Archive for the ‘Reflexiones’ Category

¿Qué pensó Baumgartner al borde del abismo?

Domingo, Octubre 14th, 2012

“Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.” (Nietzche)

TIGRES DE PAPEL

Le dan el premio Nobel de Literatura a un chino y se arma la gorda. Se arma la gorda porque aquí, en España, casi nadie conoce al chino, un tal Mo Yan. Leo opiniones diversas sobre el Nobel y el chino ganador. Y mientras repaso en el disco duro de mi memoria a cuántos escritores chinos habré leído en mi vida, solo recuerdo a Mao Zedong/Mao Tse-Tung, que no era buen escritor aunque sí que vendió uno de sus libros, el Libro Rojo, por esas tierras del mundo e incluso hizo que los imbéciles maoístas a los que tuve la desgracia de conocer cuando era apenas un adolescente defendieran algo tan indefendible como fue eso que se conoció como revolución cultural. Parafraseando a Mao: tigres de papel. No he leído muchos premios Nobel, por lo que no me rompo las vestiduras si se lo conceden a uno o a otro. O a una y a otra. Pero creo que sí hicieron justicia cuando se lo entregaron a John Steinbeck, de quien ahora leo un apasionante libro de viajes: Por el mar de Cortés.  

A UN PASO DEL VACÍO

Leo todo lo que se publica sobre el salto estratosférico de Felix Baumgartner. Y no me canso de ver el momento en que el hombre da el último paso para lanzarse al vacío enfundado en su traje de astronauta. Me pregunto que tuvo que pensar desde esa altura, así como lo que le pasó por la cabeza mientras rompía la barrera del sonido que siempre he imaginado como un grito horrendo que se quiebra y deja paso a un alarmante silencio. Baumgartner aterriza en la superficie desértica de Roswell, Nuevo Méjico, tras alcanzar una velocidad de vértigo: 1.137 kilómetros por hora. Resulta curioso e inquietante que el hombre del salto se pusiera de rodillas y le asomaran las lágrimas a los ojos cuanto tocó tierra en Roswell. Roswell, paraíso de ufólogos, ese territorio donde dicen que una vez el ser humano experimentó con extraterrestres.

IRA DE TITANES

Extraterrestres me parecen los veinte aficionados “de todo el mundo” que según informa una nota de prensa visitaron las localizaciones del rodaje de escenas de la película Ira de Titanes tras ganar una promoción de Turismo de Tenerife y Warner Bros. Pictures. Se rodaron algunas escenas incluso. Escenas de las que no revela la autoría del director pero que se les enviará a cada uno de ellos en respectivos dvd. Al parecer, se hizo la misma maniobra con la primera entrega, Furia de titanes, un remake, que dicen los anglosajones, de una deliciosa película en la que Laurence Olivier interpretaba a Zeus y Ursula Andress a Afrodita. No podía ser menos.

LOS ODIO, CORDIALMENTE

Liam Neeson hace de Zeus en las dos nuevas películas, La furia y La ira de titanes. Neeson, como Nicolas Cage, es uno de esos actores a los que detesto con toda la cordialidad del mundo. Es decir, que evito ver cualquiera de las películas por las que asoma la cabeza.

LO MISMO ME PASA CON LA ÑORA

Lo mismo me está pasando con la consejera de Cultura del Gobierno de Canarias, Inés Rojas. Pero si bien soy consciente que con Neeson y Cage el fenómeno es producido por una extraña antipatía cinematográfica, en el caso de Inés se debe a que tengo la sensación de que me toma por idiota sin haberme preguntado. Actitud que quizá explique su capacidad para tomarles el pelo a los culturetas que habitan estas islas abandonada de la mano de los dioses. Pero ojo conmigo, ¿eh?, ¿eh?, ¿ein?, ¿ein? Lo último de Inés viene a decir que si no logra que Madrid cambie de actitud, su departamento estudia denunciar la retirada de la ayuda estatal a la movilidad de artistas y deportistas canarios. Los presupuestos que prepara el Gobierno de Mariano Rajoy para 2013 incluyen un fuerte recorte en Cultura que el Ministerio ha trasladado a lo que aporta a las comunidades. De hecho, a Canarias le tocarán 112.000 euros que irán íntegramente para el festival que organiza Amigos Canarios de la Ópera de Gran Canaria.

CAÑA, MÁS CAÑA CRISTÓBAL

La noticia coincide –más o menos– con unas declaraciones que el director insular de Cultura del Cabildo de Tenerife, Cristóbal de Rosa, hizo públicas recientemente. En las mismas, dice de la Rosa: “es una vergüenza que el Gobierno de España no tenga previsto aportar en 2013 un solo euro a la Cultura en Tenerife.” Recordemos que, tal y como informa Inés Rojas, los 112.000 que aporta el Estado van destinados a la Asociación de Amigos Canarios de la Ópera de Gran Canaria. No le falta pues razón a Cristóbal de la Rosa –y que conste en acta, si es necesario incluso con notario– al demandar que “es prioritario, o debe serlo, para el Estado que todos los ciudadanos de todas las comunidades disfruten de condiciones similares de acceso y disfrute a la Cultura.”

¿ASOMA LA CULTURA DEL PLEITO?

No creo que ésta haya sido la intención de Cristóbal de la Rosa, aunque nunca se sabe. Pero sí que resulta un agravio no entre islas sino entre sectores. ¿Cómo se explica que se obvie desde Madrid la desaparición de la partida para la restauración de la Catedral de La Laguna (1.450.000 euros el pasado año)?; ¿las cantidades que se aportaban para desplazamientos culturales (372.870); el Festival de Música de Canarias (84.910); la adquisición de fondos bibliográficos (151.404); la elaboración del inventario de Bienes Inmuebles de la Iglesia (30.000) y la inversión de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos en el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife (40.000)?

EL HORROR, EL HORROR

Sí, leído así y en frío sí que parece una película de terror. Aunque para películas de terror les invito a que visiten esta lista de cintas de terror rodadas en España. Figuran películas de tres directores canarios: Juan Carlos Fresnadillo, Miguel Ángel Toledo y Elio Quiroga.

AGUA SALADA, AGUAS DULCES

Entrevisto a Julio Llamazares en el Puerto de la Cruz. El escritor y periodista Juan Cruz le dedica una entrada en su blog. Pinchen y léanla si les apetece. Tras apagar la conflictiva grabadora Llamazares dice que uno de los momentos más emocionantes de los que tiene recuerdo es cuando vio el mar. Yo le digo que fue cuando vi y me bañé por primera vez en un río. “El agua era dulce y no salada, así que podía tragarla. Es verdad que flotaba peor…” le transmito al escritor leonés.

Saludos, ¿qué demonios pensó Baumgartner al borde del abismo?, desde este lado del ordenador.

¿Por qué nos tomas por idiotas, Inés Rojas?

Martes, Septiembre 25th, 2012

“Créeme tío: si queremos que todo quede como está, es preciso que todo cambie.”  (El Gatopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa, un isleño.)

Que tiemble la tierra.

La consejera de Cultura Inés Rojas anuncia el cambio de modelo de gestión cultural que a partir de ahora caracterizará la política que emana desde el Gobierno de Canarias.

El mensaje –resumido– viene a ser: no cuenten con nuestro dinero que es el de todos ustedes porque solo tenemos para pagar las nóminas. Así que, mis hijos, asóciense y hagan cosas porque nosotros ya no marcaremos agenda ni estimularemos el mercado del sector (¿?).

Rojas hizo público lo que viene a ser el desmantelamiento de la Consejería de Cultura durante la presentación de la Estrategia Canaria de Cultura, un programa de desahucio que se desarrollará, en una primera fase, entre 2012 y 2015 y que cuenta al parecer con el consenso de más de trescientos agentes del sector público y privado.

Eso me hace exigir, como ciudadano que todavía paga sus impuestos, conocer los nombres de esos trescientos agentes del sector público y privado que respaldan esta metamorfosis del modelo de la cultura en Canarias con el objeto de saber –mardito instinto– quienes son, y sobre todo si tienen la autoridad y honestidad intelectual que se requiere para apoyar una transformación de esta importancia.

Lo apunto porque es hora de reclamar responsabilidades –a los que se aprovecharon en un pasado que ahora se difumina en el éter– repartiendo dinero público con tanto despilfarro y sospechosa opacidad…

Rojas advierte en este sentido que la pretensión del Gobierno canario es la de favorecer la democratización y el pluralismo de la gestión cultural en las islas.

Quizá eso explique porque insiste, erre que erre, en que el Ejecutivo regional no desea ser ahora el centro de gravedad de la gestión directa de la oferta cultural.

Para ello, promete que implicará a otros departamentos del Ejecutivo regional como el de Economía, Turismo, Empleo, Acción Exterior y la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información para que se sumen a una acción que no deja de resultar igual de abstracta que la transformación por orden administrativa de las esculturas El sueño de los continentes y Lady Harimaguada de Martín Chirino en las dos descacharrantes capitales canarias.

Pero la gota que colma el vaso, sobre todo si atendemos al estado de indigencia y nula capacidad operativa en la que se encuentra actualmente la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias, es la anunciada constitución de un Consejo Canario de las Artes Culturales durante el primer trimestre de 2013.

Un espacio, comenta Rojas, de reflexión y coordinación que, adelanta, degenerará posteriormente en un Observatorio Canario de la Cultura, un órgano que se encargará entonces de presentar anualmente un informe del estado del sector, el primero de ellos, previsiblemente, en 2014.

¿?

¿A santo de qué?

¿No decíamos que se apuesta por un nuevo modelo cultural?

¿Por dinamizar la privatización del sector?

Permítame otra pregunta…

¿Cuál será el criterio de selección de los sabios que formarán parte de ese Consejo que luego será Observatorio?

¿Lo integrará alguno de esos trescientos anónimos representantes del sector público y privado que respaldan el cambio?

El cambio del modeeeelo curtuuural.

¿Cuánto nos costará a los habitantes de estas islas sostener ese Consejo/Observatorio?

Porque mucho me hace sospechar que no se constituirá por amor al arte…

Y en ese caso ¿podemos los anónimos contribuyentes de verdad permitirnos ese gasto?

Es más…

- ¿Podemos los anónimos contribuyentes de verdad sostener en la actualidad argo tan inútil –tal y como están las cosas– como es Canarias Curtura en Red?

- ¿Y Septenio?

¿Qué pasó con er Septenio?

¿Y esa consejería de Cultura que no sirve ya para naaada?

Nadaaada.

Conclusión:

¿Por qué nos tomas por idiotas, Inés Rojas?

(*) La imagen está tomada de El digital de Canarias.

Saludos, mmm, no gracias, desde este lado del ordenador.

‘El juego de los viejos’

Lunes, Septiembre 10th, 2012

“Hace poco tuve una idea para un concurso: El juego de los viejos.

Llevas al estudio a tres hombres mayores armados con pistolas, repasan lo que han hecho en la vida, lo que han sido, las cosas que han logrado y lo cerca que han estado de cumplir sus sueños. El ganador es quien no se vuela la tapa de los sesos.

El premio: una nevera.”

(Chuck Barris, en la imagen).

Saludos, ¿existencialistas?, desde este lado del ordenador.

Los rápidos y los furiosos

Domingo, Septiembre 9th, 2012

Un tipo que está regateando con un caballero que vende tornillos de todas clases en el Rastro de la capital tinerfeña no deja de hablar entusiasmado, casi a gritos, que Vin Diesel va a venir a Canarias para rodar una película de coches.

La película a la que hace referencia es la sexta entrega de The Fast and the Furious (A todo gas) en la que el actor norteamericano que se ha hecho un hueco en Hollywood asumiendo el rol de macarra, vuelve a repetir con un personaje que, como todo futurista que se precie, representa ”el amor al peligro, el hábito de la energía y de la temeridad.”

El hombre máquina que vindicara el loooco de Marinetti.

Lo que ignora el tipo, y tampoco soy nadie para decírselo, es que además de macarra en The Fast and the Furious, Triple X y esas dos curiosas cintas de c/f que son Pitch Black y Las crónica de Riddick, es que detrás de ese cuerpo modelado en gimnasios se encuentra un buen actor cuando cae en manos de un buen director como fue Sidney Lumet en su aún desconocida Find Me Guilty (Declaradme culpable, 2006), donde Diesel interpreta con mucha convicción y toneladas de maquillaje al gángster Jackie DiNorscio.

Les recomiendo que la vean si no la han visto.

Lo curioso del caso, volviendo al Rastro, es que quien intenta venderle los tornillos no sabe quién es Vin Diesel, aunque coincide con el informante en que si se trata de una película de carreras –así, “de carreras”– “tiene que estar guapa.”

Nunca fui un seguidor del subgénero. Aunque reivindico un título –con la misma pasión con la que reivindico el Ecce Homo restaurado por Cecilia Giménez– como es La carrera de la muerte del año 2000 (Paul Bartel, 1975). Cinta que no ha tenido su remake pero sí su reboot y el reebot su precuela. Lo del reboot es la última fórmula que se han sacado de la manga en la Meca del Cine para explotar lo que parecía inexplotable: un reinicio o relanzamiento de una historia como sucedió también con Carlitos Brigante antes de que Brian de Palma lo liquidase a balazos en la estupenda Carlitos’s Way (Atrapado por su pasado, 1993)

Dejo al entusiasmado fan de Diesel esta mañana soleada de Rastro en busca de libros. Y como siempre, encuentro alguna cosa apetecible. Entre otras, Lulu en Hollywood, un volumen que recopila recuerdos escritos por una de las mujeres más bellas que jamás proyectó la pantalla silente y sonora.

Me refiero a Louise Brooks. Una modelo y actriz de la que me estoy enamorando inoportunamente al repasar su vida en los felices años 20 pero sobre todo un ejemplo de coraje y sinceridad que, defiende ella en este volumen, caracterizó su existencia en ese lugar donde “te pagan mil dólares por un beso, pero te dan cincuenta centavos por tu alma” (1).

El mundo ha cambiado mucho desde entonces, querida Louise y querida Marilyn, porque Hollywood ya ni siquiera paga tanto por tu alma.

Escribo esto un pesado domingo, como son todos los domingos, en los que hago repaso de los días calcinados y procuro averiguar como serán los aún parduscos pastos que me quedan por devorar en este itinerario que es la vida.

Barajo el riesgo.

El riesgo es salir de casa y meterme a ver Madrid Days, de José Luis Garci. Pero la diosa de la razón se impone y me ordena que ahorre el dinero porque no está la cosa para malgastarlo y encima te entren ganas asesinas por degollar a ese fumador empedernido que presentó Qué grande es el cine.

Veo en la red el tráiler, pero me niego en redondo a leer comentarios y críticas de una película donde, curiosamente y por lo que he podido contemplar, Sherlock y Watson hablan un perfecto español de Valladolid y hace un cameo ese político estirado y marciano que es Alberto Ruiz-Gallardón. Dicen que como Isaac Albéniz. Dios nos coja confesados.

Después de lo que Garci le hizo a Benito Pérez Galdós con El 2 de mayo, si hubiera justicia en este país lo hubieran exiliado al islote de Perejil.

Nunca he entendido el entusiasmo que aún le profesan algunos aficionados al cine que perpetra este señor.

Claro que deben ser cosas mías porque no tolero el exceso de azúcar, y la mayoría de sus películas, pero en especial Canción de cuna, fue como zamparme una bandeja entera de tocinitos de cielo… Será que a mi me gustan más los dulces borrachos. Y de eso no entiende ni el cine del señor Garci ni el que se rueda en este país.

Un país, ahora mismo, que pretende que alguien le explique como la abundacia de la que disfrutó hace unos años resulta ahora un inquietante espejismo. O un mal chiste.

Tarea compleja, porque obliga a pensar.

Eso explica, sin embargo, lo que se está haciendo: despistar al españolito que ya está en el mundo sacando lo peor que lleva dentro y que se pregunte, como si la vida le fuera en ello: ¿por qué está triste Ronaldo?

Penélope Cruz, súper Pe, por otro lado, desmiente un titular publicado por La Stampa y que ha contribuido a hacer un poquito más grande la zanja que está separando a los ricos y famosos (sean de derechas como de izquierdas) de los pobres y desgraciados españolitos (sean de derechas como de izquierdas) que estamos en el mundo.

Titular malintencionado: “Produciré un par de cintas al año en España para dar trabajo.”

Respuesta de súper Pe: “se han manipulado mis palabras.”

Lo único bueno de todo esto, del brutal movimiento sísmico que nos está haciendo bailar a casi todos el mal de San Vito antes de que caigamos dentro de las grietas profundas que se abren bajo nuestros pies, es que yendo al Rastro de la capital tinerfeña puedo escuchar a un chaval loooco de contento porque el Vin Diesel vendrá a Canarias a rodar la última entrega de una película cuyo título, curiosamente, se me antoja como inquietante metáfora de estos tiempos que me han tocado vivir:

El rápido y el furioso.

Elijan ustedes quienes es el rápido y quien está furioso.

(1) Marilyn Monroe, una rubia que al parecer no fue tan tonta.

(*) La ilustración que acompaña este post corresponde al cuadro La calle ante la casa (Umberto Boccioni, 1911).

Saludos, ¿es que nadie  se acuerda de La Roca?, desde este lado del ordenador.

Un informe del señor Spock

Viernes, Septiembre 7th, 2012

He detectado que tres noticias han aireado este verano el aroma a cieno de la España negra que caracteriza a un país cuyo puzzle parece fue armado por la mente de un dios jarto de vino.

Ya se ha hecho referencia a la jocosa restauración del Ecce Homo emprendida por una mujer que, al hacer un favor a su Iglesia, nunca le pidió a ese mismo dios al que adora los diez minutos de fama que le vomitó y que han terminado por convertirla en tomatina a través de la cual dar salida a todos los bajos instintos que como especie caracteriza a los habitantes de este país al que se me ha teletransportado desde la nave Enterprise.

El segundo aviso es el tratamiento informativo que ha rodeado a la todavía extraña desaparición de lo que ya se conoce como Caso de los niños de Córdoba.

Se presenta a un presunto asesino, un tal José Bretón, como culpable al que ahora quieren describir como un Aníbal Lécter del extrarradio.

La furia popular, sin ir más allá de los catastróficos errores policiales que han venido caracterizando esta investigación, exige una justicia contundente contra un señor que, en nuestra civilizada sociedad y hasta que la Justicia demostrase lo contrario, aún sería inocente.

La tercera noticia a la que hago referencia es el extraño caso de un vídeo que circula por esa red que se conoce en este planeta como Internet y en el que una concejala socialista de un pueblo perdido hasta el día de hoy de Toledo, Olvido Hormigos, la muestra recurriendo al vicio más solitario pero también placentero del mundo. Ignoro cual es ese vicio, aunque el capitán Kirk está de acuerdo en que lo exprese así en este informe al tiempo que le guiña el ojo a la teniente Nyota Uhura.

En eso que conocen como Internet, los foros arden. En los medios de comunicación los articulistas sacan conclusiones peregrinas y el escenario, como si de una guerra civil se tratara, posiciona a los que apoyan y a los que la lapidan a esta señora.

Ninguno, sin embargo, esgrime razones suficientes para lo que entiendo  es una cortina de humo.

Concluyo así que estoy explorando un país de paletos.

O magos, así se los conoce en una de sus regiones. O comunidad autónoma.

Me pregunto, tomándome la licencia como vulcaniano, ¿qué se va a pedir a un pueblo que se niega al reflejo de su pasado?

Que ignora sus grandezas y derrotas porque está más preocupada en echarle la culpa a un chivo expiatorio que justifique su errática integración en una Europa de mercaderes.

Es lo que reconocen como Europa.

Una civilizada Europa donde acontece un misterioso asesinato en los Alpes franceses.

A medida que avanza la investigación se están filtrando detalles nuevos que, seguramente, serán desmentido pasado mañana.

Leo en alguna parte que una de las tres víctimas es un ciudadano británico de origen iraquí de nombre Saad al Hilli que trabajaba para los servicios secretos británicos.

Londres, nada más conocer la noticia, lo desmiente.

Sobreviven a este espantoso crimen dos niñas de cuatro y ocho años.

La primera fue descubierta bajo el cuerpo de su madre, acribillada a balazos por un “profesional” o “profesionales”.

La policía descubre quince casquillos de balas.

Balas que arrancan la vida del padre, la madre y la abuela…

Leo con interés cuanto se publica del caso porque casi se parece al argumento de una novela de John Le Carré. Exacto, capitán Kirk, ese autor que me recomendó aquel día en el que me vio embajonado por intentar comprender a los de su especie.

Lamento apuntar, sin embargo, que sospecho que todo cuanto dicen los suyos es una monumental mentira.

E ignoro –tampoco me importa– el objeto de esa mentira.

Digamos que entiendo que esa dictadura que usted denomina como democracia es la que esa especie de buldog que respondía al nombre de Churchill calificó como “el menos malos de los sistemas políticos.”

Un sistema que en España, mientras tanto, hace célebre a una señora de su casa, condena a la hoguera a un presunto asesino y se rasga las vestiduras por una concejala socialista que se grabó –clama que privadamente– masturbándose.

Como vulcaniano creo que todos ello son protagonistas involuntarios de la gran fiesta nacional, la que forma el celtiberia show que en su momento acuñó un hermano vulcaniano, Luis Carandell, cuando retransmitía como nuestro embajador sus crónicas parlamentarias.

Un extraterrestre, Julian Assange, mientras tanto, continúa haciendo su vida en la embajada de Ecuador en Londres, capital de la civilizada hasta el día de ayer, Gran Bretaña.

Claro que ya nadie se acuerda de Assange…

Imagino que un día de éstos alguien le volará la tapa de los sesos y aquí no pasará nada.

En España, mientras tanto, los foros se ponen al rojo vivo ante el anuncio de que los Toros regresan a TVE, exigen pena de muerte a Bretón, llaman héroe o puta a la concejala socialista y aún colea la restauración naïf del Ecce Homo…

Es decir, que ya nadie se acuerda de los incendios que han devorado los bosques de esta parte de la geografía del planeta azul. Y asunto, probablemente, que ha sido el único en unir pareceres tan diferentes en un país confuso y contradictorio como en el que me encuentro.

Hablo con un señor que solo tiene un ojo.

Dice llamarse Señor Ojo.

Reivindica, con un espantoso olor a ginebra barata: “que regrese el talento que caracterizó a nuestros Pacos.”

Y añade: “Francisco de Quevedo y Francisco de Goya para mostrarnos lo que realmente somos.”

Acto seguido, y por recomendación del teniente comandante Scott se me teletransporta a Canarias, donde además de vivir con una hora menos sus habitantes llevan una existencia al margen, algo así como aquí no pasaaaa nadaaaa.

La mayoría de ellos, además, se está convirtiendo a un curioso y reciclado fenómeno de lo que se conoce como flower power.

En parte se debe, reflexiono, al regreso de los últimos de Filipinas, que es como se conoce a los que hasta el día de ayer intentaban buscarse la vida en otros territorios y que ahora apuestan en casa por fórmulas retroinovadoras que aprecio aunque perciba lo endeble de sus propuestas.

Todos ellos, además, visten con disfraces multicolores pero hieden a caspa y a indigencia…  

Quizá sea el momento de que reivindiquen el espíritu de sus Pacos.

Un tal Quevedo y Goya.

Fin del informe.

Solicito que se me teletransporte YA a la Enterprise.

Saludos, larga vida y prosperidad, desde este lado del ordenador.

Reflexiones tras una máscara

Sábado, Agosto 18th, 2012

EL VISIONARIO DIRECTOR DE…

Podría pegarme el día entero viendo avances de películas. Me encanta perder el tiempo observando los de antes y los de ahora. Busco en la red páginas especializadas en anunciar lo que viene cinematográficamente hablando. Me encanta quedarme con la boca abierta y sentir esa peligrosa sensación por ver una película que, el día de su estreno, frustrará las expectativas que había depositado en ella. Llego, además, a la conclusión de que hay que tener talento para hacer un buen tráiler. Desgraciadamente, y si no les invito a que hagan la prueba, los españoles no han entendido aún cómo funciona esa ciencia. No hay color si lo comparas con los que fabrican los malditos gringos… Expaña pierde estrepitosamente el partido. Sin derecho a Medalla de Plata, ni siquiera la de Bronce. Los expañoles no han entendido qué demonios es esto de un tráiler. Por norma general, se limitan a resumirte la película. Los gringos a lo más que llegan es a soltarte en off esa bufonada de que se trata de “una película  firmada por el visionario director de…”

CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE

Ha muerto Harry Harrison. Es probable que para los que no estén iniciados en la literatura de ciencia ficción el nombre de Harrison apenas le diga nada aunque yo quiero rendirle un modesto homenaje porque fue una de sus novelas, Hagan sitio, hagan sitio, la que dio origen a la que continúa siendo una de las mejores películas del género de todos los tiempos: Soylent Green (Richard Flesicher, 1973). Por una vez, y sin que sirva de precedente, el título en español me parece infinitamente mejor que el original: Cuando el destino nos alcance. También me pasa con Centauros del desierto, tiene una resonancia que va más allá de The Searches (John Ford, 1956).

 SOY LEYENDA

Los títulos vuelven a jugármela cuando repesco la primera versión de Soy leyenda (Sidney Salkow, co-acreditado Ubaldo Ragona, 1964), y que está basada en la novela The Last Man on the Earth de Richard Mathenson. Vincent Price es su absoluto protagonista y, obviamente, si la ven panda de desgraciados podrán descubrir el germen (¡oh!) de La noche de los muertos vivientes (George C. Romero, 1968). Este Soy leyenda es tan pobre, tan indigente, que pese a que resulte un tostonazo y sus diálogos pongan los pelos de punta, tiene su no sé qué. Ese no sé qué explica que no la apague a la mitad, ni que dé hacia adelante… El culpable tiene un nombre: Vincent Price. Con todo, y a mi modesto entender, es la más salvables de las tres adaptaciones cinematográficas que se han hecho de la obra maestra de Mathenson.

EL HOMBRE DE LOS ZAPATOS ROTOS

Esta mañana, mientras daba un paseo por la cansada ciudad de provincias en la que vivo, y tras escuchar como una chica sudamericana le decía a su acompañante que estaba aburrida de que la llevase a pasear siempre por calles tan feas y antiguas… ¿antigua la Rambla?, las suelas de mis zapatos se abrieron como las fauces de Godzilla. Parecía como si quisiera que mis pies tomasen aire fresco. Se produjo así una situación incómoda, tan incómoda que disparó mi paranoia al hacerme suponer que todos los que cruzaban a mi lado solo tenían una idea en la cabeza y era, precisamente, la de preocuparse por reparar en el estado de mis zapatones. Zapatones que hacían un molesto ruido como de clap, clap que me resultaba igual de inquietante que el bum, bum de mi aún cristiano corazón delator. La situación que se produjo fue algo así como la de esos sueños en los que sales tal y como Dios te trajo al mundo. Ya saben, esa amarga sensación de sentirte centro de un mal chiste. Mientras caminaba acompañado por el clap, clap de los zapatones recordaba a Charlot… El vagabundo. El trotamundos…

GRACIAS LE SEAN DADAS

Es un sábado y casi hago una locura. Al final logro serenarme y frenar mis más bajos instintos. Contribuye a que me tropiece con el tonto que dice apoya la Cultura y se haga el loco fijando su vista en un escaparate de libros. Gracias a él no, no fui a ver Prometheus, una película dirigida por el visionario director Ridley Scott.

EL GRITO

Me tropiezo con un tipo joven en plena rambla, mientras cae ya la noche, que da gritos espantosos. La gente pasa a su alrededor bajando la cabeza mientras escucho como dos jubilados que toman el fresco en un banco tranquilizan a los peatones atemorizados: “déjenlo estar. No tiene trabajo, ni cobra del paro. No tiene nada…” En otro banco, un teatrero al que estimo con los ojos inyectados en sangre, fuma y bebe un refresco.

LA PROPINA QUE NO FUE

En una céntrica cafetería de la capital tinerfeña y tras tomarme el café con hielo –probablemente la bebida más refrescante de este tedioso verano–  y mientras trago mi inevitable caña de agua con gas el camarero me devuelve el cambio sin el platito de rigor. El intercambio de monedas se hace mano a mano. Y observo, con una mueca, que hace lo mismo con otros clientes que, como yo, han finalizado sus consumiciones. Me pregunto si la crisis ha puesto fin a una tradición tan incómoda como es la de la propina. Nunca me gustaron las propinas, incluso cuando alguna caía en mis hambrientos bolsillos. Esto me hace recordar, mientras me dirijo a casa que antes no era así. La propina más que un molesto hábito fue un signo de cortesía. Una señal decorosa con la que se agradecía el buen trato, el buen servicio. Siempre me molestó, no obstante, que en Madrid, en los cines de estreno, el acomodador se quedara a mi lado esperando la voluntad. Cien, cincuenta pesetas significaba para mi mucho dinero en aquel entonces. Tanto dinero que, veinte o treinta años después, carajo ¡me sigue pareciendo mucho dinero!

CONCLUSIÓN

El lunes, si tengo oportunidad, llevaré los zapatones al zapatero.

NOTA: Atención, pregunta, ¿a qué película corresponde la imagen que ilustra este post?

Saludos, cual jinete en la tormenta, desde este lado del ordenador.