Archive for the ‘Libros’ Category

C. Brian Morris: “Pedro García Cabrera fue un hombre íntegro”

Martes, Julio 18th, 2017

La publicación de Los senos de tinta de Pedro García Cabrera con una amplía introducción del Distinguished Professor Emeritus de la Universidad de California (Los Ángeles), C. Brian Morris es el quinto estudio que el profesor inició hace varios años con el objetivo de estudiar la producción del escritor y poeta canario durante los años treinta. El volumen incluye además cinco ilustraciones de su hijo.

En estos momentos, C. Brian Morris se encuentra trabajando en un sexto, que dedica a Dársenas con despertadores, con el que cerrará un ciclo que revela las constantes literarias que marcaron la trayectoria de Pedro García Cabrera.

- El quinto libro que dedica a Pedro García Cabrera es sobre Los senos de tinta.

“Se trata de un cuento mecanografiado en 18 folios pero parece que falta la primera y última página aunque tiene un sentido totalmente comprensible y susceptible. A medida que trabajaba en Los senos de tinta la fascinación fue creciendo y el resultado ahora es el libro, que es una edición anotada con una amplia introducción. Cuando escribía sobre Los senos de tinta me asaltaron muchas imágenes y escenas porque se trata de un texto sumamente gráfico, que me sugirió las cincuenta imágenes que son un complemento de la conferencia El foco mágico de Pedro García Cabrera, El foco mágico pertenece al segundo párrafo de la narración en la que el autor habla de los recuerdo que tiene el protagonista de una mujer que supuestamente asesinó y que hace falta pasar todos esos recuerdos por una pantalla.”

- ¿Cuál es la historia de Los senos de tinta?

- “Es la historia de un hombre que parece que está encerrado en una habitación que no se sabe si es de una clínica, una casa o un hotel, aunque él dice que es una celda y casi toda la acción pasa por su mente. Recuperamos el pasado a través de sus recuerdos y esos recuerdos y todo lo que pasa está mediatizado por un narrador que, obviamente, toma el lugar del autor. Realmente hay tres personajes: un narrador, un autor y un protagonista y una narración elegante que tiene mucho de escritura como necesidad. El protagonista parece que está tratando de explicar por qué asesinó a esa mujer aunque  asoma la duda de si está soñando o está dentro de una pesadilla.”

- A Pedro García Cabrera se le recuerda más que por su prosa, por su poesía…

- También fue un ensayista consumado. Pedro García Cabrera me contó que Los senos de tinta era un texto surrealista porque quería experimentar. La evidencia es el original mecanografiado, que cuenta con muy pocas correcciones, y las que hizo, dos, las hizo a la manera de entonces, que era marcar la palabra con equis. Las demás correcciones son en tinta y de su puño y letra, lo que da la impresión de que tuvo una gran confianza en lo que quiso hacer y eso es surrealismo.”

- ¿Por qué?

“Porque se atiene a ciertas normas surrealistas como por ejemplo que el personaje esté acostado sobre una cama y deje que todo se le venga encima, eso se encuentra en el primer manifiesto de Breton, y la importancia de la  memoria aunque lo que más me impresiona en este libro es la lucha con la palabra, la búsqueda por una manera de articular lo que tenía dentro.”

- La publicación de Los senos de tinta coincide en el tiempo con el otro gran texto en prosa del surrealismo de Tenerife, Crimen, de Agustín Espinosa, ¿tienen algo en común?

“En el sentido temático sí y tienen en común la mutilación y la mujer como víctima. Crimen cuenta como con una estructura basada en las estaciones que no encontramos en Los senos de tinta, que a mi me parece más una aventura verbal y mental que hace pensar sobre la memoria y la vocación literaria. Al final, el protagonista tiene un sueño con un pulpo que para mi representa lo que no se puede entender, la mente humana, y termina con unas escenas de fondos marinos, los fondos abisales del océano, escribe, y no se aclara nada porque la mente es misteriosa. En este texto, que Pedro García Cabrera escribió en 1934 desterrado en Gran Canaria, descubre la vida interior, la importancia de mantener un recinto privado que hay que defender a toda costa, que es lo sagrado.”

- ¿Que otras constantes piensa que hay en su obra?

- La vocación poética y mantenerse fiel a lo que uno es, la integridad. El hombre que no cede ante nada y que en su poesía traduce como la necesidad, el imperativo de escribir a sabiendas durante una época que no le iban a publicar. Hace muchos años, cuando conocí a Pedro García Cabrera, me enseñó sus manuscritos, libros que había ido escribiendo aunque no se los fueran a publicar.”

- ¿Cómo recuerda a Pedro García Cabrera?

“Lamento no haberlo conocido mejor pero cuando me lo presentaron tuvo mucha corrección y consideración conmigo. Él fue quien me dio las gracias antes que yo a él porque junto a Domingo Pérez Minik y Eduardo Westerdahl conocían que había escrito sobre ellos en mi libro sobre el surrealismo que circulaba en inglés. Y estaban encantados porque había dedicado una parte a los surrealistas canarios. Tuve la impresión que Pedro García Cabrera era un hombre modesto y muy amable. También recto y digno, una persona noble. Siento un gran cariño por él sin haberlo conocido íntimamente.”

- ¿Cómo llega usted a la facción surrealista de Tenerife?

“A finales de los sesenta estaba investigando y encontré una referencia a Gaceta de arte y empecé a buscar. Escribí a la Universidad de La Laguna y un ángel respondió fotocopiando la revista. Al revisar las focotocopias me di cuenta del tesoro que tenía entre las manos. Fue como una revelación y me interesé cada vez más en el grupo canario y el surrealismo en Canarias. Pasé muchas horas en la antigua Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife, de la que saqué muchos datos que fueron creciendo hasta que encontré lo que se creía perdido: el Manifiesto Surrealista escrito en Tenerife.”

- ¿Cómo fue?

“Por causalidad. Estaba mirando los estantes de la biblioteca de la Universidad de Santa Bárbara cuando me encontré con el Manifiesto que se cría perdido. Me hicieron una copia y terminó publicándose en 1982 aunque hace dos años lo reedité para una colección de manifiestos surrealistas que coordinó Eduardo Becerra en Madrid.”

- No termina de conocerse que hubo una facción surrealista en Tenerife.

“Creo que por las razones de siempre, las provincias no cuenta tanto como el centro, y es una lástima porque Madrid no fue un gran foco de surrealismo, Barcelona lo fue mucho más. Hubo focos de surrealismo en España, se puede hablar de Málaga también pero en Tenerife hubo un grupo con un conocimiento íntimo del surrealismo que nunca se ha reconocido. No se piensa en la primera exposición surrealista de Tenerife, y la redacción de ese Manifiesto, que fue el primero que se publicó en español. He tenido que justificar ante colegas que tendrían que saber más porque estoy dedicando mis energías a Pedro García Cabrera. Ya he escrito cinco libros sobre él y ahora estoy con el sexto.”

- ¿Y sobre que irá?

“Ahora mismo estoy luchando con el texto quizá más difícil que escribió Pedro García Cabrera en los años 30, Dársena con despertadores que escribió el mes que estalló la Guerra Civil y que se ha interpretado como un juego porque la concibió dando paseos por la vega lagunera mientras apuntaba palabras que le venían a la cabeza en dos listas para aparearlas después. En los ocho poemas del libro lleva la metáfora, la palabra, la imagen poética hasta el límite y todos están fechados en julio de 1936. Nada más terminar, le arrestaron. Ahora trato de desmontar la idea de que Dársena con despertadores es solo un juego poético de estilo surrealista porque creo que a través de ese mismo juego hay un lado muy serio.”

- ¿Ha logrado interpretarlos?

“No quiero decir que sí pero he encontrado varias maneras de entrar en esos ocho poemas.”

Pedro García Cabrera escribió el mejor libro de poesía de la Guerra Civil”, dice el profesor Brian C. Morris, refiriéndose a Entre la guerra y tú. Un texto escrito por un poeta, “una persona sensible que analiza el efecto de la guerra en sí mismo y en el mundo que lo rodea.”

Brian C. Morris es un especialista en los movimientos de vanguardia de las décadas de los años 20 y 30, y se ha dedicado a estudiar la obra de Pedro García Cabrera en aquel período en cinco libros a los que ahora se suma un sexto con el que cerrará este ciclo. En esos años, dice, en los que el poeta y el escritor tenían premura de experimentar, de observar “hasta que punto la palabra le permitía cosas.”

Saludos, lo sabes, desde este lado del ordenador.

‘Los cinco y yo’, una novela de Antonio Orejudo

Lunes, Julio 17th, 2017

Novela dentro de otra novela, homenaje no disimulado a la literatura en general, la de caza mayor y caza menor y revisión, desde una perspectiva adulta y con mediano ánimo desacralizador, de los Cinco, los protagonistas más conocidos y populares de la escritora británica Enid Blyton, Antonio Orejudo propone un amargo pero también divertido retrato generacional en Los Cinco y yo (Tusquets, 2017).

Para quien no lo sepa, Enid Blyton fue una escritora británica de novelas de aventuras infantiles algunas de las cuales disfruté cuando a tan tierna edad. Recuerdo El páramo misterioso aunque pronto las abandoné por las historias de Los Tres Investigadores, que no tuvieron un autor fijo aunque muchas de ellas fueron firmadas por Robert Arthur, un escritor profesional que lo mismo hacía una cosa que otra.

Las novelas de Los Tres Investigadores tenían el gancho de contar con un prólogo y epílogo en el que aparecía el mismísimo Alfred Hitchcock, lo que daba a sus historias cierta autoridad en cuanto a misterio se refiere. Es probable, de todas formas, que esos relatos leídos hoy resultaran igual de repetitivos que los de los Cinco pero no lo recuerdo así, las historias de los tres aún  se mantienen a buen recaudo en un rincón de mi agradecida memoria.

Los cinco y yo es una nueva novela de Antonio Orejudo, un escritor que tiene la habilidad de contar cosas muy complicadas de una manera muy sencilla y cercana.

Los cinco y yo comienza con la presentación en un congreso sobre la escritora Enid Blyton de After Five y, paralelamente, desgrana los recuerdos de infancia del narrador que responde al nombre de Tony y que hace sospechar, es un suponer, que las cosas que cuenta tiene mucho de autobiográfico con el Antonio Orejudo que escribe la novela y segmento, a nuestro juicio, de lo mejor del libro ya que cualquiera puede verse reflejado en esas páginas.

Antonio Orejudo tiene la virtud de no estancarse casi nunca y que la novela se lea a velocidad de crucero. Contiene, además, algo que estoy echando mucho de menos en las literaturas que, actualmente se escriben en España: saludable y reparador sentido del humor. De mirar hacia atrás sin ira y con una sonrisa a punto de convertirse en mueca  resignada.

En cuanto al devenir adulto de los Cinco, porque After Five especula sobre cómo fueron las vidas adultas de sus protagonistas salvo la de Tim, que era un perro, se  narran pequeñas historias que son de por sí una novela concentrada. Una novela concentrada sobre la derrota, la pérdida de la infancia y de lo que fuimos y ahora somos. Sirve, además, para que Antonio Orejudo describa la frustración de una generación como fue la de los sesenta y setenta perdida porque no participó en los grandes cambios que se  produjeron en su tiempo por ser demasiado jóvenes y no sé yo si más o menos felices.

El escritor madrileño sabe mantener el tono a lo largo de las páginas y consigue que en ocasiones lo que cuenta que le pasa sea reflejo de lo que le pasó a uno cuando transitaba por una adolescencia en la que más que buscar, reclamaba su lugar en el mundo. Claves, en definitiva, para sentirse parte de algo. Que lo lograra o no es otra historia aunque si se observa el devenir que propone de los cuatro protagonistas humanos de la serie de Enid Blyton, su paso a la madurez no resultó nada gratificante.

De alguna manera, Antonio Orejudo sugiere que los jóvenes que crecieron al amparo de los Cinco se anestesiaron en un síndrome de Peter Pan del que muchos no han querido o no han sabido salir. Hace demasiado frío cuando uno se hace adulto y el peso que arrastra no contribuye a facilitar a que se despoje de las naderías con las que ha ido construyendo su carácter.

El protagonista, Tony, cuenta en Los Cinco y yo una novela inacabada escrita en algún momento de su vida e inspirada en el autor de una serie de libros espirituales que tuvieron bastante éxito en unos años en los que competía mercado con las experiencias alucinógenas e iniciáticas que relataba Carlos Castaneda. El autor de la novela medio escrita, relata Antonio Orejudo, firmaba como Lobsang Rampa, pseudónimo de un escritor británico que se hizo mundialmente famoso al revelar supuestos secretos de inaccesibles templos tibetanos. Pero Lobsang Rampa nunca existió, fue una creación, un invento para sacar dinero vendiendo falsas recetas espirituales…

No sabemos si esa novela arrinconada es una ficción o un proyecto desechado por el propio Antonio Orejudo, pero sí que pone el dedo en la llaga del enorme vacío ideológico y espiritual de unas generaciones que fueron talladas a golpe de timos literarios para mantenerla apartada de la cruda realidad que se desarrolló en España durante los difíciles años de la Transición, esa etapa histórica que ahora unos están empeñados en entronizar y otros en destronar sin paladear la famosa cerveza de jengibre.

Saludos, a leer que son dos días, desde este lado del ordenador.

Quemados por el sol

Miércoles, Julio 12th, 2017

Pieles que cantan al trabajo

El Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur (MAPAS) comienza este miércoles, 12 de julio, su andadura con Pieles, que pone en escena en escena Canto al trabajo. Será a las 19 horas en la sala sinfónica del Auditorio de Tenerife. La entrada es gratuita. En Canto al trabajo intervienen Benito Cabrera (Lanzarote), Carlos Oramas (Gran Canaria), Itahisa Darias (La Gomera), Angélica Pérez (El Hierro) y Sulay Curbelo (Fuerteventura).

Un desafío deportivo

TEA Tenerife Espacio de las Artes exhibe el jueves, 13 de julio, y en dos sesiones que tendrán lugar a las 20 y a las 21.30 horas, el documental No solo 18 horas, en el que se cuenta el desafío deportivo de 120 kilómetros de carrera en solitario en Islandia por el corredor canario Marcos Yánez. Este trabajo está dirigido por Pedro Cubiles.

Imanol, en Tenerife

Los Multicines Tenerife acogen el viernes 14 de julio el estreno de la película Despido improcedente. Su director, Lucas Figueroa, y uno de sus actores, el popular Imanol Arias, asistirán a este estreno, quienes participarán en un coloquio tras la proyección del largometraje.

Y un libro para devolver recuerdos

Javier Sachez (sin n) es un escritor extremeño que tras obtener el Premio de novela Pancho Guerra Manual de pérdidas, publica el libro con Mercurio editorial. El volumen cuenta con un prólogo del doctor en Filología Victoriano Santana.

Saludos, damos la nota, desde este lado del ordenador.

Knockemstiff, un libro de Donald Ray Pollock

Martes, Julio 11th, 2017

Si hace unos días comentábamos El almuerzo celestial, de Donald Ray Pollock, hoy hacemos lo mismo con Knockemstiff, del mismo autor. El libro de relatos que dio a conocerlo y que fue recibido más por la crítica que por el público como una voz a la que prestar atención.

Donald Ray Pollock tiene una biografía muy televisiva en la que se mezcla tesón y esfuerzo para conseguir lo que se quiere sin contar apenas con el apoyo de nadie. Pasado ya los cincuenta y tras desempeñar varios oficios, comenzó a dedicarse a la literatura aprendiendo la técnica que no el oficio en talleres literarios donde llamó la atención de algunos de sus profesores, quienes recomendaron la publicación de Knockemstiff, dieciocho cuentos que de se desarrollan en este pequeño pueblo de Ohio, y en el que Pollock retrata como señala Kiko Amat en una de las solapas del libro el lado más extremo del “lumpen aldeano yanqui”.

La mayoría de los protagonistas de estos cuentos pertenecen a esta degradada clase social, paletos que han arruinados sus vidas con generosas dosis de alcohol y otras drogas. Los personajes que desfilan por este libro se reparten entre los don nadie que olvidan su indigencia material y moral golpeando a los demás y padres que estimulan la violencia entre sus hijos, y mujeres a los que la existencia no puede haberle ido peor.

Algunos de los protagonistas de los cuentos aparecen como secundario en otros relatos del libro, lo que imprime cierta consistencia al microcosmos social que retrata.

Si por algo destacan estos cuentos de Donald Ray Pollock, y puede que ahí radique una de los mayores aciertos del libro, es por mostrar sin guantes de silicona la mugre y decadencia de sus personajes. Decadencia que alcanzaba resonancias siniestras y muy críticas en El banquete celestial, pero que flaquea en estos relatos porque el tono se hace monocorde y el color de las escenas demasiado gris oscuro. Las dieciocho historias, aparentemente distintas, terminan por parecerse.

Tanto personaje del arroyo, reprimido por una existencia donde no se conoce el afecto, agota tanto al relato como a un  lector ya inmunizado ante la miseria que describe, ante esos personajes chiflados que no salen más allá del perímetro de su pueblo.

Se tratan de historias donde no es nada raro que irrumpa la violencia, de hecho, todos son relatos extremadamente violentos en los que se mueven hombres y mujeres que se han resignado a vivir de esta manera. Una indigencia material y moral es lo que  conocen, así que no juzgan ni son juzgados. El escritor solo se limita a exponer estos retratos y recordarle de paso al lector lo bajo que se puede caer cuando se cae presa de la podredumbre material.

Una imagen, es verdad, siniestra sobre el sueño americano, un país que continúa siendo el más poderoso del planeta pero en el que habitan en sus rincones más oscuros gentes que no te gustaría que fuera el vecino de al lado.

Donald Ray Pollock es un escritor talentoso, que sabe moverse muy bien por aguas tan turbias y pantanosas, y si bien resulta algo cansino y repetitivo en estos relatos, no deja de asombrar en muchas de las instantáneas amargas que retrata en Knockemstiff, cuentos cortos y contundentes que logran desubicar y a veces, solo a veces, temblar ante lo que hacen, y sobre todo porqué lo hacen, los personajes del libro.

Para dotar de credibilidad el cuadro, el escritor no recurre a largos y extenuantes capítulos, páginas y más páginas que suman pero son inútiles, sino a un estilo sencillo y coloquial

Knockemstiff no cuenta historias agradables pero no renuncia al humor para mostrarnos el reverso tenebroso y olvidado del sueño americano. Muchas de las historias le sonarán, como sonaban las de El banquete celestial, pero están narrados con chispa y el paisaje humano que las inspira muy cercano al nuestro.

Existe Knockemstiff como existe Santa Cruz de Tenerife. Se trata de una pequeña localidad en el sur del estado de Ohio. Ray Pollock nació en ese pueblo que a raíz de estos cuentos y de sus dos novelas ha ubicado en el mapa de los Estados Unidos de Norteamérica mostrando sus vergüenzas.

Los parias de la tierra también tienen sus historias. Historias que en Knockemstiff revelan el lado “más triste que jamás se haya visto”, dice Chuck Palahnouk, el autor de El club de la lucha.

¿Hay que creérselo?

Y la verdad, no es parea tanto.

Saludos, caminar, caminar, caminar, desde este lado del ordenador.

Llamaradas

Lunes, Julio 10th, 2017

Joe Hill es el pseudónimo de Joseph Hillstrom King, un escritor de cuentos y novelas imaginativas que con mayor o peor fortuna se han ido colocando en el mercado. Se dio a conocer con un notable libro de relatos, El traje del muerto, y debutó en la novela con Cuernos, una graciosilla historia de género fantástico, y continuó con NOS4A2: Nosferatu y Fuego, que este año llegó a las librerías avalada, entre otros escritores, por George R. Martin, el exitoso autor de Juego de tronos y de una curiosa novela de vampiros, El sueño del Febre.

A Joe Hill, que es una contracción de su nombre real y también el de un músico y sindicalista norteamericano de finales del siglo XIX, le ha bastado con esta producción literaria para darse a conocer y presentar un universo en el que maneja muy bien las situaciones aunque éstas se agotan en sus obras mayores (por el número de páginas), aunque en Fuego mantiene la leña ardiendo casi todo el rato. Ojo, casi todo el rato porque a veces más que llamas lo que uno lee es humo

Fuego cuenta en más de ochocientas páginas una historia de supervivencia. La que mantiene una comunidad de infectados por una enfermedad contagiosa que hacen que mueran devorados por las llamas contra los sanos, que se han vuelto tremendamente hostiles.

El relato está narrado desde el punto de vista de los enfermos, y presta sobre todo atención a una pareja que forman una enfermera y un bombero contaminados. Hay otros personajes secundarios que aparecen y desaparecen en la historia, y capítulos de relleno que pretende dotar de espesor la novela, pero son tantas las ambiciones que el equipo no acaba de encajar por lo que es más que probable que dé origen a una serie que a una película.

Con todo, y pese a su exasperante leeentitud, Fuego tiene una mirada política interesante sobre los hechos que describe y sugiere una lectura sombría sobre lo que está pasando en la que todavía sigue siendo la nación más poderosa de la Tierra.

Pese su grosor, Fuego responde a las expectativas y como éxito de ventas reparte el discurso en páginas y más páginas que se leen como se observan los capítulos de un serial hasta llegar a un final que, casi siempre, no responde a las expectativas que se habían depositado en ella.

La novela cuenta la historia de supervivencia de un grupo, de cómo ese grupo aprende a convivir con su enfermedad y a resistir a un enemigo que ayer eran sus vecinos.

Con tres novelas y un libro de cuentos, Joe Hill ya es un escritor al que se puede reconocer por su nombre. Un autor que vende su nombre como marca para aficionados que conocen el tono de sus libros y nuevos lectores que no se sentirán defraudados si lo que buscan en el caso de Fuego es un laaargo entretenimiento poblado de personajes que habitan una pequeña comunidad sola ante el peligro.

Es fácil de leer pero el tamaño impone. A mi, de hecho, me costó llegar al final porque cuando caen en mis manos libros cómo estos siempre me pregunto si habrá merecido la pena adentrarme en ese microcosmos que termina inevitablemente con una gran ola de violencia. En este caso, tan pirotécnica como los fuegos de una noche de verbena.

Reconozco a  Joe Hill. Ha logrado llegar a la primera división de los escritores fantásticos anglosajones de tu tiempo y juega con imaginación contra su padre y otros amigos que han conseguido que sus historias macabras e inquietantes se vendan no por efectistas y brutales sino por traducir la noche oscura que se cierne con una mirada que aún no ha perdido la esperanza.

Saludos, Farenheit 451, desde este lado del ordenador.

“Una monstruosa montaña que se encuentra en las Islas Canarias”

Miércoles, Julio 5th, 2017

“A la postre, decidieron de común acuerdo dirigirse hacia las Canarias, la tierra más próxima, si exceptuamos las islas de Cabo Verde, situadas demasiado al sur para nosotros.

Así pues, navegamos hacia el nordeste. Con un viento constante del oeste, no nos hizo falta más que una quincena de días para avistar el Pico Tenerife, una monstruosa montaña que se encuentra en las islas Canarias. Allí nos abastecimos de agua y provisiones, además de abundante vino de excelente calidad; en cambio, no encontramos puerto alguno donde reparar las averías causadas por la tempestad. Al cabo de cuatro días, largamos velas nuevamente.”

(Coronel Jack, Daniel Defoe. Traducción: Pedro Tena. Gadir, 2011)