Archive for the ‘El Blog de El Escobillón’ Category

Canarias no sería Canarias si no pasaran estas cosas

Jueves, Enero 7th, 2010

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¡CHACHO, CÓMO SE LES OCURRE!

Como ya anunciamos en este mismo blog nos ha parecido muy interesante la iniciativa del Cabildo de Tenerife de organizar el  Encuentro de las industrias culturales audiovisuales en Internet pese a que continuemos lamentando el tono académico que se le han dado a estas dos jornadas que se desarrollarán en TEA del 15 al 16 de enero.

Nadie pone en duda que la Red es una ventana con infinitas posibilidades para el audiovisual –más en estos días de recesión– por eso no deja de sorprendernos la ausencia destacada en el programa de profesionales que hoy por hoy están apostando por el medio y sí la de recurrir a un grupo de teóricos universitarios en la materia. Todos ellos muy respetables, sí señor, pero cuyas enseñanzas (tememos) resultarán poco prácticas y útiles para los que estén interesados en trabajar e invertir en la red.

Otra cosa. Preguntamos con humildad a los organizadores ¿por qué tratándose precisamente de un Encuentro de (no con) las industrias culturales audiovisuales e Internet, no se ha elaborado una página web para que los interesados en asistir puedan recabar información suficiente sobre quienes participan en sus conferencias y debates y en la que poder inscribirse sin tener que llamar al tradicional número de teléfono?

No vale como respuesta que estas cosas pasan en Canarias.

Claro que, bien pensado, Canarias no sería Canarias si no pasaran estas cosas.
VAMOS CADA VEZ MENOS AL CINE

La Opinión de Tenerife publica en su edición de hoy, jueves 7 de enero, un artículo que revela un sensible descenso de asistencia de público a las salas cinematográficas tinerfeñas en 2009. Las explicaciones que se facilitan para justificar estas cifras (se han perdido 200.000 espectadores) deberían ser suficientes para que los responsables de las grandes cadenas de exhibición reflexionaran sobre la situación del sector en la provincia de Santa Cruz de Tenerife (no se estudia Las Palmas, aunque sospecho que lo datos deben de ser más o menos los mismos pese que monten en absurda cólera los que avivan a un lado y al otro la sombra del eterno y cansino pleito insular) con el objetivo de recuperar al público perdido a través de acciones novedosas.

El fin de la sala tradicional de cine (esa que los cursis llaman de pantalla única) y el cierre de su última encarnación resistente como fue el Víctor, sumado a la aparición de piratas en la red y la comodidad de ver estrenos en el salón de nuestras casas, entre otras, son elementos que han frenado la asistencia de muchos aficionados a la sala de cine tradicional. Modelo de exhibición que con el paso de los años ha terminado por transformar incluso el viejo rito de ir al cine. Si a esto contamos el notable incremento del precio de entrada y que una misma película ocupe varias salas de una misma multisala y que la oferta de producciones interesantes (al margen del tradicional taquillazo) resulte tarea imposible para todo cinéfilo que se precie, estás claro que alternativas como las 3-D (proyecciones que cuestan más caras que las de 2-D) no están convenciendo al público de las islas. Si a ello añadimos el coste que supone pertrecharse de cotufas y refrescos para disfrutar de la película como si de un piscolabis cualquiera se tratara, está clarísimo que esto de ir al cine no es que sea caro: es carísimo, casi imposible para los bolsillos de una mayoría que aguanta como puede la tormenta de la dichosa crisis.

No es momento ni lugar para sugerir ideas a los responsables de las grandes cadenas de exhibición que casi monopolizan el sector en ésta y en la otra provincia, pero sí la de recomendarles a que estrujen sus cerebros cuando la fórmula comercial que han venido manteniendo hasta el día de hoy se desinfla, como bien apunta Laura Docampo, la periodista que firma el artículo.

VERSIONES DOBLADAS CONTRA VERSIONES ORIGINALES SUBTÍTULADAS
Ningún cine en Canarias, salvo las honrosas proyecciones que promueve TEA y CajaCanarias, cuenta hoy con salas de exhibición de largometrajes en versión original con subítulos en español. Los multicines Monopol intentaron quebrar esta tendencia el año pasado en la capital grancanaria aunque según noticias recientes han decidido volver al redil de la versión doblada suponemos que ante el escaso éxito de público. En Santa Cruz de Tenerife, la inauración de los Renoir significó para algunos la recuperación de películas en VOSE, pero desde sus inicios en estas salas casi siempre se ha optado por proyectar títulos extranjeros doblados. ¿La VOSE no es rentable en este archipélago de cinéfilos y cinéfagos? La conclusión es que debe ser así, si uno mira sin demasiada ira al pasado.

Saludos, musitando ende, desde este lado del ordenador.

Confesiones intelectuales de un burgués venido a menos

Miércoles, Enero 6th, 2010

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* Llega a mis manos una novela de la extraordinaria e injustamente olvidada escritora norteamericana Shirley Jackson, autora a la que descubrí una vez más gracias al cine. La primera versión cinematográfica de The haunting of Hill House la dirigió el siempre permeable y sólido realizador Robert Wise en un poderoso blanco y negro que todavía inquieta, y es una de esas cintas que supo quitarme la respiración al tiempo que revolucionaba mis ideas mientras despertaba el lagarto de la obsesión con la misión de hacerme con cuantos libros me encontrara de Jackson.

Hace tiempo, mucho tiempo, tuve la suerte de conseguir a precio muy barato el volumen de cuentos titulado La lotería, aventuras del amante del diablo, que incluye la escalofriante historia corta La lotería, y la novela de atmósfera gótica Siempre hemos vivido en el castillo. No había querido leer The haunting… hasta que hoy mismo llega a mis manos, como si Jackson desde el más allá se hubiera empeñado en que no me fuera de este mundo sin disfrutar de su más famosa narración espectral.

* Me pregunto todavía sorprendido cómo es que ningún medio local de ésta y la otra costa no se ha hecho todavía eco del número de noviembre de 2009 de la Revista de Occidente. Bajo el título de Islas. La exuberancia del límite, la publicación fundada en el pasado por el honorable José Ortega y Gasset, compila una serie de trabajos firmados por pensadores e investigadores, la mayoría de ellos oriundos de estas ínsulas a la deriva, cuyos artículos contribuyen a clarificar la condición de todos aquellos que vivimos en estos territorios flotantes. Se recuperan textos de Alejandro Cioranescu, pero también de los profesores Marcos Martínez, José Luis Rivero y Andrés Sánchez Robayna, entre otros. Este número podríamos calificar como especial de la Revista de Occidente fue confeccionado con la colaboración  del Gobierno de Canarias a través del programa Septenio, que dedica los contenidos en este 2010 que apenas da sus primeros pasos a las Islas del Mundo.

Y de verdad, que merece la pena navegar por estas páginas. No sé si te hacen más inteligente pero sí al menos más cauto y reflexivo.

* El asunto de moda en esta capital de provincia cada día más provinciana y apagada gira en torno al PGO. Leo artículos firmados por gente fiable que celebra que por fin la ciudadanía chicharrera haya saltado a la calle pero sé que esas mismas firmas fiables se equivocan porque no es toda la ciudadanía chicharrera. También ojeo otros artículos que firman gente igual de fiable donde se critica, precisamente, eso mismo, la manipulación que unos pocos ejercen sobre unos mismos.

Sacudo la cabeza con amargura siniestra porque tengo la sensación que unos y otros opinadores hace ya mucho tiempo que dejaron de escribir con el corazón y sí con la cabeza. Mientras tanto, la crispación casi estalla los termómetros de esta ciudad casi fantasma. Como si se pretendiera que nos enfrentemos unos y otros. Yo mismo participé ayer en esta charada, con los nervios algo rotos porque mi interlocutor se transforma repentinamente en contrincante y no me apetece llegar a las manos por un asunto que no va a arreglar el que cada día me cueste más abonar el alquiler de mi casa.

* Me atrevo a recomendarles algunos libros que considero imprescindibles. El primero de ellos se ha convertido ya en un clásico: En pos de la ballena blanca, un volumen coordinado por el también imprescindible cineasta Josep Vilageliú. No me canso de releer sus artículos como tampoco me canso de llegar a la conclusión de que el cine, el audiovisual en Canarias quizá sea eso, el sueño de esa mítica ballena blanca descrita por Herman Melville. Recordad: “Mi nombre es Ismael”.

* Termino estas tímidas confesiones intelectuales de un burgués venido a menos con dos títulos de un autor al que siempre que leo me hace un poquito más cómoda la existencia. Me refiero al maestro Robert Crumb y su R. Crumb, Recuerdos y opiniones, editado por Global Rhythm Press en España y del mismo y mítico autor su peculiar visión del Génesis (ediciones La Cúpula)  El inconveniente de ambos títulos es su precio desproporcionado, pero merece la pena porque se trata de una excelente inversión cultural.

* Otra sorpresa en este día de huellas de Oriente: dos dvd: Memorias del subdesarrollo y Las minas del rey Salomón. ¿Recuerdan? La misma película cuyos ecos resuenan en Arrebato del recientemente fallecido Iván Zulueta.

Un ligero escalofrío antes de poner punto y final.

Y no sé por qué, pero pienso ahora en eso que definen como eterno retorno.

Saludos, algo descansados, desde este lado del ordenador.

Clases de teoría y ¿práctica? audiovisual en Internet. También anuncio de ‘La era Rodin’

Martes, Enero 5th, 2010

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Mientras dejo dormir la borrachera a señor Ojo, escribo:

Me congratula anunciarles que, tras erróneas decisiones adoptadas en el pasado, el Cabildo de Tenerife parece que intenta corregir el camino iniciado colocándose a la vanguardia en cuanto al inquietante futuro del audiovisual en las islas se refiere. Por ello, no puedo sino calificar de interesante y oportunas las jornadas que entre el 15 y 16 de enero se desarrollarán en TEA bajo el título de Encuentro de las industrias culturales audiovisuales e Internet.

Participarán en estas jornadas siete expertos universitarios, lo que no obstante me hace rezar a los dioses para que estos dos días intensos no resulten insufriblemente académicos sino muy productivos para un sector que, tal y como están las cosas, tiene grandes posibilidades de desarrollo a través de la red.

El coordinador de las jornadas es el catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid, Enrique Bustamante, de quien les recomiendo su libro Radio y televisión en España. Historia de una asignatura pendiente de la democracia, al tiempo que me atrevo a recordarles que se trata de uno de los “sabios” o “doctores Zaius” que designó el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para la elaboración del discutido Informe para la reforma de los medios de comunicación.

Expondrá también su visión sobre La música en Internet: un laboratorio de negocios y de usos, el profesor Luis Albornoz; así como la reflexión El cine en Internet: entre rentabilidad y diversidad, José María Álvarez Monzoncillo, catedrático de Audiovisual de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Otros asuntos a tratar en las jornadas serán La publicidad en Internet: nuevas vías de creatividad y financiación; La radio en Internet: potencialidades locales; La televisión e Internet: la función de la proximidad y Cultura, comunicación e Internet: Las políticas regionales, que impartirán, respectivamente, la profesora Patricia Corredor de la Universidad Rey Juan Carlos; los catedráticos Rosa Franquet y Emili Prado  de la Universidad Autónoma de Barcelona, y Ramón Zallo, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad del País Vasco.

Además de las conferencias, el programa incluye tres debates que girarán en torno a Cultura e industrias culturales audiovisuales en Internet. Qué peligros y potencialidades; Los medios de comunicación e Internet: papel de las regiones y Audiovisual digital e Internet. El papel de las comunidades autónomas.

- Veremos.- concluyo en voz alta.

Señor Ojo exclama desde su cuarto: ¡Y un huevo duro!

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Otra noticia de notable interés para la semana que viene es que el Espacio Cultural de CajaCanarias acogerá a partir del martes 12 de enero la exposición La era de Rodin, que integra piezas de la colección del Museo Soumaya-Fundación Carlos Slim.

Como acto paralelo a esta interesante muestra, su comisaria,  Gabriela Huerta Tamayo, impartirá la conferencia La era de Rodin el miércoles, 13 de enero, a las 20.30 horas.

- ¡Bravo!.- Grito.

- ¡Pues que sean dos huevos duros!

Saludos, a lo muchacha nui, desde este lado del ordenador.

De misterios y tiempos modernos

Lunes, Enero 4th, 2010

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Juro sobre los libros de la Buena Noticia (o Santos Evangelios) que hoy intenté convencer a señor Ojo para que me acompañara a La Laguna con la intención de que ambos huyéramos de los vientos viscosos que soplan sobre Santa Cruz de Tenerife, esa capital de provincias a la que cantó muy bien Eduardo Bercedo cuando lamentaba que “muere en soledad”.

Pero señor Ojo me contestó una vez más con silencio, señalándome la mesa del comedor y las seis botellas de ginebra barata colocadas en fila india. Aviso que entendí como que tenía aún mucho trabajo que resolver.

Llego a La Laguna. Y me parece imposible que una ciudad a tan corta distancia de este Santa Cruz que “muere en soledad” el ambiente festivo y enfermizamente consumista cambie radicalmente. Callejeo, escucho buen jazz en directo, cierro los párpados ante la luz navideña que adorna sus calles y plazas principales y esquivo como puedo a la gente que se cruza en mi camino cargada de paquetes de regalos.

Desemboco en la Concepción y, nueva y gozosa sorpresa del día, me encuentro con dos tiendas recién inauguradas que si bien cuentan todavía con poca mercancía para volver un poco más loco a los que somos rematadamente locos, me llegan al corazón porque están especializadas en esas cosas que tanto me gustan como son el cine y la novela policíaca.

Mistério (escrito así, con acento en la é) es una curiosa librería dedicada a las novelas de… misterio y a la venta de té, café chocolate a granel. Bebidas todas ellas por las que siento auténtica devoción. La idea es buena, y estoy seguro que a la señorona de Agatha Christie le hubiera encantado.

El siguiente local responde al nombre del filme mítico de Charlie Chaplin Tiempos modernos, y es una tienda de arte donde el aficionado al cine además de encontrarse con libros relacionados con eso que llaman séptimo arte, un buen (aunque escaso aún) escaparate de dvd, también puede hacerse con bolsos de diseño, cuadros, carteles, y volúmenes de fotografía y plástica, entre otras cosas…

Ambos espacios son pequeños y sencillos pero resultan tremendamente acogedores y están ubicados en ese nuevo y cuasi telúrico espacio cubierto que han abierto entre Herradores y la Concepción y que, como bien señaló un colega con el que me tropecé, evoca sensaciones agradablemente literarias. Así que debe ser la emoción del descubrimiento pero apenas noto el antipático frío lagunero.

Cuando regreso a Santa Cruz y como era de esperar me encuentro a señor Ojo tirado en el sofá con una botella de ginebra en las manos.

- ¡Ya era hora!.- exclama el muy gañán.- Ande, sea bueno y baje al Vietnamita para traerme otra de éstas.

Y sacude la mano agitando la botella semi vacía de ginebra. Lo que hice entonces es, como dicen por ahí, otra historia.

Sí. Otra y otra historia.

Saludos, gratamente sorprendidos, desde este lado del ordenador.

¿Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí?

Domingo, Enero 3rd, 2010

MICRORELATO. ¿SER O NO SER?

A mi lo de los microrelatos es algo que no me entra en la cabeza por mucho que se esfuercen los amigos en convencerme de todo lo contrario.

Ustedes perdonen, les respondo. Pero nunca he entendido la genialidad del famoso microrelato que, al parecer, dio origen a esta ¿literatura? anoréxica: “cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

¿Allí?

Este fideo es obra del sin embargo más que interesante escritor guatemalteco Augusto Monterroso, pero ni con esas me convence. Y mucho menos la moda que desató a posteriori: esas cápsulas –me justifican que creativas– a las que sigo sin encuentrarle sentido.

Unos me comentan que son muy divertidas y que si el micorrelato es bueno te abre, como si se tratara de un brebaje mágico, nuevas puertas de percepción. Confieso pues, que tras consumir estas mini dosis de presunta ayahuasca prefiero la ciencia de la razón que emana casi siempre de las frase que sirven de apoyo a los jeroglíficos de las revistas de pasatiempos.

Admito, no obstante, que mi inquietud hacia el microrelato puede deberse a que me formé literariamente hablando en la rica y generosa en páginas novela del siglo XIX así como en la voluminosa literatura best seller del siglo XX. Por ello, y salvo honrísimas excepciones como los imaginativos juegos malabares de Frederick Brown, esto del microrelato me sigue sonando a chiste. De hecho, y si se mira bien, un chiste es un microrelato. Un microrelato cómico y oral, de acuerdo, pero microrelato a fin de cuentas.

¿CÓMO LEE USTED LOS LIBROS?

Hace unos días me pasé la tarde conversando con uno de esos escritores que, afortunadamente, no va disfrazado por la vida de escritor. Un tipo normal. Vaya. Sólo que con entretenida inteligencia y gracioso sentido del humor. Entre té y té, nos asaltó la noche temprana hablando de algo que nos gusta como son los libros.

Así que le pregunté al escritor de qué manera los lee. Me refiero a los libros. Es una cuestión que no resolverá el sentido de la vida pero que, dentro de mis habituales preocupaciones, me obsesiona el saber cómo lo hacen otros.

Me respondió que tumbado en la cama aunque de costado. Le contesté que a mi también me encanta leer echado en la cama pero boca arriba mientras aguanto el volumen con las manos. Hay otros que leen tirados en la cama pero boca abajo, así como los que lo hacen sentados o incluso de pie.

Durante el tiempo que pasé en Madrid recuerdo que conocí a un tipo que sólo podía leer en el Metro y rodeado de gente. Le daba igual que fuera sentado o de pie. Así que imité durante un tiempo su estilo.

Y funcionó porque viajando de estación en estación devoré prácticamente en tres días la estupenda biografía que sobre el tenebroso Fouché nos regaló a la humanidad el escritor austriaco Stefan Zweig, autor que hoy ha vuelto a recuperar Acantilado, probablemente una de las mejores editoriales de este país que se sigue llamando España. Cayeron en ese periodo otros títulos mientras cruzaba subterráneamente la capital del Reino pero ninguno de ellos quedó registrado en la memoria salvo el que les cito: Fouché.

QUE SUFRA EL MALDITO LIBRO

Otra manía entre las miles de manías que tengo con los libros es que a medida que los leo me gusta que se le vayan dibujando en su lomo cicatrices. Nunca he forrado un libro. Sostengo, lapídenme se quieren, que un libro estropeado significa algo así como un libro que fue leído con pasión obsesiva. Esta costumbre me ha hecho que mire con sospecha a los que conservan sus libros tal y como los compraron: nuevos. Tan nuevos que da hasta grima tocarlos. En ese momento me asalta la sensación de que su propietario no supo disfrutar con él, o que ni siquiera tuvo agallas para leerlo porque podía estropearse el pobrecito…

Si el libro es lo suficientemente bueno, a mi me pasa que estoy más dentro de él que fuera. Es decir, interpretando el papel que me ha tocado representar en la tragicomedia de la vida.

Cuando descubrí el mundo violento y bronco de James Ellroy salía a la calle pensando que estaba rodeado de cabrones. Es probable que no me equivocara pero le pedía alguna tregua a Ellroy, que es uno de esos potentes narradores que si ya conoces sabes que desconoce el sentido de la palabra tregua. Por eso, al descubrír un día que compensaba tantos malos rollos si combinaba su lectura con una novela de humor, llegué a la conclusión de que había encontrado una especie de apasionante y conciliador ying y yang literario.

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EN BUSCA DEL EQUILIBRIO PERFECTO

Creo, porque creo que existo, que para los que tenemos la manía de leer no sólo uno, sino dos o tres o hasta cuatro libros a la vez, es necesario que esa mezcla de historias o ensayos, descripciones históricas o biográficas, se compensen como los platillos de una balanza.

Si leo una novela también estoy leyendo un ensayo. O un libro de aforismos o uno de filosofía o de cuentos. Si la elección es la adecuada, generalmente finalizo los tres o cuatro a la vez. Es verdad, no obstante, que a veces muchos se quedan por el camino. Que me cansan o bien que mientras los estoy leyendo pienso en el otro que descansa en la mesita de noche. Señal inequívoca de que con ése me estoy aburriendo. Y cuando me aburro cierro el libro o lo tiro al suelo.

Este sano ejercicio no suelo hacerlo en el cine o en concierto, donde por mucho que me parezca que la película o el grupo que toca es lo que se dice un bodriazo me quedo hasta el final viendo con la mente en blanco lo que transcurre en la pantalla o en directo.

En fin, así son las cosas. Eso era más o menos todo.

Saludos, brindando por el maestro Albert Camus, desde este lado del ordenador.

¡¡¡Expediente X!!! Sólo leer si acepta firmar un contrato de confidencialidad…

Sábado, Enero 2nd, 2010

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LA PRIMERA FASE: CUANDO TODO PARECÍA TRANQUILO…

Estoy asustado y tengo miedo.

Tras las campanadas de Fin de Año y perder de vista a señor Ojo una vez más, el amigo se me apareció ayer por casa con su único ojo lanzando chispas. Todo rojo. Tras beberse ocho copazos de ginebra barata y haciéndome gestos con la mano para que no le preguntara “¿dónde estuvo usted señor Ojo tras salir como un escopetado cuando la última campana vomitó el dong?”, opté porque volviera a ser el mismo de siempre mientras aguantaba estoicamente a que soltara entre trago y trago ofensivos eructos con olor a alcohol quemado.

Por fin escupió con aire misterioso: -Está aquí, está aquí…

¿Quién está aquí?- Le pregunté mirando para todas partes.

- Divine.- respuso con la voz acojonada. Lo que me inquietó porque señor Ojo no es una persona que se acojone fácilmente.

LA SEGUNDA FASE: LA EVIDENCIA.

- ¿Divine?

Negó y afirmó con la cabeza para decir: -Divine…

Le serví un poco más de ginebra en el vaso. No la medida estándar sino la de rebosar que es a la que está acostumbrado. Dio un largo y prolongado suspiro que creí entender como un gracias imposible que salierade boca de señor Ojo. El suspiro, por eso si cabe, me extrañó mucho más. Esperé así un largo rato a que se decidiera a comenzar con su relato. Porque aquello tenía pinta de que me iba a soltar ¡¡¡¡una revelación!!!

LA TERCERA FASE: CONTACTO.

- Está aquí. Al final y pese a las pruebas sigue estando aquí. ¡Y mira que lo he advertido! Soltó tras liquidar de un solo trago la bebida que le había servido. Como es natural me apresuré a llenarle una vez más la copa. Copazo.

- He visto a los que ha abducido. Ha comenzado pues la invasión.- escupió a modo de estornudo.

- ¿De qué invasión me habla, señor Ojo?

Se quedó un rato largo mirando el vaso antes de llevárselo a la boca.

- Él.

Me reí porque no sabía que a señor Ojo le fueran esas cosas. Los Expedientes X. Me miró con su único Ojo furioso y la risa se congeló en mis labios.

- ¿Es que no se ha dado cuenta?

Me encogí de hombros volviéndole a servir otro copazo.

LA CUARTA FASE: LA ABDUCIÓN.

Señor Ojo se sumergió en sus recuerdos y comenzó a hablar como si mirara al vacío.

- Todo comenzó cuando salí a la calle tras la última campanada. Había quedado con… con… bueno usted ya sabe… Paseando por las calles de este Santa Cruz fantasma me tropecé con viejos conocidos y, ¿sabe usted? Tras hablar con ellos me di cuenta que no eran los imbéciles de siempre.

- ¿Es que acaso se habían vuelto más inteligentes?.- pregunté inocente. Negó con la cabeza de manera violenta.

- ¡Qué va! ¡Eran absolutamente tontos!

- Bueno .- me atreví a reflexionar.- Eso es lo habitual en estas islas…

Señor Ojo me hizo un gesto para que le sirviera más ginebra barata así que me apresuré a llenarle el vaso.

- ¿No se da cuenta? No es que fueran los mismos imbéciles de siempre… Es que ahora son tontos.

Señor Ojo tuvo que descifrar enseguida el gigantesco signo de interrogación que se dibujaba en mis ideas para aclararme:

- Joder. Tontos. Rematadamente tontos… No saben ni contestan. Basta que vengas de fuera…. Y se conforman con lo que les diga…

- Señor Ojo eso siempre ha pasado en estas ínsulas que visita.- le contesté con la esperanza de que pulverizara lo que me parecía un brote de paranoia.

“No, que no es eso. ¡Es que se han vuelto tontos! Rematadamente tontos. No hablan si no les hablas. Le das dos tortazos y no responden, les quitas el dinero del bolsillo y hasta te dan las gracias…”

- Bueno, bueno, bueno….- murmuré esperando otra de señor Ojo. Pero confieso que me inquité al apreciar que me hablaba en serio.

- Es que no responden. ¿Acaso no lo comprende?.- se cuestionó mirando el líquido tranparente de la ginebra flotando dentro de su vaso.

Miré la botella casi vacía y estuve tentado de responderle que eso se debía a su manía de ingerir en grandes cantidades tan diabólico brebaje. Pero cerré la boca y me tragué el veneno de la conformidad. A mi me parece que interpretó lo que pensaba con mi silencio.

- ¿Me cree usted loco?

- No, qué va… ¿cómo puede usted pensar eso?

Señor Ojo sonrió con cierta tristeza.

- ¿Usted también, camarada?

“¿Usted también qué…, señor Ojo?”

LA QUINTA FASE: LA TRANSFORMACIÓN.

Se levantó de un salto del sofá y con señas me indicó que lo acompañara. Fuimos al cuarto de baño y quitó con gesto teatral las cortinas de la bañera. Me quedé de piedra.

- ¿Puede verlo?

-Sí.- susurré con el corazón helado.

- Ha comenzando. La transformación.

Observé fascinado la réplica vegetal de mi cuerpo recostado como un feto en el fondo de la bañera. Y me puse a temblar.

- No puede ser. No puede ser.- Susurré como un… tonto.

Señor Ojo me taladró con su único ojo.

- ¿Lo ve? ¡Despierte, no duerma, no se convierta en uno más. Como esos chicos de la legítima Cepa…

- Acepa.- le corrigí.

- ¿Acepa la llaman? Bueno, Acepa. Pero tampoco se olvide de los malditos bastardos que no forman parte de la Cepa digo Acepa. Los de la Cepa digo Acepa tienen por lo menos voz en las (des)comisiones…. ¿verdad?. Y eso es influencia ¿verdad? Pues que denuncien y griten antes de que el mal sea irreparable porque ¡¡¡ya está aquí!!!!

- ¡¡¡Ya está aquí!!!

El alarido de señor Ojo resonó en mi cabeza como una campanada de fin de año.

Como una campanada de fin de año.

Como una campanada de FIN de año.

Tengo miedo. Estoy asustado.

RIC. RIC. RIC.

MÁS INFORMACIÓN CONSULTAR EXPEDIENTE X: B.O.C.M.

Saludos, a lo ¿y todavía sigue aquí?, desde este lado del ordenador.