Archive for Marzo, 2011

No a la guerra. Una reflexión cinéfila en torno a ‘El león del desierto’

Jueves, Marzo 24th, 2011

Entre otras debilidades cinematográficas confieso que me encantan las películas de temática colonial. Títulos como Lawrence de Arabia, Zulú, Tres lanceros bengalíes, Los últimos de FilipinasLas cuatro plumas, Amanecer zulú, Kartum, Beau Geste, 55 días en Pekín, La última carga, El viento y el león, entre otras tantas que ocupan un lugar de honor en mi memoria cinéfila.

En este tipo de películas se celebra las gloriosas campañas coloniales emprendidas por la vieja Europa en distintos puntos de la geografía y como era de esperar, digamos que el cine británico es quien mejor ha sabido celebrar sus victorias y también derrotas en otros continentes con un aliento épico y manipulador que hace que siga considerándolos como los maestros de este género que entronca con el de la aventura.

Existen sin embargo una serie de cintas que cuentan la misma historia pero desde el otro lado, películas igual de interesantes y dignas de ver porque por una vez los que no tienen voz narran lo que padecieron para dejar de formar parte de aquellos colosales imperios.

Entre otros títulos se me viene a la cabeza la interesante La guerra del opio, del cineasta chino Xie Jin; El principio: La balada de Mangal Pandey, de Ketan Mehta que ofrece una curiosa versión (números musicales made in Bollywood incluidos) sobre la revuelta de los cipayos que puede verse en  programa doble con Rifles de Bengala (László Benedek, 1954) y la que a mi juicio sigue siendo la mejor de todas ellas, El león del desierto, dirigida por el sirio Moustapha Akkad –comenzó su carrera en el cine como asistente de producción en Duelo en la Alta Sierra, de Sam Peckimpah–  y financiada por el presidente de Libia Muammar al-Gaddafi ya que la cinta cuenta la heroica resistencia que mantuvieron a finales de los años veinte las tribus libias lideradas por Omar Mukhtar contra el ejército fascista italiano al mando de Rodolfo Graziani.

La cinta, de claro tono hagiográfico, no deja de resultar un emocionado filme biográfico sobre Mukhtar y un canto emocionado a los hombres y mujeres que formaron parte de aquellas improvisadas guerrillas que combatieron con lo que buenamente podían contra un ejército tan poderoso y moderno como era el italiano.

Además de Mukhtar, personaje que interpreta Anthony Quinn, actor que ya había trabajado a las órdenes de Akkad en la interesante El Mensaje, crónica de la vida y los tiempos de Mahoma (1), en El león del desierto también interviene un histriónico Mussolini que protagoniza un igual de histriónico Rod Steiger, así como Oliver Reed en el papel de Graziani.

No quiero establecer paralelismos entre el periodo histórico que refleja esta cinta con lo que actualmente estamos observando que sucede en Libia (una guerra en la que me han metido sin que nadie pidiera mi opinión a través de un referéndum) pero creo que hoy más que nunca El león del desierto es un título de necesario visionado para entender la forja de una nación que hoy gobierna ese insólito y excéntrico personaje llamado Gaddafi.

Como era de esperar, el estreno de El león del desierto obtuvo críticas desastrosas en el dicen cultivado primer mundo, lo que repercutió en su relativo fracaso en salas aunque quien les escribe tuvo la oportunidad de verla por primera vez (después la he vuelto a revisionar en numerosas ocasiones porque tengo copia –comprada, conste– en dvd) en el hoy desaparecido Teatro Baudet, siendo quizá de uno de los pocos espectadores que quedó hechizado ante un filme que me mostraba que los buenos podían ser los rebeldes y encima un puñado de adoradores de Alá.

El león del desierto está plagada de escenas de acción, de batallas muy bien rodadas por el cineasta (fue productor de la serie Halloween) así como de un curioso y bien explotado enfrentamiento entre los dos líderes de aquella guerra que el resto del mundo consideró de baja intensidad: Mukthar y Mussolini. El segundo desesperado porque no podía entrarle en su cabeza rasurada que una tropa de desarrapados fuera capaz de hacerle frente a un ejército militarmente muy preparado.

Por esta y otras razones en el mundo árabe la película, popularmente conocida por el nombre del personaje protagonista, Omar Mukhtar, se ha convertido en título de culto mientras que en Italia (Wikipedia dixit) las autoridades italianas decidieron prohibir su exhibición en 1982 porque, según el siniestro primer ministro Giulio Andreotti “dañaba el honor del Ejército italiano”.

Ironías de la historia, el director y productor de esta curiosa joyita, Moustapha Akkad, falleció tras un atentado kamikaze en Jordania en 2005 cuya autoría se achaca Al Qaeda y Ammán.

Saludos, yo solo sé que no sé nada, desde este lado del ordenador.

Cuando Venus se hizo mujer

Miércoles, Marzo 23rd, 2011

No, estúpidos terrícolas, Elizabeth Taylor no era de este planeta. La diva vino de Venus. Basta saberlo si miran sus ojos color violeta.

A me siguen hipnotizando.

En mi memoria cinéfila hay solo dos mujeres de las que me enamoré a tierna edad de manera tonta y platónica. Una fue de Liz Taylor, la otra Ingrid Bergman.

La chica de los ojos violeta me robó el corazón en Un lugar en el sol, a mi juicio la mejor película de su carrera, pero también lo hizo en Gigante, las dos dirigidas por George Stevens y las dos compartiendo romance con dos actores que renunciaron a revelar su condición sexual en  favor de su carrera como galanes.

Estas involuntarias víctimas del sistema fueron Montgomery Clift y Rock Hudson. El primero encarnó una fragilidad masculina que todavía hace temblar la pantalla. El segundo, a un duro al que había que buscarle su corazón confuso.

No, estúpidos terrícolas, Elizabeth Taylor no era de este mundo.

Fue una niña prodigio. Una belleza repleta de encanto que eclipsó al mismísimo Lassie así como a sus hermanitas en Mujercitas en la que quizá sea la más recordada adaptación de la novela de Louisa May Alcott.

Más tarde le tocaría cariñosamente las narices a Spencer Tracy en esa risueña comedia familiar que es El padre de la novia, de Vincente Minnelli, y luego en dos películas de aventuras que no creo que me canse nunca de ver como son La senda de los elefantes e Ivanhoe.

Un amigo me dice que el problema de Liz Taylor es que fue demasiado precoz. También demasiado hermosa. Mi amigo, que es terrícola, no sabe de lo que habla. Elizabeth Taylor era y es una estrella. Una diosa que caminó por la tierra y que dejó huella en forma de celuloide.

¡Vino de Venus!

En la plenitud de su belleza, antes de que los excesos terminaran por caricaturizar sus encantos, ella es Ella.

Basta ver La gata sobre el tejado de cinc caliente y De repente el último verano, ambas excelentes adaptaciones cinematográficas de sendas obras de teatro del torturado Tennessee Williams para que se hagan una idea de lo que quiero expresar.

Liz Taylor parecía que sudaba sexualidad por todos los poros de su piel. Una sexualidad involuntaria pero por eso delirantemente atractiva.

Con solo un gesto ponía firme a cualquiera.

Te dan ganas de abrazarla y cubrirla de besos.

Te dan ganas de postrarte de rodillas y adorarla como la diosa que siempre fue.

Elizabeth Taylor fue Ella.

Ella misma, digo.

Y siguió siendo Ella incluso en su atractiva y carnosa madurez.

Basta verla como sugiere algo así al confuso personaje interpretado por Marlon Brando en Reflejos de un ojo dorado.

O en ¿Quién teme a Virginia Woolf?, en la que compartió protagonismo con el que dicen fue el hombre de su vida, Richard Burton.

A Burton lo conoció en la colosal y catastrófica Cleopatra. Una cinta que ha ido creciendo con el paso de los años. De hecho, ¿hay otra Cleoptara que no sea Liz Taylor? Y que me perdone mi adorada Claudette Colbert. Pero así son las cosas cuando caí hechizado por la mujer de los ojos color violeta.

Al dejar el cine, Liz Taylor continuó siendo carne de portada en los medios de comunicación rosa sangre por coleccionar maridos como quien colecciones tebeos. También por apoyar causas solidarias y en estar siempre al lado de sus famosos amigos, entre otros los ya citados Monty Clift y Rock Hudson, y hasta del mismísimo Michael Jackson, mientras mostraba con insólita indiferencia como la vida y los excesos habían deformado su antaño seductora belleza.

Pero es que incluso en esa excéntrica y canallesca etapa de su vida, donde Liz Taylor parece una caricatura de la Liz Taylor que muchos habíamos conocido en la plenitud de sus encantos, continuaba aún hechizándonos a sus devotos seguidores porque la luz de sus arrebatadores ojos violetas resplandecía.

Resplandecía y resplandecen.

Dicen que Elizabeth Taylor ha muerto.

Pero yo sé que ha regresado a su planeta.

Venus.

Saludos, estúpidos terrícolas, desde este lado del ordenador.

De ‘Los senos de tinta’ a ‘La novela de misterio en Canarias’

Martes, Marzo 22nd, 2011

MESA REDONDA Y NUEVA EDICIÓN DE LOS SENOS DE TINTA

La Fundación Pedro García Cabrera organiza a las 19 horas en el Salón de actos de la MAC (Mutua de Accidentes de Canarias), situada en la calle Robayna, nº 2 (esquina c/ Castillo) en Santa Cruz de Tenerife, la mesa redonda titulada Pedro García Cabrera y las Vanguardias.

Durante el encuentro se aprovechará para presentar también una nueva edición de Los senos de tinta. Erotismo y Surrealismo, editado por La Página ediciones.

Está previsto que participen en este diálogo Nilo Palenzuela, catedrático de Filología Hispánica Universidad de La Laguna (ULL); Isabel Castells, directora del Aula de Lengua y Literatura ULL y profesora titular de Filología de la ULL; Daniel Duque, escritor y catedrático emérito de Lengua y Literatura de Enseñanza Secundaria,  y Domingo Luis Hernández, editor de Los senos de tinta. Erotismo y Surrealismo y Profesor titular de Filología de la ULL.

Esta nueva edición de Los senos de tinta incluye además del texto de Pedro García Cabrera una selección de obras plásticas del artista Karel Teige (1900-1951), uno de los mejores exponentes del Surrealismo en Chequia que trabajó la técnica del collage fotográfico, siempre con el cuerpo femenino como base, y una selección de obras plásticas y fotografías en la misma línea de autores como Óscar Domínguez, Man Ray, Hans Bellmer, Raoul Ubac, Henri Cartier-Bresson, Léo Dohmen o el propio Eduardo Westerdahl.

Como complemento teórico, la publicación incluye dos ensayos críticos: El erotismo en el Surrealismo, escrito por Sarane Alexandran, y traducido por primera vez al castellano, y Pedro García Cabrera y las Vanguardias, de Domingo Luis Hernández.

Este volumen ha sido editado con la ayuda de la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y de la Fundación Pedro García Cabrera.

CHARLANDO SOBRE LA NOVELA DE MISTERIO

Dos periodistas, un escritor y un filólogo debatirán en una mesa redonda sobre La novela de misterio en Canarias, un género poco transitado, que tendrá lugar mañana miércoles 23 de marzo a las 20 horas en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés (avenida 3 de Mayo) de Santa Cruz de Tenerife.

La mesa redonda tiene como objetivo conocer por qué este género no cuenta con más autores en un espacio, como es el insular, tan propicio para el misterio y la magia.

Este debate se estructura en torno a una de las últimas novelas de género que ha escrito un canario en Canarias y que además está ambientada en La Laguna. Se trata del libro Ira Dei (Ira de Dios) de Mariano Gambín, que ha desbancado todas las expectativas al lograr vender en los primeros quince días de su salida al mercado más de 1.500 copias, convirtiéndose en un éxito de ventas en el archipiélago.

La editorial que lo ha publicado, Oristán y Gociano Editores, ya está preparando el salto a la península, pues a pesar de que la trama de novela se produce en La Laguna, un espacio idóneo para el misterio y la magia, esta obra es fácilmente “exportable” para lectores de cualquier parte de España o de otros países, igual que ocurre con la novela policiaca de autores europeos o americanos.

Participarán en este debate los periodistas Doris Martínez y quien ahora les escribe; el filólogo Miguel Ángel Rábade y el autor de Ira Dei, Mariano Gambín.

Saludos, en tiempos de guerra, desde este lado del ordenador.

El sueño de la imaginación a veces…

Lunes, Marzo 21st, 2011

Descubro en el interesante blog Leve diario de un kinosofista el cortometraje Sueño fronterizo (2009), de David Delgado San Ginés, responsable también de esta ya imprescindible bitácora sobre eso que dicen es el séptimo arte.

Y damas y caballeros, me quedo sin palabras.

Absorto, mesmerizado ante una delicada y estética pieza que injustamente ha pasado por la historia del cortometraje canario como otra de esas tantas piezas de autor (¿?) que se ruedan en estas islas cuando NO, no se trata de ninguna nadería porque, a mi juicio, Sueño fronterizo es uno de los mejores cortometrajes canarios que he visto en los últimos tiempos.

Estamos ante un inteligente y brillante cortometraje que se caracteriza por su sencillísima complejidad. Con algunas imágenes y situaciones que pueden evocar a un David Lynch colocado de expresionismo alemán cuyos efectos provocan en el espectador una inquietante fascinación (que Delgado San Ginés subraya ora en escena a color, ora en escenas en blanco y negro) cuyo objetivo es el de perturbar.

Esa es mi conclusión como espectador. Y mi agradecimiento ante una obra ante la que no dejé de sacudir la cabeza mientras la observaba. Su único demérito, en todo caso, quizá sea su esfuerzo por trocear los interrogantes que plantea.

En este sentido, Sueño fronterizo, al margen de su empeño simbólico, es una audaz reflexión pictórica sobre el eterno retorno. O sobre la vida y la muerte, o sobre la represión, o sobre el sueño de la razón produce monstruos aunque algunos de ellos resulten diabólicamente bellos.

Un trabajo de una simplicidad arrolladora pese a su aparente complejidad que no desdeña la ironía para reírse de sí mismo con un aplastante y para nada cursi final que aún me desconcierta.

Y me desconcierta porque rompe el tono de burlona pesadilla por el que la historia había ido transitando hasta ese momento.

A mi me parece un Sueño fronterizo redondo y surreal.

Un trabajo que se deja ver y querer.

Un delirio poético que en el ya frondoso bosque de los cortos canarios el paso del tiempo convertirá en una atractiva rareza.

O en una pieza de culto para los que, sin vendas en los ojos, entiendan que detrás de esas imágenes se esconde, entre otros mensajes, que el sueño de la imaginación –a veces– es capaz de producir extrañas joyas como ésta.

Saludos, muy gratamente sorprendido, desde este lado del ordenador.

¡Que vienen los rusos! o un listado improvisado de comedias ¿anticomunistas?

Domingo, Marzo 20th, 2011

“Los últimos juicios en masa fueron un gran éxito. Habrá menos, pero mejores rusos.”

(Ninotchka, Ernst Lubitsch)

AVISO

Se trata de una lista improvisada, de títulos que se me han venido a la cabeza y de otros que he rastreado en la red. Hay cintas curiosas, algunas de ellas obras maestras de la comedia de todos los tiempos. Otras no lo son tanto.

La finalidad de este muestrario solo pretende ofrecer a los aficionados y curiosos una serie de cintas que se ríen (unas sanamente y otras con muy mala leche) de aquel fantasma que prometió recorrer Europa: ¡¡¡el comunismo!!!

Pasen y vean

NINOTCHKA (1939).- Quizá la comedia anticomunista más famosa de la historia sea Ninotchka. Y no solo porque la turbadora Greta Garbo riera por primera vez en pantalla sino porque se trata de un ejemplar largometraje a través del cual no cuesta mucho entender en que consistió eso que llaman toque Lubitsch. La historia cuenta como tres representantes del gobierno de la URSS llegan a París con la intención de vender unas joyas pertenecientes a la Gran Duquesa. Como es natural, los tres atolondrados emisarios caerán rendidos antes los encantos de París cuando el atractivo Melvyn Douglas, que interpreta a un gigoló, se presté a ser su cicerone por la ciudad que nunca duerme despertando la alarma de Moscú, que envía a una de sus mejores agentes, la tal Ninotchka, para que averigüe por qué demoran tanto su vuelta los tres embajadores. Como era de esperar, el flechazo es instantáneo cuando el gigoló se encuentra con la en un principio gélida Ninotchka. Claro que cuando se une champán y caviar hasta la Garbo, efectivamente, ríe. 

CAMARADA X (1949).- Dirigida por King Vidor y protagonizada por Clark Gable y Heddy Lamar, a mi Camarada X me sigue pareciendo una gran comedia. En contra de Ninotchka, gran parte de la acción se desarrolla en esta ocasión en Moscú, donde Gable interpreta a un canalla periodista norteamericano que se salta la estricta censura comunista para enviar sus crónicas a los Estados Unidos firmando como Camarada X. El filme incluye en sus minutos finales una todavía asombrosa y disparatada carrera de tanquetas, y sus diálogos están trufados de chispeantes reflexiones en la que se ridiculiza a Marx y Lenin bajo la mirada omnipresente de Stalin. El gran actor de reparto Sig Ruman hace de periodista nazi y alemán.

DON CAMILO (1952).- Basada en las populares novelas del notable escritor italiano Giovanni Guareschi y dirigida por Julien Duvivier, la película gira en torno a las conflictivas y también divertidas relaciones que mantiene el cura de un tranquilo pueblo italiano con su alcalde, el comunista Peponne, interpretados respectivamente por Fernandel y Gino Cervi. Esta fue la primera película de una serie que contó con varias entregas. 

FALDAS DE ACERO (1957).- Lo mejor de la película es Bob Hope, un tipo que a mí me sigue haciendo mucha gracia. En la película el actor que probablemente interpretó a más imbéciles en la historia del cine sin serlo para nada en la vida real comparte escena con la maravillosa Katharine Hepburn que en esta ocasión se mete en la piel de una fría aviadora rusa que pronto sucumbirá a los encantos de Hope (¿?), ya que le muestra lo bien que se vive en occidente. En este caso aquel Berlín cortado a la mitad por el Muro de la vergüenza. Dirige sin embargo con poca gracia el habitualmente rutinario Ralph Thomas. Y sí, se trata de un remake de la gran Ninotchka.

LA BELLA DE MOSCÚ (1957).- La bella de Moscú es el remake musical de Ninotchka. Y es un buen musical aunque no sea mejor comedia que la Ninotchka de Lutbitch. Protagonizada por Fred Astaire y Cyd Charisse, probablemente la actriz con las piernas más hermosas de la historia del cine, el gran aunque hoy injustamente olvidado cineasta Rouben Mamoulian estuvo tras las cámaras. Las canciones son de otro gigante: Cole Porter.

UN, DOS, TRES (1961).- Berlín se reinventa como ciudad tras ser arrasada por la II Guerra Mundial. Y ello pese a estar separada por un muro que divide el lado occidental del oriental. En la ciudad trabaja un nervioso y trepidante ejecutivo de la Coca Cola interpretado por James Cagney, y a través del cual se mueve una galería de brillantes secundarios que solo podían salir de la cabeza de esa pareja bienavenida de guionistas que formaron Billy Wilder y I. A. L. Diamond. Entre otros, destaca la rubia y amante secretaria del feroz capitalista, su ayudante, un hombre que no deja de dar taconazos prusianos cuando recibe una orden y la pizpireta hija del ejecutivo, enamorada de un berlinés del lado equivocado, el comunista. Una obra maestra. Y de obligado visionado para cualquier tipo de deshielo.

¡QUE VIENEN LOS RUSOS! (1966).- No he vuelto a ver esta comedia pero guardo grato recuerdo de ella. Los comunistas son mirados, por una vez, como seres humanos  y es un largometraje con mensaje. Mensaje de vivamos en paz. La historia que dirige Norman Jewison se dispara cuando un submarino ruso encalla cerca de la costa de un apacible pueblo estadounidense. Alan Arkin, Eve Marie Saint, Brian Keith y Carl Reiner son algunos de los actores de esta curiosa y, reitero, pacifista comedia que más que anticomunista vende la idea de que todos somos seres humanos. Por muy equivocados que estén ideológicamente…

TOP SECRET  (1984).- No es un filme estrictamente anticomunista sino una ingeniosa y revolucionaria película de parodia que en esta ocasión ridiculiza el cine de espionaje con momentos que ya han pasado a la historia del cine. La dirige el mismo equipo de desquiciados de Aterriza como puedas: Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker. Y es una gansada. El protagonista Nick Rivers (Val Kilmer), un cantante pop va a Alemania Oriental (una Alemania Oriental que todavía parece estar controlada por los nazis) donde se enamora (es un decir) de una bella bailarina. Puro y delirante disparate. Y una obra maestra del subgénero, sí señor.

LA HOZ Y EL MARTÍNEZ (1985).- Comedia no tan chusca como algunos quisieran, y protagonizada por ese formidable actor que es Andrés Pajares, La hoz y el Martínez es la única aportación española (aunque debe de haber muchísimas más, seguro) en esta improvisada lista de películas. La acción se desarrolla en Madrid,  escenario en de una cumbre para la paz, en la que los soviéticos y los americanos han llegado a un acuerdo para la firma de un tratado de desarme nuclear bilateral. El representante soviético, principal valedor de la paz, sufre un atentado que pone en peligro su vida, y con ello las negociaciones. El embajador de su país y la traductora busca un suplente, el tal Martínez del título. Un fontanero de Madrí, Madrí, que interpreta un inspirado Pajares. Dirige Álvaro Sáen de Heredia.

DANKO, CALOR ROJO (1988).- Hombre, comedia comedia no es… pero tiene su puntito gracioso. Sobre todo porque siguiendo al pie de la letra el clásico esquema de películas de colegas une a un eficaz policía soviético con uno americano de barriga cervecera. El primero lo asume con su hieratismo habitual Arnold Schwarzenegger y el segundo James Belushi, hermano del gran John Belushi. Dirige mi apreciado Walter Hill.

NO TE BEBAS EL AGUA (1994).- Película para televisión dirigida por Woody Allen que adapta la comedia teatral que escribió en los años sesenta. La acción se desarrolla en una enloquecida embajada de los Estados Unidos en un país comunista y el reparto televisivo contó, entre otros actores, con Michael J. Fox y Dom DeLuise. Con suerte se puede bajar por Internet siempre y cuando tenga ánimos suficientes para desafiar la Ley Sinde.

GOODBYE LENIN! (2003).- Es imposible no caer bajo el hechizo de esta notable comedia alemana que pone de manifiesto hasta donde puede llegar el amor de un hijo por su madre, comunista convencida que tras despertar de un coma no sabe que su sistema se ha desmoronado, lo que suscita divertidísimos equívocos con su hijo, empeñado en que su madre no se dé cuenta que su sueño ideológico se ha convertido en ceniza. El filme, dirigido por Wolfgang Becker, nos descubrió al notable actor Daniel Brühl.

Y por último, si pinchan este enlace podrán acceder a un interesante listado de películas norteamericanas de pérfido espíritu anticomunista http://www.lib.washington.edu/exhibits/AllPowers/film.html

Y otras cintas que sin ser cómicas se pueden ver con bastante humor son, entre otras, Amanecer rojo y la serie de televisión Amerika, en las que se proponían hipotéticas invasiones soviéticas a los Estados Unidos. Y la descacharrante Invasión USA, protagonizada (es un decir) por Chuck Norris

Saludos, tovarichis, desde este lado del ordenador.

Michael Bolton actuará en Tenerife el 8 de julio

Viernes, Marzo 18th, 2011

Michael Bolton  (26 de febrero de 1953, New Haven, Connecticut) actuará en Tenerife el próximo 8 de julio en Tenerife.

El escenario será el campo de Golf Costa Adeje, el mismo que acogió en el pasado los conciertos de Elton John, Rod Stewart y Simple Mind. Organiza como en los anteriores Canarias Live Sun Festival.

Bolton es un cantante y compositor estadounidense que logró gran éxito a mediados de los 60 e inicios de los 90. Destacó por ser uno de los exponentes más populares del soft-rock y la balada romántica estadounidense de esos tiempos que muchos nos resistimos a que muera en nuestra memoria.

Entre sus logros se incluye la venta de 53 millones de álbumes, ocho álbumes en Top Ten, dos sencillos en número uno de las listas de Billboard y premios como el Grammy.

La popularidad de Bolton comenzó a crecer cuando empezó a co-escribir con cantautores como BabyFace, Diane Warren, y Bob Dylan. También por las canciones que escribió para Barbra Streisand, KISS, Kenny Rogers, Kenny G, Peabo Bryson y Patti LaBelle.

Michael Bolton ha cantado con artistas de todos lo estilos como Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, Renée Fleming, Mateo Blanco, Zucchero, Patti LaBelle, Céline Dion, Ray Charles, Percy Sledge, Wynonna Judd, y BB King.

Saludos, oeee oeee oeeee, desde este lado del ordenador.