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Las zonas comunes, un libro de Nicolás Dorta

Lunes, Mayo 11th, 2020

Si algún pero tiene Las zonas comunes de Nicolás Dorta es que se lee con la rapidez de una centella. Eso al menos nos ocurrió a nosotros cuando el libro que publica Franz Ediciones dentro de su colección Moderna, llegó a nuestras manos.

Casi recién salido de imprenta y criatura que, por esos caprichos del destino, emerge en plena crisis de la Covid-19, el itinerario de un libro como Las zonas comunes debería de trascender los límites que impone el confinamiento ya que se trata de una obra que además de entretener, de evadir al lector, sabe conjurar sentimientos, lo que obliga a levantar los ojos de las páginas unos instantes porque invita a reflexionar sobre lo leído, sobre lo que nos cuenta con prosa en ocasiones poética el autor.

El libro consta de cinco relatos de diferente extensión, e incluye un epílogo que firma Almudena Sánchez. Los cuentos que arman este volumen manejable y editado con gusto son La grieta, El río, Palmira, La fuga
y Árbol de Navidad y como todo recopilatorio que se precie hay cuentos mejores que otros aunque el conjunto en general es notable, sobre todo porque Nicolás Dorta tiene la capacidad de contar muchas cosas en historias donde parece que no sucede nada.

El orden de lectura de los cuentos puede ser de principio a fin o alternado. Como lectores hemos probado ambas técnicas y en esta segunda relectura nada fracturó el entusiasmo que registramos la primera vez. Al contrario, los relatos adquirían nuevas dimensiones al tiempo que proporcionaban interpretaciones que no tenían nada que ver con las que nos suscitaron inicialmente. Algo muy vivo late en el corazón de estas historias, sobre todo las que tienen algún eco autobiográfico que Dorta trasmite con el único lenguaje literario que vale la pena leer: la verdad. Y estos cinco relatos si por algo se caracterizan es por su poso de autenticidad. Una sinceridad que solo veo en los escritores que se toman muy en serio su trabajo y controlan los desvaríos a los que en ocasiones lleva el entusiasmo por lo que contamos.

Algo de inocencia perdida tiene cada uno de los cuentos que articula Las zonas comunes, título que ilustra muy bien el contenido de unas historias que todos de alguna manera hemos vivido. O por lo menos rozado en nuestro particular itinerario existencial. Es decir, como protagonistas o como espectadores, pero vivido. Que sea un escritor quien nos cuente estas experiencias digamos que comunes hace que éstas se inyecten de manera diferente en cada uno de nosotros. Es un ejercicio que no está reservado a narradores primerizos lo que multiplica el interés de una obra que se trata, y así lo afirma Nicolás Dorta, de su primera criatura literaria. Aunque uno no termina de creerlo porque el libro tiene hondura que disfraza con capas que, cuidadosamente, ensambla en cada uno de los relatos. A mi me sabe un poco a Raymond Carver traducido a una realidad insular que si bien lo distancia del escritor norteamericano si que lo aproxima en la manera de contar historias. En esa soledad existencial que respira cada una de estas calculadas piezas.

La experiencia, el hecho de leerlo, se agradece al tiempo que genera expectativas ante las futuras producciones literarias de un escritor que demuestra con esta su primera aportación que tiene alma y corazón de poeta así como mirada de narrador.

Se agradece que Nicolás Dorta haya procurado en todo momento no dejarse arrastrar por el entusiasmo y que intente mantener cierto equilibrio entre el deseo y la frustración en sus cuentos. Una mirada que crece cuando lo que narra se tiñe de nostalgia color sepia y en la que los sentimientos se reproducen con desconcertante multiplicidad. Y todo ello ellos sin recurrir a experimentos literarios sino utilizando la herramienta del lenguaje con una sencillez aplastante. Probablemente resultado de la herencia periodística que caracteriza el pasado reciente del escritor, quien lo mismo se maneja con la primera como tercera persona para dar voz narrativa a estos cinco relatos que, pese al sabor amargo que destilan, saben conectar con el lector.

Una capacidad, ésta, que no suele darse con la frecuencia que uno quisiera en escritores que empiezan, en narradores y poetas que inician con su primer libro lo que espero, en el caso de Nicolás Dorta, sea una prometedora carrera en el mundo de las letras con acento español.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador

NOS4A2: Navidades de pesadilla

Jueves, Mayo 7th, 2020

Me da en la nariz que Joe Hill, pseudónimo de Joseph Hillstrom King, se mueve mejor en los territorios de la novela corta y el cuento que en las historias generosas en páginas. No es algo nuevo, y mucho menos en la tradición literaria estadounidense, donde el relato y los maestros del relato ocupan un espacio respetable.

Tras leer novelas prolijas en páginas como El traje del muerto, Cuernos, Fuego y ahora NOS4A2 (Nocturna Ediciones, 2019) reitero la afirmación: el señor Hill se maneja mejor en las historias cortas que en las largas. Llama más la atención como cuentista que como novelista, al contrario de su padre, el también escritor Stephen King, que domina ambos géneros aunque si Joe Hill continúa sus incursiones en la literatura fantástica y de terror quizá llegue a la altura de su progenitor si insiste en la novela, género que no termina todavía de dominar.

En contra de lo que pudiera parecer, NOS4A2 no se trata de una nueva novela del escritor y sí de una reedición que aprovecha el estreno de una miniserie de televisión inspirada en la misma. En 2013 la editorial Suma la publicó por primera vez en España, toma ahora el relevo Nocturna Ediciones, que mantiene la misma traducción, trabajo que recae en Laura Vidal Sanz, y las atractivas ilustraciones que acompañan las casi ochocientas páginas del volumen. Un libro que intenta armar un universo propio, con señas de identidad Joe Hill, un mundo en el que todo puede pasar y que, probablemente, el autor repita en nuevos cuentos y novelas ya que le sirve para justificar lo injustificable.

Un aviso, no obstante, para los lectores fieles del género fantástico y terrorífico, y es que NOS4A2 (que en inglés se lee como Nosferatu) no tiene demasiado de relato de vampiros aunque algo de ello hay, y sí de alegato contra la Navidad y cierta influencia, tamizada si quieren pero influencia, del Pinocho de Walt Disney y aquella Tierra de los juegos donde los niños descarriados se convierten en burros. En la novela de Hill, los niños “perdidos” porque son niños perdidos, de los que no se ha vuelto a saber nada más, terminan en Christmasland, un territorio donde siempre es Navidad. Una Navidad, eso sí, radicalmente distinta a la que conocemos.

Los personajes protagonistas de la historia resultan a la larga lo más interesante ya que no suelen ser los prototipos que inundan este tipo de relatos. La protagonista principal es Victoria McQueen, una mujer que no ha tenido una vida fácil y a quien Charlie Manx, una especie de hombre del saco, secuestra a su hijo que se llaman como el álter ego de Batman, Bruce Wayne. De secundario actúa el compañero sentimental de McQueen, un motorista obeso y amante de la cerveza y el padre de la protagonista. En el lado de los villanos, porque toda novela de terror tiene buenos y malos, se encuentra Manx y una especie de sirviente que actúa como el Rendfield del Drácula de Bram Stoker. Al margen de los personaje humanos,si hay otro gran protagonista en este relato es el automóvil que conduce Manx entre el mundo real y el que imagina y en donde tiene a los niños que ha secuestrado con anterioridad. Este automóvil es un Rolls-Royce Wraith con la matrícula NOS4A2, y es el medio que tiene para cruzar ambos mundos mientras que Victoria McQueen lo hace a través de un puente cubierto.

La novela hubiera quedado mucho mejor si Joe Hill hubiera recortado su desproporcionado número de páginas aunque nadie puede negar que el escritor tiene talento para enganchar la atención gracias a su talento de cómo lo cuenta. De todas formas, creo que la primera mitad es la mejor de la novela porque la demora en explicar qué diablos es Manx, da al relato una capa muy atractiva de que algo no va demasiado bien. Esta capacidad para generar inquietud se multiplica en los pasajes que el escritor dedica a la infancia de Victoria, a la que no le ha ido demasiado bien en la vida pese a su capacidad para encontrar cosas perdidas. Que el personaje protagonista sea una mujer con una vida tan problemática le da carácter. En este aspecto, resulta interesante lo bien que trabaja Joe Hill los personajes femeninos, la preocupación que pone en cada uno de ellos para que resulten creíbles. No es tan atento con los masculinos.

En la segunda mitad de la novela, aparecen nuevos actores. Uno de ellos es una aliada de Victoria, una yonqui lesbiana que obtiene información del mundo llamémoslo irreal de Manx a través de las piezas del juego Scrable, y una agente del FBI que responde al nombre de Tabitha, nombre que como saben todos los aficionados a Stephen King, es el de su esposa y madre de Hill.

La novela contiene otros guiños para lectores iniciados en su mundo literario, que ya cuenta con varios libros, aunque como se dijo al principio, el escritor se mueve mucho mejor en los terrenos de la novela y el relato corto que en la de mayor extensión. En este aspecto, y si tuviera que recomendar algún libro de Hill para adentrarse en su universo literario invitaría a que comenzasen con Tiempo extraño, que recoge cuatro novelas cortas y no NOS4A2, pero para gustos están los colores.

Saludos, fe, fe y fe, desde este lado del ordenador

23 de abril. Un Día del Libro diferente (y 2). Los editores, al borde del abismo

Sábado, Mayo 2nd, 2020

El sector editorial en Canarias no está pasando, como el resto de las industrias culturales, su mejor momento. La declaración del Estado de Alarma para frenar la expansión de la Covid-19 ha tenido efectos muy contraproducentes entre los profesionales que contra viento y marea habían logrado, al menos hasta el pasado marzo, que el negocio de fabricar libros caminara e incluso generara cierta expectación entre los lectores.

Una expectación todavía reducida pero lo suficiente para que tanto el iniciado como el profano reconocieran a los autores que publican dentro como fuera del archipiélago.

Todo eso se ha fragmentado y por lo que cuentan, parece que costará mucho reconstruir lo alcanzado. La incertidumbre sobre su futuro es grande y ante tamaño panorama devastador el Gobierno de España responde con escasísimo tacto al sector cultural y el de Canarias toma decisiones precipitadas sin calcular lo que viene. El nuevo escenario presagia “malos tiempos para la lírica”.

Este artículo completa el que se publicó el domingo pasado (19-IV-2020) con el título de Los editores recomiendan… para celebrar un Día del Libro, el 23 de abril, muy especial por razones ya del todo conocidas.

Se formuló un total de diez preguntas a los once responsables de editoriales canarias que participaron en esta encuesta. Motivos de espacio, obligaron a dejarlas –sin premeditación– en siete

1.- ¿Cómo afecta la crisis de la Covid-19 a la editorial?
2.- ¿Han explorado la alternativa digital?, si es así ¿cuáles han sido los resultados?
3.- ¿Qué libros han tenido que detener en imprenta?
4.- ¿Cree necesaria una Dirección General del Libro?
5.- ¿Les ha explicado su política editorial la Viceconsejería de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias?
6.- Problemas con la distribución.
7.- Además de la Feria del Libro ¿demandarían una Feria de Editores?

JORGE A. LIRIA.
Editorial Mercurio (Gran Canaria)

1.- La actual crisis supone el cierre de las distribuidoras y librerías dentro de la obligación del Estado de Alerta, y en consecuencia, las editoriales padecen la misma angustia que el resto de las empresas del país. Es un momento donde todos están en situación parecida. La editorial se ve en la obligación de paralizar la salida de novedades, al tiempo que deja de ingresar por los miles de libros que tiene en unas librerías cerradas y a las que la crisis coloca en una complicada situación de cara al futuro.

2.- En nuestra editorial siempre hemos tenido títulos en digital, aunque durante estas últimas semanas hemos puesto muchos títulos más a un precio máximo de 0,99 euros.

3.- Hemos paralizado gran parte de las novedades de este trimestre, precisamente las que tienen sus presentaciones antes de las ferias del libro y que después son lecturas para el verano. Muchos ensayos, novelas y los nuevos títulos de poesía de la colección El Faro de la Puntilla, la colección Sobrescritos, la Colección Universidad o varios títulos infantiles. Ahora su salida a la calle es una incógnita, pues depende de lo larga que sea esta situación, que parece que va a ser bastante prolongada, lo que aconsejaría que la mayoría de las novedades de primavera se retrasen hasta otoño.

4.- No es sólo necesaria, sino imprescindible. Un organismo que garantice existencias suficientes en las bibliotecas canarias, pues es la única garantía de igualdad social de acceso a la cultura. No un organismo de ayudas a ediciones, sino que permita el acceso de los libros en todas las bibliotecas, tanto municipales, insulares o escolares. A ello debería continuar una labor que se hizo hace años, la presencia de las editoriales canarias en las principales ferias internacionales con stand propio. Pero sea una labor continua, no un capricho puntual, de abril caminos para después abandonarlos.

5.- El silencio. Si siquiera conozco a sus responsables.

6.- A finales de 2018 y principios de 2019 Canarias vivió un pequeño terremoto de distribuidoras, con una concentración que supuso importantes pérdidas para muchas editoriales isleñas. Un año después, la situación se ha normalizado. No hay problemas de distribución si tienes libros suficientes en el mercado para surtir a las librerías y contratos con distribuidoras en las distintas zonas geográficas. Si una editorial no suscribe contratos con distribuidoras no puede pretender vender en todos los sitios. No es un problema de distribución es una decisión de los editores que no suscriben estos acuerdos.

7.- No creo necesaria una feria de editores, pero sí una especie de seminario técnico-profesional anual.

Zebensui López
Trujillo.
Le Canarien
(Tenerife, 2012)

1.- Nos ha paralizado prácticamente por completo. Con el cierre de las librerías tradicionales, la única vía que ha quedado es la online. Sin embargo, dado nuestro perfil de libro canario, el número de publicaciones disponibles en plataformas como Amazon es reducido. Tampoco podemos hacer presentaciones, enviar los libros a los patrocinadores y hemos perdido la campaña del Día del Libro. Ante esto, nuestros ingresos desde el día de la declaración de alerta es de prácticamente cero. Insostenible.

2.- Es la única vía que nos queda. Y ahora mismo estamos poniendo todos nuestros esfuerzos en subir todo nuestro catálogo a las distintas plataformas, pero es una tarea lenta y compleja. Calculamos que terminaremos de subir la mayoría de los títulos a finales de abril.

3.- Todas las reimpresiones de títulos para las ferias se han paralizado. Unas doce publicaciones se han parado en distintas fases del proceso editorial. Siete ya listas para imprimir. Cuándo saldrán a la venta es difícil de calibrar.

4.- Es imprescindible para el libro canario. Que se sigan editando libros de contenido canario, es decir, divulgando conocimiento sobre nuestro territorio, debe ser una prioridad. El acceso al conocimiento que se produce por parte de nuestros investigadores y universidades es un derecho que tenemos todos los canarios y canarias. Si no se publica no se divulga. Y es evidente que las ventas del libro canario han descendido progresivamente desde su auge en los años 80, de manera que las administraciones deben tomar cartas en el asunto y apoyar al sector para que no desaparezca.

5.- Por ahora, ninguna. Además, las ayudas a la edición de 2019 no se convocaron y no hay previsión que lo hagan este año.

6.- Afortunadamente tenemos una distribuidora estupenda. Canaria. Llena de energía y que comparte nuestra misma pasión. Tamonante es, sin duda, aire fresco en la distribución, ya que nos permite ser eficaces y al mismo tiempo ser independientes de los nuevos entramados de la distribución en España.

7.- Nunca lo había pensado, pero quizás sería interesante.

María Jesús Alvarado y Juan Ramón
Tramunt. Editorial
Puentepalo (Gran Canaria, 2001)

1.- Dado que somos una editorial muy pequeña, nos afecta solo en la medida en que se nos han retrasado los nuevos trabajos de imprenta, pero no tanto a nivel económico de ventas, etc.

2.- Sí, independientemente de esta crisis, hace ya algún tiempo que barajamos la posibilidad de edición digital, tanto por abaratar costes, como para llegar más lejos geográficamente, pero de momento no lo hemos llevado a efecto. Quizás en un futuro próximo.

3.- Tenemos tres libros nuevos para este año: El niño de la tienda de telas (Jesús I. Chamali), Intervalo abierto (Irina Georgescu) y Urbs (Eliseo Méndez), en tres colecciones diferentes (narrativa, bilingüe y poesía). Verán la luz desde que volvamos a la actividad normal.

4.- Nos parece muy necesaria una Dirección General del Libro, especialmente para que favorezca la visibilidad de los autores y editores canarios, no solo en las islas sino en el resto del estado y fuera de él. (Apoyo editorial, distribución, difusión, etc).

5.- La desconocemos.

6.- Es el gran problema de las editoriales, y no se entiende que las distribuidoras no consigan funcionar de manera eficiente y rentable para ellas, dadas sus posibilidades de trabajo y beneficios potenciales. Quizás una Dirección General del Libro de Canarias, que se ocupe de gestionar el tema de la distribución ayudaría a solucionar el problema.

7.- Una Feria de Editores de Canarias es imprescindible para darle vida al sector. Ya la hubo, hace varios años, promovida por la editorial Baile del Sol, y constituyó una experiencia muy enriquecedora. Sería estupendo recuperar y renovar esa iniciativa.

Emilia Vié, Manuel Pérez Cedrés.
Ediciones DelMedio
(Tenerife)

1.- Nuestro principal canal de llegada al lector son las librerías, al no estar funcionando con normalidad, los efectos nos llegan directamente.

2.- Nosotros siempre publicamos nuestros títulos en ambos formatos, físico y digital. El mercado digital es muy complicado, tiene muchísima oferta y cualquier título nuevo tiene muy poca vida en las plataformas, salvo excepciones.

3.- El día 20 de marzo íbamos a presentar el poemario de Enrique González, Cuarto Menguante. No queremos pensar en fechas de lanzamiento aún, vamos planificando a corto plazo y siguiendo las fechas que nos dan por los canales oficiales.

4.- Ahora mismo, no.

5.- No hemos tenido contacto con ningún organismo oficial.

6.- Muchísimos. La insularidad es un gran problema para las editoriales en Canarias. Con el cierre de los distribuidores tradicionales, nos vimos abocados durante el 2019 a distribuir nosotros mismos. Eso nos cerró muchas puertas, pero nos abrió muchas otras. Ahora mismo hemos firmado un convenio de distribución con una distribuidora canaria, también nueva en el mercado. Colaboramos activamente con ellos para que puedan abrir muchas puertas y así beneficiarnos todos. Ahora contamos con un sistema de distribución bajo demanda que nos permite llegar a librerías asociadas en todo el mundo. Un mercado muy complicado pero que hemos visto moverse muy bien en el caso particular de algunos títulos de nuestro catálogo.

7.- Nosotros apostamos por los libreros, ellos son el motor y el corazón del libro. Una feria de editores implicaría meternos en terreno de librerías, y preferimos respetarlo. Y apoyarlos.

Ángel Morales.
Ediciones Aguere
(TENERIFE, 1997). desde 2007 coedita con
Ediciones Idea

1.- Hemos tenido que parar la producción y cancelar más de veinte presentaciones entre Tenerife, Gran Canaria, La Palma y Madrid. Más de veinte libros en la imprenta están pendientes de imprimir. Librerías cerradas; por lo tanto, sin venta y sin ingresos y freno a la maquetación y distribución: un parón total.

2.- La gente sigue prefiriendo el libro en físico y hemos comprobado que en estos días no han aumentado la descargas. Presentaciones que hemos hecho en Colombia, Honduras o México, hemos tenido que imprimir directamente allí, el transporte sale mucho más caro.

3.- Tenemos como una docena de libros pendientes de presentar. Por lo tanto, imprimir más no tiene sentido, porque sería ir acumulando libros sin poderlos mover, con el agravante de que hay que pagar.

4.- Para funcionar como funciona, rotundamente no, todos han estado al margen del mundo editorial canario y si han tenido un denominador común ha sido proyectos vacíos y el amiguismo.

5.- Lo poco que sé de los proyectos de este señor lo conozco por su promoción en los medios, la mayoría de ellos llenos de humo y vacío de contenido. No se puede hablar de un sector sin conocer a los que lo formamos y nuestros proyectos. He pedido entrevistarme con el Director General de Cultura y con el Viceconsejero y solo he recibido la callada por respuesta. Por lo tanto, más de lo mismo, ignoro sus planes e intenciones.

6.- En un territorio fragmentado todas las editoriales tenemos ese problema. Nosotros tenemos distribución directa en el área metropolitana y una distribuidora para el resto de las islas. En península nos apañamos con Agapea.com que está en ocho capitales de provincia.

7.- Siempre que se haga con cabeza y teniendo en cuenta a todas las editoriales de las islas, creo que sería un tema positivo, ya se hizo hace años y funcionó, pero para hacer chapuzas mejor no hagan nada.

Guadalupe Martín Santana. ATTK
Editores
(Gran Canaria)

1.- Si tengo que valorarlo desde el punto de vista de mi editorial, que es digital, y que fue así desde su origen, esta crisis, sin duda, nos beneficia. El lector, el lector voraz, el que todavía no había dado el salto al mundo digital, se anima a hacerlo, porque una de las ventajas del libro digital es, precisamente, que puedes adquirirlo sin “moverte de casa”.

2.- Nos falta mucho. Así como en otros países, Alemania, por ejemplo, en el que los lectores más jóvenes leen en digital y leen mucho, aquí todavía mostramos reticencias al libro digital (y se lee poco).

3.- Trabajo también como correctora ortotipográfica y de estilo y sé que algunos de los títulos que estaban ya en la fase de artes finales para entrar en imprenta, se han parado. La incertidumbre es precisamente esa, cuándo se reanudarán los trabajos. Creo que una vez se salga de esta situación que, aunque creo que es coyuntural, sí va a afectar al sector del libro, sobre todo, y por desgracia, a las librerías, distribuidoras, los eslabones quizás menos fuertes para soportar este período de inactividad, sin olvidarnos de las pequeñas editoriales, sin tantos recursos para soportar este parón en un ya de por sí maltrecho sector, se producirá un reajuste, no solo del sector editorial, de todos, al igual que se produjo tras la crisis del 2008.

4.- Creo que todo lo que sirva para dar difusión a las letras españolas, a nivel nacional e internacional, lo que ayude al fomento de la lectura, lo que sirva de alguna manera para ayudar al sector, claro que es necesario.

5.- Precisamente, he recibido un correo electrónico desde el Gobierno de Canarias, en el que me enviaban una guía con las medidas de apoyo para empresas y autónomos adoptadas por el Gobierno de Canarias y que sirven para el sector cultural. Tengo que leerlas con detenimiento, pero la ayuda principal y más reclamada, no solo por este sector sino por todos, que es la suspensión el pago de la cuota de autónomos durante el tiempo que dure la situación de alarma.

6.- Digamos que en nuestro caso, más que la distribución lo importante es la salida mediática de nuestros libros, su promoción en los medios y en los distintos foros especializados en literatura.

7.- Creo que sería interesante que todos los actos literarios tuvieran un carácter multidisciplinar en el que confluyeran escritores, distribuidores, libreros y editoriales. El objetivo de todos es la búsqueda de lectores, por tanto lo inteligente sería que pudiéramos remar todos en la misma dirección.

Tito Expósito. Baile del Sol (Tenerife, 1992)

1.- Pues ahora mismo, a estas alturas con un parón generalizado en todo lo que respecta a movimiento de los títulos a nivel comercial, nos hemos centrado en ir poniendo al día las tareas más administrativas e ir actualizando el trabajo pendiente en cuanto a maquetación y diseño de títulos que habían quedado rezagados.

2.- Tenemos aproximadamente un 20% de nuestro catálogo en formato digital, y distribuido por diferentes plataformas nacionales e internacionales, pero aún es pronto para tener resultados en cómo ha afectado esta crisis en las ventas digitales.

 3.- Tenemos en los almacenes de la imprenta seis títulos a la espera de distribuirlos cuando sea posible, es decir, cuando las librerías vuelvan a abrir.

4.- Creo que para empezar lo que se necesita es tener un simple interlocutor que de momento no existe. Y sin tener un interlocutor todo lo demás es mera fantasía.

5.- Ninguna. Que yo sepa no se han puesto en contacto con el sector desde que tomaron posesión de los cargos, al menos a nosotros no nos han llamado. De hecho, fuimos nosotros quienes solicitamos una reunión con la Dirección General de Cultura en repetidas ocasiones, casi hasta el cansancio y nunca nos dieron respuesta, tampoco nos desviaron hacia la Viceconsejería, ni hacia ningún responsable político que llevase a su cargo el libro. Así que esa ha sido la gestión del nuevo Gobierno con respecto al sector.

6.- Los de siempre. Cada vez hay menos distribuidores en las islas si te refieres a nuestro ámbito y por tanto se hace imprescindible la comunicación con el librero o con el propio autor que muchas veces es el mejor distribuidor, al menos de su obra. Nuestra distribución fuera del archipiélago funciona con sus altos y bajos, mantenemos relación con distribuidores desde hace veinte años, otros pasan por una crisis y cierran, pero surgen otros nuevos. Quizás algo que nos afecta mucho son los costes de correos, algo que parece difícil de solucionar. La distribución en países como Méjico la hemos solventado imprimiendo alguno de los títulos allí, al igual que cuando hacemos una coedición.

7.- Creo que lo primero que hace falta es tener una buena gestión desde el gobierno que de momento no ha dado señales de vida, porque la activación del interés social por la lectura no se restringe a la celebración anual de una feria del libro que siempre mantiene el mismo formato y que no cuenta en su organización con todos los sectores implicados en el libro. Por otro lado, como bien sabes hablamos de dos cuestiones distintas, la feria del libro está enfocada a la venta por parte de las librerías, es una feria, como todas las ferias del libro de pura venta y presentación de novedades. Una feria de editores es otra cosa, es un encuentro profesional donde se deben dar cita los múltiples agentes que forman parte de la edición y donde se incluye obviamente a la librería, para tratar como industria que somos, de buscar soluciones o mera información sobre todos aquellos temas que nos afectan, y que no es únicamente la venta de nuestros libros. El mundo editorial es complejo y difícil, y merecería sin duda que se le prestara una mínima atención…con o sin feria.
 
Remedios Sosa.
Centro de la
Cultura Popular Canaria (Tenerife, 1980)

1.- La venta de un libro es un engranaje en el que si falla una de las piezas, se bloquea la “cadena de producción”. Con la crisis la población está confinada, las librerías cerradas… Así que no se publica. Se acumulan los libros a punto de entrar a imprenta y se acortará el recorrido de los ya publicados, , puesto que la gran oportunidad que suponen las Ferias del Libro queda en suspenso.

2.- No, aunque esperamos hacerlo antes del verano. El libro digital no ha acabado de despegar, incluso en los países más desarrollados se han reducido sus niveles de venta. El libro en papel subvenciona gran parte de los contenidos del libro digital y los ingresos del e-book, con niveles de venta, insuficientes para pagar los derechos de autor, diseños, traductores…

3.- Hemos tenido que parar tanto novedades como reediciones. Entre los nuevos podemos citar Fray Antón y su hábito de quita y Pon, libro infantil y juvenil de Pepa Aurora, Memorias de un árbol en los tiempos del cambio climático, de Amílcar Martín, Amores Truncos libro de relatos cortos de José Juan Pérez y el poemario Mensaje-Planta de Maribel Díaz. También hemos parado proyectos como la Enciclopedia de la Cocina Canaria de Carlos Gamonal, la obra inédita de Elfidio Alonso, la colección Ocho Puertas, que recoge libros históricos fundamentales, y que empezaremos con Historia de la conquista de las siete Islas Canarias de Fray Juan de Abreu y Galindo, edición anotada y comentada por el historiador y escritor Francisco Osorio Acevedo.

4.- Sí. El libro es el vehículo cultural más importante y la Cultura es el medio fundamental para trasmitir la Identidad Canaria. Por tanto debería tener al menos una Dirección General, aunque lo lógico sería una Consejería. En lo único que se ha avanzado es que ya tenemos Ley de Bibliotecas.

5.- En el Centro de la Cultura Popular Canaria estamos esperando una reunión con la Consejera de Educación, Cultura… Creemos que nuestra labor y nuestra trayectoria de de 40 años se lo merece.

6.- El CCPC desde 1980 distribuye sus propios libros. Hemos visto cómo han desaparecido la mayor parte de las librerías, las pequeñas librerías. Las que no han cerrado, sobreviven en gran medida de la venta de papelería u otros productos. Luego hay unas pocas grandes librerías que subsisten con mucho esfuerzo. Y, un caso aparte, las librerías de los grandes centros comerciales a los que El Libro Canario ha dejado de interesar. Nos consideran una colonia y así nos tratan. En otras Autonomías no se permiten estos desprecio a La Cultura del territorio que los acogen.

7.- Sí, todos los espacios para el encuentro, el intercambio de experiencias, el conocer nuevas alternativas, que se hable durante unos días de los libros canarios… redunda en beneficio de todos los que formamos parte del desafío de publicar libros en Canarias.

Ismael Lozano.
Editorial Siete Islas
(Lanzarote, 2015)

1.- Nos ha afectado muy negativamente, teníamos previsto dos lanzamientos Vagos y Maleantes de Ismael Lozano Latorre y la nueva novela de Víctor Álamo de la Rosa. Estaban planificadas las presentaciones, en ferias, festivales… y los libros no han salido a la venta. En cifras económicas esto nos ha supuesto un gran descalabro, porque hemos hecho una gran inversión con estas dos obras y reponiendo stock de las otras para las Ferias del Libro y al no producirse, solo hemos tenido grandes gastos que hemos tenido que abonar. Esto va a afectar al número de títulos que podremos sacar este año.

2.- Nosotros hemos apostado por el formato digital desde el principio y tenemos un distribuidor de libros digitales, no obstante, hemos de decir, que aunque se producen ventas no suponen ni el 2% de los ingresos que nos generan las ventas en papel.

3.- Vagos y maleantes Ismael Lozano Latorre / Lanzamiento previsto: Marzo 2020 Actual: Mayo, Junio. Víctor Álamo de la Rosa / Lanzamiento previsto: Marzo 2020 Actual: Mayo, Junio.

4.- Tenemos problemas más importantes en Canarias, como conseguir que la calidad y precio de las imprentas canarias puedan competir con las de Península.

5.- Que a mí me conste, ninguna.

6.- Hemos vivido la desaparición de Libros siete y después, por desgracia, la mala gestión de Redbooks que estuvo a punto de terminar con el sector editorial canario. A título personal Redbooks nos hizo más daño de lo que está haciendo ahora el Coronavirus.

7.- Sí, pero no para el público en general. Una Feria de Editores, con mesas de trabajo comunes para todos y que podamos dar a conocer nuestro catálogo a librerías.

Elsa López. Ediciones La Palma
(La Palma, 1989)

1.- Como a la gran mayoría de las editoriales por no decir todas. Algunos escritores me han comentado que sus novelas están inmovilizadas incluso en las grandes editoriales del país. Todo ha quedado paralizado: No hay librerías, no hay distribución, no hay imprentas. No se salva ninguna. Quizá aquellas que tienen un fondo muy amplio en edición digital y pueden vender por ese medio, puedan seguir ganando algo. Las que hemos trabajado la edición sólo en papel lo tenemos más difícil.

2.- Vamos a empezar a lanzar novedades en formato ebook la próxima semana. Un formato que nunca habíamos trabajado hasta ahora. Comenzamos con la novela de Santiago Gil. El gran amor de Galdós, al que seguirán otros como Arena negra, de Méndez Guédez (de narrativa) y Asombrosas aventuras de Ismael Belda o Westahaven Bay y la montaña Amarilla de Iván Cabrera Cartaya.

3.- Bastantes. Unos diez aproximadamente. Sólo en la colección que yo dirijo (Ministerio del aire) hay cuatro títulos a la espera. Cuatro libros de poemas que llevaba tiempo preparando. De Ernesto García Abad, Oscar Lorenzo, Isabel Medina y Félix Hormiga. Hemos tenido que parar otras novedades que iban a salir para la Feria del Libro de Tenerife: Afinaciones, de José Balza, El reloj de Clío”, de Emilio González Déniz y Química del erro”, de Antonio Arroyo.

4.- No, por Dios, no más direcciones generales. El campo es pequeño y los editores canarios tienen las cosas claras. Lo que no tienen tan claro es el tema de ayudas a las editoriales. No se entiende el apoyo que las instituciones dan a editoriales peninsulares comprando libros de autores canarios, y pagándolos a precios desorbitados mientras escasean las compras a editoriales que editan también a autores de las islas sin que se les ofrezca ayuda para sacar esos libros a la calle, venderlos y distribuirlos. Para eso no hace falta una dirección general. Hace falta voluntad de hacerlo y una buena gestión desde dentro del gobierno. Podría poner muchos ejemplos de editoriales peninsulares que colocan sus libros en las islas con ayuda de ayuntamientos y cabildos, incluso del gobierno, facilitando así la edición de los autores canarios que les interesa, mientras las editoriales de Canarias tienen que hacer esfuerzos para sacar títulos de esos mismos autores, distribuirlos y venderlos, tanto en la península como en las islas.

5.- La desconozco.

6.- Es el talón de Aquiles del mundo editorial, tras años trabajando con la mayor distribuidora nacional, UDL, hemos decidido coger las riendas de la distribución y aunando esfuerzos con otros editores hemos montado El Paso Distribuciones (www.elpasodistribuciones.com), para la distribución nacional de nuestro fondo.

7.- Hay divergencias dentro de la propia editorial. El coordinador general, David Cabrera, opina que sin duda es necesaria basándose en lo que decía yo más arriba: el desconocimiento que tenemos de la producción de unas y otras y sería útil poder encontrarse y ponerse al día en la producción de unas y otras. Yo no lo creo así. Pienso que es demasiada dispersión y mucho gasto para tan poco rendimiento. Ya tenemos bastante gasto con las ferias.: traslado de libros, viajes, hospedaje en las distintas islas, etc. Y el gasto que estos traslados producen en las editoriales pequeñas es muy grande para ampliarlo con ferias de editores.

Elena morales.
Escritura entre las nubes (TENERIFE, 2014)

1.- Hemos tenido que aplazar sin fecha las presentaciones de las siguientes novelas: Adopción, de Ángel Nazco, en la que se intercalan dos historias paralelas de intriga y emoción. Nadie me dirá quién soy, con la que Miriam Luz Terrero Ramírez irrumpe en las lides literarias. Una casa en la colina, de Manuela Jiménez, la historia de un famoso escritor que, tras recibir un importante premio literario, se queda sin ideas. La Laguna, de la escritora austriaca Erika Kronabitter, traducida al castellano por Olga Sánchez Guevara, sobre el conflicto entre amor y libertad que especula también en una misteriosa desaparición. Se han pospuesto las presentaciones de los libros Nubes de relatos 2, así como de Teguisamos cuentos y Teguise Story cookbook. E igualmente se han aplazado las presentaciones de los libros Haya y Haya. Para los más pequeños, la nueva obra de Héctor José Riverol que cuenta con ilustraciones del dibujante mexicano Ivanevsky. Por otro lado, hemos parado la impresión de algunas obras que estaban a punto de ver la luz.

2.- Todo nuestro catálogo está a la venta en formato digital, pero no hemos experimentado ningún aumento de las ventas en este formato durante los días que llevamos confinados.

3.- Hemos parado la impresión de Lena y de Quemando rastrojos. Poemas de desarraigo, de Pilar Herrera Gimeno. Sin embargo, hemos puesto a la venta estas obras en nuestro canal bajo demanda y en formato digital por lo que se pueden adquirir en librerías que faciliten la venta a través de su página web, como Agapea. En el momento en que acabe el estado de alarma, estos y otros libros que tenemos en preparación podrán llegar a la calle y ser presentados en distintas instituciones.

4.- Sí. Todo el apoyo que reciba este sector es poco. Los libros son la base de la cultura y de la educación, reflejan el avance de la sociedad.

5.- No tengo constancia de ninguna respuesta, al menos por el momento.

6.- Ese es y ha sido siempre nuestro gran problema. Nuestros libros son poco visibles en librerías porque realizamos tiradas pequeñas. No podemos trabajar con grandes distribuidoras porque sus requisitos son inasumibles para nosotros; además, nos imponen restricciones excesivas. Entendemos que si las librerías no piden nuestros libros, las distribuidoras pequeñas también tienen problemas para colocarlos.

7.- Por supuesto que sí. Cualquier feria que promocione el libro siempre será una fiesta y un motivo de celebración para nosotros.

saludos, se les desea, desde este lado del ordenador

De Las Palmas a Dakar, un libro de Eduardo Suárez Socorro

Lunes, Abril 27th, 2020

Más allá de lo estrictamente literario, el interés que puede suscitar un libro como De Las Palmas a Dakar (Ediciones Baile del Sol, 2020), que firma Eduardo Suárez Socorro, es su carácter de rareza en el actual panorama literario que se escribe en Canarias. O al menos en la producción narrativa reciente que se está produciendo en las islas.

Este libro tiene algo también de literatura que mira más allá de su entorno y aprovecha su itinerario por otras geografías para tomar el pulso a unos años que resultan fundamentales para entender la segunda mitad del siglo XX

De Las Palmas a Dakar recoge las memorias del empresario Eduardo Suárez Socorro, uno de esos personajes cuya vida parece sacada de una novela de aventuras y no de la realidad.

Una realidad durísima que, leyendo estas páginas, forjó el carácter de un hombre que supo superar rencores y otras trampas con las que solemos manipular nuestro pasado con el fin de adecentar nuestro presente.

Sorprende por eso en estos recuerdos la lúcida inocencia que en ocasiones desgrana para describir algunos de los capítulos más intensos de su periplo existencial y la manera con la que se enfrentó ante las adversidades para convertirse en un hombre que transita respetando a los demás pero sobre todo a sí mismo.

Antes de dar inicio a este repaso existencial, a esta aventura por vivir apasionante y por ello tan aleccionadora para lectores de todo pelaje, De Las Palmas a Dakar advierte que fue redactado “tal y como salían de mi memoria” y avisa que “aunque he procurado poner en orden mis recuerdos, en algunos momentos su lectura puede dar saltos en el tiempo”.

Estos “saltos” como los llama, no interrumpen ni van en detrimento sino que ofrecen una mayor perspectiva de una vida que hace pensar que aquellas generaciones, las que padecieron la postguerra de “nuestra” Guerra Civil, fueron labradas con otra pasta. Libros como éste hacen creer que, efectivamente, aquellas generaciones se forjaron con el material con el que están hechos lo sueños. Un espíritu que los alienta y que los acostumbra a los reveses del destino.

Por singular, esta es una clave que hace tan necesaria la lectura de libros con estas características en estos tiempos que vivimos, invadidos ahora por el miedo a una enfermedad que amenaza con trastocar el mundo que conocíamos antes de su sorprendente propagación.

De Las Palmas a Dakar comienza en la capital grancanaria, ciudad en la que su padre, diputado comunista durante la II República, muere fusilado por las tropas rebeldes. Ser hijo de rojo marcará los días del protagonista hasta que, a finales de los años 40, su madre vende sus pertenencias para emigrar a Venezuela a bordo de un velero que, sin embargo y por lo complicado de la travesía, tiene que atracar en Dakar donde el protagonista se queda a vivir durante 18 años con su madre y su hermana. Con el paso del tiempo, contraerá matrimonio y pondrá en marcha algunos negocios.

De Las Palmas a Dakar ofrece una interesante visión de la capital de Senegal durante la colonización francesa, de cómo vivía la colonia europea allí radicada y su relación con la población nativa.

El libro destaca por su robusto humanismo y transmite al lector las sensaciones que invaden a su protagonistas a medida que van sucediéndose los capítulos que recuerda de su vida. Una vida salpicada de golpes, muchos inesperados durante sus años de aprendizaje y que contribuyeron a fraguar su carácter, mirar de frente, y a exigir lo mismo en sus relaciones con los demás.

De Las Palmas a Dakar adquiere también un interesante valor como documento histórico al desgranar sus experiencias no solo en este país africano sino también en otros del área y que el autor describe con los ojos del que estuvo allí.

Las memorias, que previamente se editaron en francés, dan un atractivo retrato de un hombre y su época. Una mirada que no tiñe de nostalgia porque son retratos de una vida.

El libro, que no plantea desequilibrios de ningún tipo, es notable por franco desde el principio hasta el final y se lee con celeridad mientra se desentrañan los momentos más intensos y productivos de alguien con mucho mundo, y que da lecciones para entender África o al menos parte del África occidental, conviviendo, conociendo a sus gentes. La mayoría, dice a modo de conclusión y con independencia de su credo y raza, hombres y mujeres que quieren vivir. En definitiva, esta es una memoria que parecen pero no es, una novela.

Saludos, seggíamos confinados, desde este lado del ordenador

Demandas de la mesa sectorial de las artes escénicas y la música de Canarias

Viernes, Abril 24th, 2020

Se reproduce a continuación un conjunto de demandas que presenta la autodenominada mesa sectorial de las artes escénicas y la música de Canarias. Un paquete de medidas para paliar los efectos que la crisis de la Covid-19 ejerce en el mundo de la cultura y en concreto en los sectores que representan los firmantes de este manifiesto:

“Los profesionales de la Cultura servimos a la ciudadanía en su tiempo de ocio y por ello, algunas veces, se confunde nuestra actividad con algo que ni tan siquiera es importante. Pero es innegable que las manifestaciones artísticas, como uno de los grandes pilares en que se fundamenta la CULTURA, han estado presentes a lo largo del desarrollo de la humanidad de una forma casi universal. Como apuntaba Albert Camus:

“Sin la cultura, y la relativa libertad que ella supone, la sociedad, por perfecta que sea, no es más que una jungla”

La Cultura propicia la difusión de valores ligados a la cohesión social, a la comprensión del momento histórico que atraviesan sus gentes, sus anhelos, necesidades y contradicciones. Es, sin duda, un instrumento básico para el desarrollo social y la transmisión de los valores democráticos. Genera riqueza y trabajo, es un servicio publico indispensable para una sociedad equilibrada y plenamente desarrollada.

Ante la delicada situación presente, la Cultura, desempeña un papel aglutinador de un gremio históricamente disperso, pero con una función social y cultural importante y contrastada históricamente, tanto desde el ámbito artístico como pedagógico.

Desde el espacio de la Cultura, se nos hace necesario reivindicar la necesidad que las diferentes instituciones vean y consideren a la Cultura como un sector estratégico y un bien de primera necesidad. En este sentido, celebramos el anuncio, por parte del Ministerio de Cultura, de aprobar la declaración de la Cultura como Bien de Primera Necesidad.

Desde que se declarase el estado de alarma el mundo de la cultura no ha dejado de movilizarse, y nosotros no hemos sido una excepción. Desde estas lineas queremos transmitir, en primer lugar, a la administración pública nuestra voluntad permanente de colaboración con los planes que se implementen para superar esta grave crisis social y económica. Por eso, las diferentes asociaciones profesionales y empresas del ámbito cultural en Canarias estamos trabajando en una mesa sectorial conjunta (a la que por el momento se ha sumado de manera testimonial Canarias Cultura en Red) desde donde se esta realizando un gran esfuerzo con el objeto de crear acuerdos y soluciones.

Esta mesa de diálogo que aglutina a la práctica totalidad de la industria de las Artes Escénicas y la música en Canarias, ofrece toda su experiencia a las administraciones publicas, representadas en el Gobierno de Canarias, Federación de Islas (FECAI) y Federación Canaria de Municipios (FECAM), que a día de hoy siguen actuando por su cuenta, para que, de manera solida y argumentada perciban la Cultura como un bien de primera necesidad, evitando así el fácil remedio, con tintes publicitarios, de desviar los presupuestos de
Cultura a otros fines, también sociales como el nuestro.

Es importante refrescar la memoria sobre la realidad desfavorable que padece la Cultura desde hace doce años. Desde el comienzo de la crisis económica de 2008, con un recorte acumulado en los presupuestos de la Comunidad Autónoma de Canarias en el periodo 2008-2018 de un 75%, mermando en gran medida el poder adquisitivo del tejido cultural Canario. Queremos dejar constancia de que, a pesar de la moderada recuperación económica de los últimos años, no se han conseguido los niveles presupuestarios anteriores al 2008 y, mucho menos, la cuota del 2% del presupuesto de la Comunidad Autónoma, que ha sido una reivindicación histórica del sector de la Cultura en Canarias.

Este año 2020, en que, por primera vez, desde 2008, los presupuestos de la Comunidad Autónoma parecían que daban un respiro, con un repunte esperanzador de las partidas presupuestarias, se desata una inesperada pandemia que no solo borra la ilusión de un cambio en positivo, sino que hunde en la desesperación a un sector con mucho desgaste

La Cultura es un bien de primera necesidad, es un error considerar al sector de la cultura como un lujo, y no como lo que es en realidad, o sea, un bien de primera necesidad. Así lo avalan otros países de la Comunidad Europea, poniendo a su disposición medidas para proteger el tejido cultural de sus Estados, como es el caso de Alemania y Portugal entre otros.

Algunos datos económicos, que consideramos relevantes para tomar conciencia de la dimensión del sector cultural están recogidos en el ultimo Anuario de la Sociedad General de Autores y Editores, publicado el año pasado, que reveló que el consumo cultural en la música, artes escénicas y audiovisuales en Canarias fue, en 2018, superior a la media nacional, registrándose un incremento del 3,8% en numero de representaciones y en recaudación y de un 4,5% en volumen de espectadores.

Por otra parte, y según datos recogidos en la ultima edición del Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura, publicado en 2019, la industria cultural canaria posee algo mas de 5.000 empresas que generan mas de 26.000 puestos de trabajo directos e indirectos, casi el 3% del empleo total de las islas, lo que significa una aportación del 2% al PIB de la Comunidad Autónoma.

Estos datos identifican al sector como garante de empleo de futuro, de contribuir con la economía canaria a través de los impuestos y sobre todo, de proveer a la ciudadanía de contenido cultural y de ocio.

La Unesco en su documento “Textos fundamentales de la convención de 2005 sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales”-, expresa en su articulo 7 Medidas para promover y proteger las expresiones culturales, en el punto 2 dice: “ Las Partes procurarán también que se reconozca la importante contribución de los artistas, de todas las personas que participan en el proceso creativo, de las comunidades culturales y de las organizaciones que los apoyan en su trabajo, así como el papel fundamental que desempeñan, que es alimentar la diversidad de las expresiones culturales”.

No podemos pasar por alto, tampoco, que la OMS ha recomendado incluir Arte y Cultura en el marco de la atención sanitaria ya que dicha organización internacional llego a la conclusión, tras realizar los estudios pertinentes, que la música, el arte y las actividades culturales “producen grandes beneficios para nuestro cuerpo y nuestras emociones”, tal como se ha puesto de manifiesto en el transcurso del confinamiento que estamos experimentando.

Ademas, también queremos poner en valor que la comunidad internacional ha reconocido que la Cultura es un motor fundamental para hacer posible el objetivo de la sostenibilidad en una sociedad que se plantea firmemente un nuevo paradigma social y el objetivo de un planeta mejor.

Para que esto pueda ser llevado a cabo, estamos actualmente trabajando desde la citada mesa sectorial en la que, de manera conjunta, buscamos soluciones. De esta colaboración, extraemos este acuerdo de mínimos que afecta, por igual, a todo el sector de la cultura, y que proponemos a las distintas Administraciones:

1.1. Plan Canario de la Cultura.

Ahora mas que nunca necesitamos de una herramienta que dote al sector de un plan de acción, de ejes sobre los que trabajar e implementar nuevas energías y de base al tejido cultural canario.

1.2. Pagos en tiempo y forma según procedimiento administrativo.

Tan necesario es trabajar como recibir la contraprestación del mismo, por ello, es de vital importancia que se busque la formula para que el tiempo de pago a estos servicios culturales no sean eternos, sino que sean en tiempo y forma, ya que es fundamental para la estabilidad de las empresas.

1.3. Crear un fondo de compensación económica para otorgar una renta básica temporal a los trabajadores de la cultura con profesionalidad y experiencia demostrable (actores, bailarines, músicos, técnicos, narradores orales, artistas del circo, gestores culturales, etc) que no sean Empresa ni autónomos.

1.4. No perder las consignaciones presupuestarias para programación cultural, actividades formativas, encuentros profesionales,residencias, producción y cualquier otra actividad vinculada a la Cultura de los Ayuntamientos, Cabildos y Gobierno de Canarias. Se pide el aplazamiento de las contrataciones fijadas y que los presupuestos para Cultura no se destinen a otros fines.

1.5. Acompañamiento empresarial por parte del Gobierno de Canarias sobre mecenazgo cultural.

Reconocimiento social a las empresas. Proponemos apelar a la responsabilidad social y cultural de las empresas creando un sello de calidad y ofreciéndoles la oportunidad de aumentar su visibilidad y prestigio uniendo su marca a un evento o proyecto cultural.
1.6. Solicitar al Gobierno de Canarias que ponga en contacto a esta Mesa Sector como representantes del Sector Cultural, con los responsables de la toma de decisiones al respecto de las medidas sanitarias para el desconfinamiento en Canarias. La finalidad es transmitirles las singularidades del sector y mediar sobre el protocolo de uso de los productos culturales.

1.7. Exenciones y rebajas en las cotizaciones de autónomos y pymes.

El día de la recuperación en el sector esta por llegar, aunque sera tarde. Esto hará necesario una ayuda extra hasta que podamos realizar el trabajo en condiciones estables. En este sentido, se debería estudiar también la prolongación, en los casos necesarios de los ERTES, hasta que se consiga el grado optimo de actividad cultural.

1.8. Bonificaciones en las cuotas de seguridad social de trabajadores asalariados.

Estas medidas deberán ser consensuadas por las diferentes áreas de la administración que tengan competencias sobre las mismas. Entendemos que sin este acuerdo transversal seria una quimera su implementación.

Entendemos la complejidad del momento actual y estamos abiertos a matizar, ajustar y explicar todo lo que se solicita, pero con toda humildad anunciamos que, si nuestras administraciones publicas no asumen lo que aquí se propone, la subsistencia del sector cultural en Canarias estará en grave peligro”.

FIRMAN MESA SECTORIAL DE LAS ARTES ESCÉNICAS Y LA MÚSICA DE CANARIAS

● Asociación Canaria de Narración Oral (TAGORAL)
● Asociación de Artistas del Movimiento de Canarias (PiedeBase)
● Asociación de Empresas de Artes Escénicas de Canarias (Replica)
● Asociación de la Industria Musical Canaria (AIMCA)
● Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Canarias (APGCC)
● Asociación de Profesionales de la Música Clásica (ASPROMUC)
● Asociación de Profesionales del Circo de las Islas Canarias (APCIC)
● Asociación Profesional de Técnicos de Las Artes Escénicas de Canarias
(APTEACAN)
● Asociación Sindical Unión de Actores y Actrices de Canarias (UAC)
● Clúster Canario de la Música.

(*) La imagen está tomada de Don Galán. Revista de invetigación teatral

Saludos, ¿calima?, desde este lado del ordenador

Los editores recomiendan… (1)

Jueves, Abril 23rd, 2020

Este jueves es 23 de abril, un día marcado al rojo y no por ser festivo precisamente, en el calendario de los que leen, de los que escriben y de los que editan.

Los libros alimentan el alma. Como decía el escritor argentino Jorge Luis Borges: “De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Y memoria, mucha memoria, es la que se necesita para resistir y recordar estos días cuando salgamos de ésta.

Para poner algo de dulce a una fecha que, este año, pasará tristemente desapercibida por la pandemia que nos ha confinado en casa, quisimos que algunos expertos en libros nos brindaran sus recomendaciones para pasar estos días. La encuesta, que tendrá continuación la semana que viene pero con preguntas que se centran en cómo la crisis ha terminado por afectar al sector, se realizó no entre escritores ni lectores sino entre los que hacen posible la publicación de los libros en el archipiélago.

Son los editores, hombres y mujeres que están ahí pero que apenas conocen los lectores y que sin su esfuerzo y constancia, a su sacrificio también, hacen posible que en Canarias se edite y en la mayor parte de las ocasiones se edite muy bien.

Lo que debe quedar claro es que sin ellos muchos narradores y poetas de las islas que publican en la actualidad en sellos nacionales no habrían visto sus primeras obras publicadas.

En estos días extraños, de aislamiento, de quedarse en casa, los libros son una extraordinaria alternativa para evadirnos, hoy más que nunca, de esta realidad que parece salida de una pesadilla. Así que leer, como decía el poeta nicaragüense Rubén Darío: “es fuerza, es valor, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor”.

En las cuestiones que les propusimos a los editores se planteó que recomendaran libros de su propio sello editorial y de otros canarios, así como que indicaran qué están leyendo en la actualidad para llenar el vacío de tantos días de confinamiento.

Las editoriales consultadas, y que nos disculpen las que no aparecen, están radicadas en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y La Palma, un abanico lo suficientemente amplio para tomar el pulso de un sector que no lo está pasando demasiado bien estos días. Esto se traducirá en la próxima entrega de un reportaje que hoy solo quiere celebrar un Día del Libro muy pero que muy especial.

Ediciones La Palma es una de las editoriales más veteranas del panorama editorial canario. Al frente de Elsa López y bajo el nombre de la Isla en la que vive y a la que promociona su nombre más allá de las fronteras insulares, Elsa López recomienda entre otros títulos Vestidas para un baile en la nieve de Monika Zgustova (Galaxia Gutenberg); Fabulosas y rebeldes de Joanna Bonet (Destino); Primavera sombría de Unica Zürn (Siruela); Elevación de Stephen King (Suma) y La invitada de Simone de Beauvoir (Pocket Edhasa).

De su editorial escogería “poesía, mucha poesía para mantener la calma, los pies en el suelo, y, sobre todo, la armonía necesaria para sostener el alma alerta. Volvería a mis clásicos, a la colección Retorno, por ejemplo y a poetas como José Hierro, Claudio Rodríguez, Valente, Sánchez Robayna (he vuelto a releer su Días de aire y cumple los requisitos enumerados más arriba), Chantal Maillard, Pino Betancor, etc”.

En cuanto al libro que se encuentra leyendo ahora: Los peces de la amargura de Fernando Aramburu.

El Centro de la Cultura Popular Canaria (Tenerife) es otra de las editorial más veteranas del Archipiélago, lleva en activo desde 1980, lo que significa que celebra este 2020 su 40 aniversario. Lástima que la propagación del virus haya hecho imposible, aunque solo de momento, que la editorial celebre como se merece todo este tiempo de dedicación a la cultura y en concreto a la cultura de las islas. Remedios Sosa forma parte del Centro de la Cultura Popular Canaria (CCPC) prácticamente desde sus comienzos y simultanea esta labor con la de presidenta de la Asociación de Libreros de Santa Cruz de Tenerife. Otro sector, el de los libreros, al que la crisis del Covid-19 ha provocado un daño que parece irreparable.

Respecto a lecturas, Remedios Sosa opina que eso depende de cada persona. “Depende del momento que atraviesa uno, de sus vivencias. Así que si se tiene en cuenta que hay muchos más no lectores que lectores, la recomendación es que prueben, que esta crisis es una oportunidad para descubrir el interés del libro, el disfrute que te da el libro, la percepción del mundo y de la vida. Nadie discute que el libro es el vehículo fundamental para hacer posible un pueblo con altos niveles educativos y culturales y por tanto una auténtica Democracia”.

Y en cuanto a qué libro está leyendo ahora, Sosa recuerda que el CCPC “lo formamos un buen número de personas, con lecturas variadas, de calidad, tanto del CCPC como de otras editoriales. Lo importante es que el libro, el pensamiento, el ensayo, la novela, la poesía… siguen siendo armas poderosas, ahora para una minoría pero con la esperanza de que se haga mayoritario”.

Zebensui López Trujillo, de Le Canarien Ediciones (Tenerife) selecciona de Idea el último libro de Paco García-Talavera, Guanches ayer, hoy canarios, “un interesante trabajo sobre la formación de la identidad canaria y su aporte indígena” y de Aguere, “del amigo Ághel Morales, al que hecho de menos porque siempre nos veíamos en el Mercadillo de La Matanza donde tiene un puesto de libros, Generación 21”.

Zebensui López escoge también de DelMedico ediciones, “cualquiera de los magníficos poemarios de Manuel Pérez Cedrés” y de Baile del Sol, “sin duda, Los amores cojos de María Paz. Sublime”. En su selección destaca además de Mercurio, la biografía de Nicolás Estévanez, obra de Nicolás Reyes. “La tengo a medias, pero el personaje es espectacular” y de Canariasebook, “un libro muy original y divertido es La Cocina Canaria de Eleuterio Marrero”.

Otros libros que menciona son La Cueva de las Mil Momias (Herques) y del catálogo de LeCanarien Guanches. Tiempos de Guerra, de Pepe Tejero, “una novela trepidante sobre la conquista de Tenerife”; Mujeres Canarias, quince pequeñas biografías de canarias relevantes, acompañadas de las ilustraciones de Víctor Jaubert y César de Arena y Sal, relato homenaje de Juan Cruz a Manrique, ilustrado por Roberto F Perdomo.

Zebensui López explica que acaba de releer El viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda, “una lectura absorbente” y por su formación como historiador Abogados contra el Franquismo, de Irene Díaz, Claudia Cabrero y Rubén Vega.

El editor Ánghel Morales de Ediciones Aguere (Tenerife), que trabaja desde 2003 con Ediciones Idea, recomienda de su editorial una novedad reciente y un título que apareció el año pasado: La Sorriba, de Cecilia Domínguez Luis y Felisa en su mudanza, de María Candelaria Pérez Galván. De la “competencia” aunque todos los editores coincidieron en que no existe competencia entre los que se dedican a esta labor en las islas, escogió un libro de investigación sobre un lagunero ilustre, Picar Morales, de Juan Francisco Santa Domínguez y que edita Mercurio (Gran Canaria).

Por último, Morales señaló que estos días “estoy leyendo mucho, pero acabo de empezar un libro del Premio Nobel (1955), Halldor Kiljan Laxness, que lleva por título Gente independiente”.

ATTK editores (Gran Canaria) es la primera editorial digital de Canarias, la dirige Guadalupe Martín Santana, lectora y cinéfila. Sus recomendaciones se escoran por “defecto profesional” a libros que se encuentran en versión digital con el fin de que los interesados puedan “fácilmente acceder a ellos”.

Sus títulos son Palabras del otro lado, del escritor peruano Alonso Cueto, novela ganadora del II Premio de Narrativa Alcobendas y ya de su editorial, ATTK, “pues el último publicado en la editorial el pasado 24 de marzo, Saber decir adiós, de la escritora Rebeca Miranda” y título que “adelantamos en el calendario precisamente para aportar nuestro granito de arena a hacer más llevadera esta cuarentena”.

Guadalupe Martín Santana comenta que hace poco terminó la novela corta El estupor de los atlantes, de Nicolás Melini y que inicia ahora Una letra femenina azul pálido, de Franz Werfel.

Tito Expósito lleva al frente de Baile del Sol (Tenerife) desde que la editorial se puso en marcha en 1992. Al plantearle la pregunta responde que “los gustos lectores son muy personales, creo que cada uno debe acercarse a aquello que más le interese y le entretenga, que en un momento dado puede ser una novela negra y dentro de un rato nos acercamos a un ensayo”.

Para Tito Expósito “todo depende del momento, la persona que lee, leerá siempre uno o más libros a la vez y su elección dependerá del instante en el que se encuentre”.

El editor, que en su día fue también un activismo faneditor, supera estos días de confinamiento con la lectura de Los colores del incendio, de Pierre Lemaitre.

El editor de Mercurio Editorial (Gran Canaria) es Jorge Liria quien explica que “desde mi posición como editor es muy complicado recomendar lecturas específicas, pues para un editor todos sus autores y autoras son iguales. De cara a la calle un trato preferente en este sentido sería injusto para el resto”.

Sobre las lecturas a las que recurre para pasar estos días de incertidumbre, Jorge Liria dice que tiene sobre la mesa “una montaña de libros que forman parte de la bibliografía de un libro que estoy finalizando como autor, El Valle de la Discordia. Un trabajo sobre el Valle de los Caídos tras finalizar hace tiempo la parte documental”. Jorge Liria lleva trabajando en esta obra “unos tres años” y comenta que “estaba previsto que saliera a la luz en marzo” pero con la crisis calcula que “salga hasta junio, como mínimo”.

María Jesús Alvarado y Juan Ramón Tramunt son los responsables de la editorial Puentepalo (Gran Canaria), que lleva en activo desde 2001.

Los libros que recomiendan de su editorial son “cualquiera de la nueva colección de Poesía a quien le guste este género” pero coinciden al apuntar que se les hace difícil elegir de otras editorial canarias aunque puestos a escoger mencionan Stoner (J. Williams) de Baile del Sol; El río que desafía al desierto (J. Naranjo), de Azulia; Qué haría yo sin la música (Eduardo González Ascanio), de Idea; Antología de cien escritoras canarias (M.C. Reina) publicado por Mercurio; o Lancelot 28º-7º (de Agustín Espinosa), primera publicación de la nueva editorial Itineraria.

“Hay en las islas muchas más editoriales que las que se cree y muchos autores con textos de buena calidad. Pero para elegir bien hay que tener la oportunidad de acceder a ellos, de ahí la importancia de su difusión y distribución”.

Los libros que les acompañan durante el confinamiento son, en el caso de J.R. Tramunt, Landrú, de Pierre Garnier (Ed. Rodegar) y en el de María Jesús Alvarado Todo quedará en la sombra, de Ana Mª Alonso Fdez-Aceituno, obra que fue ganadora del premio de novela Benito Pérez Galdós.

El editor de Siete Islas (Lanzarote) Ismael Lozano recomienda de su sello Todo aquello que nunca te dije de Miguel Aguerralde; El pacto de las viudas de Víctor Álamo de la Rosa; La puerta de la jaula de Santiago Gil y Órzola de Ismael Lozano Latorre. En cuanto a la lectura con la que combate la rutina de estar en casa, acaba de terminar Malaherba de Manuel Jabois.

Elena Morales lleva al frente de Escritura entre las nubes (Tenerife) desde mayo de 2014 y ha publicado desde entonces más de una centena de títulos. La también escritora explica que la crisis no ha sido obstáculo para que promocione libros que recientemente ha publicado su sello como Haya y Haya. Para los más pequeños, de Héctor José Rodríguez Riverol, ya que su ilustrador, Ivanevsky, enseña a dibujar los personajes de la obra en varios vídeos tutoriales de su canal de Youtube, que cuenta con más de 114.000 suscriptores.

“Visualizar los vídeos es una magnífica actividad para la familia ya que además de recrearse con las aventuras de Haya, se trata de una obra ideada para ayudar a superar los miedos”. Escritura entre las nubes se ha comprometido mientras dura el confinamiento a que los lectores descarguen gratuitamente en pdf otros libros de la editorial como Optimist Nautilus y Optimist Nautilus II. La misteriosa Isla perdida, de Antonio José Arderíus Baca-Balboa.

El hobbit Anotado es el libro que Elena Morales está leyendo en estos momento. Se trata de la obra de J.R.R. Tolkien, anotado por Douglas A. Anderson. “Es una edición maravillosa porque al mismo tiempo que nos presenta la aventura de Bilbo Bolson, en realidad, es una suerte de manual sobre Tolkien, que comenta al detalle su proceso de escritura y reescritura, así como la historia del propio libro. Un volumen ideal para desconectar de la actualidad en la que estamos inmersos”.

Al frente de DelMedio Ediciones están Emilia Vié y Manuel Pérez Cedrés, quienes recomiendan la lectura de poesía, género por el que apuesta la editorial. “Puede ser una gran compañera en esta cuarentena”. Seleccionan de su sello La memoria del cuerpo, El cielo habla con los árboles de la noche y Perdona, ¿tienes fuego?

Los editores creen que este es un buen momento para leer en familia con el fin de acercar la lectura “a los más pequeños de la casa”. La editorial cuenta con un notable surtido en el que se encuentran títulos como Lía y Lucía y El camino a la montaña mágica que “pueden ser grandes compañeros de aventuras de los más pequeños”.

En cuanto a las lecturas con las que los editores ocupan el confinamiento se encuentran Biología del presente, de Sergi Torres y David del Rosario; Tierra, de Eloy Moreno; En defensa de la conversación, de Sherry Turkle y Quiero escribirte esta noche una carta de amor, de Ángeles Caso.

¿Y LOS LIBREROS?

La presidenta de la Asociación de Libreros de Santa Cruz de Tenerife, Remedios Sosa, ha reclamado a las administraciones un plan específico para reactivar el sector. En la actualidad, dijo en declaraciones a la agencia Efe, algunos librerías amenazan con el cierre de la actividad porque están “a cero ingresos”.

Remedios Sosa indicó que, en general, tanto las librerías como las editoriales están pasando un periodo “tremendamente difícil” debido a los recortes aplicados al ámbito de la cultura, la más castigada desde la anterior crisis económica y que si a esta situación se añade el cierre de actividad establecido por el decreto del estado de alarma la impresión es que este periodo traerá “bastantes consecuencias” a las librerías. Otra de las dificultades que afronta el sector es la suspensión de las ferias del libro y, por lo tanto, “la posibilidad de recuperar ingresos”.

Remedios Sosa insta a la creación de un modelo específico de ayudas para el sector, que ya había quedado bastante grave con la crisis económica, lo que se tradujo con el cierre de varias librerías como La Isla y El Paso, entre otras, en la capital tinerfeña.
De momento, la Asociación que preside está recabando datos entre las librerías de la provincia para determinar cuántas han solicitado aplicar un ERTE.

¿Y LA FERIA DEL LIBRO?

A finales de mayo, y coincidiendo con el Día de Canarias que, presumiblemente este año se suspenderá o cambiará de fecha, el parque García Sanabria solía animarse con la Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife, la gran cita de los libreros de la isla y el encuentro –en uno de los más hermosos pulmones de la ciudad– de los lectores con los autores. Este año, no obstante, y tras la declaración del estado de alarma y la recomendación de quedarse en casa mientras se combate contra el Covid-19, los organizadores de la Feria en las dos capitales canarias anunciaron hace unas semanas que su celebración quedaba en suspenso. De momento se barajan fechas, entre ellas las del puente de la Constitución con el de la Inmaculada pero no son concluyentes ya que todo depende de la evolución de la batalla contra el virus y de cómo quedará el panorama laboral del sector tras el huracán de una pandemia que no termina de estabilizarse.

Saludos, yo aún recuerdo…, desde este lado del ordenador