Archive for the ‘Cine de aquí’ Category

La gran desilusión

Lunes, Noviembre 25th, 2013

Una mala noticia. Va directa y a la cara.

Fundido encadenado a…

A partir de mañana, martes, 26 de noviembre, se apagarán las seis pantallas de los Multicines Renoir Price en Santa Cruz de Tenerife. Lo confirma el gerente de las salas, Enrique González Kuhn en el Diario de Avisos.

La capital tinerfeña se queda así sin uno de sus cines más emblemáticos, situado en lo que podría considerarse antaño como la milla de oro de las salas de exhibición cinematográfica en la ciudad junto al Teatro Baudet, el Cinema Victoria, los Minicines Charlot y el hoy, felizmente recuperado, Cine Víctor. Más allá, pero por la misma zona: el Greco, luego multicines, los Oscars…

Todos ellos muertos y enterrados.

El cierre de los Multicines Renoir Price terminó por convertirse en los últimos meses en la crónica de una muerte anunciada tras la mala situación en la que se encuentra la cadena en toda España. Si a ello sumamos efectos demoledores como la crisis y el elevado precio de las entradas, así como una programación que intentó apostar por otro cine, quizá explique el final de unas salas que ya formaban parte del mobiliario de una ciudad que hoy vive, si cabe, más en soledad.

Enrique González Kuhn explica en la nota que publica Diario de Avisos que el cierre se barajaba para finales de año aunque “el proceso se ha adelantado porque las pérdidas aumentaban día a día por la falta de espectadores”. Añade también que la inversión necesaria para adaptarse a los nuevos tiempos resultaba “muy alta”.

El Cine Price comenzó a funcionar como sala de pantalla única en los años cincuenta por una iniciativa del empresario Antonio Saavedra Carballo, quien contrató los servicios del arquitecto Tomás Machado y Méndez Fernández de Lugo.

Reconvertido en multicines en los noventa –seis salas y con un aforo de 1.289 localidades, obra del arquitecto Gilbert López Atalaya Mañosa–, durante unos años lo dirigió Francisco Melo Junior, uno de los espíritus más visionarios de estas tierras, testigo que recogió en 2005 la cadena Renoir para convertirlo en Renoir Price con un aforo de mil butacas.

Nueve años mostrando, y en algunos casos revelando, otras miradas, otras cinematografías cuyo labor queda hoy reducida a TEA Tenerife Espacio de las Artes como fuente a la que recurrir para estar al tanto de lo que se rueda en la actualidad sin bandera norteamericana.

Solo sé que la capital tinerfeña se queda sin uno de sus cines de referencia y hace viajar en la máquina del tiempo a quien ahora escribe estas líneas.

Por mi cabeza desfilan largometrajes, ciclos organizados por la Filmoteca Canaria y colectivos privados –gracias a uno de ellos pude ver Cabeza borradora de un por aquel entonces desconocido David Lynch, ¿David qué?, Lynch, David Lynch–y, en los últimos años, una serie de películas con escasa cabida en los grandes multicines que se encuentran en los centros comerciales y que revela en lo que ha terminado por convertirse este negocio.

Esto me hace concluir que vender ilusiones ya no es lo era.

E ir al cine, mucho menos.

Claro que, afortunadamente, todavía nos queda a los habitantes de esta capital de provincias grandes clásicos como el Víctor. El último dinosaurio, el último palacio de cine que se resiste a morir en este archipiélago cada día más abandonado de la mano de los dioses.

(*) Los datos están sacados del volumen El templo oscuro. La arquitectura del cine. Tenerife 1897/1992, del profesor Álvaro Ruiz Rodríguez.

La imagen es de La Opinión de Tenerife y está firmada por José Luis González.

Saludos, fundido a negro, desde este lado del ordenador.

Tablón de anuncios

Domingo, Noviembre 24th, 2013

* TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge el próximo miércoles, 27 de noviembre y a las 19 horas, el estreno de Hijas de la memoria, un documental de David Baute, escrito por el periodista y escritor Cirilio Leal y con fotografía de Jaime Ramos. Hijas de la memoria quiere ser un “alegato contra los secretos, los silencios y los olvidos” de todas aquellas mujeres cuyas familias quedaron rotas por las represión franquista. La exhibición del documental pone punto y final al cielo de charlas Contra el olvido. Jornadas para la recuperación de la memoria histórica, que desde el 6 de noviembre se han venido celebrando en el foyer del teatro Guimerá en la capital tinerfeña, y en la que han intervenido el abogado de la Asociación para la Reciperación de la Memoria Histórica de España, Fernando Magán Pineño; el asesor histórico de la Fundación Juan Negrín, Sergio Millares Cantero; los profesores Ramiro Vivas y Alfredo Mederos, así como la escritora Cecilia Domínguez Luis, el historiador Domingo Garí Hayek y Cirilo Leal.

* El escritor José Luis Correa es el coordinador de la antología de relatos breves Hakawatis de hoy. Canarias contra la violencia de género, un libro editado por el colectivo CoCaI y la Clínica Santa Catalina y en el que participan con sus historias quince escritores, además de Blanca Hernández Quintana, que presenta un estudio en el que abre una puerta hacia el optimismo. Los textos literarios pertenecen a Berbel, Santiago Gil, Ramón Betancor, Ángeles Jurado, Emilio González Déniz, Guadalupe Martín, Nicolás Melini, Alicia Llarena, José Luis Correa, Javier Hernández, Rosario Valcárcel, Elizabeth López, Irma Ariola Medina, Nira Rodríguez y Luz Marina Gil.

*La violencia de género está también presente en Cinco mujeres que no subirán al cielo, de Juan Andrés Herrera, título que ha sido publicado en la colección G21 Narrativa Canaria Actual y que ya se puede encontrar en librerías.

* 9 horas para morir, de Ángel Vallecillo, es uno de los próximos títulos de la colección G21. Animamos a que consulten la página web del escritor. Vale la pena pasarse un rato navegando por ella.

Saludos, esto se acabó por hoy, desde este lado del ordenador.

Anoréxica Ana, un mediometraje de Pablo Martin

Jueves, Noviembre 21st, 2013

Guión y dirección: Pablo Martin. / Dirección de producción: Kerson León. / Asistente de dirección: Misha Müller-Thyssen / Dirección de fotografía: Luis Adern / Sonido y música original: René Martín. / Script: Chantal Celiz. / Dirección de arte: Miriam Sáez. / Maquillaje y peluquería: Yurena Cazorla y Jesús Rodríguez. / Estilismo: Sarai Díaz. / Montaje: Darby Guzmán, José Luis del Barrio y Rafa Rodríguez. Intérpretes: Tamara Ramos, Alexia Perdomo, Silvia Escudero y Anna Duque.

Resultó una de las presentaciones más insólitas de cuantas he asistido en mi ya regular carrera como espectador y consumidor de productos audiovisuales realizados en Canarias.

Escribo insólito porque el preestreno de Anoréxica Ana, una película del actor y también director Pablo Martin, estrenada el miércoles 20 de noviembre en TEA Tenerife Espacio de las Artes en Santa Cruz de Tenerife, estuvo más cerca del espectáculo evangelista que de una presentación de un corto, medio o largometraje rodado en las islas con un presupuesto que no da ni para comprarse una bolsa de pipas.

Aunque el preestreno contó con un austero coctel antes de la exhibición, sesión de fotografías y los nervios habituales que rodea al equipo artístico y técnico cuando se enfrenta a la gran verdad: a visualizar el trabajo acabado. Y son esos mismos nervios a los que responsabilizo de la demora en la proyección –prevista a las 20 horas aunque no se apagaron las luces de la sala hasta bien entrada las 21– problemas con el visionado que, afortunadamente, se resolvieron, y un discurso largo y reiterativo de Pablo Martin.

Como aperitivo a lo que se asemejó más a una fiesta de fin de curso que a una sesión de cine en toda regla, se pudo ver un cortometraje rodado en Venezuela, La audición, basado en un texto de Chejov, con el objeto, imagino, de precalentar a los espectadores.

Tras esta experiencia, que no pasará a la historia, la pantalla del salón de actos de TEA se iluminó para revelar Anoréxica Ana, un mediometraje que forma parte del ciclo formativo de actores realizado por el Centro Internacional de Estudios para el Desarrollo Artístico en Canarias (Ciedac), iniciativa que pretende incentivar y proyectar a nuevos talentos desde las islas.

Desgraciadamente, y eso que parte de una idea atractiva como es la de abordar la realidad de la anorexia y la bulimia, el trabajo de Pablo Martin no responde a las expectativas. Resulta demasiado balbuceante e ingenuo.

El relato, además, chirría peligrosamente hacia la ternura más ramplona y no llega a conmover aunque se note los intentos de su director por conseguirlo.

Ya es malo que un mediometraje termine por resultar involuntariamente un largo, pero si a ello sumamos que el vehículo se le va de las mano nada más iniciarse la película, es natural que el espectador no avisado y sin ninguna ligazón sentimental con quienes han levantado este proyecto, se aburra con amargura cuando lo que ve no responde a sus expectativas porque, ya se ha dicho, el producto resultante balbucea entre sus buenas intenciones y la incapacidad por darle unidad y emoción en pantalla.

Anoréxica Ana no conecta con el espectador. Es más, hay momentos en lo que uno se plantea si lo que está viendo va en serio. No funciona como vehículo de entretenimiento ni tampoco como artefacto sentimental con mensaje, o denunciar los efectos de una enfermedad cuyas raíces son demasiado complejas para intentar resumirlas en un relato que encima se hace confuso, no sé si porque su director y guionista da por entendidas situaciones y relaciones que no explica.

La cinta está protagonizada íntegramente por alumnos del Ciedac, como Tamara Ramos, Alexia Perdomo, Silvia Escudero y Anna Duque, y si bien narra unos fragmentos supuestamente basados en hechos reales, no explora, insistimos, en las razones que degeneran en esta enfermedad, tan virulenta en unos tiempos cuya cultura se basa en la apariencia y cuyos cánones de belleza promocionan una delgadez cadavérica detrás de la cual hay un falso mensaje de superación.

Solo el amor y el afecto a los suyos, quiere explicar Pablo Martin en el mediometraje, hará posible que su protagonista escape de su infierno personal.

Rodada en el Puerto de la Cruz y en La Orotava, entre otras localizaciones, esperamos que su director y guionista aprenda de los errores cometidos en Anoréxica Ana y centre su voluntad como cineasta y actor –trabaja en la actualidad en la última película de Manuel Gómez Pereira, La ignorancia de la sangre, rodada en Canarias, Sevilla, Marruecos y Madrid, con Paz Vega y Juan Diego Botto como protagonistas y basada en una novela de Robert Wilson– y defina, así como dé coherencia, a su carrera como cineasta.

Saludos, hemos dicho, desde este lado del ordenador.

Muchachos, una película de Raúl Jiménez

Domingo, Noviembre 17th, 2013

Guión y dirección: Raúl Jiménez Pastor. / Producción: Guacimara Rodríguez Alonso. /Ayte. dirección y coaching: Fátima Luzardo. /Fotografía: Raúl J. Pastor. / Montaje: David Cánovas./ Música: Pablo Cebrián, Tangatos. Intérpretes: Miguel A. Batista Rey, Antonio Cifo, Iván Prieto Abdul, Airam Hernández Molina, Héctor Castro Alonso, Manolo Guerra, Edgar García y Alba Pérez.

No sé si es consciente Raúl Jiménez del pequeño milagro conseguido con su primer largometraje, Muchachos, una cinta que irrumpe con entusiasmo renovador en un mundillo cinematográfico como es el que se cuece en las islas, tan preocupado por el sexo de los ángeles y casi siempre tan dantesco en sus pretensiones intelectuales.

Y desde esta perspectiva, Raúl Jiménez ha hecho a su manera historia.

Historia porque Muchachos mira directamente a su alrededor y muestra una realidad que está ahí. No huye de ella, sino que la revela manteniéndose al margen de discursos reivindicativos. Su objetivo, parece, es solo el de guiar al espectador en lo que es la vida cotidiana de sus protagonistas –un cúmulo de existencias cada vez más difícil por la mordida de la crisis– y a que compartan y arrastren  con ellos sus alegrías y penas manteniendo casi siempre un humilde pero constante pulso narrativo.

Mientras la mayoría de los trabajos que se ruedan en las islas prefieren divagar por otros territorios, contar relatos a veces con afortunado tesón lírico pero siempre aspirando a escapar de su geografía humana y física, Raúl Jiménez rompe los esquemas, pulveriza lo que presumía otra película rutinaria rodada en Canarias, porque baja hacia la tierra. Además, otro apunte insólito en un filme ya de por sí insólito, construye un complejo retrato coral donde se cruzan historias por la que circulan tres adolescentes, dos jóvenes sin demasiado futuro por delante; sus respetivos padres, un abuelo ilustrado y algo anarquista; un aprendiz de político y su novia…

Muchachos se localiza, aunque no se dice, en un barrio de la ciudad de La Laguna, y por su geografía se mueve toda esta fauna de protagonistas arrastrando sus penurias e inquietudes que se escribe en pantalla con una deliciosa y sonora variedad de acentos. Desde el canario más abrupto a un peninsular afincado en las islas, elementos que refuerzan el atractivo realismo –mágico en ocasiones– de una cinta que, más allá de sus flaquezas emocionales, sabe a auténtica.

Muchachos bebe de fuentes varias, aunque la más obvia es la de un cine con vocación social tan necesitado en las islas para entender lo que, humanamente, está pasando.

Para narrarlo, Raúl Jiménez hace equilibrios entre la sutil línea que divide drama y comedia y emplea para ello actores profesionales y debutantes con resultados muy afortunados.

El filme conmueve. Y se hace espacio, ese mismo espacio que buscan los protagonistas de la película. Una película que disculpa sus carencias, que el discurso tiemble, que, técnicamente, resulte a veces tan contundente y otras no tanto…

Muchachos es un largometraje independiente que ha costado dos años de trabajo, explicó Raúl Jiménez en el pase privado que ofreció el viernes, 15 de noviembre, en el espacio cultural Aguere. Y las razones resultan evidentes: indigencia presupuestaria. Aunque el cineasta supo salvarlas con imaginación y sobre todo, creo, una fe en el proyecto de la que deberían de tomar nota en el mundillo del cine canario. Más en unos tiempos donde la enlodada agua que brotaba del grifo del Gobierno regional ha dejado de manar.

Muchachos es por eso como un milagro. Una luz pequeñita pero honesta en sus intenciones que debería de obtener el reconocimiento que se merece. Quién sabe, igual recibe el empujón cuando se exhiba en el XXXIX Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.

Pero eso solo lo saben los dioses.

Mientras tanto, quédense con este título, Muchachos, y con su director, Raúl Jiménez. También con el ejército de actores que participa y por los técnicos que se encuentran detrás de las cámaras. Esperen a ver una película distinta en nuestro universo canario con ecos, afortunadamente marginados, de Barrio (Fernando León de Aranoa, 1998) y otros que hubiera celebrado el  Luis Buñuel de Los olvidados.

Una película, Muchachos, que sin querer ser rompedora se coloca a la vanguardia del cine que actualmente se rueda a este lado del Atlántico.

Saludos, va por ellos, desde este lado del ordenador.

Dando la nota mientras podamos

Viernes, Noviembre 8th, 2013

* La crisis ahoga, la crisis estremece, la crisis nos hace ver el futuro en negro. Sin embargo, y afortunadamente en estos tiempos que corren, hay gente que arriesga. Y que apuesta por la Cultura aunque la Cultura sea, precisamente, la primera víctima de estos días sin vino ni rosas. Neys Books Ediciones, la editorial que dirige el también escritor Juan Andrés Herrera, presentará antes de que finalice el año sus dos primeros títulos: La Laguna de los olvidados, de Benjamín Barrett (Santa Cruz de Tenerife, 1963); y Sándalo y Rapsodia, de Juan Jesús Pérez (Los Realejos, 1967). Neys Books prepara además para comienzos de 2014 un  volumen de relatos en el que se recogen historias de algunos de los alumnos de la Escuela Canaria de Creación Literaria, Escuela que celebró recientemente su décimo aniversario.

* La colección G21 Narrativa Canaria Actual (Ediciones Aguere) que dirige Ánghel Morales tampoco pierde el tiempo. Calcula presentar antes de que finalice este año cuatro nuevos títulos, el primero de los cuales se dará a conocer el 27 de diciembre con una novela, Cinco mujeres que nunca subirán al cielo, que firma el escritor y editor de Neys Books, Juan Andrés Herrera. En lista de espera se encuentran, además, Nueve horas para morir, de Ángel Vallecillo; Mujeres en la encrucijada, de Javier Marrero y Un crimen lejos de París, de Daniel María. Este viernes, 8 de noviembre, el salón de actos de la Mutua de Accidentes de Canarias (MAC) en Santa Cruz de Tenerife acoge, a las 19 horas, la presentación de otra novela publicada en esta colección: El centro del gran desconocido, de Eduardo Montelongo. Participarán en el acto Néstor Delgado Morales, autor de la portada; el escritor Agustín Díaz Pacheco y el editor Ánghel Morales.

* Sorolla, el color del mar es el título de la exposición que acoge el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, hasta el 1 de febrero de 2014. La muestra, que ha sido producida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y la Fundación Museo Sorolla, con la colaboración de la Fundación CajaCanarias y la Obra Social la Caixa, conmemora el 150 aniversario del nacimiento del artista valenciano reuniendo una selección de obras dedicadas al mar. La muestra está comisariada por la directora del Museo Sorolla, Consuelo Luca de Tena, y por José Manuel Pascual García, y es la primera exhibición monográfica de Joaquín Sorolla expuesta en Tenerife.

* El Aguere Espacio Cultural, en La Laguna (Tenerife), acoge este viernes 8 de noviembre, a partir de las 20.30 horas, la segunda proyección pública de Digital 104 Film Distribution, la distribuidora que la empresa canaria Digital104. Dos semanas después de exhibir seis de sus cortometrajes de ficción, propone ahora dos documentales: Las alas verdes del dragón. Drake en el mar de Canarias, dirigido por Miguel G. Morales; y Der Stuhl (La silla), de Daniel Martín Gómez, que se estrena en Canarias con la presencia de su director. La entrada al acto tendrá un precio de 2 euros.

Saludos, game over, desde este lado del ordenador.

Primera sesión en el Cine Víctor

Domingo, Noviembre 3rd, 2013

INTRO

Reproducimos a continuación un texto que no encontramos a la entrada del Cine Víctor, en Santa Cruz de Tenerife. Como recordarán, el Cine reabrió como sala de pantalla única el viernes pasado, 1 de noviembre, y el sábado se estrenó oficialmente como Cine con Thor: el mundo oscuro (Alan Taylor, 2013), segunda entrega de la película sobre el legendario héroe del universo Marvel.

PRIMERA SESIÓN

“Tras la inauguración el Día de Todos los Santos, puedo escribir que en este domingo que ya se fue, ¡alabado sea el Señor!, veo mi primera película rodeado de público en el nuevo y “monumental” Cine Víctor.

Unos niños alucinan con esto de ver una película en la parte de arriba, mientras que en la de abajo se colocan los que van de iniciados.

En concreto, en la fila del pasillo donde pueden estirar las piernas y recuperar ese silencio que solo se da entre los que se reconocen sin saber nombres y apellidos.

Una chica, emocionada, le cuenta a otra la cantidad de recuerdos que guarda en su memoria de una sala que inicia su periplo con Thor: el mundo oscuro, que es una de súper héroes.

O arte y ensayo que incluye planetas que convergen, elfos que han abrazado el reverso tenebroso y el martillo del dios rubio y ario como la cerveza volando por los aires para desencadenar tormentas…

Una sensación extraña me atrapa cuando veo la primera, y espero que no última película taquillazo en el Víctor.

Mi Cine.

El Cine que continúa siendo el mismo aunque los tiempos no sean los mismos.

En sus entrañas recojo entre las manos un pedazo de vida que, irremediablemente, se ha ido por el sumidero de mi pequeña y provinciana historia.

Pero sé que mi fe mueve montañas porque nunca me gustó Thor.

Mi dosis Jack Kirby en los colorines no fue más allá de Kamandi.

Thor era un culebrón un poco idiota, como si el mensaje lo dictara el psicópata que lee a Nietzche en Un pez llamado Wanda.

No obstante, si comparo mi grado de evasión con el primer Thor y el segundo en el cine me como palabras y retrocedo gracias al Víctor –otra vez con la nostalgia– a las aleccionadoras sesiones de cine a las cuatro que devoré en ese mismo Cine hace mucho, muchísimo tiempo.

Thor: el mundo oscuro tiene batallas con escandalosos efectos especiales, prácticamente se destruye Greenwich (Londres) –se podría volver a ubicar en una tercera y cuarta película el Meridiano en la isla de El Hierro– y una épica de tebeo y cambio de escenarios que convencerá a los más ingenuos pero no sé si inocentes de la casa.

Yo cierro los ojos y casi me dejo dormir en la butaca de un Cine que considero por derecho propio, mío.

Es una luz que permanecía apagada y que de pronto se ha encendido para reconciliarme conmigo mismo.

El Víctor me sabe a victoria.

Recupero el rito.

Pagar la entrada en esa taquilla que no es otra cosa que una elegante garita.

Cruzar el pasillo y acompañar a los que vienen a que visiten la zona del bar y observen y toquen y palpen las viejas máquinas del Cine que se exponen.

A contar, a quien quiera escucharme, las batallitas que viví allí dentro.

A señalar, llevándome un dedo a los labios, la puerta que conduce a la misteriosa sala de proyección: el corazón del dinosaurio.

Un niño comenta, mientras coge un puñado de cotufas de un cubo XXL, “qué miedo”.

Su miedo es como el que visita por primera vez un museo.

O una catedral o una mezquita mientras la revelación le dicta que el tiempo no existe.

PERO ANTES, POR LA MAÑANA

Me encuentro con un amigo mientras no deja de marearme la idea en la cabeza.

El puto tiempo.

Mi amigo dice: “ahora solo veo series de televisión del pasado”.

El túnel del tiempo, The Munster, Galería nocturna, La familia Adams…

Juntos recordamos El prisionero, El fugitivo –con su prólogo, acto primero, acto segundo, acto tercero y epílogo–, La dimensión desconocida, con Rod Serling ejerciendo de maestro de ceremonia cigarrillo en mano para advertir al telespectador que van a viajar a los límites de la realidad…

Pero le digo que últimamente solo quiero ver comedia…

No sé, reírme de saber que solo soy una lágrima en la lluvia.”

Saludos, ¡¡¡Larga vida al Cine Víctor!!!, desde este lado del ordenador.