‘Óscar. Una pasión surrealista’

Sábado, Enero 26th, 2008

Obviando polémicas y la presunta campaña de acoso y derribo que ha rodeado a Óscar. Una pasión surrealista, de Lucas Fernández,  antes de su estreno (el 22 de febrero, me entero por mi vecino de blog, Emilio Ramal) ahora que por fin la he visto puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que es una película fallida. Y lo que es peor, en ocasiones algo tediosa.

Poco o nada que objetar a su factura técnica, pero sí a la construcción de la historia. Lo que los especialistas llaman guión. El primer error es haber construido dos películas en una. Por un lado el biopic oficial del torturado pintor surrealista tinerfeño y por otro la que transcurre en los tiempos actuales que protagoniza una, sorprendentemente contenida, Victoria Abril, quien interpreta a una mujer con apenas tres meses de vida. Estas dos vidas paralelas, emulando a Plutarco, no tienen nexo en común, salvo un cuadro desaparecido y por lo tanto misterioso de Domínguez (dejémonos de la cretinada OD, como he leído en alguna triste ocasión). Es una pena, pensé mientras veía el filme, que los guionistas no buscaran otro hilo para unir ambas historias. Barajo algunas propuestas, claro que a toro pasado.

El largo metraje. Porque además de un largometraje se hace a veces largo metraje, recupera algo de destello con los momentos rodados de la vida de Óscar Domínguez pero también detecto un error de bulto, y no insignificante. Si el espectador no tiene suficiente información sobre la complicada vida del pintor no se va a enterar de nada. Me dio a mí la sensación de que a la vida de Óscar Domínguez cinematográfico le faltaba como media hora más. Pedía a gritos que se explicaran cosas… ¿cómo conoció al amor de su vida, Roma?, ¿por qué la matan los nazis?, ¿era judía?… ¿cómo fue la vida del pintor tinerfeño en el París ocupado?, ¿cómo entra Domínguez en el movimiento surrealista? y ¿por qué se hace pintor, por ver a su padre pintando bodegones?

Estas son sólo algunas de las muchas preguntas que me planteo ahora que, en frío, escribo estas líneas. Respecto a la película (porque es otra película) de la mujer madura que agoniza… La verdad, yo hubiera prescindido de ella. Algo me hace sospechar, no obstante, que esta decisión, la de contar dos historias cuando la que interesa es una, tuvo que deberse a una cuestión presupuestaria. La vida de Domínguez transcurre en un periodo histórico que había que reconstruir, y lo que se ha reconstruido está hecho con pies y cabeza. Las cosas como son.

El problema de la película es que son dos. Y la que interesa, insisto, es una: la del pintor. Hay momentos, además, que provocaron que mi aletargada úlcera protestara. Y es la rebelión de los locos o el desenlace con Victoria Abril. Me parece reseñable, no obstante, que en la historia de la Abril el único personaje honesto (Jorge Perugorría) sea un tipo que se ha entregado a los vicios de lo que llaman sustancias estupefacientes…

Los actores lo hacen bien. En ocasiones muy bien. Joaquim de Almeida compone un Óscar Domínguez creíble, lástima que no haya monopolizado la historia (doble, recuerden). Victoria Abril es ella, Victoria Abril. Resalta Paola Bontempi, aunque no tiene tiempo para desarrollar su personaje que es Roma. Vital en la vida del pintor.

Otra molestia, la banda sonora de Diego Navarro. Se notan demasiado los subrayados musicales. Y Ennio Morricone solo hay uno. Y ya no está entre nosotros.

Salí de la sala el día del preestreno al que tan generosamente se me ha invitado con un sabor agridulce en la boca. Oscar. Una pasión surrealista tiene momentos. Pero son eso, momentos porque carece de unidad. No es una sola película, son dos mediometrajes un poquitín artificiales y artificiosos. Claro que podemos alegar que se trata de la primera película de Lucas Fernández, quien adicto a la dualidad contrató los servicios de Eddy Cardellach para la realización técnica y de montaje…

Ahora falta la decisión implacable e impecable del público. Yo me mojo, y digo que no es una obra redonda porque al traje se le notan las costuras, y emocionar, emociona muy poco. Quizá contando la historia de Domínguez hubiera resultado otra cosa. Claro que eso no lo vamos a saber nunca, por lo que yo, si ustedes me lo permiten, prefiero seguir cazando lagartos.

‘Óscar. Una pasión surrealista’

Miércoles, Enero 16th, 2008

sur_9b1.jpg 

Intentar comprender la psicología de los que habitamos estas siete islas abandonadas de la mano de Dios invita a que uno se rompa la cabeza. Probablemente sea una tarea compleja por nuestra obstinada manía de mirarnos al ombligo y la de creer que el mundo gira alrededor del suelo que pisamos. El resto de lo que acontece en el planeta no nos importa. O lo que es lo mismo, nos importa un pimiento. He llegado a la conclusión de que el habitante de las Canarias (sea isleño o no, porque todo se contagia) se cree que es inmortal hasta que alguien le demuestre lo contrario.

Cansado de ser víctima de esta visión tan reduccionista del universo, intento analizar ahora el cambio de opinión en torno a la ópera prima de Lucas Fernández, retitulada para el mercado de habla hispana con el acertado título de Óscar. Una pasión surrealista, filme que mucho antes de su estreno ha sido atacado desde todos los ángulos con torpedos cargados de veneno sin que casi nadie haya visto el resultado final, que es la película, o contemplar el largometraje para ponerlo razonablemente a parir, castigarlo con la indiferencia o loarlo como se merece si se trata de un filme que además de rendir justicia a su protagonista, el torturado pintor tinerfeño, logra conmover el espíritu del espectador.

Entiendan no obstante los que leen estas líneas que cuando escribo lo de criticar no me refiero sólo a los comentarios que puedan verter sobre ella los canarios y otros habitantes del pseudoparaíso, ya que sospecho que tras el cambio de pareceres leído en los últimos días en torno al filme, seguramente será bien recibido en estas ínsulas tan necesitadas de guasa y vacilón.

Lo que no termino de entender es la campaña orquestada en torno al trabajo de Lucas (he oído y leído de todo, y no bueno precisamente) y ahora el cambio de tercio. Los babosos siguen siendo los mismos de siempre, eso está claro, pero los que mostraron sus puñales se los han guardado recatadamente y aquí no ha pasado nada. No entiendo nada, en fin.

En todo caso, pienso que todo obedece a una estrategia muy inteligente de su director, Lucas Fernández, para dar la vuelta a la tortilla. Los que han visto la cinta me han hablado muy bien de ella, soltando esa frase fatal para el cine nacional como es la de “fíjate si es buena que no parece española”. Y asiento en silencio, mientras cuento los días para ver la película dirigida por un canario que se estrena este año en Canarias. Sólo con eso, bravo. Ya opinaremos cuando tengamos oportunidad lo que nos parece el trabajo de su director. Aunque para serles sinceros sólo espero ver una buena película. O por lo menos una correcta película.

También le deseo éxito no en estos siete peñascos alborotados sino en los mercados internacionales, y que Lucas Fernández inicie una carrera tras la cámara que lo obligue a emigrar de las miserias y tibias venganzas de su tierra.

Yo mientras tanto fumando espero. 

La película se estrena el 29 de febrero y no a finales de marzo como anuncié en este mismo blog. La primera semana de ese mismo mes se exhibe en la sección no competitiva de la Berlinale. En nota de prensa se me informa, además, que “esta ambiciosa producción ha contado con un presupuesto superior a los seis millones de euros financiado por la productora de Los Ángeles (EEUU) Media-Turner Productions, por la francesa Destiny Films, por Televisión Española (TVE) y por Report Line Producciones (Canarias)”.También que la película recibió una subvención de la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias por importe de 300.000 euros, cifra que supone un 4  por ciento del presupuesto total del largometraje… lo que entiendo como un aviso a los navegantes. Como casi todo el mundo sabe, se añade que la cinta está protagonizada por Joaquim de Almeida como Óscar Domínguez, Victoria Abril, Emma Suárez, Jorge Perugorría y Jack Taylor, a quien tuve el honor de entrevistar…

Y pienso, reitero, que Lucas Fernández es un tipo muy inteligente. Las voces venenosas han trocado en voces elogiosas. Ahora todo el mundo habla bien de Oscar. Una pasión surrealista. O habla y comenta el filme con cierta distancia…

Da para que uno se rompa la cabeza. Pueblo chico, infierno grande. O que baje Freud y lo vea. O por lo menos se atreva a psicoanalizarlo. De todas formas, intuyo que lo que Lucas ha querido hacer no es mostrarnos el color del destino sino la pasión surrealista no de Óscar Domínguez sino de estas Canarias en las que vivimos. Vista así las cosas, la película incluso puede aspirar a convertirse en una obra maestra. Aunque yo, como Breton, prefiera seguir cazando lagartos.
He dicho.

‘Óscar, el color del destino’ se estrena el 28 de marzo

Lunes, Diciembre 17th, 2007

oscar1.jpg 

Ya hay fecha de estreno para el largometraje Óscar, el color del destino’, de Lucas Fernández (en la foto) : el 28 de marzo del 2008 nos dicen nuestras fuentes dormidas como lagartos a orillas del Nilo. Las impresiones de quiénes han podido ver la película, que ayer domingo se proyectó para los escogidos encogidos en el cine Víctor de la capital tinerfeña, es que se trata de una “gran película”. Tanto, que incluso no parece española y muchísimo menos Canarias.

También, nos apuntan los elegidos, el filme proyectará una imagen del pintor surrealista tinerfeño que servirá para que lo descubran las nuevas generaciones. Lo que no dicen es sí para bien o para mal.  Lo que sí me han dejado claro es que, en contra de lo que publicaron algunos, en el filme de Lucas aparece el buenazo de Óscar pintando algunas de sus obras más célebres. Bien es verdad que quién me lo dijo no se atrevió a decirme de qué cuadros se trataban, pero eran sus cuadros, me dijo la misma fuente a trompicones…

Buen Cthulhu, sé bueno… y no me hagas caer en la perdición, rezo en silencio mientras espero el ansiado estreno de la que con toda probabilidad se ha convertido en la cinta más polémica del cine rodado a este lado del Paraíso en los últimos años. Ya explicaremos en su momento los por qué…

La misma fuente, alborozada, me informa que la dirección de actores es impecable (no implacable) y que la dichosa película está cerrada cerradita. Que todos los efectos digitales ya están colocados en su sitio y que si bien se trata de Óscar Domínguez, no es una película biográfica sobre Óscar Domínguez sino una historia muy dura en la que también se cuenta la historia de una chica con enfermedad terminal…

Y eso es todo por el momento, amigos. Prometemos seguir informando.

‘28 días después’ también en cómic

Lunes, Noviembre 5th, 2007

28diasdespuesyp6.jpgLos fetichistas sin dientes le critican a Fresnadillo su estampida del paraíso con rejas que es Canarias mientras los presos infelices le reconocemos, además de su talento y la buena suerte que acompaña su carrera, la casi diabólica capacidad que lo caracteriza para haberse construido una más que envidiable carrera saltando primero las fronteras insulares (Esposados), más tarde las nacionales (Intacto), luego las europeas (28 semanas después) y ahora las norteamericanas bajo la sombra siempre alargada de Steven Spielberg. El filme que prepara estos días se titula Wednesday y se rodará en Los Ángeles, en la costa oeste.

No iba este comentario, sin embargo, para destacar el trabajo y la capacidad para convencer a la gente de lo aparentemente imposible de Fresnadillo, sino a propósito de la edición en formato DVD de 28 semanas después, y de un tebeo 28 Days Later. The aftermath, que de alguna manera sirve de eslabón entre el primer largometraje, que dirigió en su día el cada día más decepcionante Danny Boyle, y 28 semanas después, la prometedora secuela de Fresnadillo.

Steve Niles (30 días de noche) es el responsable del tebeo, que  se vertebra en cuatro relatos cuyas páginas finales da lugar a un descubrimiento que desencadena los hechos de la desasosegante 28 semanas después.

La historieta, que sepamos, no ha llegado aún a los kioscos de estas siete islas abandonadas de la mano de Dios aunque, quién sabe, igual aterrizan dentro de 28 días.

En fin, perdonad el chiste fácil.

De ciclos, filmoteca y arqueología cinematográfica

Viernes, Noviembre 2nd, 2007

El otro día hacíamos referencia a la irregular programación cinematográfica de la Filmoteca Canaria, y desde esa santa casa se nos recrimina algunos de los comentarios vertidos así que entendiendo que tienen parte de razón, escribo estas líneas no como un mea culpa sino como un reconocimiento al trabajo que realizan desde la institución. Trabajo que se ha volcado en la recuperación del material audiovisual rodado a este lado del Atlántico por lo que el  curioso cinéfilo de a pie puede hoy disfrutar en sus instalaciones de las cámaras que Rivero utilizó para rodar El ladrón de los guantes blancos, que está considerada oficialmente como la primera película rodada por un canario en las islas; o de los filmes coloreados de 1909 sobre Gran Canaria y del póster original de Ulises contra Hércules, que es un delicioso peplum (o películas de romanos) de 1961, entre otros interesantes materiales.
Y Bien. Muy bien. Pero los ciclos, ciclos son. Quede dicho, de todas formas, que nuestro comentario no iba dirigido en contra de la labor que desarrolla la actual directora, María Calimano, aunque no me vale el argumento de que el aficionado puede en la actualidad ver cine raro o difícil bajándose una película de internet (eso no es legal, amigos), adquirirlas en dvd o alquilarlas en video clubes serios porque para ver cine raro también se inventaron las filmotecas. Es decir, que no me importa que exhiban un ciclo de películas dedicadas al maestro Cukor, pero también podrían romperse la cabeza y ofrecer una selección de cine bizarro. Lo de bizarro es para que lo de raro no resulte tan intelectualmente raro.
En fin, que de justos es reconocer el trabajo arqueológico que están desarrollando los trabajadores de la Filmoteca en estos tiempos extraños así como que se hayan atrevido a exhibir ciclos como el de Cuatro miradas sobre el cine marroquí, el de Imágenes contra el olvido y que ahora se rompan los cuernos para proyectar  en las siete islas, pero admitamos que en materia de exhibición la cosa no es normal.
En todo caso, lo importante es que la Filmoteca Canaria hace su trabajo y soy consciente de que debe resultar una labor de titanes con el presupuesto que manejan. Claro que esto pasa, entre otras cosas, por ser la hermana pequeña del sector audiovisual en Canarias. Sector que parece que por fin empieza a moverse en otra dirección.
La Filmoteca ante este escenario, y eso parece que lo ha entendido muy bien su directora, hace su labor. Y es de buenas personas reconocérselo. Ahí queda la cosa. 

Y el año que viene… ‘Óscar, el color del destino’

Jueves, Octubre 25th, 2007

oscar.JPG 

Que se vayan preparando los que dicen que la película no vale nada, pero también los responsables del largometraje del que más se ha hablado y criticado sin que nadie lo haya visto en este año que se nos muere porque, al parecer, ya hay fecha de estreno. Nos referimos a Óscar, el color del destino, filme dirigido por Lucas Fernández.

Las fuentes nos han obligado a cerrar la boca, no obstante. Así que, lamentándolo mucho, no podemos anunciar en qué mes del 2008 llegará a las salas este biopic a medias sobre el pintor surrealista tinerfeño. Sólo podemos adelantar que, al parecer, el estreno será a lo grande, y que cuenta con el respaldo de una multinacional para su distribución que editará, al menos, más de un centenar de copias.

La película se encuentra en estos momentos en fase de postproducción, y se afinan efectos (como la recreación de un barco de época) para determinadas escenas históricas. Esta es una de las razones, nos dicen las fuentes delatoras, que han retrasado su estreno. Por lo tanto, nadie, que sepamos, ha podido ver hasta ahora la película completa, lo que ha circulado son pedazos de rodaje y a tenor de lo dicho por unos “no está nada mal”, aunque otros aseguran lo de “Dios nos coja confesados”.

Este que les escribe, desde esta pequeña y modestísima atalaya, sólo espera que el resultado final guste y dé a conocer por esos mundos el trabajo de un pintor olvidado pero imprescindible como es Óscar Domínguez. Un personaje cuya biografía da para otras cien películas y que en manos de un cineasta tan especial como David Lynch probablemente hubiera sido una bomba. Claro que conociendo cómo actúa la (des)comisión de cine en Canarias no le hubieran dado ninguna subvención por… raro.

En fin, así son cosas en estas islas. Por eso, como Breton, yo prefiero cazar lagartos.