Fiesta homenaje a Elvis en La Laguna

Jueves, Diciembre 13th, 2007

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El pub El Otro de La Laguna, que está muy cerca del ya legendario Búho, acogerá el próximo sábado, 15 de diciembre, una fiesta dedicada al rey indiscutible e indiscutido del rock and roll, su majestad Elvis Presley. La fiesta comenzará a partir de las 22.30 horas y se prevé la asistencia de todos los miembros de la tribu rockera de la isla, quienes además de engrasar su tupé se encuentran ahora ensayando su peculiar movimiento de pelvis. El acto lo organiza el mítico Club de Fans de Elvis, y la música será evidentemente la que interpretó el chico guapo de Tupelo.

Continuando con las noticias de y sobre rock and roll a este lado del paraíso perdido informamos que el sábado 22 de diciembre en El Teatro Lounge Bar, en la calle Puerto Viejo (entre la terminal de guaguas y la plaza del Charco) del Puerto de la Cruz tendrá lugar, como iniciativa conjunta de Vulcan Rockers Rock’n'roll Club, Hot Vulcan Stompers y Promociones Scalextric, el primer Rockin’ Christmas.

Los organizadores indican que pretenden crear una macro fiesta de Navidad que, “por qué no, podría ser anual.” Para esta primera ¿edición? cuentan con los directos de los DJ’s Neon Boogie y Tano (que aterrizará de Madrid el mismo día e irá con maleta y todo) y la actuación de los Hot Vulcan Stompers, así como habrá una sorpresa cuya nombre no quiere revelarse.

La entrada costará siete euros incluyendo una cerveza y una vez descontado lo que se queda la sala, gastos de sonido, etc. el club se quedará un porcentaje para sufragar otras actividades a realizar. Se abrirán puertas a las 23 horas; la primera actuación está prevista para las 00.00 ó 00.30 horas y la fiesta continuará hasta las 6 de la madrugada como hora límite. “Será una noche navideña donde el rock’n'roll, la bizarría, la sexualidad, la amistad y el alcohol serán los verdaderos protagonistas”, aseguran sus organizadores. Las entradas se venderán en la misma puerta. 

Y eso es todo, amigos.

Aquel 12 de diciembre de 1977

Miércoles, Diciembre 12th, 2007

Yo era, como la todavía joven democracia española, un estúpido infante. En pleno proceso de cambiar de los tradicionales pantalones cortos a los largos. Tenía pelo, y era feliz jugando a ser rebelde, imitando lo que hacían mis hermanos mayores y escuchando con reverencial respeto las opiniones de mi padre. Un socialista de verdad, un humanista que no dejaba de leer libros mientras se preguntaba por qué al estallar la Guerra Civil a su padre, mi abuelo a quien no conocí, se lo llevaron un buen día los nacionales a la cárcel bajo la acusación de masón… Masón.

Hay días que no se te borran de la memoria porque formas parte de la gran conspiración de la Historia. Recuerdo todavía la indignación sorda y muda del 23 de Febrero, la angustiosa sorpresa del 11-S y el terrible silencio que de repente invadió mi casa aquel nefasto 12 de diciembre de 1977, cuando cayó acribillado a balazos en La Laguna el joven estudiante Javier Fernández Quesada. Javier se convirtió de repente en uno de mis hermanos mayores, y me consta que mi padre y mi madre pensaron que podría tratarse de uno de sus hijos.

Como decía, recuerdo de aquella jornada el terrible silencio en el que de pronto se sumó mi casa. Y la angustiosa espera, rota por los timbrazos de un teléfono borracho que hacía añicos los nervios de mis padres.

Era muy pequeño, digo, pero ese silencio terrible no se me borrará nunca de la cabeza. Aún ronda agazapado. Es muy difícil describirlo con palabras. Estábamos en 1977, Franco había muerto hacía apenas tres años y a mí me preocupaba más seguir las aventuras de Spiderman que la de la siniestra y muy gris realidad en la que nos estaban obligando a vivir… Ese día, sin embargo, tuve la amarga sensación de que las aventuras de Peter Parker eran fantasía y que lo que se estaba cociendo a mi alrededor era verdad. La desnuda realidad. De golpe, las balas que mataron a ese estudiante de biológicas hicieron añicos mi tonta adolescencia y alimentaron mi, por otra parte, idiota juventud. Ya podía ir con pantalones largos.  

Que no hay Salón del Cómic de Tenerife, de verdad…

Martes, Diciembre 11th, 2007

No sorprende que los canarios, que nos hemos convertidos en buenos salvajes tontorrones, hayamos aceptado con resignación e imprudente silencio que no se celebre este año la 15 edición (¡15!) del Salón del Cómic de Tenerife. Más preocupados por el dichoso Carnaval y otras fiestas donde corre de todo menos guasa, el Salón de la Historieta que nació con humildad y fue caminando sin hacer ruido pero con la fuerza suficiente para consolidarse en unas interesantes jornadas comiqueras desaparece y aquí no ha pasado nada. Nadie dice nada, ni los aficionados a los tebeos ni los veteranos que nos curtimos leyendo esas bobadas…

Da qué pensar. Lo digo para no ponerme a llorar, porque entiendo la desaparición del Salón como una derrota. Una derrota para todos los aficionados a los colorines. Y que conste que jamás me invitaron a participar en sus mesas redondas. Apunto lo último por los graciosos de turno, o todos esos toletes (gracias a Job por recuperarme tal expresión) que tienen la cabeza en un sitio y las ideas en otro.

Si esto fuera otra tierra, los comiqueros del mundo entero pondrían el grito en el cielo y señalarían con el dedo a los responsables. Lo que me hiere, lo que me duele… es que sus responsables hayan aceptado la decisión sin dar pelea. Acojonados, vamos, tras el brutal silencio administrativo.

El bueno de Hergé tiene que estar partiéndose de la risa desde su tumba. No digo nada de Tintin. El único que protesta es Haddock pero él siempre fue así.

En fin, aficionados a las delicias del noveno arte en Canarias. Que no hay Salón del Cómic, por mucho que lo pidan a los Reyes Magos o al tonto de Papa Noel…

El silencio de los corderos

Martes, Diciembre 11th, 2007

guanche1.jpg Está resultando habitual que hechos como el que a continuación voy a narrarles se produzcan en estas islas cada día más abandonadas de la mano de Dios. Lo que enfuerece hasta los que nos caracterizamos por temples más o menos moderados es que se produzca el estropicio y aquí no pase nada. Vamos, que la canalla ande a sus anchas por esta tierra tan querida dando patadas a diestro y siniestro con el consentimiento tácito de los miles de corderos en los que nos hemos transformado los habitantes del archipiélago. Testigos mudos ante el desastre, indeferentes a lo que acontece a su alrededor siempre y cuando no afecte a la intimidad de su casa.

La terrible noticia de la destrucción de una estación de grabados rupestres a unos 250 metros por encima de la autopista de la TF-1 en la zona del Lomo Gordo ha pasado sin pena ni gloria por los cada día más silenciados e indiferentes medios de comunicación de las islas, que han publicitado la noticia sin demasiadas alharacas mientras colectivos como la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza al menos sí han tenido la dignidad de llevarse las manos a la cabeza.

La zona, que en otras latitudes más civilizadas hubiera sido acotada y tratada con el mimo que se merece todo lo que nos recuerda nuestro maltrecho pasado aborigen, fue aniquilada a golpe de taladro y es conocida por tratarse de un vertedero de escombros desde los años 90, explica mi buen amigo y casi hermano Alfonso González Jerez en su columna de hoy en el Diario de Avisos. Lo que me hace preguntar para qué demonios existen administraciones autonómicas como la Dirección General de Patrimonio mientras se deja hacer su trabajo a los de siempre. Entendiendo por los de siempre a los que han entregado el futuro de estas siete islas a la deriva a los que confían en el cemento por encima de todas las cosas. Es decir, todos aquellos que son capaces de vendernos por un puñado de euros mientras enarbolan no ya la gastadísima bandera con las siete estrellas verdes sino la de las nuevas naves industriales y centros comerciales donde ya nada es todo a cien.

En fin, que de golpe y porrazo han borrado de nuestra herida memoria otro rastro de nuestro pasado aborigen mientras nos venden el cuento del noble pueblo guanche. Un buen salvaje tontorrón. O ese ideal en el que nos estamos aproximando peligrosamente los canarios del siglo XXI.

Cosas de La Nuestra

Viernes, Diciembre 7th, 2007

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El polémico nombramiento de Guillermo García al frente de la Radio Televisión Canaria (RTVC) hace necesario repasar la trayectoria de los anteriores responsables del Ente público canario para dibujar una radiografía imperfecta sobre su evolución a lo largo de todos estos años.
No voy a entrar en valoraciones sobre la idoneidad de García para ocupar tan alta responsabilidad, ni siquiera me voy a partir los dientes cuestionando sus capacidades intelectuales por carecer de títulos académicos porque soy de los que piensa que los títulos títulos son y en mi ya larga vida profesional me he dado cuenta que los mejores periodistas no suelen forjarse en las aulas de las universidades sino en las redacciones, algunos/as de los cuales comenzaron su trabajo como humildes aprendices y hoy ocupan puestos de importancia en aquellos medios donde también se tiene en cuenta la experiencia que proporciona la universidad de la vida. Además, creo que el título no otorga talla intelectual a quien lo consigue pese a que se haya quemado los hombros estudiando, y puedo asegurarles que conozco a demasiados analfabetos sobrados de sí mismos porque poseen un título colgando de la pared de su casa. Pero así son las cosas en un país enfermo de titulitis.
Si algo ha visualizado la designación de Guillermo García como responsable de la RTVC es  la profunda división que existe entre los medios en Canarias, así como la poca práctica que se hace del clásico perro no come carne de perro que es un dicho siniestro que forma parte de los mandamientos no oficiales del periodista hecho o no así mismo.
No conozco personalmente al señor García, y si bien no me han gustado determinadas acciones que caracterizan su trabajo como profesional, ello no ha mitigado el profundo asco que me dejado en la boca la polémica en torno a su nombramiento. En especial porque las críticas que cuestionan su valía profesional se han salido del tiesto.
La TV Canaria inició su andadura bajo la dirección de un reputado pero hoy también crucificado periodista como es Jorge Bethencourt, que con sus pros y sus contras levantó los cimientos de una televisión (entonces Televisión Autonómica Canarias) que nació envenenada desde su primera emisión el 21 de agosto de 1999. Liquidado Bethencort, Francisco Moreno se hizo cargo de esta responsabilidad logrando el pequeño milagro de hacer probable una televisión canaria ajenas a contenidos rosas y telerrealidades varias por lo que desde mi modesta opinión considero su gestión como la más sólida de Nuestra Casa, ya que Moreno apostó por programas de aquí sin caer en las excentricidades en las que sí se hundió su sustituto en el cargo, Santiago González y en última instancia Daniel Cerdán, a quien le tocó resolver una de las más difíciles papeletas de la RTVC, consciente él y conscientes casi todo de que tenía los días contados.
El futuro es ahora cosa de Guillermo García. Y no le envidio el desafío ante el que se encuentra, sobre todo cuando desde todos los lados advierten que estudiarán con lupa su gestión y los pasos que dé en una u otra dirección. En este aspecto soy de los que opino que una vez nombrado se le deje trabajar y no especular sobre sus capacidades para gestionar el presupuesto con el que dispone para consolidar por fin una televisión y también una radio que llegue a todos los canarios. Con esto quiero decir que tendrá que buscar un equilibrio entre el folclore, los deportes y la cultura, entre otras grandes áreas. Áreas, todo sea dicho de paso, que ninguno de los responsables anteriores en el cargo, salvo quizá Francisco Moreno, supieron equilibrar con la justicia que se merece.
Me despido deseándole toda la suerte a Guillermo García en su nueva etapa profesional mientras pienso lo afortunado que soy, y que son quienes han tirado la primera piedra, por no estar en su pellejo.

El poeta tinerfeño Julio Coriolano visita las tierras de Drácula

Martes, Diciembre 4th, 2007

cori.jpg El poeta tinerfeño Julio Coriolano González Montañez participó recientemente en un encuentro con escritores organizado por el Instituto Cervantes de Bucarest, Rumanía. 

El programa, que comenzó el pasado 26 de noviembre y finalizó el jueves 29 del mismo mes, se desarrolló en distintos escenarios de la capital rumana, así como en otras localidades del país como Bravoz, en Transilvania. En todos estos encuentros, Coriolano dio a conocer su producción poética, siendo algunos de sus versos traducidos a esta lengua, que se publicarán en la edición de diciembre de la revista Orizont, que está considerada una de las más prestigiosas del país.
El poeta tinerfeño conoció además al escritor Coman Lupu, traductor de Los Puercos de Circe de Luis Alemany, así como al traductor de Mararía, de Rafael Arozarena, que en breve aparecerá en las librerías rumanas.

En sus intervenciones, Coriolano reivindicó además la figura del Alejandro Cioranescu, “muy querido en Rumanía”, destacó, y aprovechó la ocasión para leer algunos de sus poemas y hablar de poesía en general con sus colegas rumanos, algunos de los cuales conocía gracias al número que la Revista del Ateneo dedicó a estos escritores en 2005 gracias a una antología de literatura rumana contemporánea, traducida y preparada por Joaquín Garrigós, actual director del Instituto Cervantes de Bucarest.

Durante su periplo por Rumanía, Coriolano trabó contactó en Timisiora con escritores como Robert Serban, Eugen Dorcescu; mientras que en Bucarest departió con Denisa Comanescu, Nicolae Prelipceanu, Ioana Nicolaie, Florin Iaru y Gabriel Chifu, entre otros.

Julio Coriolano informa que, además, se tradujeron algunos de sus poemas al rumano, y que fueron publicados en una de las revistas culturales de mayor prestigio en Rumanía, Observator Cultural.