Aviso a navegantes

Miércoles, Abril 25th, 2012

“- Los que consienten cuando se les pide algo –dice Robin– se encuentran un paso más adelante que aquellos a los que nunca se les ha pedido que consientan en nada, hermana, y dos pasos más adelante de los que consienten antes de que se les pida nada.” (Fortunas y adversidades de la famosa Moll Flanders, Daniel Defoe)

* La Muestra Internacional de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna (MIDEC 2012) se celebra a partir de las 20.30 horas y del 26 al 28 de abril en Aguere Espacio Cultural, en La Laguna. Durante las tres jornadas, el público asistente a las proyecciones podrá votar su cortometraje favorito participando en el Premio del Público, que se proclamará al final de la última jornada.

PROGRAMA

26 DE ABRIL

Entrevista, de Ángela Armero

El abrigo rojo, de Avelina Prat

La culpa, de David Victori

Vicenta, de SAM (premio Mejor Cortometraje de Animación)

La gran carrera, de Kote Camacho

Les (El bosque), Aida Ramazanova, y por el que su actriz Lina Gorbaneva obtuvo el premio de Mejor Interpretación

Sin palabras, de Bel Armenteros

Dicen (They Say), Alauda Ruiz

27 DE ABRIL

Encounter, de Nayra y Javier Sanz Fuentes.

La victoria de Úrsula, de Nacho Ruipérez y Julio Martí

Algo queda, de Ana Lorenz

A solas, de Francisco Javier Rubio Rodrigo

Le quiero y espero, de Valeria Florencia Sartori

Maquillaje, de Álex Montoya

Matador on the road, de Alexis Morante

Warisover, de Carlos Morelli

28 DE ABRIL

Gran Vía AM/PM, de Juana Macías

Hidden Soldier, de Alejandro Suárez

Joselyn, de Susan Béjar

Tchang, de Gonzalo Visedo y Daniel Strömbeck (mención a la Mejor Dirección)

Desanimado, de Emilio Martí López (premio al Lenguaje Cinematográfico más Innovador)

Morir cada día, de Aitor Echeverría

El barco pirata, de Fernando Trullols (Premio Mejor Cortometraje)

La historia de siempre, de José Luis Montesinos (fuera de concurso-premio MIDEC 2011)

* CajaCanarias inicia este jueves 26 de abril, en la sede de la Fundación Cristino de Vera de La Laguna, un ciclo de cine denominado Cuatro artistas, que arranca con la proyección de la película Rembrandt, dirigida por Alexander Korda. La exhibición de esta producción, en versión original con subtítulos en castellano, comenzará a las 19:30 horas, con entrada libre para el público hasta completar aforo. El acceso al recinto se realiza por el número 18 de la Calle San Agustín. El programa del ciclo abordará también en próximas sesiones la turbulenta vida de Van Gogh y Tolouse-Lautrec y la escultora Camille Claudel.

* La séptima edición del festival internacional de cine documental de Guía de Isora (Tenerife), MiradasDoc, garantiza su financiación con fondos institucionales provenientes del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Guía de Isora. Las tres instituciones informaron este miércoles en rueda de prensa sobre la decisión de trabajar conjuntamente para garantizar la celebración del festival, cuyo presupuesto será de 120.000 euros, de los que el Ejecutivo regional aporta 25.000 euros, de los 40.000 euros del año pasado.

Y UNA CONFERENCIA

El Casino de Tenerife acoge este jueves, 26 de abril, una conferencia organizada por la Asociación por la Rehabilitación del Parque Cultural Viera en la que participarán Federico García Barba, presidente del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife; Sebastián Matías Delgado, arquitecto y Luis Cola Benítez, cronista oficial de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife.

Saludos, mientras cazo lagartos, desde este lado del ordenador.

Tengan todos ustedes un buen Día del Libro

Domingo, Abril 22nd, 2012

INTRO

Este lunes, 23 de abril, se celebra el ya tradicional Día del Libro, una fecha en la que si bien, curiosamente, no suelo adquirir ningún libro, me hace pasear por las librería de la ciudad en la que habito porque me gusta el olor de los libros y contemplar las novedades cada días más insulsas que invaden el mercado editorial.

Para los que no suelen ser clientes o visitantes habituales de las librerías, uno de los atractivos de este Día es que se rebaja en un diez por ciento el coste del ejemplar. Una reducción del precio simbólica aunque sirve de reclamo para que puedas ir a casa con el libro recién adquirido y una rosa entre las manos.

AUTORES EN SU ISLA

Entre los actos que se han organizado a este lado del Atlántico para celebrar el Día del Libro, la Isla, que el año pasado cumplió cuarenta años como establecimiento vendiendo libros en la capital tinerfeña, ha organizado una serie de actividades cuyos protagonistas además de los libros serán los autores que hacen posible los libros. El programa, dividido en dos horarios, de 9.30 a 14 horas y de 16.30 a 21, contará así con la presencia de Elena Morales, Juana Santana, Ana Joyanes, Balbina Rivero, María Teresa de Vega, Carmen de la Rosa, Juan Bosco, quien presenta el viernes 27 de abril a las 20 hora su novela La lista en el Museo de Artesanía de La Orotava; Pablo Martín Carbajal, Cristo Hernández, Álvaro Marcos, David Galloway, Javier Hernández, Víctor Conde, José Ramallo, quien presentará el 5 de mayo Cucarachas con Chanel en el Ateneo de Mirafllores, en Santa Cruz de Tenerife; Ánghel Morales y Víctor Álamo de la Rosa.

DANDO LA NOTA

Uno de los tipos más generosos que conozco y con un estrafalario sentido del humor que desarma, el periodista y corrector Ramón Alemán, se suma también a la fiesta del Día de Libro. Pero como Ramón Alemán es mucho Ramón Alemán, su contribución –anuncia– consistirá en regalar veinte ejemplares de su libro Lavadora de textos, que compila algunos de los más acertados artículos de ese blog de referencia que es Lavadora de textos, a quienes se lo tropiecen por las calles de Santa Cruz y La Laguna. Cauto Ramón, no da pista de la hora en la que podrá ser asaltado por los viandantes. Así que tengan mucha suerte y ojala se lo encuentren para hacerse con este estupendo manual que nos enseña a escribir bien.

ELEKTRA

No tiene nada que ver con el Día del Libro, pero es una buena noticia para ese escritor todo terreno que es Roberto García de Mesa y para el también escritor y traductor Mario Domínguez Parra. El número cuatro de la revista Receptacle acaba de publicar la traducción al inglés de la obra de teatro Elektra, de García de Mesa. Este número incluye, además de la traducción, poemas y relatos (con sus correspondientes ilustraciones) y diez canciones de diversos grupos y solistas.

* La imagen corresponde al filme El lector (Stephen Daldry, 2008)

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador.

Para apuntar en la agenda…

Martes, Marzo 27th, 2012

NO DEJEN DE IR

La segunda sesión del foro Enciende La Tierra convertirá el Espacio Cultural de CajaCanarias, en Santa Cruz de Tenerife, en un espacio de pensamiento y diálogo que invitará a la sociedad a reflexionar sobre la primavera árabe. Sami Naïr y Dima Khatib debatirán este martes, 27 de marzo, sobre lo que supuso este despertar social, a partir de las 20 horas. Este debate, con entrada gratuita hasta completar aforo, estará moderado por Lourdes Santana, directora regional de Cadena Ser en Canarias.

CORTO CANARIO EN TEA

Tenerife Espacio de las Artes acoge este miércoles, a las 20.30 horas, el estreno del cortometraje Veneno, un trabajo dirigido por Jonay García (Santa Cruz de Tenerife, 1979), producido por Digital 104. Veneno está escrito por Eugenia Arteaga y lo protagonizan Aida Folch y Pepo Oliva. La película propone una interpretación “peculiar en el género fantástico”, al contar la historia de una joven que sufre una extraña enfermedad que convierte su sangre en veneno. La entrada para ver esta cinta, de 24 minutos de duración, es libre hasta completar el aforo del Salón de Actos y previa retirada de las invitaciones en la taquilla del centro. El filme, en el que también intervienen los actores Severiano García, Juancho Aguiar, Armando Jerez y Gustavo Rodríguez, se rodó en agosto de 2011 en la Residencia Universitaria Parque de las Islas de la Universidad de La Laguna.

NUEVO LIBRO DE CECILIA DOMÍNGUEZ LUIS

El Hotel Nivaria, en La Laguna, será escenario también este miércoles, 28 de marzo, de la presentación de Los niños de la lata de tomate, de la escritora tinerfeña Cecilia Domínguez Luis. El acto, que comenzará a las 18.30 horas, lo introducirá el escritor Pablo Martín Carbajal.

ARONA NEGRA, EN MAYO

El Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Arona prepara la sexta edición de la Novela Negra de Arona, que se desarrollará del 9 al 11 de mayo en este municipio del sur de Tenerife. El año pasado, entre otros invitados, participaron en sus jornadas el escritor Lorenzo Silva y el librero Paco Camarasa, responsable de la librería Negra y Criminal en Barcelona, toda una institución para los amantes del género.

Y EL VIERNES…

Ediciones Aguere y Ediciones Idea acaban de publicar –dentro de su colección Fantasía y Ciencia Ficción– Aislados, la nueva novela de Félix Díaz. Esta obra se presenta el viernes, 30 de marzo, a las 19.30 horas, en el Ateneo Miraflores de Santa Cruz de Tenerife, radicado en la calle Miraflores, nº 3. En el acto, intervendrá, junto al autor, el director de Ediciones Aguere, Ánghel Morales García y el escritor y abogado, Javier Hernández Velázquez.

Travis Bickle se llama Marlou Diesel

Domingo, Marzo 18th, 2012

“Uno conduce toda la noche, y como dice Sullivan, “es otro mundo.” El único del turno que lleva a los yonquis a comprar caballo a La Cuesta  Piedra soy yo. Los demás dicen que no llevan a esa gente porque no pagan. A mi siempre me pagan hasta la espera. En realidad no los llevan porque les tienen miedo, miedo a ellos y a ciertos barrios de la ciudad a ciertas horas. Sé de muchos que se dejarían matar antes que llevar a alguien al Cuarto Distrito.”

(De la luz verde del Pájaro Azul, Retrato de Marlou Diesel, Marcelino R. Marichal)

En la película Taxi Driver dirigida por Martin Scorsese y escrita por Paul Schrader se cuenta la vida un taxista llamado Travis Bickle (Robert De Niro) que recorre como un alma en pena las calles de la ciudad de Nueva York mientras los pasajeros que transporta le cuentan sus penas y en ocasiones incluso desnudan su alma. Película que para quien les escribe continúa siendo junto a Toro salvaje la obra maestra de un cineasta que también tocó el cielo con Uno de los nuestros y Casino, Taxi Driver es un poema urbano sobre la soledad con un protagonista, un taxista ex veterano de Vietnam y algo tarado, que busca su lugar en el mundo.

El filme, al que el paso del tiempo ha convertido en un clásico, no ha generado sin embargo títulos que intentaran ver el mundo desde el punto de vista de quien conduce noche y día escuchando los lamentos de los demás. De quien tiene la vista fija en la carretera y también en el espejo retrovisor como si éste, el espejo retrovisor, fuera una hermosa e inquietante metáfora de la vida de los otros.

Ya saben, el taxista solo conduce, va de un lado al otro recogiendo y dejando gente con sus miserias y alegrías. Sube y baja la bandera mientras observa la carretera y por el espejo retrovisor al nuevo cliente.

Por todo ello, era inevitable que pensara en Taxi Driver al leer Retrato de Marlou Diesel, de Marcelino R. Marichal (Colección Burro, Tierra de Asir, 2004), un título que goza de la categoría de culto entre los iniciados que me lo recomendaron hace apenas unos meses.

De su autor, solo conocía el volumen de relatos Y fumar puede matar (Ediciones Aguere/Idea, 2010), un libro que, francamente, me dejó indiferente en su momento, por lo que recibí los elogios que otros me hacían sobre Retrato de Marlou Diesel con un resignado encogimiento de hombros. Preocupado además por las buenas sensaciones que intentaban transmitirme todos ellos acerca de una obra que, reitero, parecía ser una especie de icono al que tener que rendir culto.

Por aquello del azar, finalmente logré hacerme con un ejemplar de Retrato de Marlou Diesel en un conocido bar de la capital tinerfeña. El libro estaba metido en un sobre marrón y dirigido a mi atención y lo recogí a una hora de la noche en la que parece que  tus fantasías por fin se van a convertir en realidad aunque, lamentablemente, al día siguiente compruebes con un formidable dolor de cabeza que no fue así.

Abrí pues el sobre marrón, y lo primero que me sorprendió de Retrato de Marlou Diesel fue el número de sus páginas, apenas sobrepasaba el centenar. También que se trataba de cuentos, relatos.

Trece en total.

Una cita de la que quizá sea una de las mejores obras de Fiodor Dostoievski (Memoria del subsuelo) abre este volumen que muestra en portada al autor rodeado de tuneras y la copa de una palmera al fondo. Y me tiro de cabeza sobre sus páginas con la enojosa sensación de que aparco momentáneamente otros libros que me están ayudando tanto a seguir vivo.

Y leo.

Y leo.

Y leo.

La historia de un taxista, Marlou Diesel, que recorre por la noche las calles de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife.

Y leo.

Y me sorprende el retrato de la noche que su autor, Marcelino R. Marichal, hace de los tristes gatos pardos que pueblan la geografía nocturna de estas dos ciudades a las que une el cordón umbilical de una carretera y una autovía. Y me quedó conmocionado con algunos relatos. Porque encuentro en ellos esa misma poesía urbana sobre la soledad que en su día descubrí en Taxi Driver.

Y sé, que detrás de los momentos que describe este Marlou Diesel, se esconde un escritor de verdad cuando escribe de y desde la verdad.

Es decir, que lo que me atrae y atrapa de Retrato de Marlou Diesel es cuando cuenta las experiencias como taxista de su protagonista recogiendo a toda esa fauna que vive en nocturnidad y alevosía.

Hombres y mujeres que pueblan ese mismo territorio en el que me muevo –y pienso que vivo– pero que solo sale de noche, con todo lo que implica la noche, que es ese tiempo en el que parece que no hace falta ponerse la máscara que sí nos colocamos sobre la cabeza de día.

Diesel escucha sus miserias mientras no deja de contemplarlos por el espejo retrovisor.

Por ahí van desfilando prostitutas, travestís, yonquis –es decir, todos nosotros pese a que nuestra vida sea diurna y no nocturna– que cuando cae el sol sabe que de nada sirve colocarse la careta para esconder lo que realmente somos: gente sin rumbo ni concierto, víctimas en definitiva de una conspiración que nos hemos tejido nosotros mismos.

Algunos conscientes y la mayoría inconscientemente.

Y de fondo, dos ciudades de provincia de noche.

Noche que rompe los faros de un taxi –el metafórico Pájaro Azul– hasta que llega la luz de un amanecer que solo va a traer más oscuridad, si cabe, sobre sus gentes disfrazadas en lo que parece un perpetuo y malévolo carnaval.

Porque todos, al final, solo quieren huir de la cruda realidad.

Retrato de Marlon Diesel no es un libro redondo.

Pero de sus trece relatos me quedo con tres piezas que te estrujan y acongojan el alma.

Me refiero a De la luz verde del pájaro azul, Roto corazón y El dedo de Dios.

Tres cuentos que han sabido conmoverme. También pasar miedo pese a que Marlou Diesel desarme por manera de ver y entender la vida. Casi como si pareciera que para él todo lo malo y bueno que puede sucederle dentro del taxi fuera lo mismo.

“Calle Juan de Vera, esquina Herradores. Alguien que levanta el brazo. Decido hacer la última carrera antes de irme a la pensión. Pareo y se sube detrás un tipo que me dice que lo lleve a Los Gladiolos. No es una de mis carreras favoritas, el material que venden por allí está muy cortado y eso hace enloquecer a la gente. Le echo un vistazo por el retrovisor y me quedo tranquilo. Apago la luz verde y me pongo en marcha para coger la autopista. Se trata de un tipo normal, claro que a estas horas no hay ángeles despiertos.” (Roto corazón).

“- ¿Quieres un francesito, mi vida?.- dijo de pronto. Creí que era alguna buscona que no encontraba clientes y le dije que no tenía dinero mientras miraba por el retrovisor. Había cierto tufillo a podrido, me intrigaba una bolsa plástica que la mujer llevaba entre las manos” (El dedo de Dios).

Ahhhhh

una buena noticia.

Al parecer, Ediciones Aguere/Idea planea reeditar Retrato de Marlou Diesel.

Y si bien no es un libro de culto sí que tiene algo.

Yo lo llamo verdad.

Verdad.

Saludos, mirando por el retrovisor, desde este lado del ordenador.

Anoche soñé que todo sigue igual

Jueves, Enero 26th, 2012

Apenas dos o tres narradores asisten, entre otras personas del público, al debate organizado por la Cátedra Pedro García Cabrera en el Ateneo de La Laguna y en la que intervienen, bajo la moderación de Alfonso González Jerez, Ángeles Alonso, por Baile del Sol; Miguel Ángel Rábade, profesor universitario y socio de la librería Mistério, y quien ahora escribe estas líneas.

Su título: A propósito del puchero narrativo canario: ¿caldo con sustancia o vapores volátiles.

Me llegan, no obstante, mensajes de algunos escritores que disculpan su ausencia. Otro cuelga en Facebook la razón que podría ser clave para que no estén ni como fantasmas: el partido de fútbol que enfrenta más o menos a esa misma hora al C. F. Barcelona con el Real Madrid. ¿Por qué –lamenta– se ha escogido la cita a la misma hora en la que esos veintidós multimillonarios juegan sobre el césped del Camp Nou?

Comienza el debate, un debate con más blanco que negro, con ligero retraso.

Por cierto, hace un frío del carajo en La Laguna.

Entre las muchas cosas que se habla, se habla sobre todo de la antología Generación 21: nuevos narradores canarios. Y se habla y se habla de este librito que ha puesto de nuevo en órbita a algunos de los doces autores seleccionados. También de la ausencia de crítica en este archipiélago desvertebrado donde la crítica, se apunta, ha terminado por transformarse en artículo laudatorio salpicado de referencias literarias. Es más que probable que muchas de ellas, las referencias, mal digeridas.

Alguien apunta que en Canarias se necesita crítica que diga la verdad.

¿La verdad?

La misma persona apunta que ello contribuiría a que mejore el trabajo del escritor.

Bueno, reflexiono mientras me arropo con el abrigo, bueno…

Puede que sea justo en ese momento cuando cualquiera de los veintidós multimillonarios mete un gol en la portería del equipo contrario.

¿Hace falta un Mourinho de la crítica en Canarias?

La charla continúa y los temas se cruzan.

Y entiendo que detesto la palabra crítico.

Soy un lector. Un lector algo compulsivo. Me encanta el puchero porque lleva un poco de todo. Verdura y carne. Cuando lo disfrutas no sabe qué pieza vas a masticar. Si Forrest Gump puede decir que la vida es como una caja de bombones porque nunca sabes cuál le va a tocar, yo digo que la narrativa canaria es como un puchero porque como le pasa con los bombones a ese tonto genial que es Forrest, nunca sabes si lo que te vas a meter dentro es una batata o un pedazo de ternera. O unos garbanzos con habichuelas.

Alguien dice que la diferencia entre los narradores canarios de los 70 y los de esta G21 –ambas ¿generaciones? no dejan de resultar un recurso promocional cuya eficacia habrá que estudiarla dentro de unos años–  es que aquellos contaban con mayor bagaje intelectual tras sus espaldas. Es probable que no le falte razón, pero su obra, la de muchos de los 70, no ha sabido superar la prueba del tiempo. No voy a mencionar autores, pero a mi la mayoría de sus libros se me caen de las manos en la actualidad.

En mi intervención prefiero ir más allá de la G21, y hablo sobre escritores nacidos o residentes en las islas a partir de los 60 hacia acá. Con la mayoría de ellos comparto las mismas influencias artísticas y culturales que nos han definido como personas. Es decir, que somos criaturas que nos alimentamos viendo cine, leyendo colorines, escuchando la misma música y probablemente consumiendo las mismas sustancias tóxicas.

Con esto quiero decir que cuando leo sus relatos y novelas encuentro signos que son mis signos. Me hablan de paisajes que reconozco. Sea el escritor grancanario o palmero, sea el escritor conejero o tinerfeño.

A toda esta gente, y no solo a los doce de G21, les une pasiones e inquietudes en las que me reconozco. Noto sus influencias, que suelen ser las mías.

¿Qué que le dirán sus historias a las generaciones del siglo XXI? Eso nadie lo sabe, por razones obvias. Ni siquiera si alguno de esos potenciales lectores llegará a sus obras en formato tradicional –papel– o digital.

Lo que sí defiendo durante el debate es que a toda esta hornada de narradores nacidos o residentes en Canarias a partir de los sesenta ya no le hacen ascos a la literatura de género y que gracias a la literatura de género algunos de ellos ha logrado incluso ser publicados y reconocidos fuera de las islas.

Cito a Víctor Álamo, a Víctor Conde y a José Luis Correa, entre otros.

Estas voces narrativas canarias están metiendo sus pezuñas en la ciencia ficción, la novela negro criminal y el terror y la fantasía con resultados de verdad más que notables. También tantean la Historia. Otros, incluso, exploran vías experimentales e intimistas con resultados desarmantes. Se me viene a la cabeza La isla de las palabras desordenadas de Yolanda Delgado Batista, o tiran por un realismo crudo que sin renunciar a la poesía describen con pulso y mucho vigor la penosa realidad que nos rodea: el paro, el éxito y el fracaso, el dinero. Una línea en la que, a mi juicio, el escritor grancanario Santiago Gil ha escorado su producción en títulos tan recomendables como Las derrotas cotidianas o Queridos Reyes Magos. Álvaro Marcos Arvelo, por el contrario, supo fusionar Historia con su territorio mítico en Al sueño polar de golondrinas y Pablo Martín Carbajal tejer un relato urbano sobre sueños rotos en su La ciudad de las miradas.  

El debate que se mantiene en el Ateneo toca también a las editoriales canarias y su capacidad para distribuir sus libros. Alguien protesta del distingo que se hace en las librerías de aquí con la literatura de aquí. Como si la literatura canaria fuese un género en sí mismo. También se queja de la escasa presencia de muchos de estos títulos en las mesas de novedades.

Se tratan más temas pero muchos han quedado ocultos en el disco duro de mi memoria. Me quedo, eso sí, con la extraña sensación de haber dicho menos de lo que tenía que decir. La misma sensación, imagino, que le pasa al resto de los compañeros con los que comparto mesa.

Tras el turno de preguntas, termina el acto y salimos a la calle donde aprecio, una vez más, que hace un frío del carajo en La Laguna.

Cuando bajo a Santa Cruz no sé ni me importa, la verdad, como ha quedado el partido que enfrentaba a los veintidós multimillonarios en el Nou Camp.

En la capital tinerfeña, por cierto, también hace un frío del carajo.

Saludos, háganse una idea, desde este lado del ordenador.

¡Viva el pulp canario!

Jueves, Diciembre 22nd, 2011

La aparición el año pasado y por estas mismas fechas de Ira Dei, un inteligente y sobre todo legible thriller ambientado en la ciudad de La Laguna, supuso como un terremoto en el panorama editorial canario al convertirse en un éxito de ventas.

Casi sin saberlo, su autor Mariano Gambín, supo tocar las teclas para que lectores muy alejados de los territorios narrativos canarios se atrevieran a comprar una novela canaria cuyo único objetivo era el de entretener.

A día de hoy, Ira Dei no ha perdido su capacidad para capturar la atención del lector. Y a ello se debe que Gambín tuvo el acierto de crear una serie de personajes –Luis Ariosto, el inspector Antonio Galán, la arqueóloga Marta Herrero y la periodista Sandra Clavijo, entre otros–  que funcionaban en una historia muy bien armada y que ahora reaparecen con el mismo entusiasmo y energía en la segunda entrega, El círculo platónico, de lo que el escritor ha anunciado como trilogía (1).

El círculo platónico, al igual que lo fue Ira Dei, es el relato de un escritor profundamente enamorado de La Laguna. De sus calles y plazas, de sus señoriales mansiones del siglo XVI, de sus iglesias, de ese peculiar aire a Historia que respira la que también se conoce como Aguere.

Mariano Gambín repite la misma fórmula que planteó en Ira Dei, aunque en esta ocasión plantea un interesante juego de acertijos que, como concluirá el lector al final de la novela, esconde otras malévolas intenciones.

El círculo platónico se lee bien. Muy bien, diría.

Reúne todos los ingredientes que caracteriza lo que los imbéciles denominan como literatura de aeropuerto.

O esas novelas ligeras pero gruesas en páginas que compras en la Terminal  para leer en el avión con la loable intención de que no se te haga fatigosa las largas horas de vuelo que te esperan y que por norma general finalizas narcotizado cuando llegas a destino y dejas en el asiento con la esperanza de que otro pasajero la encuentre.

Esta literatura, de consumo rápido, se digiere con la misma facilidad que una ensalada y gran parte de su éxito se debe, precisamente, a que se digiere con la misma facilidad que una ensalada.

Sabe enganchar porque se articula en torno a una idea –en este caso un misterio–  que debe resolver el lector a través de las aventuras que viven sus protagonistas. Y en este aspecto, Gambín da un paso de gigante en El círculo platónico con respecto a Ira Dei al presentar un antagonista que, a mi juicio, debería de desarrollar en la próxima entrega de las peripecias de su cuarteto de amigos e investigadores.

Este personaje, Maroni, me ha recordado a los excelentes y refinados malvados que Ian Fleming explotó en sus excelentes novelas dedicadas al súper agente secreto James Bond. Es decir, que tiene algo de Ernst Stavro Blofeld, de Dax, del Doctor No, de un genio del mal que busca desesperadamente a su Némesis.

El círculo platónico es, por otro lado, una entretenidísima novela de acertijos que logra que vea La Laguna con otra mirada. Quizá recuerde a alguno a los Ángeles y demonios, de Dan Brown –que no creo que lea nunca, por otra parte–  y que el mismo Gambín cita en su novela, pero bienvenida sea esta influencia si gracias a ella articuló el excelente trabajo de investigación que realiza sobre iglesias y ermitas laguneras en su novela.

Edificios que son los auténticos protagonistas de esta historia que transcurre en 24 horas.

El escritor de Ira Dei se suelta la melena además en sus descripción de ambientes, y da pinceladas críticas que se difuminan por el desarrollo de la trama.

En la página 34 escribe: “La reciente peatonalización del centro brindaba unos insospechados paseos para los inicialmente escépticos ciudadanos laguneros y los cada vez más desconsolados habitantes de Santa Cruz. Se había convertido casi en un deporte deambular por las tres calles más importantes del casco histórico, Herradores, La Carrera y San Agustín, rebotando en sus iglesias, palacios y casas señoriales. Edificios que regalaban sin recato un intenso sabor a Historia a quienes caminaban a su vera. La Laguna, una ciudad en la que otrora sus moradores hacían vida dentro de las casas, se había convertido en pocos años en un carrusel de movimiento en la calle.”

Y en la página 108, cuando se le comunica al presidente de los Estados Unidos que han secuestrado al embajador del Vaticano, escribe este divertido diálogo:

“- ¿Dónde han secuestrado al embajador?

- En la isla española de Tenerife, en las Canarias, ya sabe, enfrente de Marruecos, en el África Occidental.

- Sí, sí, por supuesto.- Al contrario que sus predecesores, el presidente sí sabía dónde estaban las Islas Canarias– ¿Y qué diablos hacía el embajador allí?  ¿Tomar el sol?

- Iba a inaugurar una iglesia que cada cien años se cae, o por lo menos es los que me han dicho.” (La cursiva es nuestra).

Mariano Gambín reparte estopa también contra la clase política. Su retrato del alcalde lagunero durante la crisis que se desata en la ciudad no tiene desperdicio. Por jocoso e inquietante.

Conclusión:

He disfrutado con El círculo platónico y con el maquiavélico plan ante el que se encuentran Ariosto y sus amigos. Amigos a los que hay que sumar el chofer (¿Watson?) de esta especie de Sherlock Holmes quijotesco canario que es Ariosto. Enfrentado en El círculo platónico a su particular doctor Moriarty.

Sí, soy consciente que los pesados escritores canarios que dicen escriben literatura pesada despreciarán esta entretenida y ligera novela de pesquisas pero es que a veces, amigos, más vale una sabrosa ensalada que nada.

Nada de nada.

Por mucho que esté escrita por pesados escritores canarios pesados.

(1) Ariosto, Galán, Herrero y Clavijo volverán el año que viene en La Casa Lercaro.

 Saludos, ojo con Maroni, desde este lado del ordenador.