Archive for the ‘Maldita televisión’ Category

¿Qué hacer?

Miércoles, Febrero 20th, 2013

SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL PUERTO DE LA CRUZ

Pese a los recortes, pese a que el mismo presidente del Gobierno de las Expaña proclame desde la tribuna que son momentos no duros sino durísimos, en el norte de Tenerife hay una ciudad que resiste numantinamente a la borrasca apostando por algo tan prescindible en tiempos de crisis como es la cultura.

Así que solo puedo saludar sus iniciativas con un caluroso olé.

Un olé en el que se manifiesta mi emoción por su elegante pase de verónica y su saber encontrar dinero en unos días donde lo más natural es que te respondan en cualquier sitio lo de no hay dinero. Y mucho menos para eso que llaman Cultura.

Por eso, para los que nos confesamos consumidores culturales caiga quien caiga, nuestra mirada está detenida con inocente asombro en la labor que desarrolla el área de Cultura del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, quien sin sobresaltos está garantizando la continuidad y también una serie de novedosas acciones para 2013 porque confía, precisamente, no ya en la Cultura sino en la rentabilidad de la Cultura.

Entre otras actividades, se anuncia Mueca, el Festival Internacional de Arte en la Calle, para la segunda semana de mayo de este año.

Pero no se vayan porque hay más.

Se anuncia también la celebración de la que esperamos sea la primera edición de Periplo. Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras, que se celebrará en septiembre.

¿Cómo ha hecho este milagro el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz?

En una nota de prensa se informa sin rubor alguno que ha sido el primer municipio español “en cantidad de fondos obtenidos del ministerio de Educación, Cultura y Deporte para el desarrollo de actividades culturales en su programa de ayuda a las corporaciones locales.”

Los fondos suman algo más de 146.000 euros, de los que 65.000 están destinados al  proyectado Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras Periplo y el resto a Mueca, que se recuperó en 2012 después de dos años de suspensión.

Vaya por Dios, pienso.

Mientras tanto, en el otro extremo de la isla y en una ciudad que se llama Santa se mira al suelo para no contemplar su derrumbe, comenzando por su Ayuntamiento.

Afortunadamente, siempre nos quedará el Puerto de la Cruz.

¿TANTO DINERO?

Me entero leyendo la prensa que los trece capítulos que Televisión Canaria emitió de la serie La Revoltosa –a partir del 15 de diciembre de 2010–, y con el gran humorista Manolo Vieira como uno de los actores protagonistas, costaron la friolera de algo más de un millón de euros. Los datos los revela el portavoz del PP en materia de Comunicación, Víctor Moreno. Otros espacios como La Gala, Quiero ser como Pepe o Nuestra gente costaron, respectivamente, más de 3 millones de euros, así como unos 620.000 euros solo en 2010 y 1,7 millones en 2009.

Y MIENTRAS TANTO…

Los Profesionales de las Bibliotecas de Gran Canaria (Abigranca) y Tenerife (Probit) han hecho un llamamiento común, coincidiendo con el Día de las Letras Canarias, para expresar su malestar por los “fuertes recortes” en cultura y fondos bibliográficos. Estas asociaciones han manifestado que las bibliotecas canarias han sufrido en los últimos años “un recorte tras otro” tras la supresión de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas en octubre de 2010, que pasó a fusionarse con la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural. Desde que comenzó el Proyecto BICA (Red de Bibliotecas Públicas de Canarias) se han realizado más de dos millones de préstamos, contando actualmente con 307.211 socios en el sistema y visitándolas en el último año casi 3,7 millones de usuarios.

Saludos, ¿se acabó el pastel?, desde este lado del ordenador.

La peor droga del mundo

Viernes, Febrero 1st, 2013

Todos tenemos que decidir con cuánto pecado se puede vivir.”

(Nucky Thompson, Steve Buscemi, Boardwalk Empire)

Tengo mono y el cuerpo me da tembleque.

Esta noche veré el último capítulo de la segunda temporada de la serie Boardwalk Empire y siento que después, cuando me la haya metido entre las venas, mañana lo voy a pasar realmente mal porque no tendré más dosis B.E..

La peor droga del mundo.

¿Qué demonios voy a hacer?

Nucky, Nucky enrróllate ahí…

¿Ein?

No more alcohol. Only B.E..

¿Ein?

Nucky, entiende cojones que está es la última noche de días felices.

De sumergirme en ese dulce y agradable sopor que lame mis heridas.

¿Qué voy a hacer mañana? 

Exijo soma.

Exijo B.E..

Así que reclamo B.E..

Quiero, cabrones, B.E..

Una sobredosis ¡ya! con la tercera temporada, carajo.

Carajo…

Si es tan buena como la primera y la segunda, creéme hijodeputa que moveré cielo e infierno para que continúen frabricando B.E..

Mejor no lo pueden hacer…

¿O sí?

Tiemblo…

Porque la droga Deadwood resultó adulterada cuando me metí en vena la tercera temporada.

Así que pienso, Nucky, que el puto tres es un número diabólico para las series que logran engancharme y reducirme a la condición de miserable adicto respondón.

¿Lo sabes, Nucky?

Pues ándate con ojo…

Temblando, ya te digo, veré esta noche el último capítulo de la segunda temporada.

Y más que triste, estoy desperado.

Porque sé que pediré más

Más B.E..

Saludos, soma, soma, soma, desde este lado del ordenador.

Bendito sea el amigo por su Infierno sobre ruedas

Domingo, Enero 27th, 2013

Ya comenté en una ocasión que detesto las versiones dobladas.

No me convence que se siga insistiendo en una práctica austita por mucho que me digan que vivo en un país, Expaña, en el que se dobla y se dobla demasiado bien.

¿La razón?

La razón es que pese a que contemos con grandes actores de doblaje nunca, pero nunca, será  lo mismo que escuchar la voz original.

El ladrido. Sea musical o no.

Insisto por eso en denunciar una práctica que ahora que estoy viendo la primera temporada –doblada– de Infierno sobre ruedas (Hell on Wheels), reproduce tumores. Así que no engancho como me invita esta serie creada por Joe Gayton y Tony Gayton.

Serie que me pasa generosamente una mano amiga.

Por ello, bendito sea el amigo.

Una mano amiga que me descubre Justified, que sí puedo ver y escuchar en versión original, y la segunda temporada de ese grato descubrimiento que otro amigo, que también me surte de series que no veo en casa en versión doblada porque hace años renuncié a ver televisión, me reveló cuando me cedió la primera entrega de Boardwalk Empire.

Así que pienso que es culpa del doblaje las sensaciones encontradas que me asaltan tras ver los cuatro primeros episodios de Infierno sobre ruedas.

Una serie ambientada en el lejano oeste, apenas un año después de haber finalizado la Guerra de Secesión y cuando aquel todavía embrionario país comenzaba a unirse como la gran nación que aún es gracias al ferrocarril.

Dos grandes compañías ferroviarias participaron en esta empresa: Union Pacific y Central Pacific.

La primera abriéndose camino desde el Este hacia el Oeste y la segunda desde el Oeste hacia el Este hasta encontrarse en Promontory (Utah) en la ceremonia del Golden Spike.

Clavo dorado que unió.

Unió y no dividió.

El cine ha recreado en numerosas películas esta gran historia.

Historia que hace entender el profundo sentido capitalista  –hacer negocios cueste lo que cueste y siempre en nombre del progreso– que caracteriza el espíritu de esa, reitero, gran nación que son los Estados Unidos de Norteamérica.

Unión.

Es inevitable así que recuerde El caballo de hierro (John Ford, 1924) y Hasta que se llegó su hora aunque me guste más su título original, Once Upon a Time in the West (Sergio Leone, 1968), filme éste en el que noto ecos en Infierno sobre ruedas pese a que sus influencias sean múltiples, que bebe de fuentes tan variadas como El vengador sin piedad (Henry King, 1957) y El fuera de la ley (Clint Eastwood, 1976), por citar dos títulos tonificantes para la historia del western.

Por eso, y pese a verla en versión doblada, lo que resta de autenticidad al visionado de la serie, confieso –bendito sea el amigo– que mi mirada se ha sentido abducida al volver a soñar que cabalgo encima de los lomos de un caballo de fuego.

Mienrtras grito para convencerme: ¡Todo en nombre del progreso!

Aplasto así culturas nativas y transformo una naturaleza que fue salvaje en nombre de la civilización.

Resulta inevitable pues que compare este Infiernos sobre ruedas con Deadwood.

Aunque Infierno sobre ruedas gire en torno a otro discurso. Por mucho que la palabra civilización como sinónimo de corrupción sea el mismo.

Pero no, Infierno sobre ruedas monta sobre raíles.

El salvaje progreso salvaje.

Mientras que Deadwood sobre la fundación de una ciudad.

Una salvaje identidad salvaje.

Y ahí donde Ian McShane se come literalmente al resto del reparto en Deadwood; Colm Meaney es, hasta los episodios vistos hasta ahora, un gusano más.

De hecho, cede su potencial interés al personaje que encarna Anson Mount como sentimentalmente torturado y vengativo confederado.

Pero al margen de sus naderías lucha de poder, Infierno sobre ruedas crece cuando se hace western. 

Cuando muestra que el paisaje está por encima de todo.

Ese espacio en el que aún es posible soñar que cabalgas a lomo de un caballo.

No sé que sensaciones sacaré cuando finalice la primera temporada de esta curiosa y si quieren antes de esto no hubo nada reinterpretación de El caballo de hierro agitada, pero no mezclada, con Érase una vez en el Oeste pero a mi me engancha.

Pese al puñetero y chirriante doblaje cuyos discos me pasó el amigo.

Ese amigo, bendito sea, amigo.

Y es que viendo la serie recupero el espíritu de Blueberry. 

Y me obliga a repasar títulos de mi deuvedeteca, plagada de western donde me enseñaron a cabalgar a lomos de un caballo por unas praderas que, citando un título de una novela de John Steinbeck, son las del Cielo.

Así que disparo el Colt imaginario porque así lo dicta la ley del lejano Oeste.

Y si hace falta el Winchester.

Todo sea en nombre de un progreso que al final –eso me enseñó el western– terminó no solo por devorar a los salvajes pieles rojas y en modificar la naturaleza de un gran territorio, sino también lo que significó de tragedia para los salvajes hombres blancos,

negros

y amarillos

que por un momento, solo por un insignificante momento de sus insignificantes vidas, creyeron que podían alcanzar sus sueños.

Saludos, a lomos de un imaginario pura sangre, desde este lado del ordenador.

Una televisión de ‘merde’

Miércoles, Noviembre 7th, 2012

Para rematar la faena solo a una televisión de merde y con una programación de merde como es la Televisión Canaria se le ocurre ahora justificar con un comunicado de merde –y una semana después de haber sucedió los hechos– la decisión que adoptó para omitir –o censurar, según las versiones– el programa de merde de Abubukaka.

La dirección general de la que dicen es La Nuestra pero que es la de Ellos o La Suya, manifiesta que lo que califica como “suspensión” responde a que entendió que el espacio de los Abubukaka no respetaba la cláusula del  contrato en la que se especifica que los programas no deben “atentar o menospreciar los valores históricos, culturales o lingüísticos” de la patria canaria.

Lo de patria canaria es un añadido de quien escribe cada día este blog.

Los de La Nuestra-La de Ellos-La Suya destacan que la  prudencia ha marcado todas las decisiones de la dirección de antena, y que de manera reiterada buscó una fórmula para mejorar la calidad y los contenidos del programa de Abubukaka.

¡Toma ya!

Porque resulta peregrino por no decir sorprendente que esa misma dirección de antena llegara a esta conclusión cuando fueron a emitir el segundo espacio de merde de los Abubukaka… Aunque resuelve la tan ¿compleja? sospecha que, en un anterior post, nos planteamos en este mismo El Escobillón: efectivamente los responsables de antena no vieron antes de su emisión el programa de los Abubukaka.

¡Viva el ejército de Pancho Villa!

La Televisión Canaria, erre que erre y sin ningún sentido del ridículo, explica que de ningún modo pretendió “privar de libertad creativa a los artistas”, sino que tan solo se les exigió “respeto y buen gusto hacia el espectador.”

Claro que lo de “respeto y buen gusto hacia el espectador” me hace pensar si los de La Nuestra-La de Ellos-La Suya ve su propia televisión…

Por no llorar, hago que me río….

El comunicado de merde sale al paso así de lo que entiende ha sido una lamentable confusión que ha suscitado un debate en la calle al que responsabiliza a la productora del programa –no se menciona su nombre– “puesto que de manera demagógica, se ha querido confundir a la opinión pública con falsos  debates sobre la libertad de expresión o censura, una cuestión que queda sobradamente contestada con la cantidad de programas, espacios informativos y de debate que emite diariamente la radio y televisión  pública de Canarias.”

Damas y caballeros, reitero lo escrito con anterioridad:

Por no llorar, hago que me río.

Por último, el comunicado de merde anuncia que para despejar cualquier duda “sobre nuestro más profundo respeto a la libertad de expresión, y nuestra repulsa a cualquier tipo de censura, la RTVC anuncia que este jueves día 8 de noviembre a las 23.45 horas, se emitirá el programa con su contenido íntegro, tal y como de manera reiterada ha reclamado el grupo teatral a la dirección general.”

Y Ummm…

Porque ¿no entra eso en contradicción con lo que manifestaron hace unos pocos días los de Abubukaka en otro comunicado de merde?

Es decir, que su intención era la desvincularse del canal autonómico canario…

Vayamos un poco más lejos en este post de merde, ¿qué quiere demostrar con esto la Televisión Canaria? ¿Que efectivamente reconoce que metió la pata lo que se dice muy al fondo?

¿No se han puesto a pensar sus ¿inteligencias? que la emisión del programa suspendido/censurado de los Abubukaka este jueves 8 de noviembre manda a paseo la razón por la que, aseguran, lo suspendieron/censuraron?

Ya saben, por aquello de atentar o menospreciar los valores históricos, culturales o lingüísticos” de la patria canaria?

Chacho, que este asunto está rozando la perfección del absurdo.

El remate sería que la Televisión Canaria además de emitir el programa de merde se comprometiera ahora a exhibir los otros once restante… Lo que, a mi juicio, sería la solución salomónica para resolver un conflicto tan mal gestionado por los responsables de La Nuestra, que es la de Ellos o La Suya.

Con ello, además, quedaría demostrado que el destino natural de un programa de merde como es el de los Abubukaka fuera el de una televisión de merde como es la Canaria.

Saludos, ¡vivan los documentales de La 2!, desde este lado del ordenador.

El absurdo ‘affaire’ Abubukaka… Ka, ka, ka

Domingo, Noviembre 4th, 2012

No puedo, por mucho que lo intento, encontrar algo de lógica a la decisión adoptada por  la dirección de la Televisión Canaria de omitir el lunes pasado la emisión del segundo programa del grupo Abubukaka.

Y no, no alcanzo a ver la cuadratura del círculo tras mirar el dichoso sketch que, al parecer, provocó que se tomara esta decisión.

Los de Abubukaka se han apresurado a colgar el video censurado en You Tube mientras anuncian en un comunicado de prensa que se desvinculan del canal autonómico canario, lo que ha generado una curiosa polémica en las redes sociales e incluso a nivel político donde varios diputados de esa casa en la que por hacer, no se hace nada como es el Parlamento regional, han manifestado su indignación “por la censura“.

No creo, sin embargo, que nadie de los que claman libertad de expresión y un siempre sano espíritu para reírse de sí mismo haya visto realmente el vídeo que desató la tormenta que agitó las casi siempre tranquilas aguas de este lado del Atlántico.

Salvo por su murguera visión del mago canario, personaje que ha sido objeto de burla en estas olvidadas islas desde que tengo uso de razón, ese peaso al rojo vivo que despertó la cólera de quien decidió omitirlo no es tan rojo ni tan vivo.

Más bien, seamos francos, es una mediocre memez.

Como memez ha sido la decisión de la Televisión Canaria de no emitirlo porque quizá podría –es un suponer– indignar al mago que todos llevamos dentro. Esto incluye al presidente de este Gobierno que nos pierde…

Lo dramáticamente chistoso de este asunto, por si tiene algo de chistoso porque a mi, personalmente, puñetera gracia me ha hecho el puñetero sketch, es lo mal que han llevado este asunto los responsables de La Nuestra, que es la Suya.

Ya sabe, ya saben… La de Ellos.

No sé, hubiera bastado un encuentro con los integrantes de Abubukaka y explicarles que visto los resultados: el espacio, bubukakas, no nos convence.

- No nos hace reír. Aprendan, caballeros, de En clave de Ja

- Ehhhh…

- Personajes y guiones trabajados… Ya saben. Y no la payasada a las que ustedes recurren…

- Es que hacemos otra cosa, sabe usted.

- Pues por eso mismo. Si no nos interesa es que no interesa a la audiencia.

Por eso, digo, que lo molesto del affaire Abubukaka es la forma en cómo se les ha ido la pinza a los cerebros grises de la Televisión Canaria.

No les perdonaré por eso jamás de los jamases las apetitosas expectativas que había depositado en mi imaginación ver el episodio censurado de los de Abubukaka.

¿Paulino Rivero brutalmente sodomizado por los acreedores?

No.

Entonces, tras ver el sketch decepcionado me pregunto:

¿Merecía la pena censurar el programa ante la broma de colegio mayor que castiga mis emocionados y posteriormente decepcionados ojos?

No.

Otra cuestión: ¿Es que nadie de la Televisión Canaria vio los trece episodios que, es un suponer, grabaron y entregraron los de Abubukaka para su emisión?

Porque se trataban de trece episodios grabados ¿verdad?

Puestas así las cosas ¿Qué estupidez ha sido ésta?

Un poco más lejos:

¿Es que no hay nadie en la Televisión Canaria con dos palmos de frente?

Es decir, ¿cómo se puede haber metido tan a fondo la pata?

¿Colgarán al responsable?

O no pasa naaaada

Que mañana esto se olvidaaaa.

Ya saben, cosas de La Nuestra que es La Suya.

Es decir La de Ellos.

Lo único bueno es que los de Abubukaka por un sketch tan simplón y poco imaginativo como el que le han censurado suenan  ahora en las redes sociales al mismo tiempo que se convierten, involuntariamente y lo quiero pensar así, en adalides de una libertad de expresión por una payasada pueril que carece de cualquier lectura intelectual y crítica que se precie.

Claro que, demonios, qué se le va a pedir a una Televisión que vende una quimera.

Un penoso fantasma que recorre las siete islas e islotes que conforman esta desvertebrada región de una España autista a la que parece que le da miedo ser ella misma.

Así que partiendo de la base de que el sketch de Abubukaka no tiene puta gracia. Y si la tiene, sabrán ellos donde está la ciencia… Menos puta gracia tiene la decisión adoptada por una Televisión Canaria hoy más tonta que nunca porque debe pensar que debe servir más que para integrarnos como región, para sedarnos…

La caja tonta nos aplatana.

Y es que la cosa, diablos, podía haberse hecho de otra forma.

Es decir, que los responsables de la Televisión Canaria podían haber actuado con una pizca de elegancia e inteligencia de la que, obviamente, carece.

Así que no.

No.

Es mucho pedirle a una Televisión de magos que entienda la torpeza que ha hecho al censurar por la puta cara tan poquita cosa a otros magos –como son los de Abubukaka– por un programa que, visto lo visto, proponía eso: otra lectura de un espacio de magos.

Y magos somos todos.

Lo escribe –yo confieso– alguien muy frustrado tras ver un sketch que esperaba definitivo. Revolucionario. Agitador. Rompedor.

Y….

Castración.

O como cercenar mi nihilista expectativa de mago con ínfulas intelectuales.

Será cosa de que ya no tengo edad para reírme de lo que hacen los iluminados gamberros de Colegio Mayor…

Y es que cosas así suceden todos los días en esta tierra en la que me ha tocado vivir lo que me queda de partido existencial.

Alguien escribe hoy que la Revolución Francesa comenzó con un chiste.

Y no, no fue ningún chiste lo que provocó aquella llama en la que todavía creo.

Fue un eficaz aparato de propaganda capaz de hacer pensar a los franceses de su tiempo que su Reina, María Antonieta, fue capaz de recomendar a los muertos de hambre que comieran pasteles.

El problema es que los franceses de aquel tiempo no tenían ni para pan ni para pasteles.

Como las Canarias en la que vivo.

Vaya.

Y de esto no habla el presunto, corrosivo y polémico sketch de los de Abubukaka.

Que es, seamos francos, una kaka.

Una kaka.

Saludos, ka, ka, ka, desde este lado del ordenador.

¿La Nuestra, La Suya o la de Ellos?

Martes, Octubre 30th, 2012

No veo la Televisión Canaria. No veo, de hecho, demasiada televisión pero mucho menos, entiéndame, la Televisión Canaria cuyos contenidos asocio a lo más carpetovetónico del archipiélago en el que me encuentro y hago como que vivo.

Dos notas, una lamentable y otra interesante, para radiografiar el estilo que define a la que dicen es La Nuestra… Aunque sea la de Ellos. O La Suya, que escrito así parece nombre de murga… Como murga está resultando ser la dichosa Televisión Canaria.

UNA DE CAL


Abubukaka estrenó el lunes pasado y en un horario imposible, las 23.50 horas, un espacio en la Televisión Canaria cuyo fórmula combina (o combinaba, ya no lo sé)  piezas cómicas inspiradas en la actualidad.

Abubukaka anuncia en Facebook  sin embargo, y en un breve comunicado que ¿La Nuestra? ¿La Suya? ¿La de Ellos?  no emitió este lunes, 29 de octubre, la segunda entrega del espacio “porque el canal considera que algunos de los contenidos del mismo son inapropiados para los telespectadores.”

Los de Abubukaka piden disculpas.

Los telespectadores tampoco.

OTRA DE ARENA


La misma Televisión Canaria dedica la noche de este martes, 30 de octubre, a la figura de Antonio Cubillo con una programación especial.

A las 21.15 horas se estrena el documental Cubillo. Historia de un crimen de Estado (pinchen el enlace para leer nuestro comentario sobre este trabajo), para continuar a las 22.45 horas con una entrega especial de El envite, programa que modera el periodista Carmelo Rivero y que contará con la presencia del mismo Antonio Cubillo así como del político y escritor Juan Manuel García Ramos; el historiador Domingo Garí; el expresidente del Gobierno de Canarias, Lorenzo Olarte, y el periodista Leopoldo Fernández Cabeza de Vaca.

UNA REFLEXIÓN

No sé si son las dos caras de una misma moneda. Pero algo me hace sospechar que una extraña jugarreta del destino ha hecho que coincidan en el tiempo la no emisión del espacio de Abubukaka “por contenidos inapropiados” (¿cuáles serán esos contenidos inapropiados?, ardo en deseos por conocerlos) y la exhibición del documental firmado por Eduardo Cubillo pero el caso es que, ¡ay dichosa fatalidad!, ambas citas (una frustrada, al parecer) definen una semana que empieza negra o al menos con pata de chicle en la programación de ¿La Nuestra, La Suya o La de Ellos?

Esto explica que no vea televisión…

Saludos, buenas noches y buena suerte, desde este lado del ordenador.