Memorias de una hetaira, una novela de Carmen del Puerto Varela

Miércoles, Julio 17th, 2024

“Elena se resistía a creerlo. Erika era capaz de muchas cosas y ella sabía mejor que nadie de su promiscuidad. Juntas habían hecho el ‘juramento de las hetairas”. No se doblegarían a ningún hombre, tomarían siempre la iniciativa sexual y se acotarían con quienes quisieran. Podían ser hombres y mujeres, parejas o grupos y, en principio, sin ninguna restricción, manteniendo solo las debidas precauciones y dentro de un orden, Puro sexo, relaciones consentidas y sin ataduras de ningún tipo”.

Memorias de una hetaira, Carmen del Puerto (Círculo Rojo Editorial, 2023)

El peso del trabajo periodístico se aprecia en las dos novelas que he leído hasta la fecha de Carmen del Puerto Varela. En la primera que llegó a mis manos, El finlandés errante, recreaba la vida de un finés que vino a dar con sus huesos en Tenerife, donde encontró pareja y se adaptó a un territorio, un espacio que poco o nada tenía que ver con el de su tierra natal. Ahora, en Memorias de una hetaira, la escritora riza el rizo pero sin perder de vista el sendero que abrió con El finlandés errante, con el fin de narrar en dos tiempos la historia de una cortesana en la Grecia antigua y, paralelamente, la de una mujer en nuestros aciagos tiempos que estudia en la Universidad de La Laguna y que trabaja en una investigación sobre las mujeres libres en la Hélade clásica.

Descubro en Memorias de una hetaira a una escritora que ha dado un paso al frente y que no teme buscar nuevos senderos en los que proyectar su literatura. Si ya El finlandés errante era una obra arriesgada, con estas memorias Carmen del Puerto avanza de casilla porque se trata de un libro que no deja de desconcertar al lector. Me atrevería incluso que a desarmarlo de posibles prejuicios una vez haya iniciado la aventura de leer una novela que no va a dejar indiferente a nadie.

Por un lado porque está muy cuidadosamente escrita y cuenta con una documentación que consolida lo que narra a media que se pasan las páginas. Puede resultar un inconveniente, pero es momentáneo, que la narración se plantee troceada (una parte, la que transcurre en la Grecia clásica y la otra en la actualidad) pero una vez se aceptan las reglas del juego el curso del relato se sigue con una atención que a medida que avanza se recibe con mucho mejor apetito.

La novela permite, además, ser leída de manera independiente porque son dos historias las que se cuentan en un mismo libro aunque no lo recomendaría porque ambos relatos están unidos por un hilo casi invisible. Es decir, que ambas experiencias se retroalimentan ya que una y otra historia tienen vasos comunicantes solo que en vez de trasladar un líquido de un sitio a otro lo que traslada son palabras con las que se cuenta esta historia de mujeres empoderadas y de otras que comienza a serlo. Este discurso fusiona el de la mujer cortesana de la Grecia clásica con el de la otra protagonista, la estudiante del siglo XXI, que vive en un mundo radicalmente distinto. Extremadamente avanzado en tecnología pero no sé que decir si espiritualmente también.

Se nota mucho trabajo de fondo en Memorias de una hetaira así como de dar forma a la novela. También un notable esfuerzo por contarnos lo que les ocurre a sus dos grandes protagonistas por dentro y por fuera procurando para cada historia usar un lenguaje que distinga a una de la otra además del recurso gráfico de emplear otro tipo de letra en el caso de la narración que dicta la hetaira.

Debido al oficio de una y a la carrera universitaria de la otra, la novela está salpicada de ratos eróticos pero no resultan abusivos ni mucho menos pornográficos. Estos momentos son de esparcimiento y relax y están escritos porque así lo pide la historia. No son gratuitos.

El libro se lee con bastante interés y hasta cierto punto obliga a entender que la escritora haya escogido la narración doble para contar la historia porque sus ambiciones van más allá de la recreación, por otro lado muy realista, de la Grecia de aquellos años, sus años de esplendor, y del ambiente y la presión que se siente en la vida universitaria. En los despachos y en la calle pero sobre todo en la intimidad del dormitorio.

Memorias de una hetaira enseña además lo difícil que fue ser mujer en un siglo donde no eran nada, o casi nada, pero también en unos tiempos actuales donde todavía tiene que ganarse muchos derechos. Esta contradicción es, a mi juicio, uno de los debates más atractivos que plantea esta novela. Una novela de ideas, que no se achanta ante los desafíos éticos y morales que plantea a través de los personajes.

Carmen del Puerto pone también el énfasis en reivindicar la dignidad de las personas y en el precio que se ha de pagar para levantarse todas las mañanas sin preocupaciones en la cabeza. Al mismo tiempo, estudia el cinismo que como sociedad nos domina y en cómo ha perdido su fuerza la cortesana, la hetaira, al convertirse hoy en sinónimo de prostituta, de mujer que por necesidad vende su cuerpo a otras personas.

En Memorias de una hetaira encuentro a una escritora que ha evolucionado aunque mantiene algunas constantes como es su preocupación por la documentación gracias a la cual el lector no va a dejar de sorprenderse con esta novela.

Saludos, llega el calor, desde este lado del ordenador

Dos festivales de poesía, frente a frente

Miércoles, Marzo 20th, 2024

Se produce este largo fin de semana que anuncia la laaarga semana siguiente, la Santa, dos festivales de poesía en una isla, Tenerife, que tuvo siempre buen oído para los que recitan bajo la luz de la luna.

Lo insólito, y por eso deberían de dejárselo ver, es que estos dos festivales poéticos (antaño se le decían juegos florales) coincidan en el tiempo, lo que implica que pese a que no se celebren en la misma localidad sí que se pisarán los actos, los protagonismos, las lecturas y la cháchara que siempre se genera en este tipo de encuentros en el que uno observa casi siempre los mismos nombres de siempre. Es decir, que por un lado aparece el veterano/a poeta y por otro los de mediana edad y más atrás los jóvenes vates que ya no son tan jóvenes pero que siguen siendo vates.

Es más que probable y me atrevería incluso a poner la mano en el fuego del ara que acudan a cualquiera de estas sesiones los poetas que fueron excluidos de estos dos encuentros o que simplemente no se les llamó por despiste de los organizadores. Es probable también, aunque menos porque el tono guerrillero ha ido descendiendo estos últimos años, que uno encuentre en redes sociales algún chispazo de crítica a estos dos festivales consagrados a la poesía pero no creo que la sangre llegue al río como sí pasó en iniciativas poéticas anteriores en esta isla y también en otras islas de las Canarias donde la poesía, últimamente bajo tierra, asoma la cabeza para recordar que Tenerife y también el resto del archipiélago fue durante un tiempo tierra de poetas. Que uno, me dijo alguien una vez, levanta la piedra y salen tantos poetas como hormigas. Imaginad a los poetas (da igual su sexo) recibiendo la luz del sol tras tantos años escondidos bajo la sombra de la piedra…

Pero en fin, que de jueves a sábado y de jueves a domingo se celebran dos festivales poéticos en esta isla abandonada de la mano de los dioses, y que sin saberlo (presumo) quienes se han encargado en poner en marcha toda esta producción, hacen que coincidan en sus respectivas programaciones lo que se cantará en un lado y en el otro.

Por una vez que regresaba la poesía…

El primer encuentro se denomina Voces del Extremo-Encuentro de Poesía de la Conciencia Crítica y se celebra a partir de hoy y hasta el domingo en la ciudad de La Laguna. Leo que reunirá a sesenta poetas (espero que ninguno aparezca una mañana o una tarde o una noche con un puñal clavado en la espalda, algo, por otro lado, bastante habitual en estos festivales metafóricamente hablando) y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de La Laguna, que ha cedido la ermita de San Miguel Arcángel, en la plaza del Adelantado.

Voces en el extremo lleva 25 años latiendo y contará entres otros poetas participantes con Antonio Orihuela, Elsa López, Jesús Alvarado y Antonia López.

Si voces en el extremo comienza hoy mismamente, 20 de marzo del 2024, año uno del fin del mundo, este jueves (o mañana, 21 de marzo del mismo año) San Juan de la Rambla acoge la primera edición de Mazapé. Festival Internacional de Poesía, que nace con voluntad de continuar.

Entre los invitados, Elsa López, que también estará en Voces en el extremo, Katya Vázquez Schöder, Cecilia Domínguez Luis y cantantes y músicos como Luisa Machado y Alberto Méndez, entre otros.

En fin, una doble interesante oferta para los que siguen con atención el universo de la poesía más que en Canarias, en Tenerife aunque estos dos encuentros se celebren prácticamente al mismo tiempo como si su intención fuera la de joderse uno al otro.

Entiendo, o mejor quiero entender, que estos dos festivales se celebran al mismo tiempo por casualidad pero da cierta rabia que dos encuentros donde la palabra es tan importante dejen a su público asistente potencial con el culo, literalmente, al aire ya que no puedo ir a esto de San Juan de la Rambla porque a la misma hora me coincide con lo de La Laguna y así las cosas…

Con todo, y pese a que uno y otros se hagan la competencia cuando lo que deberían de hacerse es el amor, les deseo con todo corazón que ambas fiestas poéticas coincidentes sean un éxito.

Saludos, se dijo, desde este lado del ordenador

La Poeteca de Canarias recibe al colectivo Poetas en Rebeldía

Jueves, Septiembre 7th, 2023

La Poeteca de Canarias reanuda su programación cultural con un recital del colectivo Poetas en Rebeldía. El acto tendrá lugar este viernes 8 de septiembre, a las 19:00 horas, con entrada libre, en el quiosco del parque Javier Fernández Quesada (antiguo parque Los Dragos), situado entre las calles Heraclio Sánchez y Doctor Antonio González (La Laguna). El espacio que ocupa la Poeteca fue cedido por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de La Laguna a la Asociación Cultural Tres Orillas para el desarrollo de este proyecto.
 
El recital se abrirá con unas breves palabras introductorias del coordinador de La Poeteca, Ramiro Rosón, dando paso a los siete autores que han confirmado su presencia en el acto (Alberto Díez, Loli Figueroa, Oscar Negrín, Esther Medina, Javier Mérida, Manuel Pérez y Roberto Rodríguez), y culminará con una sesión de micro abierto, en la que el público asistente podrá compartir sus propias creaciones poéticas si lo desea.
 
Poetas en Rebeldía, colectivo coordinado por el gestor cultural Manuel Pérez Marrero, suma en la actualidad un total de 51 miembros, con un grupo en Tenerife y otro en Gran Canaria, y se constituye como una asociación cultural cuyo objetivo consiste en dar voz a las causas sociales a través de la poesía, acercando la creación literaria a la sociedad en general, creando nuevos espacios para la práctica de la poesía escénica y promoviendo el trabajo de los escritores, artistas y músicos locales.
 
Desde el 6 de marzo de 2018, cuando ofreció su primer recital con un grupo de cinco autores, Poetas en Rebeldía ha desplegado una intensa actividad en la que ha colaborado con diversas causas, realizando campañas de visibilización y concienciación a través de la poesía social y reivindicativa. Esta actividad se ha plasmado en recitales organizados en todo tipo de lugares y eventos, como centros culturales, bares, colegios, festivales literarios e incluso a pie de calle, y en algunas ocasiones ha incorporado el teatro y la música junto a la palabra poética. Generalmente, estos recitales poseen un carácter benéfico, con el objetivo intrínseco de fomentar el gusto por la literatura, el compromiso social y el pensamiento crítico entre la población isleña.
 
Como propósito de futuro, Poetas en Rebeldía trabaja para expandirse en el archipiélago canario, con la aspiración de llegar a todas las islas. De este modo, en este año espera sumar a sus grupos de autores en Gran Canaria y Tenerife dos nuevos capítulos, uno en La Palma y otro en Lanzarote. Desde su perspectiva, este colectivo entiende la poesía como un arma cargada de futuro, tal y como la describía Gabriel Celaya, y su actividad no se limita al uso de la palabra, sino que también pretende aportar la presencia y el esfuerzo de sus integrantes para luchar contra los problemas sociales y ambientales de su entorno.

Saludos, se dice, desde este lado del ordenador

La torre encantada, una novela de Mariano Gambín

Lunes, Diciembre 19th, 2022

Mariano Gambín, con doce novelas ya publicadas, se ha convertido en un autor de referencia para aproximarnos al thriller canario escrito en Canarias. El escritor conoce las claves en las que se mueve y quizá sea por eso que por mucho que sus libros se parezcan unos a otros, al final el entretenimiento esté asegurado porque ante todo Gambín es un escritor de novelas de entretenimiento, muy alejado de una escritura compleja, que gusta más de la forma en cómo se cuenta que en el qué se cuenta.

Dicho esto, nada nuevo bajo el sol con su libro doceavo correspondiente a la serie que coprotagonizan Ariosto y su leal guardaespaldas Olegario, la intrépida periodista Sandra Clavijo, la arqueóloga Marta Herrero y el inspector Galán de la Policía Nacional, y que lleva por título La torre encantada. Con esto, se quiere decir que la nueva novela de Mariano Gambín reúne todos los ingredientes que lo convirtieron en una de las voces literarias más leídas del archipiélago tras su trilogía Ira Dei, un universo que casi parece que se mueve por sí solo y del que el mismo escritor ha intentado distanciarse en al menos dos novelas, El viento del diablo y El oro de Mauritania, esta última probablemente el libro más alejado del mundo Ariosto/Sandra/Marta/Olegario/Galán, al ser una novela digamos que muy apartada de la línea oficial que ha hecho conocido a su autor, quien por una vez se decantó por una trama internacional de altos vuelos en las que los protagonistas habituales de la serie Ira Dei apenas aparecían en sus páginas.

La torre encantada es una vuelta a los orígenes, una novela que sí se ajusta a la dinámica establecida por las anteriores de la saga. Es decir, que hay un misterio lagunero y una búsqueda, la del tesoro del legendario corsario Amaro Pargo, un personaje cuya vida real se confunde con la leyenda. En el libro también se encuentra un objeto de devota veneración religiosa que ha desaparecido de la iglesia de La Concepción y a cual se le atribuye poderes para sanar; una sociedad ocultista que no tiene demasiado de sociedad ni de ocultista (los masones asoman también la cabeza, pero la asoman con la discreción que los caracteriza) y una red de espías rusos que andan tras el venerado objeto religioso en una isla que, en manos de Mariano Gambín, se convierte en territorio de acción y de suspense.

Con esta fórmula, el escritor cocina una novela a lo Ira Dei y los resultados no decepcionan. Ni a sus seguidores ni a los que lleguen de nuevas a la serie ya que una de sus características es que con independencia del orden cronológico que marcan los libros, el lector se puede iniciar en estas aventuras con cualquiera de ellos, doce libros que, hasta la fecha, construyen un imaginario lagunero de misterio aunque personalmente recomendaría que se comenzase por la primera, Ira Dei, por ser la que dio origen a este curioso y atractivo fenómeno literario canario.

Si se han leído las anteriores novelas de la serie se notará que el escritor se siente cada vez más suelto y seguro con ellas. Y como pasa con las anteriores, si hay un personaje de “los buenos” oficiales que destaca en ésta por encima de los otros es Olegario, de quien el escritor nos da algunas pinceladas de su pasado. Tan cómodo se siente Gambín transitando por estas historias de misterios laguneros y ocasionalmente santacruceros (es más que probable que amplíe el radio de acción a otras localidades en futuras novelas) que en su empeño por dar credibilidad a estos relatos no duda en añadir elementos de nuestra realidad como fondo en sus novelas. En las que nos ocupa, La torre encantada, denunciando los atascos que se producen en las autopistas de la isla los días laborables y hecho que casi hace responsable en el libro que los héroes de la historia pierdan a los villanos que persiguen.

No es fácil lo que ha logrado construir el escritor a lo largo de esta docena de novelas, y no solo se apunta por el notable éxito que han alcanzado sobre todo en la ciudad de La Laguna, sino por dar identidad a unos personajes que libro a libro se han ido afianzando en sus estereotipos. Se tratan además de novelas extremadamente blancas, en las que el lector no encontrará demasiado drama y sí mucho de comedia, un humor que a veces aparece soterrado pero que se respira a lo largo y ancho de la obra, en especial cuando irrumpen los secundarios que el lector iniciado conoce de libros anteriores como Adela Cambreleng, entre otros. Si hay algún tipo de violencia, esta apenas consume un uno por ciento del relato, ya que éste prefiere profundizar en la investigación, en este caso cruzada (el objeto religioso que “suda”, el tesoro del legendario corsario tinerfeño) pero que convergen al final en un mismo espacio: la iglesia de La Concepción.

En este aspecto, y reconociendo las virtudes y defectos que reúne la novela, como que se tenga la sensación que supera la trescientas páginas más por llenar espacio que porque lo exija la historia, La torre encantada como los otros títulos anteriores del escritor está estructurado en capítulos alternos, todos ellos protagonizados por los diferentes personajes que forman parte del team, del equipo de investigadores que desde Ira Dei están ahí para resolver misterios y a veces, solo a veces, tropezarse con situaciones que parecen que proceden del más allá.

Saludos, misterio, misterio, desde este lado del ordenador

La afoto

Miércoles, Agosto 17th, 2022

No le he prestado demasiada atención al dicho que dice que la cara es el reflejo del alma pero basta ver la fotografía que días pasados se sacaron el alcalde La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, y sus dos cuates junto al director de cine Álex de la Iglesia para darse cuenta que, carajo, pues va a ser que es una aplastante verdad. Verdad esa de que la cara es el reflejo del alma.

Los hechos tuvieron lugar hace unas semanas en Aguere, donde rueda el director de El día de la bestia la segunda temporada de 30 monedas, una serie, dicho sea de paso, que me parece un borrón negro negrísimo en la filmografía del cineasta pero nadie, ya lo dijo Dios, “es perfecto”.

Al parecer el alcalde y sus cuates, que son la concejala de Cultura y presidenta del Organismo Autónomo de Actividades Musicales (OAAM) del Ayuntamiento de La Laguna y compañera sentimental de Luis Yeray, ay, Yaiza López Landi y el concejal de Fiestas, Badel Albelo Hernández, se colaron en el trajín del rodaje para sacarse una afoto con De la Iglesia y colgarla más tarde en redes sociales para que los laguneros y los que no lo son descubriéramos que el primer edil de la antaño y hoy casposísima ciudad universitaria se codea no sé si con los famosos, pero sí con un director y guionista que cuenta ya con una larga relación de películas que, sospecho, no creo que ninguno de los tres que aparecen en la afoto conozca. Imaginemos el diálogo:

- Álex, Álex –porque el tuteo es imprescindible en este tipo de personas que no saben que este abuso de confianza delata que no conoce de nada al famosete de turno, en el caso de Álex de la Iglesia medio famosete sobre todo por sus primeras películas y porque su novieta es una chica muy guapa de Tenerife- a mi es que me encantó un montón Los otros y esa de Franco, que no sabía yo que un militar…

Como me escribe quien me envía el whatsapp con la fotografía del chiste, del alcalde y de sus cuates con Álex de la Iglesia, la jeta del cineasta es más que un poema. Yo diría que casi se trata de una declaración de guerra. De quita tus sucias manos de encima, mono asqueroso que es lo que le dice Taylor (Charlton Heston) cuando los gorilas lo atrapan en aquella ciudad de monos para nada monos de la película…

Me cuentan que el alcalde Yeray, la concejala Yaiza y el concejal Badel casi se ponen de rodillas delante de algunos miembros del equipo de rodaje para poder sacarse la afoto con el director de cine que, resignado y ya que estamos rodando aquí no vayamos a tener problemas, aceptó la invitación de quedar plasmado para la eternidad en una imagen que vale más que mil palabras.

Así que aquí lo dejo, a Yeray pasándole el brazo por encima a un Álex de la Iglesia que parece que está a punto de jiñar (hacer de vientre) y dos concejales que logran que me explique, por otro lado, que la cultura en La Laguna se haya replegado a sus cuartales de invierno porque ante este panorama… como que no, que resulta imposible… que mejor tirar la toalla o abrazar si no queda otra opción al maguerío que define en la actualidad la antigua ciudad de los Adelantados, título, por cierto, que hoy debería ser de los Retrasados. Por ir siempre detrás, por apuntarse a tomarse una afoto con el famosete de turno (te tocó, Álex, es lo que pasa por venir a rodar a provincias tan alejadas) sin tener en cuenta que lo que hacen es molestar a un tipo que está haciendo su trabajo pero esta esa es una de las cruces que lleva soportando La Laguna no solo por Yeray y sus cuates, la pandi que se sacó esa afoto en la que noto en falta a Santiago Pérez, que es probable que no pasara por ahí para quedar inmortalizado en la imagen.

Una imagen, ya se dijo, que a veces sí que vale más de mil palabras.

Saludos, el horror, el horror, desde este lado del ordenador

La Laguna acoge del 13 al 16 de octubre la Feria Provincial del Libro de Santa Cruz de Tenerife

Sábado, Julio 9th, 2022

Por fin hay fechas para la celebración de la Feria Provincial del Libro de Santa Cruz de Tenerife, actividad que muchos esperamos nos quite el mal sabor de boca que nos dejó la que hace unos meses visitamos en la capital tinerfela.

Como recordarán, desde el año pasado la Feria dejó de celebrarse en Santa Cruz, La Laguna asumió el compromiso de acogerla y se desarrolló en diciembre en la plaza del Adelantado. Ahora y mediante su página en Facebook, nos enteramos que anuncia nueva Feria Provincial del Libro de Santa Cruz de Tenerife del 13 al 16 de octubre en tres escenarios diferentes:

Plaza de la Concepción, Plaza de la Junta Suprema y Plaza de La Catedral.

Hasta ese entonces, habrá que ver el número de casetas que consigue reunir (se notó y mucho, la ausencia de varias librerías de la isla en 2021m entre ellas la de Lemus, que no suele acudir desde hace unos años a este encuentro por razones que un día explicaremos); los escritores y escritoras a los que se invitarán para que hablen y sobre todo firmen ejemplares de sus obras y el público que genera este encuentro tan necesario para el libro, los autores y sobre todo los lectores, su destinatario final.

Saludos, nos vemos, desde este lado del ordenador