Archive for the ‘Cine de aquí’ Category

Érase una vez… el amor (a veces)

Martes, Abril 27th, 2021

Todo es aparente en A veces el amor, un nuevo largometraje del realizador José Víctor Fuentes, conocido, sobre todo, por ser el director del Festivalito de La Palma. Se escribe “aparente” porque la “aparente” sinceridad de su nueva película esconde, mejor camufla en su fondo una extrema complejidad que va más allá de la polémica, de provocar la mirada del espectador.

A veces el amor sigue en el tiempo a una pareja de enamorados y la llegada de un tercer miembro a esa unidad hecha de dos personas: un hijo. Este nuevo personaje invoca cierta inestabilidad en la relación hombre y mujer que hasta ese momento se ha reproducido en pantalla aunque al final se impone la sensatez por lo que la unidad se transforma ahora en cosa de tres.

La historia está contada por el mismo director del largometraje y sospecho que tanto su pareja como su hijo en pantalla deben de ser su pareja y su hijo en la vida real. Este elemento de realidad, que tritura cualquier asomo de ficción, planea a lo largo de todo el largo, largo, largometraje. Lo que genera reacciones encontradas en el espectador. Por un lado porque perturba que todo, todo lo que se muestra a cámara es “verdad”, lo que hace pensar qué diablos estoy viendo ¿una película “familiar” en la que sus protagonistas muestran su felicidad e infelicidad?. Por otro, que el relato se cuente a través de materiales, muchos de ellos caseros, lo que convierte el visionado de una película en la que a veces asoma el amor en un trabajo dificultoso, que se adentra pero también expulsa el normal seguimiento del filme.

Con un metraje medido, que recortara su duración, este documento de no ficción aunque contenga elementos de ficción en su sentido más estricto, hubiera resultado otra cosa.

Da la sensación, incómoda por otra parte, de cierta ausencia de pudor (morbo mezclado con preocupante curiosidad) al observar una película que muestra a la familia del cineasta y al propio cineasta en situaciones cotidianas. Es decir, tal como son o tal y como deberían ser ante la mirada primero asombrada y más tarde aturdida del espectador. Un espectador que con esta película se sentirá azorado al sentirse un voyeur que se asoma a la vida de los otros.

Pero es aquí, en estos materiales caseros, donde radica la grandeza de un documental que se limita a contar las aventuras del día a día de esta familia que, con un metraje más limitado, hubiera redondeado el efecto que pretende. Un trabajo que por su duración termina por replegar a sus cuarteles de invierno al espectador más entusiasta.

Con todo, esta experiencia fílmica, recupera picos de interés a medida que avanza (el nacimiento y crecimiento del hijo) ya que son tan emocionales que transmiten por sí solo ternura ante lo que desfila en pantalla.

No obstante y al margen de su entusiasmo por provocar al espectador, A veces el amor se deja ver como un documento más que fílmico, antropológico. Su mirada en este sentido es muy limpia pero al no contar más historias que el día a día de la de la pareja y su retoño, sobre todo en la segunda mitad, el filme solo retrata la vida en común de dos (ahora tres) personas que se quieren. Que se quieren pero que también se distancian. De ahí, se entiende, el título de este documento a lo cinema verité al que le falta mayor testarudez por convertir en cine lo que muestra y revela.

La duración de la película es de 80 minutos y se cuenta desde la perspectiva del protagonista, el mismo José Víctor Fuentes, un cineasta acostumbrado a desdoblarse no sé si en otras identidades pero sí al menos bajo otros nombres. Asegura el mismo Fuentes que esta película fue concebida como un diario fílmico en el que intentó resumir la crisis de los 40. Para ello se despojó de vestimentas y a pecho decidió desnudar “emocionalmente” a su familia ante la cámara. Se trata pues de una “aparente” confesión donde las emociones más que lo racional gana la partida.

El juego, que no es nuevo, a priori resultaba atractivo aunque se limita a retratar los distintos estados que sufre como “cuarentón” sin tener muy claro la evolución que esperaba mostrar en la pantalla. ¿Aparentemente?, parece que la película no tiene guión, que todo cuanto vemos es producto de lo que la pareja ha ido grabando de sus distintas e improvisadas estampas familiares a lo largo de los años.

Me atrae, sin embargo, la sensación de que el material audiovisual que se visualiza es espontáneo. Que todo es fruto de la improvisación aunque las escenas que crecen son aquellas en las que se nota cierto trabajo antes de ser rodadas.
No creo que nadie le reste valor a este largometraje que sirve de testimonio de una experiencia tan vital como es la de vivir en pareja y el nacimiento del primer hijo pero le falta algo tan importante como es vocación de entretenimiento, de contar algo sin necesidad de vagar por escenarios tan variopintos como los que muestra esta película.

Se reconoce la vocación de riesgo del largometraje y resulta en un primer momento muy atractiva la mirada que como observador tiene el cineasta de sí mismo. O de ese desdoblamiento que da de sí mismo en pantalla pero el producto se agota a medida que avanza en su intento por mostrar la vida cotidiana de una familia que ama el cine.

Saludos, érase una vez…, desde este lado del ordenador

La conexión canaria de Omar Sharif y Max von Sydow

Sábado, Abril 10th, 2021

Por sus nombres originales no los conocerán pero sí por los que adoptaron como artísticos, que son los que han trascendido y por lo que los identifica cualquier aficionado al cine que se precie.

Si escribo Michel Demitri Chalhoub (Alejandría, Reino de Egipto; 10 de abril de 1932-El Cairo, Egipto; 10 de julio de 2015) más de uno dirá ¿ein?, pero si escribo Omar Sharif, probablemente exclamará un ahhh de reconocimiento no solo porque Omar Sharif fuera el primer actor de origen egipcio en alcanzar la fama en todo el planeta sino porque su carrera, fundamentalmente, se desarrolló en occidente, donde llegó a trabajar con algunos de los más grandes cineastas de su tiempo. Sharif, además, pertenece a esa estirpe de actores que quedaba muy bien en papeles étnicos. Vamos, que lo mismo hacía de príncipe árabe como de médico y poeta ruso, o forajido de incierto origen mexicano, entre otros papeles.

Lo que quizá desconozcan algunos es que también se puso en la piel del capitán Nemo, el legendario marino rebelde creado por Julio Verne, que sin llegar a la altura del James Mason de 20.000 leguas de viaje submarino o el Robert Ryan de La ciudad de oro del capitán Nemo, mantuvo el tipo en una miniserie reconvertida en largometraje que dirigió un español, Juan Antonio Bardem y un francés, Henri Colpi que se rodó prácticamente en Lanzarote.

Sí, para los no iniciados me refiero a La isla misteriosa (1973), producida por ORTF (Francia) con la colaboración de la RAI (Italia) y TVE (España), y que sin ser una cosa del otro mundo tiene el encanto de ese cine de todo a cien que la muchachada reivindica.

El propio Bardem aseguraría en unas declaraciones que se metió de lleno en el proyecto porque le apetecía rodar una de aventuras en unos años en los que su compromiso político comenzaba a salir del armario, aunque explica que si bien “contábamos con un tiempo y un dinero determinados que se nos acabaron antes que la película, se pensó entonces en montar lo que había, ver cómo quedaba y hacer las escenas que faltaran meses después. Yo me negué a continuar así y los actores no quisieron seguir sin mí. Como resultado de todo esto surgieron tres versiones: una francesa, otra italiana y otra española”.

El caso es que todo este desbarajuste se aprecia en la serie –una versión abreviada se estrenó en cines– e incluso llegó a afectar a su título, ya que circuló en las Españas como Las aventuras del capitán Nemo y no La isla misteriosa.

Como suele suceder en excentricidades de este tipo, resulta mucho más atractivo lo que se desarrolló alrededor del rodaje, muchas de cuyas anécdotas aún sobreviven, como la casa que Omar Sharif perdió en una apuesta en Lanzarote, partida de la que se ha escrito mucho en la red, busquen si les interesa conocer esta historia; como del rodaje, que si por algo se caracterizó fue por resultar algo accidentado.

No se encontraba el actor en uno de sus mejores momentos y solía comentar en entrevista que después de La isla misteriosa abandonaría el cine. Detrás dejaba grandes papeles, como el Jerife Alí en Lawerence de Arabia o de doctor Zhivago en Doctor Zhivago, ambas películas a las órdenes de David Lean. También hizo de Ernesto Guevara en Che! Y de forajido en un western de tintes fantásticos, El oro de Mckenna, así como de oficial alemán en La noche de los generales, entre otras.

Max Carl Adolf von Sydow (Lund, 10 de abril de 1929-Provenza, 8 de marzo de 2020)​ fue un actor sueco, y más tarde francés tras obtener la nacionalidad, que comenzó a ser conocido en el cine de la mano de Ingmar Bergman, con quien trabajó en algunas de las más reconocidas películas del cineasta como El manantial de la doncella, El séptimo sello y Fresas salvajes.

Alto y espigado, y con una mirada azul celeste que taladraba, Sydow inició como actor una carrera fuera de su país natal interpretando al mismísimo Jesucristo en La historia más grande jamás contada y de ruso u oficial nazi en películas que no pasarán a la Historia aunque a mi me entretuvieron bastante como La carta del Kremlin y Evasión o victoria que dirige, curiosamente, el mismo director, John Huston. A Max von Sydow lo pueden ver también en El exorcista, es uno de los sacerdotes que intenta sacar el demonio del cuerpo de la niña aunque si lo recuerdo con especial cariño es por su interpretación del emperador Ming en Flash Gordon, una película a la que ya va siendo hora que se le haga justicia.

El actor se especializó a medida que iba creciendo en papeles secundarios, a los que imprime de cierta dignidad. Lo pueden ver en Minority Report, Juego de tronos e Intacto, que fue el primer largometraje de Juan Carlos Fresnadillo y película que se rodó prácticamente en Tenerife. Algún día, si me animo, contaré algunas historias del rodaje de Intacto como la de un reloj que… pero ahora mismo me la reservo por hartura. Jartura que diríamos en la tierra en la que nací y habito.

En fin, que tal día como hoy nacieron dos caballeros de más que triste, angustiosa figura. Dos actores, ya ven, que visitaron estas islas por motivos de trabajo para dar constancia de un territorio que en ambos filmes no es Canarias sino tierra quemada por el sol. Geografía retorcida y sin nombre registrada por la cámara de ese invento hoy tan devaluado como es el cine…

Saludos, otro día hablaremos del Gobierno, desde este lado del ordenador

Felicidades, Andrea… Felicidades, Daniel

Viernes, Abril 9th, 2021

Los lamentamos pero hasta que no sepamos la causa no podemos enlazar contenidos que nos gusta recomendar. ¿La razón? vete tú a saber…. Lo escribe alguien que a lo más que ha llegado con la ciencia exacta del computador es a considerar esta máquina como una especie de máquina de escribir avanzada. Se dice todo esto porque las felicitaciones que hoy repartimos, felicitaciones merecidísimas, pedían a gritos la ruta para obtener más información de la que vamos a proporcionar, así que, como iniciamos el texto, mil disculpa a los afortunados y a los lectores (esa inmensa legiòn que no no nos lee) cuando repasen con nosotros reconocimientos y cumpleaños en el enmarañado universo de la cultura hecha en estas islas abandonadas, sí, abandonadas de la mano de los dioses.

* La escritora tinerfeña Andrea Abreu ha sido seleccionada por la prestigiosa revista Granta como una de las mejores narradoras jóvenes en español, gracias a la publicación de su primera novela, Panza de burro, que ya ha sido traducida a varios idiomas. La icodense de 26 años ha puesto su sello en la literatura isleña al narrar la historia de una amistad entre dos niñas en la que se dibujan escenas y diálogos del barrio de Los Piquetes, en el municipio norteño. Abreu emplea un lenguaje canario sin complejos que ha logrado cautivar a sus lectores y que ha motivado el reconocimiento nacional e internacional.

* El cineasta Daniel León Lacave, representante junto al también cineasta Josep Vilageliú del “cine leve”, que no tiene nada que ver con otras tendencias cinematográficas salvo la de realizar películas con cuatro perras, celebra hoy el décimo aniversario de Algo que se parece a cine, un blog de referencia para conocer las claves que anima a un cineasta como Lacave a seguir al pie del cañón pese al ámbito en el que se mueve y el recelo con el que lo miran los cineastas “oficialistas” que no terminan de entender las razones de que Daniel se haya descarriado “del buen camino”, que no es otro que el de cierra la bocaza. Para desearles feliz aniversario ir directo a http://algoquesepareceacine.blogspot.com/.

Saludos, estos es todo, amigos, desde este lado del ordenador

Javier Hernández Velázquez, I Premio Internacional de Novela Policial Adarve Negra

Jueves, Abril 1st, 2021

Javier Hernández Velázquez obtiene el I Premio Internacional de Novela Policial Adarve Negra por la obra Indivisa Manent que presentó al concurso bajo el pseudónimo de Crhis Webber.

La organización del Premio recuerda que si bien las bases especificaban un único ganador, los miembros de jurado decidieron conceder un accésit a la obra El último cajón, enviada bajo el pseudónimo Uve por Raquel Villar Pajares.

El jurado, formado por el editor Luis Folgado Torres y los novelistas Carlos Salem Sola y Juan Guinot, destacó de la novela ganadora “el conocimiento y la utilización por parte del autor de los mecanismos del género negro, perfectamente adaptados a la actualidad”. La obra ganadora será publicada por ediorial Adarve en el segundo semestre de 2021.

Javier Hernández es tinerfeño y cuenta ya con una dilatada trayectoria como autor de género negro con títulos como Factotum, La identidad fragmentada y El fondo de los charcos, entre otras.

El autor define la novela Indivisa Manent como un Country Noir con tintes de Pulp-Pop donde todos los protagonistas creen que si “la violencia no ayuda a solventar los problemas es que no has pegado lo suficientemente fuerte”.

Saludos, felicidades, desde este lado del ordenador

Abierto el plazo de los Premios 2021 de la Fundación CajaCanarias

Viernes, Marzo 19th, 2021

La Fundación CajaCanarias ha abierto el plazo de presentación de sus Premios 2021. Se establece el período comprendido entre el 22 y el 26 de abril, en función del galardón al que se opte, como fecha límite de presentación de trabajos e inscripciones a las diferentes modalidades. A través de www.cajacanarias.com se pueden consultar las bases de participación.

Podrán optar a los diferentes Premios CajaCanarias 2021 todas aquellas personas mayores de edad, naturales o residentes en Canarias (con excepción en el apartado de música joven, abierto a menores con autorización por parte del correspondiente tutor legal, a partir de 15 años), salvo quienes hubiesen resultado ganadores del galardón al que optan en ediciones anteriores.

Premio de Novela Benito Pérez Armas. El galardón alcanza este año su trigésimo séptima edición y establece un único premio, dotado con un importe de 6.000 euros. El trabajo debe mantenerse inédito hasta que se haga público el fallo del jurado, así como haberse realizado en los dos últimos años, y sólo podrá presentarse un trabajo por autor. Las novelas deberán estar escritas en español, con una extensión no inferior a 55.000 palabras y el tema será de libre elección. El plazo de presentación de los manuscritos que opten al certamen finaliza a las 14 horas del 23 de abril.
 
Premio de Poesía Pedro García Cabrera. Como en anteriores ediciones, el certamen poético convocado por CajaCanarias desde 1981, mantiene un único premio, dotado de 3.000 euros. Los poemarios deberán estar escritos en español, con una extensión máxima de 700 versos y mínima de 350, habiéndose realizado a lo largo de los dos últimos años. De la misma manera que el galardón narrativo, el plazo límite de entrega se establece para el 23 de abril, hasta las 14 horas.
 
Premio de Música María Orán. A este galardón, que en la presente edición se convoca en la modalidad de canto y aumenta la dotación de su premio hasta los 6.000 euros, podrán optar intérpretes nacidos o residentes en Canarias mayores de edad y que no superen los 36 años el día de inicio de las pruebas. Los días 16, 17 y 18 de junio está prevista la celebración de las diferentes sesiones del concurso para optar al Premio de Música María Orán, a celebrar en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, y la inscripción permanecerá abierta hasta el 26 de abril, a través de www.cajacanarias y en la que habrá que aportar, entre otras cuestiones, el programa detallado con minutaje global aproximado, así como las partituras.
 
Las pruebas del concurso consistirán en una fase eliminatoria y una final, ambas de carácter público.
 
Eliminatoria:
 
Tiempo de intervención máximo: 20 minutos.
 
Los concursantes interpretarán un aria de ópera de libre elección; un lied alemán o melodía francesa, también de libre elección; así como una canción de autor canario, debiéndose incluir las obras en formato de partitura general.
 
Final:
 
Tiempo de intervención máximo: 30 minutos.
 
Se interpretarán un aria de ópera; un aria de oratorio, misa, cantata o motete; una canción española y un aria o romanza del teatro lírico español, todas ellas de libre elección. Cabe recordar que todas las obras deberán ser interpretadas en idioma original y de memoria, a excepción del oratorio.
 
La Fundación CajaCanarias pondrá a disposición del concursante que lo solicite, un/a pianista acompañante con quien podrá realizar un ensayo con anterioridad a cada una de las pruebas, de 25 minutos para la eliminatoria y 40 minutos para la final. Además del premio en metálico que se establece para el ganador/a del Premio de Música María Orán, podrá percibir un importe adicional de 1.500 euros en concepto de caché por una audición o recital, a realizar en el marco de la programación anual de la Fundación CajaCanarias.
 
Premio de Relato Corto Isaac de Vega. Se establece un único premio, dotado con 3.000 euros, para reconocer una colección de relatos cortos, escritos en lengua castellana; la extensión total del volumen puede oscilar entre 26.400 y 39.600 palabras, y los/as participantes en esta categoría, de la misma manera que en los premios de Novela y Poesía, deberán hacer entrega de sus trabajos antes de las 14:00 horas del próximo día 23 de abril.
 
Premio de Cortometraje Manolo Villalba. El certamen cinematográfico mantiene sus dos modalidades: ficción y documental, de temática libre en ambas categorías. Los cortometrajes podrán presentarse en cualquier formato de dvd/bluray homologado en nuestro país, con una duración no superior a 30 minutos y con fecha de producción posterior a enero de 2019, optando a sendos premios dotados con 3.000 euros cada uno. El plazo de presentación, en este caso, finaliza el 24 de abril y las obras deben entregarse físicamente en los Espacios Culturales CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Garachico o Santa Cruz de La Palma, de lunes a sábado y entre las 11:00 y las 13:30 horas.
 
Premio de Fotografía. También de temática, modalidad y técnica libre, podrán concurrir los artistas, naturales o residentes en Canarias, mayores de 18 años. Cada autor presentará una serie fotográfica compuesta entre cuatro y ocho instantáneas. Las fotografías presentadas deben haberse realizado en los dos últimos años y no pueden haber sido premiadas en ningún otro concurso, exhibidas en alguna exposición, ni publicadas en libros, catálogos o páginas web. Se otorgará un único premio, dotado con 3.000 euros, así como la Fundación CajaCanarias ofrecerá al ganador la oportunidad de llevar a cabo una exposición, que se realizaría en uno de sus Espacios Culturales, y las instantáneas han de presentarse al concurso en formato digital a través de la página web www.cajacanarias.com, así como deben tener una resolución mínima de 300 ppp, en formato jpg, un tamaño de archivo máximo de 20 Mb y un tamaño de la fotografía donde la suma de la base y la altura no supere los 100 cm.
 
Premio de Música Joven Alberto Delgado. Este concurso de música pasa a denominarse a partir de la tercera edición Alberto Delgado en memoria del presidente de la entidad, recientemente fallecido. Músico de formación y director-fundador de la recordada Coral de Voces Blancas de Santa Cruz de Tenerife, Delgado desarrolló una labor de apoyo y fomento musical.
 
Podrán concurrir al certamen jóvenes canarios y residentes en Canarias, con edades comprendidas entre los 15 y los 35 años, y en formato solista o en agrupaciones que no superen los seis componentes, abierto a géneros de música que comprenden desde el pop, rock, rap, hip-hop, hasta la canción de autor, reggae, soul o blues, entre otros.
 
Los participantes deben presentar tres temas musicales de autoría propia y originales, grabados en formato mp3 y junto a la documentación requerida en las bases, exclusivamente a través de la página web www.cajacanarias.com, antes del 26 de abril (14:00 horas). Para optar al Premio de Música Joven Alberto Delgado no se debe contar con contrato discográfico en vigor hasta la celebración de la actuación final ni pertenecer a dos formaciones diferentes presentadas a concurso, así como se ha de disponer de un repertorio mínimo de diez canciones.
 
De todas las propuestas presentadas, el jurado seleccionará los grupos y/o solistas que participarán en la fase final, a celebrar el 4 de junio, a partir de las 19 horas, en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife. Cada formación deberá interpretar los tres temas presentados a concurso, pudiendo incluir en el repertorio composiciones originales hasta completar el tiempo límite de intervención establecido. El premio este año asciende a una dotación de 3.000 euros y, además, el ganador podrá percibir 1.500 euros en concepto de caché por una audición o recital, a realizar en el marco de la programación anual de la Fundación CajaCanarias
 
Premio de Investigación Agustín de Betancourt. Podrán concurrir investigadores e investigadoras que estén en posesión del título de doctor en el momento de presentarse a esta convocatoria, bien de forma individual o agrupados, vinculados a centros oficiales de investigación ubicados tanto en la Comunidad Autónoma de Canarias como fuera de ella. Asimismo, se establece como condición ser natural o residente en Canarias, permitiendo en el caso de equipos de investigación que al menos uno de los miembros cumpla esta condición.
 
La fecha límite de entrega de los trabajos que opten a este galardón se establece el 22 de abril, y se otorgará un único de premio, dotado con 3.000 euros. La investigación, que debe ser original, tendrá una extensión máxima de 22.000 palabras, entre otras condiciones, y el tema de la investigación debe enmarcarse en el área de conocimiento (clasificación ANEP) relativa a Ciencias Sociales, Derecho y Economía, enfocado directamente en el avance de la sociedad en general por medio de la creación y renovación de estudios vinculados a las subáreas que conforman estas ciencias.
Los trabajos que opten al Premio de Investigación CajaCanarias deben ser originales, además de haber sido publicados en revistas/ediciones relativas al área de conocimiento en la que se inscriben. Asimismo, la investigación desarrollada deberá haber sido concluida en un período no superior a los tres años previos a la fecha de la presente convocatoria.
 
Premio de Artes Plásticas Manolo Millares. Como una de las principales novedades en la convocatoria de Premios CajaCanarias 2021 se encuentra el retorno a su catálogo de este prestigioso galardón que, en la presente edición, lleva aparejado un único premio dotado con 6.000 euros. El tema, la modalidad y la técnica de las obras a concurso serán de libre elección del autor y deberán ser inéditas, realizadas a lo largo de los dos últimos años y no premiadas en ningún otro concurso, exhibidas en alguna exposición, ni publicadas en libros, catálogos o páginas web.
 
Cada participante deberá presentar dos obras originales que no pueden superar los 150 centímetros en cualquiera de sus dimensiones. La fecha límite se establece el 24 de abril (14 horas) y la entrega puede realizarse en los Espacios Culturales CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Garachico y Santa Cruz de La Palma, de lunes a sábado y en el horario comprendido entre las 11 y las 13 horas.

Saludos, y resignación cristiana, desde este lado del ordenador
 
 

El cine canario se suelta la melena

Martes, Marzo 2nd, 2021

Al margen de gran operación comercial con que se quiere vender el próximo (y esperado por algunos) estreno de varios largometrajes con acento canario, unos terminados y otros camino de esa fase, es una excelente noticia que este año o el que viene podamos ver en pantalla (si los cine reabren o si las plataformas lo permiten) el trabajo de una serie de realizadores que bajo el título de Canarias desatada (Canarias Unleashed) se presenta en la actual edición del European Film Market.

En este paquete se exhibe un avance de su debut en el largometraje de David Pantaleón, Samuel M. Delgado & Helena Girón, Guillermo Ríos y Armando Ravelo.

La operación es una iniciativa del Clúster Audiovisual de Canarias y cuenta con la colaboración de PROEXCA.

En una nota se informa que “el récord de subvenciones otorgado en 2020 por el Gobierno de Canarias y los Cabildos de Tenerife y Gran Canaria, con la cifra histórica de más de 2.000.000 de euros, ha permitido que los productores y los cineastas del archipiélago puedan materializar apuestas potentes de largometrajes de ficción, tras haber demostrado su capacidad y la relevancia del talento local en el formato del cortometraje y en el género documental”.

Rendir los machos (Our Father) de David Pantaleón es una producción de Volcano Films (España) y Noodles Production (Francia) y es el salto al largometraje de un cineasta que ha sido premiado en Rotterdam, Oberhausen, Chicago o Sevilla.

Fuerteventura se convierte en la cinta en una insólita y ancestral isla desierta a lo largo de la cual viajan junto a un rebaño de machos cabríos, dos hermanos enfrentados por una promesa y una herencia. En palabras de su David Pantaleón, la isla canaria funciona “como el paisaje interior de los protagonistas. Es un lugar, seco, rudo, hostil pero a la vez lleno de pequeños detalles, matices y lugares hermosos. Por lo que más que un personaje, considero a Fuerteventura como el alma visual de los mismos”.

Ellos transportan la muerte (They Carry Death) es la primera colaboración de las productoras canaria (El Viaje Films) y gallega (Filmika Galaika), Se trata de una película que codirigen Samuel M. Delgado y Helena Girón. En el filme pretenden aportar una mirada crítica a la colonización y al relato histórico en una singular película de aventuras. En ella tres tripulantes de la expedición capitaneada por Cristóbal Colón roban la vela de la Santa María y huyen con ella por una isla desconocida.

Protagonizada por el actor tinerfeño Álex García, Ariadna Gil y Silvia Alonso, Solo una vez (Just Once) de Guillermo Ríos, es un drama con ligeros toques de comedia.La película está producida por Álamo Producciones, 4ª Parte AIE y River Flow Pictures y es la ópera prima del director del cortometraje Nasija.

Solo una vez cuenta la historia de Eva y Pablo, una pareja de profesionales que tiene que acudir a la consulta de Laura, una psicóloga especialista en violencia machista, cuando él es denunciado por maltrato. El realizador afirma que ha pretendido “mostrar la complejidad que conllevan las relaciones de pareja y cómo le afecta el patriarcado, no solo en la propia relación si no también de todo lo que la rodea”.

La piel del volcán (The skin of the Volcano) de Armando Ravelo está producida por Las hormigas negras, Proyecto Bentejuí y Doble 10 TV y se trata de la segunda película de su director, que se ha especializado en representar el pasado indígena de las islas reconstruyendo la lengua original de sus antiguos moradores a partir del amazigh, el lenguaje de los bereberes.

La película mezcla tres momentos claves en la historia de las Islas Canarias: la colonización y conquista por parte de los castellanos, la represión de la posguerra del siglo XX, y el presente.

A esta relación de estrenos se suman también dos documentales de creación producidos en Canarias: A veces el amor (Sometimes Love) de José Víctor Fuentes y Absolución de Juan Alfredo Amil (Juan Alfredo Amil’s Absolution) de Juan Alfredo Amil.

Saludos, que bajo Dios y lo vea, desde este lado del ordenador