Archive for the ‘Libros’ Category

“Está en Tenerife con otras chicas”

Martes, Septiembre 13th, 2016

“He encontrado a Amy, decía el mensaje.

Boxer llamó a Mercy de camino a a la limusina de Frank D’Cruz, que los esperaba en la salida del hotel para llevarlos a casa de Isabel Marks, en Kesington.

- Está en Tenerife con Karen y otrras chicas –le explicó Mercy–. Coge un vuelo de vuelta esta noche.

- ¿Y qué coño hace allí?

- Sol y playa. Clubes y bares. ¿Qué otra cosa va a hacer un grupo de chicas en Tenerife?”

(Pena capital, Robert Wilson. Traducción: V. M. García de Isusi, colección Serie Negra, RBA)

Tras las huellas de don Carlos

Jueves, Septiembre 8th, 2016

La figura de don Carlos, príncipe de las Españas, malogrado hijo de Felipe II, ha sido muy mal tratada por la historia. En ocasiones se le ha presentado como a un loco incapaz de suscitar otro sentimiento que un intencionado desdén, cuando no ha sido objeto de insultos o calumnias. En todos los casos, la personalidad de don Carlos aparece desfigurada por la opinión de unos autores que se han acercado al príncipe en busca de un ser distinto al resto de los humanos, al que han concebido producto de la leyenda, sujeto a la monstruosidad o consecuencia de la maldición.

Después de una pesquisa minuciosa, que ha consistido en la exploración y consulta de la abundante documentación original –en muchos casos inédita– conservada en los archivos más señeros, los profesores Fernando Brusquetas y Manuel Lobo han realizado un análisis exhaustivo y comparativo con los textos más conocidos del reinado de Felipe II y que hacían referencia al personaje de don Carlos, para concluir en una obra nueva, innovadora y no exenta de belleza literaria, que definitivamente dilucida algunos de los aspectos más oscuros y controvertidos del siglo XVI y que dio origen al nacimiento de la leyenda negra.

Saludos, atención, atención, desde este lado del ordenador.

Conferencia de Javier Sádaba en La Laguna

Miércoles, Septiembre 7th, 2016

El teatro Leal acoge este jueves, 8 de septiembre y a las 20.30 horas, la Fiesta de Arte de La Laguna.

La primera parte del programa la protagonizará el escritor y filósofo Javier Sádaba, quien impartirá la conferencia ¿Por qué hay que saber de Ética?, mientras en la segunda intervendrá la pianista Sophia Unsworth, quien  interpretará obras de  Johann Sebastian Bach (Allemande y Corrente de la Partita No. 6 en Mi menor, BWV 830); Johannes Brahms (Intermezzo Op. 117 No. 2 en Si b menor); Franz Schubert y (Impromptu No. 3 Op. 142, D.935 en Si b mayor, Andante y variaciones); Claude Debussy (Suite Bergamasque No. 3 Claire de Lune, Preludios Libro 2, No. 8, Ondine, Preludios Libro 1 No. 12, Minstrels) y Johann Jakob Froberger (Memento mori – Allemande, Suite XX, FbWV 620 en Re mayor, “Méditation, faite sur ma mort future, la quelle se joue lentement avec discretion”)

Francisco Javier Sádaba Garay, nacido en Portugalete (Vizcaya) ha sido hasta su jubilación catedrático de Ética en la Universidad Autónoma de Madrid, y es autor de los libros Saber vivir, Diccionario de Ética, La Vida Buena o Principios de bioética laica. Ha colaborado además en distintos medios de comunicación, así como dedicado el grueso de sus estudios al análisis de la obra del filósofo Wittgenstein, la felicidad, la bioética y la filosofía de la religión.

Sophia Unsworth es una pianista inglesa que desde 1987 vive en Tenerife, donde se integró en la Orquesta Sinfónica de Tenerife como pianista. Ha desplegado una gran actividad concertística, como solista y como miembro de diversos conjuntos de cámara, actuando en la mayoría de las salas de la isla.

Entre sus grabaciones se incluyen obras para piano solo, para el sello RALS: Proyecto para la recuperación del patrimonio musical de Canarias y grabaciones de banda sonora para el sello Varèse Sarabande. Asimismo, ha participado en numerosas grabaciones junto con la Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Compagina sus compromisos como pianista con su labor como profesora en Musikene, impartiendo clases de estudios orquestales para piano y la fonética inglesa para cantantes.

Saludos, allí nos vemos, desde este lado del ordenador.

Vencedores y vencidos

Lunes, Agosto 29th, 2016

“El silencio es un espacio, una oquedad donde nos refugiamos pero en el que no estamos nunca a salvo. El silencio no se termina, se rompe; su cualidad fundamental es la fragilidad y el epitelio sutil que la circunda es transparente: deja pasar todas las miradas. Juan tuvo que enfrentarse a las miradas  de sus compañeros de galería cuando, con gran sorpresa suya, le devolvieron a lugar donde la muerte no necesita todavía un trámite.”

(Los girasoles ciegos, Alberto Méndez, Editorial Anagrama, 2004)

Es inevitable pensar por dónde hubiera transitado la literatura de Alberto Méndez si la muerte no se lo lleva tras apenas transcurrir un año de la publicación de su primera novela, Los girasoles ciegos, un libro que desde entonces no ha dejado de crecer y de circular en innumerable ediciones.

La obra que apenas llega a las doscientas páginas, está divida en cuatro partes y en cada una de ellas se cuenta la historia de cómo la Guerra y la postguerra marca el destino de sus protagonistas, personajes principales en un relato y secundarios en otros que dotan de grosor una mirada sobre la victoria y la derrota.

Se narran historias de los que perdieron la guerra. Y de su castración, de cómo les devoró por dentro el miedo y cómo ese miedo transformó a quienes le rodeaban.

Las cuatro historias son retratos líricos pero también feroces de perdedores y brochazos de los vencedores, a quienes Alberto Méndez retrata como crueles ganadores, ya no adversarios,  de una guerra en la que se enfrentaron los partidarios del respeto y el orden con los que impusieron al final un cuartelario orden.

La estructura de la novela revela sus contenidos siguiendo una angustiosa cronología:

Primera derrota: 1939

o si el corazón pensara dejaría de latir

Segunda derrota: 1940

Manuscrito encontrado en el olvido

Tercera derrota: 1941

o El idioma de los muertos

Cuarta derrota: 1942

o Los girasoles ciegos.

Cuadros en los que se cuentan tragedias de los derrotados a través de las acciones de un capitán del ejército rebelde que se pasa por dignidad al bando republicano los dos días antes de finalizar la Guerra Civil; la de una pareja de jóvenes huidos y su bebé en la montaña acosados por lobos, el hambre y un frío glaciar; el interrogatorio al que someten a un preso republicano que, como Sherezade, fabula los últimos días de su hijo a unos padres vencedores con el objeto de prolongar un día más de vida y la de un “topo”, un escondido, cuya mujer es acosada por un diácono.

Los girasoles ciegos es un libro conmovedor, y muy medido. Se masca la tragedia y genera empatía con los personajes porque las cuatro historias están narradas de una u otra manera desde dentro de los que la sufren.

Más que redención y épica, sus personajes asumen la resignación de morir cuando sus vidas llegan a un callejón sin salida dentro de un régimen que no fue clemente con los que la perdieron.

Descritos con crudeza pero también mucho sentimiento, Los girasoles ciegos queda como un libro extraño en la bibliografía literaria de la Guerra Civil Española, una pieza que brilla con luz propia para todos aquellos que, por una u otra razón, perdieron su guerra.

Una guerra que necesariamente no tiene que ser la del 36 pero sí civil e igual de cruenta porque se libra en casa.

Nada es lo que parece

Miércoles, Agosto 24th, 2016

Una verdad delicada es hasta la fecha la última novela del escritor John le Carré, pseudónimo de David John Moore Cornwell, quien ha dedicado casi toda su carera literaria a la novela de espías, un género en el que se mueve como pez en el agua y que le ha proporcionado fama y fortuna desde su tercer título, El espía que surgió del frío, escrita en plena Guerra Fría.

Tras el desmoronamiento del bloque del Este muchos pensaron que había llegado también la sentencia de muerte a escritores especializados en el género como le Carré, aunque el autor de El espía perfecto, para Philip Roth la mejor novela inglesa de la segunda mitad del siglo XX, encontró un nuevo filón en la actual configuración del mundo una vez que las fronteras físicas e ideológicas han desaparecido, así como brotaron nuevos formas de terror y enemigos al modo de vida occidental.

Más veinte novelas avalan la trayectoria de un escritor que conoce muy bien sobre lo que escribe, aunque la grandeza a través de la cual danza su obra –como sucediera con Graham Greene—son los dilemas morales a los que enfrenta a sus protagonistas en sus historias. Más en unos tiempos cínicos, en los que se desarrollan misiones secretas y dantescas como la que describe en Una verdad delicada, para cuestionar, y obligar a que los lectores hagan los mismo, ¿estamos haciendo lo correcto?

En las novelas de John le Carré algunos de sus personajes afortunadamente sí que pretenden hacer lo correcto. Que cumplan con el objetivo es otra cosa, por norma general tienen que enfrentarse a estructuras que están muy por encima de todos ellos. A organizaciones secretas tan reales que parecen inspiradas en una fantasía de Kafka.

Una verdad delicada se inicia en 2008, cuando un servidor de la Corona al que solo conocemos por su nombre falso, Paul Anderson, espera en una habitación de un hotel en Gibraltar. Lo han enviado para que sea los ojos y los oídos del parlamentario Fergus Quinn durante la Operación Fauna, que pretende sacar a escondidas a un terrorista que visita la colonia británica.

Fauna es una empresa conjunta de Quinn y una compañía de seguridad estadounidense privada llamada Ethical Outcomes. Cuando Paul está sobre el terreno, cae en la cuenta de que “la guerra se ha vuelto empresarial”. Aunque ve poco de la acción, le dicen que la ataque transcurrió sin contratiempos; un gran éxito secreto por el que más tarde a Paul, ya con su nombre real, Christopher (Kit) Probyn, le concederán un comisionado en el Caribe y el título de sir.

A continuación conocemos a Toby Bell, antiguo empleado del Ministerio de Asuntos Exteriores y más tarde secretario privado de Fergus Quinn, durante el periodo previo a la Operación Fauna. Toby es un idealista y desea “cambiar las cosas”.

En el camino, morirán algunos y otros se darán de frente con la fría realidad que caracteriza esta época: la codicia se ha hecho dueña y señora de la realidad. Los ejércitos privados se han convertido en fuerzas de ocupación tras desatarse guerras diseñadas en los grandes centros empresariales en colaboración con los gobiernos que antes defendían –es un decir—las libertades que tanto le ha costado conseguir a occidente.

Quien conoce literariamente a le Carré sabe, no obstante, que en sus novelas no hay cabida a los héroes porque no son tiempos para ellos. Ya no se actúa, de hecho, en nombre de la Corona sino del dinero y sobre esto y muchas cosas más habla la última y celebrada novela de un escritor cuya obra está ahí para recordar cómo actúan de verdad los servicios de inteligencia.

Olvídense así de las estridencias de Bourne y del fabuloso hedonismo de Bond.

No, los protagonistas en la literatura de John le Carré son hombres de carne y hueso. Capaces de actos nobles aunque la debilidad sea el rasgo más acentuado de su carácter.,

Esto explica que los aficionados esperemos con la lengua fuera su próxima novela ya que Una verdad delicada se publicó en 2013 y han transcurrido tres años en los que el mundo que conocemos en vez de ir hacia adelante ha ido hacia atrás.  Afortunadamente, nos queda una bibliografía sólida y adaptaciones al cine y la televisión que casi siempre superan el notable.

Así que si no sabe qué leer estos días, déjese llevar y refúgiese en John le Carré.

No falla, es un clásico.

Saludos, ¡cuidado!, desde este lado del ordenador.

Las claves del universo mágico de Macondo

Lunes, Agosto 22nd, 2016

El próximo año se celebra el cincuenta aniversario de la publicación de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 6 de marzo de 1927 – Ciudad de México, 17 de abril de 2014), la novela que reveló al mundo el fascinante universo de Macondo y un título que está considerado desde ese entonces como uno de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos.

El Servicio de Publicaciones de la Universidad de La Laguna y adelantándose a la celebración, recupera en sus cuadernos de Filología y en la colección Estudios y ensayos, Una teoría de la lectura: Cien años de soledad, del profesor y escritor Juan-Manuel García Ramos, un texto imprescindible para acercarse a esta obra y libro en el que se recogen reflexiones personales y otras que tuvieron su origen en debates “llevados a cabo durante más de diez años con alumnos y alumnas matriculados en mis asignaturas Textos Hispanoamericanos Contemporáneos y Narrativa Hispanoamericana Contemporánea: Grandes voces”, que impartió García Ramos en la Facultad de Filología de la Universidad de La Laguna y en el que primó, como metodología de trabajo, “leer, pensar, debatir, contrastar y escribir”.

Dividido en cuatro partes, el volumen estudia lo pretextual, lo intratextual, lo intertextual y lo extratextual de la novela más conocida y celebrada de Gabriel García Márquez y propone una serie de pautas que animan a volver a leer esta obra con las miradas que aportan la lectura de este ensayo.

Gabriel García Márquez contó en cierta ocasión que la idea original de la obra nació en 1952 durante un viaje que realizó a su pueblo natal, Aracataca, en compañía de su madre. Macondo, al parecer, había hecho ya su aparición en el relato Un día después del sábado, que fue publicado en 1954, aunque tomaría cuerpo finalmente en esos Cien años de soledad que, casi al final del libro, menciona a las islas Canarias: “Recordando que su madre le había contado en una carta el exterminio de los pájaros, había retrasado el viaje varios meses hasta encontrar un barco que hiciera escala en las islas Afortunadas, y allí seleccionó las veinticinco parejas de canarios más finos para repoblar el cielo de Macondo. Esa fue la más lamentable de sus numerosas iniciativas frustradas. A medida que los pájaros se reproducían, Amaranta Úrsula los iba soltando por parejas, y más tardaban en sentirse libres que en fugarse del pueblo. En vano procuró encariñarlos con la pajarera que construyó Úrsula en la primera restauración. En vano les falsificó nidos de esparto en los almendros, y regó alpiste en los techos y alborotó a los cautivos para que sus cantos disuadieran a los desertores, porque éstos se remontaban a la primera tentativa y daban una vuelta en el cielo, apenas el tiempo indispensable para encontrar el rumbo de regreso a las islas Afortunadas.”

Juan-Manuel García Ramos explica que lo que buscaba con estas clases “era que el alumno partiera de su propia experiencia lectora, de su patrimonio referencial, de su medio, de su historia, de su sentido estético e ideológico, de su sicología”, por lo que está Teoría de la lectura de Cien años de soledad aporta un interesante viaje al interior de una novela que ha conseguido lo que solo alcanzan las grandes novelas, que sean eternas.

El trabajo de Juan-Manuel García Ramos se convierte así en una referencia para acercar al lector a este clásico de la literatura, y sirve también a modo de complemento como faro que ilumina las sombras del paisaje y los protagonistas que forman parte de este clásico sin discusión de la literatura del siglo XX.

Saludos, allá lejos, desde este lado del ordenador.