N Negra de Arona: La primera balacera

Miércoles, Mayo 9th, 2012

Arona se ha cubierto de un manto de tinta negra desde este miércoles, 9 de mayo.

La escena del crimen se encuentra en la sala Guaza, del Centro Cultural de Los Cristianos, donde una serie de escritores y unos individios que más que apasionados son locos por el género, se encuentran reunidos para hablar de los que más le gusta –la novela negro criminal– y compartir experiencias, títulos y autores con otros sospechosos habituales a una literatura que, afortunadamente en Canarias, ha dejado hace ya mucho tiempo su inestable y caprichosa adolescencia.

Me tocó esta misma tarde hablar de la novela que considero fundacional de lo policiaco en Canarias: El caso del cliente de Nouakchott, de Jaime Mir Payá. Y se me fue el tiempo volando porque además del discurso, el público asistente contribuyó a aligerar la velada levantando las manos y formulando preguntas muy interesantes.

Además de la novela de Jaime, reeeditada el año pasado por Oristán y Gociano, se habló de libros, editoriales y la paradójica ignorancia literaria que tanto los que viven en esta isla, Tenerife, como los que habitan en la que tengo delante de mis narices, Gran Canaria, así como las otras cinco que navegan a la deriva igual que las dos capitalinas, tenemos de los que se hace a un lado y al otro de las fronteras marinas que nos separan.

Las conclusiones fueron, como pasa casi siempre, desalentadoras.

Tras la intervención, cogió el relevo el editor Ánghel Morales, quien presentó la úlima novela de Javier Hernández Velázquez, El fondo de los charcos (editorial Baile del sol), título en el que su autor además de recuperar la memoria del poeta Domingo López Torres, rinde un hermoso y emotivo homenaje a Santa Cruz de Tenerife.

Velázquez, autor también de Factotum, La identidad fragmentada y el libro de relatos Los días prometidos de la muerte, publicará pronto El sueño de Goslar, novela en la que la ciudad que lo vio nacer y crecer vuelve a ser protagonista.

En su intervención, el escritor que es una de las voces –tiempo al tiempo– más maduras y valientes no ya de lo negro criminal en Canarias sino de la literatura que se quiere escribir en Canarias, recordó la figura de López Torres y de la gente que hizo capaz, como el mismo López Torres, Gaceta de Arte y soltó cuatro verdades que si bien no sé si comparto,  tienen la audacia de haber sido lanzadas con aplastante sinceridad en unos tiempos donde la sinceridad es un valor que está a la baja.

Así, El fondo de los charcos es El fondo de los charcos además de por López Torres un libro con ambiciones reivindicativas en la que Hernández Velázquez pero también todos los que somos de su misma quinta manifestamos nuestro orgullo por pertenecer a unas islas en la que hace ya muchos años un grupo de iluminados demasiados adelantados a su tiempo conformaron lo que se conoce como facción surrealista canaria.

Pero es que el peso de esta facción, y el peso como influencia si quieren fantasiosa de lo que hicieron, es lo que está dotando de un corpus sin prejuicios ni venenosas veleidades a esta hornada –y la que está empujando– de narradores a este lado siempre inestable del Atlántico.

Y ahí radica su grandeza.

Y su mayoría de edad.

Y capacidad de riesgo y de querer llegar a otros mercados aunque su autor resida en estas entrañables cagaditas de moscas que son las islas Canarias.

La N Negra de Arona continúa este jueves, 10 de mayo, con las intervenciones de Alexis Ravelo y José Luis Correa. El primero intentará desentrañar las claves del Noir Isleño a las 16.30 horas. El segundo presentará a las 17.30 la última novela protagonizada por su detective privado Ricardo Blanco, Nuestra Señora de la Luna.

Cuando el humo de la pólvora se disuelva en la sala Guaza del Centro Cultural de Los Cristianos intervendrá Antonio Lozano, quien dará a conocer La sombra del minotauro, novela en la que recupera al investigador José García Gago.

Saludos, bang, bang, bang, desde este lado del ordenador.

Arona se tiñe de negro

Domingo, Mayo 6th, 2012

El Centro Cultural de Los Cristianos, en el sur de Tenerife, acogerá del 9 al 10 de mayo, la sexta edición de N Negra de Arona, un encuentro preocupado por revelar las claves de la novela negro criminal que este año ocupará todos sus contenidos a estudiar el género en Canarias.

N Negra de Arona comenzará oficialmente el miércoles a partir de las 16.30 horas, aunque el programa se abrirá a las 17 horas con una charla que impartirá el responsable de este blog. La intervención lleva por título El Escobillón: El caso Nouakchott de Jaime Mir, y versará, tal y como se indica, sobre la primera y hasta este momento única novela de ese gran escritor tinerfeño titulada El caso del cliente de Noaukchott, y por la que obtuvo en 1990 el Premio de Edición Benito Pérez Armas.

A las 18 horas, Javier Hernández Velázquez hablará de El fondo de los charcos, ambicioso trabajo en el que su autor, empleando los recursos de lo negro criminal, compone un atractivo retrato histórico de Santa Cruz de Tenerife desde inicio del golpe militar de julio de 1936 a la actualidad.

La jornada del jueves la abrirá el escritor grancanario Alexis Ravelo, creador del atípico detective privado Eladio Monroy, a las 16.30 con la conferencia Noir isleño. A continuación, a las 17.30, intervendrá José Luis Correa y Antonio Lozano, quienes presentarán sus últimos trabajos en el género: Nuestra señora de la Luna y La sombra del Minotauro, respectivamente.

Tanto Lozano como Correa son responsables de los investigadores privados José García Gago y Ricardo Blanco.

Harraga, novela de Antonio Lozano, es el título escogido en unos talleres de creación literaria que impartirá Alexis Ravelo en los IES Ichasagua, Los Cristianos, Cabo Blanco, Guaza  y Las Galletas.

El viernes, a las 11 horas, Antonio Lozano mantendrá un encuentro con los alumnos de estos centros escolares y a las 16.30 Miguel Ángel Rábade, responsable de la Librería Mistério de La Laguna y profesor titular de la Universidad de La Laguna, hablará sobre ¿Existe una novela negra canaria?

La última charla de la sexta edición de N  Negra de Arona volverá a insistir sobre este mismo tema a partir de las 17.30 horas con una mesa redonda en la que participarán José Luis Correa, Alexis Ravelo, Javier Hernández Velázquez y Antonio Lozano.

Saludos, bang, bang, desde este lado del ordenador.

En la presentación de ‘Cucarachas con Chanel’

Sábado, Mayo 5th, 2012

Muy buen rollo en la presentación de Cucarachas con Chanel de Dr. R (JRamallo) en el Ateneo de Miraflores, un espacio que junto a El Generador se está convirtiendo en un reducto en el que disfrutar de cultura sin nombres ni apellidos en esta capital de provincias que es Santa Cruz de Tenerife.

En la mesa además de Dr. R se encuentra el editor Ánghel Morales y el escritor Jesús Castellano. También quien ahora escribe estas líneas. Hay bastante gente y se nota en el aire lo dicho con anterioridad y sin alevosía: muy buen rollo.

Mantengo un diálogo con el autor del libro, pero lo mejor es el turno de preguntas, donde los asistentes por una vez levantan la mano y proponen preguntas realmente interesantes. Dr. R responde, así que lo que podría haberse convertido en otra más de esas aburridas presentaciones de libros en las que se leen loas y más loas al autor, se me pasa volando porque me lo paso bien.

Muy bien.

¿Debo escribir algo más de lo que se ha escrito sobre Cucarachas con Chanel?

No.

El libro ya está presentado oficialmente y ahora pertenece no ya a su autor sino a sus lectores. A partir de este momento, ellos son los que juzgarán los atractivos de una obra que no va a dejar indiferente a nadie.

Entre los asistentes se encuentra Pablo Martín Carbajal y Javier Hernández Velásquez, dos de los escritores cuyos cuentos aparecieron publicados en el volumen G 21: Narrativa Canaria Actual, e iniciativa que hoy se ha convertido en editorial con la publicación de cuatro novelas: Murmullo de hojarasca (José Luis Correa), Biografía reciclada de Manolito el Camborio (Cristo Hernández), Malpaís (Víctor Conde) y estas Cucarachas con Chanel. Ánghel Morales anuncia un quinto título, una novela de Carlos Cruz, autor de la excelente  h.

También están Agustín Díaz Pacheco y Eduardo Montelongo, Antonio Jiménez Paz y Ramón Herar y Gonzalo, y la gente de Lucha Libro y alguno más que se me escapa…

Termina el encuentro y, en torno a unos vinos, acabo hablando de lo que más me gusta que son los libros.

Con el escritor Juan Ignacio Royo Iranzo termino conversando de ciencia ficción británica. Coincidimos en autores: J. G. Ballard y John Wyndham. Recuerdo también a Brian W. Aldiss.

Cae mientras tanto la noche en Santa Cruz de Tenerife.

Terminamos cenando frente al teatro Guimerá, que abre sus puertas de la que sale un puñado de cucarachas con forma de  espectadores que han visto una obra de teatro que protagoniza, informa alguien, Lola Herrera.

Lola Herrera.

Siempre que me hablan de Lola Herrera recuerdo Cinco horas con Mario.

Y eso que no soy buen espectador de teatro. Tampoco, lo confieso, lector de poesía.

La gente se levanta de la mesa y se marcha a El Generador donde va a continuar la fiesta de Cucarachas con Chanel.

Pablo Martín Carbajal y quien ahora les escribe nos retiramos rumbo a nuestras guaridas.

Durante el largo paseo y mientras subimos la cuesta en esta ciudad de cuestas que es Santa Pus (Dr. Dixit) continuamos hablando de libros.

Y más libros.

Libros.

Llego a casa, enciendo el ordenador y pienso: qué buena tarde y noche he pasado.

Y todo se lo debo a unas cucarachas empapadas no sé si de Chanel pero sí del perfume que tienen los libros.

Saludos, ya es noche cerrada, desde este lado del ordenador.

Sí están y se les espera

Sábado, Enero 21st, 2012

ISLAS NEGRAS EN BARCELONA

Mientras el futuro de la 25 edición de la Semana Negra de Gijón permanece aún en el aire, el primer encuentro del año que se celebra en España dedicado a la literatura negro criminal, BC Negra (del 4 al 11 de febrero), ha hecho público el programa de sus jornadas. Jornadas entre las que destacan, entre otros escritores invitados, Anne Perry y Petros Màrkaris.

Esta semana, que se celebra en distintos espacio de la ciudad Condal, se ocupará también de la novela negra escrita en Canarias el 10 de febrero.

Bajo el título de Islas Negras, los gancanarios Alexis Ravelo y José Luis Correa bajo la moderación de José Luis Ibáñez expondrán las claves de la novela policíaca a este lado del Atlántico. Género, por cierto, en el que los grancanarios ganan hasta el día de hoy y por histórica goleada a sus vecinos tinerfeños.

JOYCE, JAMES JOYCE

Ediciones Escalera presenta Escritos breves, de James Joyce, una edición bilingüe y crítica de varios textos del reconocido escritor irlandés traducidos por Mario Domínguez Parra.

El libro contiene textos poco transitados por los lectores de habla española, como son Epifanías, Un retrato del artista y Giacomo Joyce.

Saludos, esto es to-to-todo por hoy, desde este lado del ordenador.

Claves

Domingo, Octubre 9th, 2011

Resulta alentador, al menos para quien ahora les escribe, que la narrativa que se escribe a este lado del Atlántico esté comenzando a no tenerle miedo a la realidad en la que se mueve. Y que se atreva a desarrollar historias que transcurren en las calles y plazas de las ciudades en las que vive.

En todos estos casos, se tratan de novelas interesantes por las reflexiones que suscitan, también de curiosos y en ocasiones inquietantes retratos de un entorno urbano que con independencia de que el lector conozca o no, se desarrollan en unas calles y plazas que –reitero– sí que conoce el autor.

Y esto hace que su lectura sepa a sincera y honesta, sin imposturas.

Es una buena noticia que entre los narradores canarios empiece a palpitar la vena de lo que podríamos considerar como literatura urbana.

Urbana.

Canaria.

O una novela que callejea sin prejuicios y que rinde a su manera un extraño y nostálgico tributo a sus calles y plazas.

Es afortunado que esté surgiendo una hornada de narradores canarios que describen y reflexionan sobre su (nuestro) territorio.  

Un entorno  aparentemente yermo al que a través de sus obras están sometiendo a un riguroso y castigador interrogatorio.

A un examen en el que dotan de paisaje urbano y personajes una realidad tan necesitada de paisaje urbano y personajes.

Entre otros escritores que están indagando en estas claves –la ciudad como espacio literario– se encuentran los tinerfeños Javier Hernández Velásquez y Pablo Martín Carbajal, así como los grancanarios Alexis Ravelo y José Luis Correa.

Y cito como antecedente Los puercos de Circe, de Luis Alemany. Una obra que el paso del tiempo ha convertido en clásico. 

La ciudad de las miradas es la segunda novela de Pablo Martín Carbajal. Y sorprende no ya por el estilo narrativo escogido sino por sus pretensiones.

Protagonizada por personajes a los que la isla y la ciudad que habitan ha terminado por vencer –vencer por el peso familiar que arrastran y el miedo que les devora– La ciudad de las miradas es un grito. El grito de una generación frustrada.

Novela intimista pero urbana, cuenta la historia de unos personajes que, por una u otra razón, acariciaron la posibilidad de ser ellos mismos en Madrid o París para terminar siendo lo que se espera de ellos mismos en su lugar de nacimiento.

Una capital de provincias.   

La ciudad de las miradas resulta así una novela inquietante. De frustraciones.  

El narrador escribe: “Siempre se habían saludado sin saber muy bien por qué, ese saludo distante carente de interés por intercambiar palabras, ese saludo de miradas superficiales, uno de esos saludos tan cotidianos de ciudades pequeñas como Santa Cruz.” 

“- ¿Y tú?, ¿por qué viniste a París?

- Necesitaba salir de la isla, estaba agobiado, rodeado de mar por todas partes y siempre con la misma gente…”

La ciudad de las miradas es una novela acerca de una ciudad que seduce y repele a la vez.

Casi con enfermizo calor maternal.

 Saludos, sonámbulo, desde este lado del ordenador

A propósito del puchero narrativo canario

Sábado, Septiembre 10th, 2011

La colección G21 Narrativa Canaria Actual ha iniciado su andadura con la publicación de dos novelas: Murmullo de hojarasca, de José Luis Correa, y Biografía reciclada de Manolito el Camborio, de Cristo Hernández.

Ofrece la pequeña novela de Hernández –apenas un centenar de páginas–  un retrato que sabe a muy poco del protagonista que da título a su obra. Probablemente porque su autor fue consciente que el material que tenía a mano no daba para más.

Una pena.

Esto me hace pensar si será verdad que, pese a los tiempos de crisis que vivimos, estemos asistiendo a una profunda renovación de la narrativa canaria.

Actual.

Es cierto que hay variedad de títulos y que autores no faltan –algunos  dignos a destacar– pero aprecio en la mayoría una aterradora falta de complejidad que podría dar al traste con lo que temerariamente unos llaman fenómeno y yo como un ingrediente más del puchero literario canario.

Ya se ha comentado hasta la saciedad que casi todos estos escritores actuales cuentan con suficiente obra publicada, también que cultivan una variedad de géneros que hasta el día de ayer era como territorio ignoto para los escritores nacidos o educados en las islas.

Pero detecto en la mayoría de los actuales una misma desidia, un dejar o llenar páginas sin itinerario que tritura lo que podría ser un coherente discurso literario.

Estoy en mi derecho como lector de demandar historias que además de estar bien escritas, entretengan.

Que disfrute abriendo las páginas del libro para sumergirme en la profundidad del relato.

Pero algo extraño ha pasado con la Biografía reciclada de Manolito el Camborio.

Siendo una novela corta me ha parecido larga.

Larga pese a su ironía.

Pero lamento escribir que no he encontrado gracia a la ironía ni hacia donde pretendía conducirme con ella.

Esto me hace reflexionar que no encuentro entre los miembros que forman parte de la narrativa canaria actual escritores que ofrezcan una visión de la Canarias actual que me haga pensar.

La mayoría suele perderse en personajes que por norma general protagonizan historias que no van hacia ningún lado, y no porque escriban bajo la tapadera cómoda del experimentalismo sino porque –me da la inquietante sensación– no son capaces de dar el acabado que merecían sus, aparentemente, coherentes y genéricas apuestas literarias.

La Biografía reciclada de Manolito el Camborio parece, en este sentido, un borrador. O lo que comenzó siendo un cuento un ahora aforado ejercicio reciclado de novela corta que se hace larguísima.

Pero lo mismo me pasa con José Luis Correa, quien tampoco apura ni da la consistencia exigible a su Murmullo de hojarasca.

O Javier Hernández Velásquez, que engorda sin propósito alguno su El fondo de los charcos casi como si pretendiera encontrar la clave con la que poder cerrar su ambiciosa novela sobre la capital tinerfeña.

En Los tipos duros no leen poesía, Alexis Ravelo propone una curiosa pero rutinaria novela del personaje Eladio Monroy. 

¿Y?  

Y algo parecido me pasa al digerir el último negro policial de Antonio Lozano, que no es un escritor de la narrativa canaria actual pero sí un narrador canario del que esperaba algo más de su, a mi juicio, decepcionante La sombra del minotauro.

La escritora tinerfeña Yanet Acosta propone una divertida pero primeriza y endeble aventura en su El chef ha muerto.

Y si bien no he comenzado aún a leer la novela Kopi Luwak de Antonio Cabrera Cruz, admito que estoy depositando en ella mis esperanzas tras los apasionados elogios de Nicolás Melini. Un tipo, Melini, con el que comparto algunas complicidades que espero no se frustren.

Deseo que Víctor Conde no me defraude con su última novela, Hija de lobos –título que presenta el próximo 6 de octubre en el Espacio Cultural de El Corte Inglés de Santa Cruz de Tenerife– porque Conde al menos conoce y maneja muy bien las claves del género en el que se mueve…

En cuanto a El guanche en Venecia y Erich el zurdo, de Juan Manuel García Ramos y Domingo-Luis Hernández, respectivamente, encuentro en su lectura exactamente el mismo interrogante que me aqueja con el grupo de narradores canarios actuales: ¿saben de lo que están escribiendo?

Partiendo del principio solidario que está muy bien que, pese a la crisis, estemos asistiendo a un interesante momento literario de la novela escrita en Canarias ¿por qué no dudar si todo lo que se está publicando se trata de verdad de novela?

Es decir, de algo tan simple y complejo como ¿me estás contando de verdad una historia?

Solo puedo decir que, en estos últimos meses en los que he leído mucho de los de antes y actuales narradores canarios. tengo mucha hambre.

Y cuando tengo hambre es porque lo que he digerido no me ha saciado.

Luego concluyo que algo falla y le falta a al puchero literario canario.

Claro que como tituló un amigo que ya es hermano:

“¡Salvemos el puchero!”

Saludos, mis tripas protestan, desde este lado del ordenador.