Archive for the ‘Cine de aquí’ Category

Raíces

Miércoles, Mayo 31st, 2017

Isleños, A Root Of America (2016) Dirección: Eduardo Cubillo / Producción Ejecutiva: Eduardo Cubillo y Jonathan Cabrera Asensio / Producción: Jonathan Cabrera Asensio y Óscar Cubillo / Guión: José Amaro y Guillermo Cubillo / Fotografía: Guillermo Paz y Tarek Serraj / Dirección Artística: Alejandro Cabrera / Edición: Eduardo Cubillo / Sonido: Eduardo Cubillo.

Tras dirigir la estimable Cubillo: historia de un crimen de Estado y después de cinco años de silencio, Eduardo Cubillo regresa al territorio del documental con Isleños, A Root Of America, una película de difícil producción pero que finalmente se estrena por la tenacidad de un equipo que confiaba en la historias sobre varios descendientes de canarios que, en el siglo XVIII, se establecieron en varias zonas de Luisiana, Norteamérica, y territorio en el que  terminaron por olvidar sus orígenes al integrarse plenamente en la sociedad estadounidense,

Resulta revelador, en este sentido, el testimonio que algunos de los entrevistados y descendientes de aquellas familias canarias. Se tratan de dos o tres veteranos de  la II Guerra Mundial y de la de Vietnam, y el orgullo que expresan por haber servido militarmente a su país. El documental recuerda, por otra parte, la intervención de estos isleños, como son conocidos en los pantanos de Luisiana, en las batallas que han modelado la historia de los Estados Unidos, como la de 1812 y años más tarde la de Secesión, donde es inevitable pensar que la mayoría de esos ya descendientes de isleños formarían parte de las tropas del ejército confederado, al ser la Luisiana uno de los estados que se secesionaron.
El documental muestra lo difícil que lo han tenido estos hombres y mujeres y destaca con notable acento emocional cómo recuperaron su pasado en los años setenta del pasado siglo XX cuando descubrieron que sus orígenes se encontraban en las islas Canarias. Este hecho contribuyó a alimentar su orgullo de ser estadounidenses con sangre canaria. La de sus antepasados.
Así lo manifiestan los entrevistados, todos están satisfechos de conocer de donde vienen sus raíces y lo celebran en fiestas con sabor canario si bien la mayoría de ellos ya no sepan hablar el idioma de sus padres, el español.
El documental revela además la notable importancia que tuvieron algunos de estos descendientes de canarios en la cultura musical de la Luisiana, una de las más ricas de los Estados Unidos, y es un bonito homenaje a todos esos hombres y mujeres que aún conservan las tradiciones de sus padres.
Isleños es un documental rodado en clave naturalista, muy centrado en los personajes y el paisaje que reflexiona sobre esa Canarias que no se queda solo en estas siete islas e islotes del Atlántico, sino la que existe más allá del mar. En este caso, una comunidad de descendientes de canarios en el sur de los Estados Unidos de Norteamérica.
Esa idea de “española canariedad” que menciona un historiador de la zona  y reflexión que pone el broche final al documental no termina sin embargo por unificar las muchas ideas que pone sobre la mesa en un único discurso.
Eduardo Cubillo articula el documental a través de entrevistas y crea atmósfera mostrando paisajes que refuerza una notable banda sonora. Se preocupa en mostrar “la española canariedad” de sus protagonistas. Los descendientes de unas familias que se establecieron en un territorio en el que ganaron el derecho de ciudadanía.

Saludos, acción, desde este lado del ordenador

¿Alguien da más?

Jueves, Mayo 18th, 2017

* Tras dirigir el estimable documental Cubillo, Historia de un crimen de Estado, Eduardo Cubillo, sobrino del abogado y organizador de lo que fue en su día un movimiento que abogaba por la independencia del archipiélago canario de España, regresa con Isleños, a root of America, trabajo que se exhibe este viernes, 19 y hasta el domingo, 21de mayo, en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

Isleños, a root of America (2016) investiga en la historia de una pequeña comunidad americana de origen canario que se asentó en la Luisiana, y se podrá observar en versión original en inglés con subtítulos en español en dos pases diarios, 19 y 21.30 horas.

* El profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna (ULL) Paco Déniz presenta El almendrero de Nicolás (LeCanarien ediciones, 2017), volumen que recoge las más recientes columnas del autor y en las que se propone un recorrido por situaciones de la actualidad. Estas columnas fueron publicadas con anterioridad en medios impresos y digitales.

Saludos, hace sol, el cielo está azul, ¡me encanta!, desde este lado del ordenador.

La vida es puro teatro

Martes, Mayo 16th, 2017

Un teatro, la vida es puro teatro, y dos personajes: un hombre y una mujer.

Están sentados y miran al ojo de la cámara, que es el del espectador y claqueta: Dueto.

Dueto es la última experiencia visual de Josep Vilageliú y una película, como casi todas las películas de este cineasta, en la que propone una aparente ruptura con su filmografía anterior.

En esta ocasión, reflexiona sobre la violencia de género a través de una pareja que, pese a la escasa distancia que los separa del escenario, se encuentran a años luz o  en mundos opuestos. En unas antípodas emocionales que, a través de lo que dicen, revela el origen y desarrollo que puso fin a esta relación.

Los actores, los personajes, se confiesan al público y se despojan a través de monólogos de todo aquello que una vez los unió. A través de las palabras se dan dos versiones diferentes de lo que pudo ocurrir. Y si bien no cae telón al final, la segunda sección del mediometraje muestra momentos felices de la pareja grabados con la cámara del móvil. En estas escenas se acercan y se tocan. Hay exteriores e interiores. Se bromea y hay complicidad entre los dos.

El espectador sabe, sin embargo, que lo que ve, que lo que observa forma parte del pasado. Un pasado en el que hubo confianza y amor.

Josep Vilageliú se demuestra como un cineasta preocupado por los personajes en Dueto. Le basta que cuenten sus versiones de la misma historia para que el espectador saque sus conclusiones y se haga una idea de su desamor.

La apuesta del cineasta es pues arriesgada porque apenas se sirve de recursos técnicos para reforzar el drama. Se apoya en sus dos actores, estupendos por convincentes Miquel Ángel Rábade e Idaira Santana, para diseccionar las causas de este fracaso sentimental que degeneró en violencia.

La obra no termina sin embargo de ser redonda porque los diálogos suenan a veces forzados. Y es en los diálogos donde se encarrila el relato, que son confesiones o mejor versiones divergentes de un mismo hecho.

Con todo, Josep Vilageliú se mueve como pez en el agua en la creación de atmósferas. Sean teatrales como las que ocupa la primera parte o “reales”, como los de la segunda. Dos unidades, paradoja, que enganchan perfectamente en la totalidad de la película porque enseñan las dos caras de una misma moneda.

Cineasta al margen de modas, francotirador independiente y creador de espíritu estajanovista, la filmografía de Josep Vilageliú no admite términos medios, o gusta o disgusta, pero revela un estilo, una marca, un sello, que hacen que todos sus trabajos se reconozcan porque tienen firma.

La firma de un director que vuelca en sus películas obsesiones que ya se han convertido en constantes, sin traicionar su forma de entender el cine. Un cine en el que la imagen prima por encima de cualquier cosa. Las emociones son visuales en un cineasta más cercano a lo lírico que a lo narrativo.

El discurso de Vilageliú no es solo estético sino también emocional. En ocasiones lo manifiesta con carácter críptico y en otras con mirada luminosa. Una mirada que afortunadamente aún no ha perdido su capacidad de asombro. De detenerse en los detalles para que el espectador vaya configurando las piezas en su cabeza.

Una ambigüedad como absorta define el cine de Josep Vilageliú, quien en Dueto lo transforma en teatro (anti-cine) para terminar decantándose por el disfrute, el goce cinéfilo.

Saludos, hermanos y hermandas, desde este lado del ordenador.

Más avisos

Miércoles, Mayo 3rd, 2017

* La Historia de Canarias, de José de Viera y Clavijo, en cinco volúmenes es una edición crítica editada por el doctor Manuel de Paz Sánchez, dentro de la colección Obras Completas de Viera y Clavijo (Ediciones Idea), que dirige Rafael Padrón Fernández.

La obra se presente este jueves, 4 de mayo y a las 19 horas, en la sede del Parlamento de Canarias en un acto que contará con la presencia del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo Batlle, así como el director de las Obras Completas de Viera y Clavijo, Rafael Padrón Fernández, Miguel Ángel Clavijo, director general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, y el autor de la edición crítica, Manuel de Paz Sánchez.

* El Aguere Espacio Cultural acoge también este jueves, 4 de mayo y a las 20.30 horas, el estreno de Dueto, un cortometraje de Josep Vilageliú, de quien se proyectará su primer trabajo rodado en Tenerife, Diagrama (1974), fotografiado por Teo Ríos.

Dueto, en el que un hombre y una mujer exponen los hechos que dieron al traste con su relación, está protagonizado por Idaira Santana y Miguel Ángel Rábade y está producido por Laly Díaz y sonorizado por René Martín con Eduardo Chamorro como ayudante del sonido.

Saludos, la Cruz, desde este lado del ordenador-

Gustavo Rojo, el primer Bentejeuí

Lunes, Abril 24th, 2017

Hay actores y actores galanes o galanes actores. Gustavo Rojo, hijo de la escritora tinerfeña Mercedes Pinto y hermano de Rubén Rojo y Pituka de Foronda, fue uno de ellos.

El arte lo heredó de su madre. Una mujer indómita autora de Él, entre otras novelas, que fue adaptada al cine por Luis Buñuel. “Quizá es la película dónde más he puesto yo, hay algo de mí en el protagonista”, dijo el cineasta. Aunque la historia original se desarrolla en La Laguna, la adaptación cinematográfica discurre en una ciudad mejicana y cuenta la historia de Francisco Galván, un joven soltero, religioso, de buena posición social y virgen que tras casarse con la novia de uno de sus mejores amigos, no la dejará en paz por culpa de los celos.

Con elementos autobiográficos, Mercedes Pinto tuvo una notable influencia en la vida de su hijo, quien aprovechó su atractivo para introducirse en el cine y convertirse en uno de sus galanes de referencia.

En el esplendor de su carrera, Gustavo Rojo visitó España para rodar en Canarias Tirma, (Paolo Moffa y Carlos Serrano de Osma, 1954), una película de época que se desarrolla durante la conquista de Gran Canaria y en la que Rojo, que interpreta al irreductible Bentejeuí, comparte protagonismo con Silvana Pampanini y un por aquel entonces debutante Marcello Mastroianni, quien escribiría en sus memorias acerca de aquella experiencia:

“Pasé dos o tres meses en las Islas Canarias, en verano, embutido en un traje de Cristóbal Colón. Siempre he tenido las piernas delgadas, así que tenía que ponerme también esos pantalones tan ceñidos de terciopelo que llegan hasta medio muslo. ¡Hacía un calor infernal! Y por si fuera poco, las armas, los caballos, cosas para las que jamás he tenido la menor aptitud. Por cierto aquellos caballos (que yo llevaba a la princesa como presente del rey de España) no tenían ni colas ni crines, por lo que tuvieron que deshilachar unas cuerdas para hacer falsas colas y falsas crines, Algo verdaderamente espantoso.”

Y la película, tal y como la recuerda Mastroianni no supera la prueba del tiempo, aunque es una de las primeras que sin confiar en las posibilidades cinematográficas que fue ese encuentro de la civilización europea con la indígena, recrea una fantasía sobre cómo se lo montaban los antiguos canarios.

La historia suena a la de Pocahontas, porque en ella se narra como un apuesto capitán castellano que interpreta Marcello Mastroianni, seduce a la princesa Guayarmina, que interpreta la actriz Silvanna Pampanini. En la película, Guayarmina le da calabazas a Bentejeuí porque está enamorada del bravo capitán, lo que significará el fin de la resistencia de los rebeldes canarios…

La película está basada en el romance de Juan del Río Ayala, autor también de Iballa, llevada al cine por Josep Vilageliú, y no hay que tomársela demasiado en serio.

Aunque ¿quién sabe? ¿Pensarán lo mismo sus señorías, esas que forman el arco parlamentario canario, si ven la película?

Tirma vista con esa falsa mirada indigenista es humillación. Una ofensa al pasado de los antiguos canarios que se debe corregir.

Gustavo Rojo tuvo una carrera profesional longeva. El año pasado intervino en la telenovela Un camino hacia el destino y mantuvo hasta el final su actitud de galán.

La de  tipo guapo y discreto.

Vaya con Dios, Gustavo Rojo, y olvídese de la totolinadas que se cuecen en Canarias

Saludos, fundimos a negro, desde este lado del ordenador.

El gran calavera

Viernes, Abril 7th, 2017

Cuentan que Arturo Soriano ha muerto y la noticia me conmueve, y eso que hacía años que no veía a aquel tipo tan peculiar. Lo recuerdo alto, delgado, con gafas.

La leyenda decía que tenía una formidable discoteca y que contaba con discos rarísimos de un tal Peter Gabriel… Recuerdo que en una ocasión… pero eso es otra historia y escribo sobre Arturo Soriano que también componía música, era actor y cantaba. Formó un peculiar trío de vida efímera, si no me equivoco se llamaba El gran calavera, creo que por la película de Luis Buñuel.

A Arturo Soriano lo pueden ver en dos cortometrajes que hicieron carrera en la historia del cine canario y en la del español también: Esposados (Juan Carlos Fresnadillo, 1996) y La Raya (Andrés M. Koppel, 1997).

En la primera interpreta a un esperpéntico funcionario que tiene que validar el boleto de lotería que desencadena la tragedia y en el segundo al sacerdote que intenta mediar entre vecinos y farero cuando los británicos quieren llevarse la raya del meridiano cero de la isla de El Hierro.

Volvió a repetir como actor en la aún inclasificable La isla del infierno (Javier Caldas, 1998), en la que compartió escenas con actores ya ausentes como José Conde, y músicos que en aquel entonces representaban lo más granado del rock que se cocinaba en Tenerife.

Hacía tiempo que no sabía nada de Arturo, Arturo Moisés Soriano Vela aunque por aquí casi todos lo conocíamos como Arturo el puro, lo de puro no sé si es porque se llamaba como el rey de la tabla redonda o por otra cosa. Sea como fuere, nunca se me ocurrió preguntarle, así que imagino que se ha llevado el secreto al otro lado.

No lo conocía demasiado, pero no hacía falta. Hablabas con él y era de esa gente que parece que es tu amigo de toda la vida. Fue un tipo grande, y no solo porque entonces me pareciera tan espigado.

Arturo, a secas, tuvo luz propia en esta tragicómica historieta que es la vida.

(*) En la primera imagen, Arturo Soriano como funcionario en Esposados, de Juan Carlos Fresnadillo. La imagen está tomada por María Calimano durante una pausa del rodaje del mediometraje en el plató de La Mirada en Tegueste. La segunda pertenece a un fotograma de La Raya, de Andrés M. Koppel.

Saludos, gimamos, gimamos, gimamos, desde este lado del ordenador.