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Septenio o al arte de marear la perdiz

Martes, Junio 22nd, 2010

Sigo con bastante interés la guerra de tartas que se ha organizado en torno al programa cultural Septenio. En rueda de prensa, el viceconsejero de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias (no moja pero empapa) Alberto Delgado, anunció hoy en la capital tinerfeña que esta iniciativa ha respaldado 75 proyectos de diversas disciplinas, con más de 300 convocatorias culturales tanto en las islas como en el exterior, con la contratación directa e indirecta de 1.560 personas y la participación de 455 empresas desde su inicio.

No aclaró no moja pero empapa, o al menos no he leído que lo aclarase en las crónicas que se hacen eco del relumbrante acto informativo, del impacto que han tenido estos actos por esos mundos de Dios ni de las supuestas opacidades denunciadas por algunos artistas canarios cuyos nombres no se encuentran escritos en el paseo de la fama septenional.

Reiterando que, pese a mis críticas, todavía entiendo este programa como una plataforma eficaz para articular y dar a conocer lo que se hace aquí en tierras de allá, lamento una vez más la actitud inmovilista y fuera de todo sentido de un Viceconsejero al que le entra el mal de San Vito cuando desde fuera (¡y desde dentro!) se le reclama que cambie aspectos de un modelo que hoy continúa sin convencer a una amplía mayoría.

Imagino –y es un suponer– que la pretensión de la más conferencia que rueda de prensa organizada hoy por la Viceconsejería de la cosa cultural era la de emitir una cortina de humo en torno a un programa que despierta sospechas porque su máximo responsable no contribuye a despejarlas. ¡Y qué mejor filtro para despistar a la opinión pública que recitar una retahíla de cifras donde se barajan cantidades millonarias como si se aspirase con ello, con los números, a ahuyentar la sombra de la duda que se cierne sobre este programa!

No se ha dado cuenta no moja pero empapa que, precisamente por eso, alimenta más preguntas y dudas al ser incapaz de rebatir con argumentos las denuncias que le han llovido por Septenio desde que éste comenzó a dar sus primeros e inestables pasos. No me vale así que reduzca esta cuestión al comodín: “los artistas que protestan son todos aquellos cuyos proyectos fueron rechazados”. 

Detecto por ello que el espectáculo montado hoy por el Viceconsejero suena más a marear la perdiz que a otra cosa. Y en esa línea –como la de repartir presuntas regalías y amenazar veladamente a quien se manifieste en contra, como parece que esta pasando en las áreas de tan sacrificado departamento del Gobierno autónomo (muy castigado en sus presupuestos por la dichosa crisis)– no se deben hacer las cosas.

No señor, no se debe.

Concluyo: señor Delgado: el que respeta, aprecia y el que tolera, desprecia.

Y usted, me parece a mí, poco de lo uno y mucho de lo otro.

MIENTRAS TANTO, EN EL PARLAMENTO DE CANARIAS…

Coincidiendo “casualmente” con la conferencia de prensa del programa Septenio, en esa casa de vagos en la que ha terminado por convertirse el Parlamento de Canarias el diputado socialista Domingo Fuentes Curbelo exigió que se destinen los 20 millones de euros previstos para los próximos cinco años en el programa Septenio a la cultura en el archipiélago.

La consejera de Educación, Milagros Luis Brito (conocida en su círculo como la requeté), le respondió que el programa nació, precisamente, para impulsar la actividad creativa cultural y trasladarla fuera de las islas. Añadió, además, y como si tuviera a su lado el fantasma de no moja pero empapa, que Septenio está superando sus objetivos con la financiación de más de 80 proyectos entre 2008 y 2009.

Nada nuevo bajo el sol.

El socialista contestó (metáfora de la tarta) que el programa “es un fracaso, un derroche, un despilfarro y un descontrol”. Y la requeté –a lo suyo– que “el objetivo estratégico –cómo le gusta a esta gente esta palabra, estrategia, estratégico, estratergoris y todas aquellas declinaciones que ustedes quieran– es dedicar recursos a la cultura de aquí, es impulsar actividad creativa cultural y trasladarla fuera del archipiélago”.

En esta batallita de tartazos también flotó en el aire el Espacio Canarias. Creación y Cultura instalado en pleno centro de Madrid, una iniciativa estimable pero que mucho me temo ha terminado por convertirse en una especie de club social canario en la capital de España; y otras historietas de ayer y hoy bien aderezadas de números, cifras, estadísticas, matemática pura y dura con el fin, obvio, de no coger al toro por los cuernos: Septenio, como todas las áreas del departamento de esta actual Viceconsejería de Cultura del Gobierno canario, necesita de una urgente y radical ITV si no quiere entrar en la UVI.

En cuanto al área que dirige no moja pero empapa se espera que se atreva a despejar de una vez el autista dirigismo que está caracterizando su manera de administrar la cultura, y que asuma de una vez por todas que aún se está a tiempo de corregir el camino y no de meter más la pata.

Con desprecio marrullero no se va a ningún sitio y sí a destruir lo poco bueno que aún nos queda.

Pero esto, tal y como se están llevando las cosas, no lo va a arreglar ni Achamán por tanto guayota metido ahí dentro. Y mucho menos esa especie de talismán al que recurre nuestra Viceconsejería de Cultura como as en la manga cuando se queda sin números, sin cifras que publicitar porque carece de argumentos convincentes, y que denomina como Plan Estratégico de la Cultura en Canarias.

Según la requeté se presentará antes de fin de año.

¿Otra incógnita?

Saludos, a lo apaga y vámonos, desde este lado del ordenador.

El ‘Z’eñor de los anillos

Domingo, Junio 20th, 2010

Nueve anillos para los menceyes bajo el cielo.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
en las islas del Infierno donde se extienden las sombras.

NOTA: El otro día, mientras paseaba por la ruinosa plaza de toros de Santa Cruz de Tenerife, descubrí el siguiente relato que a continuación reproduzco. Su lectura llamó poderosamente mi atención, pero más que por su contenido por la manera en como llegó a mis manos. Intentaré explicarlo: mientras circunvalaba la vieja y ruinosa plaza hubo de repente un chasquido en el aire, casi como una detonación eléctrica, y de la nada salió revoloteando este papel que zigzagueando se depositó suavemente entre mis manos. El texto no consta de título pero sí de firma: un tal Beneharo el loco. A continuación reproduzco su contenido.

HE VISTO…

En la plaza de España de la capital tinerfeña, ahora rebautizada plaza de la Independencia, la gente baila pachanga celebrando la propuesta del alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo, de suprimir los 31 municipios del pasado por los nueve tradicionales menceyatos guanches. Recito sus nombres como un mantra mientras me hago paso entre la plebe borracha: Anaga, Güímar, Abona, Adeje, Daute, Icod, Taoro, Tacoronte, Tegueste…

Veo a un viejo conocido ser arrastrado entre la multitud por los agentes de la policía canaria mientras la muchedumbre lo señala y escupe: ¡Godo!, ¡godo!

El conocido, con los ojos amoratados parece que me ve y fuerza una extraña y resignada sonrisa en sus labios. Intento acercarme a él pero la masa me empuja hacia otro lado hasta tirarme en el suelo. Me levanto limpiándome los pantalones.

No entiendo nada porque si bien aquel hombre es godo lleva viviendo en esta tierra que ahora celebraba exultante su regreso al pasado ¡¡¡desde que tenía dos años!!!

Un tipo vestido de mago y con el aliento oliéndole a una diabólica mezcla de ron y cerveza quiere besarme en las mejillas pero logro zafarme con rapidez hundiéndome entre las gentes que cantan muy desafinada canciones de Los Sabandeños. Otros, entonan el oh mamá bandera tricolor… y una pandilla de despistados el quiero ser como Pepe aunque ahora Pepe ha sido sustituido por quiero ser como Bencomo, Bentor o Zebensui…

En el balcón del Cabildo, Ricardo Melchior saluda al público con una mueca. A su lado, José Manuel Bermúdez hace que sonríe mientras Cristóbal de la Rosa inclinado le come la oreja. Casi me parece por la forma en como mueve los labios que le dice algo así como: “¿ahora podré ser consejero?”

Mientras tanto, Cristina Valido tira bolas de gofio a los de abajo y Efraín Medina canta como un aspirante al Festival de la canción de la villa de Candelaria. Detrás, oculto, como si quisiera pasar desapercibido, Víctor Borrego. Y a su lado, Wladimiro, que mirándolo (porque lo mira aunque uno nunca lo sabe con Wladimiro) se pasa el dedo índice por la garganta.

En el balcón hay más gente, todos vestidos de magos, pero no puedo reconocerlos a todos porque se mueven de un lado a otro. Bueno, sí, ahí están Manuel Ortega, Dámaso Arteaga y José Manuel Bethencourt dando saltitos. Parecen robots.

¿No serán robots?

De repente, imponiéndose al griterío y a la estridencia de la pachanga, veo un helicóptero pintado de blanco y azul que desciende de los cielos lanzando rayos láser que agujereaban la noche.

Cuando el aparato toma tierra, Miguel Zerolo –vestido como un guanche– baja a tierra estrechando manos y repartiendo sonrisas. A su lado va Paulino Rivero ataviado de igual manera. He visto como le recomienda prudentemente a su mujer que se quede dentro de la máquina voladora.

Siento náuseas repentinas. Unas ganas de vomitar terribles. Cierro los ojos mientras el sudor frío resbala por mi frente. Escucho como las gotas se deslizan. Me sujeto el estómago pero no hay manera…

…No hay manera

Regreso a la realidad cuando escucho el sonido del silencio que corta como una cuchilla la algarabía anterior. Veo entonces, en una nube de niebla, como Zerolo y Paulino se acercan a mí. El alcalde extendiendo la mano. ¡Los cinco dedos abiertos!

Me hago a un lado, estoy enfermo, pero con tan mala fortuna que tropiezo con Paulino que me contempla con la sombra del miedo en su mirada vidriada.

- Yo… yo…- comienzo cuando eso se me escapa de la boca.

Oigo como un ohhhh gigantesco resuena en la plaza.

- Coño, foooo.- grita Paulino, que intenta quitarse los restos de mi arcada de su traje guanche… Observo escandalizado como se lleva un dedo a la nariz para detectar la procedencia de mi honor.

- ¡Esto huele a tortilla…!

- ¡…Española!.- exclamo.

Quién sabe si en un arranque de estúpido heroísmo.

Recuerdo que de fondo suena el timple baboso de Benito Cabrera.

Y otra, y otra inevitable arcada.

PAULINO RIVERO: ¡¡¡FOOOO!!!

Y yo, Beneharo el loco, pensando efectivamente ¡¡¡FOOO!!!

Saludos, a lo qué bueno es vivir aquí, desde este lado del ordenador.

A ‘tartazos’ con el programa Septenio

Miércoles, Junio 16th, 2010

La verdad es que no deja de sorprenderme cuando algo relacionado con la Cultura suena en el Parlamento de Canarias, casa donde esta palabra es para sus señorías como algo parecido a la ciencia ficción. Basta con radiografiar el nivel intelectual del equipo que nos representa en los escaños.

Esta misma semana, el portavoz del grupo parlamentario socialista, Francisco Hernández Spínola, ha provocado un pequeño seísmo en mundillo al afirmar que el programa Septenio del Gobierno canario se caracteriza por su “opacidad, falta de transparencia, fracaso y despilfarro”. Paralelamente, La Provincia ha ido publicando un serial donde como buenamente pueden han ido revelando la cuentas de un Septenio que, a juicio de Spínola, sólo ha servido para llenar “estómagos agradecidos” porque “nadie sabe los criterios por lo que se dan las subvenciones”.

Ignoro, por el momento, cual ha sido la respuesta del Gobierno de Canarias salvo el breve apunte que la diputada por CC, Dulce Pérez, publica en su blog, pero no deja de sorprenderme e inquietarme cuando el PSOE insiste en su tradicional despiste e intenta ahora instrumentalizar políticamente un programa que, pese a las turbiedades que lo envuelven, creo que es positivo para dar a conocer la cosa cultural canaria por esos mundos de Dios.

Miedo me da cuando la palabra cultura suena por boca de sus señorías porque tengo la sensación que siempre resultará maltratada por sus dimes y diretes.

Si de algo me sirvió mi experiencia como periodista parlamentario fue la de descubrir que nada bueno podía salir de alguien que no sabe quién es Agustín Espinosa por poner un ejemplo meridianamente conocido, pero que no se cansaría de mencionarlo en su discurso si tuviera la oportunidad de lanzarlo como tartazo a su oponente, que tampoco sabría de quién estarían hablando.

Desde este blog he sido muy crítico con Septenio pero me indigna que un portavoz dícese progresista jalee a la platea con una serie de perogrulladas cuyo único objetivo es manchar con generalismos un programa que si se ajusta y define contenidos tiene razón de ser. Más en unos momentos como los que vivimos absolutamente desnortados y tan canallas.

Estas cosas sólo pasan en el Parlamento de Canarias. Una casa donde los de un lado y los del otro se dedican a tirarse tartazos a la cara.

Mis recuerdos de aquellos días están pintados así en blanco y negro, con los diputados del PP y CC empuñando sus pasteles de nata y los del PSOE los de fresa mientras miran atentos a que el presidente de la Cámara, Antonio Castro, toque el silbato para que comience la fiesta.

El problema es que en esta película muda la mayor parte de las veces la tarta no da al oponente sino a los escasos invitados y periodistas que de manera forzosa cubren tal espectáculo.

Y aquí no hay risas pero sí la sensación, mientras la víctima se limpia la cara de crema, que los que están abajo –sus señorías– son de verdad los “estómagos agradecidos” de esta Canarias cada día más imposible en la que me ha tocado vivir.

Saludos, infinitamente cansado, desde este lado del ordenador.

Sucedió cerca de mi casa

Sábado, Junio 12th, 2010

(Basado en una historia real)

ABUSO DE PODER

El señor X es un padre de familia que ya rebasa el medio siglo de edad. Quienes lo conocen aseguran que es un hombre trabajador y amigo de sus amigos, a quien le gusta relajarse la noche de los viernes en un legendario bar localizado en un callejón de la capital tinerfeña, para tomarse una tapa y algunas cervezas. Lo que no esperaba el señor X ni los colegas que con él compartían mesa es que hace un mes fueran los protagonista de una redada de la Unipol, cuerpo policial –para quien no lo sepa– que está formado por descontrolados pit bull a las órdenes del Ayuntamiento de esta delirante capital de provincias llamada Santa Cruz de Tenerife.

El señor X me cuenta con asombro y un asomo de indignación cómo esa noche se vieron rodeado por estos balillas de la autoridad para continuación ser registrados en una esquina próxima al calléjón. El señor X explica que pensó en un principio que aquello era una broma a lo cámara oculta (cosas peores ha hecho la Televisión Canaria) pero comenzó a tomárselo en serio cuando sintió la manaza de uno de los agentes en su entrepierna.

Como el señor X es una persona dada a la risa tonta, comenta que se echó unas risas con el resgitro aunque, rememora, el de la Unipol con un ladrido le conminó a que se tomara aquello en serio.  El que se lo debió de tomar en serie fue uno de sus amigos, a quien apartaron del resto y le ordenaron a que se sacara los zapatos que fueron debidamente examinados con una linterna que emanaba una potente luz azul. Afortunadamente no le dijeron que se quedara en calzoncillos.

Buscaran lo que buscaran los de la Unipol no encontraron nada en esta panda de cincuentones que tienen más parecido con los cabestros de Full Monty que con los miembros de la familia de Los Sopranos, pero el mal rato no se los quita nadie. La pregunta que me planteo es ¿por qué estos “servidores públicos” montaron tal espectáculo..?

El señor X continúa yendo todos los viernes a tomar su tapas y las cervecitas que el cuerpo le aguante en este local, pero no deja de preguntarse alucinado en qué ciudad vive. Porque vive en esta misma ciudad en la que vivo aunque, me confiesa dándole un buche a su Reina, cada día se le parezca más al viejo y descontrolado Chicago de los años 30.

EN MALA HORA

Hacía mucho tiempo que no salía por Santa Cruz nocturno, y la salida me basta para comprobar que se respira un aire de represión a punto de ebullición. Noto cabreo generalizado en esas zonas que ya no forman parte del centro de la capital. La gente tiene la mosca detrás de la oreja y parece que no tiene ilusiones. Los borrachos de siempre queman sus escasas neuronas con más alcohol. Los recién llegados los imitan con notable talento. Mientras, la sombra de la escasez se cierne sobre todos ellos frustrándome un poco más las ideas. Debe ser, reflexiono, porque hace tiempo que no recorro estas miserias al preferir quedarme en casa escribiendo, leyendo o viendo una película en mi gastado dvd.

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y YO, UNA RELACIÓN IMPOSIBLE

La gota que colmó el vaso de la madrugada fue ver como un chino me mostraba un aparato que si lo aplicas a un semejante suelta una descarga eléctrica que lo deja tirado en el suelo. El chino me explicó, mientras encendía el aparatito que soltaba un irritante chasquido, que amenazó a unos cinco niñatos que se habían ido de su local sin pagar con ese artilugio, de tal manera que los pibes que le debían sólo seis euros al final le apoquinaron 15. Estaba nervioso el chino, y a mí me ponía muy nervioso que durante su explicación encendiera y apagara el dichoso aparatito.

Llegué a casa más turulato de lo que me encuentro y con una aplastante sensación de vejez. La noche, concluí, ya no es lo mío.

Saludos, sacudido por el miedo, desde este lado del ordenador.

¿Qué hay de nuevo, viejo?

Jueves, Junio 10th, 2010

No lo ha tenido nada fácil el coordinador general de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, Cristóbal de la Rosa, personaje que se ha convertido en uno de los habituales de este nuestro blog.

Haciendo examen de conciencia porque me he despertado esta mañana bañado de una serena luz cuasi divina, y tras leer las declaraciones que hoy publica la prensa local sobre el devenir que le espera a la Orquesta Sinfónica de Tenerife, llego a la conclusión de que Cristóbal de la Rosa por culpa de la dichosa crisis ha transitado por un camino de espinas. Muchas de las cuales, también es verdad, ha contribuido a sembrar.

No obstante, y pese a errores sonrojantes, Cristóbal de la Rosa ha revelado a lo largo de estos años el perfil de un hombre que al menos ha intentado hacer malabarismos en situaciones extremas manejando un presupuesto raquítico. Si a ello unimos la indiferencia que caracteriza al presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, sobre la cosa cultural salvo lo que suene como Hans Christian Andersen, no creo que a nadie le gustara estar en el lugar que hoy ocupa de la Rosa. A quien le debemos que tal y como está la situación, algo se mueva.

1.- EL CINE VÍCTOR

A lo largo de su gestión, a mi juicio, hay tres momentos que han marchitado su trayectoria como máximo representante cultural en el Cabildo Insular. El primero y sonado fue su pésima gestión de la crisis del cine Víctor, empantanada al adoptar una actitud castrista de llegó el comandante y mandó a parar que topó –insólitamente– con el repudio de un puñado de espectadores leales a la que quizá fue la más señorial sala de cine de la capital tinerfeña.

En aquellos días funestos, Cristóbal de la Rosa pretendió matizar la decisión de que el Cabildo dejaba de respaldar al Víctor enarbolando la bandera de la crisis y más tarde, perdiendo los papeles, descalificando a ese mismo puñado de espectadores que rabiaron (caso único en una islas donde la gente no suele rabiar sino vivir adormilada en su feliz sueño platanero) porque se clausuraba un cine que contribuyó tanto a alimentar sus sueños.

El Víctor está hoy muerto. Con una ridícula mampara de mimbre que casi parece querer ocultar aquellas vergüenzas. Mientras tanto, las plataformas que reivindicaron su permanencia como sala se han diluido en el desagüe de la memoria, y los dueños de la sala esperan la hora de arrendar o vender un cine que ya sólo pone películas para nuestros honorables muertos. O para un ejército de momias guanches que aplauden en silencio películas que han testimoniado su paso por esta tierra de ingratos.

2.- EL TEA

Limitado su radio de acción, la gestión política de Cristóbal de la Rosa se ha centrado fundamentalmente en el TEA, museo multiusos que continua siendo ampliamente conocido entre la población chicharrera porque su biblioteca sin libros en las estanterías abre las 24 horas de unos días que pasan demasiado rápido. El público que allí se encierra para poner los hombros sobre la mesa quizá ignore que en las tripas de este singular edificio se muestran algunas obras de Óscar Domínguez, entre otros artistas.

Cabe recordar que lo que hoy se llama TEA iba a ser IODACC pero la criatura cambió de nombre como si no quisiera reconocer a los padres ¿legítimos? de este carísimo invento que tanto dinero costó a los sufridos y cada día más cabreados contribuyentes. Esté uno laborando o sin empleo.

El TEA ha intentado, dentro de sus márgenes, ser una especie de cajón desastre donde dar cobijo a cualquier actividad cultural e incluso gastronómica que le salga al paso. Este puchero, sin embargo, ha terminado por desdibujar unas siglas que, reitero, si por algo ha calado entre la ciudadanía es por su biblioteca abierta las 24 horas.

3.- LA ORQUESTA SINFÓNICA DE TENERIFE (OST)

La tercera roncha notable que le ha salido a Cristóbal de la Rosa como coordinador de la cosa cultural es la Orquesta Sinfónica de Tenerife. Formación que ahora busca director titular tras la no renovación de contrato del maestro Lü Jia, cuyas actividad finaliza en junio.

Algo espeso se cierne en torno a la destitución de Jia, lo que ha generado numerosos rumores en los mentideros de la sinfónica mientras Cristóbal de la Rosa le saca hierro al asunto con una serie de explicaciones que poco o nada han convencido a los seguidores de la OST.

Esta circunstancia coincide con la celebración la próxima temporada, 2010-2011, del 75 aniversario del conjunto sinfónico tinerfeño, lo que ha obligado, explicó ayer el también presidente del Patronato Insular de Música, a diseñar un programa de “consenso” que es una manera políticamente correcta de decir que lo de “somos pobres pero h0nrados”.

La temporada ordinaria constará de 18 conciertos entre el 12 de noviembre de 2010 y el 3 de junio de 2011, y parte de los mismos estarán dirigidos por su director honorario, Víctor Pablo Pérez, y por un director invitado que responde al extraño nombre de ¡Lü Jia!

No estuve presente en la rueda de prensa, pero imagino cómo debería de sentirse Cristóbal de la Rosa cuando tuvo que salir a la palestra y justificar, una vez más en lo que lleva al frente del cargo, esta rareza. Rareza que sumada a otras rarezas están convirtiéndose en marca de fábrica de su gestión. Gestión, insisto, muy compleja por los abruptos recortes presupuestarios y esa sensación de que el pobre hombre está solo ante el peligro. O en tierra de nadie.

Cristóbal de la Rosa se apresuró a anunciar, no obstante, que tardaremos tiempo en conocer al nuevo titular del conjunto sinfónico tinerfeño por razones varias: una de ellas la de encontrar sustituto en el mercado. O un señor vestido de frac y con una batuta bajo el brazo que esté dispuesto a venirse a Tenerife por menos dinero del que se le pagaba al chino: Lü Jia.

Le faltó añadir a Cristóbal de la Rosa la frase comodín más empleada en la actualidad por los políticos del primer mundo: “Son tiempos de crisis”. Pero para eso estamos nosotros, para recordársela.

Lo que está claro es que Cristóbal de la Rosa en uno de sus ya habituales giros que parecen sacados de un melodrama de Douglas Sirk, sí que afirmó que desconoce si se podrá anunciar un nuevo director titular para la OST al final de la próxima temporada o de la siguiente. Aunque expresó –imagino que emocionado– que la OST proseguirá trabajando con la misma regularidad de siempre. Lo que no es poco pese a que no cuente con director artístico.

Entre los directores que comandarán a la OST la próxima temporada figuran el venezolano Manuel Hernández Silva y el peruano Miguel Harth-Bedoya, entre otros.

La cuestión ahora es si debemos hacer apuestas. Aunque yo no las haría. Y es que con Cristóbal de la Rosa nunca se sabe.

Lo curioso del caso es que pese a todo a mí, personalmente, me sigue cayendo simpático el hombre. Claro que, como apunté más arriba, hoy me levanté bañado en una extraña luz cuasi divina.

Saludos, masticando una zanahoria, desde este lado del ordenador.

¿Qué quieren hacer con nuestro cañón Tigre?

Martes, Junio 1st, 2010

(¡¡¡Esto me pasa por venir a Tenerife!!!)

TIGRE, TIGRE, TIGRE

Entre las pocas señas de identidad de Santa Cruz de Tenerife se encuentra, a mi juicio, el legendario cañón Tigre, pieza artillera que, narra la leyenda, fue la que cercenó el brazo del todavía contralmirante Horacio Nelson en su ataque pirático a esta isla de (in)felices.

El viejo cañón, emplazado antaño en Paso Alto, tuvo que aguantar con estoicismo militar que varias generaciones de niños se le aupuran encima mientras jugaban a defender la plaza contra el invasor anglosajón. Como es natural, yo fui uno de tantos jóvenes que simuló encender su mecha con la esperanza de pulverizarle el brazo al héroe de Trafalgar aunque desde siempre me gustara más el elegante uniforme de los chicos de la Unión Jack que el de españoles y franceses.

Gracias a este cañón, y a la enseña británica que se le arrebató en aquella singular batalla que tuvo lugar a fnales de julio de 1797, este pedazo de la historia de Tenerife, Canarias y España forma parte viva en mi memoria. Episodio al que con mucha inteligencia se le rinde cariñoso homenaje en el interesante aunque pequeño Museo Militar que se encuentra enclavado en el cuartel de Almeida de la capital tinerfeña y en una de cuyas salas reposaba el famoso Tigre tras ser trasladarlo de Paso Alto.

Me entero ahora por una información que leo en El Digital de Canarias.net (of course), que el viejo cañón al que la leyenda atribuye ser el responsable de dejar manco a Nelson, se encuentra ahora en los bajos de la Plaza de España, en ese mismo lugar que otrora se habilitó como cripta para que acogiera los cuerpos de los fallecidos en combate en esa Guerra Civil cuyas heridas parece que quieren dejar abiertas eternamente.

Según leo en el mismo digital, Ciudadanos de Santa Cruz tiene entendido que el Cabildo de Tenerife firmó un documento por el que se comprometía a retornar el cañón al Museo de Almeida el pasado mayo lo que, al parecer, no se ha hecho realidad… Esto me hace suponer que la famosa pieza vestida con el traje de la leyenda terminará sus días arrinconada y devorada por el tiempo, flaco favor que se le haría a uno de los pocos iconos de una capital de provincias tan necesitada de símbolos identitarios.

CON LA MÚSICA A OTRA PARTE

Recordamos que el próximo 30 de junio el director titular de la Orquesta Sinfónica de Tenerife (OST), el maestro Lü Jia, dejará de estar al frente del conjunto sinfónico tinerfeño. El aviso, del que ya nos hicimos eco en este mismo blog, se hizo público en otoño del año pasado cuando el Patronato Insular de Música anunció que Jia no renovaría su contrato, que expira, efectivamente, el 30 de junio de 2010.

Sin conocer todavía las causas que llevaron al Patronato a tomar esta decisión, continúa sonando en los mentideros próximos a la OST que las causas podrían tener su origen en las diferencias que marcaron la relación del director de orquesta chino con algunos de los músicos desde que fue nombrado su titular en junio de 2006.

Sobre el futuro de la OST gravita ahora la incógnita de conocer quién será el sustituto del maestro Jia.

UNA DE CINE

El teatro Leal de La Laguna acoge este miércoles, 2 de junio, a las 20.30 horas, la proyección de Ella(s), del realizador tinerfeño David Baute. El filme está dedicada a la figura de Mercedes Pinto y profundiza en el tema de la violencia de género, relación extrema que afectó profundamente la vida sentimental de la intelectual tinerfeña, desde un planteamiento formal en el que la ficción y el documental se mezclan para construir el retrato del personaje.

UN COLOQUIO

El Círculo de Bellas Artes de Tenerife (calle del Castillo, nº 70, en Santa Cruz de Tenerife) será también este miércoles, 2 de junio, escenario del  coloquio: 75 Aniversario de la Exposición Internacional del Surrealismo. Participan Fernando Castro Borrego, Andrés Sánchez Robayna y Miguel Martinón. Hora: 19.30.

UNA PRESENTACIÓN

Este mismo día, a las 20 horas, el escritor Pablo Martín Carbajal presenta su nueva novela, La ciudad de las miradas, en TEA. Presenta el empresario y escritor Manuel Pimentel.

Saludos, como tripulante de la Nostromo, desde este lado del ordenador.