De lo que tengo miedo es de tu miedo

Domingo, Febrero 20th, 2011

Canarias es una tierra extraña y en ocasiones tremendamente hostil. Debe ser cosa de vivir en islas y por lo tanto de habernos acostumbrado a sentir en espacios demasiados acotados.

Es como si obligara a que te satisfacieran los excesos ombliguistas pero sin objetivos fuera de nuestras costreñidas fronteras y sí a ignorar a los que se han hecho eco en otros territorios.

Parece como si fuera una tierra que reza para que no creas en los triunfos del que escapó al control de los papanatas – a sueldo del Gobierno de Canarias– que todavía disfrutan de tal privilegio en estas tontas y locas islas atlánticas.

Parece como si lo que desea es que te resignes al pequeño mercado canario porque quiere que no imagines que eres uno de Los puercos de Circe que describió Luis Alemany en la que, a mi juicio, es una de las mejores y revolucionarias novelas de la literatura concebida a este lado del infierno.

Esta política cultural dirigista que se ha impuesto en las islas no solo afecta a la literatura sino también al cine, la música, las artes plásticas y todo aquello que huela a cultura. Será por trangresora en sus microbianas cabezas.

Batallas diarias muy duras. 

Hablo de un Muro que obliga a muchos de los nuestros a emigrar a otros espacios donde no se les reconozca.

Muchos, es verdad, no alcanzan sus sueños en esa aventura por mundos extraños pero otros, no tantos como deberían, sí que consiguen en ocasiones forjarlo no sé si porque fueron capaces de limpiarse el sucio polvo de las Canarias que los acompañaba.

Resulta curioso, sin embargo, que luchando contra viento y marea en la mayor parte de los casos estos exiliados continúen reflexionando sobre las posibilidades de unas islas que reclaman su esplendor.

Es verdad que la batalla puede parecer perdida pero creo que con un poco de entusiasmo estamos a tiempo de estar despiertos mientras soñamos.

Veo como se ejecuta a la pandilla de sabios porque sé que hay algo más allá de los Muros…

Escribo esto porque, aún coleando el penoso espectáculo ofrecido por la Cámara regional esta semana que se nos muere y la reacción de los miembros que la integran –los llaman sus señorías– para ningunear a los que no han querido cerrar la boca, no sé si llorar o reír cuando en otros mundos tan ajenos al nuestro sí que comienzan a hacerse eco de lo que significa ser de los nuestros.

Ejemplos hay bastantes.

Se me vienen a la cabeza en el terreno literario el Premio Nacional de Poesía a José María Millares. También la recuperación de Félix Francisco Casanova y la edición en la editorial Cátedra de sendos volúmenes dedicados a Tomás Morales y Manuel Padorno. 

Mientras tanto, aquí en Canarias nadie exige responsabilidades a los que han vertido siendo diputados del ¿Parlamento canario? descalificaciones gratuitas a quienes les exigieron argumentos razonables para justificar una simple y llana cretinada.

Puestas así las cosas, resulta normal que algunos de los nuestros emigren (otros se autoexilian, lo que es peor) para buscarse la vida en otras junglas en las que, paradójicamente, compiten en igualdad de condiciones que los nativos.

Si uno mira hacia nuestro pasado como región imposible descubrirá que las cosas no han cambiado tanto desde que don Benito Pérez Galdós tuvo la iluminación de largarse con lo puesto de tierra tan hermosa no sé, pienso ahora mientras escribo, por ingrata.

Claro que como escribió otro isleño que se llamaba Yukio Mishima: “la gloria tiene un sabor amargo.”

Saludos, porque sueño, yo no lo estoy, desde este lado del ordenador.

Un debate ñoño

Sábado, Enero 22nd, 2011

I.- LA MESA

Casi siempre salgo de las mesas redondas con la sensación de haber perdido el tiempo. Más cuando la puta crisis excluye uno de sus atractivos: el cóctel.

El jueves pasado asistí al debate Viejos y nuevos retos de la cultura en Canarias en el salón de actos de la Mutua de Accidentes de Canarias (MAC). 

El encuentro parecía interesante.

Una mesa con dos ex viceconsejeros de Cultura y un ex director general del área. Desgraciadamente, hizo muy poco en su favor el moderador del acto, el profesor Antonio Álvarez de la Rosa.

Así lo más reseñable de la noche se produjo fuera de la mesa con una señora del público increpando a los invitados (en especial a Ramos Camejo) y el desvanecimiento de una chica de la organización que, me informan, ya se encuentra felizmente recuperada.

II.- LOS PROTAGONISTAS

Entre los protagonistas de la mesa se encontraban además de Dulce Xerach Pérez, diputada del Parlamento de Canarias y ex consejera de Cultura y Patrimonio del Cabildo de Tenerife y viceconsejera de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias; Francisco Ramos Camejo, viceconsejero de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias (1991-1993), consejero de Cultura del Cabildo de Gran Canaria (1983-1991) y en la actualidad asesor de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria; y Horacio Umpiérrez Suárez, director general de Cultura del Gobierno Canarias entre los años 1995 y 1999 y hoy director del Centro de Arte Juan Ismael en Fuerteventura.

III.- BLA, BLA, BLA

Álvarez de la Rosa inició el debate planteando el problema  de las infraestructuras culturales en el archipiélago, bastante cubiertas en la actualidad para Camejo aunque “todavía sean insuficientes”. El ex viceconsejero socialista reclamó ”sostenibilidad” y que la cultura llegue no solo a las élites sino al resto de los que no son élites.

Tras digerir reflexión tan profunda descubrí que tomaba la palabra Horacio Umpiérrez, que reclamó excavaciones en aquellas islas que apenas se han explotado arqueológicamente.

Umpiérres lamentó que la Filmoteca Canaria aún no cuente con sede estable y se quejó de que la ley de Bibliotecas continúe sonando a cantos de sirenas.

Dulce Xerach Pérez recordó que instalaciones como TEA, el Conservatorio Superior de Música, la Casa de los Coroneles, el teatro Leal o la Escuela de Actores de Canarias son realidades que en su momento parecían imposibles, y aseguró que en Tenerife “cada municipio cuenta hoy con un auditorio, bibliotecas y centros culturales en condiciones”.

De su su etapa como consejera de Cultura del Cabildo de Tenerife resaltó que una de las formas de trabajar de Adán Martín fue la de planificar infraestructuras para las que se marcaba plazos de diez años.

IV.- Y MÁS BLA, BLA, BLA

Álvarez de la Rosa planteó como segundo punto el escaso debate que ha generado la cultura en el Parlamento de Canarias.

Camejo respondió poniendo como ejemplo la ya mencioanda Ley de Bibliotecas “que no ha encontrado camino” para llegar a la Cámara regional. En cuanto a la Ley de Patrimonio dijo que está sometida a continuas revisiones.

Por su lado, Horacio Umpiérrez señaló que esta situación se produce porque vivimos en una comunidad autónoma que tiene “miedo a legislar sobre cultura” y Dulce Xerach Pérez insistió en la vocación planificadora de Adán Martín.

El único momento digamos tenso de la noche se produjo cuando Xerach Pérez se permitió en recordar a Camejo que si bien la Ley de Patrimonio “no me parece una mala Ley, sí que es necesario modificar algunos de sus artículos porque no se pueden cumplir”. En cuanto a Patrimonio Arqueológico subrayó que es una de las áreas que “peor” funcionan en la Administración porque tiene técnicos y abogados de todas clases pero ningún arqueólogo.

Horacio Umpiérrez, antes de las preguntas del público, dio con la clave de los Viejos y nuevos retos de la cultura en Canarias al asegurar que “las competencias en cultura en las islas son muy territoriales”.

V.- PREGUNTAS

Las preguntas del público fueron variadas aunque como pasa casi siempre hubo unos segundos de indecisión por parte del respetable a levantar la mano. Se plantearon interesantes cuestiones y otras –como pasa también casi siempre– más que cuestiones fueron reflexiones del público sobre la gestión y la política cultural en Canarias.

Entre las preguntas más interesantes destacó una que planteó a los tres protagonistas de la noche qué opinaban como ex responsables culturales sobre la mutilación de la escultura El sueño de los continentes de Martín Chirino, que se puede hoy contemplar cercenada y humillada en la plaza de Europa de la capital tinerfeña.

Camejo no quiso responder, prefiriendo eludir un asunto de Tenerife. Horacio Umpiérrez miró al techo y Dulce Xerach Pérez condenó con argumentos políticamente correctos un asunto que terminará como acaban casi todos los conflictos en Santa Cruz de Tenerife: nada.

¿Conclusión?

Pues que trató de un debate ñoño.

VI.-EPÍLOGO

Entre los presentes se encontraba el actual viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Alberto Delgado. No levantó la mano ni falta que le hacía.

Supongo que agradeció la solidaridad de Dulce Xerach Pérez cuando ésta defendió su gestión ante los tiempos que corren.

La crisis, vino a decir Xerach Pérez, ha hecho prácticamente imposible que Delgado planifique, más cuando el actual Gobierno de Canarias le comunica día sí y día no: Tienes mucho menos dinero del que te dijimos, así que recorta por ahí y por allá y haz el favor de afeitarte el bigote.

Y en honor a la verdad hay que decir que, efectivamente, Alberto Delgado se ha afeitado el bigote.  

Saludos, leyendo el National Geographic, desde este lado del ordenador.

Un presunto guión (in)feliz antes de la Nochebuena…

Jueves, Diciembre 23rd, 2010

NOTA: Una nube radioactiva ha acabado con la vida humana del planeta Tierra. La nube, sin embargo, aún no ha llegado a Canarias aunque se aproxima inexorablemente a este infeliz archipiélago…

ESCENA I. INTERIOR DÍA. DESPACHO DE PRESIDENCIA DEL GOBIERNO DE CANARIAS EN SANTA CRUZ DE TENERIFE

Paulino Rivero con barba de tres días se asoma a la ventana. Contempla en silencio el mar mientras detrás esperan con impaciencia los consejeros de su Gobierno.

RIVERO: ¿Uándo dice que llegará?

José Miguel Ruano mira apresuradamente el informe que tiene delante de las narices y aclara la voz, algo aguardentosa. Al fondo llora desesperadamente Milagros Luis Brito, consolada por Domingo Berriel y Jorge Rodríguez.

RUANO: A mañana por la noche, presidente.

Paulino Rivero se encoje de hombros.

RIVERO: ¿Y cómo lo ha recibido er pueblo canario?

Ruano (tras beber dos vasos de agua para aclarar la voz): Obviando a los lajas de siempre muy bien. Todo el mundo quieto, ya sabe.

RIVERO: Ese es el pueblo canario, coño.

RUANO: Una panda de aplatanados, presidente.

Paulino Rivero se da media vuelta y con gesto resignadamente satisfecho hace entender que la reunión ha terminado.

A solas en la habitación lee los informes mientras la luz del sol que se filtra por la ventana parece dibujar caprichosas sombras en su rostro.

LA HORA FINAL se puede leer en la portada de uno de los documentos.

ESCENA II.- EXTERIOR DÍA. PUERTO DE LA LUZ DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El submarino de la U.S. Navy emerge como un monstruo marino. Tras las maniobras de atraque baja de la potente maquinaria bélica y en un impecable traje azul el presidente de los Estados Unidos, Barak Obama.

Uno de los curiosos que se encuentra en la explanada fuertemente protegida por miembros de la policía canaria  grita: “Al natural el negro se parece al Natkingcole“.

Obama antes de bajar a tierra mira a un lado y al otro, levanta la mano y fuerza una sonrisa.

VECINO: Va a hablar, el Natkingcole va a hablar…

Pero Obama no habla, cierra la boca y baja las escalerillas rodeado de un ejército de guardaespaldas.

ESCENA III:- INTERIOR DÍA. DESPACHO DE PRESIDENCIA DEL GOBIERNO DE CANARIAS EN SANTA CRUZ DE TENERIFE

Ruano entra en el despacho y le anuncia a Paulino Rivero que el presidente de los Estados Unidos vuela a Tenerife en un helicóptero.

RIVERO: ¿Se sabe algo de Zetapé?

Ruano niega con la cabeza.

RIVERO: No sé por qué lo pregunto.

RUANO: La costumbre, presidente.

RIVERO: Será eso, la costumbre…

ESCENA IV. INTERIOR DÍA. DESPACHO DE PRESIDENCIA DEL GOBIERNO DE CANARIAS EN SANTA CRUZ DE TENERIFE

Obama estrecha la mano de Rivero. La diferencia de estatura es notable. Paulino Rivero tiene que ponerse de puntillas para llegarle al pecho. Acompaña al primer mandatario de los Estados Unidos una traductora con sospechoso parecido a Ava Gardner en su mejor época.

RIVERO (mirando la sobresaliente delantera de la traductora): Esto… dígale usté que es un honor recibirlo aunque lamento que sea en estas circunstancias…

La traductora informa a Obama que asiente en silencio. Ambos dignatarios se miran a los ojos. Bueno, Rivero intenta mirarlo a los ojos mientras se pone de puntillas.

RIVERO: Este encuentro se produce en un momento que es una putada.

Obama se ríe para no quedar mal cuando se le traduce el mensaje.

TRADUCTORA: El presidente Obama pregunta si desea una pastilla de veneno. Su efecto, asegura, es inmediato.

RIVERO (negando con la cabeza): Dígale que prefiero emborracharme con vino con vino. Es más canario.

TRADUCTORA: El presidente Obama pregunta si sabe que día es mañana…

RIVERO: ¿Mañana?

TRADUCTORA: Sí, mañana…

Rivero se encoge de hombros.

TRADUCTORA: Nochebuena.

RIVERO: Ahh, Nochebuena…

OBAMA (en español macarrónico): Ya no más bancos, ya no más chinos. Ya no más WikiLeaks. Ya no más crisis…

RIVERO (llevándose a la boca una botella de vino con vino): Feliz Navidad. Merry Cristmas… ¿lo dicen así ustedes verdá?

OBAMA (mientras se mete una pastilla de veneno en la boca y en español macarrónico): Verdá, verdá…

Saludos, deseándoles felices fiestas, desde este lado del ordenador.

Tres cosas…

Jueves, Diciembre 9th, 2010

UNA PREGUNTA QUE SE QUEDARÁ SIN RESPUESTA

Ya planteamos esta cuestión hace unos días pero no hay mal que por bien no venga. ¿Alguien podría explicarnos por qué el documental Ciudadano Negrín, trabajo que cuenta con apoyo financiero del Gobierno de Canarias, se estrena solo (concretamente este viernes, 10 de diciembre) en la capital grancanaria pero no en Santa Cruz de Tenerife como suele ser habitual –al menos hasta ahora– con todas aquellas producciones en las que participa el Ejecutivo regional?

¿Será cosa de la crisis?, ¿será cosa de la nueva y restrictiva campaña para hacer región de nuestro ilustrado (a los resultados del informe PISA me remito) Ejecutivo regional?

PARA APUNTARLO EN LA AGENDA

Casa Lercaro inicia hoy (y continuará el 16 de diciembre) el cineforum El Museo en el Cine. Esta tarde, a las 20 horas, se exhibe La Ville Louvre, de Nicolas Philibert (1990) mientras que la próxima semana le toca el turno a esa gigantesca y maravillosa extravagancia que es Russkiy Kovcheg (El Arca Rusa), de Alexandr Sokurov. Ambas cintas se exhiben en versión original con subtítulos en español.

PODRÍA SER MUY INTERESANTE…

El Parlamento de Canarias acoge el 13 de diciembre sus Debates del Ciclo Parlamento y Sociedad: Ideas para el Futuro, que en esta ocasión rinde ese mismo día  Homenaje a Juan Marichal y girarará en torno a la Creación Intelectual e Industria Cultural en Canarias. El 16 del mismo mes se analizará La perspectiva respecto al futuro de Canarias de los Expresidentes. Estos debates se desarrollarán en el Salón de Actos del Parlamento de Canarias, sito en la Calle Teobaldo Power , 7, en Santa Cruz de Tenerife.

La lista de ponentes que participarán en Homenaje a Juan Marichal son el presidente de la Cámara regional, Antonio Castro Cordobez; el viceconsejero de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, Alberto Delgado Prieto; el escritor y periodista Juan Cruz Ruiz; la profesora de la Universidad Complutense de Madrid, Julia Rodríguez Cela, y José Medina Jiménez, presidente de la Fundación Juan Negrín.

En la mesa de debate Creación Intelectual e Industria Cultural en Canarias, intervendrán
Fabiola Socas Luis, cantante y experta en cultura y música tradicional en Canarias; Antonio Vizcaya Larios, director y propietario de la Empresa Cultural Mirmidón; Fernando Pérez González, director Gerente del Museo Elder; Juan Cruz Ruiz, director adjunto del periódico El País y escritor y Jerónimo Cabrera Romero, técnico de Canarias Cultura en Red, quien presentará el Plan Estratégico de Cultura del Ejecutivo canario.

Los invitados a participar en la mesa prevista para el 16 de diciembre (18 a 20.30 horas) en las que se estudiará La perspectiva respecto al futuro de Canarias de los Expresidentes son Jerónimo Saavedra Acevedo, Fernando Fernández Martín, Lorenzo Olarte Cullen, Manuel Hermoso Rojas y Román Rodríguez Rodríguez.

Para inscribirse en alguno de los debates o en ambos: www.parlamentoysociedad.com o remitiendo un e-mail a direccion@parlamentoysociedad.com.

Saludos, en este ya largo invierno de mi descontento, desde este lado del ordenador.

¡¡¡Mondo cinéfago!!!

Viernes, Noviembre 26th, 2010

La polémica suscitada por A serbian film hace unas pocas semanas y la prohibición no tan lejana en el tiempo de la última entrega de Saw, me ha hecho recordar que hubo un tiempo en el que se hizo cine con vocación subterránea y muy oscura.

Pensé en todo esto mientras volvía a mirar el otro día a trozos –esa es la verdad– Asesinato en 8mm, a mi juicio probablemente la mejor película de un cineasta llamado Joel Schumacher.

En una de las secuencias el detective privado que interpreta Nicholas Cage se introduce de la mano de Joaquin Phoenix en un mercado subterráneo de cintas de sexo extremo a la caza y captura de snuff movies, o películas de violencia real que para muchos seguidores a las excentricidades se trata sólo de una vieja y perversa leyenda urbana.

Hace bastantes años recuerdo haber visto a altas horas de la madrugada en Antena 3 una película que respondía más o menos a estas características al incluir imágenes de muertes violentas recogidas directamente de informativos norteamericanos. Esta faena, pienso, continúa haciéndose en la actualidad (no sé si voluntariamente) cuando ya no es raro el día en el que vemos en algún telediario imágenes de peleas (las últimas las del tranvía que atraviesa solo en la madrugada de los fines de semana el tramo Santa Cruz-La Laguna) y muertos. Eso sí, ignoro con que sanos objetivos aleccionadores. 

Hubo un tiempo en el que se puso de moda en el cine de explotación más canalla y perverso travestir el horror. El llamado padre del gore, Gordon Herschell Lewis, lo intentó con desfigurado sentido del humor en 2000 maníacos, cinta que cuando pude ver — tras ser elevada en fanzines como obra de culto– me pareció un mal chiste aunque su banda sonora continúe pareciéndome lo que se dice resultona.

Sobre este tipo de películas, la que los anglosajones denominan como gore y los españoles de casquería, así como de otros subgéneros que brotaron como setas en los 60 y 70, se encargó de estudiarlo con atinado punto de vista cultural y cinematográfico La noche de los sexos violentos, libro de Álex Zinéfilo, el único compendio en español que existe (que sepa al menos) sobre este tipo de cine sucio parido en alcantarillas.

En el libro de Zinéfilo se repasa así la historia de los subfilmes que tuvieron también subgéneros: el nazi, en producciones de bajo presupuesto donde se mezclaba erotismo y violencia explotando éxitos soft porno como Salón Kitty, de ese esteta llamado Tinto Brass; las que se conoce entre los especialistas como mondo, películas de compilación en la que se incluían con ánimo sensacionalista pequeños fragmentos y secuencias de distinta índole con títulos como Mondo Cane; y las de temática caníbal, entre otras tantas.

Es probable que muchos no se acuerden pero en esta última catalogación sonó en su momento un título que este 2010 cumple 30 años: Holocausto caníbal. Un falso documental truculento que marcó –debo decirlo– a la muchachada de mi generación.

Recuerdo que la primera noticia que tuve de esta película fue durante el recreo, que era el momento en el que si no jugabas al fútbol o a una cosa que llamaban brilé con las chicas te ponías a hablar de todos esos largometrajes que estaban prohibidos por aquel entonces a nuestros ojos adolescentes.

Siempre había un listo de la clase que decía que la había visto, y si bien todavía me pregunto si sería verdad, lo fascinante del asunto era cómo explicaba lo que supuestamente había visto. Su descripción, sin ningún asomo de crítica experta, despertaba en nosotros los más bajos instintos por desafiar a los porteros de las salas con el fin de contemplar aquella cinta pa-vo-ro-sa en la que se comían a la gente de verdad.

Fue tanto el impacto y las conversaciones que generó al menos entre los compañeros de mi clase que un amigo y yo nos animamos a verla tras burlar la frontera estrechamente vigilada del cine  por los que hacían de cancerberos  uniformados.

Les cuento, y es una verdad como un templo, que mi colega se la pegó mientras se comía una bolsa de papas fritas. Posiblemente Crecs. 

No tengo otras impresiones de aquel primer visionado, sin embargo. Es probable que me resultara menos fuerte de lo que me habían contado. También que la primera versión que alcancé a ver estuviera mutilada por la censura.

Muchos años más tarde y en casa de un amigo aficionado al cine más excéntrico (le encantaban las películas de Abbot y Costello, nunca lo pude entender) vimos una copia sin trocear de Holocausto caníbal y en esa ocasión sí que debo de confesar que me horrorizó.

Y por partida doble: el filme es horrorosamente malo pero también horrorosamente eficaz para generar turbación y malos rollos. Es probable que algunos la sigan considerando un título de culto por esta misma razón: mal rollo. Y es que este tipo de cine enfermo sólo tiene ese objetivo: que salgas de verla enfermo.

Lo curioso de una cinta como Holocausto caníbal y otras tantas que se estrenaron en su momento más o menos con la misma temática (ahora se me viene a la memoria La montaña del dios caníbal, con Ursula Andress escapando por la selva para no ser devorada por los antropófagos) es su retrato de todas aquellas tribus como una panda de salvajes aunque también la de mostrar a los blancos que irrumpían en su territorio como otra panda de salvajes. Sólo que un poco más hijos de la gran puta.

Este subcine ya no es el que era, de todas formas. En estos nuevos tiempos profilácticos parece que ya no tiene cabida aunque de tanto en tanto broten destellos como ha sucedido con la polémica A serbian filme y en su momento con aquel perverso movimiento alemán que alguien acuñó como ultra gore y que no tuve el gusto de paladear porque nunca he sido muy amante de la asadura. O casquería.

Holocausto caníbal no debe ser vista así como un título seminal del mal rollo hecho celuloide pero sí uno de los primeros filmes que traspasó las fronteras del subcine para ser comentado en revistas especializadas de las consideradas serias. Lo curioso del caso es que su director, Ruggero Deodato, especializado en cine sucio con acento italiano, dirigiría años más tarde la serie de televisión Océano, basadas en las novelas de Alberto Vázquez Figueroa y con respaldo millonario del Gobierno de Canarias.

Ví algunos capítulos cuando la pasaron por una televisión local que emitía en Tenerife pero salvo observar el brillo de algunas viejas glorias de Hollywood como Ernest Borgnine o a la gran actriz griega Irene Papas, poco más tengo en mente de ese desaguisado que hizo abrirle a unos (con muy mala fe) y a otros (como un rayo de esperanza) la idea de que era posible rodar cine en Canarias.

Coincidencias de la vida, compruebo ahora que la serie Océano terminó de rodarse en las islas hace veinte años. Un tiempo en el que no sé si era más feliz pero seguro que sí más inocente.

 Saludos, otra vez tontunamente nostálgico, desde este lado del ordenador.

‘Vuelo IL 8714′

Martes, Agosto 31st, 2010

Mucho se ha escrito y me imagino que se continuará escribiendo sobre el polémico estreno (Telecinco anuncia que a partir de mañana, 1 de septiembre, a las 21 horas en las islas) de la serie Vuelo IL 8714, en la que se recrea la investigación posterior al trágico accidente de avión en el aeropuerto de Barajas y que costó la vida de 154 personas, hace ahora dos años.

Que muchas de sus víctimas fueran canarias ha hecho que el presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, saltara al escenario para mostrar su oposición inicial a que se juegara “con la sensibilidad de los familiares de los fallecidos” aunque más tarde consideró que la serie es un “reportaje técnico” y que existe “un compromiso por parte de los responsables de Telecinco, que en modo alguno se va a tocar ningún aspecto que pueda dañar la sensibilidad de las familias, es un reportaje exclusivamente técnico”. Paralelamente, y en diferentes redes sociales, se ha generado una plataforma en contra de la cadena que dirige el italiano Paolo Vasile, y que ya cuenta con miles de seguidores pidiendo respeto.

Al margen de la polémica y del recuerdo a los muertos, y a que algunos hayan opinado que la serie puede interferir en el desarrollo de la investigación que aún continúa abierta, cabe preguntarse las dudosas razones por las que Telecinco ha dado luz verde a este proyecto.

Es un asunto extremadamente delicado y aún fresco en nuestra memoria, y partiendo de la base que no la veré por razones que no vienen al caso, me pregunto qué nueva oleada de reacciones generará el primer episodio entre la opinión pública. También el por qué se reaviva tan amargo recuerdo apenas pasado dos años de la tragedia y por qué la cadena de Vasile no ha mostrado antes de su estreno el resultado final a los familiares de las víctimas que así lo solicitaron.

A nadie se le escapa que televisamente España es un país que apenas ha progresado en cuanto a series de ficción se refiere. Parece como si interesara más continuar explotando las posibilidades de un formato que muchos auguraban ya estaba agotado como es el de la prensa del corazón. En cuanto a los que los anglosajones denominan como tv movies, en este país se intenta imitar este modelo con resultados francamente irregulares. Quizá porque cadenas privadas como la misma Telecinco y Antena 3 han preferido apostar por recrear acontecimientos de nuestra historia reciente como la vida de Adolfo Suárez o la Duquesa de Alba, que arriesgarse a explorar otros territorios.

Soy consciente que no se puede comparar el alto grado de profesionalidad y riesgos que grandes cadenas estadounidenses han hecho con sus series, revolucionando este formato, pero ya va siendo horas de atreverse a ello, dejando de lado esta sospechosa moda de “basado en la vida real”. A mi me suena a falso. No las norteamericanas porque en ese país casi siempre han sabido hacer muy bien las cosas en cuanto a entretenimiento se refiere, sino a España y su unamuniano sentimiento trágico de la vida.

Telecinco anuncia que una vez emitido el primer episodio de la serie Vuelo IL 8714, presentará a continuación (22.15 hora canaria) el documental Las voces de la tragedia, que pretende “ayudar a conocer más sobre uno de los episodios más trágicos que ha sufrido la sociedad española en las últimas décadas.”

Veremos.

Mientras tanto me pregunto que otros dramas acarician ésta y otras cadenas para llevar a la pequeña pantalla. Casos hay muchos: los marineros secuestrados en el océano Índico, los manifestantes canarios apaleados en el Aaiún… Y llego a la conclusión que la vida de Cervantes y Santiago Ramón y Cajal, que la adaptación de La Regenta, Fortunata y Jacinta o el mismo Don Quijote, sin olvidar, claro está, ese pequeño clásico que ya es Juncal, sí que fue buena televisión con sabor español. O al menos buena televisión con sabor español con casi todas sus letras.

Saludos, dando las gracias a Carlos por la sugerencia, desde este lado del televisor.