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Aquel Madrid de los años 20 y Cádiz, tras la Guerra de Independencia, hoy en el Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte

Viernes, Noviembre 11th, 2022

El calendario de intervenciones del II Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte incluye este viernes, 11 de noviembre, dos encuentros con autores. Los actos se desarrollarán de 18,30 a 19,30 horas en el la Casa de la Cultura, antiguo Convento de San Agustín, en la plaza del Cristo, e intervendrán el escritor Pedro Herrasti y la escritora María Reig, quienes hablarán de sus últimas novelas, publicadas este mismo año, 2022: Madrid era una fiesta (Edhasa) y Los mil nombres de la libertad (Suma).

Con el título de El humor para dar lecciones de Historia, Pedro Herrasti, el autor de Madrid era una fiesta, explicará cómo la letra con risa entra. Madrid era una fiesta es la segunda entrega de una serie que protagoniza Jorge Blanco, un militar golfo y cobarde que disfruta sin embargo de una fama de héroe inmerecida. El personaje apareció por primera vez en Capitán Franco, publicada también por Edhasa, y el protagonista se inspira en las aventuras de Harry Flashman, de George MacDonald Fraser.

María Reig ambienta Los mil nombres de la libertad en Cádiz, 1815, año que marca las vidas los tres protagonistas de la novela, quienes aún se están recuperando de las profundas heridas causadas por la guerra de la Independencia y el nacimiento del estado liberal.

Saludos, nos vemos en Tacoronte, desde este lado del ordenador

Rafael Cadenas: “La filosofía está muy cerca de la poesía”

Viernes, Noviembre 11th, 2022

NOTA: Rescatamos del baúl de los recuerdos esta entrevista que en su día no concedió el poeta venezolano Rafael Cadenas, Premio Cervantes 2022, y que subimos a este su blog el 6 de noviembre de 2017

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El poeta venezolano Rafael Cadenas (Barquisimeto, Lara, 1930) visitó Tenerife para participar en un acto literario en el que habló y recitó su poesía. Premio Nacional de Literatura de Venezuela y Premio FIL, Rafael Cadenas se mostró muy crítico con la realidad política que vive su país y agradecido con aquellos españoles que si bien se llevaron el oro a su tierra:“nos dejaron un tesoro mayor que es la lengua”.

- Usted es un escritor venezolano que se siente muy vinculado con España.

“Primero como lector. Leo a los españoles desde los quince años e impartí clases durante más de 37 años sobre los poetas españoles y el Quijote en la Escuela de Letras de la Universidad Central. Me sentía muy próximo a la Generación del 27, que fue muy leída en Venezuela por lo que recuerdo la sorpresa de Antonio Aparicio cuando le preguntaron sobre Antonio Machado porque no se imaginaba que se lo conociera tanto y tan bien en Venezuela. Esos escritores y poetas españoles como los del 98 eran conocidos y sus libros se leían. Libros que en aquel entonces resultaban muy económicos”.

- ¿Y hasta que punto influenciaron estos españoles en la cultura venezolana?

“Fue tanta la influencia que voy a intentarlo resumirlo en una anécdota. Durante un tiempo y para mantenerme como estudiante trabajé en Récord, un periódico deportivo en el que un día me ordenaron que entrevistara a Teo Caprile, que fue un gran ciclista que participó en la Olimpiada de 1936, y cómo entonces quien presidía Venezuela era Pérez Jiménez, Caprile se imaginó que era un espía porque la gente estaba muy desconfiada entonces, pero le convencí que era un poeta y un universitario que trabajaba de periodista para mantenerme y como a él le gustaba también la poesía se puso a cantar, porque además tenía buena voz, y a recitar de memoria La voz a ti debida, de Pedro Salinas, lo que reflejé tal cual en la entrevista”.

- ¿Y qué autores de la Generación del 27 leyó?

“Sobre todo a Rafael Alberti, Federico García Lorca y Pedro Salinas. A Pedro Salinas lo leo todavía y conozco casi toda su prosa que, a mi entender, es excelentes porque a veces los poetas son muy buenos prosistas. Lo mismo me pasa con Antonio Machado, de quien me gusta su poesía pero leo más su prosa. José María Valverde dijo que el gran aporte de Antonio Machado a la litera tura española fue con su prosa sin demérito de su poesía. Yo añado que Machado además fue un filósofo”.

- Y usted, ¿a qué elementos le da más importancia en su poesía?

“En muchos de mis poemas hay bastante silencio, algo que le da más trabajo al lector, presenta una mayor exigencia. Eso, lo que no se dice en el poema, es el silencio. Otra dificultad es la alusión”.

- También fue miembro del Partido Comunista Venezolano en su juventud. ¿Cuándo se distancia de sus directrices?

“Como muchos otros comunistas de aquel entonces comienzo a distanciarme tras la invasión soviética a Checoslovaquia, un hecho que provocó en Venezuela la creación del Movimiento al Socialismo (MAS) de Teodoro Petkoff, de corte socialdemócrata. Eran los años en los que se hablaba de un socialismo con rostro humano, una idea que surgió en Checoslovaquia y que aplastaron los tanques del régimen soviético”.

- ¿Y cómo era su poesía durante aquel período?

“Pues quedan los poemas del período que viví como exiliado en Trinidad y que aluden a la persecución a la que nos sometía la dictadura, la mayoría miembros de Acción Democrática y del Partido Comunista, sobre todo”.

- ¿Y cómo observa aquellos años?

“Como tiempo de fósiles. La derecha y la izquierda son fósiles, como dice Salvador Pániker. Se considera de izquierda al régimen soviético, al cubano, al de Corea del Norte y al Chino también y al mirar esos regímenes me digo ¡qué tristeza! porque ya es hora de prescindir de sistemas que, a estas alturas de la vida, carecen de sentido. Sean de derecha o de izquierda porque los dos defienden unas ideas que consiste en imponer un solo pensamiento”.

- ¿Qué piensa de los que en España rechazan cuestionar el régimen venezolano?

“Pues que es un problema serio porque no pasa solo en España. La izquierda no se da por enterada o hace como que no se da por aludida. No tiene ni idea de lo que pasa en Venezuela y si la tiene, aprueban lo que allí está ocurriendo. ¿Por qué? ¿Por odio a los Estados Unidos? Lo preocupante es que no se quiere examinar al tipo de persona que dirige mi país. Pienso hablar de esto, y criticaré a la izquierda española mientras siga manteniendo esa defensa del régimen porque no entiendo como admiten o justifican la situación actual que se vive en Venezuela”.

- Nada que ver con los tiempos en los que fue miembro de Tabla Redonda. ¿Qué fue Tabla Redonda?

“Marcos Pérez Jiménez es derrocado en 1958 por una insurrección popular que contó con una parte del ejército. Sin esa participación del ejército no hubiera sido posible. Pérez Jiménez huyó de madrugada de Venezuela porque no fue capaz de afrontar la situación, una actitud muy cobarde por cierto. Con él viajaba una maleta repleta de dólares que le permitieron vivir muy bien en España. Lo que sucedió después de su marcha es que regresaron al país muchos jóvenes que estaban entonces en el exilio y un grupo de ellos, muy cercano al Partido Comunista, forma la Tabla Redonda que fue un grupo de intelectuales, escritores y artistas que editó una revista y entre los que se encontraban Manuel Caballero, que era muy antimilitarista y que más tarde se dedicó a estudiar historia y a escribir artículos tremendos contra Hugo Chávez, al que llamaba el héroe del museo militar y Jesús Sanoja, quizá el más comunista del grupo y un excelente prosista o el poeta Arnaldo Costa Bello y Dario Lancini, que cuenta entre sus libros con uno de palíndromos: Oír a Darío”.

- ¿En qué trabaja ahora?

“Reviso todo lo que ha quedado sin publicar con el fin de ver que puedo rescatar o trabajar. Llevo años escribiendo poemas dedicados a Rilke, un poeta que ha sido muy importante para mi. Algunos de estos poemas están publicados pero otros no y toda esa obra es un estudio de años sobre su poesía”.

- ¿Y qué dicen estos poemas?

“Explico lo que me pasó con Rilke estando en Barquisimeto con todos aquellos amigos. Días en los que publiqué Cantos iniciales y Salvador Garmendia El parque.

- ¿ Qué libro recomendaría para iniciarse en su poesía?

“Ninguno”.

- ¿Ninguno?

Rafael Cadenas se ríe.

- ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas?

“Entre otros libros, Vuelta a la patria, de Juan Antonio Pérez Bonalde y los poemas de Francisco Lazo Martí, aunque Martí no es romántico. Con Salvador Garmendia leíamos mucho a Rubén Dario, hasta tal punto que todavía conservo algunos de sus poemas en mi memoria; y el Quijote, cuya lectura dramatizaba Salvador. Otra de mis lecturas era la Historia de la Filosofía, de Will Duran aunque descubrí después que se trataba de un resumen porque la obra original tiene diez tomos, así que lo que hice fue oler la filosofía, que siempre me ha interesado. A veces lamento no haberla estudiado en la Central porque como dice Fernando Savater, es muy importante tener maestros en filosofía”.

- ¿Y qué recuerda de aquellos maestros españoles que conoció mientras estudiaba la carrera?

“Los españoles fueron muy importantes y valiosos en Venezuela en la época de los transterrados. José Bergamín estuvo bastante tiempo con nosotros pero era un hombre que no se encontraba bien en ninguna parte. En cuanto a Segundo Serrano Poncela, de quien más tarde supimos que había fusilado a gente durante la Guerra Civil, se le notaba el peso que sentía por aquellas muertes, aunque siempre fue un buen profesor y escritor. Estaba también Ángel Ronseblat, que fue compañero de algunos de los más grandes filólogos españoles, entre otros”.

- ¿Y cómo llega un poeta a interesarse por la filosofía?

“En mi caso siempre he tenido esa inclinación hacia el pensamiento algo que, por cierto, no se encuentra en muchos poetas aunque la filosofía está muy cerca de la poesía”.

- ¿Venezuela es tierra de poetas o de narradores?

“En este momento creo que hay más poetas que narradores. Quizá sea porque como dijo una escritora norteamericana, es más difícil la prosa que la poesía, una opinión muy diferente a la común y que hace que admire tanto a los que escriben prosa y artículos en los periódicos porque no es tan fácil como piensan algunos, sobre todo los poetas”.

- ¿Por qué?

“Porque el poema puede ser breve, de dos líneas solo, y a mi se me acusa, precisamente, de haber animado a mucha gente a escribir poemas breves pese a que a lo largo de la historia se han escrito así”.

- Entonces, ¿a qué cree que se escriba hoy más poemas que prosa en Venezuela?

“Es difícil saberlo pero ya puestos, quizá sea por influencia de los talleres literarios, que ahora hay muchos en Venezuela”.

Saludos, enhorabuena, señor Cadenas, desde este lado del ordenador

El Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte mira desde hoy y hasta el domingo la literatura de género que se escribe en España

Jueves, Noviembre 10th, 2022

El Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte dedica su segunda semana a la literatura histórica escrita en España a lo largo de cuatro días, a partir de este jueves. 10 de noviembre. Tacoronte Histórica da un paso decisivo en su segunda edición al instaurar su premio literario, que entregará este sábado, 12 de noviembre, en el marco del acto ¿Qué novela me bebo?, con el que, en la búsqueda de nuevas formas de exploración literaria, el festival propone un maridaje entre el vino de Tenerife y la narrativa histórica, un acto que completó su aforo de forma inmediata tras anunciarse a través de las redes sociales del programa cultural impulsado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Tacoronte.

El programa arranca en la Casa de la Cultura de Tacoronte, en el antiguo convento de San Agustín, a las 18.30, para presentar la novela Las damas de la telaraña, (Edhasa, 2022), de Nieves Muñoz. El primer encuentro literario de esta segunda semana del festival cuenta con la editora de la obra, Penélope Acero, que se hará cargo de la presentación del libro y de su autora.

Las damas de la telaraña incursiona en una Europa que se consume en los albores de la Primera Guerra Mundial. Las colonias y los imperios europeos, el París de principios de siglo son escenarios donde transcurre, también una historia profundamente humana.

El escritor tinerfeño José Zoilo será el encargado de presentar otro libro de la misma editorial, Ilión (Edhasa, 2022), de Mario Villén. El autor insufla una vida nueva a personajes que ya conocemos por La Ilíada de Homero, en l que se narra la guerra de Troya. Aquiles, Príamo, Áyax el Grande, Diomedes, Patroclo, Ulises, Helena, aqueos y troyanos vibran con una luz nueva en esta historia, que a los ojos de Villén, es la de la disputa por el control sobre el Helesponto.

La agenda del viernes 11 de noviembre ofrece al público una entrevista en vivo con Pedro Herrasti, enmarcada con el sugerente título de El humor para dar lecciones de historia. El acto comienza a las 18.30 y permite al público asistente conocer las claves del autor de El demonio de Lavapiés (2009), El libro de las tinieblas (2013), Capitán Franco (2014) y Madrid era una fiesta (2022), todas publicadas bajo el sello editorial de Edhasa.

La sección Encuentros de autora propone para este viernes, a las 19.30, la presentación del libro de María Reig Los mil nombres de la libertad (Suma, 2022), que correrá a cargo de José Zoilo. En su novela más reciente, la autora hacer alarde de rigor histórico y de una documentación profusa para construir tres vidas marcadas por las consecuencias de la guerra de la Independencia y el nacimiento del estado liberal. Intrigas palaciegas, logias masónicas, sociedades liberales, amor, amistad, venganza y aventura se dan cita en una novela prodigiosa.

La agenda del sábado, 12 de noviembre, comienza con una mesa redonda que reúne a las escritoras presentes en este último fin de semana del festival, Alicia Vallina, María Reig, Nieves Muñoz y Emma Lira, para abordar una mesa redonda sugerente, titulada La novela histórica no entiende de géneros. Conducida por el periodista especializado en este género literario David Yagüe, la cita es a las 10.00 de la mañana en la Casa de la Cultura.

Seguirán la presentación de Hija del mar (Plaza y Janés, 2021), Alicia Vallina, a cargo de José Zoilo. Vallina recrea en su libro la vida de una mujer fascinante, la cordobesa Ana María de Soto, quien, a finales del siglo XVIII, huye de un matrimonio impuesto para lanzarse a una aventura jamás iniciada por una mujer: alistarse en la Armada Española haciéndose pasar por varón.

Otra mesa redonda, en este caso, a las 12.15, y moderada por el director del festival reúne a los editores Penélope Acero (Edhasa) y Ayoze Suárez (Nectarina Editorial) con el periodista David Yagüe y el escritor José Zoilo para tratar sobre La novela histórica en el panorama editorial nacional.

El programa literario del sábado continúa por a las 17.00, con el encuentro con Antonio Pérez Henares para la presentación de su novela Tierra vieja (Ediciones B, 2022), a cargo de David Yagüe. En este libro, el reconocido autor y periodista relata, en una prosa evocadora y rigor histórico exhaustivo, la historia de quienes repoblaron las tierras yermas en las fronteras de la extremadura castellana por las sierras, las alcarrias, el Tajo y el Guadiana, entre el entre el siglo XII y el XIII, hombres y mujeres humildes y valientes, trabajadores y luchadores.

Le seguirá, de 18.30 a 20.30 el tan demandado y deseado maridaje entre vino y literatura, ¿Qué libro me bebo?, en la Casa del Vino de Tenerife, conducido por la nutricionista Eva García Barahona. Las novelas seleccionadas para esta primera edición de la actividad son Madrid era una fiesta (Edhasa, 2022), de Pedro Herrasti; Las batallas silenciadas (Edhasa, 2019), de Nieves Muñoz; Cabeza de Vaca (Ediciones B, 2020), de Antonio Pérez Henares; Los mil nombres de la libertad (Suma,2022), de María Reig; Hija del mar (Plaza y Janés, 2022), de Alicia Vallina; Nazarí (Edhasa, 2020), de Mario Villén; Lordemano (Ediciones B, 2021), de José Zoilo, y El cirujano de almas (Ediciones B, 2021), de Luis Zueco.

En este mismo acto, se anunciará la concesión del primer Premio Ciudad de Tacoronte de novela histórica, que el festival ha creado para reconocer la trayectoria literaria dentro de este género.

En paralelo, el programa mantiene su dedicación a la elaboración de maquetas con dos actividades en la Casa de la Cultura la misma tarde del sábado, con las charlas-taller de Secundino E. Darias García titulada El hobby de las maquetas: ejemplo de aprendizaje multidisciplinar y de reciclaje, a partir de las 17.00, y de Enrique Carrasco Molina titulada Trabajando la combinación escalar en los dioramas. ¿Cómo lograr la profundidad de campo en las fotografías de maquetas?, a partir de las 18.30.

Tres actividades, dos literarias y una representación teatral, cierran la segunda edición del Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte el domingo 13 de noviembre. La jornada comienza en la Casa de la Cultura a las 11.00, con un encuentro con el escritor Luis Zueco a cargo de David Yagüe para la presentación de la novela El cirujano de almas (Ediciones B, 2021), en la que el alabado escritor se consagra como un maestro de la novela histórica a través de la historia de Bruno Urdaneta, un personaje inolvidable que permanecerá para siempre en el corazón de los lectores, protagonista de una narración llena de intriga y aventuras que rinde homenaje a la profesión médica.

Le sigue a las 12.00 la mesa redonda La novela como medio para adentrarse en la historia de España. Cuenta con la participación de Antonio Pérez Henares, Alicia Vallina, Luis Zueco y José Zoilo.

Por último, Burka Teatro se hace cargo de la representación de Historias de la peste, una propuesta escénica de teatro de calle en la que la compañía sitúa a sus actores, y con ellos al público, en el momento de la llegada a Tenerife del ingeniero militar Leonardo Torriani, quien, por orden del rey Felipe II, visita la isla con el fin de analizar y mejorar las fortificaciones existentes y planificar otras necesarias para la defensa ante los ataques piratas.

El periodo coincide con la epidemia de la peste bubónica y toda su carga mortífera. Igual que en el Decamerón, algunas personas pudientes se refugian en la tranquilidad de un convento o iglesia y matan el tiempo con relatos, una ocasión para repasar la organización política, social y cultural de finales del XVI y comienzos del XVII en Tenerife. Con la actuación de Burka Teatro, a las 13.30, se cierra la segunda edición de una propuesta cultural que, en solo dos años, ha conseguido situar a Tacoronte en el mapa de la novela histórica en España y en referencia para un público ávido de historias que, al recrear el pasado, invitan a los lectores a conocer más y mejor su país y su presente.

Saludos, y colorín, colorado…, desde este lado del ordenador

Personas decentes, una novela de Leonardo Padura

Miércoles, Noviembre 9th, 2022

Leonardo Padura irrumpió en el mundo editorial internacional con una feliz creación literaria, el primero policía y más tarde investigador y vendedor de libros usados, Mario Conde. El escritor ha explicado en más de una ocasión que el nombre de su personaje, que ya es protagonista de una decena de historias, no tiene nada que ver con el de un conocido ex banquero español que terminó con sus huesos en la cárcel. Que los dos tengan el mismo nombre es fruto de la caprichosa casualidad aunque su Conde tiene mucho más de conde que el Conde español.

A través de Mario Conde, Leonardo Padura retrata a la sociedad cubana de su tiempo mostrando sus miserias y grandezas. En cierto sentido, con estas diez novelas el lector se puede hacer una idea de las distintas etapas por las que ha atravesado ese país, Cuba, y su capital, La Habana, en los últimos años, y en la que pone el acento en la degradación de un sistema que ha terminado por pudrirse por dentro y por fuera. Por dentro queda reflejado en el alto nivel de corrupción que caracteriza la vida diaria en este país caribeño y por fuera en la degradación cada vez más acentuada de un régimen que ha terminado por traicionarse a sí mismo. Es decir, por traicionar los derechos y deberes que, presuntamente, se habían alcanzado tras el triunfo de la Revolución cubana.

Como sucede con Pedro Juan Gutiérrez, la literatura de Padura además de contar historias (policiales cuando son protagonizadas por Mario Conde) aprovecha para sacar los colores a un régimen que ha terminado por devorarse, remarcando los pro y los contras de una sociedad en la que ya no se reconoce ni el protagonista de estas novelas ni su autor, Leonardo Padura. Ya se avistaba en el primero de los libros que dio origen al ciclo Mario Conde, Pasado perfecto, y forma parte del escenario físico como espiritual de Personas decentes, que el escritor considera la más policial de sus novelas. Una novela, aprovecharía, en la que se respira el mismo entusiasmo y casi la misma estructura de las anteriores de la serie. Es decir, que el escritor aprovecha dos momentos digamos que esenciales en la historia cubana para desarrollar sus relatos. Historias reales que se confunden con las ficticias y que siempre, al final del libro, terminan por converger en un mismo camino.

En Personas decentes, la décima novela protagonizada por Mario Conde, la acción de desdobla en una misma ciudad, La Habana, cuya ciudadanía asiste expectante a la visita que el presidente Barak Obama hizo a la capital cubana en marzo de 2016. También suena como vientos de cambio el concierto que los Rolling Stones ofrecieron algunos días después de la histórica presencia del mandatario norteamericano en Cuba. La visita y la corriente de ilusiones que despertó en todo el país caribeño sirve de escenario a un relato estrictamente procesal aunque es un asunto del que se sirve Leonardo Padura para ir diseminando cartuchos de dinamita que va a activando a medida que el lector avanza en la lectura de la novela.

El asesinato, con brutales mutilaciones, de un viejo pope de la cultura revolucionaria y de otro individuo más o menos en parecidas circunstancias, desata una investigación en una ciudad que se prepara para recibir al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Paralelamente, se cuenta la historia de un proxeneta habanero a principios del siglo XX que postuló a teniente de alcalde de La Habana a través de la mirada de un policía que lo considera su amigo. La desaparición de un sello de oro que perteneció a Napoleón Bonaparte será el tercer eslabón de un misterio que tiene algo de El halcón maltés aunque nuestro Conde se haga en cada novela un año o dos más viejo.

La vejez hace que nuestro detective vea la vida bajo otro prisma, que se haya hecho más sabio que no más inteligente. En Personas decentes, además, ya no ocupan páginas y páginas los almuerzos y cenas que mantiene con sus amigos aunque alguna hay, y no hay romance ni amores desesperados por las calles de una ciudad que se cae a pedazos. Se da la sensación, en este sentido, que Conde está más pendiente del caso que debe de resolver que de los distintos casos abiertos que ha ido dejando a lo largo de su existencia. Conde, además, regresa a la policía para echar una mano, ya que ahora disfruta no sé si de jubilación pero sí de un retiro que lo aleja de violencias desenfrenadas en muchas ocasiones con acento pasional.

En conjunto no me parece una de las mejores novelas de la serie aunque está bien escrita solo que a veces se le escapa la mano con descripciones ampulosas y caiga en contradicciones y no termine de dejar bien atado las distintas subtramas que arman el libro. Casi da la sensación que Padura ya está un poco harto de su personaje, Mario Conde, y que para encontrarnos con el escritor que algunos descubrimos en el pasado haya que recurrir a las novelas que no pertenecen a la serie Conde como pasa con una de las últimas: Como polvo en el viento, retrato crudo y amargo de una generación, la del mismo escritor, vista con relativa distancia y una pregunta muy presente en su literatura, también en Personas decentes: ¿qué hemos hecho con nuestra vida?, ¿hasta que punto nos dejamos cegar por un sueño revolucionario que no fue otra cosa que una pesadilla?

Personas decentes no aburre como no aburre casi ninguno de los libros del escritor habanero pero no termina de funcionar con la precisión de un reloj de Cuervo y Sobrinos. Falta mayor hondura en el retrato de personajes, una mejor ambientación de fondo (la llegada de Obama y el concierto de los Stones daban mucho juego) y una historia que no dejara tantos cabos sueltos. Con todo, la novela se lee pero no deja de resultar como un tiro fallido. Una bala que equivocó su camino.

El relato de un investigador viejo y cansado y triste, solitario y ¿final? que parece que está anunciando que lo deja, que abandona, que quiere tirar la toalla sobre el ring.

Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador

Los días de mercurio, una novela de Alexis Ravelo

Martes, Noviembre 8th, 2022

“Esa es la última gran hijoputada que le hago a este país de mierda, que tuvo todas las oportunidades y todas las estropeó por el miedo; este país putrefacto y hediondo donde la gente solo es capaz de colaborar para hacer el mal; este país infecto al que la tierra debería tragarse para borrarlo del mapa y de la historia, con sus beatas, sus meapilas y sus burgueses cobardes, sus caciques abusones y sus ignorantes lamebotas”.

Los días de mercurio, Alexis Ravelo (Alrevés, 2022)

La consolidación del grancanario Alexis Ravelo (1971) como uno de los grandes nombre del género negro y criminal en este país ha logrado algo que todavía resulta raro en el mundillo editorial español, y es que una misma editorial, la barcelonesa Alrevés, esté reeditando la obra anterior de un escritor que, estoy seguro, cuando publicó sus primeras novelas no imaginaba ni en el mejor de los sueños el éxito que su producción literaria iba a tener no solo en el ámbito insular ni regional sino también nacional y en algunos países europeos donde sus novelas negras han sido traducidas.

Esta recuperación de la obra de Alexis Ravelo, de cuando empezó a asomar la cabeza en la editorial granacanaria Anroart, incluye en Alrevés las novelas que solo se conocían en las islas protagonizadas por Eladio Monroy y, ahora, Los días de mercurio que, como advierte en una nota que incluye la reedición, se trata de la más breve de sus novelas pero también de “una de las pocas que no está escrita en el español de Canarias”.

Entre los que conocen la obra del autor de La estrategia del pequinés, que fue el libro que lo catapultó y con justicia al escenario negro y criminal español, y Los días de mercurio (novela que forma parte con La noche de piedra del díptico La iniquidad) media un arco temporal lo suficientemente grande, doce años, para conocer algunas de las constantes pero también mucho del lastre que el escritor se ha ido desprendiendo a medida que evolucionaba en su escritura. Es decir, que si se lee ahora Los días mercurio el iniciado descubrirá una novela de Ravelo sí, pero de un Ravelo digamos que primerizo, que todavía balbucea y en el que se le nota muchas de las influencias del género negro, sobre todo del norteamericano en su edad dorada.

Explica el mismo Alexis Ravelo que Los días de mercurio nació como un homenaje a James M. Cain, responsable entre otros títulos de El cartero siempre llama dos veces y Pacto de sangre, esta última adaptada al cine por Raymond Chandler con el título en español de Perdición (Billy Wilder, 1944), que sigue siendo una gema del cine criminal. Cain, al que se le debe haber si no descubierto, manejado muy bien el personaje de la vampiresa o femme fatal, centró sus historias en relaciones tormentosas y muy sexuales que suelen desembocar en brutales asesinatos de un tercero que suele ser el marido en la mayor parte de los casos.

Ravelo sigue este ejemplo solo que adaptándolo a su peculiar y bronco universo, si bien pone el acento en el sexo y la violencia, polos que desencadenan una tormenta en una novela que, estructurada en dos tiempos narrativos distintos, primera y tercera persona, y capítulos muy cortos, se lee sin que uno apenas se de cuenta que está llegando al final. Un final que promete alguna que otra sorpresa.

Los días de mercurio transcurre en una localidad que no se determina geográficamente aunque puede estar situada en un pueblo perdido del norte de España. La acción se desarrolla durante la postguerra, así que los personajes que habitan esa aldea donde se hace realidad el dicho de pueblo chico, infierno grande, hace que flote en sus páginas una sensación de alta tensión, de que algo inevitablemente terrible va a ocurrir…

Este universo, que el escritor grancanario retomó este año con Los nombres prestados, resulta creíble, así que a estos escenarios se debe en gran parte la solidez de un relato que como Los días de mercurio más que a James M. Cain me evoca la literatura de otro de los grandes de la novela negra norteamericana, Jim Thompson. Y no solo por un estilo que parece que está escrito a balazos (frases cortas, diálogos cruzados que parecen obra de un dotado artista de la cimitarra) sino por dar tanta prioridad a un paisaje que sitúa esta novela en los territorios del “noir” rural. Un “noir” además particular ya que define no solo una geografía sino también a brochazos el carácter de sus protagonistas.

Como en libros posteriores del escritor granacanario, la corrupción política forma parte esencial de un libro en el que se denuncian, y con voz alta y clara, explotaciones varias, y saca los colores que hay que sacar a un sentimiento que corroe este país que llamamos España desde hace muchos años: el miedo. Solo el miedo explica los estallidos de violencia salvaje de algunos de sus súbditos.

Recomiendo la lectura de Los días de mercurio no solo a los que conocen la obra del escritor sino también a los que llegan por primera vez a la literatura de Alexis Ravelo, un autor que nos demostró hace ya muchos, muchos años que hay que tomárselo muy en serio.

Saludos, pow, pow, pow, desde este lado del ordenador

Mario Escobar: “No se puede entender la conquista de América sin la de Canarias”

Lunes, Noviembre 7th, 2022

Parece que para Mario Escobar (Madrid, 1971) no existe la palabra descanso. Probablemente se trate de uno de los escritores más productivos de nuestro país cultivando géneros tan diversos como la novela histórica, de ciencia ficción y policíaca sin contar sus numerosos ensayos en los que trata toda clase de materias.

El escritor más estajanovista del actual panorama literario nacional presentó el mes pasado en el Casino de Tenerife un nuevo libro, La gobernadora, inspirada en la vida de doña Beatriz de Bobadilla, personaje al que ya en su día dedicó una excelente novela Carlos Álvarez con el título de La Señora Beatriz de Bobadilla. Señora de Gomera y Fierro.

Mario Escobar es autor de más de 80 novelas. Licenciado en Historia y Diplomado en Estudios Avanzados en la especialidad de Historia Moderna, anuncia que tras la publicación de La gobernadora y El maestro está preparando nuevos libros como Un hombre libre, para el mercado americano, en el que cuenta la historia de Francisco de Enzinas, el primer traductor del Nuevo Testamento al castellano y un humanista que fue perseguido por la Inquisición.

- En su trayectoria como escritor ha publicado ya más de 80 libros… ¿Cómo lo hace?

“Llevo como unos diecinueve años dedicado a la literatura. Comencé en 2006 con La conspiración del Maine, una novela sobre una investigación que estudia las causas de la explosión que provocó el hundimiento del buque de guerra norteamericano fondeado en La Habana en enero 1898. He publicado también ensayos y biografías y una ideas me llevan a otras. Soy muy sistemático escribiendo y he publicado un libro en el que explico mis métodos de cómo escribir un best seller”.

- Pero ¿cómo hace para escribir y publicar tantos libros?

“Normalmente investigo uno o dos libros y escribo al mismo tiempo otro mientras promociono uno nuevo. Escribo muy rápido pero es que dedico nueve horas al día a escribir, produciendo entre unas 20 o 25 páginas diarias. Tengo un estructura muy cerrada, estilo guión con una escaleta en la que sé de lo que voy a tratar en cada capítulo aunque a veces dejo un poco de margen a la improvisación pero por norma general está todo muy sistematizado. Programo la escritura durante meses, hago un planning y colaboro con varias editoriales como La Esfera, Harper Collins español de América y ahora una editorial norte americana radicada en Nashville. Al mismo tiempo publico novelas en Amazon. Produzco como unos seis o siete libros al año, mi sistema de trabajo”.

- Pero son más de 80 libros los que lleva publicados.

“Ahora tengo mucho oficio pero cuando empecé me costaba mucho aunque no el trabajo de investigación porque soy historiador pero sí con el de escritura. Ahora sé qué trama tengo y el narrador que uso y las páginas que tendrá la obra. Yo trabajo por propuestas. Es decir, propongo el argumento a las editoriales y sí aceptan, compran el libro antes de que lo escriba pese a que sepa qué páginas tendrá. Y no suelo equivocarme”.

- ¿Y cuántas páginas suelen tener?

“Si es novela histórica unas 300, 370 páginas. Si se trata de una policíaca, mucho menos”.

- En el caso de la novela histórica, ¿en qué proceso pierde más tiempo, en el argumento o la documentación?

“Depende, soy especialista en historia moderna y cuando toco temas del siglo XV ya tengo bastante trabajo hecho. Me especialicé en los siglos XVI y XVII y en la conquista de América. En el caso de La gobernadora tuve que ponerme a estudiar porque conocía un poco pero no todos los detalles de la conquista de Canarias y de un personaje como Beatriz de Bobadilla. Estoy también especializado en la II Guerra Mundial pero cuando es un tema nuevo la investigación suele ser lo más difícil pese a que ha mejorado el acceso a la documentación porque está todo digitalizado. Las antiguas crónicas de la conquista están digitalizadas y se pude acceder a esa información lo que no me pasó con el libro del Maine en la que tuve que cargar con muchos libros y visitar bibliotecas. Ahora es más sencillo. Cuando tengo en mis manos toda la documentación y he encontrado los acontecimientos más relevantes me pongo a escribir sabiendo desde la primera página lo que va a ocurrir en la última”.

– ¿Y cómo llega a Beatriz de Bobadilla?

“Curiosamente estaba leyendo el tercer capítulo de Cabeza de Vaca de Antonio Pérez Hernández, en el que cuenta cómo el navío que lo lleva a América hace escala en una isla donde uno de los personajes le comenta a Cabeza de Vaca que se murmura que esa isla, La Gomera, la gobernadora es amante de Cristóbal Colón, un dato que, personalmente, desconocía. Hasta ese momento sabía de su tía pero no de la sobrina y el personaje me pareció enormemente atractivo: la amante de Colón y la señora de La Gomera, así que me enganché de tal manera a la historia que me hizo romper con mi calendario. La novela la terminé a primeros de mayo y se publicó en junio de este año”.

- ¿Y qué le parece como personaje?

“Me he divertido mucho porque es un personaje que lo tiene todo. Por lo investigado nadie pone en duda su belleza y está en un momento histórico fantástico, donde pasa de todo. Está a punto de caer Granada y de iniciarse el viaje de Colón, el protagonismo de Canarias… Pensé que era una historia que se debía conocer y como no se puede entender la conquista de América sin conocer la de Canarias me puse a escribirla. Me entretuve mucho con ella ya que transcurre en una época que domino, sobre todo lo que pasaba en la península”.

– Carlos Álvarez, autor de Beatriz de Bobadilla, señora de Gomera y Fierro la presenta como una mujer muy adelantada a su tiempo…

“Leí todo lo que encontré y la imagino como una mujer a la que le domina su propia ambición personal y una actitud vengativa. Es una mujer poderosa, segura de sí misma, muy inteligente y culta para la época ya que sabía leer y escribir. Su padre fue alcaide de Madrid y cazador mayor de Fernando el Católico, por lo que Beatriz tuvo acceso directo a la Corte a través de su tía, la marquesa de Moya, pero el problema es que Beatriz no estaba casada aunque se hizo amante de un maestre de la orden de Calatrava, un chico joven hijo del anterior maestre que había sido pretendiente de la reina Isabel, y hombre que muere en una de las batallas por Granada y el rey Fernando se convierte en su amante. Más tarde la casan con Hernán Peraza, lo que le sirve a éste para permutar una pena a cambio de ayudar con hombres en la conquista de La Palma además de darle medio millón de maravedíes como dote. Y se marcha a La Gomera en contra de mucha gente”.

- La historia parece un culebrón.

“Pues continúa, Hernán Peraza fuerza a Iballa lo que desencadena el levantamiento de los gomeros que se aplasta con la ayuda de Pedro de Vera y que termina en una matanza de gomeros y que otros sean vendidos como esclavos aunque estos no habían participado en la lucha y eran considerados súbditos. Se inicia un pleito contra Beatriz que falla que tiene que pagar un millón de maravedíes que no tiene y al mismo tiempo se le suma otro pleito para quitarle la patria potestad de sus hijos, por eso marcha a la península, para defender su gobernanza y evitar la multa”.

- ¿Y cuándo aparece Colón en toda esta historia?

“Cuando Beatriz llega a la Corte, que estaba en Córdoba, ahí también se encuentra Colón, que consigue que le resuelven la expedición que lo llevará a descubrir América y a ella que no pierda el mayorazgo de la isla. Más tarde coincidirá con Colón en el puerto de Palos aunque Beatriz se va antes. Por fin se conocen cuando el marino hace escala en La Gomera. Mi teoría es que el tío de Beatriz, un comendador que fue enviado por los Reyes Católicos a La Española para investigar las cuentas y el trato que se hacía a los indios, fue el que obligó a Colón a viajar a la península para resolver su situación, de la que queda exculpado. La cuestión es que esa acusación parte de un familiar de Beatriz”.

– Pero de ahí a que fueron amantes…

“Llegó a pedirle a su hermano que le enviase un rebaño de ovejas y cabras para donárselos a Cristóbal Colón en uno de sus viajes a América”.

- También se casa con Alonso de Lugo.

“Lo bueno que tuvo este matrimonio es que fue de conveniencia con un respeto mutuo entre marido y mujer. Las ambiciones de los dos eran la de convertirse en señores de las islas. Lugo tiene la gobernanza de Tenerife y La Palma y Beatriz de La Gomera y El Hierro pero un incidente provocado por la ejecución de un enviado del rey hace que Beatriz regrese a la Península donde al poco tiempo aparece muerta, ahogada en sus propios vómitos en Medina del Campo, su localidad natal. Algunos dicen que fue envenenada”.

- ¿Ha vuelto aparecer Canarias en alguna otra de sus novelas?

“Tengo tantas que no me acuerdo aunque es probable que las mencione en alguna. He tenido varias veces la tentación de escribir sobre las islas, sobre la conquista, su papel durante la II Guerra Mundial, hay ideas…”

- Antes comentaba que uno de los temas predilectos que le gusta escribir se desarrollan durante la II Guerra Mundial, ¿por qué?

“La II Guerra Mundial es algo así como asomarse al abismo. Mi interés se despertó siendo muy joven cuando descubrí en la biblioteca de la casa de un amigo una serie de libritos con biografía de personajes de aquel conflicto y descubrí cosas que no veía en las películas sobre esa guerra. En la actualidad, una quinta parte de mi biblioteca está dedicada a estos temas, temas que siempre he tratado con mucho respeto. También he escrito sobre la Guerra Civil española. Y biografías, una historia del protestantismo y la masonería, entre otros temas”.

- Su libro sobre la masonería se ocupa de la masonería en los Estados Unidos de Norteamérica, ¿por qué solo en los Estados Unidos?

“Cuando estudiaba en la Universidad una de las especialidades era la Historia de los Estados Unidos, que se convirtió en una de mis asignaturas favoritas. Allí estudiamos cómo se creó su democracia y la revolución que fue mucho menos cruenta que la francesa. Al investigar me di cuenta que gran parte fue por la masonería inglesa, que fundan dos pastores protestantes, uno hugonote y otro anglicano. La masonería anglosajona es pública, de hecho se dieron a conocer por primera vez con un desfile que recorrió las calles de Londres. El protestantismo nunca se opuso a la masonería mientras el mundo católico sí, ya que lo vio como un poder que iba en contra de sus intereses”.

- Usted fue uno de los primeros escritores españoles que apostó por la novela histórica, ¿cómo encuentra el estado de salud del género en este país?

“Todos los géneros gozan hoy de buena salud en España. En cuanto a la novela histórica, España tiene una Historia muy rica, llegó a dominar medio mundo así que cuando se dejó de ver como género secundario las editoriales se dieron cuenta que hay escritoras y escritores españoles que podían escribir buenas novelas siguiendo precedentes como, por ejemplo, autores como Alberto Vázquez Figueroa y Matilde Asensi, entre otros”.

- ¿Cuándo escribe novela histórica se permite licencias?

“Normalmente no ya que casi todo lo que cuento procuro que sea veraz o plausible pero claro hay cosas que no podemos saber. Al final del libro añado los aspectos que por necesidad de la trama he tenido que alterar”.

- En sus novelas mezcla personajes ficticios con reales, ¿no le da cierto pudor dar voz a gente que sí existió?

“Intento leer sobre ellos y hacerme una idea de su carácter, de su personalidad. Lo más importante es que es que resulten plausibles porque nunca sabremos qué pensaban pero sí aproximarnos a lo que pensaban”.

- ¿Y para iniciarse en sus universo literario?

“Canción de cuna de Auschwitz, donde el lector encontrará una historia apasionante y muy triste. En Auschwitz se desencadenó de alguna manera el origen del mundo en el que vivimos. Allí se construyó lo peor de lo que luego vendría, esa idea de que el ser humano es una máquina sin valor y si bien es verdad que la idea viene de antes, el nazismo lo convirtió en una fábrica industrial de muerte. Desde entonces, el ser humano perdió la orientación” .

PERSONAJES QUE DETESTA Y NOVELAS QUE AMA

Mario Escobar es autor de una biografía sobre Winston Churchill, “un hombre imprescindible para entender el siglo XX”, comenta. Desprecia, y no se arruga en decirlo, a Hitler y Stalin, “dos de los mayores genocidas de la Historia y personajes por los que siento mucha animadversión”. En cuanto a la novela histórica que le “cambió la vida”, no lo duda ni un momento: las Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar.

Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador