Archive for the ‘Cine de allá’ Category

As times goes by…

Sábado, Marzo 31st, 2012

Si hay una película que de verdad disfruta de la categoría de culto es Casablanca. Y no porque sea un título raro e inalcanzable para la mayoría de los espectadores sino, precisamente, porque se trata de un filme cuya leyenda ha generado una especie de religión a su alrededor.

Es muy difícil sustraerse a la extraña magia que emana de esta película. Para unos es el papel que consagró a Humphrey Bogart en el cine, la historia que supo sacar de las entrañas del actor su rudo romanticismo de héroe fogueado en la barra de un bar.

Para otros, es la cinta donde Ingrid Bergman además de su extraordinaria belleza, hace posible que los escépticos nos creamos que una mujer así es capaz de hacer saltar en trizas el corazón de un hombre que tuvo que haber nacido rey.

Casablanca, que cumple este 2012 de ajustes presupuestarios setenta años, son muchas más cosas. Entre otras tantas cosas, un extraordinario reparto de secundarios (Claude Rains, Peter Lorre, Conrad Veidt, Sydney Greenstreet, Paul Henreid), un cineasta más que potable de nombre Michael Curtiz y una historia de amor imposible en tiempos de guerra que todavía vive porque sus adoradores que son legión no se cansan de rendirle pleitesía, de orar en silencio la grandeza de una película a las que las circunstancia ha transformado en mito con el paso de los años.

¿Quién no recuerda Casablanca?

Podrá pasar el tiempo pero siempre nos quedará París.

O asistir, irónicamente al final, al comienzo de lo que promete ser una gran amistad.

O a Sam cantar con voz estrangulada As times goes by.

O a los clientes del bar, de pie y emocionados, entonar La Marsellesa en una de las escenas más propagandísticas de una película que no deja de ser eso: propaganda camuflada bajo una tierna e imposible historia de amor.

Se ha escrito mucho, y se continuará escribiendo mucho más de Casablanca. Una película que además de tener la capacidad de reconocerse más como película y no como la ciudad marroquí que es donde se desarrolla la historia, tiene ese algo que la hace irrepetible y única. En una de las joyas de la corona de todos aquellos que se consideran cinéfilos.

A mi, que creo que el papel más grande de Bogart son los que interpretó en El último refugio, El tesoro de la Sierra Madre y En un lugar solitario, cintas en las que explotó cinismmo pero ambién una feroz vena romántica de solitario empedernido; y que aún se estremece de deseo al recordar a una magnífica Ingrid Bergman en Stromboli (1950) de Roberto Rossellini, admite, reconoce que Casablanca es un punto y aparte de la historia del cine.

Un título que flota en el espacio como si se tratara de un astro que no ha perdido su luz. Un producto, en definitiva, singular que por una u otra razón late con vida propia ajeno al paso del tiempo.

Por eso, reitero, si hay una película de culto esa es Casablanca.

Es una sublimación del cine de antes.

Una rigurosa cinta rodada en blanco y negro y en estudio que hace todavía desee tomarme copas y más copas en la barra del Rick’s Café Américain a la espera de que suene el piano de Sam e interpreta la melodía maldita. Esa canción que destapa los hermosos recuerdos traicionados que deseamos olvidar.

Me imagino vestido con un impecable smoking de chaqueta blanca mientras no dejo de fumar y beber. Detengo el cigarrillo ante un cenicero atestado de colillas de tabaco turco cuando escucho las primeras notas de As time goes by…

Y tras girarme en la butaca y verla ahí, apoyada en el piano, volver a la cruda realidad y darme cuenta que esa especie de callejón de las almas perdidas que es el Rick’s Café Américain solo es el escenario de una película que Woody Allen contribuyó a convertir en leyenda en su todavía maravillosa Sueños de un seductor (Herbert Ross, 1972), título que como habrán observado cumple ahora cuarenta años.

Y todo esto por una película cuya mayor grandeza es que continúa siendo demasiado falsa, artificial, y por lo tanto tan cinematográfica.

Y el cine es eso: lograr que una mentira se convierta en leyenda.

Y Dios, como gritó a los cuatro vientos Blake Edwards, “un formidable escritor de gags”.

Así que, Avemaríapurísima, récenme veinte veces Casablanca que el reino de los cielos será nuestro.

Saludos, que así sea, desde este lado del ordenador.

Gritos y susurros

Miércoles, Marzo 28th, 2012

¿VUELVE MUECA?

Tras celebrar nueve ediciones y convertirse en un festival de referencia no solo en las islas, Mueca se suspendió en 2010 cuando el equipo de Gobierno del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz justificó su desaparición por los vientos de crisis que ya comenzaban a filtrarse por las grietas de la Corporación, al obligarle a destinar ese dinero al área de Bienestar Social.  Huelga decir que la decisión le hizo un flaco favor a la Cultura y al desarrollo turístico de la ciudad. Afortunadamente, parece que este 2012 de pesadilla el mismo Ayuntamiento baraja recuperar el encuentro de teatro en la calle con el fin de que el Puerto de la Cruz vuelva a ocupar el lugar con la Cultura que una vez tuvo. Dicho esto, todo hace indicar que este año de gracia habrá Mueca, décima edición. La pregunta que planea ahora en el aire es si contaremos con festival en 2013. Claro que esto es otra historia.

 TODO LO QUE QUISO SABER SOBRE ROBERT ZEMECKIS

 Ya se puede adquirir en las librerías el último trabajo del investigador cinematográfico canario Jorge Fonte, un extenso y riguroso estudio dedicado a la vida y la obra del cineasta norteamericano Robert Zemeckis (Colección Signo e imagen, núm. 89, Cátedra). Fonte, que probablemente sea una de las personas que más sabe de Walt Disney en España, ha publicado también en esta misma editorial dos extensos volúmenes sobre Woody Allen y Oliver Stone. En Robert Zemeckis desentraña las claves de la cinematografía del director de películas como Forrest Gump, la trilogía de Regreso al futuro, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, Contact, así como sus incursiones en el terreno de la animación a través de títulos como Polar Express y Beowulf, entre otros. El libro además de incluir una extensa filmografía y bibliografía, cuenta con un listado completo de las cintas del director en dvd.

 LA OROTAVA, 1940… UNOS EXTRAÑOS ASESINATOS…

La lista, del escritor tinerfeño Juan Bosco, se suma a los ya numerosos títulos literarios que tratan sobre la Guerra Civil en Canarias. Editado por Principal de los libros, Barcelona, una editorial que apuesta por las nuevas voces narrativas, La lista se desarrolla entre 1939 y 1940 en Tenerife, concretamente en el valle de La Orotava, y se inspira en un hecho real y aún poco conocido, sucedido en la isla durante las fiestas del Corpus donde, al parecer, se conspiró para asesinar a Francisco Franco. Reproducimos a continuación el argumento de la obra: “Es 1940 y el hermano Lucas, un joven y apuesto fraile, llega a la isla de Tenerife en medio de una oleada de misteriosos asesinatos y desapariciones de los que las autoridades franquistas parecen desentenderse. Lucas tiene como destino La Orotava. La curiosidad del joven fraile, que se niega a aceptar las desapariciones, molesta tanto a sus superiores religiosos como a la élite social y militar de la ciudad, pero le gana el afecto de Rosa Pastrana, hija del conde de Tres Cantos, que se enamora de la bondad, idealismo y valentía del lasaliano. Cuando llega a manos de Lucas una lista, sustraída al conde, con ochenta y seis nombres de personas que van a ser asesinadas, Rosa y Lucas tendrán que decidir si arriesgan sus vidas para salvarlos.”

¡VIVA LA CULTURA POP! ÓRBITA MORTAL EN CANARIAS

El crítico Jesús Palacios dedica en el número de marzo de la revista Más allá un interesante artículo en torno a la obra del escritor alemán Walter Ernsting y su relación con el investigador Erich Von Däniken. Palacios recuerda que Ernsting fue un escritor de ciencia ficción muy popular en su país a raíz de la serie de novelas de anticipación que escribió sobre Perry Rohan, y cuyo único título adaptado al cine fue Órbita mortal, una coproducción italo-germana-hispana-monagesca rodada en Canarias en 1967. La cinta, dirigida por Primo Zeglio, estuvo protagonizada por, entre otros, Lang Jeffries, Essy Persson y Luis Dávila. 

OTROS TIEMPOS, OTRAS VIDAS, UN DOCUMENTAL 

Con guión de Chema Menéndez y Josep Vilageliú, este viernes, 30 de marzo, se estrena en el salón de actos de Caja 7 (Avenida Manuel Hermoso, 8, Santa Cruz de Tenerife) el documental Otros tiempos, otras vidas, de Josep Vilageliú, a partir de las 19 horas. El filme es una producción de PROIM Canarias y AMTT (Asociación Mayores Telefónica Tenerife), y ofrece una aproximación a diversas personas que quedaron fuera del mundo del trabajo y cómo se lo arreglaron para mantener la ilusión en sus vidas. Aunque el documental se circunscribe a personas jubiladas y prejubiladas de la Telefónica, Otros tiempos, otras vidas, “también vale para todos aquellos que han perdido su trabajo.” Ha participado en este proyecto Laly Díaz, Chema Menéndez, Ángel Falcón (producción); Andrés Gutiérrez y Jaime Ramos Friend (imagen) y René Martín (sonido director). El documental, con una duración de 104 minutos, se rodó entre diciembre de 2011 y febrero de 2012 en Tenerife y de El Hierro.

Saludos, agitando la mano, desde este lado del ordenador.

Los Hernández hacen carrera en Hollywood

Lunes, Marzo 26th, 2012

¿Qué pasaría por la cabeza de Domingo Hernández Bethencourt cuando descubre en un concurso de belleza a Raquel Tejada?

¿Intuiría Domingo Hernández Bethencourt que esa chiquilla de arrogantes encantos se convertiría años más tarde en Raquel Welch?

La imponente protagonista de Hace un millón de años, cinta dirigida por Don Chaffey en la misma tierra, Tenerife, donde muchísimos años antes había nacido Domingo Hernández Bethencourt…

Me pregunto, de hecho y por derecho, si alguien de los que conoció en el nuevo mundo lo llamaría así: Domingo.

Domingo, conocido en San Diego (California) como don Diego, el maestro de ceremonias de la Feria anual de la localidad y en Hollywood, donde intenta introducirse en el mundo del cine, con el nombre artístico de Tom Hernández.

Sea Tom o Domingo, la misma persona nació en el Puerto de la Cruz en 1915 y, según informa la cuestionada Wikipedia, se trasladó con su familia a los Estados Unidos a comienzo de los años veinte para instalarse en Los Ángeles, ciudad donde inicia su carrera en el cine antes de transformarse en don Diego.

La carrerea cinematográfica de Tom no es que digamos muy reseñable. Fue lo que se conoce como un actor con ocasiones línea de diálogo, aunque si se le reconoce está ahí. En pantalla, fugazmente, casi siempre haciendo de hispano.

Dicen que su hermano José Hernández Bethencourt, que respondía al nombre de Pepe/Pep Hern en la Meca del Cine más o menos por los mismos años, tuvo más suerte.

A la espera de que Alfonso Reyes –probablemente la persona que más sepa de la vida y milagros de estos dos canarios adoptados por Hollywood– termine la formidable recopilación de datos que trabaja sobre ellos, y recabando información de un lado y del otro, permítanme que a mi manera los recuerde a través de los largometrajes y series de televisión en las que se aventuraron mientras hacían que jugaban a las cartas en polvorientos saloon.

Abran los ojos.

Tom Hernández aparece como una centella en Chicago años 20 (Nicholas Ray, 1958), Los cuatro jinetes del Apocalipsis (Vincente Minnelli, 1961); Suave es la noche (Henry King, 1962) y El ídolo  de Acapulco (Richard Thorpe, 1963) entre otras películas. 

En televisión interviene con papeles muy episódicos en series como Mis adorables sobrinos –me encantaba cuando aún no alcanzaba a encender ni apagar el interruptor de la luz, con Brian Keith haciendo de adorable y paciente tío y Sebastián Cabot como eficaz mayordomo); Misión imposible y Daniel Boone, de la que aún recuerdo la primera frase de la canción de su sintonía: Daniel Boone was a man…

Hernández compagina sus apariciones en el cine haciendo de don Diego en la feria del condado de San Diego, escribe Bernardo Cabo en su interesante blog Puerto de la Cruz. Sus gentes y sus cosas. Y Feria en la que Tom/Domingo/don Diego recibe a los visitantes con un ¡Bienvenidos Amigos!

Estamos en 1946. Hace un año que finalizó la II Guerra Mundial. Los soldados norteamericanos regresan a casa y tienen muchas ganas de pasárselo bien.

Pasa el tiempo y Tom/Domingo hace visitas esporádicas al Puerto de la Cruz.

En una de éstas, lo conoce el periodista Salvador García, quien evoca que a la estrella de Hollywood le gusta pasear y conversar con amigos en la plaza del Charco.

“Hablaba un español macarrónico, al cabo de tantos años en los Estados Unidos. Lo puso de manifiesto cuando intervino en el acto de inauguración del cine Timanfaya, invitado por sus propietarios: agradeció vivamente al matrimonio “Perrggy and Terrgge” (Pedro González y Teresa Cruz) su gesto e hizo un breve y apresurado recorrido de su trayectoria artística.”

La luz que encendió a Tom Hernández se apagó el 2 de julio de 1984 en la ciudad de Los Ángeles.

Su hermano José Hernández Bethencourt, o Pepe Hern o Pep Hern, también intenta hacerse un hueco en Hollywood.

Lo pueden ver en Llamad a cualquier puerta, una flojísima versión de la excelente y voluminosa novela social del escritor afroamericano Willard Motley, dirigida sin mucha imaginación por Nicholas Ray e interpretada por Humphrey Bogart y John Derek, quien más tarde se haría famoso por sus matrimonios con Ursula Andress, Linda Evans y Bo Derek.

Pep Hern también se deja ver en Los siete magníficos (John Sturges, 1960), donde interpreta a un honrado campesino que colabora con el grupo de mercenarios que capitanea Yul Brynner; y en Joe Kidd (1972), dirigida también por Sturgess con Clint Eastwood y Robert Duvall como protagonistas.

Sin embargo, donde la carrera de Hern parece que fue más intensa es en la pequeña pantalla.

Ahí está, fugaz en capítulos de El hombre del rifle, El fugitivo, Bonanza, La mujer biónica y Los ángeles de Charlie, entre otras.

Pep Hern  se reunió con su hermano el 28 de febrero de 2009.

Se podría escribir una novela sobre sus experiencias en Hollywood. Un relato, imagino, a medio camino entre las Luces de Hollywood, de Horace McCoy, y Como plaga de langosta, de Nathanael West, solo que bajo una mirada irónica y empapada de humor.

Veo a los dos hermanos sentados, comiendo un emparedado en un descanso de rodaje.

Glen Ford, con el pelo engominado saluda a Tom. Y Steve McQueen desefunda su revólver de atrezzo mientras se tropieza con Pep.

- Buenos días, amigo- dicen ambas estrellas en un español macarrónico.

- Buenos días, amigo.- le contestan Tom y Pep en un español igual de macarrónico.

The End aparece en pantalla.

Telón pues sobre el patio de butacas.

Saludos, tarareando Koko, desde este lado del ordenador.

¿La familia del padrino? Muy bien, gracias…

Viernes, Marzo 16th, 2012

El abuelo, que viste de manera modesta, juega a perseguir a uno de sus nietos por el pequeño huerto de su casa cuando un ataque al corazón lo derriba. Un aspersor derrama gotas de agua sobre el cadáver de ese hombre entrañable…

Fundamos a negro…

Y preguntémonos, ¿realmente merece la pena conocer la vida de ese hombre bueno y amante de los niños?

Si nos acercamos al cadáver observaremos el rostro de un jubilado que vivía tranquilo y feliz rodeado de entre los suyos…

Así comienza El padrino, probablemente una de las últimas grandes películas del cine norteamericano. Con un viejo jugando con su nieto… El resto es historia.

El padrino cumple cuarenta años y lo celebramos los cinéfilos y cinéfagos del mundo con reverencial y sagrado respeto. Se escriben artículos en prensa, se menciona la película en programas de radio y televisión… Y todos adoran un título que desde ese entonces se ha convertido en referencia.

Loas y más loas a El padrino.

Loas y loas a esa historia que comienza con un viejo llamado Vito Corleone (Marlon Brando) que se derrumba en su pequeño huerto de hortalizas. Loas a un largometraje que, visto ahora desde la distancia, parece un milagro.

Atención, pregunta ¿qué tiene El padrino que despierta tantas pasiones encontradas?

No me canso de plantearme esta cuestión mientras veo y vuelvo a ver El padrino.

El padrino habla fundamentalmente de la familia.

Y también del mal.

Y de la ambición.

Y de la amistad.

Y de los negocios.

Y de la lealtad.

Pero sobre todas las cosas habla de la familia.

De los que son los tuyos.

Por sangre.

El padrino es una de esas películas que forma parte de ti cuando la ves por primera vez.

Y sabes que es tan buena porque tras verla no por segunda ni por tercera ni cuarta vez sino, probablemente, por veinteava vez, compruebas que es una película diferente que la primera, la segunda, la tercera, la cuarta y la veinteava vez que te quemaste los ojos mirando fijamente la pantalla.

Casi como si pareciera que el filme crece contigo.

La primera vez, entusiasmado, comentas con los amigos la escena de la cabeza del caballo; la violenta muerte de Sonny Corleone (James Caan) en el puesto de peaje o el paso al lado oscuro que emprende su hermano Michael cuando, tras el atentado que ha sufrido su padre, don Vito, decide acabar con la vida de quien ha ordenado su muerte en esa inolvidable escena del restaurante…

Cuando la ves más veces, compruebas que sumas a esas escenas otras que se te pasaron desapercibidas.

Y que ya no te quedas con los protagonistas de la cinta sino también con los secundarios de un filme que habla de la familia.

Y descubres otra película que sigue siendo la misma.

Ahora estoy en un centro comercial donde venden la trilogía completa de El Padrino, más un disco repleto de extras, que te llevas a casa sin hacer caso del dinero que has desembolsado.

Y te pasas una tarde entera contemplado las casi nueve horas de metraje redescubriendo nuevas claves de una cinta que supo crecer en su segunda parte y, desgraciadamente, empequeñecer en su capítulo final.

Pero incluso así, asumes que no ha sido tiempo perdido el de sumergirte contemplando la trilogía completa de un filme (que ya es unidad) que habla de, entre otras muchas cosas, la familia.

La familia

“¿Qué te pasa?, ¿se te ablandó el cerebro? Nunca dejes que nadie de fuera de la familia sepa lo que estás pensando.”

“La amistad lo es todo. La amistad vale más que el talento. Vale más que el gobierno. La amistad vale casi tanto como la familia.”

La familia.

Esta misma mañana, mientras hablaba con un amigo sobre El padrino a propósito de su cuarenta aniversario concluimos lo mismo: “Ya no se hacen películas así.”

Aunque coincidimos que Francis Ford Coppola, su director y coguionista junto a Mario Puzo, repetiría la jugada en Apocalypse now!

Un filme, Apocalypse now!, que habla también de la familia aunque desde otra perspectiva: un grupo de soldados tiene la misión de matar al padre.

Todo lo contrario a El Padrino, donde la clave, lo que hace grande a esta revolucionaria película, es el traspaso de responsabilidades –la heredad– en la familia cuando fallece su fundador.

Y pienso en esa escena final en la que los miembros de la Honorable Sociedad rinden lealtad al nuevo cabeza de familia besando su mano.

Un Michael Corleone (Al Pacino) que sabe que un hombre que no vive con su familia no puede ser un hombre.

Saludos, “algún, día, y puede que ese día no llegue nunca, iré a pedirte un favor”, desde este lado del ordenador.

Mundo bizarro: las intrépidas adaptaciones al cine de las novelas de Alberto Vázquez Figueroa

Miércoles, Marzo 14th, 2012

INTRO

A parte de don Benito Pérez Galdós no creo que haya escritor canario más adaptado al cine que Alberto Vázquez Figueroa.

Amado por unos y detestado por otros, la producción literaria de este narrador tinerfeño debe de figurar sin embargo con letras destacadas en los escasos tanteos que en España se ha hecho en el género de la aventura pura y dura. Sobre todo en los primeros títulos de su carrera, con novelas aún tan potentes y eficazmente resueltas como son Como un perro rabioso, Manaos y Tuareg, libros en los que su supo combinar con habilidad aventuras bizarras en tierras exóticas con un entretenido, y osado para la época, discurso denuncia.

Escritor al que muchos no consideran escritor por su portentosa capacidad de sacar títulos y más títulos mientras otros pierden el tiempo contemplando a las musarañas, y que en su momento contó con el favor del público al situarse algunos de sus libros en la lista de los más vendidos, en este post pretendemos aproximarnos a las adaptaciones cinematográficas que se han realizado sobre sus historias, algunas de las cuales estuvieron firmadas por cineastas de la solvencia de Richard Fleischer, el rebelde Monte Hellman y el artesano Enzo G. Castellari, así como protagonizadas por actores de la dimensión de Michael Caine, Jason Miller y Peter Ustinov, entre otros. 

Antes de repasar las películas basadas en las novelas de Vázquez Figueroa, tenemos que señalar que el escritor colaboró como guionista en varios proyectos y que en dos ocasiones incluso se puso tras las cámaras para dirigir Oro rojo (1978) y Manaos (1979). El primero una historia original para el cine y el segundo adaptando una de sus novelas de mayor éxito.

Dicho esto, les invitamos a que se adentren con nosotros en el fascinante, chiripitifláutico, bizarro mundo cinematográfico del maestro Alberto Vázquez Figueroa.

LA LISTA

 

 

El perro (Antonio Isasi-Isasmendi, 1976).- Antes de leer ninguna novela de Vázquez Figueroa, autor que descubrí por mediación de un entusiasmado amigo, probé a ver esta película en un cine de la capital tinerfeña (¿fue el hoy desaparecido Rex o quizás en el Numancia?) recibiendo una mezcla de emociones que iban desde el más rancio orgullo regionalista –porque el filme estaba basado en una novela de un escritor que había nacido en el mismo territorio que este apuntador– y, por otra parte, porque este largometraje de evasión estaba interpretado por Jason Miller (a quien había visto años antes como el padre Karras en El exorcista), que se pasa casi todo el metraje que dura la cinta perseguido por un perro que solo tiene un solo objetivo en su perruna cabeza: darle caza. Junto a Miller comparte protagonismo la atractiva, la grandiosa  Lea Massari.

Ashanti (Ebano) (Richard Fleischer, 1978).- No es una de las mejores películas de Richard Fleischer. De hecho, creo que con esta película inició el declive de una prodigiosa carrera como director que tocó techo con la incómoda y todavía feroz Mandingo (1975). Compruebo, descompuesto, por eso, que Ashanti (Ébano) no ha superado la prueba del tiempo, aunque si se la ve con ojos bondadosos tiene su no sé qué. Es decir, una película de acción y aventuras sin mayores quebraderos de cabeza. Lo mejor de esta película sobre trata de esclavos continúa siendo el impresionante reparto de viejas glorias que participan en ella, como el incombustible Michael Caine, Beverly Johnson, Peter Ustinov, Rex Harrison, Kabir Bedi (¡el Sandokán televisivo!), Omar Shariff y William Holden.

Manaos (Alberto Vázquez Figueroa, 1979).- Manaos no pasará a la historia del cine aunque no creo que fuera ésta la pretensión que circuló por la cabeza de su director y guionista. Con todo, es un título recomendable para cinéfagos con estómago indestructible, algunos de los cuales podría incluso a animarse a leer una novela en la que, sin embargo, Vázquez Figueroa supo moverse muy bien. Pienso, de hecho, que Manaos es uno de los mejores títulos de su carrera como escritor. La cinta la protagonizan sin ponerle demasiada convicción los atractivos galanes latinos Fabio Testi y Jorge Rivero y la explosiva Florinda Bolkan.

Tuareg (Enzo Castellari, 1984).- Cineasta fogueado en el espagueti western (fue director de Keoma, un clásico del subgénero) y más tarde lo que le echaran encima, como la cinta bélica Aquel maldito tren blindado que tanta gracia le hizo a Quentin Tarantino, Castellari lograría uno de los mayores éxitos de su carrera con Tuareg, probablemente la novela de más éxito de Vázquez Figueroa. Su protagonista fue Mark Harmon, un actor de televisión a quien recuerdo más encarnando al atractivo y siniestro asesino en serie Ted Bundy en el telefilme Deliberate Stranger y como coprotagonista de la serie Navy, investigación criminal que como Tuareg en Tuareg. Un título, no obstante, que hay que ver como lo que es: un western al dente. Solo que las planicies del oeste americano que fueron recreadas en su día en la rocosa geografía de Almería es sustituida aquí por las arenas eternas del desierto del Sahara.

Iguana (Monte Hellman, 1988).- Promesa del cine independiente norteamericano, la carrera como realizador del rebelde Monte Hellman visualiza muy bien su descenso como director en la industria de Hollywood. Algo que resulta insólito, sobre todo si tenemos en cuenta que Hellman fue un cineasta muy reivindicado por la crítica especializada y casposa por títulos como Carretera asfaltada en dos direcciones (1971) y Gallos de pelea (1974). No he leído Iguana, pero por lo que me informó en su momento el amigo deslumbrado por los libros de Figueroa, se trata de un título que pedía a gritos su adaptación al cine. Iguana de Hellman, como otras producciones basadas en las novelas del escritor tinerfeño, tuvo una errática carrera comercial y cuenta la historia de un marinero deforme que se ha convertido en rey de las islas Galápagos.

Océano (Ruggero Deodatto, (1989).-  Firmada por Ruggero Deodatto, el director de esa obra maestra del cine macabro que es Holocausto caníbal, si por algo se recuerda Océano es por la polémica que suscito en su momento en el aún incipiente mundillo cinematográfico de las islas cuando el Gobierno de Canarias le asignó “aleatoriamente la cantidad de 400 millones de las antiguas pesetas”. La serie, cuya carrera comercial fue, digámoslo con palabras suaves, casi nula, circula ahora en una edición dvd. Coproducida además de por el Gobierno Canario por un grupo italiano en el que se encontraba el ya fallecido Giovanni Bertolucci, no confundir con el cineasta italano del mismo apellido, Océano estuvo protagonizada por un excelente reparto de grandes secundarios del cine internacional como Irene Papas, Martin Balsam, Senta Berger, Marisa Berenson, Ernest Borgnine y Mario Adorf, entre otros actores… canarios. La serie se rodó en Lanzarote y Venezuela y narra las peripecias de los Perdomo, una familia conejera que se ve obligada a emigrar huyendo de la pobreza. Cabe reseñar, que se intentó repetir años más tarde la misma operación con la anunciada y frustrada adaptación al cine de una de las novela más mediocres del escritor tinerfeño, Ciudadano Max, pero que se frenó el proyecto cuando el Gobierno de Canarias a través de su Consejería de Turismo –dirigida entonces de Miguel Zerolo– optó por destinar los 1.700 millones de pesetas que había previsto para la puesta en marcha de la Televisión Canaria en un concurso audiovisual al que acudieron, como a un panal de rica miel, productoras que brotaron de la noche a la mañana ante la llamada del dinero, poderoso caballero. El concurso, que se conoció entre las gentes del gremio como Zeroloto, al final repartió la cifra entre 71 proyectos, muchos de los cuales todavía estamos esperando ver. La historia de este escándalo me anima a que algún día escriba el post que se merece ya que tengo la teoría de que ahí, precisamente ahí, se encuentra en parte el origen de todos los males que ha venido caracterizando desde entonces las políticas audiovisuales que dicta el Gobierno canario.

Rottweiler (Brian Yuzna, 2004).- Este filme es resultado de ese audaz y extravagante proyecto llamado Fantastic Factory, que capitaneó en España Brian Yuzna, productor de la delirante y, oh yeahh, cult movie Re-Animator. Rottweiler nació como una nueva versión pero en clave de ciencia ficción de El perro, aunque viendo la película más que inspirarse en la novela de Vázquez Figueroa uno saca la conclusión como espectador que lo que se intentó hacer fue una versión canina de Terminator. Con todo, me parece un título a tener en cuenta porque, pese a todos sus peros, tiene su algo. Y si a este algo le unimos la parquedad de su presupuesto y que, entre otros actores, uno pudiera ver a ese monstruo de la pantalla que fue Paul Naschy, (o Jacinto Molina para los amigos), Rottweiler tiene su punto, qué digo punto, su dimensión cafre que la convierte en un título imprescindible en las adaptaciones al cine de las novelas de Alberto Vázquez Figueroa.

Saludos, ¡¡¡exigiendo veinte Premios Canarias a nuestro escritor más internacional!!!, desde este lado del ordenador.

Noticias sobre ese cine que tanto nos (dis)gusta

Lunes, Marzo 12th, 2012

TRÁILER DE HIROKU Y LOS DEFENSORES DE GAIA

Ya circula en la red el primer tráiler del largometraje de dibujos animados en 3D Hiroku y los defensores de Gaia. Si pinchan este enlace podrán ver el avance –en inglés– de un trabajo de animación que ha sido realizado íntegramente en Canarias. Hiroku y los defensores de Gaia cuenta la historia de un grupo de jóvenes que unen sus conocimientos científicos para enfrentarse a la Corporación. Su misión: salvar a la Tierra. Según se informa en su página web, el proyecto abarca además del largometraje (con una duración de 72 minutos), una serie con capítulos de 26 minutos cada uno, a través de los cuales se pretende transmitir al público valores ecológicos, así como concienciarlos sobre la necesidad de que vivan en un mundo sostenible. El equipo que conforma Hiroku y los defensores de Gaia son, entre otros, Manuel González Mauricio (producción, guión y dirección); Saúl Barreto Ramos (dirección técnico-artística, animación, composición); y Raúl Capote (producción de música original, banda sonora, efectos salas, grabación, locuciones).

RECUPERAR EN LOS ARROZALES

Aguere Espacio Cultural acoge este martes, 13 de marzo, y a las 20.30 horas la exhibición del largometraje En los arrozales, de Josep Vilageliú. Rodado en 2007 en La Laguna, este trabajo está protagonizado por Miguel Ángel Rábade, Fátima Luzardo, Natalia Ruiz y Germán Prieto, y trata sobre dos parejas que conversan en la distancia por medio de la webcam. Luis es un escritor que busca la inspiración para su única y definitiva novela mientras charla con Fátima, su pareja, que viaja por diversas ciudades como productora de un spot sobre calzados deportivos. Alicia, mientras atiende las llamadas de auxilio que le llegan por teléfono, espera el regreso de Chicho, que trabaja en una ONG en Dakar, Senegal.

 LA ESPERANZA ME MANTIENE

Declaraciones del director del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, Claudio Utrera, al periódico Diario de Avisos. Destacamos las reflexiones que hace sobre la evolución del Foro Canario: “Es una sección que se refuerza por sí misma. Era necesario crear un espacio estrictamente consagrado al cine canario, tanto es así que el año pasado, por primera vez hicimos extensible el concurso a los largos. Ya hay suficiente producción de largometrajes: este año se presentan siete al certamen, además de 14 cortos. Hemos contribuido a elevar el nivel de autoexigencia de los cineastas canarios como proyección de la propia autoexigencia que nos imponemos a nosotros. Tanto es así que el comité de selección de la sección informativa y oficial es el mismo que también selecciona el Foro Canario, con lo cual no hay ningún tipo de discriminación ni positiva ni negativa hacia el cine que se realiza en el Archipiélago. Algunos lo consideran negativo, pero creo que flaco favor hacemos al cine de aquí si empezamos a verlo desde la perspectiva del paternalismo. Hay que apoyar el buen cine canario, no el cine canario”.

UNA SIMPÁTICA RAREZA

Tenerife Espacio de las Artes TEA acoge el jueves, 17 de marzo, la exhibición del largometraje Réquiem por amor y sangre (David dl Rosa) de cuyo estreno ya nos hicimos eco en este mismo El Escobillón. El resumen que proporciona la web de Objetivo Canarias  es el siguiente: “Una película de bajo presupuesto que para algunos es un esperpento cinematográfico y para otros una historia de pasión en todo su sentido concebida al modo de las grandes tragedias, con un toque shakesperiano, donde una aparente felicidad y una existencia anodida se tornan en violencia, sangre y muerte. La soledad del hombre en un mundo que se desmorona, la pérdida de valores, la superficialidad, la amistad, la lealtad, el sentido del honor, la pérdida de la inocencia, la ternura… Donde la violencia es parte del protagonismo.”

KAPUT!

En declaraciones oídas a Claudio Utrera el viernes 9 de marzo en Canarias Radio La Autonómica nos enteramos que, finalmente, el equipo que ha hecho posible MiradasDoc tira la toalla ante la imposibilidad de continuar con un encuentro en el que ya se habían hecho a la idea de reducir costes pero no sus ambiciones. El director del Festival Internacional de Las Palmas de Gran Canaria expresa su consternación y resalta que es un mal día para la Cultura en las islas. Para nosotros también.

AQUELLOS SALVAJES INDEPENDIENTES

Tras el interesante ciclo dedicado al cineasta norteamericano Robert Aldrich, la Filmoteca Canaria inicia en abril una muestra bajo el título de Independientes. USA, 1950-1990. Los filmes, que se podrán ver entre abril y mayo en los multicines Renoir y Monopol de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, respectivamente, incluye trabajos de Paul Morrissey y Alan Rudolph, entre otros. A nuestro juicio, entre los títulos más atractivos se encuentra Trash de Morrissey, pese a que el paso del tiempo haya despedazado a dentelladas el espíritu transgresor con el que fue realizada. Produce esta pese a todo rareza, Andy Warhol, y la protagoniza Joe Dallesandro.

Saludos, cut!, cut!, desde este lado del ordenador.