Archive for the ‘Cine de allá’ Category

¡Banzai!

Lunes, Mayo 17th, 2010

Descubrí el cine japonés a través de Godzilla y familia, más tarde vinieron los clásicos Ozu y Mizoguchi, entre otros, para enseñarme que no todo en el sol naciente estaba vinculado con monstruos que despertaban al mundo gracias a las radiaciones atómicas. Literariamente continuo considerando a Yukio Mishima y Yasuinari Kawabata como autores de cabecera aunque todavía no me he adentrado en el universo de Murakami quizá por la insistencia de amigos que han visto en sus libros una revelación que me preocupa no descubrir. Nunca he sido seguidor ni del manga ni del animé, pese a que otros tantos conocidos se empeñan en convencerme de sus bondades e inagotable imaginación y para colmo de males no soy lo que se dice un consumidor de comida nipona, prefiriendo por el momento el inevitable arroz tres delicias y los rollitos de primavera que sirven en nuestros tradicionales y poco imaginativos chinos.

Este vacío está motivado probablemente por un prejuicio o una visión del entretenimiento demasiado influenciada por la cultura anglosajona, sin embargo estas últimas semanas he ido cambiando mis rudimentarios conocimientos sobre la fascinante y desconocida cultura pop japonesa gracias a las películas bélicas que rodaron tras finalizar la II Guerra Mundial.

Recomiendo así a los interesados en percibir otra visión del conflicto loado en innumerables películas por quienes en justicia vencieron, para que comprueben sin sombra de ninguna duda cómo en los años 50, 60 y 70 los japoneses miraron su derrota con un mensaje que, por norma general, deja turulato. Y deja turulato porque tras ver aquellos filmes que los propios alemanes filmaron de esa guerra en esas mismas décadas, uno puede hacerse una idea de cómo ambos países asumieron la derrota.

En este comentario omitiré por razones obvias el nuevo revival que sobre este pedazo oscuro de la historia está sacudiendo a estas dos naciones con tan extravagante sentido del deber, así como tampoco se encontrarán con todas las películas que deberían de aparecer. Aclaro, en este sentido, que sólo citaré así aquellas que he podido disfrutar sorprendido por sus reflexiones sobre la patria y la guerra.

Con la percepción puesta en este sentido, he apreciado que mientras en los filmes alemanes se acentúa sobre todo cómo afectó la barbarie en la retaguardia y una necesidad obsesiva por transmitir el mensaje de que no todos los alemanes eran nazis y por lo tanto desconocedores de lo que estos le estaban haciendo a gitanos, eslavos, lesbianas, homosexuales, judíos, demócratas y gentes de izquierdas en los campos de concentración; la tesis en las películas japonesas es la de lamentar aquel conflicto no por su poder devastador y salvaje sino sencillamente porque perdieron la guerra. Y perder, para el noble pueblo nipón, es una ofensa que merece el hara-kiri o el seppuku.

He tenido el gusto de disfrutar en las últimas semanas de dos títulos del sol naciente realmente estrambóticos: De Pearl Harbour a Midway  y Escuadrón de ataque, ambas de Shuei Matsubayashi y protagonizadas por Toshiro Mifune. Antaño ya había visto la hagiográfica El almirante Yamamoto, de Seiji Maruyama también con Mifune y la trepidante La batalla de Okinawa de Kihachi Okamoto, así como la trilogía pacifista La condición humana, una obra maestra de Masaki Kobayashi, y la excelente El arpa birmana de Kon Ichikawa, entre otras.

El cine japonés cuenta con más película estrictamente bélicas donde dan su visión sobre tan desgraciado conflicto, aunque tras ver recientemente los dos filmes firmados por Matsubayashi, empapados de una ideología nacionalista que vista con ojos occidentales resulta crudamente cruel quizá por su desarmante inocencia, me he topado con un tipo de cine que llega a tus emociones más primarias. Y no sólo por unos efectos especiales que recuerdan a los de la serie Godzilla, ni por su extraña fascinación por destruirlo casi todo –en ambos filmes desde el aire– sino porque como suele suceder en el cine británico y estadounidense de aquellos años, el enemigo (en este caso británicos, australianos, neozelandeses y estadounidenses) apenas aparece.

Vistas hoy, cinematográficamente pueden resultar productos de una límpida rudeza, lo que multiplica su valor para intentar comprender el alcance de la derrota en un país tan apegado a sus tradiciones.

Dicho esto, reitero que se trata de un cine rudo y marcial, que para nada reniega de inútiles heroísmos. Ante tamaña estupidez, según los gustos occidentales, en este cine de samuráis transformados ahora en valientes pilotos kamikaze, la presencia femenina se reduce a abnegadas madres y castas esposas, asumiendo la defensa de la patria los hombres vestidos de uniforme.

Es tanto su desprecio ante la vida que una frase cogida al vuelo en la mencionada Escuadrón de combate quizá lo resuma todo: Un oficial le pregunta a uno de los aviadores si tiene novia. “Para qué –responde éste jovial– ¡si es mucho mejor la guerra!”

NOTA: Otra película bélica japonesa destacable es La batalla del mar del Japón, de Seiji Maruyama, cuya acción se desarrolla en la guerra ruso-japonesa (1904-1905).

Saludos, a lo sayonara, baby, desde este lado del ordenador.

Calla y juega

Martes, Mayo 4th, 2010

- “El espejo… se ha roto”.
-  “Ya lo sé, me gusta así. Así me veo tal y como me siento”
 
¿Puede un hombrecillo mediocre ser el héroe de una película? ¿Puede un hombrecillo solitario con vocación de arribista aspirar a la chica de sus sueños? ¿Puede contarse el drama de su gris existencia de hombre corriente en clave de comedia? Billy Wilder dijo que sí en la que quizá sea su mejor película en una filmografía plagada de grandes películas: El apartamento, largometraje que cumple este año su 50 aniversario.

- “Yo vivía como Robison Crusoe. Era un naúfrago entre ocho millones de personas, hasta que un dia vi huellas en la arena, y la encontré a usted”

Que la noche se ilumine de fuegos artificiales. Unámonos a la celebración de uno de esos títulos que hacen grande esto que llaman cine. Un filme redondo y tan perfecto, perfecto que el propio Wilder fue consciente que no volvería a firmar algo así en lo que le quedaba de vida.

No sé si fueron los elementos o ese estado de gracia que de repente hace que todo funcione, pero El apartamento consigue lo imposible, que el arañazo del paso del tiempo no haga efecto en su piel de celuloide. Pienso, cuando la veo y la he vuelto a ver esta misma tarde, que merece la pena estar entre los vivos para poder volver a disfrutar de algo que merece la pena ser catalogado de GRANDE. Y es que ver y aprehender, emborracharse y caer rendido ante obras así son las que te enseñan a que no pierdas las esperanzas en el puñetero ser humano.

- “Cuando uno ha estado casado 12 años, simplemente no se sienta a desayunar y dice: Pásame el azucar, quiero el divorcio”

¿Hace falta recordar de que va esta extraordinaria película? Lo que hace falta es rendirle el tributo que se merece y celebrar su medio siglo de existencia revisitándola con ojos nuevos. O viejos. Porque lo mismo da en una de esas historias para las que no pasa el tiempo, reitero.

Esta misma mañana, hablando con un amigo sobre el filme de Wilder, recordamos juntos momentos que están grabados al rojo vivo en el disco duro de nuestra memoria. Y nos preguntamos cómo fue posible este gigantesco milagro. Esta historia de amor o cuento de hadas obsceno como la definía el director de Con faldas y a lo loco o Primera plana.

- “Si te enamoras de un casado, no te pongas rimel”

Los cuatro pilares de la comedia de este cineasta norteamericano de origen vienés descansan en el sexo. El sexo con todas sus letras pero visto a través de los anteojos de un confeso pornógrafo (Wilder era seguidor, entre otros, del trabajo de fotógrafos como el gran Elmer Batters) cuya desnuda sinceridad supo camuflar en todos los géneros que tocó (bélico, comedia, policíaco) aunque su touch a lo Lutbitsch se desarrollara de manera expansiva –como el gigantesco hongo de una bomba nuclear– en la comedia. En especial cuando unió su talento con el de I. A. L. Diamond, con quien formó una de esas parejas de hecho cinematográficas que hace que crea en la palabra equipo.

- “¿Se da usted cuenta de lo que hace? No a mí, si no a usted mismo. Hay que trabajar muchos años para llegar al piso 27, pero bastan 30 segundos para llegar a la calle”

No sé cuántas veces he visto El apartamento pero la remiro y no me cansa. Y no ya por creer que capto mensajes nuevos o porque entiendo mejor a los personajes, es que cada vez que mis ojos se queman mirándola veo la misma película pero de manera diferente.

Quizá ahora me preocupe más por reparar en las reacciones de sus excelentes secundarios (entre otros un Fred MacMurray que nunca estuvo mejor que en esta película) o la extraña relación que se forja entre un atribulado aprendiz de trepa como es Jack Lemmon y la ascensorista que interpreta  Shirley MacLaine (nunca volvió a ser tan hermosa como en esta película).

¡¡¡Y es que todo resulta tan natural!!! ¡¡¡Tan siniestramente real en ocasiones!!! Que pese a tus reservas te pones del lado de su protagonista. Un pobrecillo que es capaz de prestar su apartamento a sus jefes para que lo usen como picadero para subir escalones en la empresa.

 “¿Por qué no me enamoraré de alguien como usted? Pero qué loco y qué bueno es usted”

El apartamento es así una de las películas más crueles de la historia del cine. Y quizá por cruel una de las mejores comedias de la historia del cine.

El propio Wilder confesaba (¿?) al también cineasta Cameron Crowe en Conversaciones con Billy Wilder el origen de esta prodigiosa película: “El origen de El apartamento se remonta a cuando vi la magnífica película de David Lean Brief Encounter [Breve encuentro] (1945). Era la historia de un hombre que tiene una aventura con una mujer casada y va en tren a Londres. Van al apartamento de un amigo de él. Vi la película y dije: Y qué ocurre con el tipo que tiene que meterse después en esa cama tibia…?”Es un personaje interesante. Lo puse por escrito, junto a algunas otras cosas, en mi cuaderno. El héroe iba a ser el tipo que soportaba aquello, que se veía en medio de ello por una mentira. Un compañero de su empresa le decía que necesitaba cambiarse de ropa y usaba el apartamento…”

FINAL

- En definitiva, que amo El apartamento, señor Wilder.
- Calla y juega.

No es un happy end pero creo (en mi modesta reinterpretación del diálogo final de un filme que ya es un clásico) que se trata sin duda de uno de los mejores the end de la historia del cine.

Saludos, a un cineasta que sí rozó la perfección, desde este lado del ordenador.

Sobre héroes y cobardes

Domingo, Mayo 2nd, 2010

UN FELIZ REDESCUBRIMIENTO

Creo que más que la casualidad es una mano fantasma y caprichosa la que te lleva a revolver en las estanterías para que te encuentres con salvavidas con los cuales aguantar el chaparrón que no está cayendo. Así que en esta realidad que cada día se torna más siniestra y desesperada, se agradece topar con clásicos relativamente recientes que no han perdido actualidad desde que fueron paridos. Obras por lo tanto que se meten en las tripas y te las revuelven como una lavadora con el fin marcar un camino porque, como le decía un atribulado H. G. Wells a su futura esposa en Los pasajeros del tiempo: “Todas las épocas son iguales y sólo el amor las hace soportables”.

Cuento todo esto porque el viernes pasado veo una vez más La tapadera, de Martin Ritt, y mastico esa palabreja tan maltratada en los últimos tiempos como es dignidad. Y ser una persona digna hoy no es un acto baladí sino una forma de enfrentarte a los miedos. 

Y reflexiono, mientras veo esta pequeña pero gigantesca película protagonizada por Woody Allen que transcurre en lo que se denominó como Caza de Brujas, en lo actual que sigue siendo su mensaje. 

En el largometraje Allen, cuyo personaje presta su nombre para que un puñado de guionista de televisión que figuran en las tristemente célebres listas negras puedan vivir de su trabajo, opta al final por la salida más digna pese a que mande a paseo un futuro más que prometedor como falso escritor de éxito. Y esta decisión, que opte por el caminio más difícil en unos tiempos como son los de este cancerígeno siglo XXI más cercano a los siniestros retratos que George Orwell y Aldous Huxley nos legaron en sus aún reivindicables novelas 1984 y Un mundo feliz, respectivamente, es lo que me espabila la cabeza y hace pensar que vale la pena continuar pese a las adversidades.

Reviendo La Tapadera tengo la sensación que como las cosas continúen como están, ahogando cada vez más a esos ciudadanos que sólo quieren que los dejen vivir en paz, ese batallón de perdedores que cada día se hace más grande en nuestro país, empezará a tomar conciencia de su dimensión de héroes ante una realidad vil que hoy está manipulada por demasiados cobardes.

MERECE LA PENA

Les recomiendo que lean el artículo que Alfonso González Jerez publica hoy en Diario de Avisos. Sus palabras son contundentes y como casi todo lo que escribe cuando no tiene la necesidad de disfrazarlo, traduce lo que pensamos muchos sobre un caso y un protagonista –un juez para más señas– que no pertenece, precisamente, a la legión de desarrapados a la que aludíamos en el comentario anterior. González Jerez comete en su texto, no obstante, un pequeño error que sólo detectaremos los iniciados en el universo de los tebeos. Error que me permito corregir con la humildad de un colorínadicto desde épocas muy tempranas. Ni Batman ni su némesis el Joker (o el Comodín en aquellas inolvidables ediciones mexicanas de Novaro) son personajes de Marvel sino de la DC. Dicho esto, enlacen y, por favor, lean.

EL BUEN PASTOR

Y otra de cine. Otra recomendación para los que no encuentran en cartelera títulos potables para gastarse siete euros en taquilla.

Ahora se puede adquirir en kioscos la que probablemente sea una de las mejores películas de espías de la historia del cine. Me refiero a El buen pastor, dirigida y protagonizadas por Robert de Niro. El filme se inspira vagamente en la vida del jefe de la contrainteligencia de la CIA, James Jesús Anglenton, personaje que interpreta con una convicción abrumadora Matt Damon.

Para los que conocen mi afición por este género (tanto cinematográfico como literario) les garantizo que procurarse El buen pastor es apostar a caballo ganador. Los iniciados encontrarán ecos de la magnífica novela La compañía (convertida en serie de televisión sin los excelentes resultados de su material novelesco), pero también contiene referencias a otros grandes títulos del género de espías.

El buen pastor es una historia de iniciación narrada con un pulso en ocasiones macabro pero necesario para mostrar las entrañas de la que probablemente sea la agencia de espionaje más colosal del planeta. Es una historia de amor, también de traiciones, pero sobre todo de deber y brutales sacrificios. Todo en nombre de la patria (Estados Unidos). Una entelequia que, como decía Kirk Douglas citando al doctor Samuel Johnson en Senderos de Gloria, “es el último refugio de los cobardes”.

Saludos, reivindicativos, desde este lado del ordenador.

Zombis y ‘Gran Hermano’. ‘Gran Hermano’ y zombis

Lunes, Abril 26th, 2010

La alquilo porque todavía milito en las filas de los incapaces de piratear  cualquier cosa por Internet… que si no. Y la alquilo –pienso mientras miro las estanterías del vídeclub– porque su carátula llama poderosamente mi atención. Título: Set Dead.

Y la atrapo por razones varias. La primera porque su planteamiento me hace gracia: otra de zombis. Claro que su acción no transcurre en una galería comercial, ni en una casa abandonada a las afueras y habitada por los últimos supervivientes del planeta. Ni siquiera se desarrolla en una ciudad amurallada 29 semanas después. No, la acción de Set Dead tiene lugara en el plató del ¡Gran Hermano británico!

Me entero –tras disfrutar de esta habitual orgía de sangre y vísceras– que la película contiene los cinco episodios de una teleserie de meridiano éxito en su país de origen. Teleserie parece ser que también se exhibió en España.

Puestas así las cosas: me enfrento a otra de zombis pero sin vicios críticos ni recomendaciones parciales. Cae en mis manos porque de tanto en tanto me entusiasma ver una de zombis, subgénero fantástico terrorífico en el que cualquiera puede meter las narices. Así que mientras estoy a la espera de que algún iluminado se le ocurra rodar el primer filme zombi dogma o una reflexión intelectual en la que un muerto viviente deshoje los pétalos de una margarita mientras mira a cámara como una media hora, me enfrento a Set Dead con un recuperado instinto canalla.

Y la canallada funciona porque esta cosita ha supuesto como un pequeño descubrimiento para quien les escribe. En especial porque hace realidad una de mis fantasías como teleadicto hoy en fase de recuperación: contemplar como los enérgumenos habitantes de la casa de Gran Hermano se convierten en pedazos de carne triturada para su antaño audiencia. En el filme rabiosamente zombificada.

La película tiene claves para los iniciados en el Gran Hermano británico. Progama que no tengo la suerte de ver pero del que sí estoy inevitablemente informado en su versión española.

En Set Dead participan algunos de los protagonistas de Big Brother, lo que incluye entre otros a la presentadora, al productor y a algunos de sus concursantes. Este prestarse al juego me hace pensar cómo sería su probable versión española. También si Mercedes Milá aceptaría enfrentarse al chiste de que fuera, precisamente ella, una de las primeras en servir de alimento a la masa de zombis que irrumpe en el plató.

En Set Dead la presentadora del original británico acaba por transformarse en zombi y persigue obsesivamente al productor del programa. En mi versión, Milá se salvaría porque los muertos vivientes pese a estar muertos también son vivientes y conservan el instinto de no probar aimento envenenado. La situación dejaría así a la antaño polémica periodista marginada y algo mosqueada porque ni unos (los vivos) ni otros (los muertos vivientes) la querrían tener de su lado…

Con independencia como televidente a sueño tan agradable, Set Dead me ha sorprendido porque su paquete de mensajes no insiste en venderse como “un largometraje con mensaje”. Claro que tampoco hace falta ser muy listo para cazar sus mensajes.

Y es que el subgénero es ansí. 

Concluyendo: Set Dead es una digerible película de zombis. O un sabroso perro caliente al  que echarle el diente.

Saludos, haciendo funciones de gourmet maestro en casquería, desde este lado del ordenador.

Sale a la venta el dvd de un clásico gamberro del cine español: ‘El barón contra los demonios’

Sábado, Abril 17th, 2010

Encuentro en la desabastecida sección de dvd de unos grandes almacenes de la capitá tinerña El barón contra los demonios, del cineasta Ricardo Ribelles y coproducida por La Mirada, una de las pocas productoras canarias que cuenta con un más que estimable y respetable currículum a sus espaldas.

Si no me equivoco, aunque es muy probable que me equivoque, este curioso y atípico largometraje del cine español no llegó a estrenarse en su momento, así que invito a los aficionados al cine marciano a que se hagan con una de estas copias porque la verdad merece la pena. Y merece la pena no porque se trate de una gran película (que no lo es) pero sí por su sentido gamberro y perfume de barrio que destila.

Sea porque actualiza los mejores recuerdos casposamente cinéfilos que guarda esta especie que se formó viendo cine en estas salas ya desaparecidas.

Descubrirla, aunque contaba con numerosas referencias desde que el proyecto comenzó a gestarse a finales de la década de los 90 del siglo pasado, ha supuesto un balón de oxígeno y recuperar ese amor por un arte que insólitos descerebrados como Ed Wood se empeñaron en demostrar que también está abierto a la periferia.

Les dejo el enlace de la página web del filme para que vean su trailer.

Trailer de un filme que insisto va tan a contracorriente dentro de un cine que se toma tan ridículamente en serio como es el español para que piensen que no todo está perdido.

El trailer es un buen aperitivo para conocer qué ofrece esta extravagante travesura. Travesura que, a mi juicio, si viviéramos en un país donde se rinde el tributo que se merece a estas toscas joyas que de tanto en tanto salen del arrabal, muchos ya considerarían de culto.

Pasen.

No tengan miedo del qué dirán…

Saludos, cinéfilamente casposos, desde este lado del ordenador.

Cosas que pasan

Miércoles, Abril 14th, 2010

NOS LLAMA LA ATENCIÓN…

… que los responsables de la web Objetivo Canarias no se hayan hecho eco en su sección de actualidad del ya anunciadísimo nuevo proyecto cinematográfico de “nuestro cineasta más famoso”, el tinerfeño Juan Carlos Fresnadillo y por el contrario sí que informen del rodaje en tierras bolivianas del segundo largometraje del grancanario Mateo Gil, titulado Blackthorn.

¿Despiste? ¿Omisión (in)voluntaria? ¿Un acto vil del  dichoso pleito insular? ¿No sabe, no contestan? ¿Acaso será posible algún día lo de una, grande y libre Canarias?

Francamente, querida, me importa un bledo.

UN MERECIDO HOMENAJE, CARAMBA

El Gobierno de Canarias, a través de su Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, rendirá homenaje a varios escritores e investigadores que han contribuido y contribuyen, con la labor desarrollada a lo largo de los años, a la difusión de la literatura y la historia de Canarias. El acto tendrá lugar mañana, jueves 15 de abril,  a las 20 horas, en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria, en el marco del programa del Día de las Letras Canarias 2010, edición que se centra en la figura de María Rosa Alonso.

Los autores homenajeados son Antonio Rumeu de Armas (1912-2006), José Luis Gallardo (1927-2003), Marcos Guimerá Peraza (1919), Nivaria Tejera (1929) y María de los Ángeles Teixeira Cerviá (1938). En esta edición se ha querido incluir también en este homenaje a las secciones de Cultura de los periódicos Canarias 7, La Provincia, El Día, Diario de Avisos y La Opinión, por la labor que han venido desarrollando a lo largo de los años a favor del conocimiento de las letras canarias.

CONCIERTO-VIAJE

El dúo vasco Oreka TX estrena el próximo 24 de abril en el Festival Tránsitos el espectáculo Nömadak TX un concierto-viaje que reúne la experiencia de dos años de gira por diferentes países del mundo para compartir el sonido de la txlaparta con músicos de India, Laponia, Sáhara y Mongolia.

En Nömadak TX, Igor Otxoa y Harkaitz Martínez, muestran hasta qué punto este instrumento tradicional, que se toca entre dos personas “como un lugar de encuentro”, puede establecer nuevos diálogos musicales con otras tradiciones culturales.

El Festival tránsitos pertenece a la Asociación Profesional de Festivales por la Diversidad. Organizado por Producciones Mirmidón y patrocinado por la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, está coproducido por Producciones Mirmidón y el Auditorio de Tenerife.

UN FESTIVAL DE CINE EN EL DESIERTO

 La VII edición del Festival de Cine del Sáhara (FiSahara) se celebrará este del 28 de abril al 2 de mayo en el campamento de refugiados de Dajla, en el desierto argelino. Está previsto que este año el encuentor congregue en Dajla a más de 400 personas procedentes de España, Latinoamérica y Europa, con especial relevancia de Reino Unido, donde el festival fue presentado oficialmente el pasado mes de noviembre con el apoyo de figuras de la escena británica como Ken Loach o Paul Laverty, y se fletará un vuelo especial desde Londres.  David Gothard y la actriz Oona Chaplin se unirán desde la capital inglesa a la expedición de Dajla.

Este año se van a proyectar casi una treintena de películas, entre las cuales habrá una muestra de cintas del país invitado, Sudáfrica, y varios trabajos de temática y realizadores saharauis.

Como sucediera en ediciones anteriores con artistas como Manu Chao o Macaco, el festival se clausurará con un concierto a cargo de Iván Ferreiro (Los Piratas). 

Saludos, lo que se dice agitando la mano, desde este lado del ordenador.