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Carta abierta al Cabildo de Tenerife

Lunes, Abril 19th, 2021

Buenos día, reproducimos a continuación una carta abierta al Cabildo Insular de Tenerife que suscriben los representantes de tres asociaciones en la que manifiestan su disconformidad por el procedimiento de designación de director en la bienal de Fotonoviembre. Los firmantes de la carta abierta son:

Yollanda Peralta Sierra, delegada territorial de Mujeres en las Artes Visuales (MAV)

Pedro Déniz, presidente de la delegación canaria de Instituto de Artes Visuales (IAC)

Manolo González, presidente de Asociación Islas Canarias de Artistas Visuale (AICAV)

“A la atención de quien corresponda, a propósito del procedimiento de designación de la dirección artística de la XVI Bienal Internacional de fotografía Fotonoviembre 2021 promovido por TEA Tenerife Espacio de las Artes, centro de arte contemporáneo dependiente del área de Cultura del Cabildo de Tenerife, con sede en Santa Cruz de Tenerife.

Desde las asociaciones IAC Instituto de Arte Contemporáneo, MAV Mujeres en las Artes Visuales y AICAV Asociación Islas Canarias de Artistas Visuales solicitamos sea leído y tenido en cuenta el contenido de esta carta abierta, que recoge las apreciaciones suscitadas en relación al anuncio de encomendación de la nueva dirección de la XVI Bienal Internacional de Fotografía Fotonoviembre 2021, resultado de un acuerdo de colaboración, según resalta en la comunicación de tal cuestión Sr. D. Enrique Arriaga Álvarez, con La Universidad de La Laguna y cuya dirección ostentará la artista y docente Teresa Arozena.

Esta edición de Fotonoviembre 2021 está marcada por el “acuerdo de colaboración y de investigación entre TEA Tenerife Espacio de las Artes y la Universidad de La Laguna”, que se propone, tal y como relatan en la comunicación vertida desde la institución, como un trabajo de archivo de lo contenido especialmente en el Centro de Fotografía “Isla de Tenerife”, así como de las aportaciones propias de la dirección de esta Bienal. Esta designación hace necesario enmarcar y remarcar las voces que han marcado Fotonoviembre, una Bienal que se ha desarrollado durante los últimos 30 años y ha contado con cuatro direcciones: Francisco González en 1991, Antonio Vela entre los años 1993 y 2015, Gilberto González en 2017 y Laura Vallés en 2019. Entendiendo la importancia en el contexto cultural canario de la presencia y permanencia de esta Bienal que históricamente ha puesto en el mapa la obra de artistas del contexto insular, se hace necesario señalar la ineludible actualización de los procesos previos que conlleva un acontecimiento de este tipo. Nos referimos en este punto a la ausencia de un procedimiento de convocatoria pública, hecho que no exime de una posible y rica colaboración en procesos de investigación con una institución académica como es la Universidad de La Laguna, como apuesta por expandir los ámbitos en los que recala la Bienal.

Si bien Fotonoviembre únicamente ha tenido a lo largo de su trayectoria la tutela en la dirección de cuatro personas, se trata de una Bienal que desde 2016, cuando por primera vez se saca un procedimiento público, no encuentra una fórmula concisa, fuerte y arraigada para desarrollar un procedimiento estable de selección de dirección artística. No siendo así, en la primera ocasión este llamamiento se denominó “Pliego de condiciones económico administrativas y técnicas que regirá el procedimiento de negociado con publicidad para contratar el servicio para la dirección artística y gestión del Festival Fotonoviembre, XIV edición, ejercicios 2017-2018”, un tipo de actuación totalmente alejada de una convocatoria de selección de una dirección artística y más cerca de una licitación empresarial. De hecho en la propia web de TEA Tenerife Espacio de las Artes este procedimiento se puede encontrar en “Perfil del contratante”, donde coexiste junto a otras licitaciones que se refieren al funcionamiento de la institución a través de la emisión de pliegos de condiciones tales como “Contratación del servicio de vigilancia para TEA Tenerife Espacio de las Artes”.

Es en 2019 la primera vez que se desarrolla una convocatoria pública denominada “Dirección artística y curaduría de la Sección oficial de Fotonoviembre 2019” que sin embargo, no ha tenido recorrido como cumplimiento de las buenas prácticas relativas a las instituciones culturales, esto es “promover la igualdad de oportunidades laborales y las relaciones leales con los profesionales del sector, y que las ofertas de trabajo se realicen por convocatoria pública abierta”.

Para la edición de 2021 aparece un nuevo modo de selección, el tercero y distinto, para la dirección de tal evento: una designación directa sin proceso público que nada tiene que ver con las buenas prácticas y los principios de transparencia pública.

Esta fluctuación constante de procedimientos produce una ruptura y una desconfianza en los valores futuros de la propia Bienal, atendiendo a que toda institución debe tener entre sus objetivos la opinión, la participación y la apuesta por el máximo consenso posible entre profesionales e interlocutoras/es. En este caso, la comunidad que conforma el tejido cultural habría aplaudido un procedimiento mediante la elaboración de unas bases y un proceso transparente de selección.

Entendemos esto último como una forma de verdadero alcance hacia una cultura más participada, en la que la institución pública juega un papel fundamental en el esfuerzo de velar por la continuidad de los procesos de selección y los concursos destinados a dotar de contenido y equipo humano sus estructuras. Si bien desde el acontecer histórico de Fotonoviembre se pretendía “posibilitar y difundir una amplia reflexión en torno a la IMAGEN como medio de expresión, comunicación y participación cultural”, tal y como se relata en la página web de la Bienal, es importante recalcar, precisamente, esa participación cultural ahora totalmente ausente, puesto que no ha existido una convocatoria pública cuyo objetivo fundamental sea concebir la cultural de una forma aperturista a través de la acción de incorporar democráticamente a todas las voces posibles.

Por todo lo expuesto y desde nuestro código deontológico, consideramos que el actual nombramiento de Teresa Arozena como directora artística de la XVI Bienal Internacional de Fotografía Fotonoviembre para este año 2021, no cumple con las motivaciones de igualdad de oportunidades laborales para con las/os profesionales del sector mediante la realización de convocatorias públicas abiertas. Desde las asociaciones firmantes instamos y les encomendamos con urgencia a la revisión y ejecución para un futuro, de unas bases que cumplan con la función principal de una institución relacionada con lo contemporáneo como “lugar de producción, investigación y estudio de las prácticas artísticas contemporáneas” a través de la participación pública.

Por último y no menos importante, rogamos para futuras actuaciones y en pos de las buenas prácticas y del mantenimiento de la buena salud de la propia institución Cabildo de Tenerife y TEA Tenerife Espacio de las Artes, el desarrollo de acciones de selección pública a través de una convocatoria que afiance la confianza en los procedimientos públicos, transparentes y publicitados. Salud que solo es alcanzable en un contexto de convivencia de distintas formas de pensar, trabajar y desarrollar discurso crítico, en un clima lo más versátil, inclusivo, paritario y democrático posible

MAV / Delegada territorial / Yolanda Peralta Sierra
IAC / Delegación Canarias/ Presidente / Pedro Déniz
AICAV/ Manolo González/ Presidente de AICAV”

Saludos, es lo que hay, desde este lado del ordenador

Abierto el plazo de los Premios 2021 de la Fundación CajaCanarias

Viernes, Marzo 19th, 2021

La Fundación CajaCanarias ha abierto el plazo de presentación de sus Premios 2021. Se establece el período comprendido entre el 22 y el 26 de abril, en función del galardón al que se opte, como fecha límite de presentación de trabajos e inscripciones a las diferentes modalidades. A través de www.cajacanarias.com se pueden consultar las bases de participación.

Podrán optar a los diferentes Premios CajaCanarias 2021 todas aquellas personas mayores de edad, naturales o residentes en Canarias (con excepción en el apartado de música joven, abierto a menores con autorización por parte del correspondiente tutor legal, a partir de 15 años), salvo quienes hubiesen resultado ganadores del galardón al que optan en ediciones anteriores.

Premio de Novela Benito Pérez Armas. El galardón alcanza este año su trigésimo séptima edición y establece un único premio, dotado con un importe de 6.000 euros. El trabajo debe mantenerse inédito hasta que se haga público el fallo del jurado, así como haberse realizado en los dos últimos años, y sólo podrá presentarse un trabajo por autor. Las novelas deberán estar escritas en español, con una extensión no inferior a 55.000 palabras y el tema será de libre elección. El plazo de presentación de los manuscritos que opten al certamen finaliza a las 14 horas del 23 de abril.
 
Premio de Poesía Pedro García Cabrera. Como en anteriores ediciones, el certamen poético convocado por CajaCanarias desde 1981, mantiene un único premio, dotado de 3.000 euros. Los poemarios deberán estar escritos en español, con una extensión máxima de 700 versos y mínima de 350, habiéndose realizado a lo largo de los dos últimos años. De la misma manera que el galardón narrativo, el plazo límite de entrega se establece para el 23 de abril, hasta las 14 horas.
 
Premio de Música María Orán. A este galardón, que en la presente edición se convoca en la modalidad de canto y aumenta la dotación de su premio hasta los 6.000 euros, podrán optar intérpretes nacidos o residentes en Canarias mayores de edad y que no superen los 36 años el día de inicio de las pruebas. Los días 16, 17 y 18 de junio está prevista la celebración de las diferentes sesiones del concurso para optar al Premio de Música María Orán, a celebrar en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, y la inscripción permanecerá abierta hasta el 26 de abril, a través de www.cajacanarias y en la que habrá que aportar, entre otras cuestiones, el programa detallado con minutaje global aproximado, así como las partituras.
 
Las pruebas del concurso consistirán en una fase eliminatoria y una final, ambas de carácter público.
 
Eliminatoria:
 
Tiempo de intervención máximo: 20 minutos.
 
Los concursantes interpretarán un aria de ópera de libre elección; un lied alemán o melodía francesa, también de libre elección; así como una canción de autor canario, debiéndose incluir las obras en formato de partitura general.
 
Final:
 
Tiempo de intervención máximo: 30 minutos.
 
Se interpretarán un aria de ópera; un aria de oratorio, misa, cantata o motete; una canción española y un aria o romanza del teatro lírico español, todas ellas de libre elección. Cabe recordar que todas las obras deberán ser interpretadas en idioma original y de memoria, a excepción del oratorio.
 
La Fundación CajaCanarias pondrá a disposición del concursante que lo solicite, un/a pianista acompañante con quien podrá realizar un ensayo con anterioridad a cada una de las pruebas, de 25 minutos para la eliminatoria y 40 minutos para la final. Además del premio en metálico que se establece para el ganador/a del Premio de Música María Orán, podrá percibir un importe adicional de 1.500 euros en concepto de caché por una audición o recital, a realizar en el marco de la programación anual de la Fundación CajaCanarias.
 
Premio de Relato Corto Isaac de Vega. Se establece un único premio, dotado con 3.000 euros, para reconocer una colección de relatos cortos, escritos en lengua castellana; la extensión total del volumen puede oscilar entre 26.400 y 39.600 palabras, y los/as participantes en esta categoría, de la misma manera que en los premios de Novela y Poesía, deberán hacer entrega de sus trabajos antes de las 14:00 horas del próximo día 23 de abril.
 
Premio de Cortometraje Manolo Villalba. El certamen cinematográfico mantiene sus dos modalidades: ficción y documental, de temática libre en ambas categorías. Los cortometrajes podrán presentarse en cualquier formato de dvd/bluray homologado en nuestro país, con una duración no superior a 30 minutos y con fecha de producción posterior a enero de 2019, optando a sendos premios dotados con 3.000 euros cada uno. El plazo de presentación, en este caso, finaliza el 24 de abril y las obras deben entregarse físicamente en los Espacios Culturales CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Garachico o Santa Cruz de La Palma, de lunes a sábado y entre las 11:00 y las 13:30 horas.
 
Premio de Fotografía. También de temática, modalidad y técnica libre, podrán concurrir los artistas, naturales o residentes en Canarias, mayores de 18 años. Cada autor presentará una serie fotográfica compuesta entre cuatro y ocho instantáneas. Las fotografías presentadas deben haberse realizado en los dos últimos años y no pueden haber sido premiadas en ningún otro concurso, exhibidas en alguna exposición, ni publicadas en libros, catálogos o páginas web. Se otorgará un único premio, dotado con 3.000 euros, así como la Fundación CajaCanarias ofrecerá al ganador la oportunidad de llevar a cabo una exposición, que se realizaría en uno de sus Espacios Culturales, y las instantáneas han de presentarse al concurso en formato digital a través de la página web www.cajacanarias.com, así como deben tener una resolución mínima de 300 ppp, en formato jpg, un tamaño de archivo máximo de 20 Mb y un tamaño de la fotografía donde la suma de la base y la altura no supere los 100 cm.
 
Premio de Música Joven Alberto Delgado. Este concurso de música pasa a denominarse a partir de la tercera edición Alberto Delgado en memoria del presidente de la entidad, recientemente fallecido. Músico de formación y director-fundador de la recordada Coral de Voces Blancas de Santa Cruz de Tenerife, Delgado desarrolló una labor de apoyo y fomento musical.
 
Podrán concurrir al certamen jóvenes canarios y residentes en Canarias, con edades comprendidas entre los 15 y los 35 años, y en formato solista o en agrupaciones que no superen los seis componentes, abierto a géneros de música que comprenden desde el pop, rock, rap, hip-hop, hasta la canción de autor, reggae, soul o blues, entre otros.
 
Los participantes deben presentar tres temas musicales de autoría propia y originales, grabados en formato mp3 y junto a la documentación requerida en las bases, exclusivamente a través de la página web www.cajacanarias.com, antes del 26 de abril (14:00 horas). Para optar al Premio de Música Joven Alberto Delgado no se debe contar con contrato discográfico en vigor hasta la celebración de la actuación final ni pertenecer a dos formaciones diferentes presentadas a concurso, así como se ha de disponer de un repertorio mínimo de diez canciones.
 
De todas las propuestas presentadas, el jurado seleccionará los grupos y/o solistas que participarán en la fase final, a celebrar el 4 de junio, a partir de las 19 horas, en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife. Cada formación deberá interpretar los tres temas presentados a concurso, pudiendo incluir en el repertorio composiciones originales hasta completar el tiempo límite de intervención establecido. El premio este año asciende a una dotación de 3.000 euros y, además, el ganador podrá percibir 1.500 euros en concepto de caché por una audición o recital, a realizar en el marco de la programación anual de la Fundación CajaCanarias
 
Premio de Investigación Agustín de Betancourt. Podrán concurrir investigadores e investigadoras que estén en posesión del título de doctor en el momento de presentarse a esta convocatoria, bien de forma individual o agrupados, vinculados a centros oficiales de investigación ubicados tanto en la Comunidad Autónoma de Canarias como fuera de ella. Asimismo, se establece como condición ser natural o residente en Canarias, permitiendo en el caso de equipos de investigación que al menos uno de los miembros cumpla esta condición.
 
La fecha límite de entrega de los trabajos que opten a este galardón se establece el 22 de abril, y se otorgará un único de premio, dotado con 3.000 euros. La investigación, que debe ser original, tendrá una extensión máxima de 22.000 palabras, entre otras condiciones, y el tema de la investigación debe enmarcarse en el área de conocimiento (clasificación ANEP) relativa a Ciencias Sociales, Derecho y Economía, enfocado directamente en el avance de la sociedad en general por medio de la creación y renovación de estudios vinculados a las subáreas que conforman estas ciencias.
Los trabajos que opten al Premio de Investigación CajaCanarias deben ser originales, además de haber sido publicados en revistas/ediciones relativas al área de conocimiento en la que se inscriben. Asimismo, la investigación desarrollada deberá haber sido concluida en un período no superior a los tres años previos a la fecha de la presente convocatoria.
 
Premio de Artes Plásticas Manolo Millares. Como una de las principales novedades en la convocatoria de Premios CajaCanarias 2021 se encuentra el retorno a su catálogo de este prestigioso galardón que, en la presente edición, lleva aparejado un único premio dotado con 6.000 euros. El tema, la modalidad y la técnica de las obras a concurso serán de libre elección del autor y deberán ser inéditas, realizadas a lo largo de los dos últimos años y no premiadas en ningún otro concurso, exhibidas en alguna exposición, ni publicadas en libros, catálogos o páginas web.
 
Cada participante deberá presentar dos obras originales que no pueden superar los 150 centímetros en cualquiera de sus dimensiones. La fecha límite se establece el 24 de abril (14 horas) y la entrega puede realizarse en los Espacios Culturales CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Garachico y Santa Cruz de La Palma, de lunes a sábado y en el horario comprendido entre las 11 y las 13 horas.

Saludos, y resignación cristiana, desde este lado del ordenador
 
 

Fernando Pérez: “Gonzalo Díaz a través de Conca abre el concepto de coleccionista en Canarias”

Miércoles, Marzo 17th, 2021

El viernes pasado se inauguró en BIBLI una exposición que celebra el 50 aniversario de la sala Conca y el trabajo que desarrolló en ella Gonzalo Díaz, su fundador. Conca fue durante muchos años un referente para aproximarse a través de sus exposiciones –alguna legendaria– a etapas claves del arte en Canarias como fueron la de los años 70.

La exposición, que permanecerá en este espacio hasta el 21 de mayo, quiere ser también un reconocimiento del director de BIBLI, Fernando Pérez (Tenerife, 1980) a toda una generación de artistas que colocaron muy alto el listón gracias a la intervención (con sus luces y sus sombras) de galeristas y resistentes como Gonzalo Díaz.

- ¿Cuándo, dónde, cómo y por qué surge BIBLI?

“Toda mi carrera profesional se ha desarrollado en un espacio de interrelación entre la arquitectura, el diseño y el arte. Trabajé en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife y luego en un estudio de proyectos de interiorismo donde se vendían las mejores firmas de mobiliario de diseño a nivel internacional, en este espacio ya propicié algunas exposiciones con muchos de los artistas con los que he seguido trabajando, Gonzalo González, Sema Castro o Juana Fortuny. BIBLI se presenta en diciembre de 2012, en la galería Mácula, de nuestro amigo Emilio Beautell. En ella realizamos una exposición que se llamó Interacciones, Arte y Diseño, donde integramos piezas de los artistas de la galería con piezas de diseño industrial creadas por Le Corbusier, Phlilippe Starck, Castiglioni, entre otros. En plena crisis, en febrero del 2013, abrimos el local de la calle de La Rosa, con una exposición del artista Gonzalo González, y en el año 2019 compramos y reformamos un local en el mismo barrio del Toscal, en la calle San Francisco Javier, 15, un local más amplio y más céntrico, el local donde, en los años 60, se fundó el Kilo”.

- ¿Cómo es el mundo de las galerías de arte en la era digital?

“Es totalmente diferente al que habíamos conocido antes. En estos momentos la información vuela, la gente puede ver todo lo que pasa en el mundo y tener acceso muy fácil a través de internet, por lo tanto, lo que necesitaba era un modelo de galería que fuera más integral, que lo que le ofrezca al cliente no solo sea una pieza de arte, sino un concepto, un estilo, una forma de vida que incorpore el arte, la arquitectura y el diseño. Lo que vendemos es una idea más amplia de lo que es el concepto de arte, no sólo centrado en el arte entendido en sentido más tradicional”.

- ¿Cómo?

“En la galería ponemos en contexto cómo se verá la obra, si la aspiración es que la obra pase a formar parte del mercado, esta se verá en un contexto doméstico, con lo cual ya hay un espacio de prevención, al poder ver la obra en un contexto previo a lo doméstico, en cierta forma BIBLI funciona como un espacio osmótico en cuanto hace de membrana que permite entender como se va a producir el trasvase del estudio del artista a la casa que la va a acoger. En BIBLI hacemos proyectos de interiorismo y vendemos mobiliario de diseñadores y arquitectos que forman parte de importantes colecciones de museos del mundo, como el Moma y el Pompidou, entre otros, objetos industriales diseñados por Norman Foster, John Pawson, Patricia Urquiola, los Hermanos Campana, etc.“Somos una galería del siglo XXI permeable a todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Si miramos lo que pasa a nuestro alrededor lo vemos claro, Bjork a expuesto más veces en el MOMA que Picasso, y no tanto por ser cantante, sino como referente cultural. Los videojuegos ya han entrado en las colecciones permanentes de los museos de arte contemporáneo. Esos museos están abiertos y son porosos. En 1982 el Metropolitan se rindió ante Ives Saunt Laurent y en el 2017 volvió a rendirse” ante la diseñadora Rei Kawakubo, hablar de que todo es liquido es una obviedad”.

- Qué le lleva a organizar una exposición homenaje a Gonzalo Díaz, fundador de la sala conca en 1971.

 “Gonzalo Díaz ha sido una figura decisiva para el desarrollo del arte contemporáneo en Canarias, su galería indiscutiblemente forma parte de uno de los episodios más destacados del arte contemporáneo.  Hizo que el mercado del arte no fuese tan pequeño, y eso no se ha valorado lo suficiente. Gonzalo es una figura olvidada y no lo suficientemente entendida. Sin él no se entendería el auge del arte contemporáneo en Canarias. Su galería fue un escenario destacado en el arte contemporáneo que contribuyó al proceso de democratización y modernización. Hoy Gonzalo Díaz es un mito y la Sala Conca un lugar histórico que confunde la persona con la galería”.

– ¿Cuál fue el criterio para seleccionar las obras?

“La Conca fue la casa de una generación de artistas amplia y muy diversa. Nos hemos centrado con especial relevancia en los artistas vinculados a la galería durante la década de los 70, la etapa más importante del espacio. Hemos seleccionado los artistas que tuvieron una importante vinculación con Gonzalo Díaz; como Cándido Camacho, Juan Hernández, Ernesto Valcárcel, Gonzalo González, Juan Bordes, Fernando Álamo, Ildefonso Aguilar y José Antonio García Álvarez. Hemos seleccionado importantes piezas de cada uno de los autores y una pequeña selección de folletos e invitaciones de las exposiciones desarrolladas en los años 70. Toda la imagen gráfica creada por la Conca fue otra de las aportaciones más significativas”.

- ¿La procedencia de las obras es en exclusiva de Conca?

 “Las piezas que se exponen son íntegramente de la Colección Conca, con excepción de la obra del artista Ernesto Valcárcel que nos ha cedido el propio artista. En la colección ya no había ninguna y era muy importante tener obra de Valcárcel de esa época. Queríamos una pieza significativa dentro de su producción y de la historia de la Conca”.
- ¿Qué diferencias cree que existe entre el mercado de arte actual y el de los años 70-80 del siglo pasado?
 “No tengo una experiencia directa de lo que hacían las galerías en esos años. Pero si creo que en el contexto insular la labor de Gonzalo Díaz durante esos años fue fundamental, el abre el concepto de coleccionista, algo que prácticamente no existía, allanó el terreno para que nosotros ahora sigamos ampliando y trabajando”.

- ¿Cómo se calcula el precio de una obra de arte?

“Indiscutiblemente la trayectoria del artista es fundamental para el valor de la obra. La historia de la pieza, de dónde viene, a quién ha pertenecido, el momento en el que fue creada y las circunstancias que la rodearon. El mercado del arte es sumamente importante para el arte y para la historia del arte, y a veces se establece una separación muy absurda entre la historia y el mercado”.

- En verano del año pasado se publicó un artículo en redes sociales que cuestionaba tanto a su galería como a TEA Tenerife Espacio de las Artes…

“Cada uno llama la atención como quiere y puede. Nosotros lo hacemos a través de nuestro trabajo. Lo que queremos decir está ahí. No soy de fuegos artificiales ni voy a participar en dividir aún más un contexto tan frágil y atomizado como todo lo que rodea el arte contemporáneo en Canarias”.

- ¿Quién compra ahora obras de arte?

“El perfil del comprador es muy variado, y de muy variada situación social y económica. Un buen coleccionista no implica tener mucho dinero, sino saber elegir, tener buen ojo y estar muy bien asesorado. El arte es, en principio, una experiencia emocional y más una forma de cuestionamiento que una serie de respuestas. Vivimos en la época de la imagen, y en un mundo donde hay tantas imágenes, entender su significado nos exige reflexión. El coleccionista establece una relación con el objeto que adquiere, se identifica con la obra y entiende que habla de él. Las personas que compran arte son las que hacen un esfuerzo por entender eso”.

- ¿Qué diferencias observa en galerías de arte. Han cambiado con el paso del tiempo?

“Indiscutiblemente las redes sociales han cambiado la manera de acercarnos al arte, la manera de mirar y nuestra relación física con la obra y los espacios. Perder esa relación es catastrófico. A pesar de todo creo que las ventas de arte en plataformas digitales no son todo lo interesante que nos venden, la mayor parte de las cosas que se venden por internet son de poca importancia. El coleccionista todavía quiere ver físicamente la obra. Esa relación no se ha perdido. Por suerte, cada vez más también vemos la incorporación de la mujer en el ámbito de las artes plásticas, esto nos debería alegrar a todos. Hace unas décadas la imagen de la mujer era casi inexistente, estaban ahí, pero silenciadas. Lo que creo que no ha cambiado prácticamente nada es la visión que se tiene de una galería, hay que quitarse la idea de que el arte es un lujo elitista y necesariamente algo caro, somos espacios abiertos al público de manera gratuita y estamos encantados de que nos visite toda persona”.

- ¿Es importante que las galerías tengan su propia colección?

“Es fundamental, el primer apoyo para el artista lo debe realizar la galería. Es una cuestión de coherencia. Las colecciones más importantes del país en un porcentaje alto están en manos de galeristas, sin ir más lejos la colección de Gonzalo Díaz es un buen ejemplo de ello, significativa es la colección del galerista Miguel Marcos o la de la galerista Helga de Alvear que recientemente ha inaugurado en Cáceres su museo, donde alberga su enciclopédica colección, hace unos años la galerista Soledad Lorenzo donó su importante colección al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Ejemplos de buenas colecciones en manos de galeristas hay muchos”.

- ¿Cuál es la relación de los artistas con su galería o galerías: hay contratos, exclusividad?

“La galería es el instrumento fundamental para el artista, es el lugar de encuentro de la obra con la crítica, el coleccionista y el público en general. Cada espacio define como quiere trabajar. Mi relación con los artistas se establece de una forma muy personal que roza lo familiar. En mi caso no creo en las exclusivas, porque no me parecen justas. En un territorio como Canarias nadie puede garantizar unas ventas anuales que permitan al artista vivir exclusivamente de su trabajo”.

- ¿Qué formación tiene que tener wl director de una galería?

“No hace falta una formación concreta pero sí un conocimiento profundo. La profesión está impregnada de una visión histórica, analítica y de investigación constante que solo se aprende estudiando. El conocimiento y la sensibilidad no se heredan. Yo estudié Bellas Artes en la Universidad de la Laguna y en la Escuela Superior de Diseño Femando Estévez de Tenerife, ahora mismo estoy realizando un Máster de Peritaje y Tasación de Obras de Arte por la Universidad de Nebrija”.

- ¿BIBLI se define porque apuesta por tendencias artísticas muy concretas?

“BIBLI responde a propuestas concretas que nos parecen interesantes, está claro que existen cosas que nos definen como espacio, detrás de todas las galerías está el gusto del galerista con una mirada muy clara. Nos hemos esforzado siempre en mantener un contacto directo y activo con todo el que quiere acercarse, en ofrecer algo más que cuadros colgados en las paredes. Hemos organizado performance, visitas guiadas, encuentros, presentaciones de libros, lecturas de poesías, conciertos, en suma, crear un público interesado en el arte. BIBLI se define por ser un lugar permeable a todo lo que ocurre a su alrededor”.

- ¿Trabajan ya en la próxima exposición?

“La próxima exposición y la que clausura la temporada será muy especial, se trata de una exposición dual de los artistas Dokoupil y Fernando Álamo, llevan meses trabajando juntos. En septiembre comenzamos la temporada con la artista Juana Fortuny, con un proyecto muy arriesgado que gira en torno al ornamento y lo doméstico. Estos son los proyectos más confesables”.

TODAS LAS IMÁGENES SON DE SERGIO ACOSTA

Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador

El Puerto de la Cruz o cómo apostar por la cultura

Sábado, Enero 30th, 2021

Como si de la aldea de los galos se tratara, si hay dos municipios en Canarias que están apostando con firmeza por la cultura son el Puerto de la Cruz, en la isla de Tenerife y el de Los Llanos de Aridane en La Palma.

Desde que pudimos salir de nuestras casa tras los días de confinamiento (días que no terminan de estimular la creatividad de muchos de los afectados) estas dos poblaciones no han dejado de organizar actividades culturales mientras demostraban que, efectivamente, el mejor antídoto contra el maldito virus es el de la cultura siempre y cuando se respeten los protocolos que se han previsto para evitar la propagación de ese fantasma que no solo recorre Europa.

Se les cuenta todo esto porque el área de Cultura del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz y el departamento de Innovación y Talento Digital de Turismo de Tenerife han promovido un taller mapear/mapeado para el encuentro de sus agentes a través de una herramienta digital que lleva el cacofónico nombre de Kultursistema.

No me cansaré de decir que desde hace unos años el Puerto de la Cruz lidera la capitalidad cultural de Tenerife gracias a una serie de iniciativas que apuestan por la cultura como motor económico para estimular el que fue el primer municipio turístico de Canarias.

El hombre que está detrás de todo esto es el alcalde Marco González, que es un tipo que conoce lo que es la cultura y el impulso que merece que se le de desde las administraciones públicas. Con esta política como bandera, el Puerto de la Cruz (como Los Llanos de Aridane) se ha convertido en referente de cómo hacer políticas culturales. Esta idea ha dado como resultado que tanto los Llanos como el Puerto sean municipios donde se respira ese aire que tanto indignaba a los nazis (ya conocen cómo reaccionaba Goebbels cuando oía pronunciar cultura, sacaba la Lúguer y comenzaba a dar tiros) y que los efectos devastadores de la pandemia se perciban de otra manera.

En la ciudad turística y cultural por excelencia de Canarias, el Ayuntamiento ha convocado un taller de mapeado del ecosistema cultural y creativo de la localidad con el objetivo de visibilizar y reflexionar sobre la materia que nos ocupa. También para definir “su ámbito de actuación y conocer a otros profesionales y organizaciones con las que establecer líneas de colaboración”.

Las fechas de la convocatoria y que están a la vuelta de la esquina, serán el 18 y 19 de febrero y desea que tanto los profesionales como los recién iniciados en música, literatura, cine, teatro y turismo cultural, entre otros, participen en este proyecto.

El taller se celebrará de forma presencial y con un aforo máximo de 25 personas en el Complejo Lago Martiánez y sus participantes podrán elegir entre el jueves 18 de febrero de 16 a 20, o el viernes 19 de febrero de 10 a 14. Basta rellenar el formulario (pinchar aquí) y para resolver dudas escribir a coordinacion@kultursistema.com.

La imagen que encabeza el texto está tomada de Magec. Hoteles Canarios. En la imagen, una calle de La Ranilla.

Saludos, un diez, desde este lado del ordenador

Marco Alom dibuja la metáfora del territorio en su nueva exposición, Murria

Jueves, Enero 28th, 2021

La obra de Marco Alom (Tenerife 1986) gira en torno a conceptos como el territorio, la antropología o el simbolismo, cuestiones que profundiza en su nueva propuesta artística, Murria, para la Sala de Arte Contemporáneo (SAC) de Santa Cruz de Tenerife, en la que a través del dibujo analiza como afecta el paisaje al proceso creativo.

El término Murria es una antigua palabra castellana que, aunque en su definición directa puede significar tristeza o melancolía, aduce a algo más, un estado de ánimo que induce al que la padece a encerrarse en sí mismo e irse aislando del entorno.

La muestra presenta una selección de 25 dibujos realizados a lo largo de 2020, en los que podemos encontrar desde el dibujo realizado con tinta de bolígrafo sobre el papel, hasta composiciones más complejas donde el propio papel es deformado para volver a construir la obra mediante la técnica del gofrado.

Alom cita a Juan Antonio de Ursuáustegui, en su Diario de Viaje a la isla de El Hierro en 1779, en la que comenta “como en ciertos entornos, el territorio acongoja de tal manera al individuo que lo sumerge en un aislamiento que llega a consumirlo, a este fenómeno lo llama La Murria. El territorio como espacio que representa la psique humana, y especialmente el páramo como reflejo del vacío existencial, las dudas o la falta de distracciones”. Esa es la hoja de ruta que a la que el artista nos dirige en esta exposición.

La construcción de un territorio extenso y cargado de imágenes donde el individuo se adentra para poder aislarse y, como los antiguos ascetas, “perderse en el desierto para encontrarse con Dios, o en algunos casos con el Diablo”. Murria es una metáfora del acto de introspección, del aislamiento y de la búsqueda de la forma en el paisaje para alcanzar nuevos caminos en el proceso creativo, un viaje hacia el interior donde el autor “camina” el paisaje dibujándolo.

Marco Alom ha participado en la feria Hybrid de Madrid en 2018, la feria internacional de arte contemporáneo Drawing Room de Madrid en 2019, la Feria de Arte Emergente de El Charco (Lanzarote), Memorias de Contrabando (Tenerife y La Palma, 2014), o El Viaje Ilustrado (2014), junto al ilustrador danés Mads Berg que se expuso en diversas ciudades europeas como Londres, Dublín, Madrid o Milán, o Nueva Isla de Utopía (Tenerife, 2015). Exposiciones colectivas como “Dos orillas” en el Espacio Arte Contemporáneo de La Habana, Cuba, durante la Bienal de La Habana de 2019, también ha sido seleccionado en las convocatorias: PEJAC para la exposición Tártaro (Madrid, 2014), o NOW´15 para la Galería ARTIZAR (Tenerife, 2015). Ha realizado a su vez, las exposiciones individuales Del Amor y Lo Ridículo (Ateneo de La Laguna, Tenerife, 2010), Soliloquio (La Regenta, Las Palmas de Gran Canaria, 2015), Un año en Pátmos (Galería Artizar, 2017) y Piélagos (El Almacén, Lanzarote, 2018).

Saludos, tocaba y toca, desde este lado del ordenadior

Reaparecen las ‘memorias sin importancia’ de Maud Westerdahl

Lunes, Enero 4th, 2021

Los amigos e iniciados en Maud Westerdahl (Limoges, 4 de enero de 1921-Madrid, 13 de noviembre de 1991) conocían su existencia pero son muy pocos aún los que han tenido acceso a sus recuerdos dispersos. Recuerdos que la artista dejó escritos entre 1989 y 1990 con el título de Mémoires sans importance y que dedica a su hijo: “Pour toi Hugo, mon fils intelligent…

La reaparición de las memorias –al parecer escribió dos cuadernos, uno en francés y otro en español en el que reproduce más o menos similares vivencias– coincidirá el año próximo con el centenario del nacimiento de Madeleine Annette Bonneaud (4 de enero de 1921, Limoges, Francia – Madrid, 13 de noviembre de 1991) una mujer que estuvo muy vinculada a Canarias a través de dos hombres: Óscar Domínguez y Eduardo Westerdahl, que se convirtieron en su primer y segundo marido, respectivamente.

Memorias sin importancia busca de momento un editor para servir de complemento a los actos que rendirán reconocimiento a la labor de una mujer que no resultó indiferente a nadie. En este cuaderno, la especialista en esmaltes y crítica de arte rememora su infancia y adolescencia en Francia, también su primera juventud cuando el país fue invadido por las tropas alemanas los primeros años de la II Guerra Mundial. Por causa del conflicto, su padre, Arsènne Theódore Bonneaud, sería detenido y asesinado por los nazis.

Fruto de aquel matrimonio nacieron tres hijas, una de las cuales fallecería (Jeanne), quedando solo dos hermanas: Odile y Maud. Los recuerdos que desgrana en estas memorias hasta el momento inéditos para la mayoría, abarcan la infancia de la protagonista en Limoges, a su padre, un socialista convencido que tras ser capturado por los alemanes es enviado a un campo de concentración donde muere en 1944, y su madre, Adrienne Aimée L’Hotelier, que regentaba una farmacia en su localidad natal.

Estas Memorias sin importancia repasan también su adolescencia y como a la edad de quince años fue enviada a Londres donde, explica, se aficiona al cine. Algunos de los largometrajes que ve y que reseña en este cuaderno son La vida futura (William Cameron Menzies, 1936), que se basa en la novela del mismo título de H.G. Wells, y Tiempos modernos (Charles Chaplin, 1936), el primer filme sonoro del conocido popularmente como Charlot. En Londres, Maud se interesa también por el arte. Queda deslumbrada ante la obra de Van Gogh y Turner, entre otros artistas.

Maud Bonneaud regresa a Francia donde comienza sus estudios universitarios de Letras en la Universidad de Poitiers (1938) que concluye en 1940, e inicia su maîtrise, un trabajo de fin de carrera, que lleva el título de Procedimientos del terror y psicología del miedo en la novela llamada gótica inglesa, desde Ann Radcliffe a Mathew Lewis, que no concluye. La amenaza de la guerra hace que intente marcharse a Norteamérica pero al estallar el 1 de septiembre de 1939 la II Guerra Mundial, tiene que quedarse en Poitiers donde conoce a André Breton.

El escritor, poeta, ensayista y teórico del surrealismo será uno de los tres hombres determinantes en su devenir existencial. En estos recuerdos evoca una etapa febril, inquieta, de salidas. Maud se relaciona con Breton y algunos de sus amigos. Narra sus almuerzos en El Caracol y los largos paseos y conversaciones que mantiene con el fundador del surrealismo. Sellan una amistad en la que él le habla de Tenerife y de las calaveras de México.

Conoce también a Dora Maar, que se convertiría con el paso de los años en una de sus grandes amigas y se suma al grupo la mujer de Breton, Jacqueline Lamba, con quien éste había contraído matrimonio en 1934 y la hija que tienen en común, Aube, nacida dos año después.

Maud lee esos días sobre Ubú, rey, la obra teatral de Alfred Jarry que cuenta la historia de Ubú, capitán del ejército polaco y exrey de Aragón y gran doctor en patafísica quien instigado por su mujer, decide derrocar al rey de Polonia Venceslao, con la ayuda del capitán Bordura y su ejército, instalando una terrible tiranía.

Estas Memorias sin importancia son una pieza fundamental para entender la deriva de Maud Bonneaud años más tarde. También la vida de André Breton a finales de los años 30 e inicios de los 40. En estas páginas, Maud Bonneaud explica cómo André Breton tiene que marchar a América, trasladándose a Marsella para embarcar. Lo consigue. No regresará a Francia hasta 1946, recién terminada la guerra que ha mancillado la geografía de Europa.

Maud Bonneaud cuenta que se traslada a París en 1942 y que será allí, en la ciudad de las luces y un año después donde conocerá a Óscar Domínguez quien, escribe, le invita a una cena oriental pero no le convence, no le gusta mucho aquel hombre que viste con descuido, “desarreglado” y que va mal peinado, relata, y que en un rapto de confianza se atreve a llamarla “pequeño saltamontes” y “estrella del infinito”. “Yo me casaré contigo”, le revela el pintor tinerfeño que esos días vive con la pianista Roma Damska, a la que protege por su origen judío en el París ocupado.

A través de Domínguez será como Maud Bonneaud conozca a otro español instalado en París. Un malagueño que responde al nombre de Pablo Picasso. O “don Pablo”. En estos meses estrecha un poco más sus relaciones con Dora Maar y Valentine Penrose y ya en plena postguerra, cuando Europa y el mundo intenta levantar la cabeza después de tanta tragedia, Maud suma una nueva amistad, Man Ray, y fortalece sus relaciones con artistas españoles y de otras nacionalidades que regresan a París como quien despierta de un mal sueño. No será sin embargo lo mismo.

En estos años Maud Bonneaud aprovecha para aprender español como lo aprende el extranjero que no estudia en academias, primero los tacos, las palabrotas y luego todo lo demás. A tenor de lo que escribe, se vuelve imprescindible para el volcánico Óscar Domínguez.

A través de esta especie de autobiografía apresurada, escrita con letra menuda y casi ilegible, Maud Bonneaud relata sus primeras investigaciones con los esmaltes, que trabaja conjuntamente con Domínguez aunque éste se cansa muy pronto. Nacen así las primeras joyas diseñadas por Maud Bonneaud.

Óscar Domínguez cumple la promesa que le hizo varios años antes y se casan en 1948 iniciando un periodo de su vida feliz. Así se traduce por lo que relata en sus memorias: viajes, la puesta en escena de Las Moscas, de Jean-Paul Sartre, en Baden Baden con música de Guy Bernard, quien se convertirá en uno de sus amigos más íntimos…

Maud es ahora Maud Domínguez. Así la conocen. Las memorias finalizan abruptamente y no profundizan más en su relación sentimental con el pintor tinerfeño ni su viaje a la isla y cómo conoció a quien sería su segundo marido y padre de su único hijo, Eduardo Westerdahl. Maud ya no será Domínguez sino Maud Westerdahl.

Para conocer cómo fue ese encuentro y la vida que mantuvieron en común hasta la muerte de Eduardo se recomienda consultar Eduardo Westerdahl. Suma de la existencia de Pilar Carreño Corbella, una publicación del Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea de 2002. La autora, Pilar Carreño, tuvo la oportunidad de conocer a la pareja por lo que el libro propone un interesante retrato del crítico de arte tinerfeño.

Pese a que algunos expertos han tenido acceso a estas Memorias sin importancia estos recuerdos continúan siendo inéditos para el público. Están escritos sin obedecer a un orden cronológico aunque es un material de primer orden para reconstruir una biografía más o menos completa de Maud Westerdahl, trabajo en el que se encuentra ahora la historiadora del arte Pilar Carreño Corbella, comisaria de una exposición sobre su obra artística que espera que se inaugure el 16 de diciembre de 2021 en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Autora de Los surrealistas en Tenerife, Óscar Domínguez en tres dimensiones y El triángulo de las artes, entre otros, señalan a Pilar Carreño como una de las grandes conocedoras de las vanguardias y el surrealismo en Tenerife. Es la profesora quien resalta que hubo tres personajes fundamentales en la vida de Maud Bonneaud: André Breton, Óscar Domínguez y Eduardo Westerdahl.

“Se trató de una mujer que se movió en diversos ambientes por lo que no se puede hablar de una sola Maud sino de muchas. Todas estas piezas forman un rompecabezas”, apunta la historiadora, quien añade: “es un personaje apasionante”.

La biografía en la que está trabajando Pilar Carreño Corbella y que formará parte del catálogo de la exposición que acogerá TEA Tenerife Espacio de las Artes en diciembre de 2021 con el título de Maud, c’est la vie), dibuja el retrato de una mujer extremadamente inteligente que, recuerda Pilar Carreño que la conoció, “siempre estuvo ahí para ayudar”.

“No sé si se sentía artista”, opina la profesora cuando se le pregunta sobre Maud como creadora, “pero sí que se lo tomaba como una actividad que la entretenía”. No tuvo veleidades rupturistas y una vez instalada en Canarias medio olvidó aquellas experiencias para volcarse en la educación de su hijo.

Su obra refleja sus gustos por el mundo antiguo y el de los artistas que conoció a lo largo de su vida y a ellos les rinde homenaje en algunas de sus creaciones.

Pilar Carreño cuenta que con motivo de un homenaje a Óscar Domínguez que se iba a celebrar en 1963, Maud invitó a Breton para que viniera a a Tenerife para participar en una serie de actos que iban a desarrollarse en Tacoronte. Breton nunca respondió. El hombre que le abrió al mundo intelectual, quien la inició en muchas lecturas y la relacionó con los artistas más ingeniosos de los años 30, hace mutis por el foro.

Si uno de los lados de su triángulo emocional e intelectual fue André Breton, los otros dos lo representan Óscar Domínguez, todo lo contrario del fundador del movimiento surrealista y el crítico Eduardo Westerdahl.

Domínguez no era y por lo tanto no presumía de ser un intelectual, se trataba más bien “de un surrealista nato”. Él será el primer amor de Maud. El segundo lo encontrará encarnado también en un tinerfeño, Eduardo, con quien vivirá en Tenerife.

La isla a la que llega no es un paraíso pero sí un lugar en el que se vive bien y en el que está rodeada por los amigos de su marido. El poeta Pedro García Cabrera y el escritor Domingo Pérez Minik, entre otros. Ese pequeño grupo encarna la otra cara de un archipiélago tan contradictorio y “surreal” por naturaleza.

SEGÚN MAUD (*)

“Picasso fue un encuentro más en mi camino siempre lo había admirado pero el conocerlo personalmente me enriqueció. Sobre todo me honró con su amistad y esto significó, un premio muy valioso para mi”.

“A los 18 años conocí a André Bretón y fue el encuentro más importante de mi vida. Entonces, se produjo en mí un desdoblamiento, mitad surrealista y mitad cartesiano. Ahí se inició mi juego intelectual de la razón y lo onírico. Si, en un momento determinado, me hace falta ser surrealista, soy surrealista y, por el contrario, si debo ser cartesiana; soy cartesiana. Lo curioso es que yo me las arreglo muy bien, aunque parezca contradictorio”.

“En Tenerife me encuentro muy bien. La verdad es que con Eduardo a mi lado cualquier sitio sería bueno para vivir. La isla no me es necesaria, pero sí me es terriblemente agradable. Quizás, también, porque tengo muchos amigos aquí. Aunque,
en ocasiones hay que salir para respirar otros aires. Sin embargo, al principio me costó un poco adaptarme”.

(*) Declaraciones extraídas de una entrevista a Maud Westerdahl publicada en la sección Exposiciones y artistas de Ramón Salarich:, “Maud Westerdahl”, Diario de Avisos, Santa Cruz de Tenerife, 25 mayo 1980, p. 47.

FOTOS:

1.- La imagen fue tomada por Eduardo Westerdahl en 1954.

2.- dos páginas de estas ‘memoria sin importancia.

Saludos, plásticos, desde este lado del ordenador