Archive for the ‘Literatura’ Category

El día que murió S. (por Ezequiel Pérez Plasencia)

Sábado, Junio 19th, 2010

(Para nosotros es un lujo reproducir el siguiente texto firmado por el maestro Ezequiel Pérez Plasencia donde se hace eco del fallecimiento del escritor lusitano José Saramago)

“Vivían una resaca de pasión incontrolable: besos, caricias, orgasmos. El día en que murió S. ambos estaban embargados por una sensación de bienestar y plenitud que otros suelen llamar amor. Ella acudió medio sonámbula a la Facultad de Filosofía mientras él se relamía de placer recordando en la cama escenas de placer de esa noche sin adjetivos. Ella telefoneó cuando pudo.

¿Te has enterado? Es una gran pérdida para la literatura, compromiso, coherencia, el amor a la vida. ¿Qué libro suyo destacarías?

Historia del cerco de Lisboa, por muchas razones, ya te contaré. Me quedé helado cuando leí la noticia en Internet. Alzado del suelo también me agradó.

Yo me quedo con Ensayo sobre la ceguera y El Evangelio según Jesucristo. ¿Era eso que alguna gente suele denominar vaca sagrada?

El término sagrado no sería de su gusto. En verdad nos deja un poco más ciegos. Se nos fue uno de los más grandes, patrimonio de la Humanidad.

¿Qué homenaje se te ocurre, a botepronto?

Vivir, calcular, escribir. ¿Y a ti?

El silencio, la relectura.

Emocionados, silentes, cabizbajos pasaron esa negra jornada, sabedores ambos de la grandeza de S. A las once de la noche, en cuartos contiguos, calcularon y escribieron.”

Saludos, muy agradecidos, desde este lado del ordenador.

No son todos los que estarán… en la XXIII Semana Negra de Gijón

Sábado, Mayo 29th, 2010

A continuación reproducimos sólo algunos de los invitados previstos que asistian a la XXIII Semana Negra de Gijón, uno de esos festivales que dejan huella y que como pasa con los musulmanes con la Meca, una persona de bien y con inquietudes intelectuales debería de visitar al menos una vez en su vida.

David Wellington (Estados Unidos). Figura emergente a nivel internacional de la literatura de terror; ha tenido un inmenso éxito en España con sus novelas sobre muertos vivientes (Zombi Island, Zombi Planet y Zombi Nation). Ha escrito además otras historias dentro del género. 

Javier Valdez Cárdenas (México). Periodista y novelista nacido en Culiacán, Sinaloa. Uno de los hombres clave en la narrativa del narcotráfico, de la cuál surgen su novela Malayerba, y Miss Narco, un libro testimonial sobre las “princesas” y las mujeres castigadas por la mayor ola de violencia que ha conocido México.

Patricia Lara (Colombia). Gracias a sus libros testimoniales sobre el fenómeno del paramilitarismo, esta periodista adquirió fama internacional y llegó incluso a ser candidata presidencial por el frente de izquierda de su país. Hilo de sangre azul es su segunda novela, la primera de género negro.

Rodolfo Martínez (España, Asturias). Autor clave en el renacimiento de la ciencia ficción española en la década de los noventa. Ganador del premio Minotauro con Los sicarios del cielo, única novela conocida en la que el diablo es gijonés. Presentará en la Semana Negra la novela El adepto de la reina y un libro que reúne sus historias sobre el imaginario mundo de Drimar, El carpintero y la lluvia.

Larry Niven (Estados Unidos). Uno de los nombres míticos de la ciencia ficción norteamericana, autor de Mundo anillo, La paja en el ojo de Dios o Protector.

Santiago Gamboa (Colombia). Uno de los más sólidos representantes de la nueva narrativa de su país, veterano de la Semana Negra, ganador este año del premio La otra orilla con su novela Necrópolis, una visión absolutamente enloquecida de la combinación entre los absurdos encuentros de escritores y la tensión política de Oriente Medio,.

Joe Haldeman (Estados Unidos). El autor de ciencia ficción que abrió los caminos hacia una ciencia ficción con una profunda base de crítica social en Estados Unidos, con La guerra interminable, novela que dio la necesaria respuesta a la literatura militarista del momento. Sus obras están siendo recuperadas en España, y recientemente se ha publicado en castellano su novela Mundos.

Sophie Hannah (Gran Bretaña). Poeta y autora de novela negra, sus obras se han publicado en casi dos docenas de países, y sólo en Inglaterra ha vendido más de medio millón de ejemplares. Llega a la Semana Negra con dos novelas recién traducidas al español, Matar de amor y No es mi hija.

Laura Esquivel (México). Novelista que saltó a la fama en todo el mundo con su libro Como agua para chocolate. A partir de ese momento, ha escrito varias obras muy interesantes, y llega a Gijón con una novela histórica que gira en torno al personaje de la Malinche.

Brian Azzarello (Estados Unidos). Guionista de cómic, autor de los textos de la famosísima serie 100 balas, que estará presente en la Semana Negra bajo la forma de una gran exposición. Su historia se prolonga en multitud de episodios que van retorciendo la trama central, obligando al lector a un ejercicio de lectura atenta que se agradece en este medio.

Saludos, a lo seguiremos informando sobre la mejor Semana Negra, desde este lado del ordenador.

La mejor aventura

Domingo, Mayo 16th, 2010

No recuerdo muy bien la aventura que fue aprender a leer. Sí que está grabado al rojo vivo en el disco duro de mi memoria cuando di mis primeros pasos y cuando me arrojaron como un saco de papas a la piscina “para que el niño sepa nadar”.

Esas dos sensaciones: la de dar los primeros pasos y caer continuamente al suelo así como la de mover desesperado los brazos en el líquido elemento con la esperanza instintiva de que era la única manera de mantenerme a flote mientras en la superficie se moría de la risa aquel monitor sacado de las SS, me marcaron para los restos.

Sin embargo, y oculto por una bruma, sólo conservo flash back de cuando me iniciaba en el arte de aprender a leer y escribir. Debe ser cosa, supongo, de que ante los chichones que me hice en la cabeza cuando decidí dejar de gatear y el agua que tragué al dar mis primeras brazadas no supuso lo que se dice un gran esfuerzo intelectual sino de supervivencia.

Esta mañana, tras hacer limpieza en casa, me encontré con uno de los cuadernos donde comencé con mis primeras letras y me asaltaron algunos recuerdos, insisto que difusos y desdibujados en la memoria. Así que me planteé lo que tuvo que significar (al igual que al resto de compañeros con los que compartí pupitre en aquel viejo colegio lagunero) aprender las primeras letras.

O que la A es la A. Y la B es la B. O que había mayúscula y minúscula así como algo que se llamaba alfabeto entre otras herramientas que te van metiendo en la cabeza para que al final descubras que combinándolas tú también puedes tener acceso a la revelación.

Mi afición a los libros y a leerlos se la debo sobre todo a mi familia, que siempre estuvo rodeada de tan entrañables amigos, así como a la primera profesora que me enseñó el milagro de entender las letras que disciplinadamente escribía en la pizarra. Si como comentaba más arriba hay como una extraña nebulosa de olvido de aquellos tiempos no sé si más felices que los actuales pero seguro que sí más inocentes, conservo –probablemente amplificado por el paso del tiempo y sin la épica con que ahora lo describo– relativamente vívido el instante en el que pude ser capaz de escribir en el cuaderno mi primeras palabras tras dejar  de ensayar con las letras que dibujaba con gran esfuerzo: “Mi mamá me mima”.

Les contaba que aún conservo ese cuaderno, y que fue descubrirlo hoy y leer “mi mamá me mima” escrito por la mano de un niño en el que ahora apenas me reconozco, para que mis ojos se anegaran de lágrimas. El estupor, la conmoción todavía me acompaña mientras pretendo describir tan extraño momento.

Me sentí en un conmovedor estado de gracia porque de alguna manera me acerqué a ese niño que fui. 

Me pregunté, no obstante y mientras ojeaba ese viejo cuaderno en el que las primeras letras están escritas con lápices de colores, ¿supuso un gran sacrificio aprender a escribirlas? Y la verdad, no me acuerdo. Y si no me acuerdo como sí me acuerdo de las repetidas caídas cuando comenzaba a caminar o aprendí a nadar, es que no tuvo que ser un sacrificio doloroso. Y si no fue un sacrificio doloroso concluyo que aquella profesora sin rostro que tanto se esforzó en que aprendiéramos a leer y a escribir lo tuvo que hacer muy bien para mostrarme el camino correcto.

En mi caso la letra entró afortunadamente sin sangre. Razón de más para que me guste tanto leer y, ocasionalmente, escribir.

Sobre esta misma cuestión reflexionó el gran escritor norteamericano John Steinbeck en la introducción de su imprescindible Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros. El texto (y la novela) no tiene desperdicio como casi todo lo que escribió el autor de La fuerza bruta o Tortilla Flat: “Hay muchas personas que olvidan, cuando crecen, lo mucho que les costó aprender a leer. Quizá se trate del mayor esfuerzo emprendido por un ser humano y debe afrontarlo cuando niño. Un adulto rara vez sale triunfante de esa empresa, la de reducir la experiencia a un orbe de símbolos. Los seres humanos han existido durante casi mil millares de años, y sólo han aprendido esta artimaña –este prodigio– en los diez últimos millares de los mil millares.”

Saludos, guardando como oro en paño mis dispersos pero tan felices recuerdos, desde este lado del ordenador.

Narradores sin incómodas denominaciones de origen

Miércoles, Mayo 5th, 2010

Por fortuna –loado sean los dioses– la evolución de lo que podríamos denominar como literatura canaria no se quedó anclado en los años 70. Década que dio nombre a una generación de escritores que más que boom fue petardo sin ánimo de ofender a nadie.

Su estampido, sin embargo, resuena todavía en las cumbres de un archipiélago pequeño bastante dado a mirarse el ombligo y a lamentar su ausencia en la historia oficial de la literatura escrita en español por aquello ya tan manido de la lejanía que nos separa del territorio peninsular.

Si bien es cierto que culturalmente hablando las islas han dado un simbólico paso de gigante en especial a cuanto infraestructuras se refiere en los últimos años, no deja de resultar llamativo que literariamente hablando suene hoy más sus poetas nacidos en los 60, 70, 80 y 90 del pasado siglo que sus narradores. Casi como si pretendiera hacernos creer que Canarias es tierra de trovadores y no de aplicados novelistas precisamente en unos días donde las ficciones son tan necesarias.

Afortunadamente estoy detectando en la novela un movimiento de nuevos escritores en las islas que sin los prejuicios de sus hermanos mayores, padres, abuelos y bisabuelos si se terciara, se han lanzado al ruedo para contar sus historias con independencia de que éstas transcurran o no en su entorno.

La nómina es larga, muy larga, así que advierto que en este post no aparecerán citados todos pero sí algunos a los que llevo siguiéndoles la pista desde hace unos años y otros tantos más recientes que me han soprendido por la variedad y calidad de sus propuestas.

Se tratan de obras en su mayoría desconcertantes y muy bien escritas, que revelan un universo personal que hacen si cabe mucho más atractivas sus  ficciones.

Si hay un elemento digamos común a todos estos escritores es que nacieron en la era de la televisión, se alimentaron viendo películas, leyendo tebeos y navegando por la red. Quizá ello explique la variedad de géneros que tantean, llámese costumbrista, fantástico, policíaco o de ciencia ficción, entre otros.

En esta improvisada nómina de nuevos narradores se encuentra Víctor Álamo de la Rosa, a punto de publicar su última novela, La cueva de los leprosos, y autor de un territorio mítico novelesco –Isla Menor, trasunto literario de El Hierro– que ha ido construyendo al modo del de otros grandes narradores como Gabriel García Márquez y su Macondo; Juan Rulfo y su Comala o William Faulkner y su condado ficticio de Yoknapatawpha . Y Víctor Conde (pseudónimo literario de Alfredo Moreno Santana) premio Minotauro 2010 por su novela Crónicas del Multiverso y autor ya de una más que respetable bibliografía adscrita fundamentalmente al género de la ciencia ficción.

En los territorios del género policíaco destaca Alexis Ravelo y en la novela con denuncia social Santiago Gil. No querría olvidarme de la primera y excelente novela publicada por Carlos Cruz, h.; ni de Nicolás Melini, para quien firma El Escobillón probablemente uno de los mejores narradores de relatos y novelas cortas nacidos en los años 60, 70, 80 y 90 del pasado siglo.

Añado a esta lista –insisto que improvisada y apresurada– a José Luis Correa, Anelio Rodríguez Concepción y David Galloway; también a Bruno Mesa, poeta que debutó este año como novelista con su interesante El hombre encuadernado; y Álvaro Marcos Arvelo, escritor cuyo trabajo se caracteriza por un mundo propio y cuasi hermético del que ya dio sobradas muestras en su excelente El Pasaje y que presentará el próximo viernes, 14 de mayo, su última novela Al sueño polar de golondrinas, en la sede de la MAC en la capital tinerfeña.

Sí, soy consciente que me quedo corto, pero espero que los autores mencionados sirvan sólo como periscopio de lo que se está moviendo en la superficie de la novela y el cuento en estas islas. Todos ellos representan, a mi entender, una forma de escribir sin prejuicios ni ataduras generacionales. Capaz de mirar al frente sin molestas referencias locales.

Este puñado de narradores ya está aquí…

Así que quién sabe, igual aquel petardo que sonó en los setenta deje paso ahora al estruendo de una traca cuyos efectos quizás sean devastadores para la apolillada y rancia literatura canaria (¿?).

¿La razón? Todos ellos se sienten escritores sin incómodas denominaciones de origen.

Bienvenido sean. 

Saludos, a lo “es de bien nacido ser agradecido”, desde este lado del ordenador.

Las cosas de Piolín

Viernes, Abril 30th, 2010

ES CIERTO, ES CIERTO, HE VISTO UN LINDO GAZAPO

“Tal y como están las cosas este disparate habrá que tomárselo a broma”, piensa Piolín. En la página Tenerife.com (portal oficial de turismo de Tenerife) se entera que el TEA no es el TEA sino el Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea (IODACC) y que el centro se encuentra aún en construcción (¡!). Entre sus objetivos, informa la web que promociona los encantos de la isla, se indica además que el IODACC (no TEA) tiene por objetivo “convertirse en el referente artístico de la Isla, una vez sea inaugurado (¡!)”. Piolín recomienda con carácter de urgencia a que los responsables de la página corrijan este error. Error, espera que no se quede solo en sustituir IODACC por TEA. Los más patos Lucas del lugar saben porque lo dice Piolín. Hubo un tiempo – recuerda no obstante–  en que lo más importante para los nuevos responsables de este colosal espacio fue quitar sus siglas originales (IODACC) por las de TEA vete a saber por qué. Si bien Piolín sospecha por qué: “¡me parece que he visto a un lindo gatito!”.

MUCHAS FELICIDADES A LOS DEL BAILE DEL SOL

Piolín está que se sale de la jaula. La razón es que la labor de la editorial Baile del Sol, que participa en el XVII Encuentro Internacional de Editores Independientes EDITA 2010, que se desarrolla en la localidad onubense de Punta Umbría hasta el 1 de mayo, será reconocida esta noche en un acto en el que se le hará entrega de uno de los premios EDITA de este año. Además, el escritor Rafael Delgado, publicado por la editorial, presentará su novela Arde Flipovic el sábado. El premio EDITA será recogido por Ángeles Alonso, directora de Baile del Sol, en el transcurso de una gala que se desarrollará en el Teatro del Mar de Huelva y en la que también serán premiados la revista Lalata y el encuentro Voces del Extremo de Moguer.

FUZZ WAVE EN EL HONKY TONK

Piolín se nos va este este sábado 1 de mayo, al Honky Tonk Express –avd. de Anaga, 17–. ¿El motivo? porque La Criatura presenta a las 23 horas su 3ª edición Fuzz Waves. Actúan The Bucannan, de Las Palmas, y Los Wrayajos, de Segovia. Además de estas dos bandas, la velada la amenizará también los dj´s del colectivo La Criatura, que comenzaron a andar el 7 de noviembre de 2009. Se trata, nos explica Piolín frunciendo los labios, de un colectivo de freaks, selectores musicales y dj’s afincados en Tenerife que intentan rescatar cada dos meses el sentimiento más puro de la década de  los 60’s  con mucho humor y grandes dosis de espeleología musical.

GRABAR, GRABAR, GRABAR

La Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias, a través de su empresa pública Canarias Cultura en Red, ha abierto la convocatoria pública para la  solicitud de patrocinios de nuevas producciones discográficas correspondiente al presente año. Piolín, que tiene alma de rockero, está animando al bueno de Silvestre para presentarse con una versión acid de Quiero ser como Pepe. El presupuesto que destina el Gobierno regional a esta iniciativa asciende a 235.000 euros, de los cuales 210.00 se destinarán a Discos de Larga Duración y 25.000 a trabajos discográficos de Promoción. Esta cantidad será distribuida entre los mejores proyectos que se presenten hasta el próximo 20 y 24 de mayo, respectivamente.

MERECE MUY MUCHO LA PENA

La Obra Social y Cultural de CajaCanarias ha comenzado a organizar visitas guiadas a la Fundación Cristino de Vera en La Laguna, las dos primeras de las cuales coincidirán con la celebración del Día de la Cruz, este lunes 3 de mayo, y se efectuarán a las 11:30 y a las 19 horas. Piolín ya tiene entrada, ahora intenta convencer a Bugs Bunny para que lo acompañe. Le ha dicho que regalan zanahorias en la entrada. Las visitas serán ilustrada por la directora de la Fundación, Clara  Armas, quien explicará a los asistentes los aspectos más destacados del propio edificio así como de la exposición permanente dedicada al artista Cristino de Vera, que ocupa la planta alta del espacio cultural, y de la muestra itinerante de pinturas de Luis Fernández, denominada La belleza de lo oculto, que permanece abierta al público en la planta baja del edificio hasta el próximo día 22 de mayo. Los interesados en participar en esta propuesta pueden llamar al número de teléfono 922 26 28 73 para apuntarse, en horario de 11 a 13 horas y de 17 a 21 horas. Esta iniciativa piloto tendrá continuidad los primeros jueves de cada mes, a las 19 horas.

Saludos, a lo me parece que he visto un lindo gatito, desde este lado del ordenador.

¡Ahhh con esas notas a pie de página!

Lunes, Abril 26th, 2010

Soy partidario de las notas a pie de páginas en todas aquellas novelas que por una u otra razón caen en mis manos. Ya no lo soy tanto cuando esas mismas notas se multiplican página por página sin dejarte respiro para que te concentres como debes en la historia que esa novela te está procurando contar.

Me pongo a pensar estas cosas porque estoy en este mismo momento disfrutando de una excelente novela de Evelyn Waugh Hombre en armas, editada en castellano por Cátedra en su olección Letras Universales.

Cátedra es una editorial por la que guardo mucho aprecio pese a que sea consciente cuando me procuro algunos de sus títulos que se tratan de ediciones cuidadísimas y muy académicas.

Digo esto porque la primera entrega que ha publicado de la trilogía Espada de honor y que su autor dedicó a sus experiencias durante la II Guerra Mundial está copisamente plagada de notas que me obligan a detenerme en un párrafo para leer a pie de página esa llamada de atención sobre determinado organismo, circunstancias o frase que, si bien en la mayor parte de las ocasiones sirve para que como lector adquiera un mayor conocimiento sobre lo escrito en otras me resultan algo absurdas.

Es probable, no obstante, que haya llegado a esta conclusión –que me parezcan absurdas– porque estoy interpretando estas informaciones adicionales como esas píldoras publicitarias que interrumpen el buen discurrir de una película cuando la ves en alguna de esas televisiones privadas donde el cine es sinónimo de coito interruptus al ser lastrado sin sonrojo alguno con el fin de emitir incómodos spots publicitarios.

Y ello me encanalla pese a que sea consciente en el caso de Hombre en armas del magnífico trabajo realizado por  Carlos Villar Flor, autor del excelente prólogo y las mencionadas notas a pie de página del libro al que aludo.

Al final, y para sumergirme en cuerpo y alma en la novela de Waugh he tomado la decisión de no leerlas todas. Algunas por obvias y otras porque no despiertan mi curiosidad lectora, más preocupada la verdad por continuar una narración donde se describe con fina ironía británica el proceso de transformación de un joven de clase alta y de confesión católica en el universo de la milicia al estallar el conflicto bélico en el que transcurre la acción.

Que conste en acta, no obstante, que no estoy en contra de estas notas, pero sí, señor juez, cuando no dejan respiro a un sencillo lector que sólo busca en una novela una corriente de aire fresco que clarifique sus habituales confusiones.

Saludos, algo más tranquilo, desde este lado del ordenador.