

Rumores, rumores, rumores

Jueves, Septiembre 10th, 2009

Se rumorea en los mentideros culturales que la mujer de un concejal de un Ayuntamiento de Tenerife es una de las candidatas más valoradas para ser la próxima gerente del Organismo Autónomo de Actividades Musicales del Ayuntamiento de La Laguna. El concurso, que todavía no se ha fallado y cuyas bases publicó el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife (BOP) el pasado 31 de agosto (página 20686 a 20689), busca a una persona que inspeccione, fiscalice y vigile la actividad técnica de los servicios y actividades que el Organismo pudiera generar, así como valorará méritos de experiencia profesional y de dirección en el ámbito de la música y de la cultura. También se valorará su ”experiencia en puestos de gestión con responsabilidad económicos-financieras”, responsabilidad que, por lo que sabemos, esta señora desarrolló durante un periodo largo de tiempo en otro sitio. En otro lugar y en otro tiempo…  

Eso es casi todo.

Saludos desde este lado del ordenador.