Archive for the ‘Literatura’ Category

Ramón J. Sender ¿contra? Billy el Niño

Sábado, Octubre 18th, 2014

“Cada uno de aquellos hombres tenía en su carácter por lo menos cuatro maneras de ser que aplicaba a las circunstancias, según los casos. La del cow-boy cabalgador y jinete de llanuras capaz de caminar semanas y meses junto al rebaño, la del hombre de cantinas y reyertas limpias, la del galán o el esposo y la del asesino ocasional. Todas eran compatibles y ninguna estorbaba a la otra.

La abstinencia de amor durante largos períodos hacía de aquellos hombres, a veces, gente más dura todavía y esquinada. Sabido es que el comercio de la mujer suaviza, domestica y civiliza al macho y por eso los libertinos amorosos suelen ser gente amable en todas partes.”

(El bandido adolescente, Ramón J. Sender. Ediciones Destino, 1965)

La obra de Ramón J. Sender se quiere o se detesta pero no deja indiferente a nadie. Desgraciadamente y por obligaciones escolares, llegué a Sender porque formó parte de un plan de estudios que impartían profesores que se empeñaban en que lo leyéramos para luego cribarnos en un examen.

La reacción era lógica, que uno detestara La tesis de Nancy y Réquiem por un campesino español.

Sender no formaba parte así de mi personal galería de personajes ilustres aunque afortunadamente lo recuperé sin presiones con Imán, La aventura equinoccial de Lope de Aguirre y El bandido adolescente, tres grandes novelas de aventuras del autor de Crónica del alba.

Desde entonces, Sender es un autor al que recurro con cierta frecuencia, aunque otras de sus novelas como Carolus Rex, Túpac Amaru, Míster Witt en el cantón no me despierten el mismo entusiasmo que esas tres.

El bandido adolescente es una novela del lejano oeste donde cuenta la vida de William H. Boney, más conocido como Billy the Kid, un desperado del que se ha hecho eco el cine y la literatura pero sin la intensidad e irónica recreación de un escritor español que describe los pasos del forajido por los territorios en los que actuó.

Muchos de ellos pueblos sin nombre en el que se ha convertido en atracción mostrar el cráneo del verdadero Billy el Niño.

La novela de Sender funde la investigación periodística con lo literario en su personal retrato del Niño. Y el reportaje se transforma en una historia de salvajes en un mundo salvaje donde lo español, o la herencia de España en Nuevo Méjico era notable. Nuevo Méjico aún no formaba parte como estado de la Unión, se trataba de un semillero de blancos anglosajones con espíritu de frontera, ganaderos que actuaban como reyes; mejicanos, descendientes de españoles e indios que se mezclaban en un ambiente caótico de respeto e inquietante violencia.

Ramón J. Sender cuenta todo esto y más en una novela que revela un universo rudo y en ocasiones siniestro pero también luminoso e inocente. Un lugar perfecto en el que desafiar a la ley. Una ley que hacían y deshacían los reyes del territorio, para uno de los cuales trabajó El Niño antes de cometer su primer crimen. Aunque la palabra crimen suene irritante en unos tiempos donde: “La violencia natural triunfaba sobre la violencia legal.”

Con el paso de los años Billy the Kid se ha convertido en una leyenda y su cráneo, los cráneos con los que se tropieza Sender en su travesía, son objeto de culto en ocasiones bastante desacralizado, pero que mantienen su leyenda.

Para Sender la leyenda es la de un adolescente asesinado mientras el mundo gira y gira en nombre de la civilización.

Actúa Billy el niño como lo que es: un adolescente que mata no por el placer de matar sino para quitarse un problema o desquitarse de un insulto en unos años en los que hacerse respetar todavía era importante.

Desde que leí la novela no he vuelto a ver al Niño de otra forma en cómo me la reveló Sender. Y eso que me gusta Kris Kristofferson en Pat Garret & Billy the Kid (Sam Peckinpah, 1973) e incluso Paul Newman en El zurdo (Arthur Penn, 1958) pero ninguno es el Niño de la novela de Ramón J. Sender.

Ramón J. Sender escribió esta novela en 1964 por lo que hace cincuenta años en que salió de su cabeza. Durante un tiempo pensé que el título no era el apropiado, que echaba para detrás.

Más tarde, afortunadamente, los jugos gástricos disolvieron la idea.

El bandido adolescente.

Bandido

y

adolescente.

“Lealtad por lealtad, siempre está bien la que los amigos se guardan entre sí”

Saludos, el mar, desde este lado del ordenador.

Galveston, una novela de Nic Pizzolatto

Miércoles, Octubre 15th, 2014

“Un día naces y cuarenta años después sales renqueando de un bar, perplejo por todos tus achaques. Nadie te conoce. Conduces por oscuras carreteras y te inventas un destino porque la clave es seguir moviéndose. Así que enfilas hacia el último asidero que te queda por perder, sin tener idea de qué vas a hacer con él.”

(Galveston, Nic Pizzolatto. Colección Black, Ediciones Salamandra, 2014. Traducción: Mauricio Bach Juncadella)

Nic Pizzolatto se dio a conocer por ser el guionista de la serie de televisión True Detective, serie que cuenta con legiones de seguidores y de la se ha hablado y escrito demasiado. Aún me queda como asignatura pendiente sumergirme en esta propuesta a la que tanto se elogia pero pensaba que debía iniciarme en Pizzolatto no por la que cacarean es un arriesgado relato destinado a esa caja que cada día deja de ser tan tonta, sino por su primera y hasta la fecha única novela: Galveston. Un libro que aseguran sus incondicionales continúa explotando las constantes de True Detective –narración fragmentada en el tiempo y el gusto por los escenarios del sur de los Estados Unidos– pese a que su publicación no alcanzó la resonancia de la serie.

Entre las muchas preguntas que asaltan al lector de Galveston planea sobre todas ellas si realmente se trata de una novela de género. En este caso de género policíaco. Y la respuesta podría ser afirmativa aunque con matices porque Galveston es ante todo un relato de perdedores, esos personajes que caminan al borde del abismo y están desubicados y a los que todo les sale mal.

El protagonista de la historia es Roy Cody, un matón profesional que reside en la ciudad de Nueva Orleans y al que las circunstancias hace que huya para encontrarse en el camino con dos mujeres, una joven y una niña, que le acompañarán durante un buen trecho de la travesía. Travesía que tal y como anuncia el título, los hará recalar en Galveston (Tejas), una especie de purgatorio en el que el trío protagonista intenta vivir la ficción de una vida normal y corriente. El problema que plantea la historia es que para estos personajes desubicados y demasiados castigados no existe eso que se llama vida normal y corriente.

La literatura de Nic Pizzolatto es concisa, por lo que casi parece que está escrita a hachazos. No obstante, ello no evita que a medida que se avanza en sus páginas éstas se vayan inundando de calor, que el lector se identifique con su protagonista, a quien imagino como una especie de Richard Boone, y termine el libro con una incómoda tristeza porque afortunadamente Galveston revienta los tópicos a los que nos está acostumbrado el género negro y criminal.

La historia es narrada a través de la voz de Roy Cody, un pistolero víctima de una enfermedad terminal que observa lo que sucede a su alrededor con cierta distancia, la de un tipo que sabe que, efectivamente, su destino ya está escrito. No modela este conocimiento, sin embargo, su existencia a lo largo de la novela porque parece que la enfermedad rehúye acabar con la existencia de un personaje que descubre, llegando al final, que sus pies son de barro.

Tiene mucho de lirismo está también novela de carreteras. Y de una desesperación cansada ante lo que se intuye resultará el final. Podría ser entendida Galveston además como uno de esos western modernos en los que los caballos han sido sustituidos por automóviles y los indios y forajidos por miembros de mafias sureñas que no conocen el significado de la piedad.

Una novela, en definitiva, que bebe de numerosas fuentes que nacen del mismo manantial: la novela popular norteamericana solo que ahora reescrita por un intelectual, alguien que la conoce y que juega con sus claves con el fin de moldearlas a su estilo. Un estilo que también está empapado de esas influencias aunque su redacción acentúe más el tono poético que la fría descripción de acciones.

Es más que probable que Galveston termine convirtiéndose en una película o en otra de esas miniseries que últimamente experimentan con los géneros. Los géneros, ya se sabe, han estado ahí para eso, precisamente, desde que se convirtieron en literatura, cine y cómic para todos los públicos. Una forma de contar las mismas historias solo que desde múltiples perspectivas y adaptándose a su época o bien para reinterpretar un pasado que solo el amor lo hace soportable.

Y mucho amor, pero un amor contaminado de recelo, hay en Galveston. Una novela que siendo de género parece que no es de género.

“Si haces algo bien, nunca lo hagas gratis.”

Saludos, tras una parada, desde este lado del ordenador.

¿Por qué nadie explica los cambios de jurado del Premio de Novela Benito Pérez Armas?

Viernes, Octubre 10th, 2014

Se supone que a finales de octubre se conocerá el fallo del Premio de Novela Benito Pérez Armas 2013, certamen que convoca la Fundación de CajaCanarias y está dotado con 12.000 euros más la publicación de la obra.

Este año se han presentado 62 trabajos en el que está considerado como uno de los concursos literarios más importantes de cuantos se celebran en Canarias aunque son muchos los que se preguntan a qué se debe los cambios y recambios a los que recurre la organización para la selección del jurado.

En la pasada edición del Benito Pérez Armas se sustituyó a los que hasta el 2012 habían formado parte del mismo por tres personas que ahora dejan de serlo en favor de los escritores que integraron el jurado anterior. Vuelve a reunir así el jurado de la edición 2013 a dos Premios Canarias de Literatura, como el escritor, doctor en Filología Románica y catedrático de Filología Española de la Universidad de La Laguna, Juan Manuel García Ramos y el también escritor y periodista Juan Cruz Ruiz y la escritora y poeta Cecilia Domínguez Luis.

La novela ganadora de la edición del 2012  –el fallo se hace público al año siguiente– fue El reino de los cielos, de Silvia García, y los integrantes del tribunal resultaron entonces el catedrático de Lengua Española de la Universidad de La Laguna, Humberto Hernández; la catedrática de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Alicia Llarena y el escritor y periodista Fernando Delgado. Sin embargo, no se informó entonces de las razones que justificaran que estuvieran ellos y no los que ahora vuelven a estar.

A la espera de un suscinto comunicado que revele lo que ya se considera en los mentideros como “otro misterio más a lo Cuarto Milenio“, desde El Escobillón.com defendemos la existencia del Premio Benito Pérez Armas pero recomendamos a los organizadores coherencia y reflexión sobre un certamen literario que si por algo se caracteriza es –con independencia de sus jurados– por su afortunada continuidad en el tiempo.

Saludos, se ha dicho, desde este lado del ordenador.

Para anotar en la agenda

Miércoles, Octubre 8th, 2014

* El salón de actos de la Mutua de Accidentes de Canarias (MAC) en Santa Cruz de Tenerife acoge este jueves 9 de octubre, a las 19 horas, la presentación del último poemario de Cecilia Domínguez Luis, Cuaderno del orate (cuatro meses y un día), editado en la colección Poesía/Diario de Ediciones La Palma. La presentación correrá a cargo del escritor y profesor de Literatura de la Universidad de La Laguna, Juan José Delgado.

* El local El Desván presenta en Santa Cruz de Tenerife a partir de este jueves, 9 de octubre, la muestra Sin hilo conductor, una selección de cerca de 40 fotografías de la tinerfeña Yaiza Alemán. La inauguración se celebra a las 20.30 horas, y la exposición se mantendrá abierta hasta el próximo 16 de noviembre, a partir de las 18 horas.

* El tiempo de los lemures, de Daniel Bernal Suárez y poemario que obtuvo el Premio de Poesía Pedro García Cabrera el año pasado, se presenta el próximo miércoles 15 de octubre a las 20 horas en la sede central de la Fundación CajaCanarias, en Santa Cruz de Tenerife. El acto será presentado por el poeta Ernesto Suárez.

* En Tenerife Espacio de las Artes TEA se presenta también el miércoles 15 de octubre a las 20 horas el libro Ciudades de cine, un trabajo de Francisco García Gómez y Gonzalo M. Pavés. En el acto intervendrán además de Gonzalo Pavés los profesores de Historia del Arte Clementina Calero Ruiz, Domingo Sola Antequera, Enrique Ramírez Guedes y Alicia Hernández Vicente.

Saludos, game over, desde este lado del ordenador.

55 títulos que son sospechosos habituales

Miércoles, Octubre 1st, 2014

INTRO

Esta es una lista demasiado larga e insuficiente. También osada porque soy consciente que me dejo en el camino muchos otros títulos y autores que de una u otra forma me enseñaron a amar un género por el que siento, no hace falta que insista, devoción.

No incluyo a Vera Caspary, ni Dorothy B. Hughes, ni Frederick Brown,  entre otros tantos, y sí que recomiendo novelas que no tienen nada que ver –aparentemente– con el género como El hombre demolido y El mapa y el territorio porque entiendo que sí tienen algo que ver con él.

En todo caso, y como toda lista que se precie, es abierta o quiero que sea abierta porque iré añadiendo, y es probable también que omita, nombres a lo largo de estos días que espero se conviertan en semanas y en meses y en años…

… Confieso que dudé si añadir a la nómina a Graham Greene y Eric Ambler, pero al final los deseché porque pienso que su lugar es otra literatura, llámala de espionaje si lo deseas, y porque quien solicitó la lista –el origen del reto– demandó solo novelas y sus correspondientes autores que de una y otra forma me metieron en la sangre el veneno literario de lo negro y lo criminal.

La ausencia de autores españoles, no así de latinoamericanos y algún europeo, no es premeditada ya que si me divierto tanto como me he divertido recomendando a este más de medio centenar de títulos que considero imprescindibles para iniciados, es porque no descarto que próximamente dedique otra a los escritores del género en esta España que se empeña en no entenderse a sí misma.

Haberlos hay. Y hoy más que nunca son legión.

Dicho esto, pasen y háganse un favor: léanlos.

DASHIEL HAMMETT

1.- La llave de cristal

2.- Cosecha roja

3.- El halcón maltés

RAYMOND CHANDLER

4.- El largo adiós

5.- Adiós muñeca

DAVID GOODIS

6.- Viernes 13

7.- Disparen sobre el pianista

8.- Descenso a los infiernos

WILLIAM R. BURNETT

9.- El último refugio

10.- La jungla de asfalto

11.- El pequeño César

JAMES M. CAIN

12.- El cartero siempre llama dos veces

13.- Pacto de sangre

14.- Más allá del deshonor

DON TRACY

15.- El abrazo de la muerte

BILL S. BALLINGER

16.- Retrato de humo

17.- La mujer del pelirrojo

PATRICIA HIGHSMITH

18.- El temblor de la falsificación

19.- Las cinco novelas que protagoniza Tom Ripley

J. LATIMER

20.- La viña de Salomón

DONALD WESTLAKE (como RICHARD STARK)

21.- A quemarropa

JIM THOMPSON

22.- El asesino dentro de mi

23.- 1280 almas

JAMES ELLROY

24- La dalia azul

25.- L.A. Confidencial

MARC BEHN

26.- La mirada del observador

EDWARD BUNKER

27.- No hay bestia tan feroz

28.- Little Boy Blue

JEAN PATRICK MANCHETTE

29.- Volver al redil

3o.- Cuerpo a tierra

RUBEM FONSECA

31.- Agosto

32.- El gran arte

LEONARDO PADURA

33.- Máscaras

JUAN DAMONTE

34.- Chau papa

JAMES CRUMLEY

35.- El último buen beso

36.- Un caso equivocado

DON WINSLOW

37.- El poder del perro

KEN BRUEN

38.- Maderos

HORACIO VÁZQUEZ RIAL

39.- La capital del olvido

JAMES HADLEY CHASE

40.- El secuestro de Miss Blandish

41.- Eva

MIKE SPILLANE

42.- Yo el jurado

MICHEL HOUELLEBEQ

43.- El mapa y el territorio

ALFRED BESTER

44.- El hombre demolido

DENNIS LEHANE

45.- Cualquier otro día

LAWRENCE BLOCK

46.- 8 millones de maneras de morir

ROSS MCDONALD

47.- Dinero

48.- La mirada del adiós

49.- El hombre enterrado

HORACE McCOY

50.- Di adiós al mañana

51.- ¿Acaso no matan a los caballos?

PACO IGNACIO TAIBO II

52.- Sombra de la sombra

E. ANDERSON

53.- Son ladrones como nosotros

CHESTER HIMES

54.- Un ciego con una pistola

JOSÉ GIOVANNI

55.- Los rufianes

Saludos, y hay más, muchas y muchos más, desde este lado del ordenador.

Dan Fante: En el nombre del padre

Viernes, Septiembre 26th, 2014

“Lo que le ocurrió a él en Los Ángeles es lo que le ocurre al hombre que se enamora de una zorrona hermosa y sin corazón: cada vez que roza sus pechos duros y redondos y se la hunde profundamente entre sus piernas, el arrobamiento estalla en su corazón. Poseer ese cuerpo sublime se convierte en un chute en las venas; ella encarna la dicha perfecta, lo divino. La polla de ese hombre nunca fallará, porque los cheques –los besos de esa mujer sin corazón– siempre lo arreglarán todo.”

(Chump Change, Dan Fante. Traducción: Claudio Mollinard Dassatti. Sajalín Editores, 2011)

Resulta complicado averiguar cuánto hay de ficción y de realidad en Chump Change, la primera novela que el escritor Dan Fante publicó en España hace ahora cuatro años. La conclusión a la que llego es que no merece la pena resolver el acertijo sino dejarse llevar por un libro que si por algo destaca es por conmovedor. También porque sabe a verdad. Una verdad a medias pero qué más da en unos tiempos donde casi toda la literatura que se ofrece promete viajes imaginarios y no al centro de uno mismo.

Y Chump Change es una odisea en toda regla a las profundidades abisales de su protagonista, un escritor y alcohólico desmadrado (el orden los factores no altera el producto) que se llama Bruno Dante. Un tipo que cuenta su vida y también cómo es eso de vivir dentro de una nube mientras se despilfarra el poco dinero que tiene en litros de vino peleón. Al fondo, porque siempre hay un fondo, un padre y un perro moribundo que casi parece que se mezclan en el itinerario sentimental de Dante. Un relato pues que va más allá de las borracheras legendarias, esas en las que se pierde por completo el sentido y que inevitablemente da con los huesos del protagonista en territorio de nadie.

Las mejores páginas de Chump Change, que en argot significa algo así como calderilla, algo de poco valor y persona que no consigue trabajo o que cobra un sueldo irrisorio, son aquellas en las que planea la sombra del padre. Un escritor venido a menos que tiene el rostro y el cuerpo de John Fante, padre de Dan Fante, y figura que marca desde el inicio de la novela el devenir de su errático protagonista.

Y Dan Fante consigue al menos uno de sus objetivos, que el lector no iniciado en la literatura de su progenitor se interese por ella.

Las palabras que le dedica a Pregúntale al polvo más que un juicio de valor es una declaración emocionada de amor que explica que el vástago intente seguir los caminos del padre como escritor. Anotamos seguir porque el hijo no quiere continuar una carrera imposible de superar. Ni siquiera de arañar, que es lo que hace Bruno Dante a lo largo de esta novela que es toda ella una búsqueda del padre, una confesión a corazón abierto del respeto y desconcertante amor que sintió por un hombre al que no llegó a conocer bien y que pudrió su alma apenas acarició la fama.

Al margen de otras consideraciones, Chump Change es una novela que derrama toneladas de vitalismo pese a estar contada desde la indigencia y la ebriedad.

Un libro que propone un trayecto a través del infierno de su protagonista. Pero un infierno que está dentro de su cabeza y que él se empeña en desaparecer consumiendo  alcohol.

Demasiado alcohol.

Porque esta es una novela sobre la inmundicia, que es el elemento en el que se mueve Dante. Un título del arroyo que se transforma en uno de esos extraños y relucientes diamantes que de vez en cuando se encuentra en el fondo de una alcantarilla.

Un objeto que brilla con luz cegadora entre la mierda. Que derrama rayos que te obligan a mirarla de otra manera y con respetuosa fascinación.

Un libro en definitiva que sabe a verdad, lo mismo que la literatura del padre. El real y el ficticio: John Fante/Jonathan Dante.

Saludos, en el nombre del padre, desde este lado del ordenador.