Archive for the ‘Cine de allá’ Category

Apaga el televisor y vámonos…

Jueves, Marzo 5th, 2015

* La Fundación CajaCanarias proyecta el viernes 6 de marzo a partir de las 19 horas, en su Espacio Cultural de Santa Cruz de Tenerife, el largometraje Magical Girl, nominado a siete galardones en la reciente edición de los premios Goya y con el que se alzó su protagonista femenina, Bárbara Lennie. El acto será con entrada libre hasta completar aforo. La actriz presentará la película y mantendrá un diálogo con los espectadores tras el visionado de la cinta. Jorge Gorostiza, miembro de la Academia del Cine Español y arquitecto, será el moderador del acto y el encargado de presentarla. La Fundación CajaCanarias inauguró este formato a finales de septiembre con motivo de la promoción de El niño en Canarias. En aquella ocasión, el público asistente pudo compartir un encuentro con su director Daniel Monzón, así como con los actores Jesús Castro y Mariam Bachir con el especialista Manuel Díaz Noda. Precisamente Bárbara Lennie estaba nominada al Goya la Mejor Actriz Secundaria en la película de Monzón.

* Escritor, cineasta, sanador, experto en Tarot y creador de la psicomagia, la última película del inclasificable Alejandro Jodorowsky, La danza de la realidad, se exhibe en TEA Tenerife Espacio de las Artes del 6 al 8 de marzo en dos pases diarios que comienzan a las 19 y 21.30 horas. La danza de la realidad está protagonizada por Brontis Jodorowsky, Pamela Flores, Jeremias Herskovits, Axel Jodorowsky y Adan Jodorowsky y se trata de una coproducción chilena y francesa en la que Jodorowsky lleva a la pantalla algunos recuerdos de su infancia en el pequeño pueblo de Tocopilla (Chile), donde pese a las presiones de su padre, un comunista, y la abnegación de una madre amorosa pero débil tuvo que abrirse camino en medio de una sociedad que no siempre entendió sus orígenes.

* Ediciones Idea publica dentro de su colección, TID,  Acordeón, de Carmen de la Rosa e Irene León, esta obra se presenta el 6 de Marzo a las 19.30 horas en el Salón de Actos de la Mutua de Accidentes de Canarias en  la calle Robayna nº2, Casa Elder, Santa Cruz de Tenerife. El acto contará con la presencia de ambas autoras y será presentado por Elena Castillo, escritora.

Saludos, apaga y vámonos, desde este lado del ordenador.

Luces, cámaras y acción

Martes, Febrero 24th, 2015

* Leemos que una de las series británicas más veteranas de la televisión, Doctor Who (BBC), rodará algunas escenas de su nueva temporada en Tenerife, lo que nos hace recordar que los paisajes de las islas ya han sido protagonistas de otras temporadas anteriores de Doctor Who como los de Lanzarote, en 1984 y en el episodio titulado Planet of Fire. Al parecer, la misma isla sirvió de escenario a un capítulo de la octava temporada. Agradeceríamos a los aficionados a Who y sus distintas reencarnaciones que nos confirmaran este dato.

* TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge este miércoles, 25 de febrero, a partir de las 20 horas, el estreno del cortometraje Non stop violence, de Jonathan González. Este trabajo han sido incluido dentro de Ópera Prima Canarias, una iniciativa de Luis Adern en la que pretende prestar apoyo técnico y personal a la realización de los primeros trabajos audiovisuales de las personas que se quieren dedicar al mundo del cine. Non Stop Violence cuenta los enfrentamientos de bandas de distintas. El guión es de Fidel Sacramento;  la dirección de producción de Beatriz Fariña y la fotografía de Morten Yanowsky. En el reparto están Norberto Trujillo, Melanie Reyes, Tana Acosta, Jonathan Tapia, Josa Carrillo y María Monedero.

* TEA Tenerife Espacio de las Artes ofrece del 26 de febrero al 1 de marzo una nueva edición del ciclo de cine polaco contemporáneo. Esta iniciativa, que se realiza por cuarto año consecutivo, está organizada por el Instituto Polaco de Cultura y la Asociación Polaco-Canaria Arka, en colaboración con el Cabildo de Tenerife. Todas las películas se proyectan en versión original en polaco con subtítulos en castellano. El programa de las proyecciones es: Jueves 26 a las 20 horas: Imagine (Andrzej Jakimowski, 2013);  Viernes 27 a las 19 horas: Jack Strong (Władysław Pasikowski., 2013);  Viernes 27 a las 21.30 horas: Deep Love (Jan P. Matuszyński, 2013); Sábado 28 a las 19 horas: Plynace wiezowce / Rascacielos flotantes (Tomasz Wasilewski, 2013);  Sábado 28 a las 21:30 horas: Mundial. Gra o wszystko / El Mundial. Todo en juego (Michał Bielawski, 2014); Domingo 1 a las 19 horas: Papusza (Joanna Kos-Krauze, Krzysztof Krauze, 2013).

* La Asociación de cine Vértigo exhibe el largometraje Los pájaros tirándole a la escopeta (Rolando Díaz, Cuba, 1984) este jueves, 26 de febrero y a las 20 horas en la Casa de Colón, en Las Palmas de Gran Canaria. La película será presentada por el crítico de cine Claudio Utrera y el productor y socio del cineasta Rolando Díaz en Luna Llena Producciones, Aurelio Carnero.

Saludos, debe haber más, desde este lado del ordenador.

¿Oscar?

Lunes, Febrero 23rd, 2015

Nunca he sido aficionado a poner quinielas ni a gastarme los cuatro chavos que me quedan en la Lotería pero hubo un tiempo en el que con un grupo de amigos apostábamos para ver quién sacaba más aciertos en lo de los Oscars, ceremonia que se retransmite por televisión muy tarde a este lado del Atlántico pero que nos mantenía con los ojos abiertos para comprobar si uno daba en el clavo o no.

El premio que nos jugábamos era invitar al ganador a una cena que se presumía opípara pero más que le emoción de los aciertos y la recompensa por cenar gratis, lo gracioso de aquellas veladas que terminaban con las primeras luces del alba asomando por la ventana eran las risas cuando te dabas cuentas que tus juicios no coincidían con los de los académicos, todos esos señores y señoras vestidos de etiqueta ellos y de modelos de pasarela ellas, y que momentos antes habían desfilado por la alfombra roja.

Sin embargo, la pandilla con la que me reunía dejamos de jugar a la quiniela de los Oscar supongo que por las mismas razones por las que dejas de hacer otras cosas: aburrimiento. La edad, además, nos hace distanciar de divertimentos pasados sin enojosas nostalgias, así que no noto en falta aquellas reuniones que finalizaban, ya se ha dicho, con las primeras luces del amanecer asomando por las ventanas porque otras tareas más importantes requirieron el concurso de nuestros modestos esfuerzos.

Escribo todo esto, sin embargo, porque si bien ya no trasnocho para ver la ceremonia sí que leo al día siguiente las informaciones para enterarme de quién ha resultado ganador y quién no. Más tarde, y por la televisión, veo los resúmenes de la gala y las sonrisa de circunstancias de los protagonistas que no resultaron galardonados. Ya saben, ese momento cargado de morbo en el que la estrella aplaude con estoicismo al ganador lamentando no pronunciar sobre la tribuna las cuatro letras que había redactado para darle las gracias a la familia, los amigos y los académicos por un premio que, ya ven, no ha recibido.

Pero estas sensaciones son ecos. El resultado de una tradición con la que me lo pasé tan bien durante algunos años, que verdadero interés por observar qué película, qué actor o actriz, qué guión, canción o banda sonora se ha llevado la estatuilla dorada.

Entre otras explicaciones, esta indiferencia que ayer era febril entusiasmo se debe también a mi escaso seguimiento del cine norteamericano actual. Apenas son dos o tres títulos los que he alcanzado a ver de los que figuraban en la lista de nominados, y la sorpresa de que se lo haya llevado o no Michael Keaton por Birdman me da, para que voy a engañarme, francamente igual. O aquel lapidario me importa un bledo que le soltaba Clark Gable a la rebelde y caprichosa Vivian Leigh en Lo que el viento se llevó.

Y viento, que no es otra cosa que los Oscar y otros premios bastados e imitativos surgidos en otras cinematografías, es lo que hoy me proporcionan los Oscar. Indeferencia mayúscula aunque los norteamericanos, que de esto saben mucho, sean unos maestros del espectáculo. De la fiesta, de amenizar una gala con endiablado ritmo.

Pero luego ná más.

Y ná menos.

La noche del domingo la aproveché para ver un documental.

Un documental pequeño pero muy didáctico sobre un río que parece que ahora carece de vida. Near the River, se titula, y lo dirige Ada Vilageliú con su padre Josep como operador de cámara. Y pienso que es una pena que una película tan pequeña pero tan sincera en su exposición sobre los habitantes de un barrio que circunda el río Anacostia en Washington, pase tan desaperciba…

El trabajo, pero ya nos ocuparemos de él más adelante, está rodado con delicada profesionalidad y destila mucha verdad.

Esa verdad en la mirada que demanda adaptar su experiencia a la realidad en la que vivo. Una realidad circunscrita a una región desvertebrada pero con tantas historias humanas que el cine, a veces, obliga a que nos acerquemos a ellas para cambiar el oxidado chip que llevamos dentro.

Saludos, and the Oscar goes to…, desde este lado del ordenador.

Alta suciedad

Lunes, Febrero 16th, 2015

El cine norteamericano descubrió en los años ochenta que los jóvenes cultivados en la televisión eran sus consumidores mayoritarios. Ese público devoraba –como hoy– cualquier cosa que protagonizara uno de los suyos.

Yo recuerdo a los incorregibles Albóndigas y a la pibada de Porky y sus secuelas con sed de venganza. También a los que tenían problemas como en El club de los cinco o en todas esas películas de terror de casquería cuyos orígenes han sido estudiados con el respeto que se merecen por varios aficionados tarados. 

El caso es que en aquel entonces se puso tan de moda esa clase de películas de terror en plan coña que resultó inevitable que entre tanta coña que daba sustos se colara de vez en cuando alguna obra menor pero con intenciones.

Películas que además de explotar el gusto al susto de la juventud, divino tesoro tenían el gusto de incorporar mensajes que, revisados hoy, continúan resultando actuales por su visión –chalada y radical– del universo que rodea a sus protagonistas.

Una de estas cintas es Society (1989) de Brian Yuzna, una especie de rey de la serie B con perdón de Roger Corman que, en su primera experiencia tras las cámaras firmó una revolucionaria interpretación de la lucha de clases en clave fantástica y terrorífica.

Además de una eficaz recreación en forma de pesadilla sobre la perdida del yo en favor de su integración en la colectividad aunque, en esta ocasión, los tiros van contra el selecto club de los ricos y el sistema que los sostiene: el capitalismo.

Society, vista hoy, todavía aguanta el tipo e incluso respira cierto aroma a clásico de un cine que pudo ser pero que terminó por no ser.

Todo ello tan de los ochenta.

Sin embargo, Society conserva su alta toxicidad por recelosa mirada a lo adulto y el discurso potencialmente rompedor contra los que nos crujen. 

Hay que verla como un grito de desgarro hecho espectáculo. Un grito paranoico contra esa sociedad retorcida, grotesca y carnal que denuncia en pantalla.

La primera vez que vi Society fue en vhs gracias a un préstamo en la tienda de vídeo de la esquina y el impacto, el ¿qué es esto?, se me grabó en el disco duro.

La refresqué el otro día tras pasármela en dvd un pirata a quien agradezco volver a quemarme los ojos con una videodrome que obliga a repetir pero, pero ¿esto qué es?

Society ya fue una película rara a finales de los ochenta y lo continúa siendo recién entrado el siglo XXI.

Es turbia y da escalofríos. 

El tonto del pueblo diría que suscita preguntas. Sobre todo cuando en pantalla observa una orgía de ricos cuyos cuerpos se funden, literalmente, unos con otros.

Revisarla me hizo volver a unos años que ahora recuerdo bajo una agradecida neblina dulzona y dar nombre y apellido a algunos demonios que desde ese entonces salieron a la luz.

O como decía el chalado, lo que ocurre cuando te atreves a mirar al abismo.

Society cuenta la historia de un chico rico que descubre que algo va mal en el hermoso barrio residencial en el que vive.

¿Algo?

Todas las señales le hace sospechar de los otros.  

De los vecinos que residen en los chalecitos y mansiones de al lado así como de su familia, que es con quien come y duerme todos los días.

Brian Yuzna, que fue productor también de Re-Animator (Stuart Gordon, 1985), una de las más personales adaptaciones de un relato de H. P. Lovecraft, y director de Rottweller (2004), una adaptación futurista de la novela Como un perro rabioso del paisano Alberto Vázquez Figueroa, no ha pasado sin embargo como el reivindicable cineasta de autor que es, probablemente porque explotó el género de terror en numerosas ocasiones por deber alimenticio.

Pero se olvidan del Brian Yuzna testarudo e independiente.

Ese loco que se perdió en el laberinto al estar empeñado en explotar pesadillas.

Y gran parte de esas pesadillas, de esa desatada desesperación tiene origen en su primera película como director: Society.

Una obra viva y rara, próxima a la denuncia de Están vivos (John Carpenter, 1988) y Viodeodrome (David Cronenberg, 1983) que a los asesinos de frenopático de aquellos años.

Una joya extraña que aún obliga a que digas “pero, pero ¿esto qué es?

Saludos, continúa el Carnaval, desde este lado del ordenador.

‘Mr. Turner’, retrato de un artista

Martes, Febrero 10th, 2015

Esa misma noche se repartían los Goya pero como la fiesta del cine español poca gracia me hace ahí estoy el sábado haciendo cola en el salón de actos de TEA Tenerife Espacio de las Artes para ver Mr. Turner (Mike Leigh, 2014), película que recorre los últimos meses de vida del pintor británico, ese mismo que, cuenta la leyenda, se preocupaba por observar sus cuadros nada más llegar y nada más irse de Londres el profesor José María Hernández-Rubio.

Se ve Mr. Turner como se tiene que ver una película, en rigurosa versión original con subtítulos en español y en una sala repleta de espectadores, rodeado de un público al que le gusta llamar al silencio aunque siempre hay alguien que se olvida de apagar el teléfono móvil. Se escribe porque uno resuena en algún momento de la película, mientras Turner atado al mástil de un barco es zarandeado por una violenta tormenta.

Mr. Turner es una película conmovedora y de las que deja huella. De esas que provocan cuando sales de la sesión a que hables de ella con tu acompañante porque uno aún está preso de su hechizo.

Y charlas. Y se te va el tiempo y comentas lo impresionante del trabajo de los actores, en especial el que desarrolla Timothy Spall como Turner. O la fotografía, que imita los colores de los cuadros del artista; o que muestra con ironía el círculo intelectual de su tiempo, tan parecido en sus patéticos corrillos al nuestro; o esa escena prodigiosa, o ese plano que se sale, y que si patatín y que si patatán…

El caso es que salgo de Mr. Turner alterado, lo que me obliga a reflexionar sobre uno de los grandes temas que aborda esta película: la fugacidad de la vida, y el arte como ambición para retenerla, de congelarla sin demasiados barroquismos en el caso de un pintor que se muestra en el filme humano. Demasiado humano. Una cinta que explora todas sus contradicciones para revelar sus zonas más oscuras y luminosas.

Es inevitable que piense cómo es posible una película de estas características en unos tiempos como los actuales, tan dados a un cine despersonalizado, más preocupado en lo que puede recaudar en taquilla que en contar una historia que cuenta tu propia historia. Que indaga en tus miedos, en tu reverso tenebroso y que ahonda también en esa luz que, pese a todo, escondes en algún lugar remoto de tu alma.

Mr. Turner es, afortunadamente, otro cine. Otro vicio que nada tiene que ver con las lobotomizadas sustancias que nos proporciona el cine de evasión que se estrena en estos días.

Su música, que la tiene, suena distinta y es pausada. De la que implica a que te sumerjas en un relato que va más allá de la pintura y del retrato biográfico. Diríamos, es más, que habla de otra cosa. Llámala vida. Y de la soledad y de las ausencias. Que pone el acento en los grises de la existencia, siempre efímera, un guiño muchas veces malgastado.

¿Huelga decir que es una película imprescindible?

Saludos, fundido encadenado, desde este lado del ordenador.

Citas para hombres y mujeres que son jueves

Miércoles, Febrero 4th, 2015

* La Fundación CajaCanarias, a través de su colección Aislados, ha procedido a publicar el volumen titulado La forma del tiempo y otros ensayos, una recopilación de textos críticos de Alejandro Cioranescu escritos entre 1964 y 1991, y compuesto por un conjunto de ensayos y artículos de crítica, teoría literaria y literatura comparada que no han sido recopilados hasta la fecha en un volumen. El acto de presentación de la obra se llevará a cabo este jueves, 5 de febrero, a partir de las 20 horas, en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, con entrada libre hasta completar aforo. La edición ha sido realizada por el filólogo Andrés Sánchez Robayna, catedrático de Literatura Española de la Universidad de La Laguna. Además del propio Sánchez Robayna, Premio Nacional de Crítica y de Traducción, intervendrá en la presentación de La forma del tiempo el catedrático de filología griega de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos García Gual.

* La Librería de Mujeres acoge este jueves, 5 de febrero y a las 19.30 horas, un recital poético de Wolfgang Hermann, poeta austríaco que suele pasar largas temporadas en Tenerife y acto en el que intervendrán Iván Cabrera Cartaya y Alba Sabina Pérez, quienes lo acompañarán durante el acto y se encargarán de leer algunas de sus obras que han sido traducidas al español por el escritor y traductor José Aníbal Campos.

* Filmoteca Canaria, proyectará este jueves, 5 de febrero, en el Aguere Espacio Cultura l, en La Laguna , la película Casi 18 , de la directora Maarit Lalli, un filme que fue galardonado en 2012 con los Premios Jussi (equivalentes finlandeses de los Óscar) a la Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión. La sesión dará comienzo a las 20.30 horas, en el marco del ciclo Finlandia en el objetivo, en versión original con subtítulos en español. Este ciclo se ha organizado en colaboración con el Instituto Iberoamericano de Finlandia con el propósito de acercar la cinematografía de ese país al público canario. Casi 18 es el primer largometraje de Lalli, quien escribió el guión con su hijo Henrik Maki-Tanila, que también es uno de los principales actores de esta película basada en los problemas y aspiraciones de los adolescentes finlandeses. Con anterioridad a esta película, la directora era conocida por sus cortometrajes y trabajos en televisión.

Saludos, y solo es jueves, desde este lado del ordenador