Un nombre: Jean Patrick Manchette

Domingo, Febrero 15th, 2009

Lo leí hoy, no me acuerdo dónde, pero lo leo hoy. No séquién dice que los franceses sólo han aportado a la novela policíaca su calificativo, negro, y me pregunto qué idiota puede afirmar eso. Es probable, me digo entonces, que no conozca a Jean Patrick Manchette, y me pregunto si después de conocerlo seguirá siendo igual de imbécil.

Jean Patrick Manchette para este que les escribe fue un revulsivo, un veneno como narrador en la novela francesa. Negra o no.

Quizá no fuera un excelente escritor, que no se rompiera la cabeza pensando estructuras ni esquemas, pero sí que sabía contar historias. Historias disfrazadas de policial, pero con una carga de nitroglicerina dentro que te sacude y marca cuando te inicias en sus libros.

Escritor que tuvo en su momento una formidable publicación de sus novelas en España, luego cayó en el olvido quizá porque sus títulos son demasiado subterráneos, bombas de relojerías perfectamente diseñadas por un anarquista exquisito que encontró en el género un caudal de denuncia vestido con el en ocasiones ampuloso traje de los que no tienen cordura.

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Libro suyos son Una lunática en el castillo; La morgue está llena; Cuerpo a tierra; Dejad que los cadáveres se bronceen (en colaboración con J. P. Bastid); Un montón de huesos; Fatal y las que consiero sus obras maestras Nada (sobre un grupo de extrema izquierda), su incompleta De balas y bolas (en colaboración B. J. Sussman) y Volver al redil, o la historia de cómo un hombre cualquiera puede convertirse en lobo con el único objeto de volver a ser un cordero.

Tardan tiempo si no buscan como desesperados las obras de este autor. Su novela Nada ha vuelto a publicarse en español, es una obra idónea para iniciarse en el universo Manchette. Si te cuesta un riñón esto de las letras, te recomiendo entonces que te hagas con el cómic Balada de la Coste Este, que adaptó el dibujante y guionista Jacques Tardi del que considero su mejor libro, Volver al redil.

Lo demás es perder el tiempo. Hay que recuperar a Manchette.

Saludos literarios a este lado del ordenador. 

Un puñadito de interesantes propuestas culturales

Miércoles, Febrero 4th, 2009

* Al amigo Bruno Mesa lo conocí en La Palma gracias al encuentro de artistas canarios que organizó la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias a través del programa Septenio. Ni Bruno ni yo nos conocíamos, pero se produjo una de esas extrañas combinaciones químicas que hizo que nos cayéramos bien nada más vernos. Además de temas comunes (pasión por la novela policiaca, el cine) también había un abismo que lo dos supimos sortear con elegante desparpajo, como es la poesía, un universo en el que confieso que no he vivido, pero que me resulta interesantísimo por extraterrestre que me parece. Y Bruno, en este sentido, es un perfecto extraterrestre. Por poeta, que conste. Todo este discurso nostálgico viene a colación porque si bien nos cruzamos teléfonos y e-mail cuando nos despedimos en el aeropuerto de Los Rodeos con la esperanza de encontranos un día de estos para que le contara mis cosas, que le parten de la risa (ya dije que es un extraterrestre poeta) porque tengo un sentido del humor que sólo levanta pasiones en los cementerios, anuncio que para todos aquellos que de  verdad quieran disfrutar de su talento como escritor, hoy miércoles, ofrecerá un recital (a las 19.30 horas) con Daniela Martín Hidalgo en la Fundación Mapfre, en La Laguna; y mañana, jueves, en Las Palmas. Los detalles los pueden ver en su blog. Basta con pinchar el enlace.

*Recomiendo a toda la parroquia con inquietudes literarias a que pinchen el nuevo número de la revista digital www.delamanchaliteraria.blogspot.com.  Los invitados de este mes son Enrique Vila-Matas y Juana Salabert.  

* Continúa el ciclo Ajustes de artes y cuentas en el TEA, jornadas que a juzgar por la opinión de algunos lectores de nuestro blog están resultando la mar de interesantes. En la sesión de mañana intervendrá el director artístico de TEA Tenerife Espacio de las Artes, Javier González de Durana, quien hablará sobre Arquitectura, Iglesia y política. Candelaria y Aranzazu: dos modelos antagónicos de basílica en los años 50; así como la profesora de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, Ana Quesada, con la conferencia Símbolos escultóricos del régimen franquista en el espacio público de Canarias, que clausura esta nos dicen más que atractiva propuesta.

* Y seguimos con el TEA Tenerife Espacio de las Artes ya que acoge una pieza mural realizada por un colectivo ciudadano integrado por artistas, profesores y arquitectos relativa al cambio de nombre de algunas de las calles de Santa Cruz de Tenerife dedicadas a militares del periodo franquista. Un debate que continúa siendo de viva actualidad en esta ciudad que nos ha tocado vivir.

 * Por último anotar que hoy comenzó en el Aula 92 de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna (Camino del Hierro 4, Santa Cruz de Tenerife), el Taller Ecodiseño organizado por el Gobierno de Canarias dentro de la Segunda Bienal de Canarias, la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna y el Exmo. Cabildo Insular de Tenerife, con la colaboración de la Escola Superior de Disseny ESDI y Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Este taller que se prolongará a lo largo del mes de febrero, en doce sesiones de conferencias y dos visitas de campo, al Parque Rural de Teno, al PIRS y al ITER, está dirigido por el Decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna, Alfonso Ruiz. Informados quedan.

Saludos culturetas a este lado del ordenador.

Tomás Salvador

Sábado, Enero 31st, 2009

Uno de los primeros escritores serios que leí y por el que desde entonces tengo una extraño y si quieren bobo agradecimiento es Tomás Salvador. Probablemente no les diga a muchos este nombre. También es probable que los lectores serios se lleven una vez más las manos a la cabeza, pero creánme si les digo que a mí me abrió los ojos, y me enseñó algo muy importante. Que en este país de pasiones desatadas había otra clase de narradores en plena postguerra…

La primera novela que leí de Salvador fue Cabo de vara, una intensa historia carcelaria que fue llevada al cine con resultados espantosos. Más tarde cayó en mis manos, en las inolvidables ediciones Reno (les debo tanto a estas entrañables ediciones de bolsillo) La nave, una novela de ciencia ficción cuando en este país todos los escritores (los serios y menos serios) huían como de la peste del género.

Más tarde, trabajandómelo en rastros, fui compilando algunos libros más del escritor. Muchos excelentes, otros no tanto. Garimpo, co escrita con su cuñado José Vergés, El atentado y Los garimpeiros, pero si hay una novela o testimonio que me llegó al alma de todas cuantas escribió esa es la impresionante División 250, novela coral en la que rememora sus experiencias como soldado de la División Azul, aquel grupo de estrafalarios entusiastas españoles que se marcharon a Rusia pensando acabar con el dichoso comunismo. En fin, eran otros tiempos.

Lo mejor de esta novela son las experiencias que recoge Salvador, y las miserias de ese grupo de hombres perdidos en lo arrabales de Leningrado. Yo la entiendo todavía como una prodigiosa novela de iniciación que mandó al traste las esperanzas de una generación de españoles que, equivocados o no, sacrificaron los mejores años de su vida librando un combate no ya sólo contra el enemigo sino contra ellos mismos.

Desde siempre me he preguntado porque nadie se ha atrevido en este país a rodar una gran película sobre esta experiencia, quitando el polvo ideológico para rendir juticia a ese puñado de españoles que parecen sacado de otra época.

Un gran actor como Luis Ciges y un gran director como Luis García Berlanga fueron testigos de aquella terrible experiencia. Berlanga despacha su intervención en Rusia asegurando que él estaba en retaguardia, con los suministros, pero es imposible que se le borre de los ojos esa mirada teñida de tristeza cuando se le pregunta sobre aquello…

Bueno, háganme caso, y lean a Tomás Salvador. Sin tontos prejuicios en la cabeza, queda claro.

Saludos hoy literarios a este lado de ordenador.

Cuatro apuntes de mucho interés

Miércoles, Enero 28th, 2009

* A los profesionales y aficionados de nuestro cine canario les recomiendo que lean esta entrada del blog En rodaje canario del cineasta Á. David Delgado. No tiene desperdicio y pone los puntos sobre las íes sobre por qué hay más proyectos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife que de Las Palnas en los casi siempre polémicos reparto de subvenciones del Gobierno regional. Con gente así, otro gallos cantarían en el actual gallinero audiovisual de nuestro castigado archipiélago mestizo.

* Damos la bienvenida a un nuevo periódico digital en Canarias, concretamente de la provincia de Las Palmas. Su nombre canariassocial, y pese a sus todavía limitados recursos, anuncian que darán voz a todas aquellas noticias, personalidades y colectivos con escasa o nula representatividad en los medios tradicionales.

* El Ateneo de La Laguna acoge mañana, jueves, a las 20.15 horas, la presentación del poemario Casi todo es mío, del escritor Antonio Jiménez Paz. El libro, editado por Baile del Sol,  contará en el acto con sendas introducciones de Elsa López y Álvaro Marcos Arvelo. El apunte musical lo pondrán las guitarras acústicas de Francis Díaz e Ykay Ledesma.

* Continúa mañana el ciclo Clásicos del Terror en el Círculo de Bellas Artes de la capital tinerfeña con la proyección de una de las mejores y más completas películas de la Hammer, dirigida por el maestro Terence Fisher, El cerebro de Frankenstein, protagonizada por el gigantesco Peter Cushing, todo un icono junto a Christopher Lee de esta legendaria productora británica. La proyección se inicia a las 20.30 horas, aunque previamente será presentada por Vanesa Bocanegra, responsable de la excelente publicación electrónica Tumbaabierta.com, dedicada al género fantástico, quien moderará al finalizar la proyección un pequeño coloquio con el público asistente.

¡Poe vive!

Domingo, Enero 18th, 2009

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Imagino que descubrí a Edgar Allan Poe, como otros muchos españolitos que han venido al mundo, gracias a la extraordinaria traducción de Julio Cortázar en los dos tomos editados en su día por Alianza Editorial. Conocía, sin embargo, con anterioridad el turbulento universo del escritor y poeta norteamericano gracias a los cómics Vampus y Rufus, donde era continuamente adaptado con mayor o peor fortuna según el caso; y también por las películas que Corman rodó sobre el maestro de Baltimore; títulos que tan poca justicia le hicieron, sobre todo si tenemos en cuenta que sus guiones solían estar firmados por uno de los más grandes narradores del género de todos los tiempos como es Richard Matheson.

Nunca olvidaré el día que me hice con los dos volúmenes anteriormente reseñados, ni la librería/papelería donde los adquirí, cerca de La Cruz del Señor. No se me borrará jamás del disco duro de la memoria cuando abrí el primer tomo y me sumergí en la fantástica introducción del autor de Rayuela y más tarde del momento en el que ya nadé en las dolorosas aguas que son los relatos de Poe.

Siempre he sentido por el género fantástico (en todas sus acepciones) una confesa debilidad, pero meterme en historias como El barril del amontillado, El gato negro, El demonio de la perversidad, El pozo y el péndulo, La máscara de la muerte roja, El corazón delator y La caída de la casa Usher, entre otros, son palabras mayores. Historias que trascienden el género para convertirse en literatura.

Este lunes que es mañana se celebra el 200 aniversario de su nacimiento, una buena oportunidad para recuperar a Poe y leerlo y releerlo para escapar de la pesadilla real en la que se ha transformado nuestra existencia en estos tiempos de crisis. Escribo estas líneas con los dos viejos volúmenes de Alianza sobre la mesa, y de tanto en tanto los ojeos con un extraño escalofrío. No sé si Poe fue el maestro de lo macabro, lo que sí tengo muy claro es que fue un escritor con todas sus letras. Un hombre marcado por la fatalidad que nos dejó alguna de las mejores piezas sobre la locura humana en forma de relatos, algunos de ellos tan deliciosamente extraños como El escarabajo de oro o tan aventureros como su inmortal novela Las aventuras de Arthur Gordon Pym…

¡¡¡Nunca más, nunca más!!!

Bebamos mañana una copa de coñac a su salud.

Saludos emocionados a este lado del ordenador.

Gracia triste y cansada

Miércoles, Enero 14th, 2009

Vengo de la presentación del libro de Eliseo Alberto, El retablo del conde Eros, y siento cierta tristeza. A pesar de que el escritor cubano tuvo gracia. Esa gracia caribeña que todo lo empapa, pero me supo a gracia triste, cansada. Es probable que el escritor estuviera cansado. Recién llegado de México, que es donde vive en una extraña suerte de exilio.

Intento entrevistarlo, y pese a su amabilidad cansada al final desisto. Se suponía que el encuentro se haría al finalizar su presentación graciosa pero cansada y descafeinada, y me doy cuenta que el escritor y guionista no está para esas cosas. Lamento tener que tirar el cuestionario laboriosamente elaborado.

Dice cosas bellas, pero a la cubana. Es decir, que le cuesta un riñón ir al grano. Cuenta una historia que enlanza con otra historia y con otra… habla de escritores por los que siento cierta gratitud vaga, como Norberto Fuentes, que me parece el más listo de esa generación de acomodados intelectuales cubanos que se fueron un poco tarde, y las apunto en un papel que me facilita un amigo. “En esta novela todo es mentira”, “los malos escritores tienen su razón de ser, aunque a veces tienen muchos lectores como Pérez Reverte“. El público se ríe del chiste pero yo no. Y es que a mí, probablemente, me encantan los malos escritores como Pérez Reverte, del que no he leido ninguna de sus novelas pero sí sus artículos. Por lo menos dice lo que piensa, sin barroquismos. Directo al grano.

Alberto suelta una frase final para cerrar su intervención, cita a su padre: “Mi padre era un hombre muy especial. Extraordinario. Sólo me dio un consejo como escritor: nunca le tengas miedo a la ternura, esa debilidad te hará fuerte”.

El viejo escritor cubano resulta tierno, cansado y algo descafeinado. En su última novela asegura que rinde homenaje a los malos escritores. Pienso a modo de preguna si él será uno de ellos… La historia de El retablo del conde Eros promete, sin embargo. Pero no sé si la leeré. Es una novela ambientada en la mítica Habana de los años 50 y pretende ser, reitera, un tributo a los malos escritores. El conde Eros del título parece ser, de hecho, que existió de verdad. Escribía novelas pornográficas con títulos tan sonoros como Leche cortada y Las mujeriegas. En fin.

El también guionista de Guantanamera se encuentra en Tenerife para dar clases en el LEAC.

Saludos cansados, descafeinados y con gracia triste a este lado del ordenador.