Cuentos y novelas sobra la Gesta del 25 de julio de 1797

Lunes, Julio 26th, 2021

Cuentan que fue Domingo Pérez Minik quien dijo en cierta ocasión que dos de los grandes errores de Canarias fue no dejar entrar a Horacio Nelson en 1797 y dejar escapar a Francisco Franco en 1936.

Ambos momentos, curiosamente, se produjeron en julio, época estival en la que el calor, entiendo, no contribuyó esta vez e a multiplicar la reacción aplatanada que, opinan unos, caracteriza a los habitantes de este territorio. El caso es que entre el 22 y el 25 de julio de 1797 una escuadra británica, formada por nueve barcos bajo el mando del contraalmirante Horacio Nelson, trató de tomar el puerto de Santa Cruz de Tenerife y conquistar esta plaza fuerte.

Se han escrito algunas historias sobre la Guerra Civil en Canarias (la semana pasada dedicamos tres entradas seguidas en este mismo blog para recordar algunas de ellas) también sobre lo que se conoce como la Gesta del 25 de julio, que celebra la victoria contra las fuerzas británicas en 1797 y por la que Santa Cruz de Tenerife recibió el título de Muy Leal, Muy Noble e Invicta Villa, Puerto y Plaza de Santa Cruz de Santiago, convirtiéndose desde ese momento en patrono de la capital chicharrera.

Aquellos días de julio y en la por aquel entonces puerto y plaza corrió la sangre mientras sonaban los disparos de los cañones y el de la fusilería. También el combate cuerpo a cuerpo por sus calles estrechas que ha sido reflejado con mayor o menos exactitud histórica por un grupo de escritores que han teñido de épica aquellos días de julio con el fin de grabarlos al rojo vivo en la memoria colectiva de los santacruceros.

En este artículo repasaremos algunos de los cuentos y novelas que se desarrollan antes, durante y después de estos combates que significó una de las primeras derrotas del por aquel entonces contralmirante Nelson. Las historias, la mayor parte de las veces, están narradas desde el puto de vista de los vencedores. Destacan entre los títulos que recuerdan aquellos hechos El fuego de bronce y Entre piratas. El contralmirante Nelson y el general Gutiérrez en las islas Canarias, de Jesús Villanueva y Miguel Ángel Díaz Palarea, dos títulos que sirven además para observar esos días desde dos perspectivas radicalmente diferentes. El el caso de Villanueva con acento puesto en el heroísmo de un pueblo ante el ataque británico y en el de Palarea con una mirada crítica y nada disimulada sobre el papel que jugaron los militares profesionales españoles en aquella batalla.

En clave de humor, Ángel Luis Marrero Delgado relata con milimétrico respeto histórico esos días de julio en las novelas La amenaza de Albión y El leviatán chasqueado mientras que David Galloway se sirve también de aquellos hechos en La cueva de las mil momias. A modo de rareza, en Los apuros de don César, una de las novelas de la serie El Coyote de José Mallorquí, se recuerda que uno de los antepasados del ya legendario personaje se encontró en alta mar con los navíos al mando del contraalmirante Horacio Nelson cuando regresaban a puerto tras la derrota sufrida en Tenerife.

Otras historias que se desarrollan en estas mismas fechas son 1797. Cinco días de julio, de Luis Cola Benítez; 1797. Piratas del Atlántico, de Luis Medina Enciso; Nelson no es bienvenido en Tenerife, de Néstor Pastor Beato.

Por otro lado, Félix Díaz González planteó una original revisión de la Gesta del 25 de julio en la novela Kronos. Viajes por el espacio y por el tiempo en la que alguien hace entrega a los británicos de los planos correctos de Santa Cruz de Tenerife con el fin de que el ataque resulte un éxito ese verano de 1797.

Jesús Villanueva sitúa en estos días algunos de los cuentos que incluye en Ahora, relatos ilustrados por Eduardo González, como son Las lágrimas de María Antonieta, en el que informa que Jean Babtiste Drouet, el maestro de postas que descubrió y mandó a arrestar a Luis XVI en Varennes, el 22 de julio de 1792, fue uno de los franceses que años más tarde lucharían del lado de los españoles contra el ataque británico a las costas de Santa Cruz de Tenerife mientras que En la Nochebuena de 1797 describe cómo debieron de celebrar las fiestas ese año el general Antonio Gutiérrez y Horacio Nelson.

Se hace eco de la batalla de Santa Cruz de Tenerife en las memorias que escribieron dos de los supervivientes de La Medusa, naufragio que dio lugar a un cuadro, La balsa de La Medusa de Théodore Géricault inspirado en los recuerdos escritos años después por Alexandre Corréard y el cirujano Jean Baptiste Henri Savigny, quienes cuando llegan al puerto tinerfeño explican que fue allí y gracias a los franceses donde se derrotó y mutiló a Nelson.

“El comandante decidió enviar un bote a Santa Cruz, una de las principales ciudades de la isla, para conseguir algunas cosas que necesitábamos, tales como filtros y frutas; en consecuencia, durante toda la noche dimos cortas bordadas. A la mañana siguiente costeamos parte de la isla, a la distancia de dos tiros de fusil, y pasamos bajo el cañón de un pequeño fuerte, llamado Fuerte Francés. Uno de nuestros compañeros dio saltos de alegría a la vista de esta pequeña fortificación, que fue erigida en breve tiempo por unos pocos franceses cuando los ingleses, bajo las órdenes del almirante Nelson, intentaron hacerse con la posesión de la colonia. Fue aquí, dijo él, donde una numerosa flota, comandada por uno de los más valientes almirantes de la Armada inglesa, fracasó frente a un puñado de franceses, que se cubrieron de gloria y salvaron Tenerife. Fue ahí donde estos bravos, en un combate largo y enconado, obtuvieron a cañonazos la derrota de este Almirante que perdió allí un brazo y se vio forzado a buscar su salvación en la huida.”

A modo de curiosidad destacaríamos también Tigre 1797, un curioso libro para jóvenes que firman Carlos Miranda y Víctor Bidart, así como la novela gráfica La gesta del 25 de julio de 1797 de Juan Carlos Mora.

En clave satírica, Ramón Ayerra se inspira en esta batalla en uno de los tres relatos que reúne en Plaza Weyler, concretamente el titulado Una misión confidencial, donde narra la extravagante historia de un agente de la Guardia Civil que viene a la isla para desarticular un comando británico que quiere hacerle una trastada al cañón Tigre, el que supuestamente con su metralla cercenó el brazo del contralmirante Horacio Nelson cuando pretendió saquear la plaza aquellos días de julio de 1797.

En el relato, Ramón Ayerra pone en antecedentes al lector de lo que significó aquel hecho histórico para Santa Cruz de Tenerife, mientras el protagonista aprovecha para callejear por la ciudad en busca de los agentes británicos entrando en todos los bares que se encuentra, lo que hará que se coja una melopea de las que hacen época.

Gregorio Duque ubica en 1840 unos de los cuentos de Pequeños homenajes. En concreto el que lleva por título Visita guiada, en el que cuenta la batalla desde la perspectiva de un chicharrero buscavidas que hace de cicerone de un viajero británico empeñado en contemplar las banderas que el pueblo de Tenerife arrebató a la escuadra de Nelson y que entonces estaban depositadas en la Iglesia Matriz de la Concepción.

Desde el lado británico solo conocemos una novela que dé su versión de la batalla. Se trata de Rockingham o un hombre de honor, que se publicó en Gran Bretaña por primera vez en 1840 y de la que se desconoce a día de hoy quien fue su autor. Algunas fuentes afirman que una de las tres hermanas Brönte (Emily, Charlotte y Anne) pero otros, como el investigador tinerfeño José Luis García Pérez, sospechan que fue Philippe Ferdinand Auguste de Rohan-Chabot, conde de Jarnac.

La novela en principio no tendría mayor atractivo para un lector de las islas si no fuera porque en la segunda parte –capítulos primero al tercero– se desarrollan íntegramente en Tenerife, en concreto en el valle de La Orotava, el puerto de la Cruz, y en Santa Cruz, donde el protagonista de la obra, lord Edward Rockingham, un guardiamarina enrolado en la escuadra del contralmirante Horacio Nelson, participa en la batalla por la plaza con catastróficos resultados para los británicos. Y sitio, se relata, donde el protagonista resulta herido y abandonado por sus camaradas.

Rockingham narra también la historia de amor romántico que nace entre el joven marino convaleciente y la mujer que lo cuida, Dolores Almansa, “supuesta sobrina en la novela del general Antonio Gutiérrez”, escribe García Pérez en la introducción del libro.

La novela sitúa al lector en el momento en que es herido el contralmirante Horacio Nelson al pretender desembarcar en la costa santacrucera:

“Nelson se apoyó ligeramente en mi hombro al saltar del bote pero, cuando ya había puesto pie en tierra, pesó de improviso tanto sobre mí que no pude sostenerle. Observé que cambiaba con rapidez su espada de la mano derecha a la izquierda y luego se desplomó en el suelo, aun cuando puse a contribución todas mis fuerzas para impedirlo.

Lleno de temor, miré a Thorthon, quien se encontraba a mi lado.

El almirante está herido –murmuró– y me temo que de gravedad. Tenemos que ayudarle a regresar al bote”.

Una vez trasladan a Nelson al Theseus, se puede leer:

“Apenas acababa de pronunciar estas palabras, cuando, sobre las oscuras olas, detrás de nosotros, se elevó un grito salvaje y penetrante… El grito de muerte de doscientos de nuestros más bravos corazones que, alcanzados por un solo disparo cruel, fueron arrojados a su húmeda tumba.

- ¿Qué es eso, Thorthon? -inquirió Nisbert.

Creo que el Fox se hunde. Hace un instante que aún estaba junto a nosotros”.

Es muy probable que haya otras historias cuya acción se desarrolle en esos días de julio aunque la verdad es que tras mucho rastrear no hemos encontrado otros títulos salvo los estrictamente históricos: cartas y diarios de algunos de los protagonistas así como artículos en prensa entre los que destaca una referencia escrita por un “sospechoso patriota” que firma como Ángel Guerra. Se trata de un artículo sobre Santa Cruz de Tenerife publicado en el número del 7 de diciembre de 1919 de Blanco y Negro:

“bastaría a su gloria la heroica defensa que hizo el 25 de julio de 1797.”

Estas novelas y relatos describen unos hechos trascendentales para la historia de una isla y por extensión un archipiélago cuya memoria se conserva en la actualidad en el Museo Militar, que custodia además las dos únicas banderas del Imperio Británico capturadas en combate a su armada. La nota singular, como lamenta Villanueva en una reseña publicada en El Cultural, es que no deja de resultar extraño que Santa Cruz de Tenerife haya dedicado una de las calles con más solera al almirante británico que perdió aquí su brazo por la metralla de un cañonazo y una “callejuela de treinta metros” al general español, Antonio Gutiérrez Otero y Santayana, cuyas fuerzas –compuesta de soldados y milicias– terminaron por vencer a quien años más tarde se convertiría en el león de los mares.

Los hechos concluyeron el 25 de julio de 1797 con la rendición de las tropas británicas, la entrega de regalos entre vencedores y vencidos y una carta que conminaba a Nelson a no intentar de nuevo una aventura bélica contra Canarias” .

Saludos, otras voces, otros ámbitos, desde este lado del ordenador

Solicitan que la calle del Perdón pase a denominarse de Domingo Pérez Minik

Lunes, Marzo 22nd, 2021

En la pequeña capital de provincias en la que vivo no se tiene la costumbre de recordar a sus hombres y mujeres dándole el nombre de las calles que la configura. Si ya costó un riñón cambiar la denominación de estas mismas calles con nombres hasta hace muy poco de militares y civiles leales al ejército rebelde durante la Guerra Civil española –y que hasta el día de ayer protagonizaban prácticamente el callejero de la capital tinerfeña– más vale tarde que nunca para que los olvidados de aquel conflicto formen parte de las avenidas, calles y plazas de esta ciudad. Una ciudad que pese a su belleza irregular cuenta con rincones muy especiales. Islotes en los que uno piensa que este lugar en el que nació y crió puede ser otro. Un espacio abierto al diálogo y al debate. Una ciudad con memoria.

Quiero pensar que algo de la nobleza de los pescadores que la habitaron permanece todavía en el ADN de sus vecinos. Los que nacieron como los que se han establecido en ella para darle carácter.

Todo esto viene a colación de un escrito que firma el Observatorio Cultural Domingo Pérez Minik, una entidad cultural sin ánimo de lucro destinada al fomento de la cultura, el apoyo a la creación y a la divulgación de las artes. Una advertencia antes de continuar: no se molesten en busca por Internet alguna referencia sobre esta entidad ya que no encontrarán nada sobre ella. Sospecho que es de nueva creación pero su fin es bueno.

De momento y a través de un escrito, el Observatorio está impulsando el cambio de denominación de la calle del Perdón de la capital tinerfeña para convertirla en calle de Domingo Pérez Minik.

El escrito justifica esta petición porque “Domingo Pérez Minik, dramaturgo, ensayista, estudioso y crítico cultural” nació en Santa Cruz de Tenerife. El crítico e intelectual tinerfeño, Medalla de Oro de Bellas Artes y Premio Nacional de Teatro, tuvo además un papel clave en el desarrollo cultural de la ciudad, desde el barrio de Salamanca donde vivió toda su vida, en la actual calle del Perdón nº7.

“Su residencia en esta calle supuso el germen de toda su aportación a la cultura de Santa Cruz y es en este barrio santacrucero donde también fijó su domicilio Eduardo Westerdahl, al igual que otras personalidades fundamentales en el quehacer cultural de la época, como el poeta Pedro García Cabrera. Allí crean Gaceta de Arte (1932-1936), una de las más sobresalientes revistas artísticas de la Literatura Española del siglo XX, tanto por su alto nivel intelectual como por la enriquecedora y múltiple disparidad de campos que abarcó”.

El escrito lamenta que “hasta el momento la ciudad de Santa Cruz de Tenerife no haya otorgado una calle a uno de sus más ilustres cronistas, Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Laguna y uno de los ensayistas más prolíficos sobre el teatro y la novela europea contemporánea”.

Por último, la entidad invita a los que deseen adherirse a esta petición que lo hagan a través de esta dirección de correo electrónico:

info@observatorioperezminik.es

Saludos, a la espera, desde este lado del ordenador

El Cine Víctor reabre sus puertas en marzo como Teatro Cine Víctor

Lunes, Febrero 22nd, 2021

El único cine de pantalla única de Canarias, el Cine Víctor, ubicado en la capital tinerfeña, podría volver a reabrir sus puertas en marzo. Así se informa en sendos cartelones que se han instalado en la fachada del edificio diseñado por el arquitecto José Enrique Marrero Regalado.

Según estos cartelones, el Víctor no sería utilizado solo como sala de exhibición cinematográfica sino también como teatro, espacio para conciertos y monólogos.

Bajo la leyenda de La cultura llega al Teatro Cine Víctor, estas actividades se desarrollarían los fines de semana, así que habrá que esperar hasta el próximo mes para comprobar cómo se desarrolla la programación con la que se quiere reincorporar a la actividad pública esta emblemática sala, situada en lo que antaño fue el corazón de Santa Cruz de Tenerife.

Sin más información de momento, se desconoce si la reapertura contará con el respaldo de las instituciones públicas y cómo desarrollará el Víctor –si lo desarrolla– su política de exhibición cinematográfica.

El Cine Víctor llevaba cerrado desde el pasado 14 de marzo de 2020 tras proclamarse el estado de alarma en toda la geografía española ante el avance de la pandemia provocada por la Covid-19. Desde entonces, sus puertas han permanecido cerradas aunque de tanto en tanto circulaba en los mentideros de la capital una posible reapertura que hasta hoy resultaron cantos de sirena.

El hecho que la empresa que gestiona el Cine haya instalado estos carteles para informar sobre lo que hará cuando se reabra la sala indica que, abra o no sus puertas, la intención de hacerlo de momento hay que tomársela en serio.

Tras varios años cerrado, desde 2002 hasta 2008 estaba alquilado por el Cabildo Insular, el Cine Víctor comenzó a operar de nuevo como sala de exhibición cinematográfica en 2013 bajo la gestión de la empresa E.F.T. Ocio S.L, propietaria de otros tres cines en Tenerife, los Multicines Price (Santa Cruz de Tenerife), Puntalarga (Candelaria) y Multicines Gran Sur (Adeje), que desde marzo del año pasado permanecen cerrados.

El cine Víctor tiene capacidad para 550 butacas en la parte baja y 225 en la parte superior. Se encuentra situado en una de las esquinas de la Plaza de la Paz de Santa Cru de Tenerife y fue inaugurado el 22 de abril de 1954 con la proyección de la película musical británica, Los cuentos de Hoffman, dirigida por Michael Powell y Emeric Pressburger.

Saludos, ¡no al cierre del Cine Víctor!, desde este lado del ordenador

El Palmetum acogerá la 33 Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife del 3 al 8 de diciembre

Viernes, Noviembre 20th, 2020

El Palmetum acogerá la 33 Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife del 3 al 8 de diciembre. Colabora estrechamente en esta edición el V Festival Atlántico de Género Negro, que se celebrará del 25 de noviembre y el 8 de diciembre de 2020 después cambiar su calendario –que suele desarrollarse a mediados de marzo desde su primera edición–, por coincidir con la declaración del estado de alerta por la pandemia de la Covid-19.
 
En una situación histórica como la que se atraviesa, el festival, además de haber aplazado su celebración, ha dispuesto de las medidas necesarias para garantizar su compromiso con la cultura segura. El festival comienza, como ya es habitual, con la puesta en marcha de su faceta académica, con la celebración entre el 25 y el 27 de noviembre de la cuarta edición del Seminario Internacional de Investigación en el Género Negro desarrollado en colaboración con la Universidad de La Laguna (ULL), bajo la dirección del profesor de Literatura Española de esta universidad Javier Rivero Grandoso. Todas las actividades serán seguidas a través de Internet.
 
La coordinación con las administraciones públicas que colaboran con Tenerife Noir permite la ubicación de sus actividades en espacios que cumplen las exigencias impuestas por la pandemia en relación a los aforos para las actividades culturales. Las circunstancias relacionadas con estos aforos dependen de los distintos espacios designados para el desarrollo de cada actividad.


 
Está previsto el uso del Espacio La Granja, el Centro de Arte La Recova; el Gastro del Museo de la Naturaleza y la Arqueología (MUNA), Mues.ca; la Rambla de Santa Cruz y el Palmetum, el espacio donde también se celebrará la Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife, evento con el que el Festival Atlántico de Género Negro coordina su programación en esta edición, del 3 al 8 de diciembre.
 
Con el fin de facilitar al público la información y el registro para asistir con seguridad a cada acto, el festival ha habilitado una herramienta digital en su página web: www.tenerifenoir.com. Estos espacios acogerán el desarrollo de las actividades literarias, cinematográficas, teatrales y musicales de Tenerife Noir este año.
 
“Hemos hecho un esfuerzo extraordinario para encontrar con nuestros colaboradores los espacios que garanticen el cumplimiento de las normas de seguridad para el público y el mantenimiento de actividades presenciales, en las que extremamos las medidas de necesarias; no obstante, hemos previsto también el desarrollo de algunas actividades que se difundirán a través de Internet”, explica el director y productor del festival, Alejandro Martín.

Saludos, ni un paso atrás, desde este lado del ordenador

Gladys de León anuncia que Carlota Cobo se ha apuntado a un máster de gestión cultural

Jueves, Octubre 15th, 2020

Lo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife es de pena. Les invito a que vean la comisión de control que tuvo lugar en la mañana de hoy, 15 de octubre de este 2020 de pesadilla. En este cónclave, la concejal de Cultura, Gladys de León, visiblemente nerviosa y con voz estrangulada suelta sin que se les caigan los anillos que la recién nombrada directora gerente del Organismo Autónomo de Cultura (OAC), Carlota Cobo Hernández, se ha apuntado a un máster de gestión cultural (¡!).

En fin, que uno ya no sabe si reír para no enloquecer o llorar para soportar tanta tomadura de pelo. Me pregunto qué entiende de Cultura la responsable del área, quien anuncia tartamudeando y al modo de perla sin cultivar que son “necesarios gestores culturales pero no un gerente que haga función de gestor cultural” (¡!) para anunciar luego sin pestañear por la estupidez que ha dicho que estudia convocar cuatro plazas para que los ganadores se ocupen de esta función, la de gestión cultural (¡!).

De locos. Solo que estos locos son los que ahora gobiernan el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Y créanme que lo siento por Carlota Cobo, que se apunta a un máster de gestión cultural “para complementar su formación”.

Como no es cosa que llene el texto con paréntesis de signos de exclamación me pregunto no ya solo las razones que llevaron al nombramiento de la señora Cobo a directora gerente del OAC aunque la misma Gladys de León insiste que lo hizo por los quince años de experiencia como gestora de una organización que omite mencionar quiero pensar que por olvido voluntario pero me temo que no lo dice porque ser gerente de la Junta Provincial de Santa Cruz de Tenerife de la Asociación Española Contra el Cáncer como que de Cultura poco, por mucho que no lo entienda una concejala a la que si le hablas de Luis Feria pensará qué demonios hace un murguero metiendo sus zarpas en territorio cultureta hasta que llegue alguien (que no será del equipo de gobierno del Ayuntamiento) y le diga que se trata de un poeta que nació en la misma ciudad en la que ahora ella ocupa tan alta responsabilidad como es la de potenciar –y más en los tiempos que vivimos– la Cultura. Esa palabra me temo que tanto espanto produce al alcalde, a la concejala del ramo y al resto de la tropita de apandadores que gobierna los destinos de mi ciudad.

En fin, que lo importante es que no se celebre el carnaval en 2021 aunque dinero haya para distribuir entre los grupos que se han cobijado en el pesebre de la fiesta mientras en Cultura… bueno, en Cultura lo de siempre. Eso sí, justificando lo imposible y despreciando al resto de los 17 candidatos que optaron al puesto de director gerente. Alguno de ellos con mucho mejor currículo que el de Carlota Cobo y no digamos ya que el de esa nulidad de concejala que es Gladys de León.

* En la imagen la concejala de Cultura Gladys de León con un chicharro de peluche.

Saludos, en fin, desde este lado del ordenador

El Instituto de Arte Contemporáneo, “disconforme” con el nombramiento de la nueva gerente del Organismo Autónomo de Cultura

Viernes, Octubre 9th, 2020

Se siguen sumando las manifestaciones de rechazo al nombramiento de Carlota Cobo Hernández como director gerente del Organismo Autónomo de Cultura. Reproducimos, a continuación, una carta de la delegación del Instituito de Arte Contemporáneo dirigida al alcalde de Santa Cruz de Tenerife en la que se explica su “disconformidad” porque entienden “poca o nula vinculación de la mencionada profesional con el sector cultural y las políticas culturales”.

Carta Gerencia del OAC Carlota Cobo_2020

“Estimado Sr. D. José Manuel Bermúdez Esparza,

Tras el nombramiento el pasado martes 22 de septiembre de 2020 de Carlota Cobo como gerente del Organismo Autónomo de Cultura, resultado de un proceso de selección entre dieciocho aspirantes con trayectorias laborales conectadas con el ámbito cultural, el IAC Instituto de Arte Contemporáneo explicita su disconformidad con el resultado final de esta selección debido a la poca o nula vinculación de la mencionada profesional con el sector cultura y las políticas culturales.

Si bien su perfil de gerente cubre las necesidades administrativas que un puesto de este tipo necesita suplir y por el que ha desempeñado puestos de responsabilidad en el pasado, es necesario denunciar y visibilizar lo que supone que la que gerencia del OAC Organismo Autónomo de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no esté cubierta por personal con un conocimiento profundo de la gestión económica en materia cultural.

En este sentido la convocatoria explicita para cubrir la vacante, “Específicamente en el caso del Director del Organismo Autónomo de Cultura.

• Puestos de trabajo desempeñados tanto en las Administraciones Públicas como en las Empresas Privadas, con un mínimo de cinco años de ejercicio profesional.

• Especialización en comercialización y gestión de ingresos, patrocinio, mecenazgo, sponsors, colaboraciones y cooperación económica cultural internacional.

• Especialización en derecho, periodismo, protocolo, marketing y turismo cultural.

• Especialización en diseño y dirección de políticas y estrategias culturales.

• Disponibilidad 24 horas, 365 días al año. Capacidad de respuesta a los imprevistos en cualquier momento.”

En el propio portal web de Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se explicita la formación de la nueva gerente del OAC como: “Carlota Cobo Hernández, licenciada en Derecho y Ciencias de la Información, cuenta en su titulación con un Máster en Gestión y Dirección de Empresas realizado en la Universidad Católica de Ávila. Con una dilatada trayectoria profesional y reconocida en la empresa privada, ostentaba desde el año 2005 la gerencia de la Junta Provincial de Santa Cruz de Tenerife de la Asociación Española Contra el Cáncer.”

La actual gerente cumple el primero de los puntos pero consultado en contraste con el perfil de las demás personas aspirantes, en su trayectoria no se menciona si la experiencia en empresa privada tiene alguna relación con el ámbito cultural, bien es sabido que aunque su labor es puramente económica ya que la figura de la gerencia no se debe confundir con la de elaboración de contenidos en política cultural, sino exclusivamente en la labores de procesos económicos de dicho campo, es necesario tener conocimientos de las dinámicas económicas de la cultura.

Les rogamos que reconsideren estos puntos y, en virtud de la fluida relación de diálogo y colaboración que debe existir entre organizaciones civiles y profesionales, cuenten con nosotras/os para futuros procesos de selección.

Quedamos por tanto a su disposición para trabajar en común en las condiciones de transparencia y profesionalidad que creemos deseables para obtener un resultado de interés para la ciudadanía y las/os profesionales canarias/os.

Agradecemos de antemano su atención y les enviamos un cordial saludo.

Pedro Déniz
Presidente de la Delegación del IAC en Canarias
Iac.canarias@iac.org.es”