Archive for the ‘Literatura’ Category

Los tipos con pellejo leemos cualquier cosa

Miércoles, Junio 15th, 2011

Señor Ravelo

Los tipos duros no leen poesía es la primera novela que leo de usted así que  como no he leído otras novelas de usted, también es la primera novela que leo que dedica a su personaje Eladio Monroy.

Permítame así escribirle –antes de emitir mi juicio– que la ha leído en apenas dos días. Simultaneando su lectura con otros libros que necesariamente no tenían que ser novelas.

Sepa usted que mientras machaco las teclas de ordenador el ejemplar descansa a un lado de la mesa. También quisiera transmitirle que perdone mi ausencia de la presentación que este mismo viernes, 17 de junio, ofrecerá en la lagunera y recogida librería Mistério (¿habrá alguien que me explique el porqué del acento en la e?).

Es un ¡misterio, gañán!

Perdone usted, señor Ravelo, que me disperse pero ansí soy de tontainamente (in)feliz.

Le contaba.

He leído su Los tipos duros no leen poesía y, francamente, me ha gustado. Pero también me ha disgustado.

Entiéndame usted bien.

Desde que tengo uso de sin razón la novela policiaca me ha acompañado en mi soledad infinita. Encontré en este maltratado y malhablado género un nicho donde me revelaban y sobre todo denunciaban cosas que en otras literaturas no me contaban.

Los maestros que me iniciaron en el género fueron existenciales perdedores que desde la iletrada Norteamérica hicieron tan rica esta literatura. Yo siento devoción, entre otros santos varones, por David Goodis, Jim Thompson y W. R. Burnett. No me canso, créame usted, de reelerlos.

Con esto quiero decirle sin acritud por donde se mueven mis intereses de reclamo como lector de novela policiaca o negra. Y que entienda que fluyendo de esos maestros del arroyo espere algo parecido de quienes tantean el género.

Un relato pesimista y demoledor que  dicten los parias de la tierra.

Señor Ravelo, quiero que entienda bien esta desviación genérica. Quiero que entienda que me atrae de la novela negra el otro lado. Ese lado oscuro y salvaje que un burgués hoy ya sin pretensiones de prosperar y muy indignado precisamente por ello, quisiera encontrar en el felizmente recuperado para el público español una seña de identidad que le dijera: “Niño, aquí tiene a una especie de Edward Bunker pero con acento canario”

Y no.

Pero con esto quiero decirle tambiém que los detectives, o los aspirantes a detectives que trabajan al lado de la ley nunca han terminado de llenarme.

De hecho, me parecen una panda de falsarios, de mercenarios que se han vendido al sistema en un género rojo y amotinado como es la novela negra.

Y no me responda usted citando a Spade o a Marlowe porque más que detectives fueron caballeros sin espadas en un mundo donde ya no quedaban románticos como ellos. Más bien, parafraseando a Pétain, dejaron a un lado el sable para convertirse en escudos.

Le cuento, no obstante, que su Los tipos duros no leen poesía me ha gustado –sin llenarme– porque está bien escrita.

La trama, sin complicaciones, se sigue.

Tiene usted, además, una asombrosa capacidad para describir atmósferas que en ocasiones entran en el alma como si el diabólico Maradona (sin la ayuda de la mano de Dios) tirara a puerta. Entienda que son balones que van directos a gol.

Me encanta esa descripción que hace de una capital de provincias el último día de la semana: “No hay nada tan largo como un domingo en Las Palmas de Gran Canaria. Si hace buen tiempo, se puede ir a la playa y luchar con otros miles de bañistas por encontrar un bien sitio. Si hay algún compromiso social, algún asadero o reunión de amigos o familiares, se puede emplear la mayor parte del día en disimular el miedo al vacío con cervezas, chuletas y choricitos barrilleros. Pero no hay quien te libre de la tarde. Esas tardes alongadas hacia la noche, en las que solo es posible penar en las pérdidas de los seres amados que un día decidieron alejarse de ti o de los que, sencillamente, entre las fauces de las muerte.”

Y también me gusta el universo de amores y amigos con los que protege a su protagonista, ese Eladio Monroy sin embargo que no termina por definirse  como duro y cínico en mi cabeza probablemente porque desconozco las otras dos historias que ha escrito usted de su protagonista.

Quiero transmitirle en definitiva que, pese a mis malestar de que pretenda que Monroy se mueva en una delicada legalidad, Los tipos duros no leen poesía me ha gustado a medias porque, a mi juicio, no tiene otra pretensión que la de entretener.

Sus diálogos son vivos, su the end con sabor a claudicación creíble y hermoso por lo que encierra de final, ¿inevitable?, de una trilogía que pide a gritos –se lo escribe un chicha–  una cuarta entrega donde Monroy visite también la isla que tanto usted como su personaje tiene enfrente.

Y discúlpeme el atrevimiento, pero me gustaría que Eladio Monroy viajara a este inhóspito territorio en el que habito (Tenerife) para resolver el caso de su vida y probablemente de su épico  final.

Un final, permítame usted sugerirle, más cercano al universo inevitable y existencial  de Goodis que al abierto y esperanzador que propone en Los tipos duros no leen poesía. 

Saludos, sin hacerle ascos al reaccionario de Mike Hammer, desde este lado del ordenador.

¡¡¡El peligro amarillo tiene nombre!!!

Domingo, Junio 12th, 2011

Descubrí al legendario Fu-Manchú gracias al cine. En especial por La máscara de Fu-Manchú protagonizada por Boris Karloff como el inquietante y maquiavélico genio del mal oriental. Si ayer escribía sobre los miedos que aún provoca en el disco duro de mi memoria el diablo encarnado de Fantasía, créanme que el doctor Fu-Manchú de Karloff casi ocupa el mismo espacio en el casillero de mis terrores favoritos.

Como todo el mundo sabe, Fu-Manchú nació primero como personaje literario en una serie de novelas que, y doy fe de ello, aún se leen con devoción aunque resulten a ratos delirantemente, y por lo tanto también políticamente incorrectas, racistas.

La importante novedad que aporta su autor, Sax Rohmer, que nunca fue ni creo que lo pretendiera ser el reverso tenebroso de Arthur Conan Doyle, es que se dio a conocer en el grandilocuente universo de la literatura popular con un personaje que encarnaba (¿encarna?) las peores pesadillas del hasta ese momento ordenado mundo anglosajón hacia China, país al que un principio parece servir Fu-Manchú aunque más tarde descubramos que lo hace para la organización Si-Fan.

No tuvo en cuenta el señor Rohmer que, como pasa casi siempre, su creación literaria terminaría por cobrar vida propia en la imaginación de sus por aquel entonces numerosos lectores. Tal vida propia que de alguna manera Fu-Manchú sintetiza todos los miedos y miopías del hombre blanco hacia el misterioso mundo asiático.

Ese genio del mal con ojos rasgados que es Fu-Manchú además de ser un experto en maniobrar en la sombra resulta ser de una crueldad tan exquisita que el gran Karloff, maquillado como chino perverso, supo explotar en ese título que para mi, con todas sus torpezas, continúa siendo un gran clásico del cine de misterio y terror de todos los tiempos.

Tanto en las novelas, o al menos en las tres novelas que he tenido oportunidad de leer (El misterio de Fu-Manchú, El doctor diabólico y La máscara de Fu-Manchú), como en la película de Karloff y también pero menos en las que interpretó Christopher Lee, lo que interesa al lector y al espectador es conocer el nuevo plan de Fu-Manchú para acabar con el mundo civilizado anglosajón antes que los intrépidos pero también convencionales sir Denis Nayland Smith y el doctor Petrie aniquilen su sueño de convertirse en amo y señor de todo lo que hemos conocido.

Objetivamente, y aquí está la gracia, Fu-Manchú vence siempre al final de cada aventura por mucho que Smith y Petrie le frustren la partida. Pienso, de hecho, que de alguna manera y dándole por muerto al terminar cada relato o película, sabemos que Fu-Manchú regresará en un nuevo capítulo no sé si más refinado pero sí que algo más loco. Sobre todo cuando captura a Nayland Smith y lo somete a su extenso y variado catálogo de torturas chinas mientras suelta su característica y diabólica carcajada.

En la peor pesadilla de su creador, Sax Rohmer, Fu-Manchú es un chino que odia a la civilización occidental y al hombre blanco que la ha hecho posible.

Lo curioso de las novelas es que Rohmer nunca explica las razones que han provocado este odio furibundo aunque deja caer con una sinceridad desconcertante (Fu-Manchú nació como personaje novelesco en 1913) que ningún hombre blanco sería capaz de expresar su rabia contra otra raza por muy odiosa que esta le pareciera como sí lo hace Fu-Manchú.

He aquí un ejemplo: “De todas las escenas que guardo en la memoria, algunas bastantes sombrías, no recuerdo ninguna tan horrible como la que apareció ante mí a la débil luz de la vela. Burke yacía atravesado en la cama, la cabeza hacia atrás, laxa; tenía una mano rígida en el aire y con la otra agarraba el peludo antebrazo que yo había cortado con el hacha, pues los inertes dedos seguían aferrados a la garganta ejerciendo presión mortal. El rostro del hombre estaba casi negro y los ojos se le salían de las órbitas de un modo espantoso. Venciendo la repugnancia, levanté el inmundo brazo y traté de separarlo. Todos mis esfuerzos fueron inútiles; muerto era tan implacable como lo había sido en vida. Me saqué una navaja del bolsillo y, tendón a tendón, fui cortando aquella misteriosa garra hasta desprenderla de la garganta de Burke.” (El doctor diabólico).

Seamos justos, no obstante, ya que con estas estupendas y muy retro novelas de acción, Rohmer presenta a un malvado superlativo. Capaz incluso de brindar rasgos de inquietante generosidad como la del buen jugador de ajedrez que reconoce que ha perdido una partida.

En La máscara de Fu-Manchú, Fu-Manchú escribe una carta muy generosa en la que solicita a su remitente que dé saludos a sus dos enemigos: Nayland Smith y el doctor Petrie.

Insólito. Más si tenemos en cuenta que el mismo doctor Petrie (una especie de doctor Watson enamorado de una china) describe al diabólico chino en El misterio de Fu-Manchu de la siguiente manera:

“La imagen que ofrecía en aquel momento se repite con persistencia en mi memoria. Con su larga bata amarilla, la cara, como de máscara, inteligente, inclinada sobre el maremágnum de aparatos que tenía delante, la amplia frente brillando a la luz de la lámpara de arriba, los increíbles ojos verdes y velados levantados hacia nosotros: parecía una figura emanada de las profundidades de un delirio.”

En otro momento, Petrie/Rohmer lo dibuja así: “El doctor Fu-Manchú mostró sus dientes regulares y amarillos con aquella sonrisa pérfida que tan bien conocíamos. Era nuestro prisionero, un prisionero esposado, pero se sentaba en aquel banquillo tan erguido como un juez. He de confesar, en honor a la justicia y a la verdad, que Fu-Manchú desconocía el miedo.” (El misterio de Fu-Manchú).

A mi me parece clave esta visión que Rohmer pone en boca del narrador de sus novelas, el doctor Petrie.

Fu-Manchú desconoce el miedo. 

Nayland Smith y Petrie sí saben los que es el miedo.

El miedo a Fu-Manchú.

Con independencia de sus novelas, el personaje cuenta con irregulares pero a mi juicio interesantes adaptaciones cinematográficas. También en el mundo de los tebeos.

Durante un tiempo seguí con loca pasión las aventuras de Shang Chi, maestro de Kung Fu e hijo de Fu-Manchú. Vástago que se pone al servicio de la inteligencia británica para destruirlo.

Los primeros cuadernos (que Vértice editaba en su colección Relatos salvajes) estaban dibujados por el gran Jim Starlin y no saben los buenos ratos que me hizo pasar. También aparecía la hija de Fu-Manchú, Fah-Lo-Sue, que sí que se trata de un personaje recogido de las novelas de Rohmer.

Fa-Lo-Sue es una chica digamos difícil. Ha heredado de su padre su sangre fría y pocos escrúpulos y también los ojos verde jade y su inteligencia. El problema es que va por su lado y se esconde en la sombra a la espera de su oportunidad. Conquistar el mundo conocido solo para ella.

Escribo este post con la intención de estimular la lectura (y también la de recuperar sus películas, en especial la de Karloff) sobre este personaje que para quien ahora les escribe es una leyenda. Una leyenda que tan buenos y gratos ratos le hizo pasar devorando las tres novelas que tiene en su mansión.

A mi me hicieron olvidar las miserias que tengo a mi alrededor y me reconciliaron con el tipo que cada mañana me encuentro reflejado en el espejo del cuarto de baño.

Fu-Manchú es un héroe.

O un antihéroe para Nayland Smith.

Pero ¿quién se acuerda de Nayland Smith, doctor Petrie?

Saludos, imitando la carcajada Manchú, desde este lado del ordenador.

Nace en la red Narradores canarios actuales

Viernes, Junio 3rd, 2011

El universo de las letras canarias cuenta con un nuevo e interesante portal en la red de redes. Se denomina Narradores canarios actuales. Espacio para la difusión de la narrativa escrita en Canarias y lo coordinan los escritores y poetas Francisco León, Rafael-José Díaz e Isidro Hernández.

El usuario puede acceder en esta página a contenidos agrupados en Relatos, Entrevistas y Otras narrativas y la intención de sus autores es la de actualizarlos cada mes o cada dos meses.

En este primer número se pueden leer los relatos Cuento de Navidad de Anelio Rodríguez Concepción y La noche de Álvaro Marcos Arvelo, entre otros.

Enhorabuena.

Homenaje al escritor Ezequiel Pérez Plasencia en Cartagena

Miércoles, Mayo 25th, 2011

Reproducimos a continuación la nota de prensa del tributo que Cartagena rinde a Ezequiel Pérez Plasencia.

“El escritor Ezequiel Pérez Plasencia (Santa Cruz de Tenerife 1957 – Cartagena 2011) recibirá este jueves, 26 de mayo a las 20 horas en el Casino de Cartagena, situado en la Calle Mayor número 14, el homenaje póstumo que le tributa la ciudad portuaria, lugar donde residió durante los últimos años de su vida, en un acto en el que se repasarán los aspectos más destacados de su persona y su obra.

Pérez Plasencia ejerció el periodismo en distintos medios de comunicación escritos de Canarias, donde alcanzó notoriedad como articulista, así como también destacó en el mundo de la literatura, más en concreto en el de la novela y el cuento, donde cosechó algunos galardones como el Juan Rulfo 1999 en París, por su obra Decena de un Cronopio.

Otras obras destacadas de este autor fueron El regreso de Calvert Cassey o la más reciente y conocida novela El orden del día, cuya publicación ya tuvo lugar viviendo él en Cartagena, ciudad que eligió hace casi una década para retirarse del periodismo activo en Canarias, lugar de donde salió para no volver a residir allí jamás.

Este escritor tinerfeño, cuya noticia de su muerte recogía el diario El País el 26 de febrero de 2011 en un artículo obituario, escribió también en Cartagena para el desaparecido diario El Faro.

Pérez Plasencia ha dejado una huella imborrable en el mundo cultural cartagenero, que a través de este homenaje póstumo quiere reconocerle sus méritos literarios.

Entre los aspectos más destacados que tendrán lugar en este acto homenaje, sobresale la creación del Premio de Cuentos Ezequiel Pérez Plasencia, que será presentado durante el transcurso del acto y que nace con una doble intención: la de perdurar en el tiempo como un certamen que sirva de referente para encontrar nuevas voces de la narrativa en castellano, así como para honrar la memoria de este escritor que tanta relación tuvo con Cartagena.

En esta primera edición, el premio contará con una dotación económica para el ganador de cien euros y una obra del escultor Fernando Sáenz de Elorrieta como trofeo. ”

Saludos desde este lado del ordenador.

Los últimos 21 años de historia literaria en la isla de La Palma

Lunes, Mayo 9th, 2011

Reproduzco por su interés la nota de prensa enviada a nuestro blog de la exposición El grupo de La Palma (1990-2011), que se celebra con motivo de la Feria Insular del Libro desde el lunes 9 de mayo hasta el sábado 14 del mismo mes.

“En 1990 confluyeron en la isla una serie de hechos extraordinarios que configuraron los siguientes años de la historia literaria de la isla. A finales de 1989 comenzaba su andadura ediciones La Palma, un proyecto editorial de la poeta Elsa López. La editorial publicó un libro de su editora, la reedición de Del amor imperfecto, con el que había obtenido el Premio Internacional Ciudad de Melilla, y El camino dorado, de un joven de 19 años, Nicolás Melini, toda una declaración de intenciones, ya que la editorial continuaría atendiendo tanto a autores de prestigio y experiencia como a jóvenes de las islas, entre ellos un buen grupo de escritores en ciernes de la isla de La Palma.

Anelio Rodríguez Concepción publicó su primer libro de cuentos, La Habana y otros cuentos, lo mismo que Leocadio Ortega y su Prehistórica y otras banderas, en 1990, y así continuó siendo con otros tantos autores: Antonio Jiménez Paz, Inmaculada Hernández Ortega, Ricardo Hernández Bravo.

Los más jóvenes, Nicolás Melini e Inmaculada Hernández, junto con Carlos Hernández (el único que no escribía, pero mantenía contacto con todos los que escribían), decidieron fundar una revista literaria, primero Jóvenes Escritores, en 1990 (1 único número), y luego Azul, Cuadernos literarios, en 1991. También en 1990, Elsa López y Ediciones La Palma impulsaron la creación del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Santa Cruz de La Palma, que convoca el Exmo. Ayuntamiento, desde entonces, cada cinco años.

Esta exposición, cuyo comisario es Nicolás Melini, recoge la obra literaria de los autores que estuvieron implicados en todo ello, desde sus comienzos hasta nuestros días. Antonio Abdo, Elsa López, Leocadio Ortega, Antonio Arroyo Silva, Antonio Jiménez Paz, Inmaculada Hernández, Anelio Rodríguez Concepción, Ricardo Hernández Bravo, Nicolás Melini y Maiki Martín Francisco.”

Saludos, agitados por la Comuna, desde este lado del ordenador.

Un homenaje necesario y otros apuntes de (in)cierta actualidad

Jueves, Mayo 5th, 2011

EZEQUIEL PÉREZ PLASENCIA, EN EL RECUERDO

La Cátedra Pedro García Cabrera ha organizado una mesa redonda en memoria de Ezequiel Pérez Plasencia bajo el título Malditos y benditos: el tránsito existencial y literario de Ezequiel Pérez Plasencia, que se celebrará el viernes 20 de Mayo, a las 19 horas en el Ateneo de La Laguna. Actuará como moderador Francisco Tovar.

Por otro lado, el sábado 26 de mayo Ezequiel Pérez Plasencia volverá a ser recordado en un acto que los amigos que conoció en Cartagena tienen previsto celebra en el Casino de la ciudad a las 20 horas. En este encuentro participarán los escritores Juan de Dios, Joaquín Piqueras e Ignacio Borgoñós, entre otros. Durante el acto, cuya escenogarfía incluirá máqunas de escribrir y fotografías de algunos de los escritores que amó Pérez Plasencia, se anunciará la creación de un premio de relatos que llevará el nombre del recordado escritor tinerfeño.

CICLO DE CONFERENCIAS EL LUGAR ESCONDIDO

El Círculo de Bellas Artes de Tenerife inicia este viernes, 6 de mayo, a las 19.30 horas, el ciclo de conferencias El lugar escondido, en el que participarán once especialistas para “ofrecer una visión contrastada de los grandes temas que afectan al patrimonio arqueológico de Canarias”, explica el catedrático de Prehistoria de la Universidad de La Laguna, Dimas Martín Socas, director del programa. Abrirá el ciclo el catedrático de Arqueología de la Universidad de La Laguna, Antonio Tejera Gaspar, galardonado con el Premio Canarias de Patrimonio Histórico 2011, quien hablará sobre las momias guanches. Estas charlas forman parte del proyecto que El lugar escondido, que incluye también una exposición colectiva que actualmente puede verse en el Círculo de Bellas Artes y que recoge obras de veinte artistas, entre otros, Martín Chirino, Lola Massieu, Gonzalo González, Pedro González, Jane Millares Sall, y Tarek Ode.

ESTREMÉCETE…

El martes 10 de mayo se pondrán a la venta la segunda edición del volumen Estremécete. La infancia del pop rock tinerfeño de Antonio Reyes, una publicación de 192 páginas que propone un recorrido de los acontecimientos musicales relacionados con el pop rock tinerfeño entre 1959 y 1970, año por año. El trabajo cuenta con unas 300 fotografías y 19 gráficos en los que, a modo de árbol genealógico, se da cuenta de los miembros de los distintos conjuntos y su movilidad de unos a otros grupos, así como el nacimiento de los mismos. El libro, que también contiene un índice onomástico con 1.170 entradas, está editado por Los 80 pasan factura y cuenta con el patrocinio del Gobierno de Canarias.

PRESENTACIÓN DE EL AÑO SE LA SECA EN MADRID

El Espacio Canarias en Madrid acoge el viernes 6 de mayo a las 20 horas la presentación del libro El año de la seca, de Víctor Álamo de la Rosa. El acto contará además de con la presencia de su autor, con el escritor peruano Jorge Eduardo Benavides, quien presentará el acto. El año de la seca (título reeditado por Tropo Editores, su primera edición data de 2001) también será presentado en sociedad el jueves 12 de mayo en la MAC, en la capital tinferña, a las 19 horas. En esta ocasión será el escritor Juan José Delgado el encargado de su introducción. 

Saludos, estúpidamente cansado, desde este lado del ordenador.