El viento y la sangre, una novela de M. A. West

Lunes, Mayo 20th, 2013

“Los domingos por la tarde en Peoria son igual de plúmbeos que en cualquier ciudad de provincias. La gente sale al campo, se mete en el cine o se encierra en casa para intentar hacer más breves esos adelantos a la muerte.”

(El viento y la sangre, M. A. West. Colección Negra, Navona Editorial)

“- Antes te dije que te mataría y te despedazaría, ¿verdad?

Vinnie asintió.

- Y te dije que si hablabas, te mataría primero, ¿verdad?

Vinnie volvió a asentir con resignación, casi con agradecimiento. Entonces, como si Lucifer se hubiera apoderado de él, los ojos de Rudy dejaron de ser castaños y se tornaron de un color amarillento, casi dorado, cuando dijo:

- Te mentí.”

(El viento y la sangre, M. A. West. Colección Negra, Navona Editorial)

La edad de oro de la novela negra en Estados Unidos, los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo, está plagada de autores que no han trascendido con la fuerza que merecen al publicar sus obras en sellos editoriales de baja presupuesto, los pulp, y al entenderse que se tratan de títulos del montón, literatura facilona y demasiado directa, que carece del lirismo de los clásicos (David Goodis, William R. Burnett, Don Tracy, Jim Thompson, Charles Williams, entre otros), desechando el trabajo artesanal de muchos de estos escritores, algunos de los cuales incluso supieron dotarlo de una mirada que además de dar prioridad al estilo –repleto de frases cortas y contundentes– volcaron su ingenio en historias que, leídas en estos tiempos siniestros, resultan aún políticamente incorrectas.

Desconocía pues el trabajo de uno de estos artesanos de la palabra, M. A. West, pseudónimo bajo el que se esconde un profesor de Literatura que para doblar el sueldo que le proporcionaba su trabajo se dedicó a publicar novelitas que, pasado los años, pasado el tiempo, quiero entender ahora como la serie B del género negrocriminal.

Una serie B que destaca, como destacó en la gran pantalla, por su poderosa imaginación, sentido de la acción y, lo que es mejor, ofrecer una visión de esta literatura desde perspectivas radicales y desconcertantes.

El viento y la sangre, novela que traducen y recuperan para el mercado español Thalía Rodríguez y Alexis Ravelo, es un buen ejemplo para entender las constantes de esta narrativa si quieren menor.

Constantes que podríamos resumir en descripciones explícitas de sexo, extremada violencia, personajes de una pieza pero con matices en ocasiones insólitos, y un sentido de la acción que las hace inevitablemente reivindicables.

Poco sabemos de su autor, M. A. West, aunque al parecer dejó varias historias protagonizadas por Rudy Bambridge, mano derecha de un hampón de Chicago que se dedica a resolver casos empleando, al margen de la ley, las armas de su oficio.

Esta es la primera característica llamativa de El viento y la sangre. Novela que empieza con el secuestro de una rica adolescente, la huida que emprende uno de los miembros de la banda con el dinero del rescate y la persecución que inicia Bambridge para recuperar el dinero y vengar la violación a la que ha sido sometida la chiquilla.

En la historia, que transcurre en un pequeño pueblo de Dakota, intervienen también otros personajes, algunos de ellos tan atractivos como Lorna, o Conrado Bonazzo, el jefe de Rudy Bambridge, un gángster con un extraño sentido del honor.

El viento y la sangre, como muchas otras novelas de kiosco, lo que los norteamericanos reconocen como pulp, hay un poco de todo.

El lector iniciado puede encontrar influencias de La llave de cristal, de Dashiell Hammett; El secuestro de miss Blandish, de James Hadley Chase, escritor de origen británico que a su vez adaptó a las claves negrocriminales Santuario, de William Faulkner, y algún que otro autor y novela del género que ahora nos ocupa en el que late una preocupación no ya solo por entretener al lector, sino también por salpicar su relato con personajes que definen muy bien el espíritu abiertamente provocador y despiadado de este tipo de literatura.

Una literatura que pese al paso de los años aún sabe a subversiva y que dirige sus críticas contra el orden establecido, de naturaleza siempre corrupta, en el que sus personajes públicos son capaces de sacrificar lo que más quieren para ganar un puñado de dólares.

El dibujo que ofrece M. A. West de los poderosos resulta así demoledor, y explica con un cinismo muy propio del género, que ese orden en apariencia virtuoso lo sostiene en la sombra personajes como Bonazzo. Un gángster calculador sí, pero también un hombre de familia con un desarmante sentido de la caballerosidad. La misma que anima al único irlandés de la banda a resolver los cabos sueltos que se dan cita en esta extraordinaria El viento y la sangre, una novela de apenas 150 páginas que se lee con la misma avidez con la que fue escrita. Y que no deja de sorprender a medida que se avanza por el retrato que ofrece del hombre de confianza de Bonazzo, Rudy Bambridge, así como de otros miembros del gang.

El viento y la sangre se convierte así en una novela que no solo se queda en la anécdota, ya que contiene varias capas que, al modo de una cebolla, M. A. West va pelando a golpe de navaja.

Una serie B, en definitiva, en su estado más puro. Una novela que pese a estar escrita en tiempo record y probablemente sin apenas borradores, nunca pierde de vista su sentido de la acción. Una acción al servicio del entretenimiento pero con muchos mensajes respirando bajo sus páginas.

Por ello, y por muchas cosas más, El viento y la sangre es un título recomendable no ya solo para los aficionados a este tipo de novelas, sino también a los que todavía se cuestionan el tonelaje intelectual que respiran estas historias, aunque se traten de títulos de serie B y firmados por autores prácticamente desconocidos como M. A. West.

Un hombre, West, que dejó escritas otras historias con Bambridge como protagonista y que piden a gritos su pronta recuperación en el mercado editorial español.

Anoten por lo tanto este título: El viento y la sangre.

Y este nombre: M. A. West.

Uno de los nuestros.

Saludos, muchas felicidades Kiko, allá donde estés, desde este lado del ordenador.

“Nené: di adiós al pasado”

Domingo, Mayo 19th, 2013

Para alguien que no sabe conducir, para alguien que apenas se mueve de los estrechos límites de la ciudad en la que se finge que vive, desplazarse a cualquier punto de la isla que habita es algo así como un viaje.

Basta que la guagua o el automóvil recorra algunos kilómetros sobre el asfalto para que sienta el espíritu de la aventura que consiste en abandonar el lugar de origen para llevarlo a un lugar no tan remoto y que apenas reconoce, salvo recuerdos cada días más dispersos de una infancia que desaparece, y a la que el destino ahora lleva porque nada está escrito.

Por norma, estos desplazamientos que te abstraen durante un par de días de una rutina salpicada de desengaños, te hacen ver las cosas de otra manera.

Será, pienso ahora, por la gente que conoces, la mayoría de ellos igual de despistados el primer día que es el día en el que tienes que dar el primer paso, darte a conocer, comprobar que la risa que sale de tu boca es espontánea porque vuelves a ser tú, ese fantasma que desdibujas con el peso de la realidad diaria y que en estas escapadas reencuentras afortunadamente quizá porque, reitero, al final del camino solo estás tú. Tú y tus circunstancias, que diría ese filósofo al que todo el mundo cita pero que casi nadie conoce.

Quiero pensar, de todas formas, que algo se mueve.

Que algo late cada vez con más fuerza.

Quiero pensar que este tipo de literatura, la negra, la policíaca, la criminal, se hace camino porque hace camino al andar y no pierde el tiempo en disquisiciones sobre alta o baja literatura porque sabe que es literatura.

Cuenta, además, con un desarmante espíritu de camaradería entre quienes le dan voz –los escritores– que no he encontrado en otras tendencias, en otros estilos que se dicen más intelectuales.

El martes, 14 de mayo, Alexis Ravelo presenta en Santa Cruz de Tenerife La estrategia del pequinés, a mi juicio su mejor novela aunque Javier Hernández Velázquez no se cansa de recomendarme vivamente Los últimos días de Mercurio, título que espero conseguir un día de estos.

Ese día en el que lleguen las novedades que se editan en Gran Canaria con la misma regularidad con la que llegan a las librerías que existen en Tenerife las novedades que aterrizan del territorio peninsular…

Ya he comentado La estrategia del pequinés, lo que no he  comentado es que ver en directo a Ravelo es un espectáculo porque el escritor, que habla como una ametralladora, posee un discurso igual de bien armado como el que emplea para estructurar sus historias.

El miércoles, 15 de mayo, Susana Hernández da a conocer las claves de su última novela, la atractiva Contra las cuerdas, en la Librería de Mujeres. La Librería de Mujeres es una especie de oasis cultural en una capital, como Santa Cruz de Tenerife, tan necesitada de oasis culturales.

Contra las cuerdas no es una novela pugilística sino una intensa y absorbente novela policíaca en la que su autora recupera a las subinspectoras de la Policía Nacional Rebeca Santana y Miriam Vázquez tras Curvas peligrosas y título del que volverá a hablar el jueves de esta misma semana en la séptima edición de NNegra de Arona, jornadas en la que se analiza la aportación al género de un puñado de narradoras que ya no titubea en explorar los territorios de la novela negra para contar historias.

En Arona se recuerda a algunas señoras que lo hicieron posible.

Cito de memoria a Vera Caspary y Dorothy B. Hughes, a ellas le debemos entre otros títulos clásicos: Laura y En un lugar solitario; también se evoca a Margaret Millar y, cómo no, a la gran Patricia Highsmith, todas ellas escritoras que se hicieron espacio a base de codazos y sobre todo mucho talento en un género hasta ese momento acotado a los hombres.

Ello explica, razona alguien, que los protagonistas de sus relatos fueran hombres y no mujeres. Y se menciona al inquietante y ambiguo Tom Ripley.

En las mesas redondas, en las charlas que se producen en NNegra de Arona y en las que participan Susana Hernández y Yanet Acosta (El chef ha muerto), se habla también de la vampiresa, de la mujer fatal.

La mujer fatal encarna un tipo de personaje femenino que rompe cadenas y que utiliza la cabeza y su cuerpo para salirse con la suya. El protagonista masculino de estas historias es algo así como un pauloviano cachorro que solo sabe babear cuando cae en las redes de estas señoras que el cine elevó a los altares con la forma de Ava Gardner o Lana Turner por mencionar solo a dos actrices que aún despiertan mi lado más pauloviano de entender la vida.

En NNegra de Arona se proporcionan títulos, se firman libros, se suscita un debate donde una señorita del público lamenta la presencia de dos caballeros en una mesa donde se habla de novela negra escrita por mujeres, y se hace un poco de sociología mientras las nubes no desaparecen del cielo de Arona que durante tres días se ha vuelto negro.

O negra, como la literatura que una vez pruebas, ya no dejas. Y no dejas porque algo tiene este género que trasciende las fronteras del género y en el que ellas están ocupando el papel protagonista que antaño ocuparon ellos. Es más, ellos están escorando su literatura a la novela de crimen de salón. Galería en la que hasta el día de ayer eran precisamente ellas las más conocidas y celebradas. Pensad en Agatha Christie, en Anne Perry, en Donna Leon, en…

Falla a estas jornadas con aroma a pólvora la escritora Mary Jungstedt, quien por motivos personales no puede trasladarse de Suecia a Tenerife para presentar su última novela traducida en España, Un inquietante amanecer.

Lo que no supone un quebranto para que durante tres días, del 15 al 17 de mayo, el espíritu de la novela negra se extienda como un manto entre los que sí hemos tenido la suerte de participar en estas jornadas.

AroNa se escribe pues con N mayúscula.

N de Novela y N de negra.

(*) En la imagen Jane Greer en Retorno al pasado (Out of the past, Jacques Tourneur, 1947)

Saludos, “nené: di adiós al pasado”, desde este lado del ordenador.

Semana muy negra la que nos queda en Tenerife

Martes, Mayo 14th, 2013

INTRO

Semana negra lo que nos queda de semana. Pero de un negro afortunadamente literario y no asociado a los malos tiempos que corren. De martes a viernes se desarrollará en la isla de Tenerife una serie de actividades relacionadas con la novela policíaca que ningún aficionado que se precie debería de perderse. Así que desde esta última bitácora, metralleta Thompson en mano, quedan avisados…

BALAZOS

* El escritor Alexis Ravelo presenta este martes, 14 de mayo y a las 19 horas en la MAC (calle de Robayna, nª2, Santa Cruz de Tenerife) su última novela, La estrategia del pequinés, título editado por Alrevés y, probablemente, una de las mejores novelas negras que ha aparecido en este país que aún se sigue llamando España en lo que llevamos de año. Ravelo ha tenido la ocurrencia de que quien se lo presenta sea la misma persona que ahora mismo redacta estas líneas, así que es más que probable que allí hablemos de todo pero sobre todas las cosas de La estrategia del pequinés y de la literatura negrocriminal.

* La Librería de Mujeres (calle de Sabino Berthelot, 42, en Santa Cruz de Tenerife) acoge el miércoles, 15 de mayo, a las 19.30 horas, la presentación de la última novela negra de la escritora Susana Hernández, Contra las cuerdas (Alrevés), título en el que también intervienen las protagonistas de Curvas peligrosas, las subinspectoras de la Policía Nacional Rebeca Santana y Miriam Vázquez, lo que ha supuesto una corriente de aire fresco dentro de la literatura negrocriminal que se escribe en España no solo por su contundencia narrativa sino también porque se trata de dos títulos que ponen de manifiesto que las mujeres están ocupando un espacio importante dentro de una novela que hasta el día de ayer estaba escrita fundamentalmente por hombres.

* Y si usted es aficionado o no a lo que el escritor Paco Ignacio Taibo II define como la novela social de nuestro tiempo, la novela negra, del 15 al 17 de mayo se desarrollará en Arona la séptima edición, séptima edición ya, de NNegra de Arona, encuentro que este año se preocupa en estudiar y analizar en el Centro Cultural de Los Cristianos el papel que, precisamente, están desarrollando las mujeres en esta narrativa bajo el título de Una mirada negrofemenina y en la que intervendrán en las diferentes mesas redondas la ya mencionada Susana Hernández, Yanet Acosta, autora de la divertida El chef ha muerto y Mary Jungstedt, escritora de nacionalidad sueca que  cuenta, entre otros títulos, con Un inquietante amanecer, novela que forma parte de las jornadas de trabajos con alumnos de institutos del municipio Descuartizando a… La séptima edición de NNegra de Arona se inaugura el miércoles 15 de mayo a las seis de la tarde y continuará a las 18.30 horas, bajo la denominación Malignas suculencias, con un encuentro con Yanet Acosta. La acción proseguirá el jueves, 16 de mayo, y a las 18 horas, con una charla del escritor Alexis Ravelo sobre dos grandes de la novela negrocriminal en España: Ribas y Fallarás: mujeres al borde de un ataque de ira y a las siete de la tarde, Susana Hernández revelará algunas de las claves de su última novela, Contra las cuerdas. NNegra de Arona se despedirá el viernes 17 de mayo a partir de las seis de la tarde con una mesa redonda, Algo más que fatal, en la que participarán las ya mencionadas Yanet Acosta y Susana Hernández, así como Mary Jungtedt, los escritores Alexis Ravelo y Javier Hernández Velázquez, y el periodista que ahora mismo pone punto final a estas notas.

Saludos, desde la zona crepuscular, desde este lado del ordenador.

Tomando un escocés con Domingo Pérez Minik en la XXV Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife

Miércoles, Mayo 1st, 2013

Imaginemos por un momento que el fantasma de Domingo Pérez Minik me acompaña este miércoles 1 de mayo mientras me confundo entre el gentío que se reúne en la plaza de Weyler para formar parte de esa manifestación que en tiempos como los nuestros ya poco dicen, ya poco dictan aunque tiene su no sé qué…

…Ese pálpito emocionado que encuentro en la mirada de un niño que reparte banderolas plastificadas con un símbolo que no identifico entre tantas hoces y martillos, entre tantas banderas tricolores unas con siete estrellas verdes y otras de rojo, amarillo y morado, distintivos de una II República que, resulta paradójico en una mañana donde hace sol y bastante calor, identifico como mía cuando recorro con los ojos la fachada del palacio decimonónico de la antigua Capitanía General donde aún tremola la roja y gualda.

Imaginemos por un momento que Domingo Pérez Minik me coge de la mano y guía hasta el parque municipal García Sanabria donde en el paseo que lleva su nombre se han instalado las veintiséis casetas de la XXV Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife que, tal día como hoy, debe ser cosa de que es feriado, está repleta de gente que ha aprovechado para pasear por uno de los rincones más hermosos de esta capital de provincias chiquita en la que vivo.

Y siento otro pálpito al observar a unos niños sentados en uno de los bancos de piedra con lápices de colores en las manos mientras dibujan en sus cuadernos, así como a hombres y mujeres de todas las edades echando un vistazo a esas novedades que se venden con un diez por ciento de descuento y que se apretujan en una casetas pequeñas, tan pequeñas como una feria que, afortunadamente, respira aire fresco entre tantas flores y árboles.

A mi me alegra el día.

Y creo que la gente con la que me cruzo, rostros anónimos la mayoría, también les alegra el día.

Incluso imaginemos por un momento que, me dice Domingo Pérez Minik con un vaso de escocés en la mano, se la alegra a un parque municipal en el que se concentran además de libros: plantas, artesanía, dulces y quesos de este pequeño país que quieren hacerme creer que es Canarias.

O que debería ser la Canarias que sueño, susurra Minik llevándose el vaso de escocés a los labios.

Alexis Ravelo presenta en la carpa institucional Morir despacio, cuarta entrega de las novelas que ha dedicado hasta la fecha a Eladio Monroy. Hace de maestro de ceremonia el también escritor Javier Hernández Velázquez, y ambos mantienen un diálogo salpicado de referencias literarias y cinematográficas, también políticas.

Alexis Ravelo deja caer que Morir despacio podría ser la última entrega de sus historias dedicadas a Monroy y se queja, con justicia, de encontrar sus dos últimos libros –Morir despacio y La estrategia del pequinés–  en algunas de las casetas de la Feria entre volúmenes que promocionan el arte de los mojos canarios y los orígenes de los primeros habitantes del archipiélago cuando su lugar natural es el de los libros que asumen sin rubor alguno eso que llaman novela de género.

Ya he comentado lo suficiente de Morir despacio y La estrategia del pequinés, este último título que por cierto el escritor presentará el próximo martes 14 de mayo en la MAC, en Santa Cruz de Tenerife, para volver a insistir sobre ellos. De hecho, no insisto porque, imaginemos por un momento, Domingo Pérez Minik me invita a que tome un escocés con él para que, contaminado por el veneno del alcohol, piense que tal día como hoy, en un uno de los rincones más hermosos de la capital de provincias en la que vivo, es posible que me crea eso de que vivo en un archipiélago donde no solo se toca la chácara y el tambor.

Recorro las casetas y me tropiezo con amigos y conocidos en cuyos rostros encuentro un entusiasmo nervioso y agradecido que se contagia como el perfume de las flores por la superficie del parque municipal García Sanabria.

Y por unos momentos, imaginemos que gracias al escocés que me ofrece Domingo Pérez Minik, me siento parte de una isla apacible y feliz dentro de otra isla que no está apacible y mucho menos feliz.

Y que solo por eso, solo por esa insólita sensación de expansión, de que pese a la que nos está cayendo aún es posible soñar y encontrar refugios en los que te sientes la persona que quieres ser, piense que la XXV Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife –hoy más que nunca pequeñita y apretada– es un agradecido milagro.

Saludos, The Kinks suenan una vez más de fondo, desde este lado del ordenador.

Andreu Martín presenta en Barcelona La estrategia del pequinés de Alexis Ravelo

Lunes, Abril 29th, 2013

Alexis Ravelo se sale.

O tiene que salirse, aunque conociendo su humildad, su dedicación sincera al oficio de escribir, asuma las buenas nuevas que le están cayendo con merecedora justicia a propósito de su última novela, La estrategia del pequinés (Alrevés), con su característica, ya digo, modestia.

El caso es que Ravelo, que es uno de esos narradores que tenemos que no renuncia a escribir novela de género, además de presentar en la XXV Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife este mismo miércoles, 1 de mayo, Morir despacio, última entrega de la serie Eladio Monroy, viajará a Barcelona donde el sábado 4  hablará de La estrategia del pequinés con un maestro de ceremonias que es todo un maestro de ceremonias en lo que conocemos como literatura negrocriminal en España.

¿Su nombre? Andreu Martín, autor, entre otras novelas, de Prótesis, que fue llevada al cine por Vicente Aranda, y Por amor al arte, que es un título por el que siento debilidad porque fue de los primeros que leí en su día dentro de la ya mítica colección de libros de bolsillo dedicados al género negrocriminal editados por Bruguera.

El acto tendrá lugar en la ya legendaria librería Negra y Criminal, en la calle La Sal, 5, en plena Barceloneta y como es habitual en esta especie de Meca para todos los que nos confesamos aficionados al género, al final se degustarán los famosos mejillones que se han convertido en otra de las señas de identidad de este establecimiento.

Todo apunta además a que Alexis Ravelo, a quien le llueven las críticas positivas por La estrategia del pequinés (si pinchan este enlace podrán leer la que le dedicamos en su día), sea uno de los escritores invitados a la Semana Negra de Gijón, un encuentro que este que ahora les escribe considera también como otra Meca imprescindible para todo seguidor negrocriminal que se precie.

Es decir, que visitarla hay que visitarla al menos una vez en la vida.

Saludos, metralleta Thompson en mano, desde este lado del ordenador.

La Feria del Libro regresa a su espacio natural: el parque de García Sanabria y el de San Telmo

Lunes, Abril 15th, 2013

La XXV Feria del Libro se celebrará, finalmente, en el parque de García Sanabria y en el parque de San Telmo, en la capital tinerfeña y grancanaria, respectivamente, tras prenderse semanas pasadas la mecha de la polémica al rumorearse que este año la tradicional fiesta en la calle de los libreros podía cambiar de ubicación e incluso desarrollarse en un espacio cerrado.

Esta edición se caracterizará con respecto a las anteriores por su radical ajuste presupuestario y cambio de fechas. En este sentido, es de destacar que Santa Cruz de Tenerife tendrá el honor de inaugurar este encuentro con los libros la primera semana de mayo mientras que en Las Palmas de Gran Canaria se prevé que se celebre a finales de ese mes y comienzos de junio.

Puestas así las cosas, un total de veinticinco casetas formarán parte de la XXV Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife, que se instalará en una de las avenidas del parque municipal de García Sanabria coincidiendo con la XXXVII Exposición Regional de Flores, Plantas y Artesanía Tradicional Canaria.

La Feria del Libro contará este año con un presupuesto muy reducido, ya que no supera los treinta mil euros, veinte mil de los cuales aporta la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias y, según fuentes consultadas, cinco el Cabildo de Tenerife. Que el encuentro tenga finalmente lugar en el parque de García Sanabria se debe también a la colaboración de las concejalías de Fiesta y Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

A mediados de la semana pasada, la Feria marcó el orden del día de un encuentro celebrado entre los miembros de la Asociación de Libreros de Tenerife. Una reunión, aseguran fuentes consultadas, que resultó  “muy tensa” ya que un grupo hizo público su malestar a que en esta edición se instale una caseta que ponga a la venta libros de liquidación de su stock.

Por otro lado, representantes de Ediciones Aguere/Idea lamentaron a El Escobillón que aún no hayan recibido invitación para participar en ella con una caseta pese a tratarse de una de las escasas editoriales canarias que “mantiene una línea activa de publicaciones”, explicaron.

En cuanto a mesas redondas y presentaciones de novedades que tendrán lugar en la carpa institucional –este año con dimensiones más reducidas que las anteriores– se prevé la asistencia de los escritores Mariano Gambín (Ira Dei. La Casa Lercaro); Jesús Villanueva (Cuentos para ser leídos antes de dormir) y Alexis Ravelo (Morir despacio).

Se baraja, además, encuentros con el escritor y periodista Juan Cruz, probablemente en torno a su último libro, Viaje a las Islas Canarias; y probablemente con el economista Juan Torres López, así como del presidente de la Conferencia Española del Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), Juan Manuel Cruz Gálvez.

Las Palmas de Gran Canaria.- Todo parece indicar que el sector de libreros en Gran Canaria ha replanteado sus posiciones iniciales y que al final la apuesta sea celebrar la XXV Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria en su espacio natural: el Parque de San Telmo.

La iniciativa surge a raíz del trabajo de dos personas que han asumido su organización, quienes además de gestionar los 20 mil euros que facilita la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural, han comenzado a buscar publicidad y a que los afiliados de la Asociación de Libreros paguen cuota por caseta. Estudian, igualmente, incrementar el precio del stand a los que no sean miembros de la misma.

Como ya hemos adelantado, la Feria del Libro en la capital grancanaria tendrá lugar a finales de mayo e inicios de junio.

Otras ferias.- En la isla de Tenerife se multiplican los municipios que acogerán también sus Ferias del Libro.

Son citas pues obligadas estar en La Orotava del 19 al 21 de abril en la plaza de La Constitución; en La Matanza, del 27 al 28 en el Mercadillo del Agricultor, así como en Santa Úrsula y Adeje, entre otros.

(*) La imagen que ilustra este artículo –de José Luis González– ha sido tomada de La Opinión de Tenerife.

Saludos, seguiremos informando, desde este lado del ordenador.