Los caprichos de la fortuna

Martes, Junio 6th, 2017

“No sé qué haría con las velas de mis cumpleaños. Nunca le pregunté. Desde que murió mi madre las guardaba cuidadosamente en un cajón junto con mis boliches, mis estampas y las tres o cuatro piedras que yo creía milagrosas y que no eran más que callaos que habían removido miles de veces las mareas de la playa. Yo soñaba con reencontrar alguna vez a mi madre para ir soplando cada una de aquellas velas junto a ella.”

(Gracias por el tiempo, Santiago Gil. Mercurio editorial, 2017)

La literatura de Santiago Gil está teñida de melancolía. Y melancolía, y mucha, hay en las páginas de Gracias por el tiempo (Mercurio editorial, 2017), novela en la que en apenas un centenar de páginas narra la desgraciada vida de un padre y su hijo poniéndoles voz. Una voz que distingue por las experiencias que evocan y el recurso gráfico del tipo de  letra. Se recurre a la cursiva para indicar que habla el padre.

Estos dos personajes son aparentemente opuestos, el primero se deja arrastrar por las emociones mientras que el segundo es más cerebral, pero les une una misma experiencia: la más absoluta indigencia. Son víctimas del azar. Ese mismo azar que parece que obliga a mezclar las voces, y que tanto uno como el otro hablen de una mujer, Marina.

Gracias por el tiempo está estructurada en tres partes más que capítulos, y son versiones de la misma historia que enmaraña el pasado de sus dos protagonistas, quienes con sus voces relatan su vida de penurias con una resignada melancolía. Una melancolía fruto de un pasado cuajado de sacrificio. Es como si el mundo hubiera conspirado para hacerlos infelices, una infelicidad que pese a la pobreza, a la falta de afecto y al vacío en el que han terminado por convertirse sus vidas, no los desanima para vivir.

Santiago Gil escribe dos relatos que terminan por minar todas las resistencias del lector, que se hace testigo de dos existencias que viven para esperar a la muerte. Hay mucha poesía contenida en este libro, una luz poética que caracteriza la literatura de su autor y pálpito al que recurre para desenredar el alma de sus protagonistas.

Dos personajes errantes, y de errantes está plagada la literatura de Santiago Gil.

Gracias por el tiempo narra un viaje a ninguna parte. Y como tal, presenta personajes a la deriva, restos de un naufragio, un territorio en el que se mueve muy bien un escritor que no ha traicionado su literatura, tan llena de espinas y en ocasiones con tan conseguido aroma envenenado.

En la novela, el escritor recurre a demoledoras frases cortas para contar estas historias, y con esa música explora dentro del espíritu de dos personajes que mienten o dicen su verdad mientras buscan un lugar donde vivir y un amor perdido que debería estar muerto, sepultado por la arena del tiempo.

Saludos, la esperanza me mantiene, desde este lado del ordenador.

Novedades

Miércoles, Abril 19th, 2017

Matar al padre (Alrevés) es el título de la nueva novela de Yanet Acosta, quien recupera como protagonista a Ven Cabreira tras Matar al chef. El libro relata como a raíz de la desaparición del padre de la nueva gastronomía peruana, sus familiares contratan los servicios del ex agente de Cesid Ven Cabreira, viudo y coleccionista de Barbies, aficionado a la fabada en lata y a los gatos y “con una enfermedad que le provoca la pérdida ocasional del sentido del gusto”.

Y continuamos con detectives. Está previsto que a comienzos de mayo se ponga a la venta El detective nostálgico (Alba), una novela de José Correa que hace ya la novena de la serie protagonizada por el detective privado Ricardo Blanco.

Gerardo Pérez Sánchez regresa a la arena literaria con Las tormentas interiores (Verbum), novela en la que cruza las vidas y los destinos de cuatro personajes que se quedan atrapados en el aeropuerto de Barajas, Madrid, cuando una repentina tormenta se cierne sobre la capital de España.

Santiago Gil presenta también novela, Gracias por el tiempo (Mercurio editorial), su libro más desgarrador y que, revela, está basado en un hecho real. En esta obra, reflexiona sobre “los sueños de los artistas que se quedaron en el camino y la vulnerabilidad de la niñez y, a veces, también de la vejez”,  se lee en la contraportada.

Saludos, están avisados, desde este lado del ordenador.

¿Por qué estos diez títulos?

Lunes, Enero 2nd, 2017

Resulta complicado escoger solo diez títulos de la más que copiosa producción literaria que se escribió en Canarias en 2016. Somos conscientes que para gustos, colores, pero sirvan estas líneas a modo de orientación sobre diez trabajos que, a nuestro juicio, merecen la pena leerse porque entretienen, están bien escritos y en la mayoría de los casos no sobrepasaron la barrera de las trescientas páginas.

1.- La otra vida de Ned Blackbird (colección Nuevos tiempos, Siruela, 2016).- Pues porque Alexis Ravelo deja de escarbar en las abisales aguas de la novela negra y criminal para narrar, con una sencillez que desarma, varias historias que en otras manos hubiera requerido más número de páginas para contar lo mismo. Con todo, esta incursión literaria de Ravelo en otra literatura pone de manifiesto algo que ya sabíamos los lectores iniciados, hoy por hoy es una de las mejores voces narrativas con que cuenta este archipiélago abandonado de la mano de los dioses.

2.- La costa de los ausentes (Anroart Ediciones, 2016).- Porque Santiago Gil, otra de esas voces narrativas que ennoblece el arte de la escritura en Canarias, juega, experimenta y hace viajar al lector por la extraordinaria aventura personal que vive la protagonista de un relato en el que se detecta, además, el poeta que lleva dentro. Historia con momentos conmovedores, de esos que saben grabarse al rojo en tu memoria, La costa de  los ausentes es una novela que poco a poco te va, más que dominando, seduciendo.

3.- Asamblea ordinaria (Libros del Asteroide, 2016).- Porque Julio Fajardo centra su atención en esa enfermedad social que es la crisis económica que ha devorado como la carcoma las esperanzas de muchos de los habitantes de este país. En su novela, contado a través de tres retratos  cuyos protagonistas, con mejor o peor fortuna, sobreviven como pueden en medio del caos y la nueva rutina que impone estar parado.

4.- Tal vez Dakar (M.A.R. Editor, 2016).- Porque Pablo Martín Carbajal escribe una ambiciosa pero bien sostenida novela sobre el continente africano y la vinculación de su arte, anónimo, entre algunos de los miembros de las vanguardias artísticas europeas de las primeras décadas del siglo XX.

5.- Sangre vieja (Mercurio, 20916).- Porque se trata de una extraña y fascinante a ratos novela de más que vampiros, inmortales que arrastran el peso de su longevidad con desarmante resignación. El autor de este prodigio es Jonatahan Allen, escritor que conoce muy bien los senderos que siempre se bifurcan de la literatura fantástica para adultos.

6.- Vs. (Salto de Página, 2016).- Porque ser trata de una novela arriesgada –y a su manera rompedora–, en la que Sergio Barreto mezcla sin pudor alguno géneros que, presuntamente se encuentran en las antípodas para fusionarlos sin que apenas se noten las costuras de un relato en el que se reflexiona sobre el territorio, el desarraigo, la amistad e incluso el amor con descarnada ironía.

7.- Anturios en el salón (Baile del sol, 2016).- Porque Juan R. Tramunt propone una curiosa novela de anticipación subgénero catástrofe, situando a su personaje en una isla, Gran Canaria, prácticamente desabitada tras un desastre ecológico. Se lee muy bien porque engancha y mantiene en vilo a un lector que, como fue nuestro caso, se pregunta cómo terminará una ficción que, sospecha, no está tan alejada de la realidad.

8.- La sonrisa Duchenne (Verbum).- Porque Gerardo Pérez Sánchez, en un no va a más, propone una historia de amor ambientada en el sórdido mundo del espionaje. En este relato hay pues un poco de todo: operaciones especiales, relaciones casi imposibles y secretos que deben de estar bien guardados.

9.- Los amores perdidos (Plaza y Janés, 2016).- Porque el debut literario de Miguel de León anuncia el nacimiento de un escritor al que convendría seguir la pista. En su primera y voluminosa novela propone una historia en las que dos amantes de familias muy distintas, como si fueran Montescos y Capuletos, se aman y se odia en los durísimos años de la postguerra en Canarias.

10.- El santo al cielo (Dos bigotes, 2016).- Porque pese a su número de páginas –unas seiscientas– y no terminar por afinar, se trata de una novela en la que Carlos Ortega Vilas se  presenta a dos personajes  llamados a protagonizar una serie que, esperamos, no decaiga en su llamativo empleo del humor y el misterio.

Saludos, pórtense mal, desde este lado del ordenador.

La costa de los ausentes, una novela de Santiago Gil

Martes, Mayo 10th, 2016

Santiago Gil es un escritor que maneja, y con mucha soltura, una serie de constantes que dan solidez, cuerpo, a su obra. La existencia, este paso breve por la vida, es una de ellas y en torno a esta idea se sostiene su última novela hasta la fecha, La costa de los ausentes, un libro en el que tampoco renuncia a otras de las claves de lo que ya podemos denominar como universo literario de Gil como son el desasosiego y el poso de tristeza que deja tras de sí.

La costa de los ausentes está dividida en tres partes, la primera de ellas está narrada de manera casi convencional, cuenta la historia de una mujer que además de intentar encontrar su lugar en el mundo, también quiere enfrentarse a esa amarga realidad que es la existencia. Esa existencia que tiene fin y que en este segmento, extraordinariamente lírico, parece que identifica con un mar revuelto omnipresente como es el que más que acariciar, azota la costa de Famara… aunque hay otros pueblos y ciudades dominantes en una novela más que urbana, reflexiva. Más que de posibles, de imposibles éxodos a territorios en los que se fue feliz, o al menos vivió con sus desgracias la protagonista, una exitosa galerista, Nieves Rivero, y otros personajes de la novela que, sin embargo, se dan de bruces contra la cruda realidad. Esa realidad que ni nos quiere ni nos odia.

Santiago Gil juega con otras claves en la segunda y tercera parte de esta novela. Y si bien a título particular es la que menos nos entusiasma, sí que pone de relieve que estamos ante un escritor más preocupado por las formas y el estilo, que por indagar en el corazón de sus personajes. Una tarea, cabe señalar, que sí explota y con nota en una primera parte en la que vuelca lo mejor que lleva dentro como narrador.

Resulta insólito, al menos en las letras que en la actualidad se escriben a este lado del océano Atlántico, la variedad de registros en las que se mueve el autor de La costa de los ausentes, y la capacidad que tiene en algunas de sus mejores páginas (y esta novela cuenta con algunas de esas mismas páginas) para emocionar y conmover a un lector como quien ahora les escribe. Es decir, que se deja llevar cuando Gil se decanta por su aliento poético o se inclina hacia su narrativa. Una narrativa que va mucho más lejos del sujeto verbo y predicado, ya que a veces la impregna con frases de chispeante viveza y esas reflexiones que también has compartido pero que has sido incapaz de expresarlas con palabras.

En este aspecto, y si lo ubicamos en esa hipotética Generación 21, Santiago Gil es el escritor mejor dotado –en este variopinto y afortunadamente inclasificable grupo– en el empleo de la palabra con método quirúrgico para hurgar en las heridas. Para la protagonista de esta novela, resignadamente dolorosas y que la fuerzan a buscar sosiego para obtener la certeza, dice uno de los personajes de esta novela de espíritus varados, “de que efectivamente estamos viviendo la vida que nos pertenece.”

¿Alguien da más?

Saludos, sale el sol, desde este lado del ordenador.

Otra vez dando la nota

Jueves, Diciembre 12th, 2013

* Attikus Editores edita la novela escrita por Santiago Gil, El destino de las palabras. El nuevo proyecto editorial al frente de Guadalupe Martín Santana inaugura con este título su catálogo de propuestas literarias. El libro, que se puede adquirir inicialmente en formato electrónico a un precio de 3,75 euros a través de la plataforma Amazon, se adentra en el amor y sus dependencias, al tiempo que aborda situaciones como la desaparición de niños, la locura, la homofobia o los malos tratos. La portada del libro es una magnífica creación del pintor Augusto Vives.

* La editorial y el sello discográfico Los’80 pasan factura publica Paté de foie, una novela de Guillermo Alemán cuya presentación tendrá lugar el 19 de diciembre, y a las 20 horas, en Aguere Espacio Cultural. El autor del libro, que se estrena oficialmente como escritor, ha sido calificada por su editor como uno de esos títulos que “atrapa y que descuartiza”. En Paté de foie convergen tres tramas “para configurar, en menos de cuarenta y ocho horas, un relato de crímenes, investigación policial, intrigas científicas y una historia de desamor que se resuelve de manera sorprendente”.

* El escritor Víctor Álamo de la Rosa no para. Tras publicar con Tropo Ediciones su novela Isla nada, con la que rompe ¿definitivamente? con su universo de Isla Menor, publica ahora con Ediciones La Palma un libro de poemas: El equilibrista y los jardines. Ambos títulos los presenta este viernes, 13 de diciembre y siempre y cuando las negras tormentas desaparezcan del firmamento, a las 20 horas en la Casa La Parra en Los Realejos.

* Y una novela más que se suma al panorama de autores canarios que este año han publicado algunas de sus obras, nos referimos al interesante psicothriller Los privilegiados del azar (Chiado Editorial) de Carlos Alberto Felipe Martell, quien propone un relato de misterio protagonizado por un profesor de Estadística de la Universidad de La Laguna tras recibir una enigmática carta de Salka, una hermosa inmigrante irregular cuya vida cambió brutalmente tras su estancia en la isla.

* Por último, se exhibe el 13, 14 y 15 de diciembre en TEA Tenerife Espacio de las Artes a las 19 y 21.30 horas Los caminos de Aissa, una película de Rolando Díaz que está producida por Luna Llena Producciones y Ventura Films, con la colaboración de Casa de Teatro y PROIM Canarias. La cinta cuenta cómo Aissa, una joven que ha tenido una vida difícil, sueña con convertirse en bailarina profesional y cooperante social.

Saludos, esto es todo por hoy, desde este lado del ordenador.

M.A.R publica en septiembre Un camino a través del infierno, de Javier Hernández Velázquez

Miércoles, Julio 31st, 2013

El escritor Javier Hernández Velázquez publicará su próxima novela Un camino a través del infierno en M.A.R. Editor. Este título, que resultó finalista en la última edición del Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial, que convocan el Ayuntamiento de L’Hospitalet y Roca Editorial, llegará a las librerías en septiembre y se presentará en la capital tinerfeña el 11 de octubre.

Un camino a través del infierno está protagonizado por Mat Fernández, un personaje que ya había aparecido en dos relatos cortos del escritor. La novela, con ecos a Dashiell Hammett, se desarrolla en una pequeña capital de provincias en tiempo de elecciones. Lo que promete cosecha roja. Roja de verdad. Con todas sus letras.

Los que conocen anteriores trabajos de Hernández Velázquez saben que Santa Cruz de Tenerife no sería la misma sin, precisamente, las novelas y cuentos de Javier Hernández Velázquez.

La capital tinerfeña es una protagonista más en El fondo de los charcos (colección Serie Negra, Baile del Sol Ediciones), una ambiciosa novela que se mueve entre lo emocional y lo sentimental, así como en El sueño de Goslar (colección G21 Narrativa Canaria Actual, Ediciones Aguere/Idea) una de las más atractivas muestras de pulp pop que se han escrito en este país en los últimos años.

El escritor es autor además de las proféticas Factotum y La identidad fragmentada (ambas en Benchomo) y un título, este último, a rescatar para comprender la idiosincrasia de los que habitan el archipiélago canario.

Javier Hernández Velázquez es autor también de una colección de relatos reunidos bajo el título de Los días prometidos de la muerte. En una de cuyas historias, La medida de la vida, puede estar Mat. Aunque Mat Fernández sí que protagoniza Los ojos de Henry Fonda, cuento incluido en la ya histórica antología G21: nuevos narradores canarios, una iniciativa editorial de Ánghel Morales, el responsable con nombre y apellido de descubrir y explotar este feliz movimiento.

También de advertirnos de lo que hay y habrá…

Por proximidad generacional y por haber nacido en la misma ciudad, son muchas las claves que reconozco en la literatura de Javier Hernández Velázquez.

Un narrador con imaginación desbordante –recurriendo al tópico– y un excelente creador de atmósferas –comparto con todos ustedes una broma privada que mantengo con el escritor– que fue el primero de su generación en reivindicar la vida y obra del poeta Domingo López Torres en la que, a mi juicio, continúa siendo su mejor novela: El fondo de los charcos.

Este viernes, 2 de agosto, y en la MAC, en Santa Cruz de Tenerife, podrán verlo en acción, posiblemente empañando el protagonismo del editor de este su blog, en la presentación de Yo debería de estar muerto (colección G21 Narrativa Canaria Actual), la última novela de otro compañero 21, Santiago Gil. Periodista y escritor que cuenta con dos títulos que, personalmente, contribuyeron a que cambiara mi percepción de la literatura que se escribe en Canarias. De hecho, me cambiaron la vida: Las derrotas cotidianas y Queridos Reyes Magos (Anroart).

No soy adivino, suspendí las oposiciones hace mucho tiempo, pero ver en directo a estos dos tipos promete…

Yo, mientras tanto, quiero leer Un camino a través del infierno.

Pero será en septiembre.

“Matar te asegura ascender como un meteoro en el escalafón. Cargarse a un hijo de puta como yo supongo que debe de tener su mérito y su recompensa. Abatir a una mujer embarazada… no sabría donde encuadrarlo. No me importó su suerte. Me desentendí del lógico ajuste de cuentas en prisión para un culo de diecinueve años o de la soga que quebró su cuello en las duchas. El auténtico culpable seguía vivo”. (Los ojos de Henry Fonda, Javier Hernández Velázquez).

Saludos, ¿esperar hasta septiembre?, desde este lado del ordenador.