Cosas mías (3)

Domingo, Agosto 2nd, 2009

* Tenerife Espacio de las Artes (TEA) continúa con sus actividades pese a que ya estemos en el mes de las vacaciones por excelencia. Cuando escribimos que agosto es el mes de las vacaciones nos referimos, obviamente, a los que todavía disfrutan de un trabajo, palabra que se está convirtiendo en un amargo espejismo para los que hoy militan en las cada días más nutridas filas del desempleo. Pero en fin… así es la crisis que tanto nos golpea a los de siempre.

La exposición Impasse de Beatriz Lecuona y Óscar Hernández abre mañana, lunes, a las 20.30 horas, sus puertas en la sala Área 60 de TEA. La muestra permanecerá abierta hasta el 29 de septiembre. Más información, pinchen enlances.

* La Escuela Canaria de Creación Literaria anuncia su próximo curso de escritura y lectura que se desarrollará del 27 de octubre al 21 de mayo en horario de 19 a 20.30 horas en su sede lagunera. Las clases las impartirán los escritores Víctor Álamo de la Rosa, Juan José Delgado, María Gutiérrez y Antonia Molinero. Lo dicho antes, para más información que me pinchen enlace, háganme el favor.

* En nuestras casi metafísicas visitas al Rastro de la capital tinerfeña descubrimos a uno de esos notables escritores norteamericanos que nunca hubiéramos descubierto de otra forma. Me refiero al más que interesante Louis Bromfield, miembro de la llamada generación perdida (la misma de la que formaron parte escritores de la talla de Fitzgerald, Hemingway, Steinbeck, Doss Passos, por citar sólo algunos de los más conocidos). Bromfield se aparta de los ambientes ruidosos y urbanos para narrar con mano maestra esa América profunda que tanto me gusta porque es donde se encuentra el alma de ese fascinante y también complejo gran país.

* El escritor Jonathan Rabb me escribe un e-mail agradeciendo la entrevista que le hicimos para el suplemento de Cultura y Ciencia de La Opinión de Tenerife, 2C. Ustedes perdonen la licencia de hacerme eco de este reconocimiento, pero como casi todos estoy necesitado de palmadas en el hombro en estos días de uvas de la ira.

* Doce países han cofirmado ya su asitencia al Salón Internacional del Libro Africano que se desarrollará de 24 al 27 de septiembre en algún lugar de la capital tinerfeña todavía por determinar. Junto al ya inevitable profesor Hadji Amadou Ndoye, han cofirmado que vendrán los escritores Jorge Arrimar y Joaquim Arena, así como los editores Jacques Dos Santos (Angola), Seydou Nourou Ndiaye (Senegal), Hamidou Konate (Mali) y Celso Muianga (Mozambique). La presencia internacional se completará con la asistencia de editoriales portuguesas (Caminho, Spleen), mexicanas (El Ermitaño), uruguayas (Ediciones Trilce) y españolas, como Transhumantes, Almuzara, El Tropo y Ediciones El Cobre. También asistirán escritores de Angola, Senegal, Mali, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe, Argelia, Guinea Bissau, Cabo Verde y Camerún y especialistas en literatura africana como el guineano Wilfrid Miampika y Justo Bolekia, profesor de Literatura en la Universidad de Salamanca. La literatura africana escrita por mujeres estará representada por autoras como  Céline Ieménce (Camerún), Conceçao Lima (Santo Tomé y Príncipe) y la argelina Tassadir Yacine; representantes de un renacimiento de la creación literaria africana.

* Del 15 de septiembre al 22 de septiembre la Filmoteca Canaria recupera su política de exhibiciones cinematográficas con el ciclo Tal como somos. Una muestra del cine documental reciente donde se incluyen títulos como El abogado del terror; Joe Strummer: vida y muerte de un cantante; Nosotros alimentamos al mundo; Cineastas contra magnates; Workings man’s death y Líbranos del mal.

¡Y esto es todo, amigos! 

Saludos ahorita, ahorita contentos desde este lado del ordenador.

Gloria bendita

Martes, Julio 28th, 2009

No me pasaba antaño aunque últimamente se está convirtiendo casi en una manía. Me refiero a cuando coges un libro, lo empiezas y cuando ya vas por la páginas 100 te das cuenta que no te gusta, que no hay química, que esa voz que te habla te aburre. Así que escoges otros, buscando con mirada crítica en tu biblioteca uno de esos títulos que has adquirido y que dejaste en el estante esperando la hora que te llamara.

Me encanta rebuscar en mi biblioteca. Así como en la de otros, y en las librerías, y en los puestos de viejo y en los rastros. Es una aventura que, pienso, los que no han tenido la suerte de experimentar por dejadez o porque no le atraen los libros (sólo sirven como papel higiénico o para que obtengas un buen fuego) no saben lo que se pierden. En esta tontería que me envuelve y a la que acompaña las altas temperaturas que estamos sufriendo, he llegado a la conclusión de que este es uno de los mejores momentos de mis días. Y es que el libro además de lo que promete también tiene algo de fetichista. Yo, por ejemplo, soy los que tengo la manía de olerlos. Me encanta oler los libros. Ustedes me preguntarán que a que huele un libro… pues un libro huele a papel pero también es verdad que cada uno de ellos tiene su aroma particular.

De todas maneras, y aún majareta por la charla que tuve ayer y a la que le dediqué un post, no sé si esto de dejarme envenenar por los libros tiene su punto. Pienso en el viejo don Quijote (que es uno de esos libros del que todos hablan pero que casi nadie ha leido, salvo fragmentos aislados como este que les escribe sin ningún tipo de sonrojo) y en cómo se volvió tarumba con tantas historias de otros que él quiso que también fueran suyas.

Leer, escuchar música y ver una película –que son por norma general mis tres vicios confesos– me relaja y me transporta a otros universos que no es Canarias. Y no es que la tenga cogida con esta tierra linda, que aún lo es, sino por la atmósfera que se ha impuesto en todas ellas. Esta, que fue hace tiempo tierra de parientes, ahora lo es de absolutos desconocidos. Así que entiendan que busque refugio en novelas. Y que me encante perder el tiempo dando una vuelta por las librerías de la capital y de tanto en tanto de La Laguna. También que sea un habitual del Rastro, donde se me puede encontrar en los mismos puestos de siempre. El Rastro en su ya larga y agitada historia me ha dado recompensas de esas que no esperas salvo de tu mejor amiga/o. La vida continúa mientras tanto, en esta especie de plácida e idiotizada paz que me he sabido construir. Ajena a gritos, a histerias, a nervios por nada.

La vida es hermosa, reflexionas con el maldito cigarrillo entre los dedos, cuando eres tú y no otros los que te molestan. Si hasta toleras (pese a que deteste esta palabra) a los tipos que están haciendo obras encima de mi casa. Vamos, que estoy en uno de esos momentos de gloria bendita.

Eso sí, paseando con un libro bajo el brazo. A punto de abrirlo siempre cuando note que me asalta la sombra del aburrimiento. Qué vuelta más extraña a mi infancia, medito ahora, antes de poner punto y a final a este post.

Saludos caldos, caldos, caldos desde este lado del ordenador.  

Indignación de Ezequiel Pérez Plasencia

Lunes, Julio 27th, 2009

* Hemos recibido en este blog la siguiente nota:
“El escritor Ezequiel Pérez Plasencia piensa llevar a la vía judicial a la Editorial Benchomo por el manifiesto abuso
a que se ha visto sometido con la publicación horrorosa de El orden del día y La voz del vacío, con dinero público del
que no ha visto un céntimo el autor. La falta de respeto, en opinión de Pérez Plasencia, es tal que incluso los Derechos
de Propiedad Intelectal han sido vulnerados en ambos casos. Considera el escritor que el trato recibido ha sido remendamente injusto. Cartagena, 27 de julio 2009″.

* Nicolás Melini es uno de esas personas a las que estimo gracias a nuestras diferencias. Gran parte de esta estima se basa en que en lo básico pensamos lo mismo aunque tengamos nuestras notables distancias en otras cuestiones. Pero así se forman las relaciones, gracias a esos abismos que procuramos de una y otra manera salvar con sensatez. Escribo todo esto porque Nicolás, allá en la distancia, me mantiene puntualmente informado de cuanto acontece literariamente hablando por esos universos de la red. Su última aportación es darme a conocer el blog del fotógrafo Erik Molgora, quien ha publicado recientemente uno de sus relatos. Basta con pinchar en http://erikmolgora.blogspot.com/2009/07/venganza-nicolas-melini.html.

Saludos con los dedos encallecidos desde este lado del ordenador. 

Ezequiel, ‘Insularia’, ‘El planeta de los libros’, Bradbury, otra vez los ‘tomosmochos’ de Septenio y Getafe Negro

Sábado, Julio 25th, 2009

* El suplemento ABCD de las artes y las letras del periódico ABC (pinchad enlace y disfrutar del artículo) incluye en su edición de hoy (sábado 25 de julio de 2009) un amplio comentario crítico a la novela El orden del día, del escritor tinerfeño Ezequiel Pérez Plasencia. La reseña está firmada por el especialista José María Pozuelo Yvancos, y no tiene desperdicio, porque ha sabido penetrar con agudeza en el texto de Plasencia. Entre otras cosas, Pozuelo Yvancos destaca de la novela “el interés de ofrecer un cambio constante de registro, desde el convencional, la pseudocarta, el artículo, etc.”

* La Asociación Canaria de Escritores (ACE) presenta el próximo martes, 28 de julio, en el Club Prensa Canaria en Las Palmas de Gran Canaria el tercer número de la revista Insularia. El acto comenzará a las 20.30 horas.

* En la Semana Negra de Gijón tuve la ocasión de conocer a Nieves Martín, responsable del programa El planeta de los libros que emite Radio Círculo, la emisora del Círculo de Bellas Artes de Madrid, todos los martes a 22 horas en la frecuencia 100-4 de la FM madrileña y a través de la página web del Círculo de Bellas Artes de Madrid www.circulobellasartes.com. Pese a que su espacio no puede escucharse en las colonias de ultramar, les dejo también este enlace para que disfruten de tan interesante iniciativa cultural a través de las ondas. Merece la pena perder el tiempo escuchándolo. Y que conste que escuchar no es lo mismo que oír: www.elplanetadeloslibros.com.

* Interesante entrevista la que propone hoy el suplemento cultura de El País, Babelia, con el escritor Ray Bradbury. Les confieso que los cuentos y novelas de Bradbury formaron parte de mi primer equipaje literario hace casi un millón de años, y que redescubrirlo ahora, tan viejito pero también tan deliciosamente reaccionario en su amor a los libros, me ha reconciliado con ese difícil periodo de la existencia humana que es lo que se conoce como edad del pavo. O lo que es lo mismo, tan mal no lo tuve que hacer. Entre mis novelas de cabecera se encuentra su Faranheit 451 y las celeberrímas Crónicas marcianas, pero también un puñado de cuentos que me marcaron como lector y por lo tanto como persona. Me refiero a ese oscurísimo relato que, creo, forma parte de El país de octubre, y en el que una familia de granjeros descubre que hacen el papel de la muerte mientras siegan todos los días sus campos de trigo. Cada brizna es una vida humana. El problema no es ya la terrible responsabilidad que les cae encima a la familia, sino saber que un día cualquiera su mujer, sus hijos o él mismo pueden ser una de esas briznas…

* Me consta que el Gobierno de Canarias ya ha comenzado a repartir entre los asistentes al encuentro celebrado en Fuencaliente (La Palma) los tres tomos donde se recogen las conferencias y mesas redondas que se suscitaron en ese amargo derroche en tiempos de crisis. A mi no me ha llegado aún (y me temo que no me llegarán porque sólo se entrega a los ponentes y directores de mesa, me entero ahora tras enviarle por e-mail mi interés en contar con ellos físicamente), así que mientras tanto fumando espero. Al parecer, se han editado del libro en papel 300 ejemplares que se distribuirán en las administraciones públicas, instituciones culturales  y bibliotecas (loado sea el Señor), aunque también está alojado en la página web de Septenio para el que tenga tiempo y paciencia en descargar las casi mil páginas de texto. Interesados: http://www.septenio.com/.

* Y con notable retraso les informamos que el escritor Marcelo Luján ha sido el ganador de la decimotercera edición del premio de novela negra de Getafe, dotado con 10.000 euros. La novela se titula Ayer negro, y está ambientada en la vida trepidante del Madrid actual.  El jurado lo presidió el escritor Lorenzo Silva y lo formaron Almudena Grandes y Fernando Marías, la editora Esperanza Moreno y el catedrático de Lengua Jesús Zapata.

Saludos, a lo yo solo sé que no sé nada, desde este lado del ordenador.

Decir adiós es morir un poco

Domingo, Julio 19th, 2009

Mientras hago la maleta repaso estos casi nueves días de Semana Negra, cruzándose por mi cabeza los rostros de aquellas personas con las que me he detenido un momento para convensar sobre libros y películas, música y política con independencia de nuestros acentos. Gijón se ha convertido así –sin ningún lugar a dudas, creánme– en una de mis Mecas particulares que hago extensiva a todos aquellos y aquellas que quieran vivir un fiesta de y por la CULTURA con absolutas mayúsculas. Estoy convencido que si dejas fueras todos los prejuicios culturetas que tanto mal han hecho a nuestra tierra (Canarias bandera tricolor), pienso que nos acercaríamos sin miedo ni recelos a lo que envuelve esta palabreja: debate, reunión, intercambio, música, libros, política porque son cuestiones patrimonio de todos y no de unos pocos.

Me voy con esa sensación de vaga tristeza que te envuelve cuando te despides de un buen amigo a quien no volverás a ver hasta dentro de un año (espero, por lo que ya comienzo a  rezarle a los dioses), pero también satisfecho porque he cargado de munición suficiente una bolsa recién comprada en esta generosa tierra, cargada de un montón de libros. Entre ellos, un ejemplar excelente que ayer sábado regaló la Semana al público y en el que casi medio centenar de escritores, poetas e ilustradores dan su peculiar versión del libro de los libros. Ese que llaman la Biblia.

Regreso con la batería cargada aunque consciente de que se me gastará en cuestión de horas cuando vuelva a pasear por las calles y plazas de Santa Cruz de Tenerife. Tengo al menos la esperanza de recuperar cierto entusiasmo porque mi llegada coincide con el inicio de Fimucité, cuya edición puede también leerse como la última bengala cultural que nos queda a los isleños antes de que se nos venga agosto encima. Un mes para que disfruten de vacaciones los que todavía tienen trabajo y otro para tachar en el calendario para los que forman parte de esa cada día más amplia legión de parados de la que, mucho me temo, dentro de nada vamos a militar casi todos.

No tengo un regusto amargo por el regreso. De hecho escribo regreso y no exilio porque sumergirme en esta fantástica vorágine festivalera me ha hecho recobrar fuerzas y ciertas esperanzas. No obstante, sé que será difícil porque en esa isla de imbéciles en la que vivimos no hay cosa que moleste más que la de tener a un canario que quiere volar por libre.

En fin, que voy a notar en falta esta calidez cultural –y no cultureta– festivalera. Ese buen rollismo sin segundas intenciones y mis visitas diarias al recinto ferial para bucear en las carpas títulos descatalogados o dificílisimos de conseguir, así como para escuchar coloquios donde se habla de la dictadura argentina y la novela negra o el narcotráfico en México y tantas y tantas charlas que me han acercado a través de la voz de narradores privilegiados a otras realidades que sin ser la nuestra sí que son nuestras también. 

Ya que este es el último día de la Semana, me gustaría despederdime de estos nueves días que han conmovido mi mundo con una frase del gran Raymond Chandler: “decir adiós es morir un poco”.

Bueno, yo… saludos emocionados y emocionales desde este lado del ordenador.

And the winner is… en la 22 Semana Negra de Gijón…

Viernes, Julio 17th, 2009

Esto se acaba. Pero se acaba a lo grande como no podía ser menos. Lo único que me estropea esta sensación de satisfacción es la de asumir que cuando empiezo a reconocer las calles de Gijón y a pasear como Pedro por su casa por la Feria y su pequeña y recoleta Plaza Mayor –donde ayer quedé con unos amigos a los que no conocía hasta ayer pero así son los milagros de los que pertenecemos a los tres puntos– me asalte otra vez al espíritu como un lobo hambriento la melancolía de entender que esto ha sido casi todo amigos en la 22 edición de la Semana Negra.

Intento ordenar las notas que pacientemente he ido escribiendo a lo largo de estos días intensos, así como transcribir las entrevistas que he ido grabando con algunos de los casi 150 escritores que se han dado cita en estas jornadas; y me cuesta leerlas y escuchar las declaraciones porque me atenaza ese miedo al vacío que supone el regreso. Ese golpe a las entrañas que casi siempre hace que me duela el alma cuando sé que tengo que irme de un sitio que, de alguna manera, ha logrado alterar mi habitual rutina por otras novedosas rutinas.

De vuelta a lo de siempre. Me digo. En el fondo (recordad que es un idiota el que les escribe) hasta tiene su punto.

Esta mañana se han dado a conocer en multitudinaria rueda de prensa los distintos premios literarios que concede la Semana Negra. Estos premios literarios no tienen dotación económica salvo el de relatos, organizado en colaboración con el Ateneo Obrero de Gijón y cuya cantidad es simbólica. De todas formas, cabe resaltar que cada uno de estos premios sí que allana el camino a todos esos escritores de una u otra orilla que se dan cita en este encuentro para que puedan ser publicados en los países donde todavía se les desconoce.

A mi esto de los premios siempre me ha inquietado. Y lo escribo porque minutos antes de que se revelara la lista de los agraciados, uno percibe en la atmósfera esa tensión entre los que se saben nominados. Emoción que se derrite como un flan cuando su nombre no se pronuncia, y que solo estalla, aunque bien acompañado de aplausos, cuando se revela quién ha sido el ganador. Curiosamente, entre todos los premiados de esta edición no había ninguna mujer. Quizá sea, medito solidarizándome con los perdedores, porque todavía hay pocas que buceen en las entrañas de la novela negra y policial, la fantasía y la ciencia ficción, el reportaje crudo y casi desnudo… ¡Anímense!

And the winner is…

Premio de relato policiaco: Rodolfo Pérez Valero por Dioses y Orishas. Es el único escritor que ha ganado ya en cinco ocasiones el Premio de Cuentos de la Semana Negra, según me informa la inevitable Wikipedia.
Premio Celsius 232: Rojo alma, negro sombra, de Ignacio Martínez Biurrun.
Premio Espartaco de novela histórica: Javier Negrete por Salamina. El año pasado fue también el ganador del Premio Celsius 232.
Premio Memorial Silverio Cañada: Resultó ex-aequo. Sé que mi padre decía y Conducir un trailer, de Willy Uribe y Rogelio Guedea, respectivamente.
Premio Roldolfo Walsh a la mejor obra policiaca de no ficción: Carlos Quilez por Mala vida.
Premio Hammett: Ex-aqueo también: Niños de tiza, de David Torres, y Cruzada: 77, del argentino Guillermo Saccomanno.

Y ahora, que hablen los autores premiados:

Javier Negrete: “Salamina narra un episodio histórico. Atenas derrota a Persia, lo que cambió la historia de la humanidad. He procurado no caer en el maniqueísmo tipo 300. Aunque se trata más de la novela de un personaje fascinante, Temístocles. Es una novela de tono épico, estilo que aprendí a desarrollar gracias a mis novelas fantásticas”.

Willy Uribe: “En Sé que mi padre decía cruzo historias que acontecen el día a día protagonizadas por un pringao. La acción se desarrolla en Bilbao, un chantaje negro y oscuro”.

Rogelio Guedea no estuvo en la entrega de premios porque se encuentra en Nueva Zelanda, aunque el director de la Semana Negra, Paco Ignacio Taibo II, informó que su novela es “atípica” y que transcurre en el centro norte de México.

Carlos Quilez explicó que Mala vida es una novelita de situaciones criminales recogidas de primera mano, en las que su autor rastreó todas las fuentes posibles (judiciales, policiales, los fuera de la ley y las víctimas, que son, destacó, “los grandes olvidados de la crónica de sucesos en España”). Su libro fue escrito como un homenaje al periodismo de investigación y calificó la novela como un género periodístico, aunque lamentó que no sean buenos tiempos para el oficio de periodista.

Ignacio Martínez Biurrun: “Rojo alma, negro sombra es una novela de personajes. Más que fantástico prefiero creer que es de sentimientos y emociones”.

David Torres: “Niños de tiza es una novela negra atípica. Intenté rescatar la vida de un barrio de la periferia de una gran ciudad como es Madrid durante la Transición. Comienza con el cadáver de una niña paralítica que aparece en una piscina…”

Guillermo Saccomanno: “Estoy agradecido de recibir este premio que lleva el nombre de Hammett porque fue un escritor que dijo no en unos tiempos como son los actuales que escasean de hombres que digan no. Cruzada: 77 se trata de una novela que transcurre en uno de los tiempos más feroces de la dictadura en Argentina, protagonizada por un hombre ya mayor, peronista, homosexual y que encima lee literatura inglesa”.

Saludos, aún con sabor negro y asturiano, desde este lado del ordenador.